Lambayeque: especialista advierte vulnerabilidad por posible Fenómeno de El Niño Costero
Carlos Balarezo señaló que no existen defensas ribereñas en los ríos La Leche y Motupe ni tampoco un sistema de drenaje pluvial en Chiclayo. Apuntó que escenario actual es peor que el del 2016.
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Ante la posibilidad de un Fenómeno de El Niño Costero, similar o peor al del 2017, el presidente de la Comisión de Gestión de Riesgo de Desastres del Colegio de Ingenieros de Lambayeque, Carlos Balarezo Mesones, advirtió que existe gran vulnerabilidad por la carencia de obras que reduzcan el impacto de las lluvias seguidas de inundaciones en la zona rural y urbana.
En conversación con La República, el experto señaló que en los ríos La Leche y Motupe (ambos en la provincia de Lambayeque) no existen defensas ribereñas que permitan contener la crecida del agua en estas afluentes. Esta situación se agrava, pues, en 2018, los trabajos de descolmatación de La Leche disminuyeron su caja hidráulica, lo que eleva el riesgo de desborde.
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“(De) las defensas ribereñas (como parte de los planes de inundaciones y movimientos de masas en las cinco cuencas) recién se están terminando sus estudios. Es decir, ahora mismo es imposible empezar obras físicas porque estamos a comienzo de la temporada de lluvias (…) El escenario de vulnerabilidad es peor que antes del Niño Costero del 2017″, expresó.

Balarezo Mesones recomendó a autoridades salientes preocuparse por preparación ante lluvias. Foto: La República
Balarezo Mesones comentó que en la urbe, en el caso de Chiclayo, la situación también es riesgosa, ya que la ciudad y los distritos colindantes a la capital carecen de un sistema de drenaje pluvial. El ex jefe regional del Indeci cuestionó que este proyecto tenga observaciones que dificulten su pronta ejecución, mientras las autoridades están confiadas en que no habrá lluvias de consideración.
“Se cree que porque hemos tenido un año frío, el 2023 será un año seco o deficitario en lluvias, pero recordemos en el 2016 tuvimos un escenario muy parecido al actual; sin embargo, en solo tres semanas de enero, subió la temperatura del mar y tuvimos el Niño Costero. Entonces tenemos que estar preparados, tanto la población como las autoridades”, manifestó.
En ese sentido, el especialista recomendó a los alcaldes salientes dejar operativas todas sus motobombas, además de dejar abastecidos sus almacenes de bienes de ayuda humanitaria y sus planes de respuesta inmediata. Por su parte, la población deberá tener definidas estrategias de actuación antes, durante y después de las lluvias e inundaciones, siempre con su mochila de emergencia.


















