Alcalde de distrito de Cusco participó en actividad proselitista pese a estar prohibido
Albert Arenas, actual alcalde de San Jerónimo acompañó a Werner Salcedo tras un debate electoral.
- Gobierno de Jerí continúa sin presentan Plan Nacional de Seguridad en medio de crisis de inseguridad ciudadana
- Ollanta Humala: Fiscalía abre investigación contra jueces que sentenciaron al expresidente y Nadine Heredia

El pasado viernes 11 de noviembre se realizó un debate con los candidatos al Gobierno Regional de Cusco, en la actividad participaron Edy Cuellar y Werner Salcedo invitados por el Consejo Regional de Decanos de los Colegios Profesionales de Cusco (Conrede).
Finalizado el debate, un hecho no pasó por desapercibido, la presencia de Albert Arenas, actual alcalde de San Jerónimo y excandidato al municipio provincial de Cusco por el mismo partido que Salcedo.
TE RECOMENDAMOS
RAFAEL LÓPEZ ALIAGA Y KEIKO FUJIMORI LIDERAN INTENCIÓN DE VOTOS | SIN GUION CON ROSA MARÍA PALACIOS
PUEDES VER: Revisa los candidatos y sus planes de gobierno

Pese a estar prohibido, Arenas, en su condición de alcalde en funciones, participó de una actividad proselitista; y según especialistas, habría vulnerado la ley electoral vigente.
Finalizada la primera vuelta electoral, Albert Arenas regresó a ser alcalde en funciones y, según el regidor jeronimiano Hernandl Ticona, en el Consejo no se habría debatido suspensión o licencia alguna para Arenas, hecho que agravará la situación de la mencionada autoridad.
De acuerdo a Óscar Matutti, abogado especialista en temas electorales, ninguna autoridad o funcionario puede participar en eventos públicos o dar muestras de apoyo o rechazo a candidatos electorales.
“Todo funcionario público tiene la obligación de ser neutral en el contexto de las elecciones, esto está contemplado en directivas de la Contraloría, la propia ley electoral y lineamientos del Jurado Nacional de Elecciones” expresó Óscar Matutti a La República.
Matutti fue más allá, y mencionó que la Contraloría de la República está facultada para indagar si los fondos públicos fueron desviados para favorecer una campaña electoral, hecho que de probarse tendría implicancias penales, como la comisión del delito de peculado de uso, —una práctica habitual en nuestro país—.




















