"Quiero que el vecino tome decisiones con nosotros", propone candidato a Miraflores y opositor a Canales, Renato Otiniano
Renato Otiniano explicó su candidatura a alcalde de Miraflores, surgida del descontento vecinal por problemas como seguridad, pistas y áreas verdes deterioradas. Afirma que su campaña es impulsada por la comunidad.

- ¿Por qué quiere ser alcalde de Miraflores?
- Lamentablemente esta gestión fue decayendo en el tiempo, y el vecino comenzó a sentir ese abandono en la buena comunicación y, sobre todo, en el acontecer diario: pistas, veredas, áreas verdes, limpieza, seguridad. Todo esto ha llevado a que esa voz crítica que yo he tenido desde el Concejo se transforme en una candidatura natural, promovida por vecinos, y esa es una particularidad que estoy seguro que no tienen los otros candidatos. Tenemos un músculo vecinal muy importante, y la comunidad dijo: no podemos perder cuatro años más. Por eso esta candidatura se sostiene y viene impulsada por la comunidad miraflorina.
Video destacado
¿CÓMO FUNCIONA UN PARTIDO POLÍTICO? ¿DE DÓNDE SACAN DINERO? | SIN GUION CON ROSA MARÍA PALACIOS
- ¿Cómo vas a tratar el uso de los espacios públicos?
- Mininter: “No hay ningún espíritu de cuerpo con el criminal que mancha el uniforme de la PNP”
- Alfonso López Chau sobre moción de censura contra ministro Astudillo: "Hay que pensar en el país"
- El tema del espacio público es clave en un Miraflores que no solo atiende a sus residentes, sino que recibe una gran población flotante. Nuestra propuesta busca, primero, mantener en correcto estado estas áreas verdes; tenemos 78 parques en el distrito. Nuestra intención es que sean espacios vivos, donde se puedan desarrollar actividades artísticas y culturales dentro de un programa establecido.
Tenemos tantas áreas lindas que, en lugar de destinar un gran presupuesto, podemos aprovechar el talento de muchos vecinos que tienen capacidades maravillosas y están dispuestos a poner esa vocación de servicio al servicio de estas actividades. Es algo que tratamos de impulsar, pero lamentablemente me convertí en un enemigo político de la gestión y no se me permitió hacer más.
- ¿Qué es lo que no se te permitió hacer?
- El distrito tiene espacios culturales que deberían tener mayor apertura hacia la comunidad, con descuentos e incentivos, becas para los vecinos. Lamentablemente quedaron solo como buenas intenciones, y eso es algo que tenemos que retomar. Nuestro mensaje va en esa línea: el vecino tiene que volver a ser el eje central, no aislarlo ni relegarlo.
- ¿Por qué Renato Otiniano y no Muñoz, von Ehrer, Encinas o Zúñiga?
R.O.: Porque el candidato Muñoz representa un regreso al pasado, y el vecino lo que quiere es pensar en el futuro y avanzar. El otro día lo tuviste acá y lo escuchaba decir que hay que poner al vecino como eje central. El señor Muñoz se robó el eslogan de nuestra campaña, pero no para invitarlo a reuniones los miércoles a que nos cuente sus historias. Yo no quiero que los vecinos nos cuenten sus problemas; quiero que sean partícipes de las decisiones.
Te lo explico rápido: el Concejo Municipal funciona como el Congreso, tiene comisiones de trabajo —seguridad ciudadana, movilidad, desarrollo urbano, participación vecinal—. Nuestra propuesta, que está en nuestro plan de gobierno, es que esas comisiones incorporen a delegados vecinales, a los colectivos, a los actores que sienten y pueden tener voz ahí. Lamentablemente, en casi todas las últimas gestiones esas comisiones se reducen a los tres regidores discutiendo con el funcionario, sin mayor debate, para luego elevarlo al Concejo. Nosotros buscamos esa cercanía real: que el vecino venga y tome decisiones con nosotros en las comisiones de trabajo, que luego derivan en ordenanzas, reglamentos o normativas.
- La inseguridad no ha cesado, sobre todo en las zonas limítrofes de Miraflores, las que colindan con Surquillo y San Isidro
- Queremos atacar el problema desde dos frentes. La tecnología tiene que funcionar, y esas cámaras deben operar. Pero también hemos perdido al sereno de barrio, cercano al vecino. Hoy el miraflorino camina dos, tres, cuatro cuadras por el malecón y no encuentra un solo efectivo de serenazgo. Los serenos con diez, doce, quince años de servicio ya no están en la municipalidad. Perdimos esa sintonía porque apostamos por la tecnología y descuidamos la parte humana, y eso es algo que nuestra gestión va a reforzar.
A.C.: En cuanto a las playas, muchos reconocen que en los últimos años la seguridad de la Costa Verde para los surfistas —no solo de Miraflores, sino de todos los que llegan— está tomada incluso por jaladores, y abandonada. ¿Cómo vas a tratar este tema?
R.O.: Partimos de que Miraflores prácticamente ya no tiene playas, porque nunca hubo un programa de recuperación del espacio costero. Hoy tenemos la situación de los surfistas que usan la playa Makaha, donde se está desarrollando un proyecto de 120 días que ya lleva 90 y no completa ni un tercio de avance. La intención con Makaha es recuperar ese espacio para poner orden: hay escuelas de surf, hay personas que van a disfrutar de la playa, lo cual es válido, pero también hay jaladores que complican la zona. Hemos conversado con los surfistas que usan Makaha, porque sí es necesario ordenarla: se convirtió en un caos, con comercio ambulatorio, basura y vehículos ocupando el borde de la playa. El deportista reclama orden, y hacia eso debemos apuntar.
Hay otra playa, hacia el límite con San Isidro, llamada Los Delfines, justo debajo del Bonilla, que hoy es solo tierra. Cuando uno recorre la Costa Verde y sale de San Isidro —que es verde, con el Parque Bicentenario— y entra a Miraflores, la diferencia se nota de inmediato: todo es marrón, tierra, arena. Dentro de nuestro proyecto de recuperación de playas y espacios públicos, planteamos convertir ese espacio en uno deportivo para el vecino, que hoy no lo tiene; existen dos o tres canchas de fútbol que no se aprovechan para el disfrute vecinal. Este proyecto sería complementario al del Bonilla, no un reemplazo.
- ¿Y qué va a pasar con el proyecto del teleférico? ¿Cuál es tu visión?
-Ese proyecto viene de la gestión anterior, que firmó un convenio con una empresa privada para instalar el teleférico en superficie, cerca del parque Homero Solá, detrás de la iglesia Fátima. Es curioso: cuando se cuestionaba a la actual gestión por la demora —el proyecto viene desde el año 2022 y estamos en 2026— respondían que no era un proyecto municipal, sino privado, y que las complicaciones eran del privado. Pero ahora lo anuncian con bombos y platillos. El teleférico está a puertas de inaugurarse, entiendo que el próximo mes. Esta gestión tenía en mente construir más teleféricos, algo que no está en nuestra propuesta. Quiero ser claro con el vecino miraflorino: en nuestro plan no hay ninguna megaobra, porque Miraflores no la necesita. Lo que necesita el miraflorino es recuperar su tranquilidad al circular por sus calles, y eso pasa también por tener pistas y veredas en buen estado.
- Uno de los principales problemas de los últimos años ha sido la destrucción constante de pistas, siempre con la promesa de recuperarlas. ¿Tienes intención de seguir con esa dinámica?
- Hay que ver qué pistas se están trabajando. Por ejemplo, en la Alameda Pardo, una alameda tradicional, hoy la están destrozando: han retirado las bancas y farolas tradicionales para poner bancas de cemento, y han quitado los ladrillos y la berma central para volver a poner prácticamente lo mismo. El vecino se pregunta a dónde está yendo el dinero que tributa. Miraflores tiene varios problemas con sus avenidas principales: en Pardo solo pusieron una capa de asfalto; Benavides está en condiciones terribles, mientras que en la zona de Surco el mantenimiento es adecuado. La respuesta de la gestión es que se trata de una vía metropolitana, y aunque eso es cierto, hay que gestionar los permisos necesarios para intervenirla. En nuestra propuesta, la palabra "mantenimiento" tiene que volver a tener sentido, porque en esta gestión ha desaparecido.
- ¿Qué le ofreces a los jóvenes, que en las últimas gestiones han visto su participación bastante relegada?
- Hago un llamado a los jóvenes y a los no tan jóvenes también. Hay una encuesta que muestra que el 70% de los vecinos está decepcionado de la autoridad actual, el señor Canales. Para nosotros es clave recuperar esa confianza, y en ella está la cercanía. Existe, por ejemplo, el Consejo Municipal de la Juventud, que no se ha activado en todo este periodo. Me he reunido con sus jóvenes miembros y tienen grandes iniciativas —talleres, tecnología, temas smart— que no los han dejado desarrollar.
Lo mismo pasa con el adulto mayor. Se les dice que ya tienen cuatro casas del adulto mayor, pero las personas mayores de 60 años todavía tienen capacidad para seguir aportando. Una de nuestras propuestas es trabajar la intergeneracionalidad: que los adultos hagan mentoría con los jóvenes, y que los jóvenes los apoyen en tecnología. El adulto mayor miraflorino no solo quiere talleres en la casa del adulto mayor, también quiere poner su talento y experiencia al servicio del distrito, algo que hasta ahora no se ha permitido pese a varias iniciativas que hemos presentado. Eso queda pendiente y es parte de nuestra propuesta: el adulto mayor y el joven, con voz y capacidad de decisión en el distrito.






































