Arequipa: En octubre no hubo milagros para Alfredo Zegarra

Adiós. La estampa del Señor de los Milagros no alimentó la suerte de Alfredo Zegarra. Tampoco los arequipeños respondieron a su favor, más bien se mostraron rehacios a su presencia.

Adiós. La estampa del Señor de los Milagros no alimentó la suerte de Alfredo Zegarra. Tampoco los arequipeños respondieron a su favor, más bien se mostraron rehacios a su presencia.

El detente del Cristo Morado no le hizo el milagro a Alfredo Zegarra Tejada en la elección del pasado domingo. Esta imagen religiosa le fue entregada a su salida del mercado San Camilo, donde el líder y candidato a gobernador de Arequipa Renace desayunó antes de ir a votar. 

Sin embargo, a las cuatro de la tarde se hizo evidente que el milagro no se iba a hacer realidad. Los resultados a boca de urna de Datum e Ipsos ponían por delante a Elmer Cáceres Llica y Javier Ísmodes. El líder de Renace quedó tercero.

Decaído por los números, se refugió en un conocido hotel de la Plaza de Armas de la ciudad. El silencio sepulcral de Zegarra lo decía todo. Al día siguiente (ayer), el conteo oficial de la Onpe terminó de echar la suerte del exalcalde de Arequipa. Al 94.40% de las actas contadas, Zegarra estaba 4868 votos por debajo de Javier Ísmodes. Todo indica que este último reñirá políticamente contra Cáceres en la segunda vuelta.

Derrota anunciada

Pero de alguna forma el resultado estuvo anunciado mucho antes. Tras 20 años en cargos públicos, el poder de Zegarra finalmente se desgastó. Su clímax fue en 2010, cuando ganó la alcaldía provincial con 40.4%. En 2014 jugó con la posibilidad de postular al gobierno regional, pero al final fue a la reelección y ganó con lo justo (26.74%), apenas 4 puntos por delante de Víctor Hugo Rivera, su más cercano contendor. En estos momentos Rivera sobrepasó a Omar Candia, otro líder de Renace con baja aceptación, en la pugna por la alcaldía provincial. 

El rechazo hacia el fundador de Renace se hizo notorio desde el inicio de la jornada electoral del domingo. Después del desayuno en el mercado San Camilo, algunos opositores llegaron y estuvieron a punto de lanzar huevos a Zegarra y Candia. Tuvieron que actuar los equipos de seguridad para salvarlos y sacarlos de la trifulca que se armó. Esta terminó en persecución a uno de los atacantes, gritos e insultos.

Eso fue pasadas las 9 de la mañana. A las once, Zegarra llegó a su local de votación en el colegio Inmaculada Concepción, en el distrito de José Luis Bustamante y Rivero. Allí también sintió la pegada.

La gente le gritaba de todo: "corrupto", "rata", le reclamaban que se fuera. Viendo esto, optó por formar su cola. Al poco rato, personal de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (Onpe) le pidió a Zegarra que haga uso de su beneficio para que vote rápido y se vaya. Sin embargo, apenas dio tres pasos los que formaban la cola y el resto de votantes empezaron a pifiarlo y reclamar que vuelva a su sitio y vote como cualquier persona. 

El segundo intento fue más humillante. El personal de la Onpe esta vez trató de hablar con los ciudadanos de la cola para que dejen a Zegarra votar rápido, pero se escuchó un rotundo "¡no!".

Tras 40 minutos de espera, recién el candidato para gobernador iba a ingresar a la cabina de votación, pero se dio cuenta que no portaba su DNI. Le pidió a uno de los miembros de su seguridad que se lo devuelva.

Más tarde, durante el tradicional flash electoral, sorprendió ver el nombre de Zegarra ocupando el tercer lugar para todas las encuestadoras. Ipsos, Datum y Amakella (conocida encuestadora local) concordaron en colocar a Elmer Cáceres y Javier Ísmodes como virtuales contendores en segunda vuelta.

Zegarra miraba los primeros resultados desde el auditorio del hotel que lo albergó tras las elecciones. Preocupado primero, luego divagante, al final su preocupación iba creciendo y haciéndose más notoria. 

Te puede interesar


CONTINÚA
LEYENDO