Mujer muere electrocutada cuando orinaba en una caseta en Venezuela
Una fuerte descarga de electricidad provocó la muerte instantánea de la mujer, señalan medios locales.
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Una mujer de 47 años murió electrocutada el martes 5 de octubre en horas de la tarde tras recibir una fuerte descarga eléctrica proveniente de un cable de alta tensión. El hecho se dio cuando la afectada ingresó a una garita de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) a orinar, ubicada en Cabimas, perteneciente al estado de Zulia al noroeste de Venezuela.
La fémina, luego de cumplir su actividad fisiológica, se levantó y pegó su cabeza a un cable de alta tensión que había en el lugar. Esto generó una descarga de electricidad provocando la muerte instantánea de la mujer, señala La Patilla, medio local.
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En el lugar de los hechos se encontraba la pareja de la víctima. Ambos eran artesanos de madera de la avenida Miraflores y trabajaban en Costa Oriental del Lago. El joven señaló que vivían juntos y que no pudo hacer nada frente al incidente.
En tanto, trabajadores de Corpoelec cortaron el servicio eléctrico por la tragedia, mientras que efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) se encargaron de levantar el cadáver y trasladarlo a la morgue de la ciudad.
Un pueblo flotante de Venezuela se extingue
Donde antes habían peces ahora hay árboles de plátano y vacas pastando. La idílica vida en Congo Mirador, un pueblo de palafitos que parecían flotar sobre las quietas aguas de una laguna en Venezuela, se ahogó entre lodo y maleza.

El ingreso de la buena pesca de los pobladores solo les alcanza para pagar el combustible de sus lanchas. Foto: AFP
Congo Mirador, famoso por estar dentro de la llamada ‘capital mundial de los relámpagos’, en el Lago de Maracaibo, sucumbió ahogado por sedimentos arrastrados por el río Catatumbo que nace en Colombia y desemboca en este lago, uno de los más extensos de Sudamérica.
“Esto era una laguna hermosísima, la laguna se sedimentó y lo que tenemos es puro monte”, describe Euclides Villasmil a la AFP, desde uno de los pocos palafitos en pie.






















