Deportes

Gianni Infantino pretendió privatizar la Copa del Mundo a un grupo empresarial vinculado a Donald Trump

UEFA y clubes de Europa expresaron su disconformidad por la decisión que tenía previsto a jugar mundiales cada dos años y con más de 60 equipos.

Donald Trump y Gianni Infantino.
Donald Trump y Gianni Infantino. | Diseño: Ricardo Cervera

Con información de The Times.

El fútbol se encontró ante una transformación estructural sin precedentes. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, desató una tormenta política y deportiva de dimensiones globales tras intentar privatizar el activo más sagrado del balompié: la Copa del Mundo. La propuesta, revelada en exclusiva en un explosivo informe del diario británico The Times, pretendía vender una participación de los torneos a un grupo empresarial neoyorquino directamente vinculado a la familia del mandatario estadounidense Donald Trump.

La codicia institucional, disfrazada de “evolución democrática”, se topó con un muro infranqueable. Un frente común liderado por la UEFA, los clubes de Europa y confederaciones aliadas plantó cara al jerarca suizo, desatando un boicot que forzó a la FIFA a capitular y retirar el proyecto de inmediato. El fútbol no se vende. Al menos, no todavía.

"Esto traspasa una línea que las instituciones que regulan el fútbol nunca deberían cruzar", señaló el órgano presidido por Alexander Ceferin, y en cuyo comité ejecutivo estuvo Javier Tebas, presidente de La Liga española: "La UEFA se lo toma muy en serio. Lo mismo deberían hacer todas las federaciones nacionales, ligas, clubes, jugadores, aficionados y gobiernos a quienes les preocupe el futuro de este deporte".

El plano secreto: Dinero de Wall Street y el nexo con Trump

La investigación publicada por The Times expuso una elaborada ingeniería financiera montada a espaldas de la comunidad futbolística internacional. Infantino planeaba dividir todas las operaciones comerciales, derechos de transmisión y gestión de eventos de la Copa del Mundo masculina y femenina en una nueva empresa filial bautizada como FIFA Forward Enterprise (FFE).

Esta macroestructura empresarial nació tasada en 20.000 millones de dólares. El objetivo de Zúrich era colocar el 20% de las acciones de FFE en manos de inversores privados a cambio de una inyección inmediata de 4.000 millones de dólares. El fondo elegido para liderar esta privatización encendió de inmediato las alarmas geopolíticas: Thrive Eternal, un vehículo de inversión de larga duración capitaneado por Joshua Kushner. Joshua es el hermano menor de Jared Kushner, yerno de Donald Trump y figura clave de la Casa Blanca.

Los hilos del poder entre bambalinas eran demasiado evidentes. La cercanía entre Infantino y Trump —acentuada durante la reciente Copa del Mundo masculina— sumó un nuevo capítulo de sospechas éticas. Por si fuera poco, el informe de 'The Times' filtró que este movimiento le garantizaría a Infantino un puesto permanente como director de la nueva filial una vez culminado su mandato presidencial en 2031, percibiendo un salario cercano a los 64 millones de dólares anuales, una cifra similar a la que cobra el comisionado de la NFL, Roger Goodell.

Destruir el calendario: Mundiales cada dos años y con 64 equipos

Para convencer a Wall Street de inyectar miles de millones de dólares en el fútbol, Infantino necesitaba ofrecer un producto hipercomercializado. La moderación deportiva quedó descartada en el borrador técnico de la FIFA. Para inflar el valor de la nueva empresa, el plan requería saturar los calendarios internacionales mediante reformas radicales:

  • Mundiales de 64 selecciones: Expandir el torneo a partir de la edición de 2030 para incluir más partidos comerciales.
  • Copas del Mundo bienales: Resucitar el extinto proyecto de jugar el Mundial cada dos años en lugar de cuatro.
  • Mundial de Clubes permanente: Modificar los torneos de clubes para asegurar transmisiones continuas año tras año.

Para asegurar el control de los votos de las 211 federaciones miembro de la FIFA, Infantino intentó forzar una aprobación exprés fijando un ultimátum para el 19 de septiembre. El método fue catalogado por sus detractores como un "intento de soborno institucionalizado": aquellas federaciones que votaran a favor de la privatización verían sus subvenciones duplicadas hasta los 40 millones de dólares, mientras que las disidentes se tendrían que conformar con 20 millones.

"El fútbol no es propiedad de la FIFA"

En una cumbre de emergencia virtual, las 55 federaciones de la UEFA votaron por unanimidad plantarle cara al mandatario suizo. El comunicado de la UEFA, liderada por Aleksander Ceferin, fue lapidario: "Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No es propiedad de la FIFA para venderlo".

De haberse mantenido el plan de privatización, potencias como España, Francia, Alemania e Inglaterra se retirarían de la Copa del Mundo de 2030 (frenando en seco el torneo en España, Portugal y Marruecos) y del inminente Mundial Femenino de Brasil a celebrarse en 2027.

google iconPrefiero a La República en Google
Lo más visto
Lo último
Simone Biles confirma su visita a Perú: "Hagamos historia juntos y comencemos el camino hacia Lima 2027"

Simone Biles confirma su visita a Perú: "Hagamos historia juntos y comencemos el camino hacia Lima 2027"

LEER MÁS
¡Triunfo blanquiazul! Alianza Lima venció 3-1 a Alianza Atlético y se ubica como líder del Torneo Clausura de la Liga 1 2026

¡Triunfo blanquiazul! Alianza Lima venció 3-1 a Alianza Atlético y se ubica como líder del Torneo Clausura de la Liga 1 2026

LEER MÁS
"Renuncia, Infantino": UEFA exige la salida del presidente de la FIFA

"Renuncia, Infantino": UEFA exige la salida del presidente de la FIFA

LEER MÁS
Tabla de la Liga 1 2026: partidos y resultados de la fecha 3 del Torneo Clausura y posiciones del Acumulado

Tabla de la Liga 1 2026: partidos y resultados de la fecha 3 del Torneo Clausura y posiciones del Acumulado

LEER MÁS

Ofertas

Últimas noticias

Deportes

Estados Unidos

Política