David Carrillo: el teatro como catarsis
El actor y Celine Aguirre protagonizan 'Hielo en la sangre', una obra sobre la salud mental. “Es un tema que a las familias les cuesta tocar”.

En la sala de espera de una clínica en Quito, dos hermanos distanciados se reencuentran y tendrán que tomar decisiones acerca de la salud de su madre, que está en coma. Ante la crisis familiar, solo uno de ellos acude a su terapeuta. “El teatro es como invitar a cenar al espectador y poner un tema que nos cuesta tocar”, comenta el actor y director David Carrillo.
En un escenario minimalista, él y Celine Aguirre tienen diálogos que interpelan acerca de la salud mental y los vínculos. Hielo en la sangre fue escrita por Claudia Sacha y se estrena en la reapertura del Teatro Racional.
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¿Cuesta dejar en el teatro un personaje como Sebastián?
Bueno, los actores tenemos un mecanismo rápido que es el aplauso y yo tengo una cábala: me voy corriendo al camerino, me quito la ropa del personaje y me pongo la mía. Me desprendo, literalmente, lo más rápido que puedo y bajo a conversar con el público. Pero en los ensayos no había ese final y era muy duro interpretar a una persona con bipolaridad.
¿Qué te dice el público?
Después de las funciones, por ejemplo, se acerca alguien y me dice: “Gracias. En mi casa hay un familiar así”. Doy dos pasos más hacia afuera y otra persona se acerca, así como contándome algo muy privado. La gente piensa que les sucede solo a ellos; y, en realidad, podríamos tranquilamente sentarnos a conversar un buen grupo y les apuesto que todos conocemos a alguien con un problema de salud mental o tal vez somos esa persona.
En este último año se ha estrenado dramaturgia peruana sobre salud mental. ¿Es más pertinente ahora?
Mira, yo la otra vez caí en cuenta de que los últimos cuatro personajes que he interpretado en el último año tenían problemas de salud mental. Y ahora me toca a Sebastián, con bipolaridad, felizmente tratada. Ir al teatro es esta sobremesa; hay un tema que tal vez a las familias les cuesta tocar, pero en el teatro lo hacemos, tal vez, de un modo más ingenioso, más amable o disfrazado de entretenimiento. De alguna manera, obliga al espectador a dialogarlo consigo mismo. Entonces, si el teatro peruano está tocando esos temas, es porque necesitamos hacer esa sobremesa y los medios grandes no lo están tocando o los tocan de manera muy tangencial o, inclusive, son temas que algoritmos los anulan —no sé cuál es la palabra— los bajan. Ya ni siquiera en los streamings se puede tocar, porque ya no puedes cobrar por el video. Entonces, es una vaina.
¿Es impopular hablar de salud mental?
Sí y no; es comercial. Creo que eso es lo peor de todo, porque yo sí siento que la gente necesita hablarlo. Por evadir el tema, el nivel de estrés aumenta. Yo creo que, con el nivel de estrés de ahora, ansiedad; cualquier cosa revienta. Porque, de alguna manera, lo que no expresas con palabras lo vas a expresar por los poros.
Hablando de eso, hace 10 años te pasó. Recuerdo que dijiste que había un antes y un después. ¿Cómo ves todo tu trabajo en el teatro ahora?
-Yo todavía estoy filosofando sobre eso. Estoy tratando de reconocerme después del infarto cardíaco. Sí, te debo confesar que hay aspectos que extraño de esa versión de mí mismo, de antes, de 2015, que tenían que ver también con tener un espacio (Teatro Larco), con un sistema de producción. Entonces, ya quiero hacer lo mismo, pero quiero hacerlo bien, sin hacerme daño. Claro, siempre hay una pregunta: ¿si el sistema me lo va a permitir? El sistema de producción, de la vida y el respiratorio. Una de las cosas que comparto mucho es que la gran lección que aprendí es que el estrés mata. El estrés es muy dañino, pero, por otro lado, es la única manera de vivir ahora. Lo que hay que buscar son esos métodos de catarsis. El teatro es lo que a mí me permite hacer catarsis y escribir también.
Estrenarás la obra Corazón de loba sobre la televisión. ¿Cuál es la reflexión?
Está muy divertida la obra. ¿Sabes? Es una catarsis sobre el mundo de los actores y hace justicia al mundo de las actrices. Sobre todo, a las actrices de pretensión, ¿no? Las protagonistas están haciendo una telenovela muy poco inspirada.
¿Una fórmula? ¿Cliché?
Sí, son actrices de tres géneros distintos tratando de hacer decente un trabajo imposible. ¿Lo logran? Mira, vamos a decir esto: no sé si lo logran, pero se salvan. La historia es malísima. Una de las grandes reflexiones es que... Bueno, la televisión es muy de imagen. Entonces, no soporta las arrugas, no le gusta el paso del tiempo.
- Hielo en la sangre. Este jueves, viernes y sábado en el Teatro Racional en Barranco.
- Director. Estrena Corazón de loba escrita por Eduardo Adrianzén.



























