El volcán más grande del sistema solar supera casi 3 veces al Everest: creció sin placas tectónicas, aunque en su planeta sí ocurren sismos
El diámetro del volcán alcanza los 600 kilómetros, una superficie tan amplia que cubriría por completo un país entero como Francia.
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El Monte Olimpo, ubicado en Marte, se erige como el volcán más grande de todo el sistema solar. De acuerdo con la Agencia Espacial Europea, desde determinados puntos de referencia alcanza más de 20 kilómetros, una altitud que casi triplica la elevación del Everest, la montaña más alta de la Tierra. Este coloso geológico representa una de las manifestaciones volcánicas más astronómicas identificadas fuera de nuestro mundo.
La colosal escala del relieve responde a la reducida fuerza gravitatoria del planeta rojo —un 38% respecto al valor terrestre— y a la falta de placas tectónicas móviles. Aunque el territorio carece de dicho dinamismo estructural, la misión InSight de la NASA detectó más de 1.300 temblores marcianos causados por grietas internas, el enfriamiento global y choques meteoríticos.
¿Qué características convierten al Monte Olimpo en el volcán más imponente del sistema solar?
Ubicado al oeste del territorio de Tharsis en Marte, el Monte Olimpo destaca por sus dimensiones monumentales. La NASA calcula 624 kilómetros de diámetro y cerca de 25 kilómetros de elevación, mientras la ESA sitúa el promedio en 22 kilómetros. Esa disparidad surge del criterio de medición: al tomar como referencia las llanuras circundantes, la prominencia física roza los 26 kilómetros, una cifra que casi triplica la altitud del Everest.
La estructura posee pendientes tenues y una silueta extremadamente ancha, resultado de múltiples coladas de lava fluida acumuladas durante eras. Su base abarca cientos de miles de kilómetros cuadrados, un tamaño tan colosal que la curvatura planetaria impide contemplar la cumbre desde sus faldas. Esta gigantesca masa rocosa se mantuvo en pie gracias a la baja gravedad marciana, elemento indispensable que evitó el colapso estructural.
En el punto más elevado yacen varias calderas entrelazadas con tres kilómetros de hondura y decenas de kilómetros de extensión. El 21 de enero de 2004, la sonda Mars Express capturó el terreno a 273 kilómetros de distancia astronómica con 12 metros por píxel de resolución. Respecto al origen de dicha depresión, la ESA detalló el fenómeno geológico: “Tras cesar la producción de lava, la caldera colapsó sobre la cámara magmática vacía”.
¿Por qué el planeta del Monte Olimpo registra sismos si carece de placas tectónicas?
Marte carece de un sistema global de placas móviles como la Tierra. Su superficie actúa como una cubierta rígida y única. En nuestro planeta, el desplazamiento terrestre produce cadenas volcánicas; en cambio, el suelo marciano permaneció inmóvil sobre una fuente de magma fija. Esa acumulación constante de lava originó el monumental Monte Olimpo.
La ausencia de tectónica no evita la fracturación del terreno. El enfriamiento del interior planetario genera una ligera contracción que acumula tensiones en la corteza. “La corteza de Marte es, en cambio, como una sola placa gigante”, señala la NASA. La ruptura de rocas en estas fallas, junto con movimientos magmáticos e impactos meteoríticos, desencadena ondas sísmicas detectables.
El sismómetro de la misión InSight confirmó esta dinámica al registrar un martemoto de magnitud 4,7 el 4 de mayo de 2022. La investigación en Geophysical Research Letters determinó que este evento liberó cinco veces más momento sísmico que cualquier otro evento previo. Aunque estos temblores no provienen del Monte Olimpo, demuestran que el planeta conserva actividad geológica interna frente al calor residual y al estrés estructural.


















