Así funciona la ‘ciudad esponja’, una innovadora solución contra inundaciones que ya usan China, EE.UU. y otros países del mundo
Este enfoque busca reducir la dependencia de drenajes tradicionales y mejorar la calidad del agua. Perú podría adaptar el modelo según su geografía.
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El rápido crecimiento urbano, la saturación de concreto y las precipitaciones extremas impulsan la transformación de la gestión de inundaciones en las metrópolis. Ante dicho reto, el modelo de 'ciudad esponja' integra parques, jardines, humedales y superficies permeables para absorber el recurso hídrico, reduciendo la dependencia exclusiva en canales o alcantarillados, según National Geographic. Sobre esa estrategia, el Banco Mundial señala que estas soluciones basadas en la naturaleza pueden complementar la infraestructura tradicional y reproducir parte del ciclo natural del agua dentro de las zonas urbanas.
Aunque China lidera el desarrollo de esta arquitectura verde frente a los desbordamientos, diversos países aplican iniciativas similares. Destaca el caso de Filadelfia mediante el programa Green City, Clean Waters, el cual utiliza vegetación junto con suelos absorbentes para mitigar la escorrentía antes de su ingreso a los drenajes. Hacia julio de 2026, la urbe de Estados Unidos contabilizaba más de 1.100 obras públicas y privadas de manejo pluvial implementadas en las áreas de su red combinada de saneamiento.
¿Cómo funciona una ‘ciudad esponja’ para evitar inundaciones urbanas?
Este modelo urbano recupera la permeabilidad original del suelo mediante superficies absorbentes como pavimentos permeables, jardines pluviales y techos verdes. El Banco Mundial explica que esa estrategia busca reducir las inundaciones superficiales, disminuir los picos de escorrentía, mejorar la calidad del líquido y favorecer su conservación. De tal manera, el territorio gestiona el recurso hídrico de forma progresiva sin saturar los colectores de drenaje tradicional.
El mecanismo opera eficientemente en metrópolis como Shenzhen, donde el concreto poroso permite el paso del flujo acuático hacia capas subterráneas de grava. Posteriormente, la vegetación especializada captura y purifica el torrente pluvial antes de enriquecer los acuíferos profundos. Ante precipitaciones extremas que excedan esta capacidad de retención vegetal, los colectores convencionales evacúan el volumen restante hacia zonas de descarga.
Esta política pública cobró dimensión nacional en China tras la selección de 30 urbes piloto entre 2015 y 2016. La planificación oficial proyecta que el 80% de sus zonas pobladas incorpore esta tecnología ambiental para el año 2030. Shanghái encabeza la iniciativa mediante redes híbridas que integran infraestructura ecológica, obras hidráulicas avanzadas y sistemas digitales de monitoreo meteorológico.
¿Qué países lideran la transición hacia el modelo de ‘ciudades esponja’ en el mundo?
Diversas naciones adaptan el esquema de 'ciudades esponja' para gestionar pluviales e inundaciones. En Estados Unidos, Filadelfia implementó en 2011 el programa Green City, Clean Waters, iniciativa a 25 años que integra vegetación y suelo para desacelerar y capturar el flujo hídrico. Por su parte, Singapur transformó el Bishan-Ang Mo Kio Park en un espacio urbano de 62 hectáreas con un río naturalizado que recupera los ecosistemas locales.
América Latina registra avances significativos mediante este enfoque ecológico. En México, el Parque Hídrico La Quebradora, ubicado en Iztapalapa, capta escorrentías de la Sierra de Santa Catarina para infiltrar el recurso al acuífero subterráneo. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) calificó ese proyecto como un cambio en el paradigma del manejo del recurso, diseñado para resolver una paradoja constante en Ciudad de México: sufrir simultáneamente escasez de agua e inundaciones.
Colombia promueve estrategias análogas mediante Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS). Medellín destaca con la obra Primavera Norte, donde el secretario de Infraestructura Física, Jaime Andrés Naranjo, detalló: "De esa manera captamos el agua, reducimos su velocidad y la liberamos de forma controlada". Asimismo, Bogotá incorpora aquel esquema en su planificación urbana para optimizar la red de alcantarillado, mitigar anegamientos y reutilizar el líquido en zonas verdes.
¿Cómo adaptaría Perú las ‘ciudades esponja’ frente a las inundaciones?
El modelo de 'ciudades esponja' resulta aplicable en Perú si adapta sus soluciones basadas en la naturaleza a la realidad geográfica de cada región. Entidades como el Banco Mundial cooperan con Sedapal para incorporar estas herramientas hídricas en sus proyectos de resiliencia climática, los cuales abarcan desde espacios verdes urbanos hasta la recuperación de ríos. No obstante, las distintas zonas del territorio nacional exigen intervenciones diferenciadas. La entidad financiera precisa que "Lima recibe alrededor de 13 milímetros de lluvia al año", un indicador que vuelve inviable la copia idéntica de esquemas diseñados para precipitaciones constantes.
En áreas propensas a lluvias intensas, el país requiere complementar sus drenajes tradicionales con parques inundables, humedales, riberas recuperadas y superficies permeables. La efectividad de este enfoque chino depende de factores clave: estudios técnicos de cuenca, disponibilidad de suelo local y un mantenimiento sostenible en el tiempo. De tal manera, la estrategia hídrica funcionará como una referencia flexible, moldeada según las demandas de cada localidad peruana.




















