Cargando...
Opinión

Historia de una locura, por René Gastelumendi

"Ahora es la quinta, y me llenaste la casa de altares eléctricos e hiciste un retrato de mi madre con la que decías comunicarte hasta el más allá, caminando de madrugada sin parar. Ya no puedo hacerlo de nuevo".

larepublica.pe
RENÉ

Te quiero como un hermano, pero ya no puedo hacerlo de nuevo. Otra vez, la quinta, ya no. Creo que fue paulatino, pues siempre ostentabas ciertas excentricidades, desde que nos conocimos. Un día, recuerdo, cuando empezó nuestra amistad, fuiste con un buzo de educación física de tu colegio a una discoteca. También recuerdo una tarde en la playa en que una chica linda dijo: “Uno de ustedes me gusta”; y los 8 manganzones que mirábamos el mar creíamos que era alguno de nosotros, cuando en realidad fuiste tú, el adolescente que en ese momento estaba haciendo castillos de arena en la orilla, en el que la chica linda se había fijado, contra todo pronóstico. Nos hicimos muy amigos, hermanos, repito. Compartimos tanto.

Eras amigo de mi familia, eras amigo de mis novias, eras amigo de mis amigos. Tú no estudiabas e ingresabas y aprobabas, yo estudiaba y no ingresaba y con las justas aprobaba. Eras un geniecillo pedante que a veces caía mal y lo sabías, pero todos te queríamos. Empezaste a generar dinero antes que nadie, me invitabas las chelas, tenías auto y decías que escribías, que dibujabas, que esculpías, que hacías abdominales, que hacías poemas, que eras experto en electricidad, que eras amigo de los poderosos.

Entonces, a inicios de siglo, apareció el ‘caballo’ como tú lo llamas. Convocaste a todos para presentar tus inventos que hacían a los celulares resistentes al agua. Hiciste la prueba en un restaurante delante de como 50 personas a las que, además, les habías ofrecido tierras en el desierto. No resultó. Ya lo sabíamos. Estabas irascible y nosotros preparados. La bipolaridad en toda su expresión maniaca, porque nunca te deprimías, nos mostró su rostro. Nos hicimos cargo, odiaste por ese internamiento.

Luego, la segunda vez, terminaste persiguiéndonos por las calles de Bogotá, vagando en la zona rosa. La tercera casi nos muerdes de madrugada nublosa en los acantilados de San Bartolo, cuando te fuimos a rescatar de tu yo maniaco, de la locura, de tu genialidad demasiado indómita, de jaguar. Luego escribiste un libro que quedó finalista en el premio Planeta. Siempre tenías y tendrás trabajo porque eres brillante.

La cuarta terminaste con todo el cuerpo tatuado de fórmulas matemáticas y regalando libros a diestra y siniestra hasta que empezaste el circuito de nuevo: apagarte, morir un poco para curarte. Ahora es la quinta, y me llenaste la casa de altares eléctricos e hiciste un retrato de mi madre con la que decías comunicarte hasta el más allá, caminando de madrugada sin parar. Ya no puedo hacerlo de nuevo. Ya no más, amigo, hermano, genio.

Lo más visto

Pronto clausura de los chifas, por Mirko Lauer

LEER MÁS

El primer gabinete de Keiko Fujimori

LEER MÁS

Presidenta del tercio, por Maritza Espinoza

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Visitas parlamentarias a Barbadillo: ¿fiscalización o privilegio?

Keiko Fujimori hereda su propia catástrofe

Los quehaceres de Keiko, por Miguel Palomino

Estados Unidos

Los únicos 4 países de América Latina que cuenta con una de las mayores reservas de agua de la Tierra

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Política

Jaime Bayly: “Los políticos peruanos, sean de izquierda o de derecha, siempre encuentran la manera de decepcionarte”

MIMP entrega bienes de apoyo social a 23 municipalidades de 12 regiones del país

Captan a Rosangella Barbarán haciendo "gesto de asco" durante juramentación de diputada de JP

Deportes

Tabla de la Liga 1 2026: partidos de la fecha 2 del Torneo Clausura y posiciones del Acumulado

Final Nacional de Red Bull Batalla Perú 2026: cuándo y dónde es

Universitario venció 2-1 a Cusco FC con gol de Gianluca Lapadula y sigue firme en el Torneo Clausura 2026