PPK: “Yo no me ubico en la derecha, me ubico absolutamente en el centro”

Enrique Patriau

Pedro Pablo Kuczynski es uno de los candidatos fijos a la presidencia en el 2016 y, según las encuestas, tiene muy buenas posibilidades de pasar a la segunda vuelta. En la siguiente entrevista asegura que quienes ven en él a un genuino representante de los intereses de los grandes capitales se encuentran muy equivocados: "No soy el ogro capitalista que algunos han querido pintar". Por el contrario, se define como un "hombre de centro", alejado de los extremismos. 

PPK confirma además que su partido –rebautizado como Peruanos por el Cambio-PPK– participará en las elecciones sin formar alianzas con otros partidos nacionales. 

Su partido se llamaba Perú+, ahora se llama Peruanos Por el Cambio-PPK. ¿Cuál es la razón?

Se propuso porque, la verdad, la gente no estaba muy al tanto del nombre de Perú+, a pesar de que hemos estado recolectando centenares de miles de firmas. Lo que pasa también es que en la boleta de votación no se van a incluir los nombres de los candidatos, se van a poner los símbolos partidarios. Todo el mundo reconoce a la estrella, a la lampa. Hemos tenido una gran discusión sobre esto en el Comité Ejecutivo Nacional...

Es una expresión de caudillismo. 

Bueno, por eso es que siempre tuve mis dudas, pero las encuestas no mienten. Hemos hecho un montón de encuestas. Igual, no se trata de una decisión final. 

¿No habían comunicado ya su decisión al JNE?

Siempre se puede retirar. 

Mauricio Mulder le dijo que es una persona “insípida”. 

Yo no me meto a insultar a nadie, si él quiere insultarme que lo haga. 

También le dijo "anodino"... 

¿Y él qué cosa es? Lo que pasa con un partido como el APRA es que ha tenido muchas denuncias en los últimos años y eso es algo que afecta su imagen. Ahí están el faenón, los narcoindultos, todo eso que ha salido en la prensa. Por eso, la percepción de mucha gente es que el APRA es un partido caudillista, con demasiados escándalos en su haber. 

He leído un par de columnas en las que se dice que, entre Keiko Fujimori y Alan García, usted aparece como un mal menor. ¿Le agrada la idea?

No soy eso. Soy una persona que tiene ideas muy claras sobre lo que tenemos que hacer en el país. No soy el hijo de un autócrata como lo es Keiko, ni he sido presidente dos veces, como Alan, con todo lo que eso implica. 

A usted se le percibe como alguien con poca empatía hacia los más pobres, muy a la derecha. ¿Cómo va a cambiar la percepción de la gente?

Yo creo que esa es una imagen que venden mis opositores y que es completamente contraria a lo que realmente soy. Eso que usted dice lo veo en algunas encuestas, no todas, y no olvidemos que ciertas encuestas son pagadas por los mismos candidatos. Yo he viajado mucho por el país y trabajo mucho en temas que son de interés para la gente más pobre, como el agua y el agro. 

Se le ve muy cercano a los intereses de las grandes empresas y capitales. El semanario Hildebrandt en sus Trece les dedicó cuatro páginas a sus intereses.   

Todo eso sobre que estoy asociado a los grandes grupos económicos, bueno... ¡que me digan cuáles son! Aparte de un directorio que integro en el Perú, que es el de Backus, no soy director de nada importante aquí.

¿Y afuera?

Una es empresa de metales raros, estratégicos, instalada en Europa con cero operaciones en el país y que tiene una fábrica en Brasil, que no tiene nada que ver con el gran capitalismo. También dirijo un fondo de inversiones, Latin American Private Equity Fund, que invierte en compañías pequeñas. Solo tenemos inversiones en América Latina.

¿Dónde?

En Brasil, en una cadena de almacenes para el sector agrícola, en Mato Grosso. La segunda es una compañía de seguridad en cómputo para tarjetas de crédito, con base en Chile y que opera en ese país y también en Argentina, Colombia y Perú. La tercera es una compañía de transporte de productos peligrosos, de primera calidad en el Perú, que se llama Servosa y que transporta gas y explosivos. Y la cuarta es una empresa de limpieza de campos petroleros, que descontamina en la selva, principalmente. Siempre leo con mucho interés a Hildebrandt, pero creo que se pasó un poco, ¿no? 

¿Cómo los peruanos pueden estar seguros de que en un eventual gobierno suyo los poderes y los intereses económicos de las grandes empresas no tendrán la prioridad?

Lo que pueden ver es mi trayectoria, primero como ministro de Energía y Minas hace 35 años, con una gestión transparente y con brillantes resultados. Llegamos a producir más petróleo que en toda la historia del Perú. Llegamos a los 200 mil barriles y ahora importamos petróleo. De mi época como ministro de Economía, ¿qué acusaciones han sido probadas? Ni una sola. Todo era pura política. ¿Y como presidente del Consejo de Ministros? Lo mismo. 

¿Es compatible ser candidato presidencial con clientes inversionistas? 

Tengo que dejar eso, pero naturalmente. Voy a renunciar a todos mis directorios. De hecho, ya renuncié a uno, al de los metales estratégicos. Ahora voy en mayo a Europa a despedirme, y se acabó. Si postulo a la presidencia renunciaré a todo, como pasó cuando fui ministro. A mí me parece que este tipo de insinuaciones que se hacen en artículos no tienen asidero. Mi imagen, contrariamente a lo que tratan de insinuar, es de honestidad. Claro, tiran un poco de caca porque saben que algo queda. ¿Pero le puedo hacer una pregunta?

Dígame. 

¿Es pecado ser director de una empresa? Porque un poco las preguntas que me hace usted es como si fuera un pecado. 

No. Solo es normal querer conocer esta información, si usted piensa llegar a ser presidente. 

Bueno, pero todo está claro. Yo asisto a los directorios, me pagan, renuncio y me voy. Entiendo que es razonable y, obviamente, cuando uno postula a la presidencia debe salir de todo eso y, en mi caso, sin sacar ningún beneficio porque le recuerdo que yo no tengo ninguna acción. 

Tiene amigos muy poderosos. 

Tengo amigos por todos lados. Es más, también mostraré mi declaración tributaria, cosa que nadie ha hecho. 

Le preguntaba antes cómo piensa cambiar la imagen que tiene en un sector del país. Tuits como el de extender hasta los 40 años la ya derogada ley laboral juvenil no parecen ayudar. 

No, no, no, no. Lo que he dicho siempre, y así está por escrito en nuestro plan de gobierno, es que hay que crear empleo formal ayudando a las pequeñas empresas a formalizarse. ¿Cómo se hace eso? Bajándoles el impuesto a la renta, reduciendo progresivamente el IGV y facilitando la contratación de trabajadores creando un seguro nacional de desempleo que abarque todo el universo laboral. La CTS es una excelente idea para los que la tienen.

Pero ese tuit fue claro: propuso extender el régimen laboral juvenil hasta los 40 años. 

Yo no había visto la ley, no estaba aquí. Le recuerdo que una vez que ya se pudo conocer la ley con su reglamento, yo me opuse. 

¿Habrá algún retroceso en los derechos laborales en un eventual gobierno suyo?

Ningún retroceso. Los derechos laborales solamente los disfrutan el 40% de los trabajadores y ellos se quedarán con lo que tienen, sin duda alguna. Sin embargo, como va a ser mucho más atractivo ingresar al nuevo régimen, muchos migrarán por voluntad propia, eso es seguro. Mire, yo vengo de una familia socialista. Mi padre fue trabajador en el Ministerio de Salud y se pasó buena parte de su vida cuidando a los leprosos en San Pablo. Yo no soy el ogro capitalista que quieren vender. Mis antecedentes son otros. Desde luego, creo en el crecimiento económico, en la inversión privada y en la inversión pública. En cambio, no creo nada de lo que me quieren achacar. 

En una entrevista que me concedió hace meses me dijo que el tema del agua era para usted absolutamente prioritario. 

Absolutamente, porque yo creo que todos los ciudadanos del Perú deben tener acceso al agua potable. A pesar de las cifras que ofrecen los sucesivos gobiernos, hay 10 millones de personas que no tienen agua. 

¿Y cómo piensa solucionar el problema del agua potable?

Hay que empezar con inversión pública. Después de todo, tenemos 30 mil millones de dólares en reservas fiscales. El programa que tenemos es de 15 mil millones de inversión en unos ocho años, y es integral.

¿Se plantearía en un gobierno suyo la posibilidad de inversión privada en el tema del agua?

No sé si iniciativa privada. Lo que sí sé es que, según el propio Ministerio de Vivienda, las EPS pierden el 50% del agua que procesan. Creo que se debe empezar con inversión pública. Si entramos a un proceso de privatización nos pasaremos 5 años completos y no se hará nada.

¿Dónde se ubica usted? ¿Más hacia la derecha?

Yo no me ubico en la derecha, yo me ubico en el derecho. Acá no hay derecho. Hay 31 mil leyes y, a pesar de eso, un inmenso desorden. Acá se necesita transparencia legal.

No me ha respondido. 

Yo estoy absolutamente ubicado en el centro. Acá hay visiones trasnochadas de lo que es izquierda y derecha, cuando el objetivo de un gobierno debe ser generar prosperidad para todos sus habitantes. En España hay una rebelión de mucha gente porque no hay trabajo y porque el desempleo es de un 25 a 30%. 

En el 2011, usted postuló con una alianza de partidos nacionales. Esta fórmula ya no se repetirá, imagino. 

No. Obviamente, no hay que ser arrogante y descartar posibles alianzas parlamentarias. Sin embargo, para la presidencia uno tiene que ir con un programa propio. La vez pasada nosotros no teníamos un partido y el PPC y Acuña tuvieron la gentileza de proporcionarnos una plataforma. Esta vez es diferente. Tenemos una organización en todo el Perú. 

¿Finalmente se unirán los ex Perú Posible, Carlos Bruce y Juan Sheput, a su proyecto?

Hemos estado acá conversando. Ahora, le digo que nosotros estamos trabajando, sobre todo, a nivel de bases. Ellos posiblemente se unan a nosotros. La puerta está abierta y ojalá vengan, sin embargo si no lo hacen tampoco vamos a forzarlos. 

¿Qué va a hacer con su pasaporte estadounidense?

Oiga, el padre de Keiko tenía pasaporte japonés y nunca lo dijo, hasta el día que se fue. Yo sí he dicho la verdad. Es obvio, hay que dejar el pasaporte americano si uno es elegido presidente del Perú. Eso sí, ahora es carísimo. Existe un impuesto de salida que lo instauró Bush hijo, un dolor de cabeza brutal. 

Imagino que siguió el debate sobre la unión civil. ¿Cuál es su posición al respecto?

(Los homosexuales) deben tener derechos reales, de herencia. No estoy de acuerdo con el matrimonio homosexual. El matrimonio, un sacramento de diversas iglesias, debe mantenerse como es hoy. La unión, el contrato, los privilegios tributarios, eso sí. No he leído la ley de unión civil pero, como concepción, me parece que es correcta, que está bien. 

“Ojalá que en un gobierno mío el ministro Saavedra se quede”

¿Cuál es su principal propuesta en educación?

Hay cosas en las cuales los educadores están de acuerdo y en otras no. ¿En qué están de acuerdo? En que deben mejorarse las disciplinas básicas. Mucha gente cree que hay que promover la educación tecnológica, aunque eso no está definido del todo. Sí me parece, en todo caso, que deberían  promoverse colegios tecnológicos, que les ofrezcan a los chicos de secundaria una opción más técnica.  Hay que fortalecer la educación pública, donde estudia la gran mayoría. Muchas cosas van atrasadísimas. 

Hablemos de las universidades. ¿No cree que hay demasiadas?

Hay muchas, sí, y de distintas calidades, pero el pensamiento no se puede controlar por una superintendencia.  En Estados Unidos hay miles de universidades, unas muy buenas y unas muy malas, igual que acá, y allá no hay superintendencia. 

Pero pone el ejemplo de un país con un sistema universitario de excelencia. Acá la situación es radicalmente distinta. 

En algunos niveles, en otros no. Lo que existe en Estados Unidos es una evaluación de la calidad, por revistas, por redes. Acá lo que debe hacerse es promover la buena información sobre cuál es la calidad de la enseñanza. A mí me hablaban mal de la Universidad Continental, en Huancayo. Oiga, yo fui y me quedé bien impresionado. Yo creo en la libertad, yo creo en que cada uno debe hacer lo que quiera, pero también se necesita buena calidad de información. La gente debe saber si la plata que uno invierte lo va a ayudar a conseguir un buen trabajo o no. 

¿Entonces en un eventual gobierno suyo la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) desaparecería?

Ya se creó. Nos sentaríamos con la superintendente, Lorena Masías, a quien respeto mucho, y veríamos qué se está haciendo. Y le digo algo más: ojalá que en un gobierno mío el ministro de Educación, Jaime Saavedra, decidiera quedarse porque está haciendo un buen trabajo. Aunque de repente no va a querer.

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