Gastó US$4.000 en fiesta que pagó con tarjeta de su esposa: dueños de local son acusados de estafa
El hombre pagó la primera hora con efectivo y la otra parte con transferencia bancaria. Al no tener suficiente dinero en su tarjeta de débito, usó la de crédito de su esposa.

Un hombre buscaba diversión en el club nocturno Pentagon Grand, en Australia. Para ello, organizó una costosa fiesta de siete horas. Según el medio local Gold Coast Bulletin, el australiano gastó alrededor de US$4.000 con la tarjeta de crédito de su esposa. Sin embargo, el desenlace no fue el esperado.
De acuerdo con Suzanne Pfeifer, gerente del establecimiento, el hombre llegó a contratar y pagar los servicios de dos trabajadoras sexuales. Asimismo, invirtió en distintos fetiches y fantasías. El pago fue de dos maneras: en efectivo y con tarjeta.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL

Suzanne Pfeifer es la gerente del Pentagon Grand. Foto: The New York Post
Con el fin de que la esposa no se entere, decidió pagar la primera hora con efectivo y, cuando este se acabó, optó por hacer una transferencia con su tarjeta débito, pero no tenía suficiente dinero. Así es que surgió la idea de usar la tarjeta de crédito de su esposa y hacer los pagos en cuotas.
- Una tumba de piedra de 55 metros y con "antenas" descubierta en el desierto del Sahara fue construida hace más de 4.000 años
- Sin título de ingeniería y con 13 años de aprendizaje en línea: un joven inventor construyó un ‘coche volador’ antes que Tesla
La conmovedora historia de las gemelas separadas al nacer que se reencontraron gracias a TikTok

¿Cómo se enteró la mujer del gasto de su esposo?
Pensando que todo estaría bien, su esposa recibió un mensaje de una transferencia en "pendiente" y el nombre del lugar donde se realizó dicho pago. Entonces, la mujer esperó a su pareja para preguntarle por lo sucedido.

Pentagon Grand es un costoso club en Australia. Foto: The New York Post
Después de las siete horas, la fiesta terminó y el hombre retornó a casa totalmente ebrio y drogado, según las declaraciones de la esposa al medio australiano.
¿Qué hizo la mujer tras enterarse del hecho?
Luego de conversar con el hombre, juntos fueron al burdel para exigir explicaciones y acusar a los dueños del local de estafa. Al ver las grabaciones de las cámaras, la mujer insistió en que se trataba de un acto contra su esposo, pero ahora de parte de las trabajadoras sexuales.
Por su parte, la gerente del burdel le invitó a dialogar a la mujer. "Le hemos aconsejado que llame a la Policía si cree que su marido ha sido 'estafado', porque no nos escucha. Si está enfadada por los 4.000 dólares, que lo discuta con el marido, no con nosotros", concluyó Suzanne Pfeifer.

La fiesta en Pentagon Grand duró 7 horas. Foto: The New York Post











































