EE. UU. exige a proveedores de sus embajadas certificar que no aplican políticas de DEI o enfrentarían una congelación de pagos
La administración de Estados Unidos solicita a los proveedores de embajadas certificar la ausencia de políticas de diversidad, igualdad e inclusión (DEI), lo que podría congelar pagos.

La administración de Estados Unidos ha solicitado a los proveedores de sus embajadas que certifiquen la ausencia de políticas de diversidad, igualdad e inclusión (DEI), según El Confidencial y El País de España. Esta medida, que afecta a empresas bajo legislación estadounidense, podría resultar en la congelación de pagos a quienes no cumplan con la nueva normativa.
Desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, se ha acelerado un cambio de rumbo en las políticas de diversidad y equidad. Las embajadas estadounidenses están comunicando a sus proveedores locales la necesidad de adherirse a un marco regulatorio que prohíbe la implementación de programas que promuevan la diversidad, la igualdad y la inclusión.
Estados Unidos eliminará las políticas DEI de sus embajadas
De acuerdo con El Confidencial y El País, la medida ha suscitado una fuerte reacción por parte del Gobierno español. La Vicepresidencia Segunda y el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, han calificado esta exigencia como una "flagrante vulneración" de la legislación nacional. Además, han afirmado que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social supervisará el cumplimiento de la normativa vigente en el país.
La Embajada de EE. UU. en España ha sido clara en su comunicación, indicando que todos los contratos deben cumplir con las leyes federales antidiscriminación. Este nuevo requerimiento implica que los proveedores deben firmar un documento que certifique su conformidad con estas leyes, lo que ha generado preocupación en el ámbito empresarial.
Donald Trump en contra de las políticas DEI
La administración Donald Trump ha manifestado su intención de revertir años de avances en derechos civiles mediante órdenes ejecutivas. La eliminación de políticas de diversidad, igualdad e inclusión (DEI) ha sido una de sus prioridades desde el inicio de su mandato. Trump ha suspendido el empleo de funcionarios encargados de fomentar planes de diversidad y ha ordenado la finalización de estos programas.
Además, ha establecido que la contratación en el Gobierno Federal debe basarse en la eficiencia y no en características como raza, sexo o religión. Esta postura ha generado un debate sobre el futuro de las políticas de diversidad en EE. UU. y su impacto en las relaciones internacionales, especialmente con países que promueven la igualdad y la inclusión.


















