REFUGIO. Joel Sánchez, jugador de Melgar, le contó a La República que mientras cumplía su suspensión por doping se dedicó a la cocina y hoy puede preparar un delicioso saltado o un seco de cabrito.,Arequipa. Al preguntarle sobre su infancia en Santa Isabel de Siguas, Joel Sánchez recuerda cuando jugaba al fútbol con Eddy, su hermano mayor. Cada instante de ocio era dedicado a patear el balón. No importaba el escenario. Si era en la chacra, bien; si se armaban dos arcos en el establo, igual; si la cancha era el patio de la casa, mejor. PUEDES VER: Melgar: Paolo Fuentes quiere sí o sí estar en la selección peruana La República Sur EnVivo #Arequipa Conversamos con Joel Sánchez, jugador arequipeño que llegó al FBC Melgar para el Torneo Clausura 2018. Jugaban partidos uno contra uno como si fueran finales, como si el premio fuera un trofeo imaginario. “Lito” también recuerda que el mejor refresco tras el juego y el trabajo en la chacra era la leche fresca: de la teta de la vaca a una taza gigante, un poco de cocoa y a la boca. Joel le contó a La República que Eddy es más que su hermano: es su ejemplo, su promotor, el impulso, su amigo, su entrenador. “Fue el que me promovió al fútbol. Nunca estuve en divisiones menores de un club. Me trajo a jugar en el Fogatas de Paucarpata y luego me llevó al Total Clean de Sachaca. Hasta hoy me da consejos que me sirven. Fue un apoyo tremendo, junto a mi familia cuando pasé malos momentos en el fútbol”. En octubre de 2012, Joel Sánchez fue suspendido por doping tras jugar ante Bolivia con la Selección Peruana. El apoyo de su familia fue determinante para superar ese terrible momento. Dios fue su respaldo y su consuelo. “Si me quedaba solo entrenando o trabajando, me iba a morir. Por eso me dediqué a la cocina y aprendí bastante. Hoy puedo hacer un buen lomo saltado o un seco de cabrito a la perfección”, cuenta con orgullo de chef. Eso sí, reconoce que para la comida arequipeña, la mejor es su esposa. PUEDES VER: Melgariano Nilson Loyola se ve en el extranjero Con el Total Clean ganó el ascenso y luego bajó. En la segunda división campeonó y el equipo se transformó en Total Chalaco. Fue el momento del crecimiento deportivo, se hizo conocido. Muchos clubes lo querían, llovieron ofertas de Lima pero en el FBC Melgar le dijeron que él debía pagar para vestir la rojinegra. Fue una de sus primeras desilusiones. “Todo niño al que le gusta el fútbol y nace en Arequipa quiere jugar en Melgar cuando sea grande. A mí me pasó”, comenta. De los compañeros de fútbol con los que compartió camerinos entre 2006 y 2009, recuerda al “Tuto” Rossell, Edson Aubert, Paúl Rodríguez, el portero Luis Zanabria, Percy Manchego, entre otros. Tiene especial consideración por Fredy Suárez, le guarda gratitud por el apoyo y los consejos que le permitieron campeonar y luego jugar en Alianza Lima, Cristal, San Martín y vestir la camiseta nacional. “Fredy Suárez fue mi guía en Total Clean. Siempre apoyándome, dirigiendo mi camino. Le tengo mucho agradecimiento. El sábado voy a enfrentar a varios amigos que están en Binacional, incluyendo al entrenador Puchito Flores, que me dirigió en los inicios”, refiere. Buscará la tercera estrella con el equipo al que siempre le tuvo afecto, Melgar, el que le permite estar hoy cerca a sus padres y hermanos. El momento es feliz, pero lo será más cuando empiece a dejar huella con la rojinegra.