La mayor apuesta de los científicos: el millonario plan para salvar el 'glaciar del fin del mundo' a 650 metros bajo el mar
Los expertos advierten que la obra pretende "ganar tiempo" para las poblaciones costeras mientras se abordan las emisiones de gases de efecto invernadero.
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El glaciar Thwaites, situado en la Antártida Occidental y apodado el glaciar del fin del mundo, concentra la atención científica debido a una ambiciosa propuesta de ingeniería climática. Un consorcio internacional de investigadores, bajo el amparo del Seabed Curtain Project, evalúa el desarrollo de una intervención submarina diseñada para frenar su acelerado derretimiento. Esa iniciativa de varios miles de millones de dólares busca mitigar una problemática crítica que amenaza con elevar drásticamente el nivel del mar a escala global.
A pesar de la enorme expectativa, los especialistas advierten sobre los severos desafíos técnicos, ambientales y financieros que condicionan su viabilidad. La implementación definitiva requiere de un exhaustivo proceso de validación, tal como subraya el equipo oficial: "Nuestro objetivo es presentar una base para que, dentro de 15 años, pueda tomarse una decisión basada en ciencia revisada por pares, tecnología demostrada y un marco legal".
¿Cómo funciona el plan submarino para frenar el derretimiento del ‘glaciar del fin del mundo’?
Un grupo de científicos planea colocar una colosal barrera marina frente al glaciar Thwaites. La estructura medirá 80 kilómetros de extensión y 150 metros de elevación, sujeta a una profundidad de 650 metros. El objetivo principal del sistema artificial es desviar los flujos hídricos de alta temperatura que desgastan la base de la masa helada y aceleran la pérdida de su volumen.
Ese mecanismo, denominado Seabed Anchored Curtain, utilizará paneles flexibles amarrados al fondo oceánico en lugar de un muro rígido. Su diseño busca mitigar el arribo de calor hacia las zonas más expuestas del bloque congelado sin bloquear por completo el torrente del mar. Al respecto, los autores de la iniciativa señalan: "El proyecto explorará si es posible retrasar el aumento del nivel del mar al frenar el derretimiento de glaciares específicos en Groenlandia y la Antártida".
Los autores conciben esta obra de geoingeniería como una táctica de acondicionamiento que no sustituye las normativas ecológicas globales. El desarrollo de la tecnología requerirá el respaldo de pruebas técnicas, garantías para el ecosistema y consensos entre naciones. En los períodos venideros, los expertos realizarán simulaciones virtuales y evaluaciones piloto en los fiordos de Noruega con el fin de comprobar la viabilidad real de la estrategia.
¿Por qué el colapso del glaciar Thwaites y su millonario rescate generan debate?
El glaciar Thwaites destaca como una de las masas de hielo más inestables del planeta, responsable actual del 4% del incremento en el nivel del mar. Diversas investigaciones advierten que su colapso total elevaría los océanos unos 65 centímetros y desestabilizaría la Antártida Occidental. Además, estudios recientes confirman que la velocidad de su retroceso acelera de forma constante debido al severo deshielo en su base profunda.
La viabilidad económica de su protección plantea un enorme desafío financiero por los costos multimillonarios que exige. Esta colosal obra requiere el diseño de materiales aptos para condiciones extremas y el traslado de infraestructura hacia una región sumamente remota. Actualmente, el programa prioriza la recaudación de fondos institucionales para costear las fases iniciales de desarrollo científico antes de proyectar una edificación a gran escala.
Más allá del presupuesto, la comunidad científica teme que esta intervención altere las corrientes oceánicas y destruya ecosistemas marinos, lo que desataría consecuencias impredecibles. Los propios promotores de la cortina submarina admiten que la propuesta no soluciona la raíz de la crisis climática, sino que su único propósito es "ganar tiempo" para las poblaciones costeras vulnerables mientras el mundo reduce las emisiones de gases de efecto invernadero.





















