Científicos se acercan a descubrir qué animal fue el primero en habitar la Tierra
Los animales de estructura simple constituyeron ‘el primer reinado’ en nuestro planeta; sin embargo, otra especie entra en competencia.
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En el año 2016, un grupo de investigadores del Massachusetts Institute of Tecnology (MIT) había confirmado mediante análisis genéticos que las esponjas de mar eran los primeros animales en habitar la Tierra. A través de técnicas de alta precisión, llegaron a esa conclusión tras estudiar una molécula escabullida en rocas con una antigüedad de 640 millones de años, la cual sería la fuente de esa especie.
“Sin embargo, la disponibilidad de datos genómicos (modernos) ha provocado una tremenda controversia, ya que algunos estudios filogenómicos (reconstrucción evolutiva) apoyan que las medusas peine adopten esta posición”, explican ahora Anthony K. Redmond y Aoife McLysaght, ambos de la Trinity College Dublin (Irlanda).
El reciente estudio se puede leer en la revista especializada Nature Communications.

Existen al menos 150 especies de medusa peine en el mundo. Foto: George Grall / National Geographic
Las medusas peine (Bolinopsis infundibulum) reciben ese nombre debido a los cilios que usan para nadar. Esas paletas natatorias se mueven sincrónicamente y, en la mayoría de casos, producen efectos de luz parecidos al arcoíris. De forma especial, en Noruega y Escocia se han alcanzado a distinguir 250 ejemplares por metro cuadrado.
En caso estas medusas hayan aparecido primero, lo más probable es que sus características se perdieron y luego de mucho tiempo continuaron evolucionando. Aunque para Redmond carecería de sentido que sus rasgos puedan adaptarse dos veces.
“La evolución no siempre sigue un camino simple”, expresó. “Por ejemplo, las aves y los murciélagos están relacionados lejanamente, pero tienen alas desarrolladas de forma independiente para volar”, agregó el genetista.
Además, las medusas peines, comparadas a las esponjas de mar, son más avanzadas, tienen neuronas y detectan a sus presas gracias a sus células musculares, algo incompatible con la vida primitiva.
Y para elevar aún más la disparidad de esta discusión, en dos modelos genéticos distintos, ambos animales se proclaman como los primeros en surcar los mares; no obstante, los enfoques son limitados, pues los científicos no han eliminado todos los sesgos o impedimentos de llegar a una verdad absoluta.
Los reinos Porifera y Ctenophora phyla poseen ramas largas de evolución, pero el segundo “parece más viejo” por una adaptación más rápida al entorno. Es así como las discrepancias aparecen de todas partes en el transcurso de los años. Por supuesto que cada grupo de investigación defenderá su postura.
“Esto parece que va a continuar, con muchas vías de investigación destacadas por este debate aún por explorar”, había vaticinado el biólogo evolutivo Detlev Arendt en 2015.



















