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Política

Las Bambas: mina rica en cobre y en conflictos sociales

Asedio. Ubicado en Apurímac, esta operación minera siempre está en la mira de las comunidades. Fuerabamba permutó sus terrenos para explotar el mineral. Ahora quiere recuperarlos por incumplimientos.

larepublica.pe
En pie de guerra. Los pobladores de Nueva Fuerabamba al pie del tajo minero. Lo invadieron por una usurpación de los terrenos donde la minera los reubicó. Foto: difusión

Enviada especial.

“En Nueva Fuerabamba está prohibido morirse”, dice Grimaldo Huachaca. El poblador de esta moderna comunidad ubicada en Chalhuahuacho-Apurímac muestra varios nichos destruidos, daño atribuido a la comunidad de Choaquere que reclama estos terrenos como suyos.

El suceso, que parece una anécdota, es activador de uno de los conflictos sociales más potentes del país que paralizó las operaciones de MMG el miércoles pasado. Esta compañía de capitales chinos explota Las Bambas, la mina que aporta con 15% de exportaciones de cobre. Con la suspensión de operaciones, el país pierde más de S/ 5 millones de soles diarios en impuestos no recaudados.

Nueva Fuerabamba es una pequeña ciudad. La minera la construyó en 2014 para reubicar a la comunidad de Fuerabamba que estaba asentada encima de las reservas de cobre. Tiene 441 viviendas de tres pisos, un mercado, un centro educativo, un establecimiento de salud con ambulancia, calles asfaltadas, un estadio y cementerio. Una residencial de urbe moderna, pero vacía.

Nueva Fuerabamba

En la puerta nos espera Grimaldo Huachaca. Es una de las pocas veces que permiten el ingreso de la prensa. Grimaldo explica por qué sus paisanos abandonaron el confort aparente de estas casas para invadir la operación minera. Nichos rotos, inodoros destruidos en el camposanto es el signo de las peleas intestinas con las comunidades de Choaquere y Chila. Estas, hace dos semanas, invadieron áreas libres y de siembra. Al costado de la urbanización, se ven precarias carpas de plástico. Estos invasores reclaman estas tierras como suyas pese a que están registradas a nombre de Nueva Fuerabamba.

Grimaldo nos lleva al río Choaquere. Se queja de la calidad del agua. “La minera prometió traernos agua de los puquios (manantes), pero no cumplió”, dice. Por eso invadieron. Quieren recuperar los terrenos que permutaron.

Las Bambas paralizada

En la zona de Takiruta, propiedad de Las Bambas, algunos ya levantan sus casas con palos y adobe. “Aquí no queremos a la prensa. Nos dicen antimineros, que solo queremos plata”, vociferan los pobladores.

Viviendas Fuerabamba

El presidente de la comunidad, Edison Vargas, más cauto, insiste en que quieren recuperar sus tierras permutadas a la minera. Nueva Fuerabamba no es garantía, los terrenos los reclaman Chila y Choaquere a pesar que están inscritos a nombre de la comunidad. No son los únicos reclamos.

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El gerente de Asuntos Legales de MMG Las Bambas, Claudio Cáceres, admite que solo 66 puntos están pendientes, de los más de 200 plasmados en el convenio. Los comuneros aseguran que son más de 100 los no realizados.

Esta historia se remonta a 2011. Ese año, Fuerabamba entregó 4.774 hectáreas para construir la mina. A cambio, la compañía les compró 4.200 hectáreas distribuidas en cinco predios. Además, pagó reparaciones individuales por las viviendas y corrales que derruyeron.

Según Cáceres, les abonaron alrededor de S/ 600 millones, hasta más de un millón y medio por comunero titular. El asesor legal aseguró que desde el 2010 invirtieron más de S/ 700 millones en la comunidad de Fuerabamba con los pagos individuales y proyectos de desarrollo social. Los comuneros niegan que les hayan pagado esos montos. “Nuestros padres recibieron desde S/ 50 mil soles por los corralitos”, responde Vargas.

Fuerabamba se mantiene en sus trece y asegura que solo los sacarán muertos de la zona.

Para el excongresista apurimeño Edgar Villanueva, solo una auditoría de cumplimiento podrá revelar quién dice la verdad. Cuestiona severamente al gobierno y su rol en este conflicto. “No hay que ser ciego. Lo que se quiere es generar caos en zonas mineras. Cuajone no es casualidad, Las Bambas tampoco”. Las mesas de solución entre minera y las comunidades arrancan el lunes y martes próximo. El desenlace está por verse.

Gobernador critica al Gobierno

El gobernador regional de Apurímac, Baltazar Lantarón, sostiene que el gobierno central no se preocupó en hacer cumplir los compromisos y menos actuó oportunamente para impedir la invasión a la minera.

El congresista oficialista Guido Bellido se refirió al conflicto en sus redes sociales: “¡Urgente!

Empresa nacional del cobre. Los conflictos sociales en Cuajone y Las Bambas, nos obligan a exportar nuestras materias primas con valor agregado sincerando los precios. ¡Basta ya de saqueo! ¡Nunca más regalías miserables! El verdadero dueño de los minerales es el Perú”, dijo.