Cargando...
Opinión

Urge diálogo antes que estalle la convulsión

Personas vinculadas a la minería artesanal e ilegal ofrecen tregua al gobierno a dar solución a sus demandas.

Editorial
Editorial

El Perú está nuevamente al borde de una crisis social. La suspensión de más de 50 000 procesos de formalización y la no aprobación de la ley MAPE, han encendido focos de tensión en diferentes regiones del país.

Durante años, la minería artesanal y de pequeña escala ha generado ingresos que antes no existían para decenas de miles de familias peruanas. Sin embargo, la desidia estatal frente a sus procesos de formalización ha abierto un peligroso vacío normativo y operativo que ha sido ocupado por la minería ilegal.

Como informan diversas asociaciones gubernamentales y ONG, esta minería,  que está al margen de toda regulación, no solo depreda el medio ambiente, sino que alimenta redes de extorsión, sicariato, lavado de activos y narcotráfico.

Ambas leyes -MAPE y REINFO- presentan serias observaciones técnicas y jurídicas. Es por eso que su rechazo, sumado a la falta de propuestas alternativas, ha echado más leña al fuego en una protesta que parece no distinguir entre el reclamo genuino y la manipulación delictiva.

Al cierre de esta edición, la federación de mineros artesanales acordaron la suspensión del paro por solo 24 horas. Anuncio que no ha sido acatado en totalidad, por ejemplo, en La Libertad. Esta última región protagonista de tragedias como el secuestro, tortura y posterior matanza a mineros en Pataz.

Hasta ahora, el único interlocutor del Estado ha sido la Defensoría del Pueblo, una institución que, si bien debería ser importante, hoy carece de capacidad y legitimidad para negociar en escenarios de alta complejidad.

Mientras tanto, el gobierno de Dina Boluarte permanece ausente, rehuyendo su deber de articular soluciones que contengan el avance de un conflicto que ya se desborda.

No hay tiempo que perder. Las mesas de diálogo son una urgencia. Se requiere un diálogo técnicamente sólido y con presencia real del Estado, que distinga entre el minero artesanal con derecho a formalizarse y las mafias que parasitan ese proceso para seguir operando en la sombra.

El Estado no puede permitir que la minería ilegal marque la agenda de la protesta. Pero tampoco puede seguir ignorando a miles de ciudadanos que llevan años esperando una oportunidad de integrarse a la economía formal. La salida no es ni la represión ni la inacción, sino el diálogo urgente, con reglas claras, con presencia política de alto nivel.

Lo más visto

¿Cómo descartar candidatos al Congreso?

LEER MÁS

Chancay y la Sierra Central: el ferrocarril que articula el megapuerto con Sudamérica, por Manuel Hidalgo Tupia

LEER MÁS

Y te vas, y te vas, y no te has ido

LEER MÁS

En defensa de las niñas awajún

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Ralentizar el progreso: la operación pictórica de Iosu Aramburu, por Leyla Aboudayeh

Dato mata relato: falacias sobre el sector público en el Perú , por Fernando Cuadros Luque

¿Cómo descartar candidatos al Congreso?

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Ollanta Humala: Fiscalía abre investigación contra jueces que sentenciaron al expresidente y Nadine Heredia

Colchado niega línea “comunista” en Ahora Nación: “Soy el primero que va a luchar contra el terrorismo”

Zhihua Yang: empresario chino amigo de José Jerí facturó más de S/ 20 millones en obras de construcción

Deportes

Manchester City venció 2-1 al Liverpool y sigue en la pelea por la Premier League

Paulo Autuori sorprende con sarcástico mensaje tras agónico triunfo de Melgar ante Sporting Cristal: "Nos gusta mucho regalar goles"

Universitario perdió 3-0 ante Atlético Atenea EN VIVO por la segunda etapa de la Liga Peruana de Vóley