Cargando...
Opinión

El Perú en tiempos difíciles, por Omar Cairo

“La discusión de propuestas, de diversos signos políticos, presentadas para esclarecer el contenido de los derechos y de las instituciones, y mejorar su eficacia, fortalece al sistema constitucional”.

larepublica.pe
“La discusión de propuestas, de diversos signos políticos, presentadas para esclarecer el contenido de los derechos y de las instituciones, y mejorar su eficacia, fortalece al sistema constitucional”.

(*) Magíster en Derecho Constitucional y profesor en la PUCP.

Enfrentamos tiempos difíciles. Por un lado, desde la televisión estatal se nos dice: la igualdad de oportunidades no es un derecho, sino un lujo sin importancia porque, para superar su condición, los pobres y los vulnerables solo necesitan “querer” hacerlo. Desde esta perspectiva absurda, el abandono permanente del Estado y la indiferencia colectiva ante la miseria, serían saludables estímulos para que los millones de marginados se “esfuercen” por salir adelante. Por otra parte, desde el desconocimiento más inocultable, alguien ha propuesto eliminar a la Junta Nacional de Justicia, afirmando que constituye una herencia de la dictadura militar velasquista: un “blanqueamiento” del Consejo Nacional de Justicia creado por el autodenominado Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada (1968-1980).

El 23 de diciembre de 1969, mediante el Decreto Ley nº 18060, la dictadura militar dispuso el cese de “los Vocales y Fiscales de la Corte Suprema”. Además, creó el Consejo Nacional de Justicia, atribuyéndole la función de “elegir a los magistrados de todo el Poder Judicial de la República con excepción de los Jueces de Paz”. Este consejo estaba compuesto por dos “delegados” del Poder Ejecutivo, dos del Poder Legislativo, dos del Poder Judicial, uno de la Federación Nacional de los Colegios de Abogados, uno del Colegio de Abogados de Lima y uno por cada programa académico de derecho de las dos universidades nacionales más antiguas. Se trataba de un instrumento de control gubernamental de la judicatura porque, como explica Domingo García Belaunde, “estando el país gobernado por un Gobierno de facto, los representantes del Ejecutivo y del Legislativo los designaba el Gobierno militar” y los representantes de la Corte Suprema “habían sido nombrados por el mismo Gobierno luego de la defenestración sufrida por el Poder Judicial, motivo por el cual de diez miembros, el Gobierno militar controlaba a seis”.

La Junta Nacional de Justicia, en cambio, no fue creada durante un Gobierno de facto ni mediante una decisión dictatorial. Fue incorporada a la Constitución vigente, mediante la Ley de Reforma Constitucional nº 30904, aprobada por un Congreso de la República, conformado por una abrumadora mayoría opositora al Gobierno, y ratificada, mediante referéndum, por el 86% del electorado. Entre sus funciones están las siguientes: 1) el nombramiento, previo concurso público de méritos y evaluación personal, de los jueces y fiscales de todos los niveles; 2) su ratificación cada siete años; y 3) la aplicación de la sanción de destitución en su contra. Pero su diferencia principal con el Consejo Nacional de Justicia es que la Junta Nacional de Justicia no está conformada por ningún “delegado” del Gobierno ni del órgano legislativo.

También se ha dicho que la Junta Nacional de Justicia es la única institución a la que se permite, en el Perú, adoptar decisiones sin fundamentarlas, porque puede destituir a un juez sin dar fundamentación. Esto, sencillamente, no es verdad. El artículo 154 de la Constitución establece claramente que la ratificación de los jueces y fiscales de todos los niveles se debe realizar con “voto público y motivado”, y que su destitución solo puede ser realizada, válidamente, mediante resolución “motivada y con previa audiencia del interesado”.

La discusión de propuestas, de diversos signos políticos, presentadas para esclarecer el contenido de los derechos y de las instituciones, y mejorar su eficacia, fortalece al sistema constitucional. Pero la democracia vive tiempos difíciles, cuando resulta más urgente desmentir inexactitudes, y explicar que la satisfacción de las necesidades básicas es un derecho de las personas, y no un “premio” para quienes “salen adelante” a pesar de la miseria y de la indiferencia.

Lo más visto

El inicio del fin del respaldo sin condiciones, por Diego García-Sayán

LEER MÁS

Estamos en segunda vuelta, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

El rol de las Humanidades Digitales en la transformación de los museos, por Cecilia Pardo Grau

LEER MÁS

La otra cara del modelo económico que no se quiere ver

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Ciro Alegría y José María Eguren en la avenida Arequipa, por Eduardo González Viaña

La otra cara del modelo económico que no se quiere ver

Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Resultados ONPE EN VIVO al 97.216%: Roberto Sánchez mantiene 27 mil 500 votos de ventaja sobre López Aliaga

Roberto Sánchez anuncia a José Domingo Pérez como parte del equipo de Juntos por el Perú

Piero Corvetto: Poder Judicial dicta impedimento de salida del país contra el exjefe de la ONPE

Deportes

"La vida de Alejandro Olmedo es una historia de superación; era un muchachito que recogía pelotas y llegó a ser número uno del mundo"

Facundo Morando dejaría Alianza Lima: en Brasil aseguran que entrenador argentino firmará por Fluminense

Alianza Lima - CD Moquegua: día, hora y canal de TV para ver el partido del Torneo Apertura de la Liga 1