
Por: Óscar Miranda
En 2007, Warren Buffet, el genio de las inversiones, protestó públicamente ante el mundo porque el gobierno le hacía pagar menos impuestos que a su secretaria.
Lo hizo en una entrevista con la cadena NBC y lo volvió a hacer en 2011 en una carta al Congreso: él tributa el 17% de sus ingresos, frente al 32% en promedio que pagaba la gente de su oficina, "desde la recepcionista hacia arriba".
En ese momento, Buffet fue una voz solitaria en medio del debate sobre la necesidad de que los ricos del país aportaran una mayor tajada de sus ganancias para que el Estado pudiera atender las necesidades de los norteamericanos de menores recursos.
Hace unos días, ese debate revivió, con nuevos protagonistas. Una veintena de ejecutivos y magnates publicó una carta abierta en la que le pidieron a los candidatos presidenciales, demócratas y republicanos que, si llegan a la Casa Blanca, creen un impuesto a las fortunas del 1% más rico del país.
"El próximo dólar de los nuevos ingresos fiscales debe provenir de los estadounidenses más afortunados financieramente, no de los ciudadanos de ingresos medios y bajos", dijeron en el documento.
Señalaron que el dinero recaudado debe ayudar al Estado a mejorar la economía y el sistema de salud y a enfrentar la crisis climática. Añadieron que esos recursos podrían financiar inversiones inteligentes para el futuro, como la innovación en energías limpias o la cancelación de las deudas estudiantiles.
Entre los firmantes está George Soros, el demonizado inversor judío, dueño de una fortuna de más de 8 mil millones de dólares.
También Cris Hughes, cofundador de Facebook, y su esposo, Sean Eldridge, director del grupo de presión Stand Up America.
Otros firmantes son Abigail Disney, heredera del imperio Disney; Stephen M. Silberstein, fundador de la empresa de software Innovative Interfaces; y los esposos Molly Munger y Stephen English, fundadores de Advancement Project, una organización a favor de los derechos civiles.
La iniciativa partió de los esposos Ian Simmons y Liesel Pritzker Simmons, a quienes se les ocurrió publicar la carta en el contexto del inicio de la carrera presidencial.
En cuestión de dos semanas sumaron a su causa a otros 17 millonarios de diez familias, la mayoría de los cuales ya estaba involucrada en organizaciones que buscan reducir la brecha entre los más ricos y el resto de la población.
Pritzker, miembro de una familia con una fortuna de más de 33 mil millones de dólares, lo expresó así: "Somos parte del problema: hágannos pagar impuestos".
La iniciativa del grupo de millonarios coincide con las propuestas que algunos importantes políticos demócratas vienen sosteniendo en las últimas semanas.
Solo un mes atrás, la precandidata demócrata Elizabeth Warren prometió que en su presidencia fijaría un impuesto a la riqueza para las familias con fortunas mayores a los 50 millones de dólares, lo que, según sus cálculos, permitiría recaudar cerca de 3 mil millones en un lapso de diez años.
Y el último martes, otro precandidato demócrata, el senador Bernie Sanders, aseguró que creará un impuesto a las transacciones en Wall Street, que permitirá financiar la cancelación de las deudas estudiantiles, uno de los mayores dolores de cabeza de los jóvenes norteamericanos.
La opinión pública, por supuesto, ha recibido con agrado estas propuestas. El diario estadounidense The Hill realizó una encuesta a sus lectores en torno a la propuesta de Warren y reportó que el 74% la apoya.
Del Partido Republicano no han salido iniciativas similares. Hay que recordar que sus congresistas y senadores apoyaron en bloque la reforma fiscal de Donald Trump, que en diciembre del 2017 bajó los impuestos a los estadounidenses de mayores recursos.
En Perú, hace 15 años, en un momento de altos precios de minerales y rápido crecimiento económico, el parlamentario Javier Diez Canseco propuso gravar las sobreganancias mineras y las ganancias en la Bolsa. Como Sanders, como Warren o como los millonarios Soros y compañía, su objetivo era que los más ricos ayudaran a resolver los problemas de los más necesitados. En ese momento, a algunos de sus colegas su iniciativa les pareció una herejía.Y nunca fue aprobada. (O.M.)





CINEPLANET: 2 entradas 2D + 2 bebidas grandes + Pop corn gigante. Lunes a Domingo
PRECIO
S/ 47.90
PERULANDIA: FULL DAY + Piscinas + S/. 35 o S/.40 de VALE DE CONSUMO + Perusaurus y más. Según elijas
PRECIO
S/ 59.90
plan perfecto para 2: Sauna, cámara de vapor, cámara seca, duchas española y más
PRECIO
S/ 55.00
ALMUERZO O CENA BUFFET + Postre + 1 Ice tea de Hierba luisa en sus 4 LOCALES
PRECIO
S/ 85.90