Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
La explicación más sencilla sobre el cambio del gabinete Denisse Miralles es que Jose María Balcázar quiso evitar así una derrota en el Congreso. Pero quizás la explicación es demasiado sencilla. Porque a Balcázar igual le hubiera gustado cambiar de premier. Ya lo dijo: “Yo puedo cambiar a cualquier ministro”.
Quizás allí está la clave. Hay presidentes que se aferran a sus gabinetes, y hay presidentes a los que les gusta cambiarlos como camisas usadas. Pedro Castillo no siempre enfrentó el peligro de una censura ministerial, pero rotó a su Ejecutivo, memorable por malo y por sospechoso, cada vez que quiso.
Los motivos son muchos. A los amigos, socios y parientes les gusta pasar por un ministerio, algo que antes era muy prestigioso, y que todavía lo parece. En eso hay nombramientos que a todas luces parecen favores inolvidables. Aunque ahora hay cierta inflación, pues el membrete “ex ministro” aparece por todas partes, haciendo casi de título nobiliario.
Podemos imaginar que Balcázar, abogado al fin y al cabo, ha querido favorecer con el fajín y el membrete a un grupo de personas a los que debe favores y que le deberán favores llegado el momento. Para eso tenía que hacerles sitio en las alturas. Los trece choteados del gabinete Mirralles ya pueden darse por favorecidos en la admiración de sus nietos.
En su dibujo de ayer, Carlín opina que Balcázar ha estrenado una fórmula anti-censura del gabinete. Puede ser. Pero eso lo convertiría en uno de tantos nómades cajamarquinos marcados por la inmovilidad. Pero aquí la inmovilidad no es tranquilidad. Quizás Balcázar está aterrado de ser objeto de una vacancia de última hora, y se va curando en salud.
Volvamos a la frase de Balcázar. Da la impresión de que ha sido criticado por dejar a Hernando de Soto en la estacada y haberse desprendido de Miralles de un momento al otro. El argumento que rodea a esa frase de timbre autocrático es la necesidad de mejor tecnología policial, lo cual sugiere nuevas compras del Estado.
¿Tendrá tiempo Balcázar para concretar sus planes de modernización? No parece, a menos que las herramientas de la seguridad ya hayan sido encargadas y se encuentren en pleno vuelo al Perú. En ese caso, sí, había que cambiar los ministros a toda máquina (¿suena conocido?) para que empiecen a tirar pichana desde el día uno.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).