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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Sun, 14 Jun 2026 16:57:58 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Insumisión ]]>
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                            <![CDATA[ Será el conteo final de actas, una vez resueltas las observaciones e impugnaciones, lo que determine a ciencia cierta quién ganó la elección. Si eventualmente la señora Fujimori resultara ganadora, que nos encuentre vigilantes, de pie, en comunidad. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Insumisos]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marisa Glave</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 16:57:58 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Insumisión ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Si algo está claro este miércoles, es que esta elección está muy reñida. Dos conteos rápidos del último domingo, de IPSOS y DATUM, colocaron a Roberto Sánchez ligeramente por encima de Keiko Fujimori. En ambos casos, el margen de error no permitía hablar de un triunfo, sino de un empate técnico. Pero, en la historia electoral contemporánea, al menos en el caso de IPSOS, el orden de los candidatos no ha cambiado, y esto lleva a muchas personas a sostener que el triunfo de Sánchez es posible.</p>   <p>Otros modelos y corridas estadísticas sobre la base de las actas ya contabilizadas, que circulan en algunas redes sociales como X, plantean un orden diferente. Colocan a la señora Fujimori con una muy ligera ventaja, y eso lleva a otras personas a afirmar que Fujimori sería ya la ganadora.</p>   <p><strong>Lo cierto es que será el conteo final de actas, una vez resueltas las observaciones e impugnaciones, lo que determine a ciencia cierta quién ganó la elección</strong>. Es absolutamente entendible que muchos queramos esperar el desenlace final.</p>   <p>Pero hay un sector, cada vez más grande, de líderes de opinión y periodistas que parecen exigir que Juntos por el Perú (JPP) y sus votantes acepten anticipadamente una derrota. Lo hacen a la par que se cuidan de decir que, finalmente, dado lo apretado de la distancia entre los candidatos, hay que esperar el conteo final de la ONPE. Si hay que esperar, ¿por qué la exigencia e insistencia?</p>   <p>Muchos de quienes votamos por JPP lo hicimos por el inmenso riesgo que supone para el país que la señora Fujimori controle también el Poder Ejecutivo. Recalco el “también” porque varios parecen olvidar que actualmente controla el Parlamento pese a ser solo la primera minoría. Han colocado personas afines en el Tribunal Constitucional, en la Defensoría del Pueblo y en la Junta Nacional de Justicia, desde donde buscan incidir en la acción del Ministerio Público y del Poder Judicial.</p>   <p>Su alianza con lo que se ha llamado el “pacto mafioso” le permite mover la ley a su conveniencia. Veamos solo lo que pasó este miércoles: entre Renovación Popular —los que serán explícitamente sus aliados en el próximo Parlamento—, APP, Avanza País, Acción Popular y Fuerza Popular han aprobado en primera votación una nueva ley de impunidad para transformar cualquier delito común cometido por un militar o policía en delito de función y, por tanto, objeto de juzgamiento en el fuero militar o policial. <strong>Un grave atentado contra el derecho a la justicia de cualquier ciudadano que pueda ser víctima de violencia física o asesinato.</strong> La muerte de las más de 50 personas asesinadas por la represión del gobierno de Boluarte debería dejar el fuero civil y pasar al fuero policial.</p>   <p><strong>El riesgo es inmenso. Veamos solo cómo ha cambiado el comportamiento de algunas instituciones, de líderes de opinión y de periodistas tras el rumor del posible triunfo de Fujimori.</strong> En un canal de señal abierta, los señores Álvarez Rodrich y Tafur han dicho que el principal riesgo de un próximo gobierno de Keiko Fujimori sería que se desate una convulsión “provocada por la izquierda radical que ha perdido las elecciones” que querría “colocar muertes y manchar la gestión de Keiko Fujimori desde un inicio”, según dicen, “convertir a Keiko Fujimori en Boluarte desde la entrada, poniéndole 10 muertos o más”.</p>   <p><strong>Estos comentarios, además de irresponsables e indolentes, son una muestra de la sumisión casi espontánea en la que entrarán muchas más personas al ver en el sillón presidencial a la señora Fujimori</strong>. Son graves porque colocan la responsabilidad de las muertes en conflictos sociales en la ciudadanía que decidió ejercer su legítimo derecho a protestar. Quienes llevan armas y reprimen violentamente son las fuerzas del orden. No hay país democrático que termine con decenas de muertos en protestas sociales. Miren las últimas protestas en París, con incendios y saqueos incluidos: terminaron con muchos detenidos, sí, pero sin ningún ciudadano muerto.</p>   <p><strong>También es grave que algún funcionario del Jurado Nacional de Elecciones, por exceso de sumisión, haya querido “avanzar” en su trabajo</strong> y colgar en la página web de la institución los nombres de Fujimori, Galarreta y Torres como autoridades ya electas. Luego del escándalo montado en redes, tuvieron que retirar la publicación. No creo que esta actitud sea señal de complot o fraude dentro del JNE, pero sí de la manera en que se comportan las instituciones ante la posibilidad de triunfo de Fujimori. La reacción ciudadana era necesaria y diré que hasta saludable, pues es central poner en evidencia actitudes de sumisión.</p>   <p><strong>Dudas e irregularidades</strong></p>   <p><strong>En los procesos electorales hay irregularidades siempre. Lo saludable es identificarlas y subsanarlas, para evitar que se tuerza la voluntad popular.</strong> Señalar estas irregularidades y plantear dudas sobre algunos de los procesos en curso —como el envío de actas de mesas de peruanos en el exterior sin ser escaneadas previamente— no es equivalente a señalar fraude. Tener una actitud vigilante tampoco es equivalente a tener una actitud fraudista. Es decidir no resignarse y esperar que se resuelvan todas las observaciones previamente, porque es fundamental que haya confianza de la ciudadanía en los resultados.</p>   <p>Juan Carbajal en X ha colocado, por ejemplo, la resolución del JEE de Lambayeque tras el reconteo de votos del acta #035749, que daba un triunfo de Fujimori sobre Sánchez por 45 votos y que corrige el resultado al darle una ventaja de solo 18 votos. Dado que la distancia entre ambos candidatos ahora es menor a 2.000 votos, sí es fundamental resolver con claridad las dudas existentes en las más de 1.500 actas observadas. Pedir esto no es ser fraudista, es simplemente no bajar los brazos hasta el final de la contienda en un escenario de empate técnico.</p>   <p><strong>Insumisas, insumisos</strong></p>   <p><strong>Si eventualmente la señora Fujimori resultara ganadora, lo que aún depende de la revisión final de las actas observadas, que nos encuentre vigilantes, de pie, en comunidad y, sobre todo, que nos encuentre insumisas e insumisos.</strong></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El problema del miedo ]]>
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                            <![CDATA[ ¿De dónde viene tanto miedo? Si el terror era el “comunista” Roberto Sánchez y este ha sido vencido. ¿Por qué no hay alegría entre los votantes de Fujimori? En el lado perdedor también hay miedos profundos. Fujimori, si quiere gobernar, va a tener que hacer algo con el problema del miedo, de todos los miedos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El problema del miedo en las elecciones]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Rosa María Palacios</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 16:39:15 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El problema del miedo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Tengo amigos periodistas que coleccionan rarezas en tiempos electorales. Uno está coleccionando mensajes racistas en redes sociales. Entiendo que ya tiene material para un libro. La otra colecciona mensajes de chats familiares, vecinales o amicales en los que se comparten alertas terroríficas. Sugerencias sobre comprar víveres (siempre papel higiénico), zonas por donde no circular, horarios prohibidos, entre otras medidas para sobrevivir a lo que se describe casi como un ataque apocalíptico de película barata de zombis. Ambas colecciones provienen, por supuesto, de limeños acomodados y francamente aterrorizados.</p>   <p><strong>¿A qué les tienen tanto miedo estos limeños?</strong> La fantasía que construyen es recurrente desde que soy niña. Turbas pobres, indígenas, armadas de piedras y palos, machetes y lo que tengan a mano, cruzarán la ciudad de Lima y destruirán todo a su paso. Incendiarán, matarán, violarán, saquearán, como el malón del desierto en el imaginario argentino y chileno del siglo XIX. “Bajarán de los cerros”, “vienen en camiones del sur”, “hay que pararlos en los peajes”, “llamen al Ejército y a la Fuerza Aérea”. La fantasía no es real; el miedo, sí. Aunque los hechos no existen, no subestimo el sentimiento porque este es muy poderoso.</p>   <p>Los mensajes llegan con calles específicas que serán “atacadas”, según “informes de inteligencia”, y a veces vienen firmados por un general o almirante para darles más credibilidad. En esta oportunidad, se han unido los alcaldes limeños de Renovación Popular que, en aras de salvar el “patrimonio de la humanidad”, imponen restricciones inconstitucionales al libre tránsito donde mejor les parece y limitan el derecho de reunión como si viviéramos en sus feudos particulares, ajenos al Estado de derecho. Toda expresión de protesta, como en tiempos de Dina Boluarte, así sea del tamaño de una hormiga, va a ser reprimida como si se tratase de un dragón. El único peligro real es quedarse atorado en un caos vehicular.</p>   <p>Pero ¿de dónde viene tanto miedo? <strong>A estas alturas del conteo de votos, todo le da el triunfo a Keiko Fujimori. Con las justas, por pocos miles de votos, pero suficiente para la victoria.</strong> Ya no quedan actas por contabilizar y ella va adelante por 6.400 votos mientras escribo esta columna. De las 1.545 actas pendientes enviadas a los JEE, tenemos 878 de Lima, 138 del extranjero y 46 del Callao. Un total de 1.062 actas en tres circunscripciones electorales donde Fujimori tiene más del 63% del voto. Sánchez solo tiene 483 actas en las circunscripciones restantes, donde no necesariamente gana.</p>   <p><strong>Si el terror era el “comunista”, “terrorista”, Roberto Sánchez y este ha sido vencido. ¿Por qué no hay alegría entre los votantes de Fujimori?</strong> Sus casas ya no van a ser expropiadas, sus espacios privados no serán prohibidos, sus bienes no serán expoliados. Antauro ya no los va a fusilar. ¿Por qué no están felices y más bien andan aterrorizados por la venganza popular de los vencidos? Tal vez sepan, muy en el fondo, que el comunista de su imaginación es tan irreal como la turba enardecida que viene a matarlos. Hace poco le preguntaba a un amigo preocupado si alguna vez en la vida había conocido a un verdadero comunista. No uno como yo (me gritan “comunista” en la calle por recordar los defectos de Keiko Fujimori y de Roberto Sánchez que, vamos, no son pocos), sino un verdadero cuadro comunista. No pudo nombrar a uno. Ni siquiera a uno histórico. Conocía nombres de personajes muertos; pero no había conversado siquiera con un ser humano que se identifique como comunista en toda su vida. Entonces, ¿por qué le temes tanto a algo que no conoces y que, si existe, es marginal en el Perú? O, más grave, ¿por qué le atribuyes a todo lo que temes la calidad de comunista si no sabes realmente qué es serlo? Como pasa con todo lo que tememos, la ignorancia (en este caso la pavorosa falta de educación política en los sectores más privilegiados del país) es una pésima consejera. Solo ayuda a alimentar el terror sobre la base de prejuicios arraigados y estigmas que radicalizan los mecanismos de defensa básicos de la manada. Así, quien se atreva a ponderar las amenazas y utilizar el pensamiento crítico será percibido como un enemigo que debe ser destruido para la supervivencia del grupo.</p>   <p><strong>Pero, para sorpresa de nadie, en el lado perdedor también hay miedos profundos.</strong> El recuerdo de la dictadura de Alberto Fujimori y su forma de capturar todos los poderes del Estado, corrompiéndolos, no es menor, aunque renunció hace 25 años. <strong>Tampoco deja lugar a dudas la conducta política de Keiko Fujimori y Fuerza Popular para saber de lo que son capaces cuando se trata de derrocar presidentes o cuando logran acumular poder.</strong> Nos espera, si sigue en la misma línea de conducta política, un gobierno autoritario, mercantilista y conservador. Fujimori viene con una lista larga de nombres de quienes se va a vengar, por lo que hicieron o por lo que no hicieron. Jueces, fiscales, políticos, periodistas, empresarios. Todo aquel que la traicionó lo va a pagar. ¿Todo esto puede ser también una fantasía paranoica, respetable, pero sin fundamento? Ojalá lo sea. Pero he recibido mensajes sobre rescatar el LUM, salvar universidades públicas de la intervención o proteger a autores críticos del fujimorismo que ven el ascenso de Fujimori con un temor real por sus libertades y sus vidas. De nuevo, el miedo sí es real.</p>   <p>¿Qué temen los pueblos que no votaron por ella? Represión, impunidad y muerte. Tal como lo han vivido con Dina Boluarte, protegida de Fujimori. Un tercio del país votó por ella, un tercio no fue a votar o votó nulo y un tercio del país votó contra ella. ¿Se puede gobernar 5 años solo con Lima y parte de la costa norte? Su padre nunca se aventuró a tanto. <strong>Fujimori, si quiere gobernar, va a tener que hacer algo con el problema del miedo, de todos los miedos. Si no los aplaca desde el inicio, vendrán, todos juntos, sobre ella.</strong> El resultado puede ser, ese sí, una realidad muy dura.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Instalaciones, dibujo, cerámica, textil y escultura en la muestra colectiva “Maneras de estar vivo”, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <![CDATA[ Andrea Tregear, Mariú Palacios, Nicole Franchy, Alice Wagner y Luisi Llosa tejen la compleja red de interdependencias que sostiene toda forma de existencia. En Vesper Tzu Galería. ]]>
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                            <image:title><![CDATA["Maneras de estar vivo". Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 13:23:43 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El agotamiento ambiental, la aceleración tecnológica y la progresiva desvinculación entre humanos y su ecosistema gatillan una exposición cuyo punto de partida será el libro homónimo de Baptiste Morizot, quien plantea que la crisis ecológica contemporánea es, ante todo, una crisis de sensibilidad: hemos dejado de percibir aquello que nos rodea como una comunidad de seres vivos para convertirlo en paisaje, recurso o simple decorado.</p>   <p>Esta colectiva recoge la premisa para transformarla en experiencia estética. La sala deja de ser un espacio neutro, deviene en una geografía donde cada obra es un organismo autónomo y, al mismo tiempo, trama mayor donde materiales, símbolos y relatos establecen vínculos inesperados. Lo que emerge es una constelación de preguntas sobre nuestra posición en la Tierra y sobre las posibilidades de coexistencia en un mundo profundamente herido.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2eaa29bd36443c03056adc.jpg" alt="Luisi Llosa. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Luisi Llosa. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>La obra de <strong>Luisi Llosa</strong>, “Humanidad residual”, sitúa al visitante frente a una dimensión geológica de la existencia. Piedras intervenidas con pan de plata dialogan con lienzos de cromática mineral para construir una reflexión sobre la fragilidad humana y la persistencia de la materia. Las grietas, lejos de ocultarse, se exhiben como marcas de experiencia. Para que la piedra se convierta en metáfora del cuerpo y la erosión adquiera la dignidad de una escritura, como si el tiempo hubiese aprendido a grabar sus memorias directamente sobre la piel del mundo.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2ea82bbd36443c03056ada.jpg" alt="Andrea Tregear. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Andrea Tregear. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>En contraste, <strong>Andrea Tregear</strong> propone con “Naturaleza viva” y “Naturaleza viva 2/3” una mirada donde lo artificial parece adquirir comportamiento biológico. El acrílico y el plexiglass generan formas translúcidas que evocan organismos marinos, corales mutantes o criaturas que emergen de un futuro todavía indescifrable. La artista transforma materiales industriales en presencias orgánicas, cuestionando las oposiciones tradicionales entre naturaleza y artificio. Cada transparencia es la piel fósil de un océano extinguido intentando emitir, desde la luz, una memoria.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2eaa68d3a1d14a7f0527ec.jpg" alt="Nicole Franchy. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Nicole Franchy. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>Los dibujos de <strong>Nicole Franchy</strong> desplazan radicalmente la perspectiva humana. En “El amo de la tierra” y “La mirada del Jaguar” el animal deja de ocupar el lugar de objeto representado para convertirse en sujeto de observación. El jaguar nos contempla. La artista subvierte así una larga tradición visual occidental para proponer una relación más horizontal entre especies, pues la mirada también puede ser territorio y el mundo no pertenece exclusivamente a quienes creen nombrarlo.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2ea54cd3a1d14a7f0527e9.jpg" alt=""Maneras de estar vivo". Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Maneras de estar vivo&quot;. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p>La dimensión ritual aparece con fuerza en las instalaciones de <strong>Mariú Palacios</strong>. “Dile lo que no pudiste decirle” construye un espacio de memoria mediante tejidos, camisas, teléfonos y caracoles, elementos que evocan tanto la comunicación como la ausencia, mientras su “Blueprint, matriz” explora el símbolo uterino como origen, refugio y arquitectura afectiva. Sus obras poseen la intensidad silenciosa de los objetos que sobreviven a quienes los utilizaron.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2ea886bd36443c03056adb.jpg" alt="Mariú Palacios. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Mariú Palacios. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>Por su parte, <strong>Alice Wagner</strong> presenta “Panteísmo”, instalación cerámica compuesta por cuarenta y cinco piezas que cuestionan las formas tradicionales de espiritualidad. La artista sugiere que el futuro espiritual del mundo no residirá tanto en las viejas trascendencias verticales como en una sensibilidad horizontal capaz de reconocer inteligencia en todas las formas de existencia. Como si la materia, exhausta de servirnos, reclamara por fin una dignidad sagrada entre animales, minerales, ruinas, cuerpos y raíces.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/14/6a2ea7dfd3a1d14a7f0527eb.jpg" alt="Alice Wagner. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Alice Wagner. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>La potencia de la muestra está en la trayectoria de sus protagonistas. Tregear ha dedicado más de veinte años a una rigurosa investigación sobre el acrílico y las posibilidades expresivas de la luz. Wagner es una de las artistas peruanas más reconocidas de su generación, con presencia en importantes museos y colecciones internacionales. Franchy ha desarrollado una carrera internacional marcada por residencias y exposiciones en Europa y Estados Unidos. Palacios ha construido una práctica multidisciplinaria atravesada por la memoria, el territorio y la experiencia ritual. Llosa, por su parte, ha consolidado un lenguaje propio donde la piedra se transforma en una reflexión filosófica sobre vulnerabilidad y permanencia.</p>   <p>Así, <em>Maneras de estar vivo</em> dialoga con debates fundamentales sobre antropoceno, ecologías críticas y pensamiento decolonial. Todo un tránsito a través del ecosistema donde cada piedra, tejido, animal y organismo híbrido funciona como umbral hacia una conciencia más vasta donde lo humano deja de ocupar el centro para reintegrarse a la trama infinita de relaciones existenciales. Un manuscrito coral, mineral y biológico cargado de entrañable belleza.</p>   <p><strong>…</strong></p>   <p><strong>Datos:</strong></p>   <p>▪ Lugar: Vesper Tzu Galería</p>   <p>▪ Dirección: Av. Santa Cruz 1068, Miraflores. Lima – Perú</p>   <p>▪ Temporada: Hasta el 24 de junio de 2026</p>   <p>▪ Horario de visita: lunes a sábado, de 11:00 a.m. a 7:00 p.m.</p>   <p>▪ Ingreso: libre</p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La gobernabilidad como primera prueba del nuevo Congreso ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/13/la-gobernabilidad-como-primera-prueba-del-nuevo-congreso-140101</link>
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                            <![CDATA[ El retorno al bicameralismo y un parlamento fragmentado plantean el escenario de gobernabilidad más complejo en años. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial del domingo 14 de junio]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 10:55:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La gobernabilidad como primera prueba del nuevo Congreso ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Perú estrena en julio un Congreso bicameral por primera vez en décadas. Esta nueva configuración incluye una Cámara de Diputados de 130 miembros y un Senado de 60. Se trata de un cambio institucional que los peruanos rechazaron en el referéndum de 2018 y que partidos con antecedentes antidemocráticos y responsables de la aprobación de normas que favorecen al crimen organizado se encargaron de aprobar por insistencia.</p>   <p>Entre ellos están Fuerza Popular y Renovación Popular, los cuales la impusieron aduciendo que frenará la mala producción de normas. Sin embargo, no es apresurado afirmar que la primera prueba de ese diseño será política y llegará de inmediato.</p>   <p>De hecho, con el conteo de votos oficial de la ONPE ya es posible afirmar que el fujimorismo se ha convertido en la primera minoría en ambas cámaras, con alrededor de 41 escaños en Diputados y más de 20 en el Senado, seguida de Juntos por el Perú con 31 curules y Renovación Popular como tercera fuerza. Dicho reparto deja a todos los partidos en minoría, lo que vuelve la negociación en la herramienta central de cualquier decisión.</p>   <p>En ese escenario, el Ejecutivo que asuma en julio deberá construir alianzas con bancadas de intereses distintos para sacar adelante legislación prioritaria. Y eso es saludable para la democracia. Esas credenciales garantistas del Estado de Derecho se medirán sobre todo ante la derogación de las normas procrimen que el pacto corrupto parlamentario actual aprobó.</p>   <p>La cuestión de la gobernabilidad surge entonces como el eje de cualquier lectura mínima del nuevo sistema político parlamentarista de facto.</p>   <p>Cabe recordar que entre 2016 y 2021, la confrontación entre el Ejecutivo y la mayoría fujimorista produjo cuatro mociones de vacancia presidencial, tres presidentes, y una disolución del Parlamento. Asimismo, entre 2021 y 2026, la fragmentación legislativa fue el escenario donde se presentaron diez mociones de vacancia de las cuales prosperó una tras el intento de quiebre democrático de Pedro Castillo. Tras ello, prosperaron las capturas de órganos autónomos como el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia y entre otros, con Fuerza Popular y Renovación Popular entre los protagonistas centrales de esa cooptación.</p>   <p>Por ello, el retorno al bicameralismo abre una oportunidad cuyo valor real dependerá de los ciudadanos que exijan a sus representantes rendir cuentas. La diversidad territorial del Perú, con sus demandas específicas y largamente postergadas, requiere un Congreso que responda ante quienes lo eligieron.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Mundial de Fútbol y las excusas para educar más allá de las figuritas, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/13/el-mundial-de-futbol-y-las-excusas-para-educar-mas-alla-de-las-figuritas-por-diego-alonso-sanchez-hnews-516867</link>
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                            <![CDATA[ El mayor evento deportivo del planeta reúne a millones de personas en una sola pasión. El mismo también podría ser usado para fines educativos y de difusión cultural entre niños y adolescentes. No todo debe ser goles y cash. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Exposición Álbum Panini en la avenida Reforma de la Ciudad de México.Realizada en mayo, un mes antes del Mundial de Fútbol 2026. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 14 Jun 2026 01:14:29 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Mundial de Fútbol y las excusas para educar más allá de las figuritas, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>Porque el fútbol no es un hecho real, el que tú miras, sino una ilusión, la que yo miro. Es una virtud de la mirada.</em></p>   <p><strong>Constantino Carvallo</strong>, educador peruano</p>   <p> </p>   <p>Cada cuatro años, el planeta desea patear con más ganas una pelota. <strong>El Mundial de Fútbol</strong>, esa ceremonia global que convoca emociones, identidades y negocios, vuelve a ocupar titulares y conversaciones cotidianas. Pero más allá de estadios repletos y gestas épicas, el torneo despliega una trama paralela: la que se vive en casas y colegios, donde niños, padres y profesores terminan discutiendo, sin proponérselo, sobre competencia, consumo, frustración y valores deportivos.</p>   <p>Si apelamos a esos valores que el fútbol puede transmitir, vale recordar lo que afirmaba el escritor argelino <strong>Albert Camus</strong>, que “todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”. Una idea que no contradice, sino que se complementa, con la mirada del uruguayo Eduardo Galeano, quien advertía que “el fútbol es un espejo del mundo: en él se reflejan sus virtudes y sus miserias”.</p>   <p>Desde esa perspectiva, podemos decir que la Copa del Mundo dejó hace tiempo de ser únicamente fútbol para convertirse también en una gran caja registradora. En ella no solo se celebran jugadas imposibles y goles memorables, sino que se promueven hábitos de consumo no siempre saludables. Es precisamente allí donde surge una oportunidad —a veces incómoda— para educar.</p>   <p>Basta mirar el fenómeno de los álbumes de figuritas. Para muchos adultos, el recuerdo es tibio: páginas incompletas, cromos repetidos y tardes de trueques sin conseguir el jugador esperado. Una nostalgia teñida de desilusión, pero también de ingenuidad. Hoy, ese rito ha cambiado de escala. El deseo de “llenar el álbum” ha sido absorbido por una lógica de mercado que convierte el pasatiempo en una inversión desproporcionada y, en no pocos casos, desbordada.</p>   <p>Las cifras no mienten. Un álbum básico de la marca que tiene los derechos internacionales ronda los 9.90 soles. Cada sobre de siete figuritas cuesta 4.20, y el “paquetón”, con poco más de cien sobres, supera los 380 soles, dependiendo de la oferta. Completar la colección —de 980 cromos— requeriría cerca de 600 soles en un escenario improbable de no tener repetidas. Pero la repetición es la regla en este juego. Entonces, cuando fallan los intercambios y el deseo de llenar el álbum crece, el gasto escala sin pudor. Un importe aproximado puede bordear los tres mil soles, si no renuncias antes de alcanzarlo. Una locura que encuentra su principal campo de acción en un lugar muy predecible: la escuela.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/13/6a2d6c5c2766a31b1f03515a.jpg" alt="Exposición Álbum Panini en la avenida Reforma de la Ciudad de México.Realizada en mayo, un mes antes del Mundial de Fútbol 2026. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>Exposición Álbum Panini en la avenida Reforma de la Ciudad de México.Realizada en mayo, un mes antes del Mundial de Fútbol 2026. Foto: AFP.</figcaption>   <p>Es allí donde los álbumes dejan de ser cuadernillos ilustrados para convertirse en artefactos sociales. En los recreos se negocia, se compara, se presume y también se excluye. “Yala, nola”, “¿cuánto vale esta?”, “yo tengo más que tú”, “¿esta no la tienes? ¡Jajaja!”. El lenguaje del mercado se filtra en edades tempranas y surgen tensiones atravesadas por la presión del grupo y el deseo de autoafirmarse con la comparación. Los niños trasladan esa lógica a casa y presionan por más sobres; algunos padres ceden, otros se resisten, mientras no pocos docentes observan sin intervenir. Y quedan aquellos pequeños que, desde la orilla, están a la expectativa de un intercambio desigual por un producto cada vez más costoso.</p>   <p>Las preguntas son inevitables: ¿quién está acompañando este proceso? ¿Cuántos adultos advierten que, detrás del entretenimiento, se incuban patrones de consumo y jerarquías materiales que pueden dañar los vínculos? ¿Nos estamos ocupando realmente de esto?</p>   <p>Y en medio del barullo, el fútbol —paradójicamente— queda relegado. Valores como el esfuerzo, la disciplina, el honor o el trabajo en equipo ceden ante un criterio inmediato: el poder adquisitivo. Ya no importa la hazaña en la cancha, sino la capacidad de completar una página o conseguir el cromo deseado. El sentido formativo del deporte se diluye frente a la urgencia de acumular para evitar la decepción.</p>   <p>Pero no todo está perdido en esta fiebre coleccionista. Allí donde hay un problema, también hay una puerta. El entusiasmo por las figuritas puede transformarse en una herramienta pedagógica si se guía con propósito. Intercambiar figuritas puede ser aprender a negociar con justicia, valorar al otro y dominar la codicia. Completar un álbum puede dar lugar a ejercicios de cálculo, probabilidad y estadística. Analizar su información permite reconocer fuentes de datos secundarias. Cada jugador puede despertar curiosidad por su país, su historia o su cultura. Es decir, incentivar la investigación y el deseo de aprender con optimismo.</p>   <p>Quizá la clave no sea prohibir ni ceder sin más, sino resignificar el hábito, dotar de sentido al álbum antes que a sus figuritas. Convertirlo en una excusa para pensar, dialogar y aprender en comunidad. Porque, al final del torneo, muchas colecciones acabarán olvidadas o —vale decirlo— arrojadas al vertedero de la frustración o la vanidad. Eso ya lo conocemos los adultos.</p>   <p>Lo que no debería perderse, si el camino se recorre con conciencia, es la lección aprendida. El Mundial pasa; nosotros —y, especialmente, ellos— estamos convocados a trascenderlo con ilusión, criterio y responsabilidad.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El mandato al nuevo gobierno ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/12/el-mandato-al-nuevo-gobierno-editorial-211188</link>
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                            <![CDATA[ La segunda vuelta más ajustada de la historia reciente obliga al mandatario entrante a construir una agenda que trascienda la mitad que lo eligió ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 13 Jun 2026 04:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El mandato al nuevo gobierno ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El resultado de las urnas del 7 de junio habla de un país que quedó partido casi en dos mitades exactas. Con el 96.29% de actas contabilizadas, la diferencia entre los dos candidatos se ubica por debajo del 0,3%. La ONPE, tras las evaluaciones del JNE, convertirá ese conteo en proclamación oficial en los próximos días.</p>   <p>Sin embargo, los resultados del balotaje entregan, además, otro mensaje que merece la misma atención. Más del 30% de los peruanos habilitados para sufragar se ausentaron de las urnas, pese a la obligatoriedad del sufragio. Casi el 6% de los votos emitidos fueron viciados, una cifra que sobresale incluso en el contexto regional. Esas señales retratan a una ciudadanía que encuentra distancia con las opciones que le presenta el sistema político y que la expresa de la única manera disponible.</p>   <p>En ese sentido, el presidente que asuma en julio hereda un mandato construido sobre ese conjunto de señales. Y ante ello, la agenda que le espera tiene temas prioritarios.</p>   <p>En primer lugar, la seguridad ciudadana encabeza las encuestas de preocupación ciudadana desde hace años. Por otro lado, la economía requiere garantías de inversión solo posible con el respeto general al Estado de Derecho, además de acciones de mitigación frente a los efectos del Fenómeno El Niño.</p>   <p>Aunque todo parece que las instituciones autónomas del Estado todavía aguardarán por un gobierno que restaure su independencia después de años de captura política liderada por el fujimorismo.</p>   <p>El resultado ajustado obliga al nuevo gobierno a construir una mayoría de gestión que amplíe su base electoral. Un gobierno que llega al poder con menos de un punto porcentual de diferencia tiene en esa estrechez la oportunidad de demostrar que gobernar para todos es posible, si lo hace con visión estatal.</p>   <p>Gobernar solo para la mitad que lo eligió es la tentación más fácil y el camino más corto hacia la ingobernabilidad, solo superada por la violencia y la represión, como lo hizo la gestión de Dina Boluarte, quien aún goza de la impunidad que el Estado captura ofrece.</p>   <p>Veamos cómo quien resulte electo como próximo jefe de Estado gobierna para el país entero, incluida la mitad que votó distinto y además de los millones que eligieron ausentarse. Ese es el mandato real que dejan las urnas.</p> ]]></content:encoded>
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