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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
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                                <![CDATA[ La democracia empieza y termina en el ciudadano ]]>
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                            <![CDATA[ El Perú lidera el rechazo al Congreso en América Latina con 90%, según el Latinobarómetro. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 03:30:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La democracia empieza y termina en el ciudadano ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La representación política es el núcleo de la democracia. En este sistema político, un ciudadano elige a otro ciudadano para que lleve sus demandas al espacio donde se toman las decisiones que afectan su propia vida. La anemia que afecta a niños en regiones enteras del país, la falta de agua, la ausencia de transporte público digno, la pobreza que persiste pese al crecimiento económico, entre otras tantas más que serán distintas de acuerdo con el contexto de cada ciudad o pueblo, son realidades que deben usar a la democracia para mejorarlas.</p>   <p>Sin embargo, cuando esa representación falla, ocurren crisis políticas, caracterizadas por constantes episodios de inestabilidad institucional y que redundan en el aumento sostenido de la desconfianza en el Estado. Y lo medular es que todos esos problemas persistentes en el Perú tienen su raíz en ese mismo quiebre.</p>   <p>El Latinobarómetro 2025/2026 acaba de publicar que el 90 % de los peruanos no se siente representado por su Congreso. Es el porcentaje más alto de toda América Latina, catorce puntos por encima del promedio regional.</p>   <p>Solo el 9 % de los ciudadanos siente que el Parlamento los representa. Se trata del veredicto acumulado de una ciudadanía que lleva años observando cómo sus autoridades toman decisiones que no tienen nada que ver con sus necesidades.</p>   <p>Vale recordar que cuando el fujimorismo obtuvo más de 70 congresistas en 2016, millones de peruanos depositaron en esa bancada la esperanza de que alguien los escuchara. Lo que ocurrió después es lo que ese 90 % está midiendo. Lo mismo puede decirse de los parlamentarios de Perú Libre que, en lugar de representar con fidelidad a las regiones que los eligieron, prefirieron pactar con el fujimorismo para repartirse espacios de poder.</p>   <p>Contra quienes justifican esa infidelidad al voto soberano, es pertinente afirmar que la negociación política es legítima y los espacios de diálogo también son necesarios en una sociedad que aspira a ser democrática. Lo que resulta inaceptable es que ese diálogo sirva para traicionar a quienes pusieron a cada parlamentario en su curul.</p>   <p>En ese sentido, esta casa editorial recuerda que la herramienta más poderosa de una democracia reside en quien elige y no en quien es elegido. Exigir rendición de cuentas a los representantes, fiscalizar sus decisiones y castigar con el voto a quienes se dedican a disputas que no solucionan la vida de la gente es exactamente el ejercicio democrático que ese 90 % reclama. Ad portas de los comicios subnacionales, vale la pena no perder de vista ese derecho sustancial sin el que la democracia existe.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Julia Codesido, una artista revolucionaria, por Hernán Pazos ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/02/julia-codesido-una-artista-revolucionaria-por-hernan-pazos-hnews-114708</link>
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                            <![CDATA[ A raíz de la imprescindible exposición Julia Codesido. Retrospectiva en el MALI, no pocos siguen preguntándose quién fue esta mujer extraordinaria. Aquí, una aproximación. Codesido fue una artista fundamental del siglo XX peruano. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Julia Codesido. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 03 Oct 2026 00:15:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Julia Codesido, una artista revolucionaria, por Hernán Pazos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Julia Codesido</strong> nace el 5 de agosto de 1883. Hija de diplomático, termina sus estudios en el Colegio San Pedro en Lima y viaja a los 17 años a Europa con su familia (1899). Su padre fue nombrado cónsul del Perú en Inglaterra y en Francia. Coincide su estadía europea con la ebullición de la “belle époque” en Francia, y se le despierta la inquietud por el arte, visitando museos y galerías. Según comenta, sus visitas al Museo del Prado le provocan una fuerte admiración por obras de la escuela flamenca, el Greco y Goya. Pintores que la influyen, priorizando sus preferencias y gran disposición para mostrar realidades que le interesan en las técnicas del retrato, pero con un aporte personal y peruano. Trabajando con colores intensos y un trazo fuerte en donde se asoma ese estilo tan propio que irá desarrollando a lo largo de su carrera.</p>   <p class="has-text-align-justify">Permanece 18 años en Europa, visita Suiza y España y regresa al Perú en 1918; ya tenía 35 años. Apenas llega, practica en la Quinta Heeren como aprendiz por tres meses, en el taller de Teófilo Castillo. Ingresa en 1919 a Bellas Artes siendo alumna fundadora en una época en la que el alumnado femenino superaba al masculino. Las mujeres recibían clases en talleres separados y solo podían trabajar desnudo femenino; se veían restricciones. </p>   <p class="has-text-align-justify">Era la época del segundo gobierno de José Pardo; el descontento popular y la carestía de la vida provocan intensas protestas. Paradójicamente, se aprueban normas protectoras para el trabajo de mujeres y menores de edad y se modifica la Constitución para permitir la libertad religiosa. También se declara oficial la jornada de ocho horas de trabajo. El 4 de julio de 1919, un golpe de Estado liderado por Augusto B. Leguía termina con el gobierno de Pardo, instaurando una nueva dictadura. Se promulga la Constitución de 1920, dándole reconocimiento legal a las comunidades indígenas. Leguía impone la Conscripción Vial (el trabajo obligatorio gratuito en las carreteras para los campesinos). En este ambiente de ebullición política, reformas y protestas, se genera en la cultura peruana un compromiso político que se manifiesta en todos los ámbitos culturales, con la participación de una nueva generación intelectual comprometida y que defiende un renovado interés por el conocimiento del país.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/02/6a412ccba9dec717cd0b0d1e.jpg" alt="Julia Codesido. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Julia Codesido. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Codesido se une a las protestas con su trabajo, de alguna manera contestatario, enfatizando la despreciada belleza de los patrones genéticos indígenas y la importancia que se debe dar al llamado “arte popular” andino, divulgándolo y dándole mayor cobertura. Incluyendo en sus representaciones objetos artesanales producidos en distintos puntos del país (adonde viaja). Objetos percibidos por ella y sus colegas artistas como expresiones de un arte auténticamente peruano, desarrollándose una cultura visual “mestiza” patrocinada por intelectuales del momento como Sabogal, Camino Brendt, Arguedas, Teresa Carvallo, Camilo Blas, Elena Izcue y la misma Julia Codesido, entre otros.</p>   <p class="has-text-align-justify">Para estos momentos, Codesido practica en el taller de Daniel Hernández, pero su inquietud artística la lleva a solicitar su traslado al taller del profesor auxiliar José Sabogal (1922), en donde encuentra una estética más acorde con la suya. En esa época había una gran efervescencia política y José Sabogal defiende, frente a sus alumnos, la reivindicación y defensa del indígena y de la cultura andina, fundando el grupo conocido como movimiento indigenista.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/02/6a412fad78d0db29030df560.jpg" alt=""Desnudo de India" (1925). Imagen: Fundación Julia Codesido y Estenós." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Desnudo de India&quot; (1925). Imagen: Fundación Julia Codesido y Estenós.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Dentro de este grupo destaca José Carlos Mariátegui, quien en 1926 funda la revista <em>Amauta</em>, para difundir el pensamiento socialista y las ideas de vanguardia. Julia Codesido pasa rápidamente a ser colaboradora de esta revista y del movimiento que se le desprende, entrando en contacto con corrientes intelectuales contemporáneas para promocionar ese nuevo movimiento conocido ya como indigenismo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hacia 1935 parte a México, adonde regresa para exponer en 1960 en la galería de la Sala de Exposiciones del Palacio de Bellas Artes, presentada por David Alfaro Siqueiros. Luego es recomendada por José Clemente Orozco para una exhibición en la galería Delphic Studios en Nueva York, muestra que pasa al Museo de Arte Moderno de San Francisco, California, institución que en 1937 adquiere una de sus obras para su colección. En 1939 expone en la galería Barreiro en París, recomendada por René Hugues, conservador del Museo del Louvre, y la Municipalidad de París adquiere su obra “Indias Huancas” para la colección del Museo de Arte Moderno.</p>   <p class="has-text-align-justify">El 8 de mayo de 1979 muere una mujer sin edad. Muy moderna para su época, caminando siempre en mocasines y con una boina en la cabeza, recorriendo el Perú en buses y camiones. Siendo una de las máximas representantes de la pintura indigenista peruana.</p>   <p class="has-text-align-justify">En 1977 se le otorga el Premio Nacional de Cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Senado debe definir límites a su poder ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/02/senado-debe-definir-limites-a-su-poder-editorial-101048</link>
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                            <![CDATA[ El riesgo de que la Cámara Alta desnaturalice lo consensuado en Diputados debe corregirse para evitar el abuso del poder. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 02 Oct 2026 06:00:33 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Senado debe definir límites a su poder ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las democracias funcionan cuando los poderes tienen límites claros y cuando esos límites son conocidos por todos antes de que se tomen decisiones que afectan a los ciudadanos. Esa es la condición mínima de un Estado de Derecho.</p>   <p>Sin embargo, el Senado, cuyo reglamento le permite aprobar, modificar o rechazar lo que la Cámara de Diputados decide, no tiene definido con precisión hasta dónde puede llegar esa modificación. Y sin esa definición, cualquier decisión que tome sobre las facultades delegadas puede ser una reescritura completa de lo que la Cámara Baja decidió, sin posibilidad de revisión posterior.</p>   <p>El diputado de Juntos por el Perú, Ernesto Zunini, ha planteado cinco preguntas que la Comisión de Constitución del Senado debe responder antes de revisar las facultades delegadas: qué significa desnaturalizar una propuesta, si los límites alcanzan a los textos sustitutorios y a los cambios hechos en el Pleno, qué criterios deben aplicar la Comisión y el Pleno y qué consecuencia procede si se exceden esos límites. Son preguntas que cualquier sistema bicameral serio debería tener respondidas desde el primer día. No obstante, el hecho de que no lo estén no solo es un descuido sino el resultado del diseño que el Congreso anterior aprobó.</p>   <p>Ese diseño tiene un problema estructural que este diario advirtió en su momento. La Constitución modificada por la mayoría parlamentaria del pacto de cogobierno pasado, bajo liderazgo fujimorista, le otorgó al Senado la última palabra sobre cualquier propuesta legislativa que venga de Diputados, con envío directo al Ejecutivo sin retorno a la Cámara Baja.</p>   <p>En los modelos bicamerales que funcionan bien, como el español, el alemán o el chileno, las modificaciones sustanciales de la Cámara Alta deben regresar a la cámara de origen para su refrendo. En el diseño peruano actual eso no ocurre. Y esa asimetría favorece exactamente a quien diseñó el sistema.</p>   <p>La Comisión de Constitución del Senado puede y debe establecer una regla de conexidad que impida incorporar materias ajenas al texto aprobado por Diputados y que obligue a consultar con la cámara de origen cuando los cambios sean sustanciales.</p>   <p>Un poder sin límites claros no es democrático sino un instrumento de abuso. Y el Perú ya conoce bien cómo termina esa historia.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La cabeza de Jonás abre los ojos en Lima, por Eduardo González Viaña ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/01/la-cabeza-de-jonas-abre-los-ojos-en-lima-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-44848</link>
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                            <![CDATA[ El periodo de la Inquisición en Perú está documentado por la bibliografía y la memoria popular. Resulta inevitable que de esta confluencia surjan personajes peculiares como Jonás Caravelí. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA["Penitenciado por la Inquisición" de Pancho Fierro. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 02 Oct 2026 03:16:11 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La cabeza de Jonás abre los ojos en Lima, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>“A Jonás Caravelí lo ahorcaron y lo dejaron colgado, secando. Después de una semana, cuando ya estaba bien seco, lo bajaron del algarrobo para darle piadosa sepultura, pero allí abajo el airecito frío, el olor de la miel de algarrobina y el sabor de la boñiga de vaca lo hicieron revivir… y se escapó”.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Salado” es una palabra que designa a una persona con mala suerte. Así se le dice en el Perú, pero no en España, donde significa “persona con mucho sentido del humor”. Estas extensiones semánticas suelen aplicarse a lo que el diccionario designa como salobre o salino.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Salado” tiene esa significación en el Perú porque el primer hombre ajusticiado por la Inquisición fue don Mateo Salado, un rico comerciante francés al cual el Tribunal del Santo Oficio del virreinato del Perú condenó a muerte por supuesta herejía. En realidad, la Inquisición trataba de apoderarse de sus bienes y lo logró. Lo quemaron vivo en la plaza de Armas de Lima.</p>   <p class="has-text-align-justify">Acabo de estar leyendo los <em>Anales de la Inquisición de Lima</em> de Ricardo Palma (publicado en la Tipografía de Aurelio Alfaro, calle de Baquíjano Núm. 317, en 1863), y me he encontrado con decenas de castigos que parecen inventados al momento por jueces desequilibrados y con mucha iniciativa para el mal. Por supuesto, los inquisidores desconocían el principio universal de que no se puede aplicar una pena sin una previa ley antes de que el supuesto delito fuera cometido.</p>   <p class="has-text-align-justify">“¿Y qué pasó con Jonás Caravelí? La segunda vez, le dieron garrote vil y lo enterraron con los pies y brazos atados, y con una venda sobre los ojos por si acaso se despertara para que cavara hacia abajo, y así fue, pero dicen que cavó hasta llegar a un ojo de agua y logró fugarse por un pozo”.</p>   <p class="has-text-align-justify">El descuartizamiento de Túpac Amaru y el castigo que se dio a un centenar de mujeres de su parentela fueron también fruto del desequilibrio del corregidor Areche, quien de ninguna manera entendía los principios de la civilización humana.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/01/6abe8977788123d5e6088f78.jpg" alt=""Penitenciado por la Inquisición" de Pancho Fierro." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Penitenciado por la Inquisición&quot; de Pancho Fierro.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Las mujeres parientas del inca rebelde o de los caciques que lo seguían fueron condenadas a caminar descalzas desde Cusco hasta Lima. No importaba su edad; la Caravana de la Muerte comprendía tanto a ancianas, embarazadas y niñas impúberes. De aquellas, no recuerdo si ocho llegaron a su destino.</p>   <p class="has-text-align-justify">Un ejemplo del “derecho penal” de los siglos coloniales lo ofrece el caso del esclavo Jonás Caravelí quien, por buscar su libertad, se convirtió en “negro cimarrón” y fue condenado a muerte en poco más de diez ocasiones… De los castigos, consignamos el siguiente listado escalofriante:</p>   <p class="has-text-align-justify">1)     la confiscación de bienes, 2) el sambenito y la coroza, disfraces que deben usar los condenados al salir de la cárcel, 3) los azotes y el destierro, 4) la hoguera que achicharraba el cuerpo de los pecadores. El acto se cumplía en la plaza de Armas con los aplausos de la muchedumbre.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿En qué terminó la historia de Jonás? ¿Terminó alguna vez?</p>   <p class="has-text-align-justify">Jonás todo el tiempo se escapaba de sus amos, y por eso, después de haberle dado diversos castigos, fue ejecutado, muerto y sepultado varias veces, pero una y otra y siempre el cimarrón volvía a la vida.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Al final del siglo XVI, el resucitado Jonás se había pasado ocho años libre y encabezando un grupo de negros bandoleros en las cercanías de Lima. Sus fechorías tuvieron tanto éxito que formó una banda inmensa y avanzó por las ciudades de la costa, y pronto lo vieron y lo sufrieron en Trujillo, en Zaña, en San Miguel de Piura, en Paita y en Guayaquil.</p>   <p class="has-text-align-justify">En este último lugar, la suerte le había fallado. Las tropas del virrey despedazaron a los negros y, para que esta vez nada fallara, separaron las cabezas de los cuerpos y las colocaron sobre unas picas.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Allí se quedarían hasta convertirse en calaveras para eterno escarmiento de esclavos rebeldes y de bandoleros malditos, pero ni siquiera de esa manera podían confiarse del muerto Jonás Caravelí. Sepultaron su cuerpo en Guayaquil y, en el barco Leviathan de Su Majestad, la cabeza fue transportada a la Ciudad de los Reyes dentro de una jaula de acero para evitar que, otra vez, Jonás se les escapara. En Lima, abrirá los ojos uno de estos días”.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ No basta con construir colegios, por Misión Educación ]]>
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                            <![CDATA[ Los retos de la infraestructura educativa en el Perú van más allá de la falta de colegios e implican un cuestionamiento profundo sobre los espacios de aprendizaje. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Reconstrucción en Junín tardaría hasta 6 meses tras sismo: n S/140 millones para colegios y postas]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Misión Educación</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 01 Oct 2026 19:44:48 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ No basta con construir colegios, por Misión Educación ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Si nos preguntamos por los retos de la infraestructura educativa en el Perú, seguramente pensamos en la falta de colegios (déficit estimado en más de S/160 mil millones¹) y en el mal estado de muchos de ellos (casi 70% carece de servicios básicos y el 16 % se encuentra en riesgo de colapso²). Sin embargo, al hablar de arquitectura para el aprendizaje, el cuestionamiento supera lo cuantitativo.</p>   <p>Según L. Malaguzzi, el ambiente es el tercer maestro. Los espacios de la escuela, donde la infancia transcurre colectivamente, no son meros contenedores, escenarios neutros o telones de fondo del proceso de aprendizaje: son agentes activos capaces de limitar o aportar al resultado.</p>   <p>Y si hablamos de aprendizaje expandido y situado (en cualquier momento de la vida y en diálogo con el contexto real específico), los espacios de aprendizaje ya no se limitan al colegio, sino que se extienden a la calle, el barrio, la ciudad… el territorio. El aula de cuatro paredes, con estudiantes sentados en fila frente al profesor y su pizarra, queda obsoleta; el patio-losa de cemento donde jugar fulbito resulta limitante, y el colegio cerrado por muros perimétricos que lo aíslan del entorno suena contradictorio.</p>   <p>En muchas escuelas del mundo, aulas y muros han empezado a disolverse, y el aprendizaje se va haciendo lugar en pasillos, gradas, patios y también en ingresos, aceras, parques y plazas diseñados como aulas abiertas. Al considerar al espacio como tercer maestro, la educación pasa a formar parte de la vida cotidiana de los niños, niñas y adolescentes, de sus familias y comunidades, y deja de ser un paréntesis aislado y desconectado de ella.</p>   <p>Para transformar la educación, la arquitectura y la pedagogía tienen que trabajar juntas. La arquitectura para el aprendizaje puede aportar, además de los ladrillos y metros cuadrados que hacen falta, cualidades espaciales que dignifiquen y potencien esos lugares donde se hace tangible el vínculo entre el niño y la sociedad.</p>   <p><em>Por: Javier Vera, arquitecto y director de Espacio Residual</em></p> ]]></content:encoded>
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