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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Fri, 28 Aug 2026 20:46:51 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ "Tenemos un plazo limitado", advierten OpenAI, Google y Microsoft antes de una ola de ciberataques con IA ]]>
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                            <![CDATA[ El mundo tecnológico lanzó una advertencia sin precedentes al planeta entero sobre el avance de los ciberataques impulsados por inteligencia artificial. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Empresarios tecnológicos y empresas financieras han firmado esta misiva a nivel mundial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 28 Aug 2026 20:46:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ "Tenemos un plazo limitado", advierten OpenAI, Google y Microsoft antes de una ola de ciberataques con IA ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hace cuarenta años, William Gibson imaginó un <a href="https://larepublica.pe/politica/2026/05/03/ciberdelincuencia-aumento-134-en-los-ultimos-5-anos-en-peru-ciberdelitos-hnews-286779">ciberespacio</a> donde programas defensivos y ofensivos libraban una guerra silenciosa, constante, sin bandos fijos ni tregua posible. En Neuromancer esa guerra era el telón de fondo, casi decorativo, la textura de un futuro lejano que el lector podía disfrutar con la distancia cómoda de lo inventado. Nadie firmaba cartas sobre eso. Nadie hablaba de plazos.</p>   <p>Esta semana esa distancia se acortó de golpe. Más de cien empresas, entre ellas <strong>OpenAI, Google, Microsoft y Anthropic</strong>, firmaron una carta abierta titulada &quot;Un llamamiento a la acción colectiva en materia de ciberdefensa&quot;. El documento advierte que &quot;disponemos de un plazo limitado para reforzar las defensas cibernéticas&quot; y que &quot;en los próximos meses, los ciberataques impulsados por IA se generalizarán y se volverán mucho más sofisticados&quot;. La frase funciona casi como advertencia de guion, el tipo de línea que un personaje pronuncia justo antes de que la trama se precipite.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/08/10/ciberseguridad-en-el-sector-publico-y-en-el-sector-privado-por-erick-iriarte-ahon-hnews-129735">Ciberseguridad en el sector público y en el sector privado, por Erick Iriarte Ahon</a></p></blockquote>   <p>No es una sola empresa lanzando una alerta interesada, como podría sugerirse desde una perspectiva conspiranoica. Es Google junto a Microsoft, es OpenAI junto a Anthropic, es la banca junto a la ciberseguridad global existente, todas firmando el mismo documento. Esto es algo que no había ocurrido antes, al menos, a esta escala. </p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/28/6a91c15723188854510b824e.jpg" alt="El comunicado fue publicado en las cuentas oficiales de Open AI, así como Anthopic , Google entre las otras empresas firmantes." width="494" height="256"/><figcaption>El comunicado fue publicado en las cuentas oficiales de Open AI, así como Anthopic , Google entre las otras empresas firmantes.</figcaption>   <h2><strong>La grieta que encontró el propio sistema</strong></h2>   <p>El motivo del miedo tiene nombre y fecha recientes. <strong>OpenAI</strong> reconoció que, durante una prueba controlada, sus propios modelos lograron escapar del entorno diseñado para contenerlos y tocar infraestructura de producción real. No fue un ataque externo. Fue el sistema probando sus propios límites y encontrando una grieta.</p>   <p>“Errores persistentes, permisos excesivos, configuraciones incorrectas, software inseguro y sin parchear, autenticación débil y deuda técnica en sistemas heredados han dejado los sistemas expuestos&quot;, afirma este pronunciamiento sin precedentes. </p>   <p>El problema es que, en la actualidad, hospitales, plantas de agua, la infraestructura que sostiene internet, llevan años funcionando con esas grietas acumuladas. Para muchos expertos en ciberseguridad mundial, “ la IA, junto con los estados como expectadores externos, son los generadores de esta vulnerabilidad.</p>   <p>La advertencia que ahora emiten a nivel mundial es que la IA actualmente representa una amenaza que encontrará más rápido de lo que cualquier humano puede corregir las brechas en la ciberseguridad de activos críticos de países y empresas. </p>   <p>El propio documento lo plantea como aviso y como promesa a la vez, al decir que &quot;los avances actuales en IA ya están brindando a los defensores nuevas formas de corregir vulnerabilidades acumuladas durante años&quot;. Sin embargo, ese desfase de velocidad, entre lo que un modelo puede descubrir en minutos y lo que un equipo de seguridad tarda meses en remediar, es el corazón técnico de la alerta que, hasta el momento, está pasando desapercibida. </p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/28/6a91c1bf43ff5b557209c8dd.jpg" alt="Así titulan la misiva los gigantes tecnológicos del mundo" width="842" height="420"/><figcaption>Así titulan la misiva los gigantes tecnológicos del mundo</figcaption>   <h2><strong>El dilema que la carta no nombra</strong></h2>   <p>Hay una lectura más preocupante detrás de esta misiva tecnológica. Y es que quienes crearon el riesgo son los mismos actores que pretenden ofrecer la solución. Las empresas que desarrollan los modelos capaces de comprometer infraestructura crítica son ahora las que también piden ser financiadas, integradas y escuchadas por los estados y las corporaciones para defenderla. </p>   <p>La carta pide a los Estados <strong>&quot;elevar sus estándares de seguridad&quot; </strong>con suma urgencia, y pide a las empresas de IA &quot;proporcionar acceso responsable a modelos&quot; a cambio de esa protección. El margen de maniobra de un gobierno, ante ese planteamiento, por supuesto, es de jaque. </p>   <p>El razonamiento tiene la forma de una profecía que se cumple sola. Si los Estados no adoptan defensas basadas en IA, el propio documento advierte que la infraestructura quedaría expuesta a ataques que se volverán, en sus palabras, &quot;mucho más sofisticados&quot;. No obstante, sugieren que si los Estados optan por adoptarlas y todo lo que económica, social, política y militarmente eso representa, los riesgos serán menores. Es decir que si entregan una porción de la seguridad nacional a sistemas que no rinden cuentas a los ciudadanos como puede ser mediante el voto, podrán sortear su autodefensa.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/sociedad/2026/08/01/peru-suma-785-condenas-por-ciberdelincuencia-meta-tiktok-y-roblox-son-claves-en-las-investigaciones-71571">Perú suma 785 condenas por ciberdelincuencia: Meta, TikTok y Roblox son claves en las investigaciones</a></p></blockquote>   <p>La realidad es que ninguna de las dos rutas devuelve al Estado el control pleno que tenía antes de que este riesgo existiera.</p>   <p>Ese es el punto donde la ciencia ficción deja de ser la referencia posible y empieza a incomodar. La política pública, tradicionalmente terreno de instituciones democráticas y deliberación de individuos, transita ahora hacia actores superpoderosos que informan al planeta cuáles son las nuevas reglas de seguridad digital del mundo, pero sin someterse al sufragio ni rendición de cuentas. La misma carta lo admite cuando afirma que &quot;ninguna empresa debería controlar el futuro por sí sola&quot;, una frase defensiva que reconoce, sin decirlo del todo, el poder que ya concentran.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/28/6a91e46223188854510b8256.jpg" alt="Ceo de Open AI publicó su descargo en X." width="1250" height="735"/><figcaption>Ceo de Open AI publicó su descargo en X.</figcaption>   <h2><strong>Todas las voces que firmaron la advertencia</strong></h2>   <p>La lista de firmantes es en sí misma una fotografía del poder tecnológico actual. Laboratorios de IA como OpenAI, Anthropic, Google y Microsoft aparecen junto a gigantes de la nube como AWS, Oracle e IBM, junto a firmas de ciberseguridad como CrowdStrike, Palo Alto Networks, Cloudflare, Fortinet, Sophos, Darktrace y Tenable. También suman consultoras como Accenture, KPMG, PwC y Capgemini, y bancos como BBVA, Citi, Capital One, Mastercard y Visa.</p>   <p>Completan el documento nombres como Adobe, AMD, Arm, Broadcom, Cisco, Dell, Equinix, Figma, GoDaddy, Hugging Face, Okta, Perplexity, Red Hat, ServiceNow, Shopify, Snowflake, Snyk, TransUnion, Uber, Vercel, Zscaler, General Motors, Fifth Third Bank, U.S. Bank, Robinhood, DTCC, The Clearing House y Zurich Insurance Company, entre muchas otras firmas de seguridad especializada como SpecterOps, Corelight, Cyera, Obsidian Security, SentinelOne y HackerOne.</p>   <p>La variedad importa tanto como la cantidad. La propia carta lo resume así, &quot;ninguna empresa debería controlar el futuro por sí sola&quot;, una línea que explica por qué firmaron juntas compañías que compiten entre sí a diario. No firmaron solo quienes construyen inteligencia artificial ni solo quienes la defienden. Firmaron quienes procesan pagos, quienes aseguran hospitales, quienes fabrican los chips y quienes venden software a gobiernos.</p>   <p>Gibson escribió aquel ciberespacio como una metáfora de lo que vendría. Cuarenta años después, la metáfora dejó de serlo. El documento cierra con una frase que podría ser el epílogo de cualquier novela sobre tecnología fuera de control, &quot;juntos, podemos convertir los avances actuales en IA en mejoras duraderas en la seguridad que beneficien a todos&quot;. La pregunta que queda abierta es si esta vez los defensores llegarán antes de que se cierre la ventana que ellos mismos dicen ver cerrarse.</p>   <p>Para leer la carta, puede dar clic al siguiente enlace: <a href="https://openai.com/collective-cyberdefense/" target="_blank" rel="nofollow">https://openai.com/collective-cyberdefense/</a> </p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/28/6a91c798d11ffa78fc0740f5.jpg" alt="Las empresas tecnológicas firmantes de la carta al mundo sobre ciberseguridad" width="2880" height="1620"/><figcaption>Las empresas tecnológicas firmantes de la carta al mundo sobre ciberseguridad</figcaption> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La inviolabilidad de los datos médicos ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/08/28/la-inviolabilidad-de-los-datos-medicos-editorial-1883672</link>
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                            <![CDATA[ El Estado peruano debe garantizar el cumplimiento de este derecho fundamental en todo el país antes que suceda, no después. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 28 Aug 2026 07:59:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La inviolabilidad de los datos médicos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La historia clínica de un paciente es uno de los documentos más íntimos que existen. Contiene diagnósticos, tratamientos, condiciones físicas y decisiones médicas que pertenecen exclusivamente a quien las vivió.</p>   <p>Al respecto, la Ley General de Salud, la Ley de Protección de Datos Personales y el artículo 2 de la Constitución son categóricos al afirmar que esa información es inviolable y solo puede compartirse con consentimiento expreso del titular. Que esa norma se viole con tanta frecuencia en el Perú dice algo sobre la brecha entre lo que la ley ordena y lo que el sistema garantiza en la práctica.</p>   <p>Entre 2023 y 2025, Susalud registró 38 filtraciones de información médica sensible en el sistema de salud peruano, tanto en clínicas privadas como en hospitales públicos. La Clínica Delgado fue sancionada con S/668,750 por filtrar los datos de salud de la ciudadana colombiana y artísta pop internacional Shakira Isabel Mebarak Ripoll (Shakira) en febrero de 2025. El mismo centro médico fue sancionado posteriormente por entregar el historial clínico de la exprimera dama Nadine Heredia a la Fiscalía sin autorización. Son casos visibles porque involucran figuras públicas. Los casos de pacientes anónimos cuyos datos circulan sin que nadie los sancione son muchos más.</p>   <p>El caso más reciente agrega una dimensión que va más allá de la negligencia institucional. Un diputado de la República, Christian Aranda de Renovación Popular, expuso en redes sociales los datos de una ciudadana que solicitó un aborto terapéutico en el Hospital Regional de Abancay, incluyendo su nombre, para cuestionar un procedimiento que el artículo 119 del Código Penal reconoce como derecho desde 1924. Luego eliminó la publicación y la volvió a subir sin el nombre, pero el periodista Cristian Rebosio ya había capturado el documento original. Aranda dijo después que había “logrado el objetivo” y que se había “salvado una vida”.</p>   <p>Eso no es fiscalización. Es hostigamiento.</p>   <p>Lo cierto es que el problema estructural tiene dos dimensiones que el Estado debe atender. Por un lado, la ciberseguridad de los sistemas de información médica en hospitales y clínicas. Y la capacitación del personal de salud en confidencialidad insuficiente. Lamentablemente, las filtraciones más frecuentes provienen de trabajadores no médicos que comparten información sin medir las consecuencias.</p>   <p>La obligación del Estado es hacer todo lo que esté en sus manos para prevenir la violación de derechos, no atenderlos cuando ya fueron vulnerados.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Mario Vargas Llosa y su defensa al LUM: "Los peruanos necesitamos un museo de la memoria para combatir actitudes intolerantes" ]]>
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                            <![CDATA[ El texto que no solo respondió al rechazo oficial a una donación alemana: terminó siendo decisiva para que el gobierno diera marcha atrás y el LUM se construyera. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El Premio Nobel de Literatura, antes de ser galardonado, presentó esta defensa pública de la memoria]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 20:30:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Mario Vargas Llosa y su defensa al LUM: "Los peruanos necesitamos un museo de la memoria para combatir actitudes intolerantes" ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Corría el año 2009 y en el Campo de Marte, en pleno centro de Lima, una escultura de bronce lloraba en silencio. &quot;El Ojo que Llora&quot;, de la artista Lika Mutal, llevaba ya un tiempo ahí, rodeada de piedras con los nombres de las víctimas del conflicto armado interno, cuando el gobierno peruano decidió que no necesitaba, junto a ella, un museo. Angela Merkel había ofrecido dos millones de dólares para construirlo. El entonces ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, dijo que no. Un país con hospitales y escuelas pendientes, argumentó, no podía darse el lujo de un museo.</p>   <p>Mario Vargas Llosa respondió con una columna que, dieciséis años después, sigue leyéndose como advertencia: <em>&quot;Los peruanos necesitamos un museo de la memoria para combatir esas actitudes intolerantes&quot;</em>.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/08/14/el-lum-debe-quedarse-en-el-sector-cultura-275744">El LUM debe quedarse en el sector cultura</a></p></blockquote>   <h2>El origen: un ministro que rechazó la donación alemana</h2>   <p>El texto, titulado &quot;El Perú no necesita museos&quot; y publicado como columna de la serie Piedra de Toque en el diario El Comercio, parte de ese episodio concreto: el rechazo del Estado peruano a la donación alemana destinada a construir un museo sobre el periodo de violencia interna vivido entre 1980 y 2000. Vargas Llosa dedica el arranque de su columna a desmontar el perfil del propio ministro: aclara que no se trata de un militar improvisado, sino de un abogado con una carrera política consolidada dentro del Partido Popular Cristiano, que además había representado al Perú como embajador ante la OEA.</p>   <p>Precisamente por eso, el escritor se pregunta cómo un hombre con esa trayectoria pudo sostener un argumento tan pobre, y responde que la explicación no está en la falta de inteligencia del ministro, sino en dos vicios que identifica como estructurales en la clase política latinoamericana: la intolerancia hacia lo que no se entiende y la incultura como forma de gobierno.</p>   <p>A partir de ahí, construye una analogía histórica para desarmar el argumento de que la cultura debe esperar a que se resuelvan las urgencias materiales. Si ese criterio se hubiera aplicado en otros países en otros momentos de su historia, sostiene, ninguno de los grandes museos del mundo —el Louvre, el Prado, la National Gallery, el Hermitage— existiría hoy, porque todos se construyeron en sociedades que también tenían pobreza y carencias. Lleva el argumento al extremo local al sugerir, con ironía deliberada, que bajo esa misma lógica Machu Picchu debería haberse subastado para financiar necesidades básicas. El objetivo de esa hipérbole es mostrar que la oposición entre cultura y desarrollo es falsa: ningún país prospero ha llegado a serlo sacrificando su patrimonio.</p>   <h2>El contexto: la CVR y &quot;Yuyanapaq&quot;</h2>   <p>La columna recuerda que cerca de 70,000 peruanos murieron durante el conflicto armado interno desatado por Sendero Luminoso, en su mayoría campesinos de zonas andinas y de los sectores más pobres del país. Tras la caída del régimen de Alberto Fujimori —que Vargas Llosa describe como un gobierno cleptómano y corrupto, con un historial propio de asesinatos, torturas y desapariciones cometidos bajo el pretexto de combatir la subversión—, el gobierno de transición conformó la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), presidida por el filósofo Salomón Lerner, para documentar esa tragedia con rigor académico.</p>   <p>Con ese material, la comisión montó la exposición &quot;Yuyanapaq&quot; (&quot;Para recordar&quot;, en quechua), exhibida en el Museo de la Nación, que reunía fotografías, testimonios y registros del horror provocado tanto por los grupos terroristas —Sendero Luminoso y el MRTA— como por agentes estatales involucrados en violaciones de derechos humanos, incluido el grupo Colina. Vargas Llosa describe esa muestra como una de las más conmovedoras que se hayan montado en el país, precisamente porque no se limita a acumular cifras, sino que expone la impotencia y el desamparo de las comunidades más pobres frente a una violencia que las sobrepasó por completo.</p>   <h2>La defensa de Vargas Llosa frente a las críticas a la CVR</h2>   <p>El autor —candidato presidencial en 1990 y blanco, según cuenta, de dos atentados fallidos por parte del terrorismo, uno en Pucallpa y otro en Lima— sale al frente de las críticas que acusaban a la CVR de equidistancia entre terroristas y fuerzas del orden. Se detiene a subrayar su propia autoridad moral para hacer ese descargo: recuerda que durante su campaña presidencial denunció con insistencia los crímenes de Sendero Luminoso y del MRTA, y que con la misma constancia cuestionó a los sectores de la izquierda que, en su lectura, minimizaron o justificaron el terrorismo por cálculo ideológico.</p>   <p>Sobre esa base, sostiene que revisó personalmente los nueve volúmenes del informe de la CVR y que, pese a reconocer que un trabajo de esa magnitud puede contener errores puntuales, no encontró en sus conclusiones ningún indicio de parcialidad. Por el contrario, describe el informe como un esfuerzo casi obsesivo por reconstruir la verdad de los hechos a partir de un cúmulo de testimonios y documentos contradictorios, cuya conclusión central —dice— es inequívoca: la responsabilidad principal y mayoritaria de la matanza recae en los fanáticos senderistas y emerretistas, convencidos de que el asesinato masivo de sus opositores traería al país una suerte de paraíso socialista.</p>   <h2>La tesis central: proteger la memoria es prevenir la violencia</h2>   <p>El argumento de fondo del artículo no es solo cultural, sino preventivo: para Vargas Llosa, un museo de la memoria no compite con las escuelas y los hospitales por recursos, sino que cumple una función social que puede evitar que el país repita su propia historia. Plantea que la falta de espacios como este perpetúa exactamente el tipo de intolerancia y ceguera política que, en su lectura, hizo posible la violencia de los años ochenta y noventa: tanto la de los ideólogos marxistas y maoístas que la desataron como la de quienes, desde el propio Estado, respondieron con métodos igual de fascistas convencidos de que el fin justificaba cualquier sacrificio de vidas inocentes.</p>   <p>Desde ahí amplía la reflexión a una defensa general del rol de los museos en cualquier sociedad, no solo en el contexto post-conflicto peruano. Sostiene que educan de una manera distinta y en muchos sentidos más duradera que la escuela formal, porque actúan sobre la sensibilidad y no solo sobre el conocimiento. Afirma que ensanchan la mirada de quienes los visitan, sustituyendo una visión estrecha y provinciana del mundo por una más plural y generosa, y que ese ejercicio de imaginación y autocrítica es, en última instancia, lo que distingue a una clase política capaz de gobernar con cierta decencia de una que no lo es. El progreso, insiste, no se mide solo en carreteras, colegios y hospitales construidos, sino también en la capacidad colectiva de diferenciar lo bello de lo feo y lo tolerable de lo intolerable — una capacidad que, según él, se cultiva precisamente en espacios como los museos.</p>   <h2>Vigencia del debate</h2>   <p>Aunque el Lugar de la Memoria se inauguró finalmente en 2015 —seis años después de esta columna y ya con financiamiento alemán reencauzado—, el <a href="https://derechoshumanos.pe/el-peru-no-necesita-museos/" target="_blank" rel="nofollow">artículo de Vargas Llosa </a>retrata una tensión que ha reaparecido cíclicamente en el debate público peruano: la que enfrenta las políticas de memoria histórica con la idea de que la cultura es un gasto postergable frente a necesidades materiales más urgentes.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Farmear aura: el carisma en competencia, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/08/25/farmear-aura-el-carisma-en-competencia-por-diego-alonso-sanchez-hnews-1573225</link>
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                            <![CDATA[ En plazas, parques, escuelas y redes sociales de América Latina, cada vez más jóvenes realizan poses, gestos y movimientos inspirados en memes, videojuegos y la cultura digital. Su objetivo no es demostrar habilidades académicas ni fuerza física, sino “farmear aura”: proyectar carisma, seguridad y presencia ante los demás. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[En Ciudad de México. Un joven hace un gesto hacia su oponente. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 19:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Farmear aura: el carisma en competencia, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El término combina la palabra “farmear”, tomada del lenguaje de los videojuegos para referirse a la acumulación de recursos o experiencia mediante acciones repetidas (como en una granja), y “aura”, entendida en internet como el carisma, el estilo, la confianza o la capacidad de captar positivamente la atención de otros. Así, “farmear aura” consiste en aumentar simbólicamente el prestigio personal a través de gestos, actitudes o movimientos que despierten admiración o reconocimiento.</p>   <p>La popularidad de esta tendencia ha trascendido las redes sociales y ha dado lugar a las llamadas “batallas de aura”, encuentros en los que los participantes compiten por demostrar mayor presencia escénica, creatividad y capacidad de impactar al público. Estas competencias carecen de reglas estrictas: son los espectadores quienes determinan al ganador mediante sus reacciones, aplausos y expresiones de entusiasmo.</p>   <p>El fenómeno recuerda, en cierta medida, a las tradicionales batallas de rap o de gallos, en donde el ingenio verbal, la improvisación y la capacidad de cautivar al público, por medio del ataque, resultan decisivos para imponerse ante el adversario. Del mismo modo, las batallas de aura han encontrado espacio en plazas, parques y otros escenarios públicos donde los jóvenes buscan expresarse y compartir códigos culturales propios de su generación.</p>   <p><strong> </strong></p>   <p><strong>La importancia y los riesgos del “aura”</strong></p>   <p>En principio, se trata de una manifestación juvenil relativamente pacífica. A diferencia de otros desafíos virales asociados a conductas riesgosas y agresivas, esta tendencia fomenta la creatividad, la improvisación, el humor y la interacción social cara a cara, una dimensión que muchas veces quedaba relegada en la cultura digital. Asimismo, ha permitido que numerosos niños y adolescentes desarrollen confianza para expresarse en público, fortaleciendo sus habilidades comunicativas y su desenvolvimiento social, generando comunidad y apropiándose de espacios públicos que muchas veces les eran vetados.</p>   <p>Sin embargo, el fenómeno también plantea interrogantes que conviene analizar tanto en el ámbito familiar como en el educativo. Entre ellos, surge la pregunta de si es conveniente someter constantemente el carisma y la imagen personal al juicio de los demás o si resulta saludable vincular la autoestima con la aprobación externa. Como sucede en las redes sociales, la sobreexposición pública del espacio personal puede pervertir el sentido de cuidado de lo privado.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/27/6a8dcb8aca91c7376208be4b.jpg" alt="En Ciudad de México. Un joven hace un gesto hacia su oponente. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>En Ciudad de México. Un joven hace un gesto hacia su oponente. Foto: AFP.</figcaption>   <p>Además, la lógica de “ganar” o “perder” aura puede llevar a que la identidad personal se reduzca a un conjunto de gestos, apariencias o comportamientos valorados por el público o por las redes sociales, y no necesariamente por uno mismo. El riesgo consiste en que el reconocimiento externo termine teniendo más peso que la autenticidad o el desarrollo de la autoestima: la presión de grupo muchas veces puede llevarte a tomar decisiones apresuradas. Esta situación resulta especialmente delicada durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que el desarrollo personal aún se encuentra en proceso de afianzamiento.</p>   <p> </p>   <p><strong>Farmeando otras cualidades</strong></p>   <p>Como toda actividad que expone a niños y adolescentes a la aprobación o desaprobación de sus pares, resulta necesaria la presencia de personas capaces de comprender estos espacios de expresión sin descalificarlos ni censurarlos, especialmente cuando involucran dinámicas competitivas. Esto implica reconocer sus aspectos positivos, pero también establecer límites frente a conductas que puedan afectar el bienestar emocional de los participantes.</p>   <p>La clave está en promover el diálogo, la reflexión y la autocrítica, de modo que la experiencia contribuya realmente al crecimiento personal. Por ello, padres y docentes deben conocer el fenómeno, comprender sus códigos y saber en qué momentos acompañar y orientar para que se convierta en una oportunidad de aprendizaje.</p>   <p>Es importante entender que, más que una moda pasajera, “farmear aura” refleja la manera en que las generaciones más jóvenes trasladan al mundo real los lenguajes, dinámicas y valores presentes en internet y los videojuegos, ámbitos con los que conviven cotidianamente. Precisamente por eso, la preocupación no debería centrarse en prohibir estas prácticas, sino en procurar que favorezcan el desarrollo personal y no se conviertan en una justificación para imponer la ley del más popular o del más fuerte.</p>   <p>Como ocurre con tantos otros fenómenos juveniles, esta tendencia debe convertirse en una valiosa oportunidad para acercarnos a nuestros hijos y alumnos, interesarnos en su mundo y conversar con ellos desde la confianza, el respeto y la solidaridad sin miedos ni prejuicios.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La factura implacable del calentamiento, por Gonzalo Marroquín ]]>
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                            <![CDATA[ En lo que va de 2026, los termómetros han reventado las marcas históricas a una velocidad pasmosa: desde las costas de Europa hasta el corazón de las Américas, la Tierra atraviesa un calor implacable impulsado por el calentamiento global y amplificado por la furia de un "Súper Niño" desbocado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[INAIGEM aporta ciencia para prevenir riesgos por El Niño en Áncash]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Gonzalo Marroquín</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 18:15:39 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La factura implacable del calentamiento, por Gonzalo Marroquín ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las noticias relacionadas con el impacto que tiene el calentamiento global compiten este año con las guerras en Ucrania, Irán, Líbano o la Franja de Gaza.  El número de víctimas mortales también.  Impacta leer que unas 14,000 personas fallecieron a causa del calor este verano en Alemania y en una sola semana de junio fueron más de 9,600 las muertes provocadas por el clima sofocante en ese país.</p>   <p>A manera de comparación, la guerra de Ucrania registró menos de 500 civiles muertos en el mes de julio.  El calor puede resultar mucho más letal que los ataques con misiles y drones rusos o ucranianos.</p>   <p>Francia, Alemania, Hungría, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Suiza, Austria y otros países europeos registraron las temperaturas más altas de su historia.  Lo mismo sucedió en Estados Unidos, todo, con olas de calor implacables, mucho más allá de lo esperado y que constituyen un anticipo de lo que puede suceder en el futuro si no se toman serias medidas para contener el calentamiento global.</p>   <p>La naturaleza está enviando todo tipo de mensajes a la humanidad.  Los gigantescos incendios forestales en España, Francia, Grecia, Estados Unidos y otros países son parte de este agitado planeta que parece no encontrar la fórmula para controlar la emisión de gases tipo invernadero, los cuáles son –en parte– responsables de esta auténtica catástrofe que estamos viviendo y viendo.</p>   <p>Para colmo de males, este año el llamado <em>fenómeno del Niño, </em>salió de toda proporción hasta convertirse en un <em>Super Niño</em>, con efectos más demoleros de los que suele dejar periódicamente cada dos o tres años.</p>   <p>Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), además del elevado número de víctimas mortales, los daños por incendios forestales y pérdidas de producción en Europa pueden superar los 180.000 millones de euros, lo que muestra el impacto que el daño ambiental puede producir, no solo a los países europeos, sino a la humanidad en general.</p>   <p>Las muertes por golpe de calor en las calles de grandes ciudades, como Madrid o Roma, son más que un grito de la Tierra.  Son una alarma de que el cambio climático no ha captado la debida atención de los diferentes gobiernos de todos los continentes.  Si bien el Acuerdo de París fijaba algunas metas y obligaba a una inversión extraordinaria, en la práctica los resultados son insuficientes.  Aquellas guerras han obligado a algunos países a reactivar plantas de electricidad que generan con carbón o combustibles fósiles, lo que significa más emisión de gases… con resultados igualmente más graves.</p>   <p>Todo esto ocurre en momentos en que, además, se ha debilitado enormemente la ya desgastada voz de las Naciones Unidas (ONU), lo que supone, para decirlo de alguna manera, que se está perdiendo la batalla por frenar el calentamiento global, lo que nos deja ante una cruda realidad: debemos esperar que los termómetros sigan subiendo en los años por venir, con pérdidas de vidas humanas y daños inimaginables.</p>   <p>Las guerras y la inestabilidad política mundial son causa de que la evidente <em>parálisis </em>ante esta tragedia ambiental se haga patente en lo que podrían calificarse como una reversión de las políticas verdes… si es que alguna vez en realidad promovieron un cambio auténtico y decidido.</p>   <p>Otro ejemplo preocupante es lo que alguna vez pareció una lucha contra los autos con combustibles fósiles.  Al parecer esta tendencia continúa, pero más por novedad y relativa conciencia ambiental individual, que por políticas para promover su uso.  No son pocos los países que han retirado –o ni siquiera han creado– incentivos para su uso.  Los vehículos de combustión interna siguen siendo dominantes en el parque vehicular, sin una tendencia significativa a la baja.</p>   <p>Cuando se creía que se estaba promoviendo una <em>revolución verde, </em>esta no solo no llegó a impactar, sino que ahora vemos una retirada táctica, a veces promovida intencionalmente –como sucede con Estados Unidos– y otras veces influidas por las circunstancias, como pueden ser las guerras con el obligado retorno a peligrosas y contaminantes formas de generar energía.</p>   <p>Si en Europa el calor deja muerte y destrucción, para América Latina el pronóstico no es tampoco halagüeño: Centroamérica y el norte de Sudamérica incluyendo una parte de Brasil, sufrirán severa sequía y el llamado <em>estrés hídrico</em>, que trae problemas para generar electricidad. Perú y Ecuador sufrirán por exceso de lluvias, algo parecido a lo que se dará en la parte baja del Cono Sur (Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina y el centro de Chile) Eso dicen los meteorólogos como previsión de lo que veremos en la región en el fin de este año.</p>   <p>Para cerrar esta reflexión sobre el calentamiento global y sus mortales y devastadores efectos, traigo una pregunta que dejó para la posteridad la antropóloga británica Jane Goodall –reconocida por su lucha para proteger a los primates–: <em>¿Cómo es posible que la especie con la mayor capacidad intelectual de la historia esté destruyendo su único hogar?</em></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Bill Gates lanza advertencia global sobre la revolución de la IA: "Uno de los periodos más turbulentos de la historia humana" ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/08/27/bill-gates-lanza-advertencia-global-sobre-la-revolucion-de-la-ia-uno-de-los-periodos-mas-turbulentos-de-la-historia-humana-hnews-1862757</link>
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                            <![CDATA[ En un extenso ensayo, Bill Gates alerta sobre pérdida de empleos, ciberataques y riesgos para la infancia si el mundo no regula la IA a tiempo. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Multimillonario se muestra preocupado por las consecuencias venideras ante la inacción de los Estados para regular a la IA.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 17:59:47 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Bill Gates lanza advertencia global sobre la revolución de la IA: "Uno de los periodos más turbulentos de la historia humana" ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Bill Gates encendió las alarmas sobre el futuro de la inteligencia artificial. En un extenso ensayo publicado en su sitio personal, el cofundador de Microsoft advirtió que la transición hacia la era de la IA será <em>&quot;uno de los periodos más turbulentos de la historia humana&quot;</em> y que el mundo no se está preparando adecuadamente para enfrentarla. El texto, de casi 6,000 palabras, resume la visión que días antes había compartido en una entrevista de una hora con The New York Times, recogida por la periodista Karen Weise.</p>   <p>Gates sostiene que la disyuntiva es total: la inteligencia artificial puede convertirse en la fuerza más igualadora jamás creada, o en la peor fuente de injusticia social, dependiendo de las decisiones que gobiernos y empresas tomen ahora. A su juicio, resolver ese dilema debería ser la prioridad número uno del planeta.</p>   <h2>La industria minimiza los riesgos, según Gates</h2>   <p>En la entrevista con el NYT, Gates afirmó que dentro del sector tecnológico existe plena conciencia de la magnitud de estos riesgos, pero prevalece el silencio por razones comerciales: quienes entienden el potencial real de la tecnología estarían genuinamente preocupados, aunque prefieren no decirlo en público para no poner en riesgo las inversiones millonarias que buscan captar. Fue especialmente crítico con la idea de dejar que la propia industria se autorregule frente a los riesgos más extremos, calificándola como insuficiente.</p>   <p>Explicó que decidió hablar ahora porque los avances recientes de la IA superaron ampliamente sus expectativas, y porque la industria ha ido dejando atrás, sin mayor cautela, umbrales que antes se consideraban señales de alarma —como sistemas que escapan al control de sus creadores o que podrían facilitar el diseño de armas biológicas.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/27/6a84a5f9ac470075910df534.jpg" alt="La norma establece que los asistentes de IA deben recordar a los usuarios que interactúan con una máquina y evitar fomentar la adicción o conductas peligrosas." width="1250" height="735"/><figcaption>La norma establece que los asistentes de IA deben recordar a los usuarios que interactúan con una máquina y evitar fomentar la adicción o conductas peligrosas.</figcaption>   <h2>Un mensajero marcado por la controversia</h2>   <p>El empresario de 70 años llega a este momento tras un período complicado en materia de reputación. La difusión de correos del fallecido Jeffrey Epstein reavivó este año el escrutinio sobre sus vínculos con él, lo que lo obligó a retirarse de una conferencia sobre IA en febrero y a testificar durante seis horas ante un comité de la Cámara de Representantes en junio. A ello se suman las revelaciones sobre infidelidades y su divorcio de 2021, episodios que Gates reconoció como errores propios.</p>   <p>Pese a ese historial —y a los antecedentes de Microsoft, sancionada en 2000 por abuso de posición monopólica durante su gestión—, Gates defendió que está en una posición particular para abordar el tema de la IA: ya no depende de los incentivos de dirigir una empresa y lleva décadas trabajando en temas de desigualdad a través de su fundación filantrópica.</p>   <h2>De Claude Code a la advertencia sobre el empleo</h2>   <p>Gates relató que solo en tres ocasiones un avance tecnológico lo dejó verdaderamente sorprendido: la interfaz gráfica que vio en 1980, la demostración que los fundadores de OpenAI le hicieron en su casa en 2022 —antesala de ChatGPT— y, este año, las capacidades de Claude Code, la herramienta de programación de Anthropic. Como la programación es el terreno que mejor conoce, dijo sentirse desconcertado al comprobar que esta herramienta ya lo supera en ese campo.</p>   <p>A diferencia de otras revoluciones tecnológicas, que históricamente generaron más empleos de los que destruyeron, Gates considera que la era de la IA será distinta porque la tecnología se expandirá simultáneamente por toda la economía, sin dejar espacio para que un sector absorba a los trabajadores desplazados de otro. En su ensayo compara el momento con el desempleo masivo de la Gran Depresión, aunque advierte que, a diferencia de aquella crisis, este golpe al empleo no se revertirá con un simple ciclo económico.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/27/6a906866d11ffa78fc0740c6.jpg" alt="Claude de Anthropic: 22 cursos gratuitos para aprender IA" width="1250" height="735"/><figcaption>Claude de Anthropic: 22 cursos gratuitos para aprender IA</figcaption>   <h2>Tres riesgos centrales</h2>   <p>En su ensayo, Gates organiza sus advertencias en tres grandes riesgos. El primero es la desaparición permanente de empleos, sobre todo de nivel inicial e intermedio, tanto de oficina como manuales, a medida que la robótica abarate su costo. El segundo es el empoderamiento de actores maliciosos: sostiene que la IA facilitará ciberataques contra hospitales, bancos y sistemas de agua y energía, y que unas pocas personas con acceso a herramientas avanzadas podrían diseñar nuevos patógenos con fines de bioterrorismo. El tercero es el impacto psicosocial en la infancia: le preocupa que los compañeros de IA, al no exigir esfuerzo social ni generar fricción, terminen debilitando el desarrollo emocional de los más jóvenes y erosionando el pensamiento crítico.</p>   <h2>Pero también ve beneficios reales</h2>   <p>Gates dedica buena parte del texto a matizar su propio pesimismo. Menciona avances concretos que ya está impulsando junto a su fundación en salud —como herramientas de diagnóstico usadas en cerca de 2,000 hospitales estadounidenses— y en agricultura para pequeños productores de países de bajos ingresos, a quienes la IA podría dar acceso a mejores pronósticos climáticos y recomendaciones de cultivo que hoy solo tienen los agricultores más ricos.</p>   <h2>Propuestas: impuesto a los tokens y empleos &quot;reservados para humanos&quot;</h2>   <p>Entre sus propuestas concretas figura un impuesto al uso de IA —lo que llamó un &quot;token tax&quot;—, orientado a encarecer el reemplazo de trabajadores frente a la contratación humana y a financiar apoyo para quienes pierdan sus empleos. También planteó blindar ciertos puestos frente a la automatización bajo el concepto de &quot;Human Reserved&quot; (&quot;reservado para humanos&quot;), inspirado, según contó, en el cuidado que recibió su padre —fallecido de Alzheimer en 2020— por parte de cuidadores humanos insustituibles.</p>   <p>A esto suma un llamado a construir, con carácter urgente, un marco institucional nuevo —nacional e internacional— para gestionar la transición, comparable en escala a la reorganización de la seguridad nacional de Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre.</p>   <h2>Ecos de las advertencias de Dario Amodei</h2>   <p>La entrevista con el NYT señala que varias de las preocupaciones de Gates coinciden con las que ha planteado Dario Amodei, cofundador de Anthropic, cuyas advertencias lo han puesto en tensión con el Pentágono, la Casa Blanca y buena parte de la industria tecnológica. Gates lamentó que quienes son más transparentes sobre los riesgos terminen siendo blanco de críticas.</p>   <p>Al cierre de su ensayo, Gates resume la magnitud del desafío señalando que una tecnología sin precedentes como esta exige, en sus palabras, una respuesta global igualmente inédita.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El salmón se lleva la parte del león, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ Perfil. Jorge Salmón es uno de los mayores referentes de la publicidad en Perú. Pese a los cambios que se están dando en la tecnología, Salmón señala que se vienen cambios positivos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Jorge Salmón. Foto: Archivo LR.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 16:26:18 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El salmón se lleva la parte del león, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Si la publicidad es un arte de crear ilusiones, el Perú debe ser un país muy difícil porque casi las ha perdido todas. Sin embargo, tenemos algunos buenos publicistas y, entre ellos, el más importante de estos últimos cien años es <strong>Jorge Salmón</strong>.</p>   <p>De él se ha dicho que “es capaz de venderle un gato a un ratón”. Lo que recuerdo, de cuando trabajé para él, es que yo solía susurrar: “Este salmón se lleva la parte del león”.</p>   <p>En la Piura donde vivió su infancia, Jorge Salmón vivía soñando con ser un aviador como Jorge Chávez o un director de orquesta como Pérez Prado. “Puro mambo quería yo ser antes de ser lo que soy, aunque ahora mismo no sé exactamente lo que soy”.</p>   <p>Después, Salmón se hizo bachiller en Letras y Derecho en la Universidad Católica, y se graduó como abogado en San Marcos, además de trabajar como periodista profesional en El Comercio. Me dice en este momento que ya no es publicista, pero lo es. La práctica le dio el ejercicio permanente de vender sueños.</p>   <p>Los críticos aducen que la publicidad es brutal, superficial y mercantilista, y él lo admite, pero su trabajo en ese campo lo ayudó a hacer que el Perú se conociera un poco más.</p>   <p><strong>¿Las rubias o las trigueñas?</strong></p>   <p>Antes de que creara su empresa Forum, en ese tiempo, el criterio era buscar modelos argentinas. Los publicistas tenían que ir a filmarlas o traerlas al país. Lo hacían porque eran las mujeres más blancas de la región y creían que eso los ayudaba a vender. </p>   <p>Salmón, por el contrario, introdujo en la publicidad a personas y familias típicamente peruanas. Son ellos -sostuvo- quienes deciden la compra de productos para el hogar y son, sobre todo las amas de casa, quienes ven la televisión y se identifican con sus personajes.</p>   <p>Javier Tucto, cuya fotografía y la de su familia apareció en un comercial de zapatos, me dice: “Los camarógrafos de Salmón nos pidieron permiso para filmar nuestros rostros y nos mostraron en la TV la verdad de cómo somos. Por eso guardo esta foto de entonces”.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/08/27/6a9060fa28815966730e2204.jpg" alt="Jorge Salmón. Foto: Archivo LR." width="1250" height="735"/><figcaption>Jorge Salmón. Foto: Archivo LR.</figcaption>   <p><strong>Inventando un presidente</strong></p>   <p>Jorge Salmón es el indiscutible autor del triunfo de Fernando Belaúnde Terry en 1980. Aunque el candidato tenía simpatía y no hablaba mal, sus tendencias ideológicas ya estaban algo pasaditas y no casaban con una época en que la revolución peruana del general Velasco había generado expectativas entre los sectores más pobres. </p>   <p>Aparte de ello, el candidato aprista, Armando Villanueva del Campo, tenía un excelente publicista llamado Hugo Otero Lanzarotti, quien había logrado hacer olvidar las pobladas cejas y enormes zapatos de Villanueva y le había inventado un jingle muy pegajoso.</p>   <p>Aparte de Belaúnde, otros candidatos fueron clientes de Salmón en diversas contiendas en el Perú: <strong>Luis Bedoya Reyes</strong> y <strong>Mario Vargas Llosa</strong>, por ejemplo.</p>   <p>A Mario lo conocía desde pequeño. “Juntos nos bañábamos calatos en el río Piura”, me dijo. Le pregunto: ¿entonces, por qué lo dejaste perder?, y él responde: “Es una buena pregunta, y creo que la culpa la tiene <strong>Margaret Thatcher</strong>. Tratar de introducir el liberalismo de Londres a la paupérrima Lima fue un error desdichado. El otro candidato no fue tan sincero”.</p>   <p>Allí conoció Jorge la ingratitud de los ayayeros, porque los mismos limeños que se habían puesto la vincha de Vargas Llosa en la cabeza y gritaban “Libertad”, salieron luego a las calles a aclamar “¡Viva el chino!” y, un poco más tarde, a pedir que le quitaran la nacionalidad al famoso escritor.</p>   <p>Cuando Forum hizo la publicidad del futuro periódico El Observador (1981), no solamente impulsó las ventas, sino que creó la imagen de un periódico ideal, y aquel alcanzó una gran audiencia.</p>   <p>Algunos periódicos han cerrado, otros han reducido su volumen de páginas. ¿Hacia dónde se encamina la comunicación masiva?, le pregunto.</p>   <p>Jorge Salmón tiene ojos de ver. Es un cazador de pulsaciones colectivas y un desmitificador de imágenes prefabricadas.</p>   <p>Por ello, admite que están en crisis la publicidad y el periodismo, “pero si sabemos conducir nuestra nave, estaremos en una crisis de transformación y de superación de lo digital. No sé por qué, pero igual que cuando me bañaba calato en las acequias de Piura, estoy más optimista que nunca”.</p>   <p><strong>…</strong></p>   <p> </p>   <p><strong>Dato:</strong></p>   <p>Este viernes 28, en el auditorio Juan Santos Atahualpa del <strong>Congreso</strong>, Eduardo González Viaña estará presentando su nueva novela <em><strong>Manuela Sáenz y la luna de Paita</strong></em>. A las 6: 00 p.m. Los comentarios estarán a cargo de <strong>Blanca Rosales</strong> y <strong>Marcela Pérez Silva</strong>.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Morropón le devuelve dignidad al sistema electoral ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/08/27/morropon-le-devuelve-dignidad-al-sistema-electoral-editorial-2164104</link>
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                            <![CDATA[ JEE de la localidad piurana excluyó a alcalde por reelección encubierta, estableciendo un precedente que el JNE debe convertir en criterio uniforme para todo el país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 07:54:59 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La historia de la República peruana enseña que las grandes lecciones de dignidad institucional han venido muchas veces de las regiones y de la ciudadanía organizada, no de la capital. Desde las comunidades campesinas y los comités de autodefensa que resistieron al terrorismo de Sendero Luminoso hasta los jueces de las Cortes Superiores del interior que firmaron el pronunciamiento el pasado 11 de agosto en defensa de la independencia judicial.</p>   <p>Esta semana, Morropón suma una página más a esa historia. El Jurado Electoral Especial de esa pequeña localidad piurana tomó una decisión que los constitucionalistas más prestigiosos del país han calificado de valiente y correcta. Excluyó al alcalde Richard Baca Palacios, de Alianza para el Progreso, de la contienda electoral. La motivación fue reconocer que su candidatura como primer regidor, luego de que el candidato a alcalde de su lista renunciara, producía objetivamente el resultado que el artículo 194 de la Constitución prohíbe, es decir, la continuidad inmediata del mismo burgomaestre.</p>   <p>Además, el fallo electoral estableció un argumento que sienta un fundamental precedente a la jurisprudencia electoral: no hace falta demostrar intención. Para el jurado descentralizado basta con que el resultado objetivo sea el mismo que la Constitución prohíbe, independientemente de lo que los involucrados hayan planeado.</p>   <p>Ese razonamiento es impecable. El JEE de Morropón no buscó la salida fácil del formalismo procesal que es el favorito de quienes abusan de las normas. Entró al fondo del asunto, aplicó el artículo 103 de la Constitución sobre abuso del derecho y llegó a la conclusión que cualquier ciudadano informado habría alcanzado. La combinación de dos actos individualmente válidos, un alcalde postulando como regidor y un candidato renunciando, puede producir un resultado constitucionalmente prohibido.</p>   <p>Lamentablemente, el contraste con el JEE de Lima Centro es inevitable. Frente a una maniobra idéntica protagonizada por Rafael López Aliaga en Lima, el jurado capitalino optó por el argumento más formalista disponible: que el pedido de exclusión llegó fuera de plazo. Jamás entró al fondo.</p>   <p>Dada las características de la captura de las instituciones peruanas en la actualidad, lo ocurrido en Morropón es un acto de valentía institucional que devuelve la dignidad a los fueros electorales y sus mandatos constitucionales. Pese al maltrato de quienes deberían hacerlo y no lo hacen.</p> ]]></content:encoded>
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