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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Fri, 03 Jul 2026 18:43:13 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Levanten el bloqueo a los medios en Venezuela ]]>
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                            <![CDATA[ Con más de 2.500 muertos y 65.000 desaparecidos, el régimen chavista bloquea más de 200 portales informativos mientras las familias buscan a sus seres queridos entre los escombros. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Levanten el bloqueo a los medios en Venezuela editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 18:43:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Levanten el bloqueo a los medios en Venezuela ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En Venezuela, hay familias que llevan 10 días buscando a sus seres queridos entre los escombros. Lo hacen sin poder acceder a información verificada sobre las labores de rescate.</p>   <p>Los terremotos ocurridos el 24 de junio dejaron, hasta el momento, 2.595 muertos confirmados y más de 12.400 heridos. Sin embargo, la cifra más alarmante es la cantidad de desaparecidos que Naciones Unidas estima en cerca de 50.000 personas.</p>   <p>En medio de todo esto, el gobierno interino de Delcy Rodríguez evita publicar cifras oficiales, mientras más de 200 portales informativos permanecen bloqueados, estos últimos por órdenes de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel).</p>   <p>Eso significa que quienes más necesitan información sobre lo que ocurre desde la diáspora, e incluso dentro del mismo país, son exactamente las personas a quienes el régimen chavista les cierra el acceso a los medios que podrían brindársela. En pocas palabras, la censura digital que el chavismo ha construido durante más de una década se convierte, en el contexto de esta catástrofe, en un factor que agrava el sufrimiento de las víctimas.</p>   <p>Al respecto, el presidente editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, exigió a la encargada del gobierno el levantamiento inmediato de los bloqueos que impiden acceder a medios como el suyo. En un contexto humanitario como el que sufren cientos de miles de venezolanos, esta convocatoria merece una respuesta colectiva y urgente de la prensa libre de la región.</p>   <p>Este diario sabe lo que ocurre por experiencia directa. El 22 de agosto del 2024, cuando La República lideraba audiencias como medio internacional y daba voz a quienes denunciaban con pruebas el fraude en los últimos comicios venezolanos, el régimen ordenó su bloqueo.</p>   <p>La República se suma al llamado e invita a los medios de comunicación libres de la región, a periodistas y a demócratas a hacerlo suyo con una acción concreta: exigir a la señora Delcy Rodríguez el levantamiento de los bloqueos.</p>   <p>Asimismo, hace un llamado de atención a las empresas de telecomunicaciones que ejecutan los bloqueos por instrucción del gobierno, pues deben recordar que ninguna compañía de origen internacional puede ampararse en órdenes administrativas para violar estándares internacionales de derechos humanos.</p>   <p>Abrir la información a la ciudadanía es un acto de urgente necesidad y, por ende, de humanidad.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Vallejo y el cáliz de España, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ César Vallejo apoyó al bando republicano durante la guerra civil española. Residía en París y viajó a España en dos ocasiones para participar en congresos culturales y actividades políticas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[César Vallejo, óleo de Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 15:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Vallejo y el cáliz de España, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>-¿Te inspiran esas voces?</p>   <p><strong>César Vallejo</strong> miró hacia su amigo <strong>Julián Loayza</strong> y trató de entender.</p>   <p>Loayza señaló el camino que seguía el río Sena al costado de ellos. Del agua parecían emerger murmullos.</p>   <p>-No me inspiran. Me hablan -replicó el poeta.</p>   <p>Le hablaban y le traían malas noticias. En el Perú, <strong>Antenor Orrego</strong>, su mejor amigo, andaba a salto de mata. El gobierno derechista de Óscar R. Benavides había emprendido una campaña feroz contra los militantes del APRA y del Partido Comunista.</p>   <p>Orrego había logrado escapar de una prisión infame. Los esbirros estaban buscándolo para encarcelarlo o darle muerte.</p>   <p>Serían tal vez las cuatro de la tarde, pero eso ya huele a noche en el invierno de París.</p>   <p>El poeta se acercó al malecón del río y le pareció escuchar miles de voces de guerreros o quizás una sola que repetía “¡No pasarán, no pasarán!”.</p>   <p>Estaba escuchando voces que venían de España. Allá, Francisco Franco se había sublevado contra el gobierno democrático de la República. Estaba apoyado por los dos ejércitos más poderosos del mundo, los de Hitler y Mussolini.</p>   <p>Entonces, su amigo lo tomó del brazo y le advirtió sobre la inconveniencia de escuchar las voces que venían del agua.</p>   <p>Cruzaron el Pont Neuf. De pronto, Vallejo no pudo dejar de pensar en otra noticia que le acababa de llegar. En Madrid, su otro amigo y paisano, Julio Gálvez Orrego, había caído en manos de los franquistas y estaba condenado a muerte. No tenía escapatoria Julio porque había peleado al lado las Brigadas Internacionales.</p>   <p>César había recibido noticias de que el joven peruano estaba resignado y le había escrito una carta a su tío Antenor Orrego haciéndole conocer su destino. Lamentablemente, esa misiva no tenía manos a las cuales llegar.</p>   <p>Mientras César y Julián caminaban, Julio Gálvez Orrego ya estaba en capilla.</p>   <p>Hay una fotografía del Congreso de Escritores Antifascistas en Valencia donde aparecen César Vallejo, Pablo Neruda y Nicolás Guillén. Detrás del peruano, hay un joven vestido de uniforme. Es Julio Gálvez Orrego.</p>   <p>-Trata de escuchar al río y él te dará las últimas noticias -aconsejó Vallejo a su amigo Julián.</p>   <p>Habían llegado a la Plaza de la Concorde.</p>   <p>Por fin, Vallejo le dijo a Julián que durante sus años de vida parisina siempre había estado observando las torres de Notre Dame y queriendo subir hacia ellas.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/03/6a4689f100d719131a0b039d.jpg" alt="César Vallejo, por Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD." width="1250" height="735"/><figcaption>César Vallejo, por Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD.</figcaption>   <p>El amigo aceptó y ambos se encaminaron hacia la puerta principal del templo. Cuando estaban cerca de la escalera que recorre las paredes, César Vallejo sintió que ya no podía respirar. Su amigo, entonces, lo abrazó y lo llevó a una banca. Allí descansó Vallejo y, como poeta, tal vez adivinó que aquel era el primer anuncio de lo que se venía.</p>   <p>Se le ocurrió que, aunque tuviera que continuarlo después de muerto, tenía que escribir un himno a los combatientes de la República.</p>   <p>“¡Constructores</p>   <p>agrícolas, civiles y guerreros,</p>   <p>de la activa, hormigueante eternidad: estaba escrito</p>   <p>que vosotros haríais la luz, entornando</p>   <p>con la muerte vuestros ojos;</p>   <p>que, a la caída cruel de vuestras bocas,</p>   <p>vendrá en siete bandejas la abundancia, todo</p>   <p>en el mundo será de oro súbito…”.</p>   <p>Habían hecho lo que se proponían: subir las escaleras y verse con los grifos y otros monstruos que habitan las paredes de Notre Dame. Curiosamente, aquellos le imponían a César cierta tranquilidad.</p>   <p>En esos momentos, César y Julián creyeron haber escuchado un disparo que les traía el río desde lejos, muy lejos. A ese sonido siguieron otros siete, como si fueran siete fusileros y, por fin, se escuchó el rezo de un sacerdote que proclamaba que el alma de Julito Gálvez había subido al cielo.</p>   <p>No hubo más caminatas por las orillas del Sena.</p>   <p>Vuelto a casa, el poeta escribió:</p>   <p>“Al fin de la batalla,</p>   <p>y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre</p>   <p>y le dijo: ‘¡No mueras, te amo tanto!’</p>   <p>Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo”.</p>   <p>Lo pensó mucho y decidió el título. Se llamaría “Masa”. Con otros catorce poemas, <strong>“Masa” </strong>iba a formar parte de un conjunto llamado <em><strong>España, aparta de mí este cáliz</strong></em>. Tal vez sus primeros lectores no pudieron serlo porque ya habían caído.</p>   <p>A pesar de ello, el poeta proclamaba la resurrección de quienes han luchado para hacer frente a los malvados y para lograr que el amor y la compasión transformen al mundo.</p>   <p>Cuando estaba expirando el 15 de abril de 1938 no cesaba de repetir: “A España. Me voy a España”.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Grupo Colina no escapará de la justicia ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/07/03/el-grupo-colina-no-escapara-de-la-justicia-editorial-92505</link>
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                            <![CDATA[ La Corte Suprema anuló la absolución de Montesinos y ordenó nuevo juicio por el asesinato de Huilca. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 07:43:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Grupo Colina no escapará de la justicia ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Pedro Huilca Tecse, secretario general de la CGTP, fue asesinado el 18 de diciembre de 1992 por el Grupo Colina. Este fue el destacamento paramilitar que operó durante la dictadura de Alberto Fujimori. Treinta y tres años después, la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema anuló el miércoles 1 de julio la sentencia que los absolvió en 2023 y ordenó un nuevo juicio oral contra Vladimiro Montesinos y los exintegrantes de ese grupo. La decisión llega en uno de los momentos más oscuros para el sistema de justicia peruano y por eso mismo tiene un valor que va más allá del caso concreto.</p>   <p>La absolución original incurrió en errores graves que la Corte Suprema identifica con precisión que vale destacar. Los magistrados responsables analizaron el móvil del crimen de forma aislada, ignorando declaraciones de exmiembros del Grupo Colina que confirmaban su operatividad en diciembre de 1992. Ello redujo la actuación del destacamento a la eliminación de terroristas, desconociendo sentencias previas que confirman que también asesinaba selectivamente a personas incómodas al régimen.</p>   <p>Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya había ordenado al Estado peruano esclarecer y sancionar a los responsables, y el nuevo juicio oral es la oportunidad de cumplir ese mandato.</p>   <p>Por esto, esta decisión tiene además un mensaje que el país necesita escuchar. La misma Sala Penal Transitoria que la JNJ tiene sometida a proceso disciplinario por defender tratados internacionales de derechos humanos es la que ordena este nuevo juzgamiento. Los mismos jueces que el fujimorismo busca sancionar por aplicar el derecho con independencia, como bien dijo el actual presidente del Congreso Fernando Rospigliosi, son los que impiden que Montesinos y el Grupo Colina escapen de la justicia a través de una absolución con errores de valoración considerada probatoria. Eso es exactamente lo que significa administrar justicia sin artimañas.</p>   <p>El miércoles, la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, quien fundó la Asociación de Jueces por la Justicia y Democracia en los años noventa para resistir el sometimiento judicial del fujimorismo, advirtió que los jueces no permanecerán silentes ni en parálisis frente al asedio que enfrentan. Esta sentencia demuestra que hay razones para tener esperanza. A días de que el JNE proclame presidenta a la hija de un exdictador, la justicia recuerda que la memoria no prescribe.</p> ]]></content:encoded>
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