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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Sun, 27 Sep 2026 15:36:03 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ ¡Jalados en lectura!, por Carlos Garatea Grau ]]>
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                            <![CDATA[ " Las maneras de comunicar, es decir, lo que se entiende por decirle algo a otra persona tiene en ese mundo una concepción distinta de la que experimentamos en la comunicación cara a cara" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Carlos Garatea]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:36:03 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¡Jalados en lectura!, por Carlos Garatea Grau ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>*Exrector de la Pontificia Universidad Católica del Perú</strong></em></p>   <p class="has-text-align-justify">En educación, el éxito no cristaliza en papeles ni en ceremonias oficiales. El éxito cristaliza en lo que sucede entre un alumno y un profesor durante una hora lectiva. En esa relación se define si la educación es de calidad; si el profesor es consciente del tamaño de su responsabilidad; si el alumno logra descubrir sus capacidades, desarrollar sus habilidades, en suma, aprender y ser una buena persona, respetuosa del entorno, sensible, curiosa y honesta. Cuando el problema se reduce a infraestructura y a insistir en pleitos ideológicos, entonces no se ha entendido el problema.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la última prueba Pisa estamos jalados. Digo estamos porque los jalados no son solo los alumnos, sino también los profesores, los responsables del Minedu y, sin duda, todos aquellos que intervienen en el diseño de políticas educativas. También los congresistas, por cierto. ¿Acaso no hemos visto lo que han hecho con la educación en los últimos años? El consuelo es que no somos los únicos que estamos mal y que el desastre es más extenso y profundo. Ya sabemos que mal de muchos, consuelo de tontos. Falta autocrítica y soluciones. Hay, obviamente, un requisito: entender el problema.</p>   <p class="has-text-align-justify">Concentrémonos en la lectura. Pisa confirma que la inmensa mayoría de estudiantes no entiende lo que lee. No es novedad. Pregúntales a los profesores. ¿Quiere decir que no saben leer? No. Los jóvenes pasan horas todos los días leyendo en sus teléfonos o pegados a una pantalla. También lo hacen muchos adultos, incluyendo profesores, por cierto. De manera que sí tienen contacto con la lengua escrita y leen. Obviamente, no es el tipo de lectura que contribuye con el desarrollo cognitivo esperable en una educación de calidad; al menos, digámoslo así, no es el tipo de lectura que incrementa el espíritu crítico, ni la abstracción, ni las asociaciones, ni las inferencias y parece poco probable que forme ciudadanos en el sentido estricto del término. Las maneras de comunicar, es decir, lo que se entiende por decirle algo a otra persona tiene en ese mundo una concepción distinta de la que experimentamos en la comunicación cara a cara. Cuando se pasa de ahí a la realidad real, el contraste y la distancia se hacen evidentes y, muchas veces, siembran el alma con frustraciones, violencia y una soledad insoportable. Las normas y conductas de una no funcionan en la otra. No se lee igual, además.</p>   <p class="has-text-align-justify"> ¿Es responsabilidad de los estudiantes? No. La responsabilidad es de la lista de jalados que mencioné y que ignora el complejo proceso cognitivo y emocional que atraviesan los escolares y los universitarios durante sus años de formación. Si la lectura implica contacto con textos escritos, habría que empezar por invitar a los muchachos y muchachas a que aprecien la existencia de tipos textuales distintos, cada uno con sus exigencias y cada uno con sus propios desafíos. Leer un editorial, una novela, una ley o un wasap implica formas y estructuras, verbales y discursivas, que someten al lector a diversos retos de comprensión. Ya circula el proyecto de introducir una hora de lectura en los colegios. Ciertamente que una hora es mejor que nada. Pero, ¿en serio creen que esa es la solución para que un escolar comprenda un texto? Los tipos de lectura tienen su momento, su edad y requieren diferentes grados de madurez intelectual. Exigirle a un escolar que lea la primera parte de el Quijote o, en un ejercicio de patriotismo, aprenda y recite un poema de Trilce serviría para confirmar que el problema está lejos de una solución. Y algo peor, quienes lo sugieren no ofrecen indicios de ser buenos lectores.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Leer y comprender un texto exigen acompañamiento, experiencia, conversación, tiempo y, sobre todo, tener alguien con quien compartir lo que la lectura ofrece al lector. No basta mover los ojos sobre una sucesión de palabras, ni pedir resúmenes. La comprensión se traduce en una opinión personal sobre la idea central de un texto. Repetir de memoria demuestra que se tiene buena memoria y que no se ha entendido nada. Cuando se comprende un texto, el lector debe poder argumentar y defender su interpretación. Esa es la base del espíritu crítico. El discernimiento. El argumento.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Cuando una autoridad declara que se fomentará el espíritu crítico en los colegios, todos celebramos. Pero si un segundo después afirma que se limpiará el currículo de toda ideología recurriendo a una historia científica, sustentada en datos, queda claro que carece de espíritu crítico y de conciencia histórica; también queda claro que una frase puede ser su propia negación. Nadie duda de la importancia de la educación para construir un mundo mejor; sin embargo, mientras sea vista únicamente como un negocio y un instrumento que da réditos políticos, entonces seguiremos cuesta abajo. Sin una buena educación no habrá desarrollo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> ¿Qué debe suceder para que escuchemos a los especialistas y a quienes diariamente asumen la responsabilidad de dictar una buena clase? Hay mucha literatura sobre estos temas. Empecemos, vaya paradoja, por leerla.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cuando lo local transforma: votar más allá de la resignación, por Paula Távara ]]>
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                            <![CDATA[ ¿Qué esperamos, entonces, de nuestras autoridades? ¿Estamos dispuestos a apostar por construir alternativas nuevas para nuestros territorios? Nos quedan solo algunos días para responder esta pregunta" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Paula Távara Plaza de Armas de Lima]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Paula Távara</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:31:29 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cuando lo local transforma: votar más allá de la resignación, por Paula Távara ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>A una semana de las elecciones regionales y municipales, la campaña apenas se siente. Quizás se deba al cansancio ciudadano tras años de crisis y a que apenas hace un par de meses tuvimos elecciones presidenciales. Quizás también a la avalancha de noticias graves que concentra la atención de la prensa y la opinión pública.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sea cual sea el motivo, lo cierto es que la campaña subnacional no ha prendido en el ánimo ciudadano y parece poco probable que lo haga en los días que quedan.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hace un par de meses planteaba que las elecciones del próximo 4 de octubre podían ser una oportunidad para preguntarnos qué rumbo queremos para el país, esta vez en clave local. También podían permitirnos construir gobiernos subnacionales capaces de articular las necesidades de sus territorios con el gobierno central y, a la vez, funcionar como piedra de tope de los abusos que este pueda pretender cometer en el futuro.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sigo convencida de la relevancia de estos comicios, aunque estén pasando más desapercibidos de lo habitual.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ricard Gomá, politólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Institut Metròpoli, afirma en su <em>Alegato por un municipalismo transformador</em> que “aún hoy la escala nacional estructura imaginarios políticos y vertebra actores de cambio (…) Es posible, sin embargo, adoptar otra mirada. Una perspectiva orientada a rescatar la relevancia histórica de lo local como activador de transformaciones”.</p>   <p class="has-text-align-justify">La inseguridad ciudadana, por ejemplo, exige un trabajo conjunto entre el Ejecutivo nacional y los municipios, aunque todavía no se perfilen alternativas novedosas para esa colaboración.</p>   <p class="has-text-align-justify">Aunque los gobiernos regionales y locales no tienen competencias directas sobre la detención y persecución del delito, sí pueden colaborar con la investigación y, sobre todo, desarrollar políticas de prevención.</p>   <p class="has-text-align-justify">Algo similar ocurre con otro problema estructural: la vivienda. En el país, el mercado inmobiliario ha crecido con el apoyo de programas gubernamentales de crédito y bonos para la compra. Sin embargo, muchos proyectos mal llamados de “vivienda social” son impagables para la mayoría o solo ofrecen viviendas cada vez más pequeñas. Cabe preguntarse si responden al derecho a una vivienda digna o, más bien, al negocio de constructoras e inmobiliarias.</p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a ello, los gobiernos regionales y locales pueden regular la zonificación y gestionar proyectos públicos que garanticen condiciones dignas a sus residentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿Y qué ocurre con el espacio público? Tras la pandemia, nuestras sociedades parecieron revalorar los espacios abiertos, la arborización y el aire puro frente a formas de esparcimiento puramente privadas. Sin embargo, las autoridades no parecen compartir esa valoración. En 2024, la Municipalidad Provincial de Piura taló una veintena de árboles y cercó un parque para construir un conjunto de piletas. En Lima, quienes transitamos hacia el centro vemos día a día cómo el Campo de Marte va muriendo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Existe también un ámbito menos tangible, pero altamente relevante: como los gobiernos regionales y locales pueden convertir una visión política y un horizonte para su ciudadanía en medidas concretas, les es posible confrontar posiciones regresivas, como las promovidas en los últimos años en el gobierno central y el Poder Legislativo.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/un-futuro-a-media-cana-por-maritza-espinoza-hnews-2485269">Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">Así lo ha demostrado el Gobierno Regional de Arequipa al garantizar, mediante ordenanzas, la Educación Sexual Integral, el enfoque de género en la educación y, más recientemente, la salud menstrual digna en su jurisdicción. Estas medidas defienden derechos frente a una legislación nacional que buscaba restringirlos, especialmente para las mujeres.</p>   <p class="has-text-align-justify">Gomá sostiene que “en el contexto actual de cambio de época y de ofensiva reaccionaria (…) la política de proximidad ha sido y es un espacio generador de utopías cotidianas y practicables; quizás con niveles bajos de épica y simbolismo, pero con un potencial remarcable para alterar trayectorias vitales y colectivas, para liberarlas de ataduras e injusticias”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Estos ejemplos recuperan una idea central: debemos llegar a las elecciones del 4 de octubre no con la resignación de quien solo busca impedir que una opción política se imponga, sino con la voluntad de elegir autoridades capaces de proponer miradas distintas y progresistas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Necesitamos gobiernos que reemplacen a aquellos que nos han llevado a la crisis en que vivimos, sí, pero que también impulsen avances desde lo regional y lo local. Necesitamos recuperarnos de la resignación y recuperar nuestra capacidad de construir alternativas. Lo contrario implica aceptar pasivamente el destino privatista y desigual de nuestros territorios.</p>   <p class="has-text-align-justify">En Lima Metropolitana, por ejemplo, parecemos encerrarnos entre dos opciones que representan un mismo modelo conservador y privatizador de la ciudad; su diferencia es más discursiva que sustantiva.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">Salvo algunas excepciones regionales, la ausencia de un debate público sobre lo qué esperamos de estas elecciones nos empuja hacia un proceso que podría dejar como ganadora a la “mismocracia”, representada muchas veces por organizaciones políticas sin bancada parlamentaria y próximas a perder su inscripción.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿Qué esperamos, entonces, de nuestras autoridades? ¿Estamos dispuestos a apostar por construir alternativas nuevas para nuestros territorios? Nos quedan solo algunos días para responder esta pregunta.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Escudo de las Américas y la “amenaza China”, por Oscar Vidarte ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/el-escudo-de-las-americas-y-la-amenaza-china-por-oscar-vidarte-531468</link>
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                            <![CDATA[ "En otras palabras, nos propone, pero también nos amenaza, con intervenir militarmente en nuestros países" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori ya participó en una primera reunión del Escudo de las Américas | Composición: LR.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Oscar Vidarte Arévalo</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:27:40 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Escudo de las Américas y la “amenaza China”, por Oscar Vidarte ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Escudo de las Américas no solo ha sido pensado para hacer frente a la criminalidad transnacional que aqueja al continente americano. Tratándose de un mecanismo multilateral constituido y dirigido por EEUU en función de sus intereses, resulta evidente que en términos de seguridad América Latina no solo es crimen organizado. En ese sentido, en marzo pasado, durante la presentación oficial del Escudo de las Américas, Donald Trump afirmó que EE.UU. no permitirá &quot;que influencias externas hostiles ganen terreno en este hemisferio&quot;, en clara alusión a China.</p>   <p class="has-text-align-justify"> En la reciente reunión del Escudo de las Américas en la ciudad de Nueva York, aprovechando la realización de la Asamblea General de la ONU, los países miembros acordaron una declaración en la que se hizo referencia a temas económicos que, para EE.UU., constituyen una afrenta a su seguridad. Se mencionó la necesidad de explorar mecanismos de control de inversiones, salvaguardar las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes de abastecimiento diversificadas, y promover un marco normativo para proveedores de confianza en infraestructura digital. Además de confirmar que el Escudo de las Américas no solo se ha creado para luchar contra el crimen organizado, resulta evidente que estas medidas están pensadas en China.</p>   <p class="has-text-align-justify"> La Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU., publicada en noviembre del año pasado, desarrolla el llamado Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Este busca restaurar el poder político, económico y militar de EE.UU. en América Latina, desalentando que nuestros países colaboren con otras potencias. El objetivo es lograr la preeminencia de EE.UU. en América Latina en desmedro de competidores ajenos al hemisferio occidental que han logrado mucha influencia en los últimos tiempos. Nuevamente, ¿a quién creen que se está refiriendo EE.UU.?</p>   <p class="has-text-align-justify"> Por ello, resulta preocupante que Trump haya afirmado ante la Asamblea General de la ONU que, de ser necesario, utilizará su poderío militar para satisfacer sus intereses en América Latina. Mientras que, en la reunión del Escudo de las Américas, Trump les ofreció a los Estados latinoamericanos la posibilidad de intervenir sus países en caso de que ellos no puedan hacer frente a la criminalidad. En otras palabras, nos propone, pero también nos amenaza, con intervenir militarmente en nuestros países. Eso es justamente lo que el Escudo de las Américas termina legitimando.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Hasta el momento, EE.UU. ha logrado que Panamá y Venezuela rompan con China, el primero producto de las amenazas de recuperar el Canal por la fuerza y el segundo como resultado de una intervención militar. ¿Qué sucederá con el Perú?</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/un-futuro-a-media-cana-por-maritza-espinoza-hnews-2485269</link>
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                            <![CDATA[ "Tal vez un día, en el futuro, podamos darnos el lujo de soñar con algo mejor: una sociedad en la que no se deje a nadie atrás" ]]>
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                            <dc:creator>Maritza Espinoza</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:23:42 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Aún no ha cumplido cien días en el poder (va por poco más de la mitad), pero ya tenemos elementos para vislumbrar con alguna claridad lo que será la gestión de Keiko Fujimori. Y no, no será un apocalipsis totalitario, como sus detractores pronostican. Tampoco el nirvana de progreso y felicidad que sus -cada vez más desencantados- adeptos auguran. La vida enseña que rara vez nuestros sueños o nuestras pesadillas se cumplen.    </p>   <p>Atrevámonos entonces a hacer algunos vaticinios basándonos en lo que la realidad, y no los discursos, nos ha mostrado en estas semanas. De entrada, es obvio que Keiko Fujimori, en materia de decisiones, anda más perdida que la mamá de Marco (chiste boomer) y, en capacidad de gestión, no es precisamente el lápiz más afilado del estuche. Es fácil notarlo en sus escasas declaraciones a la prensa: puras generalidades, lugares comunes y un afán de ofrecer obra pública en lugar de soluciones estructurales. También está su escaso protagonismo en los consejos de ministros en los que, según ha trascendido, apenas abre la boca para saludar y despedir a los asistentes.  </p>   <p> ¿Otra señal? La pobreza de su discurso -incluyendo el que leyó en la ONU, que parecía redactado a cuatro manos por Fernando Rospigliosi y Milagros Aguayo- y las escasas muestras de eso que se suele llamar cultura general. Lo que hasta el momento conocemos de su bagaje intelectual es una fijación con cierto modelo de pensamiento mágico religioso que proviene de libros de autoayuda de dudosa factura. De allí que, a menudo, utilice términos como “manifestar”, “decretar”, “vibrar alto” y otras frases cliché que forman parte de lo que algunos llaman Ley de la atracción y, otros, pura superchería.</p>   <p>¿Pero todo eso indica, per se, que será una buena o mala presidente? No. Este país ha dado muestras por décadas de que el mejor mandatario que hemos tenido se llama Piloto Automático y, si un gobierno -de Keiko Fujimori o cualquier otro- se cuida de hacer demasiadas olas, probablemente ese piloto siga al mando, manteniendo lo que algunos llaman “equilibro de baja intensidad”. Es decir, un estado de cosas insatisfactorio, sí, pero estable, en el que no se alcance progresos reales, pero en el que tampoco se caiga en una hecatombe irreversible.</p>   <p>Y este escenario se traslaparía a todos los sectores del gobierno. En Educación, por ejemplo, se reflejaría en una medianía en la que el alumno promedio, tras su paso por tambaleantes colegios estatales, clases sin recursos adecuados y profesores poco capacitados -y peor pagados-, lograría terminar sus estudios para insertarse, a duras penas, dentro de un sistema laboral de explotación y sueldos de hambre. Lo mismo en Salud, con servicios cada vez más precarizados atendiendo a millones de pacientes que, mal que bien, recibirán algunos medicamentos genéricos y lograrán sobrevivir hasta la edad de la jubilación, para recibir una pensión lindante con la indigencia durante lo que les quede de vida.</p>   <p>Todo ello, por cierto, con la anuencia resignada de una población dispuesta a no exigir demasiado mientras cuente con cierta predictibilidad: cambio estable, precios que no se disparan y servicios de mala calidad, pero alcanzables. Un futuro a media caña. O sea, más o menos lo que hemos tenido en estas últimas décadas en las que se nos ofreció un fabuloso chorreo económico que jamás llegó.</p>   <p>Por terrible que suene, ese parece ser el mejor escenario que puede pintarnos una gobernante que ya ha demostrado (si tomamos como referencia los tres breves gobiernos que manejó desde la sombra) escasa competencia, carencia de un programa de gobierno de miras históricas, ausencia clamorosa de cuadros propios y nulo afán moralizador.</p>   <p>Sin embargo, ¡ay!, sin embargo, todo ese frágil equilibrio podría venirse abajo si al gobierno de la Señora K se le da por transitar pendientes resbaladizas. ¿Cómo? Por ejemplo, si, creyendo que esa estabilidad tembleque equivale a gobernar bien, se le diera por eternizarse en el poder, digamos, echando mano a las reservas nacionales para comenzar una campaña populista a lo Hugo Chávez. Ahí, no sólo le diríamos adiós al buen Julio Velarde (o al sufrido sucesor que eje en el cargo), sino también a la estabilidad de la moneda y, de paso, a la democracia.</p>   <p>Otra posibilidad, nadita despreciable, es que, ante el menor atisbo de rechazo popular, a la doña se le diera por reprimir manifestaciones, acabar con nuestras escasas libertades y perseguir a críticos y opositores. Ahí no habría escudo de las Américas que la salve (sobre todo porque, después de noviembre, Donald Trump pasará a ser un “pato cojo”) y terminaríamos en la lista negra internacional, como terminó su padre, ubicado en el deshonroso puesto número siete de los gobernantes más corruptos del mundo.</p>   <p>Pero crucemos dedos para que eso no ocurra y nos mantengamos en la medianía del peor es nada. Tal vez un día, en el futuro, podamos darnos el lujo de soñar con algo mejor: una sociedad en la que no se deje a nadie atrás, en la que todos tengamos las mismas oportunidades de partida, en la que los gobernantes busquen el bien común y donde no haya un solo niño más caminando descalzo como prueba viviente de nuestro fracaso.</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ LUM y aborto: ¿Viva la libertad? por René Gastelumendi ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/lum-y-aborto-viva-la-libertad-por-rene-gastelumendi-hnews-1883817</link>
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                            <![CDATA[ La disputa por el control curatorial del Lugar de la Memoria (LUM) expone intentos autoritarios de la derecha extrema por imponer un catecismo moral a la sociedad. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mural en honor a desaparecidos durante el conflicto armado interno en el LUM]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>René Gastelumendi</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:19:04 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ LUM y aborto: ¿Viva la libertad? por René Gastelumendi ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La disputa por el control curatorial del Lugar de la Memoria (LUM), las recientes intromisiones políticas de Renovación Popular en casos de aborto y los discursos que pretenden fiscalizar la orientación sexual ajena bajo criterios de prudencia moral no son ejemplos aislados de rigidez: son la radiografía de un problema de fondo. Exponen la pretensión autoritaria, esta vez de la derecha extrema, de capturar el poder político para imponer un catecismo moral y clausurar la autonomía (libertad) ajena. Propongo estos dos temas por coyuntura y porque superan el eterno debate derecha-izquierda del momento. Son permanentes. Insisto, por sobrevivencia ancestral, nuestro cerebro tiende a no procesar matices ante lo que consideramos una amenaza; solo distingue aliados de enemigos. ¡Viva la libertad!, pero la mía, no la tuya. El liberalismo propone salir de esa prisión, de esa guerra que se disfraza de ideologías y se parapeta en ellas como una trinchera. Sin cierta flexibilidad, no hay paz. Nos matamos.</p>   <p class="has-text-align-justify">El caso del aborto es un típico ejemplo que ilustra la discordia, la trampa. Defender la libertad de las mujeres a decidir no exige que el resto renuncie a sus convicciones éticas o religiosas; exige que una moral en particular no use el Código Penal para coaccionar el cuerpo y la intimidad médica de la ciudadanía. La postura liberal no impone procedimientos a quien los rechaza: garantiza la coexistencia, permitiendo vivir según la propia conciencia de las dos posturas sin que el Estado fuerce a ninguna a someterse al dogma del vecino.</p>   <p class="has-text-align-justify">En el debate sobre el LUM, la trampa es la misma. Un sector pretende censurar el recinto para acomodar el pasado a su conveniencia partidaria; otro busca congelar una curaduría como dogma cívico incuestionable. La salida republicana no es el catecismo oficial ni la clausura. El Estado debe limitarse a custodiar con rigor forense los hechos —la barbarie terrorista de Sendero Luminoso y el MRTA, junto a las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes estatales—, dejando abierto el espacio para que el ciudadano evalúe la historia en libertad, sin interpretaciones obligatorias por decreto.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este falso liberalismo asoma también cuando figuras políticas que enarbolan la bandera de la libertad reducen la esfera privada del adversario al objeto de sospecha y estigmatización moral. Es la libertad a la carta: soberanía para el mercado, pero tutela policial sobre el cuerpo y la cama.</p>   <p class="has-text-align-justify">La filósofa Chantal Mouffe plantea el concepto de <em>agonismo</em> como una salida a esta trampa de &quot;nosotros contra ellos, ellos contra nosotros&quot;. La fricción eterna. Hay que aceptarla. Una democracia madura no busca erradicar el conflicto ni forzar consensos artificiales, sino transformar el <em>antagonismo</em> destructivo entre enemigos en una disputa civilizada entre adversarios bajo el marco del Estado de derecho. El agonismo de Mouffe no exige tolerar a quien busca destruirte: quien apela a la violencia, al terror o al totalitarismo queda fuera del juego democrático como un enemigo, que quede claro. La condición de adversario aplica solo a quien disputa el poder bajo las reglas del Estado de derecho.</p>   <p class="has-text-align-justify">La auténtica salida liberal no exige que todos piensen igual ni compartan la misma fe o memoria; exige que ninguna mayoría circunstancial utilice el aparato estatal como garrote moral contra el otro. Superar nuestra neurología básica implica entender que la libertad ajena empieza, precisamente, donde termina la pretensión de imponer certezas por la fuerza. El libertarismo que solo defiende la propiedad del dinero pero avala la coacción del Estado sobre el cuerpo ajeno y la memoria cae en la misma conducta expropiatoria que dice repudiar.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El derecho a no ser manipulados, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/el-derecho-a-no-ser-manipulados-por-marianella-ledesma-hnews-412992</link>
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                            <![CDATA[ La manipulación de la opinión pública puede socavar la libertad política y el debate auténtico. La expresidenta del TC propone una regulación que garantice un ecosistema informativo libre y un voto verdaderamente informado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Cerimedo, consultor político reconocido, ha sido vinculado a estrategias de desinformación en elecciones en Brasil, Argentina y otras naciones, con un historial de actividades cuestionables]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marianella Ledesma</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:16:19 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El derecho a no ser manipulados, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La tecnología impacta a la información y, de manera especial, a la creación digital, por ser rápida y dinámica.</p>   <p>A diferencia de los mecanismos tradicionales, en los que se usaba solo un canal (auditivo o visual) para transmitir información, hoy se tiene la posibilidad del multimedia, que permite interactuar simultáneamente, utilizando variedad de plataformas para ello.</p>   <p>En este escenario, la información se comparte sin mayor control sobre la veracidad de su contenido. Incluso, puede ser infestada por una “granja de trolls”, en la que existe un grupo de cuentas, a veces falsas o automatizadas, que se coordinan para manipular conversaciones en línea. A través de ellas, se inundan las redes con desinformación, acoso o propaganda, con el fin de influir en la opinión pública, atacar a opositores o desviar debates importantes.</p>   <p>Esta práctica aparece con más intensidad en campañas electorales y no es nada positiva, porque amplifica la polarización y deteriora el debate democrático. Tiene efectos jurídicos porque vulnera la libertad de expresión, genera miedo a opinar, afecta el derecho a la intimidad, al buen nombre, a la honra, a participar en asuntos públicos, en un ambiente libre y seguro, sin presiones ni acoso. En este contexto, hay un impacto jurídico como social, que resiente la convivencia y debilita el buen funcionamiento de la deliberación democrática.</p>   <p>La manipulación de la información no es un tema de hoy ni es una novedad; la diferencia es que hoy cambia la escala y la velocidad. Con bots, redes sociales y segmentación, se amplifican mensajes a millones en minutos, aparentando consensos que en realidad no existen.</p>   <p>Antes, la propaganda era más centralizada y lenta; hoy es distribuida, automatizada y personalizada, lo que complica tanto su control como su fiscalización. Con la tecnología se amplifica el alcance y se permiten mensajes segmentados e incluso automatizados para fabricar percepciones artificiales de consenso. Eso afecta la deliberación pública, porque la conversación ya no refleja necesariamente lo que la gente realmente piensa, pues se fabrican mayorías artificiales que nublan la voluntad popular y desequilibran la democracia. Definitivamente, quien tiene capacidad para controlar, amplificar o introducir determinados mensajes dentro de las redes de comunicación adquiere una forma muy poderosa de influencia política, llamada manipulación.</p>   <h2><strong>Hay que enfocar el caso Cerimedo</strong></h2>   <p>Recientemente, en Bolivia, se detuvo a Fernando Cerimedo, a quien se le atribuye ser productor de granjas de troles para implementar redes de desinformación y operaciones políticas, para influir en el resultado de las elecciones en diferentes países de la región, como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Honduras y Perú.</p>   <p>El caso no ha sido desapercibido en nuestro país; por ello, se viene impulsando una moción en la Cámara de Diputados para indagar sobre esas intervenciones en el proceso electoral de nuestro país.</p>   <p>Una campaña masiva de desinformación afecta a todos los electores, a todos los ciudadanos. Afecta la libertad de sufragio y el derecho a participar en asuntos públicos, porque el voto pierde autenticidad si la voluntad se forma bajo manipulación artificial.</p>   <p>Afecta, además, principios como elecciones libres, la calidad de la información y la igualdad en la contienda. Dicho en otras palabras, la integridad del proceso electoral, que es un pilar del Estado constitucional, también termina siendo afectada.</p>   <p>No se debe minimizar el caso Cerimedo, pues con esa práctica también se afecta el ejercicio de la soberanía popular, la libertad de información, el pluralismo, la participación política, las elecciones libres y su legitimidad frente a esta práctica.</p>   <p>Habermas diría que el problema aparece cuando la esfera pública deja de ser un espacio de deliberación racional y se transforma en un espacio de manipulación. Dice Habermas: si los ciudadanos reciben información artificialmente producida o amplificada, la formación de la voluntad política deja de ser plenamente autónoma.</p>   <p>Otro dato que se debe relevar es la necesidad de la protección absoluta del proceso de formación de la voluntad política. No se trata de proteger una verdad absoluta, sino un proceso (repito, proceso) auténtico de formación de la voluntad.</p>   <h2><strong>El peligro de la manipulación</strong></h2>   <p>La manipulación de la opinión pública, como mecanismo de ejercicio del poder, tiene impacto en la legitimidad democrática. Como diría Chomsky, la opinión pública puede ser moldeada mediante mecanismos de propaganda y “fabricación del consenso”. El problema es quién controla los canales de información y qué intereses persigue. La realidad impactada y manipulada a través de estos mecanismos digitales requiere una regulación jurídica especial.</p>   <p>El punto clave es encontrar un equilibrio entre libertad de expresión y la integridad del ecosistema informativo, sin aniquilar el debate, pero cuidando las condiciones mínimas para que el voto siga siendo libre e informado. La reflexión constitucional debe girar sobre cómo proteger espacios de deliberación auténtica, sin sacrificar libertades fundamentales.</p>   <p>El fenómeno digital requiere complementarse con el análisis de datos, microsegmentación y el poder de las plataformas, para que la libertad de expresión conviva con un debate público no manipulado.</p>   <p>El poder de manipular a las masas a través de la opinión pública no es nuevo. Lo novedoso es que hoy la tecnología permite hacerlo de una manera mucho más masiva, rápida, personalizada y difícil de detectar. Esto es lo peligroso.</p>   <p>La ciudadanía cree que está formando libremente su opinión, pero las condiciones en que esa opinión se forma pueden estar previamente condicionadas. Se trata de una fina intervención, de una alta cirugía comunicacional, donde el elector piensa que está construyendo su proceso deliberativo de manera libre y autónoma, sin darse cuenta de que está consumiendo un libreto ya establecido.</p>   <p>Nuevamente, para Habermas, el problema aparece cuando la esfera pública deja de ser un espacio de deliberación racional y se transforma en un espacio manipulado. Si una granja de bots crea artificialmente miles de voces, puede producir la apariencia de un consenso que realmente no existe.</p>   <p>Con esto no quiero decir que la comunicación digital pone en peligro la democracia, porque también hay diversas alternativas que están atentas para defenderla, como la intervención desde el Congreso (investigación y regulación jurídica), la fiscalización ciudadana, los movimientos sociales, por citar algunos.</p>   <h2><strong>Hay que proteger la voluntad ciudadana</strong></h2>   <p>El derecho a no ser manipulado tiene una consecuencia constitucional importante: la libertad del voto, que no significa que nadie obligue físicamente al ciudadano a votar por determinada opción. También implica que su voluntad política pueda formarse libremente.</p>   <p>Una manipulación masiva y artificial de la opinión pública podría plantear un problema mucho más profundo que la simple difusión de una noticia falsa: podría afectar las condiciones de formación de la voluntad popular, que es la base de la democracia.</p>   <p>Uno de los retos más grandes de las democracias contemporáneas es cuestionar no solo la información falsa, la mentira, sino la fabricación artificial de un consenso.</p>   <p>Cuando mediante bots, trolls o campañas coordinadas de desinformación se simulan mayorías, entonces se puede ver afectada la libertad con la cual el ciudadano forma su voluntad política.</p>   <p>La tarea desde el Estado constitucional no consiste en decidir qué deben pensar los ciudadanos, sino en garantizar que esa decisión sea auténticamente libre y no el resultado de una narración que se fabrica premeditadamente.</p>   <p>No se trata de decir no a la tecnología, pero sí de estar en contra de la manipulación que distorsione el debate público.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Mano dura? Arrugan, por René Gastelumendi ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/mano-dura-arrugan-por-rene-gastelumendi-hnews-857115</link>
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                            <![CDATA[ Los políticos, en busca de apoyo, presentan soluciones superficiales como la militarización de las calles, mientras evaden la lucha real contra las mafias que corrompen instituciones. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[el anuncio de Shinno introduce una nueva alternativa: mantener abierto el camino hacia la formalización para quienes ya están dentro del proceso, pero bajo otro régimen.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>René Gastelumendi</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:11:18 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Te la pasas pidiendo mano dura. Bala, bala, bala. Te fascinan los discursos de gatillo fácil, exiges Bukeles por doquier, aplaudes megapenales a cuatro mil metros de altura, escuadrones sin placa, paredón sumario y mandar al diablo a los tratados internacionales. En medio de un miedo existencial, comprensible, que estamos padeciendo —la extorsión cotidiana, el asalto de esquina, la paranoia del sicariato— estás listo incluso para regalar tus libertades civiles. Normalizas el fusil militar en la acera y aplaudes el estado de emergencia permanente como si fuera una solución y no la prueba palpable del fracaso estatal. Pides sangre y mano de hierro para el marginal; crees que la violencia ciega del Estado te va a proteger, convencido de que la bala o el abuso nunca te van a alcanzar a ti.</p>   <p class="has-text-align-justify">Políticos y oportunistas en campaña conocen tu reflejo condicionado: te venden militares en la calle, fuerza, orden y aprueban leyes a la medida para garantizar impunidad ante cualquier exceso policial. Te dan circo punitivo porque sale barato. Pero cuando se encienden los reflectores sobre el verdadero motor del crimen organizado, la bravata de tus caudillos se evapora y, también, observo, tu furia justiciera misteriosamente se apaga.</p>   <p class="has-text-align-justify">Es sabido que el mayor poder del hampa nacional ya no es el narcotráfico tradicional ni se dirige desde una celda común: opera a vista y paciencia de todos en los socavones de la minería ilegal. Es una industria criminal multimillonaria que dinamita torres de alta tensión, acopia arsenales de guerra, secuestra, corrompe autoridades, somete regiones enteras a la trata y financia ejércitos de sicarios y bandas de malandros.</p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a esos poderes fácticos y armados, la mano dura que tanto vitoreas arruga de inmediato: se convierte en su mejor aliada burocrática. Poner a un pelotón de soldados a pedir documentos en una avenida de clase media es teatro para el noticiero del mediodía; interdictar de verdad —ingresar a las cuencas tomadas, dinamitar dragas, incautar maquinaria pesada, dinamita, explosivos, reventar plantas clandestinas y cortar el suministro de combustible y cianuro— exige quebrar el capital del negocio y arriesgar el pellejo frente a columnas con fusiles de asalto. Ahí nadie se atreve. Con el oro sobre la mesa, no.</p>   <p class="has-text-align-justify">Fuerza Popular y casi todo el arco parlamentario —incluyendo, por supuesto, a la izquierda de Juntos por el Perú— prefieren engreír a las mafias, prorrogarles indefinidamente el Reinfo y atar de manos a fiscales y policías para impedir cualquier interdicción real. El fusil y el discurso del orden se guardan en el cajón apenas asoman el financiamiento de campañas, el lavado de dinero, los votos de gremios informales y el chantaje de paralizar las carreteras y las calles por gente a la que no pueden terruquear. Todo un tinglado disfrazado de problema social.</p>   <p class="has-text-align-justify">Y tú, que te desgañitas pidiendo plomo en redes sociales, guardas silencio. Clamas por el ojo por ojo para celebrar la humillación del choro de celular, el raquetero, o el sicario de barrio, pero te tragas entero el sapo de quienes blindan al gran crimen financiero. Me temo que si exiges paredón para el eslabón más miserable de la cadena, pero toleras que los capos del oro ensangrentado manejen las leyes y el país a su antojo, lo tuyo no es anhelo de justicia: es cobardía moral.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Unidos por la plata?, por Armando Hamel ]]>
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                            <![CDATA[ El dilema surge respecto a la interpretación del Acuerdo del JNE sobre qué constituye participación en elecciones, lo cual destaca la importancia de cumplir con la ley para el fortalecimiento político en Perú. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El factoring se posiciona como una alternativa de financiamiento efectiva para empresas peruanas. Foto: difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:03:30 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Unidos por la plata?, por Armando Hamel ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>*Por Armando Hamel, bachiller en derecho y tesista en derecho electoral</em></p>   <p class="has-text-align-justify"> En el 2024 se introdujo a la Ley de Organizaciones Políticas (LOP) una nueva causal de cancelación de inscripción de los partidos políticos. Además de la ya existente que mide éxito electoral de las organizaciones en las elecciones congresales (acceder a la distribución de escaños en por lo menos una de las cámaras), agregó una de participación en las Elecciones Regionales y Municipales (ERM): participar en el 50% de circunscripciones regionales (13 regiones) y 20% de las provinciales (40 provincias).</p>   <p class="has-text-align-justify">La justificación jurídica de fijar este requisito es que los partidos políticos al ser de alcance nacional deban participar en las ERM, abandonando la lógica binaria de que existen partidos municipalistas y partidos con ambiciones nacionales. Ahora, parecería que la intención política del anterior Congreso con esta modificación era eliminar a la competencia y evitar la consolidación de proyectos políticos nuevos, contando con la propuesta de eliminar los movimientos regionales como seguro para su propia supervivencia para así poder ofrecer sus marcas como vehículo electoral para aquellas organizaciones que mejor rinden históricamente en las ERM a nivel nacional, aunque por la presión de estos movimientos terminó siendo descartada.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p>PUEDES VER: <a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">En junio de 2026 y con el proceso electoral de las ERM ya iniciado (las elecciones internas ya se habían llevado a cabo en mayo), el Congreso aprobó al caballazo por iniciativa del excongresista Guido Bellido (quien inscribió su partido “Pueblo Consciente” en 2025) una modificatoria al mínimo de participación en las elecciones regionales para mantener las inscripciones, bajando el requisito del 50% al 30%, es decir, de 13 a 9 regiones en las que tenían que participar. Como las elecciones internas ya habían ocurrido, los partidos con representación en el Congreso tomaron consciencia que con las reglas que ellos mismos establecieron en 2024, todos con excepción de Renovación Popular iban a perder la inscripción.</p>   <p class="has-text-align-justify">Adelantándose al <em>partidicidio </em>inminente que iba a ocurrir en enero de 2027, el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones publicó el sábado 5 de septiembre un Acuerdo donde señaló que no iba a aplicarse la modificatoria aplicada en junio de 2026 en estas elecciones, ya que al momento de su aprobación había iniciado el proceso electoral y los partidos ya habían participado en este en las elecciones internas. Según esta inesperada pero correcta lectura del Pleno de los 6 partidos en el actual Congreso, 5 perderían su inscripción (ver el cuadro1). Una democracia sin partidos.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/27/6ab92f66f6daf0dda50fdb63.jpg" alt="Evolución de listas inscritas en ERM 2026" width="1250" height="735"/><figcaption>Evolución de listas inscritas en ERM 2026</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Ahora, el débil sistema de partidos nunca ha sido la mayor de las preocupaciones de nuestro representante promedio, por lo que surge la pregunta, ¿cuál es el interés en mantener las inscripciones? sencillo, el financiamiento público directo. Sumando OBRAS, Buen Gobierno, Juntos por el Perú, Fuerza Popular y Ahora Nación, junto con la inscripción perderían también 169 millones de soles aproximadamente (ver cuadro2).</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde la publicación del Acuerdo distintos políticos y abogados electorales han esgrimido distintas interpretaciones al Acuerdo y a la LOP con el objetivo de aferrarse a la plata proveniente de todos los peruanos que los partidos debieron usar para fortalecer sus organizaciones y con esto darle robustez al sistema político peruano; pero que cuyo uso ha sido destinado a favorecer económicamente a amigos y militantes, y claro, a contratos con algunos de estos abogados.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/27/6ab92fb4994602347b08d7ca.jpg" alt="Evolución del financiamiento público 2026-2031" width="1250" height="735"/><figcaption>Evolución del financiamiento público 2026-2031</figcaption>   <p class="has-text-align-justify"> Una de estas interpretaciones no merece mayor análisis ya que es respondida desde la lingüística y no desde el derecho, ya que han querido leer la “y” como si fuera una “o” en el literal f. del art. 13 de la LOP: “Cuando el partido político no participe en las elecciones regionales en, por lo menos el 50% de las regiones; <u>y</u> en las elecciones municipales conforme al siguiente detalle (…)”, por lo que cumpliendo con la participación mínima regional o provincial mantendrían la inscripción, ya no con ambas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sin embargo, el nuevo argumento usado es sobre qué se entiende como participación en las elecciones regionales y municipales. Entendiendo que el Pleno del JNE aún no se ha manifestado sobre esta materia ya que es la primera vez que tenemos una causal de cancelación basada en participación y no en resultados, han argumentado una lectura a mi juicio errónea del Acuerdo del Pleno, señalando que la participación del partido en una circunscripción se da por la presentación de la/s lista/s de precandidatos en esa provincia o región a elecciones internas. Más allá de discutir si el Pleno del JNE dio a entender esto o no en su Acuerdo, me parece necesario explicar por qué sería un error que se interpretara de esta manera, ya que con esta lectura todos los partidos con representación parlamentaria salvarían su inscripción (y su financiamiento público) salvo OBRAS, burlando la ley con una interpretación contraria a la razón de la reforma.</p>   <p class="has-text-align-justify">Esta interpretación, llevada a la práctica, significaría que la participación de un partido a nivel provincial y regional se mide por cuántos DNIs de militantes de los partidos en esa circunscripción se ingresaron a la plataforma virtual habilitada por la ONPE, sin necesariamente su consentimiento, ya que en esta etapa solo se ingresan a la plataforma los DNI, no algún documento que constate la manifestación de la persona de aceptar ser candidato a las internas, como la Hoja de Vida o la Declaración Jurada, que se presentan en la etapa de inscripción de la lista completa. Por eso las listas sometidas a las internas no son definitivas para determinar la participación de un partido en una circunscripción, ya que en el periodo entre las internas y la inscripción de la lista ante el JEE los candidatos ratificados por las internas podrían renunciar o negarse a firmar los documentos requeridos, haciendo que la lista completa no pueda inscribirse si es que no hay accesitarios.</p>   <p class="has-text-align-justify">Si la intención de la reforma es medir la capacidad de los partidos de ofrecer oferta política a la ciudadanía en cierta cantidad de circunscripciones, el sometimiento de una lista en las internas no asegura ningún tipo de oferta real a la ciudadanía ni participación efectiva. Esto solo se da con la inscripción de la lista de candidatos por el JEE correspondiente.</p>   <p class="has-text-align-justify">Espero que el JNE, atribuyéndole valentía al Acuerdo ratificado en mayoría y no malinterpretando el hueco vacío dejado en la interpretación de desde dónde empieza la participación, no ceda a la presión de los partidos en riesgo de perder su financiamiento y mantenga una lectura acorde a la ley y al espíritu de la norma. En este contexto, el tema de fondo y que merece mayores reflexiones: ¿cómo un partido que lleva 20 años queriendo gobernar el país, y que se señala a sí mismo como el partido más sólido e institucional del panorama actual, no ha sido capaz de presentar (ni digamos ganar la elección) candidaturas en más de 9 regiones? Cada vez sorprende menos su bajo desempeño en varias regiones del país en las Elecciones Generales y el bajo rendimiento de su primer mes en Palacio.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo ]]>
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                            <![CDATA[ Renovación Popular y Fuerza Popular se reparten el Estado sin priorizar las urgentes demandas en el país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 03:26:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En los últimos diez años, el Perú asistió a la instalación de un modelo político que usa el poder para someter instituciones y adversarios. El fujimorismo lo inauguró entre 2016-2020 con más de 70 congresistas. Con esa mayoría decidió abdicar en su rol de representación, fiscalización y legislación con visión de Estado.</p>   <p>Así se destruyó la reforma educativa, se desmanteló la reforma universitaria, se revirtió la reforma electoral aprobada en referéndum, se impuso el bicameralismo contra la voluntad popular de 2018, se aprobó la iniciativa de gasto parlamentario y se extendieron beneficios tributarios a agroexportadores en contra de la evidencia técnica.</p>   <p>Renovación Popular, como lo fue Perú Libre en la legislatura anterior, no es ajena a ese modelo, sino una de sus consecuencias más recientes. Ya negociaron antes con el mismo fujimorismo. Prueba de ello son la conformación y abdicación a la tutela de derechos y funciones en el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, la JNJ, las comisiones clave del Senado, y la fiscalía. Son hoy la expresión de espacios de poder distribuidos entre socios bajo la misma lógica con la que hoy reclaman favores pendientes.</p>   <p>Es el ajuste de cuentas natural entre quienes comparten un mismo negocio que consiste en hacer de lo público su renta privada. Uno le reclama al otro que no cumplió su parte del acuerdo. Y lo más grave es que por lo visto, el fujimorismo está más que dispuesto a seguir negociando su parcela pública. El ciudadano, mientras tanto, no está en esa mesa, pero está pagando toda la cuenta.</p>   <p>Eso es lo que estos días exhibe la candidatura de Rafael López Aliaga a la alcaldía de Lima, con frivolidad y de manera errática. Una postulación que solo se sostiene en el abuso flagrante de las reglas electorales y en la complicidad de un Jurado Nacional de Elecciones que prefirió resolver sin respetar la Constitución ni su propia jurisprudencia.</p>   <p>Y esta es, para desgracia de los peruanos, la demostración más elocuente de que las organizaciones políticas no saben gobernar un país con tantas demandas pendientes. Por eso, solo saben hacer sobrevivir su propio ecosistema prebendario.</p>   <p>Entonces, la pregunta que el país debe hacerse no es por qué la oposición fiscaliza sino por qué el gobierno prefiere ajustar cuentas con su socio antes que usar las herramientas que ya tiene para gobernar. Además, recordar que el reto de la democracia y de saber gobernar es liderar negociaciones con transparencia, reglas claras y gestionar así las decisiones de las mayorías, y no el reparto entre quienes intentan imponerse a la fuerza.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Las violaciones no son culturales, ministro Álvarez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/25/las-violaciones-no-son-culturales-ministro-alvarez-1107700</link>
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                            <![CDATA[ El titular de Justicia relativizó ante el Congreso la violencia sexual en Condorcanqui atribuyéndola a un “origen cultural”. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 26 Sep 2026 04:00:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Las violaciones no son culturales, ministro Álvarez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hay frases que dicen más sobre quien las pronuncia que sobre el tema que pretenden explicar. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, fue a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados a exponer las políticas de su cartera y hablar de reforma penal. Y salió con que la violencia sexual en Condorcanqui (Amazonas) tiene un “origen cultural”.</p>   <p>Ante el cuestionamiento de la presidenta de la comisión, se corrigió a medias. Elaboró una distinción propia de litigante entre un “hecho cultural” y un “origen cultural”. Y para ilustrarlo usó el ejemplo de pasarse la luz roja. ¿Así entiende su misión el titular del despacho que lleva en su nombre los derechos humanos?</p>   <p>Lo que no dice o intenta defender es que en la violencia sexual que se vive hasta hoy en el Perú hay años de retroceso. Lo que no dice es que las políticas de prevención fueron desmanteladas con el argumento de que la educación sexual integral sexualiza a los menores. Y por supuesto hay un error de fondo en ese argumento. Lo que esa formación hace es enseñarle a un niño que su cuerpo le pertenece, que el abuso tiene nombre y que puede denunciarlo.</p>   <p>El mismo Estado peruano ha presentado cifras que el ministro debería conocer. Entre 2024 y julio de 2026, más de 1,253 niñas y adolescentes Awajún y Wampis fueron agredidas sexualmente en ese territorio. Ayer, la presidenta del Comuawuy, Rosemary Pioc, dijo algo que Álvarez debería tener sobre su escritorio: “Estamos cansadas de denunciar. Hay mucha impunidad y ausencia de justicia.”</p>   <p>La función de un ministro de Justicia, como servidor público, es garantizar que la justicia llegue a todos los ciudadanos, especialmente a quienes el Estado abandonó. Para nada debería comportarse como el abogado defensor de quienes violentan, sino esforzarse por ser el garante de quienes son violentados.</p>   <p>Lamentablemente para los peruanos, la oportunidad que el gobierno de Keiko Fujimori tiene para exaltar con dignidad su cargo histórico como mujer al mando de un país con profundas brechas entre hombres y mujeres, la está perdiendo. Y eso lo seguirán pagando mujeres y niñas cuyas vidas seguirán siendo destruidas por la inacción de sus autoridades.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/24/manual-para-hablar-con-dios-de-fernando-gutierrez-cassinelli-huanchaco-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-530904</link>
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                            <![CDATA[ La instalación del artista trujillano propone un satírico y místico viaje que mezcla las dinámicas culturales del Perú con la ciencia ficción, la ufología y la mitología. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 25 Sep 2026 21:44:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En septiembre de 2022, el <strong>Museo Reina Sofía</strong> adquirió la colección <em><strong>Manual para hablar con Dios</strong></em><em> </em>del artista peruano <strong>Fernando Gutiérrez Cassinelli</strong>. Un año y medio después, esa obra ha sido incorporada en la exposición <em>Maquinaciones</em> del reconocido centro español.</p>   <p class="has-text-align-justify">El Manual… incluye cincuenta hojas mecanografiadas con tinta azul, una partitura sonora dibujada y un video a modo de ritual.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la mayoría de sus obras, el polifacético Fernando -o <strong>“Huanchaco”, </strong>como también lo llaman- plantea una reinterpretación de la historia de nuestra América, y lo hace por lo general en forma de parodia.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nacido en Trujillo, en 1978, Fernando estudió Bellas Artes en la Universidad Católica. Los galardones que desde entonces ha recibido son innumerables.</p>   <p class="has-text-align-justify">Su obra se encuentra actualmente en galerías que se suelen considerar como las más importantes del Perú y el mundo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como ya se ha dicho de él, su representación paródica del pasado no es de ninguna manera nostálgica, sino más bien crítica. En un contexto como el peruano, el artista reconoce aquello como una estrategia de supervivencia.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/25/6ab56fa5314909762f05e0f8.jpg" alt="Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Todavía nos queda la pregunta de: ¿Por qué se llama <em>Manual para hablar con Dios</em> al conjunto que se exhibe en el Reina Sofía?</p>   <p class="has-text-align-justify">Me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“El proyecto fue resultado de una investigación en torno al grupo Alfa y Omega, que custodia más de cuatro mil rollos escritos que, según sus integrantes, fueron dictados telepáticamente por el ‘Padre Solar’ al ciudadano chileno Luis Soto Romero durante los años setenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este proyecto fue muy importante para mí porque plantea algo que me parecía fascinante: por primera vez, dentro de la cosmovisión cristiana, Dios reconoce a los latinoamericanos como sus hijos. Los textos de estos rollos son una mezcla de reflexiones filosóficas sobre la creación del universo y, al mismo tiempo, el discurso de un padre que se dirige a su pueblo”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como se advierte, la atención de Fernando está puesta en las creencias populares y en el afán de trascendencia que ellas expresan.</p>   <p class="has-text-align-justify">Otra de sus obras, “El Lanzón de Chavín”, ha sido adquirida por el Museo de Arte de Lima, MALI, y consta de una instalación de veintiséis dibujos, además de una réplica del Lanzón realizada a partir de un molde.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la obra de Gutiérrez, el lanzón es flexible y está tendido sobre un diván. Le pregunto al artista si quiere psicoanalizar al monolito. Sonríe y me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Me preguntaba yo por el peso que en su tiempo se puso sobre los hombros de ese pobre lanzón: el peso de sostener la idea de que era, de alguna manera, la semilla de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">A partir de un molde hicimos un vaciado en silicona, y generamos una copia exacta del original, pero flexible, flácida y exhausta, incapaz de mantenerse de pie.</p>   <p class="has-text-align-justify">La réplica aparece tumbada sobre un diván de psicoanálisis, mientras que, en una silla, a manera de psiquiatra o terapeuta, un megáfono le pregunta por sus sueños, pero al mismo tiempo le dice quién es y qué significa, mientras reproduce los textos, interpretaciones y definiciones que la academia ha construido sobre él”.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/25/6ab5874516481d28e80804a9.jpg" alt=""Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez "Huanchaco". Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez &quot;Huanchaco&quot;. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Como se sabe, el lanzón es el supremo oráculo del mundo Chavín (1200 - 400 a. C.). El artista Gutiérrez intenta con esa obra una reflexión sobre los orígenes y la evolución de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">Le digo después a Fernando que he leído algunos comentarios sobre su obra que lo caracterizan como uno de los mejores artistas de nuestra América, pero, ¿qué eres tú?, le pregunto.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Eso es demasiado. La verdad es que trabajo desde hace años en algo que me interesa y que atraviesa muchos de mis proyectos: las preguntas en torno a cómo y desde dónde construimos nuestra identidad, sobre todo en una sociedad tan compleja como la latinoamericana y, particularmente, la peruana.</p>   <p class="has-text-align-justify">En cuanto a la pintura, la escultura, el video y demás medios, los entiendo como herramientas. Los escojo de acuerdo con lo que considero más conveniente para la elaboración del discurso de cada proyecto. El medio no está definido de antemano; aparece en función de lo que la obra necesita decir”.</p>   <p class="has-text-align-justify">El atelier de Fernando Gutiérrez se encuentra en una casa de color morado situada en Barranco. Después de haber observado algunas de sus obras y de pensar en el <em>Manual para hablar con Dios</em> que él propone, me pregunto si no vamos a caminar hacia el filo del abismo y Fernando me va a invitar a saltar. Felizmente, él no escucha mis pensamientos, pero sonríe mientras llega mi taxi.</p> ]]></content:encoded>
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