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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Thu, 08 Oct 2026 17:28:09 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Perú: entre El Niño, el retroceso glaciar y la urgencia, por Julia Shimbo ]]>
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                            <![CDATA[ "El desafío, por tanto, no consiste únicamente en responder a la próxima emergencia, sino en reconocer que la base física sobre la cual se organiza la gestión del agua está cambiando". ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Perú: entre El Niño, el retroceso glaciar y la urgencia, por Julia Shimbo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 08 Oct 2026 17:28:09 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Perú: entre El Niño, el retroceso glaciar y la urgencia, por Julia Shimbo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>*Doctora en Ecología y Coordinadora Científica de MapBiomas</strong></em></p>   <p>Cada vez que el fenómeno de El Niño provoca inundaciones, sequías o interrupciones en el abastecimiento de agua, solemos hablar de una emergencia extraordinaria. Sin embargo, las evidencias acumuladas durante las últimas cuatro décadas muestran algo distinto: el territorio peruano viene transformándose de manera sostenida. El Niño no está ocurriendo sobre el mismo país de hace cuarenta años. Está actuando sobre un sistema hídrico que ha perdido parte de su capacidad natural para regular el agua y enfrentar los extremos climáticos.</p>   <p>Esa es quizá la principal conclusión que dejan los nuevos mapas anuales de la superficie de agua del país desde 1985 hasta 2025 de la Colección 4 de la red MapBiomas Perú, una iniciativa liderada por el Instituto del Bien Común, en alianza con UTEC. El problema ya no consiste únicamente en la ocurrencia de eventos climáticos extremos, sino en que estos impactan un territorio cuya dinámica hídrica ha cambiado profundamente.</p>   <p>Si queremos reducir nuestra vulnerabilidad frente a El Niño y al cambio climático, necesitamos dejar de gestionar el agua desde la reacción y comenzar a hacerlo desde la evidencia científica que hoy ya está disponible.</p>   <p>Los datos muestran que el Perú ha perdido más de 111 mil hectáreas de superficie glaciar entre 1985 y 2025, una reducción superior al 54%. Esta pérdida no significa únicamente menos hielo en las montañas. Significa el deterioro progresivo de una de las principales infraestructuras naturales que regulan el agua en los Andes. Los glaciares almacenan agua y la liberan gradualmente durante las épocas secas, sosteniendo ríos, agricultura, ciudades, generación hidroeléctrica y ecosistemas. Al mismo tiempo, la superficie de lagunas de origen glaciar aumentó un 52%, una señal del acelerado deshielo y de una reorganización del almacenamiento del agua en formas más inestables y vulnerables.</p>   <p>Los cambios no se limitan a las zonas altoandinas. En 2024, la Amazonía registró la menor superficie de agua (991 mil hectáreas) de las últimas cuatro décadas, afectando el transporte fluvial, los productos forestales y la vida de numerosas comunidades. A ello se suma una tendencia igualmente preocupante: disminuye la superficie de agua permanente y aumenta la de agua intermitente, es decir, cuerpos de agua que aparecen y desaparecen según la temporada. La diferencia entre los extremos estacionales pasó de 105 mil hectáreas en 1985 a 350 mil hectáreas en 2025, reflejando una hidrología mucho más variable en el país. Más del 40% de las cuencas del país presentan reducciones en su disponibilidad hídrica respecto de sus promedios históricos, mientras que la cuenca del lago Titicaca registra la mayor pérdida observada.</p>   <p>Estos cambios ayudan a comprender por qué fenómenos como El Niño producen hoy impactos tan complejos. En la costa, donde millones de personas dependen del agua que nace en los Andes, las lluvias extremas alternan con períodos de escasez cada vez más severos. Lima, por ejemplo, depende críticamente de cuencas cuya capacidad de regulación natural está disminuyendo. El desafío, por tanto, no consiste únicamente en responder a la próxima emergencia, sino en reconocer que la base física sobre la cual se organiza la gestión del agua está cambiando.</p>   <p>La buena noticia es que el país ya no enfrenta un problema de falta de información. Hoy dispone de series históricas de largo plazo, imágenes satelitales y plataformas abiertas que permiten observar cómo evolucionan los glaciares, los ríos, las lagunas y las cuencas. El reto consiste en incorporar esa evidencia en la planificación territorial, la gestión del riesgo, las inversiones públicas y privadas y las políticas de adaptación al cambio climático. La brecha ya no es científica; es institucional y está en sus acciones.</p>   <p>En un contexto en el que los eventos asociados a El Niño pueden ser más frecuentes e intensos, las decisiones que tomemos serán tan importantes como los propios fenómenos climáticos. El futuro del agua en el Perú dependerá, en buena medida, de nuestra capacidad para convertir el conocimiento en acción. Porque los mapas no cambian el territorio. Pero sí pueden cambiar la manera en que decidimos protegerlo.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El privilegio de tener una vivienda ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/08/el-privilegio-de-tener-una-vivienda-editorial-227104</link>
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                            <![CDATA[ La mujer que se convirtió en símbolo del derecho a la vivienda digna en España murió ayer sin poder regresar al hogar del que fue desalojada. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 08 Oct 2026 06:03:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El privilegio de tener una vivienda ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El acceso a una vivienda digna es uno de los derechos más proclamados y menos garantizados de las sociedades modernas. A pesar de estar reconocido en tratados internacionales, sigue siendo una aspiración lejana para millones de ciudadanos, tanto en países ricos como en países en desarrollo.</p>   <p>Las brechas son distintas. En Europa, la especulación financiera ha convertido el alquiler en algo inalcanzable para quienes tienen ingresos fijos. En América Latina, la informalidad de la posesión deja a familias enteras sin titularidad sobre el techo que levantaron con sus propias manos. Formas distintas del mismo problema: un derecho que el Estado proclama, pero que no siempre está en condiciones de garantizar.</p>   <p>En medio de estas realidades apareció Maricarmen Abascal, sin buscar ser un referente. Era una mujer de 87 años con problemas de movilidad que habitó el mismo apartamento del distrito de Retiro, en Madrid, durante más de siete décadas, hasta que un fondo de inversión elevó su alquiler de 500 a 2.650 euros mensuales.</p>   <p>Su caso movilizó a España de una manera que pocas demandas sociales lo habían logrado en años. El impacto fue de tal magnitud que llevó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a convocar elecciones anticipadas y produjo el llamado decreto Maricarmen sobre acceso a la vivienda. Desde la oposición, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha señalado que un hospital público estuvo con ella hasta el final y que la solución al problema de la vivienda pasa por generar más oferta y no por intervenir directamente el mercado. Ese debate, con evidentes posiciones encontradas, será uno de los ejes centrales de la campaña electoral que se abre en España.</p>   <p>El Perú conoce ese problema con otros nombres y otras circunstancias. Decenas de miles de compatriotas construyeron sus viviendas durante décadas en asentamientos humanos y, sin embargo, siguen siendo solo posesionarios de esas tierras. Y sobre esa precariedad se instala, además, la criminalidad organizada del tráfico de terrenos, que aprovecha la ausencia del Estado para ocupar, lotizar y vender tierras que no les pertenecen a familias que no tienen otra opción.</p>   <p>Por eso, el drama de Maricarmen no es solo español ni europeo. Es universal. Y es una búsqueda que debería mover a la civilización a tomar cartas en el asunto.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Silencioso López Aliaga, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/07/silencioso-lopez-aliaga-por-mirko-lauer-hnews-514451</link>
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                            <![CDATA[ " Para él estos serán años de acusaciones, juicios, denuncias y cosas parecidas. Sobre todo, años de estrechez financiera en el municipio y, en esa medida, de dependencia del MEF". ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El silencio de López Aliaga]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 22:27:32 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Silencioso López Aliaga, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>A estas alturas es bastante claro que habrá lo que se llama un triunfo apretado para Rafael López Aliaga (aunque nunca se sabe). Pero no son solo las cifras. También está la sensación de que incluso quienes votaron por él no lo quieren mucho. Como político encarna la prepotencia, la viveza, la maniobra, más todo aquello que ya sabemos sobre su gestión municipal.</p>   <p>La versión que circula es que luego de esta victoria lo espera la Presidencia de la República en el 2031. Pero ya van dos veces que no la alcanza, y este apretado triunfo, un reflejo de la opinión pública sobre su gestión, no lo va a ayudar mucho. Pero hay que reconocerle que es empeñoso y recursero como el que más.</p>   <p>La idea habitual de la presidencia también tiene que ver con una presencia nacional, que López Aliaga no ha alcanzado con las elecciones de este domingo. En eso, sin embargo, empata con los fujimoristas y con todo el mundo. Ni la izquierda ha logrado imponerse a los movimientos locales, una situación frecuente en ese tipo de elecciones.</p>   <p>¿Habrá un choque con el JNE? Corre la idea de que López Aliaga ya los tiene 100% amedrentados en el Campo de Marte y que sus credenciales aparecerán a paso de polka. Para él estos serán años de acusaciones, juicios, denuncias y cosas parecidas. Sobre todo, años de estrechez financiera en el municipio y, en esa medida, de dependencia del MEF.</p>   <p>Pudiendo haber planteado una alianza con FP desde el Senado, ha preferido lanzar una amenaza. Pero si FP necesita sus votos, la municipalidad de Lima va a necesitar recursos financieros e influencia en el sistema judicial. Notable ver cómo Francis Allison ya está llevando agua para el molino del municipio de Magdalena.</p>   <p>¿Hay alguna forma de aprendizaje político en el aire? Esperemos que sí. Aunque eso suelen producirlo las lecciones duras, y López Aliaga todavía no ha probado una este año. Quizás más adelante, cuando realmente necesite ayuda de donde venga. En cualquier caso, va a ser un personaje de primera fila en el 2027.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Muere Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio encendió a toda España y generó el adelanto de las elecciones ]]>
                            </title>
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                            <![CDATA[ El Sindicato de Inquilinas informó del fallecimiento de la mujer, cuyo desalojo del 23 de septiembre se convirtió en símbolo de la crisis habitacional y aceleró la crisis del gobierno de Pedro Sánchez. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Maricarmen Abascal se convirtió en ícono del derecho a la vivienda]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/politica">Política</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 19:41:08 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Muere Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio encendió a toda España y generó el adelanto de las elecciones ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Maricarmen murió hoy miércoles 07 de octubre, catorce días después de que la sacaran de su casa.</p>   <p>Tenía 87 años y se apagó en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde estaba ingresada desde el día del desalojo. El Sindicato de Inquilinas, que la acompañó hasta el final, dio la noticia con un mensaje que termina con la promesa de seguir luchando por ella.</p>   <h2><strong>Setenta años en la misma casa</strong></h2>   <p>Maricarmen Abascal llegó a la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Retiro, en 1956. Ahí hizo su vida. En 2018 una sociedad llamada Urbagestión compró el edificio, sostuvo que su contrato ya había vencido y le planteó una salida imposible. Comprar el piso por unos 250.000 euros o pagar una renta de 1.650 euros al mes con una pensión que rondaba los 1.400.</p>   <p>Ella nunca fingió que podía. Lo dijo con su propia voz hace un par de años, &quot;no tenía ese capital ni loca&quot;, y a su edad ningún banco iba a prestarle. Siguió pagando los 450 euros de siempre.</p>   <p>La Justicia le dio la razón solo al principio. Un juzgado de Madrid rechazó la demanda, pero la Audiencia Provincial y después el Tribunal Supremo respaldaron a la empresa. El desahucio, de hecho, era legal. Cuatro intentos después, la ONU pidió frenarlo y nadie lo frenó.</p>   <h2><strong>El día en que la sacaron en camilla</strong></h2>   <p>El 23 de septiembre la puerta del edificio cedió ante un ariete. Dentro quedaban familiares y cuatro integrantes del Sindicato. Maricarmen salió en camilla y terminó en el hospital. La foto recorrió el país antes de que anocheciera.</p>   <p>La protesta llegó antes que la noticia en los telediarios. Esa misma tarde el Sindicato convocó concentraciones urgentes en doce ciudades. En Madrid más de diez mil personas se plantaron frente al ático de Isabel Díaz Ayuso, y la Policía cargó contra un grupo. Al día siguiente se sumaron dieciséis ciudades más. El fin de semana trajo más de cincuenta movilizaciones bajo un lema que ya miraba lejos, &quot;Hacia la huelga general&quot;. En la Puerta del Sol se instaló una acampada que sigue en pie.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/6ac6955816481d28e808068a.jpg" alt="Protestas en favor de Maricarmen Abascal" width="1250" height="735"/><figcaption>Protestas en favor de Maricarmen Abascal</figcaption>   <h2>&quot;No he logrado defender mi casa&quot;</h2>   <p>Dos días después, el Sindicato difundió un vídeo en el que Maricarmen habla desde el Gregorio Marañón. Agradeció a quienes fueron a su desahucio, entre ellos a los niños, y sobre su derrota lamentó la situación en la que estaba: &quot;No he logrado defender mi casa”, sentenció.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen.  "Un día aquí en Madrid, nos fuimos a juntar a defender las casas que nos quieren robar. Maricarmen no estás sola, nada nos detendrá. El Sindicato es familia, lo vamos a luchar." https://t.co/jjFLmrIshx</p>— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) <a href="https://x.com/InquilinatoMad/status/2107907059077255328?ref_src=twsrc%5Etfw">October 7, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;El desahucio de Maricarmen de hoy es una tragedia que no podemos aceptar”,  adivrtió <strong>Sánchez </strong></h2>   <p>El presidente del Gobierno habló desde Nueva York, donde participaba en la Asamblea General de la ONU. Dijo que las competencias en vivienda son de ayuntamientos y comunidades, y acusó al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid de estar más pendientes de comprar y vender áticos. Sobre el desahucio fue categórico y sostuvo que &quot;el desahucio de Maricarmen de hoy es una tragedia que no podemos aceptar&quot;.</p>   <p>También afirmó que, si el Parlamento hubiera convalidado antes del verano su decreto de vivienda, Maricarmen seguiría en su casa.</p>   <p>Cuatro días después, en un mitin en Getafe, cambió el tono y le habló directamente. Había visto el vídeo en el que ella le pedía un decreto para aliviar la emergencia habitacional. &quot;Maricarmen, tengo un mensaje para ti&quot;, dijo, y pidió a los grupos un último esfuerzo para aprobar la norma por ella y por los millones de españoles que sufren por la vivienda.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Maricarmen tiene un mensaje para todas: esto no puede volver a pasar.  Necesitamos un decreto que impida cualquier desahucio sin alternativa habitacional, garantice contratos estables, congele los alquileres y acabe con las estafas de los rentistas. https://t.co/MfaY4ALDow</p>— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) <a href="https://x.com/InquilinatoMad/status/2103837292519448662?ref_src=twsrc%5Etfw">September 26, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;Por orden judicial, no por otro motivo, no es una decisión nuestra”, <strong>la derecha responde</strong></h2>   <p>Al otro lado, las reacciones fueron más frías. Ayuso defendió el desahucio ante el Círculo de Empresarios, un día después de que ocurriera y aseveró que se había cumplido una ley que el Gobierno y sus socios tuvieron ocho años para cambiar, llamó &quot;algaradas&quot; a las protestas y acusó al Sindicato de acosarla. &quot;Por orden judicial, no por otro motivo, no es una decisión nuestra&quot;, agregó.</p>   <p>Alberto Núñez Feijóo tardó dos días en hablar. Calificó el caso de &quot;descorazonador&quot;, dijo que no usaría a Maricarmen para hacer política y atribuyó al Gobierno la responsabilidad de agitar el tema. Cuca Gamarra, del PP, coincidió con Ayuso en que Maricarmen era uno más de los más de 25.000 desahucios anuales y defendió que Ayuntamiento y Comunidad no habían mirado hacia otro lado. Según el Ayuntamiento, a ella se le ofreció una plaza en una residencia pública que rechazó porque prefería alojarse con sus familiares.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/68f3f0ee9f01387f720d3a13.jpg" alt="Feijóo mencionó que el plan migratorio en España será más restrictivo para los inmigrantes." width="1250" height="735"/><figcaption>Feijóo mencionó que el plan migratorio en España será más restrictivo para los inmigrantes.</figcaption>   <p>Vox fue por otro carril. El perfil oficial del partido en la red X sugirió que ella tendría casa si fuera inmigrante. Santiago Abascal, su líder, trasladó el debate a la inmigración, acusó al Gobierno de dar &quot;prioridad extranjera&quot; en la vivienda social y definió así a quienes acampan en Sol.</p>   <p>El alcalde José Luis Martínez-Almeida llegó después, con otra lectura. Presumió de la mediación del Ayuntamiento y aseguró que hay una forma distinta de encarar el problema de la vivienda. Exigió también el levantamiento inmediato de la acampada.</p>   <h2><strong>Un acuerdo que no vino de un juez</strong></h2>   <p>Ningún juez ordenó devolverle la casa. Lo que la haría volver fue una negociación. Cinco días de protestas y la presión de un Congreso a punto de votar un nuevo decreto movieron a la empresa inmobiliaria Urbagestión, que había rechazado ofertas hasta entonces, a sentarse en una mediación con la empresa municipal de vivienda. El acuerdo le permitía volver como inquilina y pagar como máximo el 30 por ciento de sus ingresos.</p>   <p>Su abogada fue clara sobre lo que cambió. La empresa, dijo, no quiso negociar hasta el día anterior, y atribuyó el giro a la presión popular. Maricarmen lo aceptó y el Sindicato lo llamó un acuerdo histórico. Sin embargo, la octogenaria murió sin poder usarlo.</p>   <h2><strong>El contragolpe que llegó al Congreso</strong></h2>   <p>La calle presionó y el Parlamento respondió con un portazo. El viernes 2 de octubre las derechas, incluido el PP, tumbaron los dos decretos de vivienda del Gobierno. El lunes 5, Sánchez anunció la disolución de las Cortes y elecciones generales para el domingo 29 de noviembre. Las urnas estaban previstas para 2027.</p>   <p>Hay quien lee en esa jugada política una salida de emergencia. Sostienen que el presidente se adelantó a una moción de censura que ya tenía los números. Es una hipótesis que circula varios días en redes, pero aún no es un hecho confirmado. Lo que sí está claro es que la convocatoria le devolvió la iniciativa, y que el martes el Gobierno volvió a aprobar los decretos en el Consejo de Ministros.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">🔴 La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, apela a los grupos para el respaldo a las medidas de los decretos  🗣️ "El desahucio de Maricarmen ha agilizado acercar posturas. Hoy espero de este Parlamento que haya acuerdo para que no vuelva a haber un desahucio más en España"  🔊 En DIRECTO https://t.co/cgnoH15zBH</p>— Radio 5 (@radio5_rne) <a href="https://x.com/radio5_rne/status/2105950470841733156?ref_src=twsrc%5Etfw">October 2, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;No vamos a permitir ni un desahucio más como el de Maricarmen&quot;, <strong>una campaña con nombre propio</strong></h2>   <p>La vivienda será el gran tema hasta el día de los comicios adelantados el próximo 29 de noviembre. Las encuestas ponen al PP por delante del PSOE y Sánchez entra a la contienda con una causa social de enorme fuerza simbólica. </p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen.  Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia.   Descanse en paz.</p>— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) <a href="https://x.com/sanchezcastejon/status/2107908667064373587?ref_src=twsrc%5Etfw">October 7, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <p>Maricarmen se convirtió, sin quererlo, en el rostro de esa causa. Su caso movió la agenda, empujó al Gobierno y cambió el calendario electoral. El presidente puede presentarse como quien escuchó el reclamo. La derecha, en cambio, tendrá que explicar por qué tumbó los decretos y qué propone para que no haya otra Maricarmen.</p>   <p>El Sindicato le reprochó al Gobierno central que no frenara el desahucio. Hay una huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre. Al despedirla, el colectivo calificó de &quot;demasiado tarde&quot; el acuerdo que habría permitido que volviera a su casa, y aseguró que las movilizaciones seguirán.</p>   <figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube"><div class="wp-block-embed__wrapper"> https://www.youtube.com/watch?v=Pzi5gJnwNG8 </div></figure> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/el-curriculo-como-campo-de-batalla-por-diego-alonso-sanchez-hnews-278732</link>
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                            <![CDATA[ Se ha vuelto habitual que, durante las campañas políticas, se intente instalar la idea de que el currículo escolar está "ideologizado", que el enfoque de género debe eliminarse de los colegios o que la enseñanza de nuestra historia reciente necesita ser corregida, especialmente en lo referente al periodo de violencia política y terrorismo. Lo preocupante es que estas discusiones, impulsadas más por reacciones emocionales que por un análisis riguroso, suelen sostenerse sobre información incompleta, interpretaciones sesgadas o afirmaciones falsas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Escolares peruanos. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 14:39:39 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Terrorismo, violencia política y conflicto armado interno</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Hace algunas semanas, las críticas al Lugar de la Memoria (LUM) se intensificaron desde sectores cercanos al oficialismo. Entre quienes cuestionaron este espacio se encuentran el ministro de Justicia, Ernesto Álvarez Miranda; el ministro de Cultura, Alberto Beingolea; así como las dirigentes de Fuerza Popular Martha Chávez y Rosangella Barbarán. En conjunto, han sostenido que el LUM no presenta adecuadamente lo ocurrido en el Perú durante el periodo de violencia política comprendido entre 1980 y 2000.</p>   <p class="has-text-align-justify">Más recientemente, la polémica continuó en torno a los textos escolares de Historia. Algunos periodistas han acusado al currículo y a los materiales educativos distribuidos por el Ministerio de Educación de minimizar el terrorismo o presentar una visión parcial de la violencia política. Sin embargo, una revisión de los textos muestra que sí abordan el surgimiento de Sendero Luminoso y del MRTA, los atentados terroristas, las masacres contra comunidades campesinas, el sufrimiento de las víctimas y el papel de las Fuerzas Armadas y la Policía en la lucha contra la subversión. También relatan las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.</p>   <p class="has-text-align-justify">La pregunta, entonces, no es si debemos abordar estos temas en los colegios, porque resulta evidente que debemos hacerlo. Incluso dejarse arrastrar por la discusión acerca de si se trató o no de un conflicto armado interno termina distrayendo el debate público. La verdadera interrogante es por qué, periódicamente, se instala la idea de que la escuela no aborda este tema o lo hace desde una perspectiva ideologizada. Detrás de estas controversias existe una disputa más amplia sobre el país que queremos construir y los valores que deben promover las escuelas, frente a los apetitos políticos de los gobernantes de turno.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>El miedo al enfoque de género</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Algo similar ocurre con el enfoque de género. Durante años se ha difundido la falsa idea de que busca modificar la identidad de los estudiantes o imponer determinadas orientaciones sexuales. No se trata de una crítica nueva ni espontánea: ha sido promovida de manera recurrente por determinados sectores políticos y religiosos. Sin embargo, el enfoque de género tiene un propósito mucho más concreto y necesario: identificar situaciones de desigualdad, cuestionar estereotipos discriminatorios y promover relaciones basadas en el respeto y la igualdad de dignidad.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/6ac2e28711bdb039f2040cc8.jpg" alt="Escolares limeños. Foto: AFP." title="La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La pertinencia de este enfoque se vuelve evidente cuando enfrentamos problemas como el acoso escolar, la violencia contra las mujeres, la discriminación por orientación sexual o identidad de género y otras formas de violencia simbólica y física. Estos fenómenos no desaparecen por ignorarlos. Por ello, la escuela tiene la responsabilidad de brindar herramientas que permitan comprenderlos y prevenirlos. Entonces, ¿cuál es la necesidad de desaparecerlo?</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Repensar el currículo implica conocerlo</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">En medio de estos debates, José Antonio Chang, actual ministro de Educación del Perú, ha anunciado una revisión del currículo escolar y la reformulación de algunos contenidos pedagógicos en el marco del Plan Nacional de Educación 2026-2031.</p>   <p class="has-text-align-justify">La educadora peruana Lilia Calmet Böhme hace poco hizo referencia a Teresa Grasa, Gabriela Lafuente, Marta López Cebollada y Francisco Royo, destacando una idea fundamental: convivir implica reconocer que la dignidad del otro es igual a la propia. Este principio sigue siendo una de las tareas esenciales de la educación en nuestro país y que, al parecer, cuesta tomar en cuenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por ello, el debate sobre el currículo no debería centrarse solo en eliminar contenidos incómodos para determinados grupos políticos o religiosos, sino en fortalecer sus contenidos y herramientas que permitan a las nuevas generaciones comprender su historia, respetar la diversidad y rechazar cualquier forma de violencia. Para ello es fundamental conocer este documento y, de ser necesario, realizar los ajustes pertinentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">En última instancia, es claro que los intentos por censurar contenidos pedagógicos no fortalecen la formación ciudadana ni promueven una sociedad más justa. Por el contrario, favorecen que la intolerancia, la discriminación y distintas formas de violencia encuentren nuevamente espacio en la vida pública, algo que, lamentablemente, ya podemos percibir en nuestro país.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La desaparición de Fuerza Popular, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/07/la-desaparicion-de-fuerza-popular-por-mirko-lauer-hnews-461544</link>
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                            <![CDATA[ La derrota de Fuerza Popular se ve como resultado de su falta de interés electoral y su desprecio hacia el poder local. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Estadísticas revelan que transmisiones de Keiko Fujimori perdieron el 70 % de likes.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 13:38:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Por qué no hubo más votación por Fuerza Popular en estas pasadas elecciones municipales y regionales? En el caso de la capital, un factor importante ha sido la opaca figura del candidato. ¿Por qué lo escogieron? La respuesta habitual es que se buscaba evitar uno que opaque a la flamante presidenta. Y ciertamente no lo hizo.</p>   <p>¿Le hubiera ido mejor a FP con otro candidato? Es obvio que no estaban interesados en poner la cosa a prueba, es decir, con una suerte de candidatura plebiscitaria. Pero el efecto de toda esa cautela ha sido desaparecer a FP de este cuarto trimestre político del año. No ganaron, no perdieron, simplemente inexistieron.</p>   <p>Hay una crisis de FP. La idea de la pobreza de Keiko Fujimori como presidenta no es una conspiración caviar, sino una realidad constatable. La chambonada de las facultades delegadas es otro caso. Pero lo más serio es el poco sutil sometimiento a los embates de Rafael López Aliaga, que ahora se van a poner más fuertes.</p>   <p>Es sabido que Rafael Rey no renunció al MTC por motivos de salud, sino porque Fujimori tomó partido por Rafael López Aliaga en el entredicho de los trenes californianos supuestamente donados al municipio de Lima. Suponemos que ese ha sido un adelanto de lo que viene: alcalde bocón más ocho senadores manejando el Ejecutivo.</p>   <p>De otra parte, la derrota de FP en las elecciones del interior es casi natural en un partido de gobierno. Pero, al igual que en Lima, también parece producto de una enorme falta de ganas electorales. Aunque también podría hablarse de una suerte de desprecio por el poder local, al que se ve sobre todo como un pediche presupuestal.</p>   <p>Toda esta lista de tristezas va a ser aprovechada por López Aliaga, por supuesto. Ya comenzó amedrentando al JNE y a su lamentable presidente. También ha empezado a usar sus ocho votos senatoriales como cachiporra, o recordándole a Fujimori que él fue clave para su victoria en la segunda vuelta.</p>   <p>Todo eso será usado para hacerse el loco frente a la deuda gigante del municipio y el alto de promesas incumplidas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Los años de Odría, José Ragas ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/07/los-anos-de-odria-jose-ragas-hnews-139332</link>
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                            <![CDATA[ El autor destaca el doble desafío de explicar un periodo poco conocido, integrando aspectos económicos, culturales y políticos para ofrecer una visión integral sobre el “Ochenio” y su impacto en la sociedad peruana. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Los años de odria]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>José Ragas</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 13:36:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Los años de Odría, José Ragas ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Un régimen autoritario que llega al poder apoyado por las elites, pero que aspira a consolidar su base popular mientras se alinea de manera incondicional con Estados Unidos y desata una campaña desproporcionada contra el comunismo para desviar la atención de las promesas incumplidas podría ser tranquilamente una forma de caracterizar al actual gobierno. No obstante, se trata del perfil que caracterizó a otro gobierno hace siete décadas y cuyo análisis nos llega bajo la forma del libro “Los años de Odría, 1948-1956”, escrito por el historiador Raúl Asensio y publicado por el Instituto de Estudios Peruanos.</p>   <p>El libro forma parte de la colección “Historias Mínimas”, donde se ofrece una síntesis de gobiernos específicos que han destacado (no siempre por sus virtudes) en nuestra accidentada historia republicana. En casi trescientas páginas, Asensio traza las directrices principales de uno de los gobiernos más fascinantes y menos conocidos, que recibió el nombre de Ochenio. Dictadura militar por donde se le mire, Odría se adelantó en cuarenta años al fujimorismo al tratar de hacer que las elecciones le brinden cierta legitimidad. Es necesario matizar el Ochenio, y es una de las virtudes del libro, que se mueve en las zonas grises creadas por el mismo Odría en sus muchos intentos por llegar, mantenerse y salir del poder de la manera más conveniente posible para él y sus allegados.</p>   <p>Si bien el formato de bolsillo puede sugerir que el libro es un resumen de los ocho años del odriísmo, el autor entendió que no podía quedarse en solo una síntesis y aprovechó el formato para combinar un excelente contenido con imágenes, varias de ellas inéditas. El Ochenio es un periodo poco conocido en comparación con otras coyunturas y gobiernos, lo cual le significó la doble responsabilidad de introducir dicho periodo a los lectores y, además, ofrecer ángulos novedosos que permitieran comprender la complejidad de Odría y la sociedad peruana en un momento clave del siglo XX: la Guerra Fría.</p>   <p>La capacidad para maniobrar satisfactoriamente estas demandas es resultado de la experiencia del autor, que en los últimos años ha venido realizando diversos trabajos donde balancea las escalas regionales con el contexto global, como en su libro sobre el terremoto del Cusco en 1950 y la cooperación internacional para reconstruir la ciudad. De igual modo, su interés por las regiones se pone de manifiesto en este libro, lo cual permite un saludable escape de la, a veces, asfixiante historia capitalina.</p>   <p>Además del plano espacial, el libro integra aspectos económicos y culturales. El constante dilema entre los booms exportadores y los años de vacas flacas no solo tiene consecuencias en las arcas fiscales, sino también en los proyectos que el Ochenio buscó desarrollar para escapar de las clases dirigentes y crear bolsones clientelares entre los sectores populares y la clase media. La explotación de la anchoveta y el surgimiento del narcotráfico se cuentan entre estos momentos de crecimiento económico efímero que poco ayudaron al desarrollo en el mediano plazo.</p>   <p>Una clase media siempre asustada con caer en la pobreza y perder estatus y sectores campesinos que buscaban ser despolitizados desde el gobierno generaron los imaginarios nacionales más importantes de esos años. Desde las novelas de Vargas Llosa, los cuentos de Ribeyro y los trabajos de Arguedas, se presentaron diversas tensiones que los escritores lograron captar. Así, las obras literarias contribuyeron a una esfera pública crítica que continuó durante los años setenta y ochenta, exponiendo los problemas del país y la naturaleza de los gobiernos de turno.</p>   <p>Pero el carácter pragmático y oportunista del régimen es lo que termina destacando en el análisis del libro. Antes que reducirlo a la etiqueta del autoritarismo, el autor explica con mucha solvencia las distintas estrategias que Odría y sus allegados intentaron realizar para navegar en la temprana Guerra Fría y con la hegemonía norteamericana en alza. Las actas de los Consejo de Ministros, una fuente documental que ha demostrado ser muy útil en los últimos años, registran las preocupaciones y expectativas del gabinete a medida que los desafíos internos y externos hacían tambalear a los uniformados. En realidad, el régimen disfrutó de pocos momentos de tranquilidad, que no supo aprovechar al entender su relación con la sociedad como de subordinación.</p>   <p>Odría no tuvo ningún problema en hacerse de nuevos aliados y luego abandonarlos si esto le permitía mantenerse en Palacio de Gobierno. Como lo señala muy bien el libro, el suyo fue un gobierno con más palo que zanahoria, y donde tranquilamente enviaba a la policía a reprimir a manifestantes mientras tanteaba por debajo de la mesa el posible apoyo de los apristas. No dudó tampoco en dar el voto a las mujeres, calculando que votarían por él en caso de presentarse a un nuevo periodo. Y, por supuesto, agasajó en cuanto pudo a los migrantes recién llegados cuando se dio cuenta de que eran más útiles como votos que como encarcelados por invadir terrenos para levantar sus casas.</p>   <p>El libro consigue reposicionar a un actor como Odría y un régimen como el suyo, con todas las oportunidades y limitaciones que tuvo. Esto debería servir como incentivo para que otros investigadores/as puedan expandir los argumentos iniciales de “Los años de Odría” y continuar trabajando el siglo XX, un periodo que —a diferencia de lo que opinan muchos de mis colegas— necesita aún más visiones regionales y comparativas dentro del escenario internacional.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Nadie tiene derecho a discriminar a otro ciudadano por su voto ]]>
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                            <![CDATA[ La discriminación es un delito que la ley peruana sanciona con hasta tres años de prisión. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 06:02:38 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Nadie tiene derecho a discriminar a otro ciudadano por su voto ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El voto es el acto más soberano de un ciudadano en democracia. No obstante, como siempre hay ganadores y perdedores, el debate posterior es siempre saludable porque debería llevar a generar nuevas propuestas y a generar los canales institucionales necesarios para que la falta de consenso pueda canalizarse sin violencia. Por eso mismo, la descalificación del voto no debería ser admisible. Una democracia que respeta ese principio reconoce que el resultado electoral, cualquiera que sea, expresa una voluntad legítima que merece ser escuchada y respondida con contraofertas, antes que ser invalidada por quienes no obtuvieron el resultado que esperaban.</p>   <p>El día de ayer, un exalcalde que ha estado vinculado a varias organizaciones políticas, entre ellas Renovación Popular, Rafael Santos, afirmó que los ciudadanos del Cusco “no han podido pensar de manera coherente” debido a la menor cantidad de oxígeno en esa región andina y que “la falta de oxígeno hace que muchos piensen de manera obtusa.” Ambas declaraciones apuntan en la misma dirección: descalificar la decisión electoral de una región entera en lugar de revisar las propias propuestas.</p>   <p>Ante los flagrantes actos de violencia verbal, el Colegio de Abogados del Cusco presentó una denuncia penal contra Santos por discriminación agravada y la diputada Ruth Luque anunció una segunda. Al respecto, vale recordar que el artículo 323 del Código Penal sanciona la discriminación con hasta tres años de prisión, con agravante cuando se comete a través de medios de comunicación.</p>   <p>Por ello, este diario recuerda que el Ministerio Público tiene la responsabilidad de investigar estas declaraciones con la misma diligencia con que el ordenamiento jurídico protege el derecho a la no discriminación de todos los ciudadanos. Como entidad del Estado, es la principal responsable.</p>   <p>Este diario recuerda que quienes descalifican el voto de las regiones, aunque lo quieran negar, reproducen una actitud que estanca al país en el subdesarrollo porque impide incorporar las demandas legítimas de representación de sectores históricamente excluidos en el proyecto nacional y, así, avanzar a una sociedad moderna. Los cusqueños, como cualquier otro peruano de la costa, sierra o selva, merecen que quienes aspiran a representarlos escuchen sus demandas y, sobre todo, que otros compatriotas respeten su decisión como ellos también merecen que se respete la suya.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?, por Las Tejedoras ]]>
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                            <![CDATA[ Es imperativo derogar la ley del silencio electoral, ya que su vigencia perjudica la democracia y las decisiones de los votantes en un contexto de información limitada. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 00:16:25 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>*Hoy teje Patricia Arévalo Majluf, editora y comunicadora</em></p>   <p>El lunes, los habitantes de Lima Metropolitana, al igual que los de muchos distritos en todo el país, amanecimos sin saber quién sería nuestro alcalde por dos razones: silencio electoral y silencio electoral.</p>   <p>El primero ha sido el del Jurado Nacional de Elecciones, que no se ha manifestado con respecto a qué sucede en el caso de López Aliaga y otros postulantes que no pueden ocupar la alcaldía porque sería una reelección expresamente prohibida en nuestra Constitución. Pero hay otro silencio electoral que crea desinformación: la prohibición de difundir encuestas en la última semana.</p>   <p>En Lima, muy pocos sabían que el candidato que iba segundo estaba a muy corta distancia del que figuraba como ganador indiscutible en todas las encuestas anteriores. Es muy posible que, de haberse conocido la realidad, muchos electores hubieran cambiado su voto a favor del segundo, pero no lo hicieron porque creyeron que era imposible ganarle al favorito.</p>   <p>Esta situación no solo privilegia a quienes tienen acceso a la información, sino que produce confusión, desinformación y especulación. Las redes sociales difunden noticias falsas y nadie sabe a quién creerle.</p>   <p>¿Qué las encuestas dirigen el voto de la gente? Sí, lo dirigen hacia un voto estratégico. No solo deberíamos tener el derecho a votar a favor de quien uno quiera, sino también a hacerlo contra quien queramos. Así, un candidato con un rechazo de 70% puede ganar una elección por falta de información a los votantes.</p>   <p>Hemos visto la misma situación repetidas veces. Hace poco, en las elecciones nacionales, la diferencia entre el segundo y el tercero para ir a la segunda vuelta fue muy corta. Si ello se hubiera sabido, probablemente hoy tendríamos otro gobierno.</p>   <p>Es urgente, además de una reforma integral, derogar la absurda ley del silencio electoral, que en estos tiempos no solo es anacrónica, sino que daña la democracia.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Quien tiene la información, tiene el poder”, por Gonzalo Marroquín Godoy ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/quien-tiene-la-informacion-tiene-el-poder-por-gonzalo-marroquin-godoy-hnews-497160</link>
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                            <image:title><![CDATA[Gonzalo Marroquín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Gonzalo Marroquín</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:58:30 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Quien tiene la información, tiene el poder”, por Gonzalo Marroquín Godoy ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El debate sobre la libertad de expresión y de prensa lleva siglos a nivel universal y, por lo que hemos comprobado por más de trescientos años, nunca cesará, al menos, no mientras haya gobernantes autoritarios que pretendan imponer su poder a cualquier precio.  La buena noticia es que, tarde o temprano, las tiranías caen o terminan, mientras los anhelos de libertad de los seres humanos persisten y luchan por defenderos.</p>   <p>La historia está llena de ejemplos: Hitler creó un ministerio de “Ilustración Pública y Propaganda”, se prohibieron los periódicos y medios.  El régimen nazi controló la información y el poder, lo que facilitó que Alemania, sin oposición interna, desatara la Segunda Guerra Mundial con todo el daño que causó.</p>   <p>Casi simultáneamente en la Unión Soviética, la desaparecida URSS, solo existía el diario Pravda y la agencia TASS como voceros de la dictadura comunista y cualquier periodista “disidente” era perseguido.  Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, ese marco de control informativo se replicó en Cuba, y más tarde lo hicieron, con algunas variables, las dictaduras de Venezuela (Hugo Chávez/Maduro) y Nicaragua (Daniel Ortega).  También dictaduras de derecha como la de Pinochet en Chile, Fujimori en Perú y Stroessner en Paraguay reprimieron a la prensa para mantener el control de la información… y así retener el poder</p>   <p>En la actualidad Putin, Xi Jinping, Kim Jong-un, mantienen un control absoluto sobre la información y, de acuerdo con organismos de defensa de la libertad de expresión, los pueblos de Rusia, China y Corea del Norte tienen un “monopolio ideológico” de la información que recibe la población.</p>   <p>Mientras todo eso ocurría en países de diferentes continentes, Estados Unidos se podía jactar de ser un ejemplo de libertad, al extremo de que la prensa independiente se consideraba el “cuarto poder” y su democracia se sustentaba en un pueblo bien informado para ejercer sus derechos.</p>   <p>Es en ese país, dónde Thomas Jefferson, en el siglo XVIII, escribe siendo presidente una frase que podría dejar helado a cualquiera de los dictadores o gobernantes autoritarios mencionados antes: “Si de mí dependiera decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría un momento en preferir lo segundo”… Absolutamente contundente.</p>   <p>En la historia estadounidense, el segundo presidente, John Admas, promulgó las llamadas “Leyes de Sedición” para perseguir a los periodistas críticos a su gobierno, pero luego tuvieron que pasar 200 años para encontrar a un gobernante de ese país que intentara censurar judicialmente a periodistas: Richard Nixon trató de impedir la publicación de los famosos “Documentos del Pentágono” que finalmente hizo públicos el diario The Washington Post.</p>   <p>Con esos dos “lunares” históricos, EEUU era considerado un ejemplo en materia de libertad de expresión y de prensa en el hemisferio.  En el seno de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que cada año repasa la situación de libertad de prensa en las Américas, pocas veces se conocían casos de estadounidenses, aunque recuerdo el de la periodista Judith Miller, quien estuvo presa por proteger sus fuentes de información en un caso relacionado con la invasión a Irak durante el gobierno de George W. Bush.  Finalmente se reconoció su derecho a no revelar sus fuentes.</p>   <p>Desde su retorno a la Casa Blanca en 2025, Donald Trump no ha escondido su incomodidad ante las críticas de la prensa independiente.  Han sido varios sus intentos de censura a cadenas de televisión o presentadores, lo mismo que los ataques e incluso insultos contra periodistas de diferentes medios. El más reciente incidente es el veto de ingreso a tres medios independientes: CNN, Politico y MS NOW.</p>   <p>La respuesta fue inmediata.  Se demandó al Ejecutivo por violar la primera enmienda y un juez federal ha dado la razón a los medios.</p>   <p>Trump y el vicepresidente Vance aseguran que los medios vetados “publican más noticias negativas de la administración”, sin mencionar que quienes quieren el control de la información se presentan siempre como víctimas.</p>   <p>La constitución chavista establece que toda la información debe ser “veraz y oportuna”, pero no dijeron quien calificaría las noticias.  Por supuesto que a Chávez y Maduro todas las noticias independientes les parecían “mentira” (“fake news”, les llama Trump) o inoportunas. Siendo el Estado quien las calificaba, podían censurar o castigar al medios y periodistas.</p>   <p>Hay una vieja frase que dice que “quien tiene el poder, tiene la información”.  Ese principio es el que aplican los gobiernos autocráticos para buscar mecanismos que impidan que el poder esté en el pueblo bien informado.  En contraparte, lo que la prensa independiente hace es, precisamente, democratizar la información, para reforzar así los principios y valores democráticos.</p>   <p>Lo contrario, ir contra la prensa, es siempre ir en contra de la democracia… Esa lucha nunca termina y la libertad hay que defenderla.</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ En camino hacia el “nuevo orden mundial”, por Gonzalo Marroquín ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/en-camino-hacia-el-nuevo-orden-mundial-por-gonzalo-marroquin-hnews-147720</link>
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                            <![CDATA[ El siglo XXI ha venido a trastocar el orden mundial en muchos campos.&nbsp; Todo indica que estamos ante una ola peligrosa de avances tecnológicos –especialmente en torno a la IA–, mientras que, en las relaciones políticas, comerciales y de justicia, se observan cambios radicales con movimientos que van moldeando un mundo muy diferente al que conocemos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[En camino hacia el “nuevo orden mundial” por Gonzalo Marroquín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Gonzalo Marroquín</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:43:37 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En pocos días –a partir del 22 de septiembre– las Naciones Unidas (ONU) realizarán su Asamblea General anual, esta vez bajo el fantasma de un gigantesco debilitamiento, producto de un nuevo orden mundial, en el que la organización ha dejado de ser un actor protagónico, para convertirse en un ente multilateral que debe luchar por su subsistencia.</p>   <p>Algo que hace dos años parecía impensable se ha visto en las últimas semanas.  Donald Trump presionó tanto a Canadá con su guerra de aranceles, que provocó el rompimiento de dos firmes aliados que parecían nacidos para mantener unidos sus destinos.  Ahora, el primer ministro Mark Carney dio un giro radical y, en vez de soportar los ataques de su vecino, respondió enérgicamente y decidió fijar su atención en Europa… y ha logrado su cometido.</p>   <p>La noticia de que Canadá será el primer “miembro asociado” de la Unión Europea (UE), confirma que se está resquebrajando el llamado “bloque occidental”.   Ni canadienses ni europeos se sienten cómodos con las políticas que intenta imponer el poderoso inquilino de la Casa Blanca y en respuesta a sus ataques arancelarios o amenazas verbales, han creado este modelo inédito en la historia del bloque comunitario que, sin duda, cambia en esencia el orden mundial.</p>   <p>Ottawa y Bruselas se están blindando mutuamente ante los ataques comerciales que puedan llegar, a la vez que protegen sus cadenas de suministros fuera de la órbita de incertidumbre que genera Washington.</p>   <p>Pero esta noticia de gran impacto global no es la única que muestra efervescencia.  La China de Xi Jinping , como suele moverse, lo hace con un estilo muy diferente, pero certero.  Sin mucha bulla, Pekin ha tomado un liderazgo en el bloque conocido como Brics+, el cual se ha ido expandiendo más allá de los países fundadores (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y ahora incluye a países Oriente Medio y África.  Mientras uno destruye, el otro construye.</p>   <p>Aquí cabe una mención especial de Rusia, país que se ha visto entrampado en una guerra por su invasión a Ucrania, lo que le ha valido perder peso específico en muchos sentidos, incluso dentro del Brics+, como señalan expertos y analistas. Esta Rusia de Putin muestra a un gigante desgastado que pierde influencia, incluso, en su histórico “patio trasero”.</p>   <p>Este nuevo “reordenamiento” mundial afecta también a nuestra región.  Washington aplica una política que algunos llaman de “garrote y zanahoria”, condicionando el comercio (aranceles) y la ayuda, a la contención migratoria y el combate contra el narcotráfico.  Aquí no caben medias tintas: “o estás conmigo o estás contra mí”.</p>   <p>La creación de la alianza “Escudo de las Américas” con 19 países del continente es una muestra de que la estrategia ha funcionado, aunque tres países clave no han cedido a la iniciativa de Washington: Canadá, México y Brasil mantienen una línea independiente.</p>   <p>Pero los cambios del “nuevo orden mundial” son múltiples y aún hay más. </p>   <p>La llamada “Junta de Paz”, impuesta por el propio presidente Trump, fue creada como una especie de “club privado” para resolver conflictos al margen de la ONU… ¡Por supuesto!  Incluso, hay declaraciones del mandatario estadounidense diciendo que la Junta podría “sustituir a la ONU”.</p>   <p>Por último, hay que destacar que dentro de esa política exterior que está forzando este “nuevo orden mundial”, se han dado los ataques frontales de la Casa Blanca contra la Corte Penal Internacional (CPI), al extremo de dictar sanciones ejecutivas y sanciones financieras dirigidas contra magistrados y fiscales de la CPI que dictaron ordenes de captura contra los líderes de la guerra de Gaza (Netanyahu) o el propio Putin.</p>   <p>Es evidente que el antiguo orden mundial está hecho pedazos.  Como sucedió con la pandemia del covid-19, llegó para cambiar el mundo y el comportamiento social de las personas.  Como sucede con los avances tecnológicos, hay poco tiempo para acostumbrarse a ellos.  Lo que está por venir es diferente a lo que conocíamos globalmente antes de 2024. </p>   <p>Las preguntas en el ambiente son: ¿Qué tan profundos serán los cambios? ¿Cómo afectarán a Latino América? ¿Sobrevivirá la ONU a los embates de Washington?, y por último, ¿cambiará esta tendencia si Trump y los republicanos pierden el control del Congreso en noviembre?  Son demasiadas interrogantes y hay muchas dudas.  Mientras tanto, el “nuevo orden mundial” se va configurando y empezará a consolidarse.</p>   <p>De momento, la atención se centrará en la Asamblea General de la ONU, en donde seguramente habrá discursos y posturas muy importantes de líderes mundiales.  Es de esperar que haya mensajes reveladores que permitan sacar conclusiones o visualizar lo que está por venir… Pero que los cambios dejarán marcas, no cabe duda.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Show electoral, por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <![CDATA[ ¿Las consecuencias? Autoridades que van a llegar al poder sin preparación y sin conocer sus realidades locales, y una población con altas expectativas que muy pronto terminará —otra vez— decepcionada. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El debate municipal estará liderado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cynthia Cienfuegos</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:25:23 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Show electoral, por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿En qué momento se cambiaron los planes de gobierno, los debates técnicos y el diálogo directo con la población por orquestas, bailes, TikTok virales, desorden público y personajes de farándula?</p>   <p>El próximo 4 de octubre se realizarán las elecciones regionales y municipales 2026. Más de 26 millones de peruanos elegirán 25 gobernadores regionales, 196 alcaldes provinciales y 1696 alcaldes distritales (ONPE). Si bien la prensa nacional está concentrada en la elección a la alcaldía de Lima Metropolitana, en las regiones también hay convulsión política. Preocupa, por ejemplo, que no haya habido un debate técnico sobre el problema del agua en Cajamarca o sobre el acelerado crecimiento urbano de la provincia. En Piura, se ha notado la falta de preparación y propuestas sobre la inseguridad ciudadana y el Fenómeno de El Niño, siendo este último un tema fundamental, ya que la región, por su ubicación, infraestructura e historia climática, es uno de los territorios más vulnerables. La lección más cercana fue en el FEN 2017. Por otro lado, la gestión de obras paralizadas y la capacidad de ejecución del gasto público también han sido temas ausentes. A esto le sumamos la idoneidad de los candidatos. De acuerdo con una revisión de la plataforma El Poder en tus Manos, 150 candidatos a gobernador regional tienen condenas penales, mientras que el número de candidatos a alcaldías provinciales y distritales con condenas penales sube a 334 y 1255, respectivamente. Preocupa también que 63 candidatos a alcaldías municipales tengan condenas por violencia familiar.</p>   <p>Este panorama, que evidencia la falta de propuestas, preparación e integridad de muchos candidatos y sus agrupaciones políticas, ha aumentado la incertidumbre, la desafección política y la indecisión del voto. Lamentablemente, nos encontramos frente a otra oportunidad perdida. Lo que debió ser una campaña electoral para que candidatos y ciudadanía dialogaran, de manera horizontal, sobre las prioridades y los retos de sus territorios, terminó siendo, nuevamente, un desfile de promesas sin sustento, de bailes que se viralizan en internet, de calles y avenidas saturadas de propaganda y de símbolos culturales politizados, aunque las propuestas en materia cultural brillen por su ausencia. Lo emocional se posiciona por encima de lo técnico. ¿Las consecuencias? Autoridades que van a llegar al poder sin preparación y sin conocer sus realidades locales, y una población con altas expectativas que muy pronto terminará —otra vez— decepcionada.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La ineficacia del amparo electoral, por Pedro Grández Castro ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/la-ineficacia-del-amparo-electoral-por-pedro-grandez-castro-hnews-452964</link>
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                            <![CDATA[ "Un tribunal electoral que borra a una ciudadana del padrón, sin sentencia judicial y sin norma que lo autorice, no está garantizando esa voluntad. Está renunciando, peligrosamente, a su razón de ser" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La ineficacia del amparo electoral, por Pedro Grandez]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Pedro Grández Castro</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:09:33 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La ineficacia del amparo electoral, por Pedro Grández Castro ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Otra vez un amparo, indispensable para proteger el derecho al sufragio, llega tarde y no logra su objetivo. Esta vez, el Cuarto Juzgado Constitucional de Lima declaró fundada una demanda de amparo presentada por la actual decana del Colegio de Abogados de Lima, Dra. Delia Espinoza, contra el Jurado Nacional de Elecciones. La sentencia anula las resoluciones que la habían excluido del padrón electoral y ordena al JNE garantizar su derecho al sufragio en las elecciones del 4 de octubre. Dispone, además, que no vuelva a extender a ese derecho los efectos de una inhabilitación parlamentaria.</p>   <p>Con el padrón cerrado, lo que ordena la sentencia no podrá ejecutarse y la Dra. Espinoza, una vez más, como en las elecciones generales, no pudo ejercer su derecho al voto. Es una violación consumada, con responsables plenamente identificados, a quienes tendrían que llegar las consecuencias que la ley prevé frente a estas graves violaciones.</p>   <p>Como se recuerda, en diciembre de 2025 el Congreso inhabilitó a la exfiscal de la Nación por diez años para ejercer la función pública. Posteriormente, el JNE la excluyó del padrón junto con otros siete inhabilitados. Para fundamentar su decisión, el JNE se apoyó en un pasaje de una sentencia del Tribunal Constitucional de 2005, en la que el TC convalidó la inhabilitación por diez años del expresidente Fujimori, tras su renuncia enviada desde Japón (Exp. N.° 3760-2004-AA/TC).</p>   <p>La jueza del amparo pone en evidencia que tal antecedente no solo resulta impertinente, sino que lo que el TC declaró vinculante en aquella ocasión fue la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos, y no para el ejercicio del derecho al sufragio.</p>   <h2>Cuando el garante de los derechos políticos los viola</h2>   <p>El JNE no es una oficina más de la administración electoral. La Constitución le encomienda, en su artículo 178, «administrar justicia en materia electoral». Es un tribunal jurisdiccional. Y, como todo tribunal en un Estado constitucional, su primera tarea es garantizar derechos. La jurisdicción electoral es también, en ese sentido, jurisdicción constitucional.</p>   <p>Por la relevancia de sus funciones, el constituyente parece confiarle incluso la decisión final en materia electoral. El artículo 181 dispone que sus resoluciones en esta materia son finales y definitivas. Contra ellas no cabe recurso judicial. El amparo electoral, que ha sido obra de la jurisprudencia constitucional, se ha abierto camino precisamente contra la arbitrariedad y la poca empatía con los derechos políticos de distintas conformaciones del JNE. Hoy existe el amparo electoral, pero casi siempre llega tarde. Es un proceso simbólico que demuestra que hay culpables de las violaciones a los derechos, aunque ya no quepa resarcimiento alguno. Algo que tendría que cambiar radicalmente.</p>   <p>Que un juez de amparo tenga que recordarle al JNE lo que la Constitución le encomienda muestra que hay un problema serio, que debiera llevar a una reflexión de fondo a quienes integran hoy su Pleno. Más aún si se tiene en cuenta que, en este caso, la afectada fue objeto de una decisión arbitraria del Congreso, a la que luego se sumó, sobre esa base, otra incluso mayor por parte del JNE. La sentencia da cuenta también de que, en las elecciones municipales de 2022, Martín Vizcarra y Pilar Mazzetti, también inhabilitados por el Congreso, votaron sin problema, lo que añade un trato discriminatorio por parte del JNE sin justificación alguna.</p>   <p>Solo el magistrado Gunther Gonzales Barrón, una vez más, salvó su voto. En este caso, «salvar el voto» es también, literalmente, salvar responsabilidades. Porque la Constitución no deja margen. Su artículo 31 establece que «es nulo y punible todo acto que prohíba o limite al ciudadano el ejercicio de sus derechos». No hablamos solo de una omisión en la tarea de proteger el derecho más importante de un ciudadano. Hablamos de un acto que la propia Constitución califica de punible, en la medida en que se trató de una limitación claramente arbitraria.</p>   <h2>Relevancia constitucional y convencional del derecho al sufragio</h2>   <p>El sufragio es un derecho fundamental reconocido en los artículos 2.17 y 31 de la Constitución. Igualmente, el artículo 23 de la Convención Americana garantiza el derecho a votar y a ser elegido. Señala, además, con precisión qué límites puede imponer un Estado. La lista es cerrada: edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena de un juez competente en un proceso penal.</p>   <p>En esta lista no existen limitaciones de carácter político. Una inhabilitación decidida por un órgano político no puede, sin violar el derecho internacional, recortar los derechos de participación política. Nuestra Constitución dice lo mismo en su artículo 33. Solo un juez puede suspender el ejercicio de la ciudadanía.</p>   <p>Leído en toda su dimensión, el artículo 23 de la Convención va incluso más lejos. También protege el acceso a los cargos públicos en condiciones de igualdad. Por eso, las inhabilitaciones dispuestas por el Congreso con tanta facilidad son, en sí mismas, difíciles de conciliar con la Convención. La Corte Interamericana ya lo advirtió en el caso Petro Urrego contra Colombia, y estoy seguro de que las inhabilitaciones del Congreso peruano pasarán a formar parte de esa jurisprudencia.</p>   <p>Si la inhabilitación para ejercer cargos públicos es ya discutible, pretender desprender de ella una restricción al voto es todavía más grave. Y eso fue lo que hizo el JNE. La Constitución establece que el sistema electoral existe para que las votaciones traduzcan la voluntad libre de los ciudadanos. Un tribunal electoral que borra a una ciudadana del padrón, sin sentencia judicial y sin norma que lo autorice, no está garantizando esa voluntad. Está renunciando, peligrosamente, a su razón de ser. Estos son los casos que muestran la relevancia del amparo electoral, aunque por ahora sea un remedio tardío y, por tanto, ineficaz.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Gran Bretaña toca la puerta, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/gran-bretana-toca-la-puerta-por-mirko-lauer-hnews-492894</link>
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                            <![CDATA[ Todo va a depender del clima político cuando se llegue a la votación interna sobre el asunto, también entre los 27 países de Europa. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Andy Burnham asume como primer ministro británico y presenta un plan de 10 años para reconstruir el Reino Unido, enfocado en un nuevo modelo político y económico]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:02:45 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Gran Bretaña toca la puerta, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Los británicos están empezando a repensar el brexit que los sacó de la Unión Europea en el 2020. Algunos ya lo han pensado: casi 60% está a favor de volver a la UE, y casi 80% quisiera relaciones más estrechas con Europa. ¿Les hubiera ido mejor manteniéndose dentro? Es parte de un debate que empieza, alentado por el primer ministro Andy Durham.</p>   <p>Los beneficios de retirarse no han sido los que cacareaban Nigel Farage y su gente antes de la votación del 2016. Los cientos de millones que la isla iba a ahorrar terminaron no siendo tales. La llegada de Donald Trump al poder dejó a los británicos en una suerte de aislamiento geopolítico.</p>   <p>Es cierto que la amenaza rusa está forzando la unidad de los europeos en una serie de campos, comenzando por el militar. Pero el regreso de Gran Bretaña a la UE no sería fácil, si acaso llega el momento. Sobre todo porque en este caso el hijo pródigo que toca la puerta tiene una singular arrogancia, es decir, poca disposición a hacer concesiones.</p>   <p>¿Qué estaría en el debate sobre el retorno? Antes que nada, el mercado único; luego, el libre movimiento de las personas; además, el aporte al presupuesto de la UE, y, por último, la relación de Gran Bretaña con el euro y con otras políticas de Bruselas. No son los únicos temas, pero sí los principales.</p>   <p>Los británicos entraron a la UE con una serie de ventajas, que fueron concesiones a un socio renuente. Muchos hoy se preguntan si Londres recuperaría lo ganado en 1973, cuando ingresó. Todo va a depender del clima político cuando se llegue a la votación interna sobre el asunto, también entre los 27 países de Europa.</p>   <p>Al mismo tiempo, Londres entraría a un club movido. En más de un aspecto, la prosperidad de Europa cuelga de un hilo. Vladimir Putin lanza descaradas amenazas nucleares a la OTAN, mientras la extrema derecha gana terreno. Washington se ha convertido en un aliado dudoso. El Medio Oriente es un vecino cada vez más peligroso.</p>   <p>Si el brexit fue un proceso difícil (llevado magistralmente por Michel Barnier), el regreso (¿<em>breturn</em>?) pinta mucho más difícil. Ni los amigos ni los enemigos de la UE son los mismos que en otros años.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El avance de la abyección, por Jorge Bruce ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/el-avance-de-la-abyeccion-por-jorge-bruce-hnews-417090</link>
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                            <![CDATA[ "Cuesta más trabajo extenderles esa coartada a integrantes de élites educadas, quienes también se dejan seducir por esos cantos de sirena" ]]>
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                            <dc:creator>Jorge Bruce</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 20:39:12 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>El presidente del JNE, Roberto Burneo, declaró lo siguiente antes de las elecciones del domingo: “Quien aspira a gobernar debe respetar las reglas democráticas y la voluntad de los electores”. Esta frase quedará como uno de esos episodios de cinismo y cobardía que, tristemente, abundan en el insufrible descenso de la sociedad peruana hacia la abyección. Todos hemos presenciado el silencio de ese funcionario ante la crónica de una trampa anunciada en los resultados de las elecciones en Lima Metropolitana y muchas otras localidades del país. Consultado una y otra vez por el periodismo sobre si permitirá que se consume la violación de la ley electoral, por la cual un alcalde no puede reelegirse, optó por evasivas que no dejan lugar a dudas acerca de su penoso papel de avalador de esa triquiñuela.</p>   <p>Escribo estas líneas antes de conocer los resultados electorales, pero parece claro que el candidato de Renovación Medieval se saldrá con la suya. Bastó que el candidato homofóbico y fanático religioso lo amenazara en público con sodomizarlo para que el responsable de garantizar la limpieza de los comicios se inclinara, por así decirlo, ante la grosera metáfora del morrocoy blandido por López Aliaga. El gran caricaturista Carlín, en este diario, lo graficó con su lucidez habitual, escondiéndose bajo su escritorio.</p>   <p>Es obvio que acatará las órdenes, no de la ley, sino las de los infractores. Es desalentadora la abdicación de la responsabilidad ante la ciudadanía y los demás candidatos. Está claro que esa fue la razón por la que lo colocaron en ese puesto: para asegurarse de que no haya ningún obstáculo en el desarrollo no de la trama, sino de la trampa. Sería injusto atribuirle a ese hombrecillo sin agallas ni integridad la responsabilidad de todo este tinglado abyecto. Él no es más que una pieza en un engranaje mucho más complejo, cuyo objetivo es llevar al Perú hacia designios cada vez más autoritarios, en donde las normas son consideradas obstáculos para afirmar ese proceso de sujeción y concentración de poderes.</p>   <p>Ese es el discurso de lo abyecto, lo que la psicoanalista Julia Kristeva define como “aquello que no respeta los bordes, los límites, las reglas”, amenazando con la disolución del Yo. En nuestra comparación, ese Yo, ese Ego, vendría a ser el equivalente del pacto social que estamos intentando, por ahora sin éxito, construir para garantizar nuestra convivencia. Para evitar que eso ocurra, los Gobiernos autoritarios y las dictaduras se esmeran en acallar cualquier opinión que denuncie esa infamia.</p>   <p>Esta última palabra, “infamia”, es precisamente la que ha utilizado César Hildebrandt para desmontar el ataque del que es objeto por quienes pretenden acallar lo que se decía de Sebastián Salazar Bondy: una voz libre en el caos. Los periodistas valientes, bien informados y, como señala Gustavo Gorriti —quien también pertenece a esa estirpe de periodismo valiente e íntegro—, cultos, son mucho más peligrosos de lo que parecería en una primera mirada. En efecto, un Gobierno como el actual, que tiene casi todos los poderes del país bajo su control, ¿por qué se molestaría en intentar desprestigiar y amordazar a personas con una capacidad simbólica de denunciar los abusos y la corrupción de un régimen tan poderoso como el actual?</p>   <p>Ese es el quid de la cuestión. El guijarro en el zapato que significan publicaciones como <em>Hildebrandt en sus Trece</em> o IDL-Reporteros, incluido este diario, es considerado como una amenaza mucho más seria de lo que parece a simple vista. De lo contrario, no se molestarían en armarle campañas de desprestigio ni le lanzarían a sus esbirros para intentar enlodarlos. Lo cierto es que les tienen miedo, mucho miedo. Y tienen razón. La prensa libre es un núcleo de resistencia mucho más peligroso para los planes de sometimiento autoritario de lo que puede intuirse en los quioscos o las redes sociales. Es evidente que no han olvidado cómo el vladivideo propalado en Canal N (el de entonces, claro está), obtenido por un personaje a quien Montesinos ninguneó y humilló —Matilde Pinchi Pinchi—, destruyó el aparato construido a lo largo de una década de control —casi— absoluto de los poderes del Estado y la prensa.</p>   <p>Máxime cuando este proceso de putrefacción se produce en un contexto internacional favorable a los Gobiernos partidarios del aplastamiento de las disidencias. La responsabilidad de esta situación no puede ser imputada exclusivamente a las opciones de extrema derecha. Es evidente que la izquierda ha fracasado en proponer alternativas viables para la construcción de una sociedad más equitativa, incluyente y justa. Esto le deja el campo libre a discursos violentos, retrógrados y descaradamente discriminadores como los del alcalde tramposo que de seguro retomará el cargo en Lima Metropolitana, zurrándose en la ley, tras haber abandonado el cargo de senador para el que fue elegido.</p>   <p>Esto nos lleva a interrogarnos por los votantes que aceptan esta descarada violación —nunca más oportuna la imagen del morrocoy con la que sometió al funcionario Burneo— de la ley electoral. Es entendible que la desesperación de personas atrapadas en el infierno de la violencia —limeña en particular— las lleve a estar dispuestas a hacer la vista gorda, con la esperanza de que el lenguaraz integrante del Opus Dei haga efectivos los milagros que promete a diestra y siniestra. Pero cuesta más trabajo extenderles esa coartada a integrantes de élites educadas, quienes también se dejan seducir por esos cantos de sirena. La abyección, de la que todos somos capaces en ciertas circunstancias, gana terreno.</p> ]]></content:encoded>
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