<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
    
            <rss xmlns:image="http://www.google.com/schemas/sitemap-image/1.1" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
                <channel>
                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Fri, 03 Jul 2026 15:00:00 GMT</lastBuildDate>
                <language>es</language>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Vallejo y el cáliz de España, por Eduardo González Viaña ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/07/02/vallejo-y-el-caliz-de-espana-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-73386</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/07/02/vallejo-y-el-caliz-de-espana-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-73386</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ César Vallejo apoyó al bando republicano durante la guerra civil española. Residía en París y viajó a España en dos ocasiones para participar en congresos culturales y actividades políticas. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/02/6a468a28cf6a815aab04bbb7.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[César Vallejo, óleo de Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD.]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 15:00:00 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/02/6a468a28cf6a815aab04bbb7.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Vallejo y el cáliz de España, por Eduardo González Viaña ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>-¿Te inspiran esas voces?</p>   <p><strong>César Vallejo</strong> miró hacia su amigo <strong>Julián Loayza</strong> y trató de entender.</p>   <p>Loayza señaló el camino que seguía el río Sena al costado de ellos. Del agua parecían emerger murmullos.</p>   <p>-No me inspiran. Me hablan -replicó el poeta.</p>   <p>Le hablaban y le traían malas noticias. En el Perú, <strong>Antenor Orrego</strong>, su mejor amigo, andaba a salto de mata. El gobierno derechista de Óscar R. Benavides había emprendido una campaña feroz contra los militantes del APRA y del Partido Comunista.</p>   <p>Orrego había logrado escapar de una prisión infame. Los esbirros estaban buscándolo para encarcelarlo o darle muerte.</p>   <p>Serían tal vez las cuatro de la tarde, pero eso ya huele a noche en el invierno de París.</p>   <p>El poeta se acercó al malecón del río y le pareció escuchar miles de voces de guerreros o quizás una sola que repetía “¡No pasarán, no pasarán!”.</p>   <p>Estaba escuchando voces que venían de España. Allá, Francisco Franco se había sublevado contra el gobierno democrático de la República. Estaba apoyado por los dos ejércitos más poderosos del mundo, los de Hitler y Mussolini.</p>   <p>Entonces, su amigo lo tomó del brazo y le advirtió sobre la inconveniencia de escuchar las voces que venían del agua.</p>   <p>Cruzaron el Pont Neuf. De pronto, Vallejo no pudo dejar de pensar en otra noticia que le acababa de llegar. En Madrid, su otro amigo y paisano, Julio Gálvez Orrego, había caído en manos de los franquistas y estaba condenado a muerte. No tenía escapatoria Julio porque había peleado al lado las Brigadas Internacionales.</p>   <p>César había recibido noticias de que el joven peruano estaba resignado y le había escrito una carta a su tío Antenor Orrego haciéndole conocer su destino. Lamentablemente, esa misiva no tenía manos a las cuales llegar.</p>   <p>Mientras César y Julián caminaban, Julio Gálvez Orrego ya estaba en capilla.</p>   <p>Hay una fotografía del Congreso de Escritores Antifascistas en Valencia donde aparecen César Vallejo, Pablo Neruda y Nicolás Guillén. Detrás del peruano, hay un joven vestido de uniforme. Es Julio Gálvez Orrego.</p>   <p>-Trata de escuchar al río y él te dará las últimas noticias -aconsejó Vallejo a su amigo Julián.</p>   <p>Habían llegado a la Plaza de la Concorde.</p>   <p>Por fin, Vallejo le dijo a Julián que durante sus años de vida parisina siempre había estado observando las torres de Notre Dame y queriendo subir hacia ellas.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/03/6a4689f100d719131a0b039d.jpg" alt="César Vallejo, por Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD." width="1250" height="735"/><figcaption>César Vallejo, por Iván Fernández Dávila. Imagen: IFD.</figcaption>   <p>El amigo aceptó y ambos se encaminaron hacia la puerta principal del templo. Cuando estaban cerca de la escalera que recorre las paredes, César Vallejo sintió que ya no podía respirar. Su amigo, entonces, lo abrazó y lo llevó a una banca. Allí descansó Vallejo y, como poeta, tal vez adivinó que aquel era el primer anuncio de lo que se venía.</p>   <p>Se le ocurrió que, aunque tuviera que continuarlo después de muerto, tenía que escribir un himno a los combatientes de la República.</p>   <p>“¡Constructores</p>   <p>agrícolas, civiles y guerreros,</p>   <p>de la activa, hormigueante eternidad: estaba escrito</p>   <p>que vosotros haríais la luz, entornando</p>   <p>con la muerte vuestros ojos;</p>   <p>que, a la caída cruel de vuestras bocas,</p>   <p>vendrá en siete bandejas la abundancia, todo</p>   <p>en el mundo será de oro súbito…”.</p>   <p>Habían hecho lo que se proponían: subir las escaleras y verse con los grifos y otros monstruos que habitan las paredes de Notre Dame. Curiosamente, aquellos le imponían a César cierta tranquilidad.</p>   <p>En esos momentos, César y Julián creyeron haber escuchado un disparo que les traía el río desde lejos, muy lejos. A ese sonido siguieron otros siete, como si fueran siete fusileros y, por fin, se escuchó el rezo de un sacerdote que proclamaba que el alma de Julito Gálvez había subido al cielo.</p>   <p>No hubo más caminatas por las orillas del Sena.</p>   <p>Vuelto a casa, el poeta escribió:</p>   <p>“Al fin de la batalla,</p>   <p>y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre</p>   <p>y le dijo: ‘¡No mueras, te amo tanto!’</p>   <p>Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo”.</p>   <p>Lo pensó mucho y decidió el título. Se llamaría “Masa”. Con otros catorce poemas, <strong>“Masa” </strong>iba a formar parte de un conjunto llamado <em><strong>España, aparta de mí este cáliz</strong></em>. Tal vez sus primeros lectores no pudieron serlo porque ya habían caído.</p>   <p>A pesar de ello, el poeta proclamaba la resurrección de quienes han luchado para hacer frente a los malvados y para lograr que el amor y la compasión transformen al mundo.</p>   <p>Cuando estaba expirando el 15 de abril de 1938 no cesaba de repetir: “A España. Me voy a España”.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ El Grupo Colina no escapará de la justicia ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/07/03/el-grupo-colina-no-escapara-de-la-justicia-editorial-92505</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/07/03/el-grupo-colina-no-escapara-de-la-justicia-editorial-92505</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ La Corte Suprema anuló la absolución de Montesinos y ordenó nuevo juicio por el asesinato de Huilca. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/03/6a4767d48980e2ce7a0af065.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 03 Jul 2026 07:43:13 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/03/6a4767d48980e2ce7a0af065.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ El Grupo Colina no escapará de la justicia ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Pedro Huilca Tecse, secretario general de la CGTP, fue asesinado el 18 de diciembre de 1992 por el Grupo Colina. Este fue el destacamento paramilitar que operó durante la dictadura de Alberto Fujimori. Treinta y tres años después, la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema anuló el miércoles 1 de julio la sentencia que los absolvió en 2023 y ordenó un nuevo juicio oral contra Vladimiro Montesinos y los exintegrantes de ese grupo. La decisión llega en uno de los momentos más oscuros para el sistema de justicia peruano y por eso mismo tiene un valor que va más allá del caso concreto.</p>   <p>La absolución original incurrió en errores graves que la Corte Suprema identifica con precisión que vale destacar. Los magistrados responsables analizaron el móvil del crimen de forma aislada, ignorando declaraciones de exmiembros del Grupo Colina que confirmaban su operatividad en diciembre de 1992. Ello redujo la actuación del destacamento a la eliminación de terroristas, desconociendo sentencias previas que confirman que también asesinaba selectivamente a personas incómodas al régimen.</p>   <p>Al respecto, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya había ordenado al Estado peruano esclarecer y sancionar a los responsables, y el nuevo juicio oral es la oportunidad de cumplir ese mandato.</p>   <p>Por esto, esta decisión tiene además un mensaje que el país necesita escuchar. La misma Sala Penal Transitoria que la JNJ tiene sometida a proceso disciplinario por defender tratados internacionales de derechos humanos es la que ordena este nuevo juzgamiento. Los mismos jueces que el fujimorismo busca sancionar por aplicar el derecho con independencia, como bien dijo el actual presidente del Congreso Fernando Rospigliosi, son los que impiden que Montesinos y el Grupo Colina escapen de la justicia a través de una absolución con errores de valoración considerada probatoria. Eso es exactamente lo que significa administrar justicia sin artimañas.</p>   <p>El miércoles, la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, quien fundó la Asociación de Jueces por la Justicia y Democracia en los años noventa para resistir el sometimiento judicial del fujimorismo, advirtió que los jueces no permanecerán silentes ni en parálisis frente al asedio que enfrentan. Esta sentencia demuestra que hay razones para tener esperanza. A días de que el JNE proclame presidenta a la hija de un exdictador, la justicia recuerda que la memoria no prescribe.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ JNJ va por la cabeza del Poder Judicial ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/07/02/jnj-va-por-la-cabeza-del-poder-judicial-editorial-33922</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/07/02/jnj-va-por-la-cabeza-del-poder-judicial-editorial-33922</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ Tras sancionar a jueces que aplicaron tratados de DDHH y presionar a la Corte Nacional de Justicia, la Junta ahora debate investigar al Consejo Ejecutivo. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/02/6a4619028980e2ce7a0af03e.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 02 Jul 2026 07:54:55 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/02/6a4619028980e2ce7a0af03e.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ JNJ va por la cabeza del Poder Judicial ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La Junta Nacional de Justicia, bajo la presidencia de María Teresa Cabrera, ha operado desde su instalación como un instrumento de presión política sobre el sistema de justicia peruano. Jueces y fiscales lo saben por experiencia propia. Cualquier decisión jurisdiccional que incomode al poder político se convierte en denuncia, la denuncia en proceso disciplinario y, meses después, la amenaza se transforma en sanción.</p>   <p>En ese sentido, es posible sostener que lo que comenzó afectando a fiscales como Richard Concepción Carhuancho, suspendido por seis meses, alcanzó luego a los cinco integrantes de la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema y apunta ahora a la cúpula administrativa del Poder Judicial.</p>   <p>Ahora, la JNJ inició un proceso disciplinario contra esa sala por inaplicar la Ley 32107 en un caso de violación de derechos humanos, conforme a los tratados firmados por el Perú. Entre los investigados están Víctor Prado Saldarriaga, uno de los tres jueces que sentenció a Alberto Fujimori, y Ángela Bascones, quien integró el equipo anticorrupción que investigó los vladivideos. Vale decir, con énfasis, que estos jueces no cometieron una falta. Aplicaron el derecho internacional con la independencia que su cargo les exige, y ese es exactamente el motivo por el que están siendo perseguidos.</p>   <p>Pero no quedó ahí. La presión escaló en la Corte Penal Nacional. A los nuevos jueces titulares se les dijo que tomar el control de ese tribunal era su responsabilidad patriótica y que negarse abriría un proceso en su contra. El cargamontón fue tal que el presidente de la corte, Jhonny Contreras, renunció y dejó al tribunal sin instancia que designe a su sucesor.</p>   <p>La Junta debate ahora investigar a todos los integrantes del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial, a partir de una denuncia del congresista Alejandro Muñante, de Renovación Popular. Entre los denunciados están Elvia Barrios Alvarado, expresidenta del Poder Judicial y con trayectoria en derechos humanos, y Víctor Prado Saldarriaga, decano de la Corte Suprema.</p>   <p>Este diario reconoce el valor de los jueces que resisten ese asedio y llama a la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello, y a los ciudadanos demócratas a defenderlos con firmeza.</p>   <p>El nuevo gobierno, como el nuevo Parlamento, que asumen en julio, tienen la obligación de proteger la independencia judicial. El Perú ya conoció lo que ocurre cuando el poder político controla los tribunales, y esa historia, como van las cosas, puede repetirse.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Arte Kené, una posible interpretación, por Hernán Pazos ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/20/arte-kene-una-posible-interpretacion-por-hernan-pazos-hnews-1231300</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/06/20/arte-kene-una-posible-interpretacion-por-hernan-pazos-hnews-1231300</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ Debate. Sara Flores hizo historia al ser la primera artista indígena en representar a Perú en la Bienal de Venecia 2026. Todas las posturas sustentadas sobre su participación y el arte kené son más que bienvenidas. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/20/6a36b70cd89dc4933303265b.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA["Sara Flores. De otros mundos". Foto: Michele Agostinis.]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 02 Jul 2026 03:08:00 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/20/6a36b70cd89dc4933303265b.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Arte Kené, una posible interpretación, por Hernán Pazos ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Sara Flores</strong> es la elegida para representar al Perú este año en la <strong>Bienal de Venecia</strong>, pero va sola. Lleva como obra telas con los diseños kené, diseños que pertenecen a una tradición que lleva años dialogando con estos resultados, graficando esos mundos que abren puertas, que reinventan el universo, que complementan a la población shipiba en su convivencia con la naturaleza. Sara Flores pertenece a un colectivo; es parte de una población con quienes comparte la creación y difusión de estos diseños que reordenan el mundo, una comunidad que convive en este universo gracias a la planta de la ayahuasca, instrumento que los lleva adonde tienen que estar para ser mejores personas, caminar de la mano con sus espíritus reconocidos, buscar la excelencia en el sendero de la vida y avanzar en su convivencia con la poderosa e implacable selva. Y es al ingerir <strong>la ayahuasca</strong> que se les presentan estos gráficos con los que la planta propone instrumentos específicos de sanación e interpretación del universo que elevarán al individuo a estados más puros y sanos. Es así como nace el kené, un sistema de diseño tradicional del pueblo amazónico <strong>shipibo-konibo</strong> que representa la cosmovisión, los ríos, la sanación y su conexión con la naturaleza, elaborado y transmitido en cerámicas, textiles, objetos utilitarios y el cuerpo. Un sistema que, como partituras musicales proponiendo los ecos del verdadero camino paralelo o mapas, dirige al espíritu a reorganizar el universo, a encontrar ese espacio en donde la convivencia con su hábitat en la selva amazónica le será absolutamente amable porque lo llevará a ser parte de ella, a convivir con todas sus especies.</p>   <p>Y es en este escenario que Sara Flores es elegida para salirse de su entorno, para desviar sus objetivos y ser devorada por el consumismo occidental que todo lo quiere poseer. ¿Quizá sea un análisis bastante superficial pensar que los diseños kené son obras de arte? Son diseños concebidos para ir más allá de la observación, el análisis o la representación de la naturaleza (adjetivos por excelencia que definen el camino que propone cualquier actividad artística). Y son más que eso, son especies de partituras musicales cuyo objetivo se dirige a despertar otros sensores que van dirigidos a la búsqueda del equilibrio y el bienestar; son intermediarios, instrumentos activos de estimulación producidos con la finalidad específica e inequívoca de despertar incentivos para una nueva cosmovisión o interpretación del universo. Y no son obras propias producidas por individuos aislados; son el resultado de años de trabajo colectivo, de convivencias de producción, de colaboraciones casi artesanales y minuciosas que acompañan el diario vivir en las comunidades amazónicas. Y son las visiones y los gráficos que la ayahuasca muestra. Son el producto del ensueño al que lleva la planta y es para eso que los presenta. Tienen un objetivo específico cuya existencia no será obligatoria y es perecedera. Cumplen una función.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/07/01/6a36b70cd89dc4933303265b.jpg" alt=""Sara Flores. De otros mundos". Foto: Michele Agostinis." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Sara Flores. De otros mundos&quot;. Foto: Michele Agostinis.</figcaption>   <p>Podríamos concluir que la planta, que es más sabia que cualquier propuesta que desvíe sus primordiales intenciones, no se deja manipular. Elige acceder a estos mercantilistas embrujos para tener el acceso a una realidad que al final no le pertenece, pasando sobre estos ajenos movimientos para buscar objetivos más acordes a su mágica presencia. Esta planta, que no tiene nuestras limitadas capacidades de interpretación y que obedece a los designios más verdaderos de la naturaleza, quizá tenga otra dirección. A lo mejor ha decidido revertir el planteamiento prometido por instituciones que le son tan lejanas y ha decidido pasar sobre estas frívolas celebraciones, ignorándolas para así proponer sus verdaderos objetivos, incluyéndolas en sus avances, asimilándolas en su crecimiento, absorbiéndolas y conquistándolas, utilizándolas al final. Evocando algún jinete apocalíptico sobre su deslumbrante caballo, unida a él como un único ser o algún semidiós: como en la primera conquista, confundiendo las interpretaciones sobre sus verdaderos sentidos y presentándose como este nuevo hombre/corcel en su Caballo de Troya para proponer un nuevo diálogo. Abarcando nuevas geografías en donde acaso tenga una nueva función, la de darse a conocer, la de proponer sus particulares métodos y generar un nuevo escenario con el exótico poder de sus visiones. El 16 de abril de 2008 se declara Patrimonio Cultural de la Nación al arte kené, en tanto que se trata de una manifestación cultural que resume la cosmovisión, el conocimiento y la estética de la sociedad shipibo-konibo y que es, además, su principal elemento identitario frente a la sociedad occidental. <strong>Resolución directoral n.º 540/INC-2008</strong>.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                </channel>
            </rss>
        