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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Thu, 22 Oct 2026 23:10:22 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Luis Har, exrehén de Hamás liberado tras 129 días: «Espero que se pueda hacer la paz» ]]>
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                            <![CDATA[ El sobreviviente argentino-israelí del 7 de octubre conversó con La República sobre la confianza quebrada, las secuelas que aún lo acompañan y su anhelo de un mundo mejor para sus nietos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El argentino israelí presentó su libro Rescatado en el colegio León Pinelo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 23:10:22 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Luis Har, exrehén de Hamás liberado tras 129 días: «Espero que se pueda hacer la paz» ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Luis Har, sobreviviente argentino-israelí del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023, visitó Lima para presentar &#039;Rescatado&#039;, su libro de memorias sobre los 129 días que permaneció secuestrado. Liberado por el Ejército israelí, el contador del kibutz Urim, convertido hoy en narrador de aquella pesadilla, ofreció además su relato en el colegio León Pinelo. En esta conversación con La República, a tres años de la masacre, repasa su liberación, la confianza rota con quienes trabajaban a diario en su comunidad y la esperanza de que sus nietos conozcan la paz.</p>   <p><strong>-Estuvo 129 días en cautiverio. ¿Cómo mira hoy su liberación?</strong></p>   <p><strong>-</strong>Mi liberación fue muy importante. Es lo que me ha devuelto la vida.</p>   <p>También me ha dado la misión de estar contando y haciendo recordar lo que pasó el 7 de octubre. Estaba muy feliz de haber sido rescatado por el ejército israelí y poder haber salido de todo ese infierno que estábamos viviendo sin que haya ningún herido. Esa fue nuestra suerte que ninguno se hirió ni murió en esa noche de nuestra parte.</p>   <p>Y después he sentido que ahí recibí también mi misión de divulgar mi mundo y seguir adelante como vivir aquí y estar aquí y contar lo que ha pasado. La historia de mi libro también es mi historia y yo trato de no hablar de los demás ni de hablar de política.</p>   <p><strong>- ¿Qué hacía en su kibutz antes del ataque?</strong></p>   <p>-Bueno, primeramente yo vivo en otro kibbutz que se llama Urim. Los últimos 40 años yo trabajaba en la contabilidad del kibbutz. Había días que trabajaba 10 horas, 10, 12 horas si era necesario. Yo era encargado de todas las tarjetas de crédito, de los alquileres, de muchas cosas relativas a la contabilidad del kibbutz.</p>   <p>Además yo bailo en grupos de baile, entonces yo siempre iba a bailar y también iba a encontrarme con gente, hacíamos teatro. De modo que mi vida no era solamente el trabajo sino una vida cultural en la cual yo podía desahogar mis necesidades de movimiento y de sociabilidad. Yo estaba haciendo comedias musicales todos los años, una comedia de <em>Broadway</em>, las hacíamos en inglés.</p>   <p>Y esa era mi vida, estar con mis nietos, estar con mis hijos, estar con Clara, mi pareja, y todo lo demás que hacía para enriquecer mi persona.</p>   <p><strong>- ¿Estaba con sus hijas durante el ataque?</strong></p>   <p><strong>-</strong>No. Yo estaba en la casa de Clara, que es mi pareja, que había invitado a sus hermanos. El hermano era Fernando, que vive en una ciudad en el centro del país, y la hermana, Gabriela, que vivía en Jerusalén, y ella vino con su hija, Mía, y la perrita, Bela, que siempre estaba con ellos. Y así era que éramos cinco personas de la misma familia que fueron secuestrados durante la mañana del 7 de octubre.</p>   <p><strong>-</strong><strong><span style="color:rgb(22, 23, 26)">Henrique Cymerman, destacado analista israelí, sostiene que la percepción de inseguridad tiene un antes y un después del 7 de octubre. Hoy</span></strong><strong>, tras tres años de los ataques terroristas, ¿cómo siente a sus comunidades?</strong></p>   <p><strong>—</strong>Yo quisiera decir que no es exacta la pregunta, porque toda la vida en Israel siempre corremos riesgos y hemos sido atacados por el Hamás, todas las semanas con misiles. Sin embargo, pensábamos que estábamos en la frontera mejor cuidada del mundo.</p>   <p>Y seguíamos adelante cultivando la tierra en agricultura, cuidando a los niños, cada uno en su trabajo. Estas comunidades cerca de la frontera no son comunidades de guerra, al contrario, son comunidades que siempre piensan que se puede vivir en común al lado de otro país que sea de ellos. De hecho, recibíamos mucha cantidad de gente de Gaza que venía a trabajar al <em>kibbutz</em>. Trabajaban en la cocina, con las vacas, en la construcción. Personas que durante años vinieron a trabajar y eran parte de la familia del <em>kibbutz</em>. O sea, se les tenía confianza.</p>   <p>Sabíamos que trabajaban bien, recibían su sueldo. El 7 de octubre se rompió algo. Con todo lo que le abrimos nuestra casa, nuestro hogar, les dimos esa facilidad de ganar un poco de dinero para vivir mejor… Son ellos los que han pasado toda la información, los nombres, quién vivía en cada casa, quién tenía una función especial dentro de la comunidad del <em>kibbutz</em>. Y nos han defraudado de una manera tal que yo no puedo confiar en nadie de esas personas que vuelvan a venir a trabajar al <em>kibbutz</em>. O sea, consiguieron el 7 de octubre romper con esa posibilidad de que podamos vivir juntos, cada uno en su país.</p>   <p>Nosotros dimos nuestro corazón, abrimos nuestras puertas. Estamos completamente defraudados.</p>   <p><strong>- ¿Qué cambió el 7 de octubre?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Cambió la vida de todo el mundo. Lo que la fuerza del terrorismo puede llegar a ser golpea a toda la humanidad. No solamente lo que pasó en Israel, o lo que pasó en el avión hace dos semanas, seguro escuchó. Hay que eliminar todo tipo de terrorismo en el mundo. No se llega a ningún lado con eso.</p>   <p>Queremos vivir en paz, queremos vivir bien. Yo no sé si voy a conseguirlo, pero por lo menos mis nietos que vivan en un mundo mejor.</p>   <p><strong>- ¿Cuál es su sueño para su kibutz y las comunidades?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Nosotros estamos viviendo el trauma que todavía no pasó a ser post-trauma porque lo estamos viviendo todavía hoy.</p>   <p>Estamos aprendiendo a ver quiénes somos. Porque hubo un cambio tan grande que tenemos que conocernos a nosotros mismos. Los ideales cambiaron.</p>   <p>Nuestra función en el mundo y en el kibbutz también. Entiendo a toda la gente que ha pasado por este trauma y ha pasado cosas terribles, que quizás no puedan volver nunca a su hogar, a su casa, porque cada piedra, cada árbol les puede recordar el secreto de todo. Hoy no puedo decir cuál es mi sueño.</p>   <p>Quiero que podamos vivir en paz, que podamos rehacer el kibbutz, traer cultura, seguir adelante y darle una nueva vida a nuestros conocimientos.</p>   <p><strong>- ¿Qué lo animó a escribir sus memorias?</strong></p>   <p><strong>-</strong>Primeramente, no se puede juzgar a ninguno de los que han sufrido el trauma del 7 de octubre. Cada uno sale adelante a su manera. Hay quien decide quedarse en ese pozo, en ese infierno, en esa pena.</p>   <p>Y hay quien decide tratar de salir de eso. Yo trato de dar también en mi libro y en mi forma de ser esperanza, luz, el futuro mejor. Para eso que seamos fe, que es lo que yo digo.</p>   <p>Todas esas cosas es lo que me han mantenido vivo durante el periodo que estuve encerrado por el jamás. Nosotros logramos salir y yo trato de no caer en ese pozo, sino salir adelante. Por eso yo quise estar en movimiento y hablando.</p>   <p>Esa es mi cura. Tengo terror a estar solo en casa mirando televisión. Porque ahí es cuando pienso que van a empezar otra vez todos los pensamientos y volver a revivir todo lo que estuve de una forma negativa.</p>   <p>Porque cuando yo cuento o escribo o hablo con personas, las cosas se hacen de una forma positiva, recordando pero también curando. Así que, ¿qué se le puede decir a esta gente? Con todo el dolor que suceda, no hay nada que pueda justificar la pérdida de un ser querido, de un hijo, un primo, un tío, y en esas circunstancias, porque han sido asesinados por terrorismo. No debemos olvidar lo que pasó el 7 de octubre.</p>   <p>Hay quien trata de modificar, de cambiar, de decir una cosa por otra. El 7 de octubre Hamás penetró a Israel y asesinó gente, niños, animales, perros, gatos, todo lo que estaba en el camino. Sin ningún remordimiento, con odio, maldad.</p>   <p>Han hecho cosas terribles. Pero en el mundo están dando vueltas las cosas. Hasta dicen que no pasó nada el 7 de octubre.</p>   <p>Hay negacionismo, siempre hay algunos que negan las cosas, pero ahí está la información, todo hemos visto lo que ocurrió el 7 de octubre, están las fotos. Por eso es una de las razones que yo escribí el libro, porque esto es un testimonio de lo que me pasó a mí, pero para verificar lo que pasó el 7 de octubre y que nadie debe olvidarlo.</p>   <p><strong>- ¿Sabe algo del paradero de sus captores? En su testimonio dice usted que les vio la cara.</strong></p>   <p><strong>-</strong>Durante el periodo de octubre, sí. Solamente uno se tapaba la cara, el resto no.</p>   <p>Pero la información que tenemos es que al principio nos dijeron que habían muerto todos, porque conté, sí escuchó que empezaron a tirar granadas hacia nuestro lado durante el rescate. Los soldados de Israel han tirado para la dirección donde ellos estaban. En abril del 25, hubo dos terroristas que salieron de uno de los túneles con las manos en alto, rindiéndose y solamente con su ropa interior. Uno de ellos ha dicho que él fue el que cuidaba de Luis y su familia. Y a mí se me ha movido el piso, ¿no? Porque de saber que todos están muertos y de ver que uno está vivo, entonces tampoco puedo asegurar qué pasó con los otros.</p>   <p>Y si todos están vivos, con el odio que nos tenían y la maldad que tuvieron y cómo nos trataron, me pongo a pensar qué puede pasar. Y hoy yo sigo adelante, pero no sé. Cuando me preguntan qué pasó con ellos, no sé. Pueden estar vivos o pueden estar muertos.</p>   <p><strong>- ¿Qué siente por sus captores?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Nada. Ellos han sido criados con una doctrina de odio. Que tienen que dar su vida matando a los judíos. No ven otra cosa, no entienden otra cosa. Pienso que ellos nunca van a cambiar. Puede ser que en algunas generaciones más adelante, si realmente van a recibir una educación de amor, de paz, algo pueda cambiar en las escuelas. Porque de acuerdo a lo que sabemos en las escuelas, se les enseña a los niños que los judíos tenemos cuernos y cola, y somos peor que el mismo diablo. Y eso me lo han contado cuando estuve ahí.</p>   <p><strong>- Antes del 7 de octubre convivían con ellos. ¿No intuyó nada?</strong></p>   <p><strong>-</strong> O sea, no con los que vinieron a trabajar. A veces veías uno caminando por ahí y decías, ¿qué hace este aquí? ¿Quién es? Se le preguntaba. Justamente unos días antes, se vio a tres caminando al lado de las vacas. La que trabaja en las vacas viene y le dice, ¿ustedes quiénes son? No estamos viendo porque queremos “algo”. Ahora entiendo que estaban haciendo investigaciones para saber por donde entrar. O sea, hicieron ese tipo de cosas. Una cosa es los que vienen a hacer espionaje y otra es los que durante más de 20 años trabajaron como si fueran parte de nuestro grupo. Hemos recibido a las familias, hemos sido invitados a sus cumpleaños, a sus fiestas, a sus casamientos.</p>   <p><strong>- ¿Ha tenido contacto con alguno luego de su liberación?</strong></p>   <p><strong>-</strong>En lo absoluto, no. Tampoco quiero. No es una necesidad. Y desde el momento que se cerró la frontera no tengo por qué buscarlos.</p>   <p><strong>-¿Lo han buscado ellos a usted?</strong></p>   <p><strong>-</strong> A mí me han cambiado el teléfono, me han cambiado la carta de seguridad. Todo. Porque ellos tenían todos nuestros datos y podrían seguir. Han molestado a mucha gente. Han llamado a los teléfonos que quedaban y a la familia. Han llamado a amenazarlos de que van a volver a entrar y van a explotar nuestras casas. Así que... Yo estoy desconectado de eso. A mí no me han llamado y no quiero saber nada.</p>   <p><strong>- ¿Había alguno a quien llamaba amigo?</strong></p>   <p><strong>-</strong>No, eso se terminó. Si ellos hubieran venido a buscar algo, a decir algo, a disculparse de que no son ellos, expresar solidaridad, no sé. Pero entiendo que son parte de todo porque no han hecho absolutamente nada. No es que buscaron expresarse de alguna forma. Pertenecen al Hamás. Porque el que no pertenece al Hamás en la franja de Gaza fueron asesinados por el mismo Hamás. O sea, ellos, al que no aceptan su ideología, los matan, aunque son sus propios hermanos. Entonces, ¿cómo pretendo yo que hagan la paz conmigo?</p>   <p><strong>- Entonces, ¿cree que es posible la paz?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Si ellos hacen un cambio en la forma de pensar, puede ser. Espero que se pueda hacer la paz. Yo ya no la voy a ver, pero quizás mis nietos. Ojalá que sí.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ León Felipe, un poeta dentro de una mochila, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ Para Ernesto Che Guevara, la búsqueda de justicia era importante, pero en ese propósito lo acompañó la poesía. Tan importante era la poesía para su vida que, en su famoso cuaderno verde, encontraron poemas copiados por él mismo de sus poetas favoritos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[León Felipe. Foto: Wikipedia.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 20:30:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ León Felipe, un poeta dentro de una mochila, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El gran poeta español <strong>León Felipe</strong> murió en 1968 en México. Un año antes, en octubre de 1967, fue una novedad literaria mundial: entre las pertenencias del <strong>Che Guevara</strong>, quien acababa de ser fusilado, se encontró un manuscrito conocido como el cuaderno verde, que contenía poemas copiados de su puño y letra, como los de León Felipe.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nacido en Zamora, España, en 1884, León Felipe es reconocido como uno de los más grandes autores del siglo XX, pero ha pasado mucho tiempo olvidado.</p>   <p class="has-text-align-justify">Las sombras que apagaron su figura fueron las mismas que estuvieron a punto de hacer olvidar a otros autores destacados al caer la República española. Desde el alzamiento fascista, Franco se había comprometido a borrar la cultura en el país del <em>Quijote</em>.</p>   <p class="has-text-align-justify">León Felipe había vivido en México, pero en 1936, iniciada la insurrección fascista, volvió a su tierra para participar en la defensa del gobierno republicano.  Pocos meses antes de caer la República, volvió a México, donde asumió funciones como agregado cultural de su país y ahí se quedó hasta su muerte.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sus poemas serían entonces una defensa del sistema democrático destruido por <strong>Hitler</strong>, <strong>Mussolini</strong> y <strong>Franco</strong>. Habría en ellos, igualmente, un gran dolor al saber que no solo se estaba aboliendo el sistema democrático, sino también los más heroicos caracteres y las más profundas pasiones que siempre conmovieron al mundo español.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Ya no hay locos, ya no hay locos</p>   <p class="has-text-align-justify">ya no hay locos, amigos ya no hay locos.</p>   <p class="has-text-align-justify">ya no hay locos, en España ya no hay locos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Se murió aquel manchego,</p>   <p class="has-text-align-justify">aquel estrafalario fantasma del desierto”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Había muerto la mejor España, aquella cuyas voces, más que su espada, inundaron el mundo y, entonces, la canción de los poetas tuvo que ser un himno de vencidos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Durante su exilio en México, León Felipe daba clases de Cervantes y el Siglo de Oro español a un grupo de jóvenes latinoamericanos, entre los cuales se encontraban el peruano <strong>Juan Pablo Chang Navarro</strong> y el argentino <strong>Ernesto Guevara.</strong></p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/22/6ad9a1dc225f7ad2c405fdc6.jpg" alt="León Felipe. Foto: Wikipedia." width="1250" height="735"/><figcaption>León Felipe. Foto: Wikipedia.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">León Felipe compartió con el Che la admiración por la poesía y el dolor por la muerte de <strong>Federico García Lorca</strong>. Acaso por ello, el joven argentino repetía algunos versos suyos:</p>   <p class="has-text-align-justify"> “Verde que te quiero verde.</p>   <p class="has-text-align-justify">Verde viento. Verdes ramas.</p>   <p class="has-text-align-justify">El barco sobre la mar</p>   <p class="has-text-align-justify">y el caballo en la montaña”.</p>   <p class="has-text-align-justify">León contagió al Che de una admiración sin límites por Federico, quien, nada más al inicio del alzamiento franquista, fue ejecutado por los fascistas que lo acusaban de “izquierdista, masón y homosexual”.</p>   <p class="has-text-align-justify">La viuda peruana de Guevara, Hilda Gadea, me mostró entre sus postreros recuerdos un libro de García Lorca en el que el Che había trazado muchos subrayados y apuntes que declaraban con amor su admiración por ese gran poeta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Tiempo después, cuando el argentino definía cómo ha de ser el “nuevo hombre americano”, habría de repetir las virtudes de su admirado Federico: pasión, dulzura, cristianismo laico y heroísmo hasta la muerte.</p>   <p class="has-text-align-justify">Según la señora Gadea, la mayor fascinación del Che se volcaba en el poema de León Felipe que dice:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Cristo, te amo no porque bajaste de una estrella, sino porque me descubriste que el hombre tiene sangre, lágrimas, congojas... ¡llaves, herramientas! para abrir las puertas cerradas de la luz”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Un general fascista dijo en esa época: “Cuando oigo la palabra cultura, saco mi pistola”. Sus palabras expresaban la hostilidad de los totalitarios hacia el debate intelectual y la diversidad sexual. No olvidar que ese fue el pretexto para ejecutar a Lorca. Sin embargo, los intelectuales españoles, desde Unamuno hasta León Felipe, todo lo dieron por defender las libertades.</p>   <p class="has-text-align-justify">No en vano anduvo León Felipe en la mochila del Che. Su llamado a recordar la muerte de Lorca y a vivir la maravilla de la poesía española hizo que, a pesar de las fobias del mundo de ese entonces, perseverara en el héroe romántico su afán de luchar y dar la vida para que todos sean de verdad libres.</p>   <p class="has-text-align-justify">Don Quijote de la Mancha se batió en nombre de la honra y la libertad del mundo sobre Montjuic, una pequeña montaña próxima a Barcelona, y fue vencido.</p>   <p class="has-text-align-justify">Los héroes pueden morir y ser escarnecidos y derrotados muchas veces. Lo que nunca muere son los principios que hacen hombre al hombre y dignifican la condición humana. “Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”, dijo el ilustre vencido en Montjuic.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cuarenta y seis años de facultades delegadas, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <![CDATA[ La delegación de facultades se convirtió en un reemplazo simbólico de la cuestión de confianza, en lugar de priorizar reformas acotadas y coherentes con las políticas públicas ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>César Azabache</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 13:32:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cuarenta y seis años de facultades delegadas, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>El Senado acaba de terminar su parte del primer procedimiento de delegación de facultades de este gobierno. Son 27 materias aprobadas, siete por encima de las recomendadas por Diputados, 39 menos que las solicitadas, que fueron 66 materias reunidas en ocho temas, tres más que los cinco ejes que organizan la Política General de Gobierno. Ninguna referencia a la salud, que, pese a ocupar un lugar claro en la Política General, no apareció en la solicitud.</p>   <p>Probablemente ninguna de las partes haya quedado satisfecha con este procedimiento. El gobierno ha obtenido menos de la mitad de lo que pidió. Y el Congreso cierra el proceso en medio de una disputa acaso innecesaria, que no se ha referido a las materias de la solicitud, sino al peso de cada Cámara frente a la otra, en una relación que comienza bastante mal organizada.</p>   <p>Sobre las materias y la forma del proceso que termina queda mucho que decir. Ha sido un error creer que el Ejecutivo se jugaba la viabilidad de su plan de gobierno en este proceso. Ninguno de los gobiernos recién elegidos desde 1980 ha hecho una apuesta de ese tipo. Ninguno convirtió su plan de gobierno en una solicitud de facultades legislativas delegadas. Ninguno hipotecó la viabilidad de su gestión al resultado de su primera solicitud de delegación.</p>   <p>En nuestra historia, las delegaciones de facultades no se han concentrado en los periodos de instalación de cada gobierno; han sido distribuidas a lo largo del tiempo, sin concentrarse en un solo acto. Usualmente, los gobiernos han cuidado la viabilidad de las primeras solicitudes, haciéndolas muy cortas y limitando su alcance a aquellos asuntos en los que está clara la necesidad de preservar la consistencia entre políticas públicas y leyes. Este, y no la urgencia, ha sido el concepto predominante en toda la historia que comienza en 1980. Y ese precisamente es el concepto que se ha abandonado en este proceso, desde que el gobierno empezó a defender su pedido.</p>   <p>Solo cinco de 125 delegaciones aprobadas en nuestra historia han correspondido a situaciones de urgencia. Todas, además, fueron aprobadas después de ocurrida la catástrofe que las provocó: la reconstrucción del Cusco en 1988, El Niño costero en el 2018, El Niño global en el 2023 y el COVID-19 en el 2020. En ninguno de estos casos se esperó que se aprobaran delegaciones para prevenir crisis. Las delegaciones solo se han usado para ajustar el marco legal durante la contención de las consecuencias de una emergencia. No sirven para prevenirla. En criminalidad organizada o terrorismo las cosas no son distintas: 7 delegaciones de 125. Los temas que más veces aparecen en el listado de delegaciones aprobadas son otros: economía, finanzas públicas e impuestos, 70 veces; justicia penal, 27; administración pública, 22; códigos distintos de los penales, 13; trabajo y temas sociales, 11.</p>   <p>La urgencia fue usada en este proceso por el propio gobierno, como si su invocación funcionara como un acelerador del procedimiento. Pero como las delegaciones no son un asunto para urgencias, la insistencia en presentarlas de este modo terminó por desviar un debate que debería haberse concentrado en otras materias: tributos, Mype, desarrollo productivo, reforma del Estado, vivienda, trabajo. Y no en una sola solicitud, sino en varias escalonadas.</p>   <p>Las delegaciones han operado en nuestra historia de manera distinta a lo que aquí se ha querido hacer. Desde 1980 se han aprobado en los primeros cinco meses de gobierno 25 delegaciones; no una por gobierno, sino dos y media. Las grandes delegaciones, las que llamamos “ómnibus”, han sido cuatro en 46 años, si contamos solo los gobiernos recién elegidos: la de Belaúnde en 1980, la de Fujimori en 1991, la de García en el 2008 y la de Kuczynski en el 2016. De esas cuatro, la única obtenida sin un ejercicio previo desarrollado con delegaciones pequeñas y acotadas fue la de Kuczynski.</p>   <p>La de Belaúnde no se observa asociada a una crisis institucional. Pero la de Fujimori en 1991 funcionó como antesala de un golpe de Estado; la de García en el 2008, en parte, condujo a la crisis de Bagua, y la de Kuczynski acabó insertada en la crisis que condujo a su renuncia.</p>   <p>Las delegaciones extensas no siempre han conducido a situaciones de equilibrio institucional.</p>   <p>Ni siquiera es cierto que exista un solo procedimiento de delegación de facultades ni que ellas sean irreversibles. De las 125 delegaciones aprobadas desde 1980, 43 fueron insertadas en leyes sobre otras materias: las principales, presupuesto, equilibrio financiero, endeudamiento externo, financiamiento del presupuesto, leyes orgánicas y de reorganización de entidades. Del total, 16 leyes han alterado delegaciones ya concedidas; 15 en cuestiones referidas al plazo de la concesión.</p>   <p>Imposible saber qué habría ocurrido si el gobierno, en lugar de usar un modelo de referencia como el de Kuczynski, hubiera hecho lo usual: dosificar el uso de este procedimiento a lo largo del tiempo y comenzar con asuntos que reunieran consistencia entre políticas públicas y leyes, sin sobrepresionar por los plazos, alegando una urgencia que no corresponde a este tipo de procedimientos.</p>   <p>Esta delegación ha sido defendida como si fuera un ritual de iniciación del gobierno. No lo es. El gobierno instaló la solicitud de facultades en ese espacio vacío que dejó la reforma constitucional de 2024. Antes de ella, la suerte del primer gabinete dependía del resultado de una cuestión de confianza obligatoria. Ese test ya no existe. El gobierno, consciente o inconscientemente, sin ninguna necesidad, instaló esa tensión en este procedimiento.</p>   <p>El proceso terminó convertido en una simple operación de reemplazo simbólico de la antigua cuestión de confianza. Sobrecargado de significados que no le correspondían. Y desviado de los contenidos que debieron poblar el debate.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ De la ciencia a la política, por Las Tejedoras ]]>
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                            <![CDATA[ La experta en Salud Pública, Magaly Blas, reflexiona sobre su experiencia como candidata a regidora en Lima Metropolitana y el rol de los científicos en la política. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[De la ciencia a la política, por Las Tejedoras]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 12:11:02 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ De la ciencia a la política, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hace apenas dos semanas culminé mi participación en las elecciones municipales como candidata a regidora de Lima Metropolitana. Transitar desde la ciencia a la política fue un proceso que me dejó múltiples aprendizajes sobre lo que los investigadores podemos aportar a la gestión pública y sobre lo que significa hacer política en un país como el nuestro.</p>   <p>Los científicos producimos conocimiento a través de métodos estandarizados; trabajamos por décadas en comprender y diseñar intervenciones para mejorar el bienestar de las poblaciones. Pero ¿cómo estos conocimientos pueden realmente impactar en la comunidad si difícilmente se implementan como política pública? Para ello, me atrevo a sugerir que no solo necesitamos a más científicos como parte del equipo de asesores de quienes toman decisiones, sino a más investigadores haciendo incidencia política y entrando directamente a la política.</p>   <p>Los científicos podemos aportar mucho a la política: pensamiento crítico, decisiones basadas en evidencia y la sensibilidad para colocar a las personas en el centro de la gestión pública. Sin embargo, navegar en la política es desafiante. A diferencia del rigor de la ciencia, las contiendas políticas en nuestro país son un espacio donde las reglas parecen hechas para no cumplirse. En estas elecciones hemos visto denuncias de cobro de cupos en partidos, reelecciones encubiertas al por mayor, reportes de gastos de campaña no transparentes, candidaturas de sentenciados por homicidio, narcotráfico o violación y mítines donde el racismo, la homofobia y la misoginia se normalizaban y celebraban sin pudor.</p>   <p>Sin embargo, esto solo reafirma mi convicción: si queremos que la política cambie, debemos disputarla desde adentro. Sigamos participando activamente en la política, con la certeza de que el conocimiento científico puede contribuir a transformar esa realidad. Hagamos que la ciencia se traduzca en derechos para todas las personas.</p>   <p><em>Hoy teje: Magaly Blas. Médica y doctora en Salud Pública. Profesora principal de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.</em></p>   <p><br></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Senado desnaturaliza el reglamento del Congreso ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/21/senado-desnaturaliza-el-reglamento-del-congreso-1352862</link>
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                            <![CDATA[ El pleno aprobó la delegación de facultades incluyendo siete puntos distintos a los enviados por Diputados. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 09:27:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Senado desnaturaliza el reglamento del Congreso ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En un bicameralismo, cada cámara tiene una función distinta dentro de una misma cadena, y es esa secuencia la que garantiza que ningún cuerpo colegiado termine legislando por su cuenta. Lo que una aprueba, la otra lo revisa.</p>   <p>El pleno del Senado ha aprobado la delegación de facultades al Ejecutivo en materia de seguridad ciudadana y Fenómeno El Niño. El texto que llegó de Diputados contenía 20 puntos; sin embargo, el que salió de la Cámara Alta llegó con siete artículos adicionales que la cámara de origen nunca discutió ni sometió a votación.</p>   <p>El reglamento del Congreso establece con precisión el procedimiento para la adopción de normas en un sistema bicameral. La Cámara Alta lo ignoró al incorporar artículos propios al dictamen recibido sin devolverlo para debate.</p>   <p>De acuerdo al constitucionalista Luciano López, la modificación unilateral de lo que otra instancia ya había votado es una desnaturalización de sus atribuciones.</p>   <p>El resultado fue posible porque el bloque gobernante sumó el voto de cinco congresistas de bancadas que se identifican como oposición. Tres provinieron de Partido Cívico Obras, dos de Buen Gobierno. En ese interín, otros cinco senadores de Buen Gobierno optaron por la abstención, una postura que en los hechos produce el mismo efecto que votar a favor.</p>   <p>Esta transferencia de potestades al gobierno de la presidenta Fujimori le concede la capacidad de legislar por decreto en materias sensibles. No obstante, la Cámara Baja nunca los debatió.</p>   <p>Como consecuencia, el gobierno está quedando habilitado para actuar sobre una base que ninguna de las dos cámaras respaldó en su totalidad. Y ese margen de acción tiene, en su origen, una irregularidad que el propio Senado introdujo. Lo que se haga con él quedará en el registro; cómo fue obtenido, también.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Trump S.A., negocio familiar, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/21/trump-sa-negocio-familiar-por-mirko-lauer-hnews-871101</link>
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                            <![CDATA[ Un 34 % de los republicanos considera que Donald Trump se enriquece a expensas del país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Trump exime sanciones del congreso estadounidense a Rusia. Foto: AFP]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 16:49:58 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Trump S.A., negocio familiar, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>Uno de los secretos peor guardados en la política de los EE. UU. es que la familia presidencial se enriquece a manos llenas. Según las encuestas, una mayoría de ciudadanos estima que Donald Trump se está volviendo aún más rico a expensas del país. Entre quienes piensan así hay un 34 % de republicanos.</p>   <p>La idea no es, como lo sería en el Perú, un escándalo periodístico-policial en Palacio. Pero sí produce descrédito suficiente como para que los republicanos pierdan la mayoría de la Cámara Baja el próximo mes. Trump tiene poco tiempo para cambiar esa percepción, y cualquier intento publicitario podría agravar las cosas.</p>   <p>Si recordamos bien, Washington es estricto hasta en qué regalos puede recibir un presidente y qué destino les espera. Trump ha recibido uno de los aviones de pasajeros más grandes, y nadie en su Casa Blanca ha levantado una ceja. Quizás porque eso es agua de malvas al lado de los negocios en que se ha interesado.</p>   <p>La frase sobre convertir a la bombardeada Gaza en un balneario mediterráneo suena a broma, pero hay quienes bien saben que no lo ha sido. Trump y su familia andan atentos frente a posibles negocios en medio de lo que ya se llama la guerra perpetua. Algunos de esos deseos se materializan, otros no; otros se vuelven públicos, otros no.</p>   <p>Los negocios privados detectados cubren varias áreas, como las criptomonedas, bienes raíces por todo el mundo, valores, IA, drones y pagos de magnates extranjeros. Todo eso plantea conflictos de interés, pero los comentaristas hasta aquí han pasado esa posibilidad por agua tibia, negándose a ver allí transacciones ilegales.</p>   <p>En el 2024, cuando volvió a la presidencia, la riqueza de Trump se estimaba entre US$6.1 y US$6.4 billones, según los calculadores Forbes y Bloomberg, respectivamente. Es obvio que esa suma ha aumentado en estos dos años, con el movimiento de los precios de los combustibles en el mundo. Nada de esto sonroja al arquitecto de la Casa Blanca.</p>   <p>Es de suponer que eso de andar con magnates como Elon Musk desde el inicio algo quería decir. No ha dejado de hacerlo desde entonces, fiel al título de su antiguo libro The Art of the Deal, El arte de la movida comercial. Por allí se ha ido buena parte de su prestigio y también parte de la próxima elección que tanto teme.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Casa tomada” de Julio Cortázar, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/16/casa-tomada-de-julio-cortazar-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-1077705</link>
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                            <![CDATA[ El homónimo y clásico relato de Julio Cortázar nos ayuda a tener una perspectiva más amplia del caso de la española Maricarmen Abascal, quien tuvo que abandonar su hogar debido a la crisis de la vivienda en España. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Julio Cortázar. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Casa tomada” de Julio Cortázar, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Puede que esto haya ocurrido en una de las casas más viejas de la avenida Rivadavia. El narrador no dice su nombre, pero describe el lugar como una casona antigua y muy espaciosa de Buenos Aires en la que también vivieron sus padres y tal vez sus abuelos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ahora todo ha comenzado a cambiar. Un susurro que proviene del fondo de la casa anuncia al narrador y a Irene, su hermana, que algo va a apoderarse de su vivienda, que nada volverá a ser como antes y que el espacio poco a poco dejará de pertenecerles para serle entregado a una fuerza misteriosa.</p>   <p class="has-text-align-justify">Lo contó el escritor <strong>Julio Cortázar</strong> en un relato publicado en 1946 que se llama <strong>“Casa tomada”.</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Casi ancianos, los últimos miembros de la familia llevan una vida rutinaria y tranquila, como si se estuvieran preparando para la muerte. Él visita librerías francesas mientras que Irene teje y, al parecer, desteje la misma campera. Sin embargo, algo les anuncia que el mundo va a cambiar.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/21/6ad1ae3db478989e36023486.jpg" alt="Julio Cortázar. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>Julio Cortázar. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Es ficción y no lo es. En Madrid, la historia se ha hecho real. <strong>Maricarmen Abascal</strong>, de 87 años, habitaba desde 1956 el mismo piso de la calle Sainz de Baranda. Pagaba 450 euros que restaba este año de una pensión de 1400. Sin embargo, todo cambió de pronto, pero no fue una fuerza misteriosa ni un desconocido maligno. Tampoco Satanás la espiaba detrás de un viejo cuadro. Fue una empresa llamada URBAGESTIÓN.</p>   <p class="has-text-align-justify">Aquella sociedad inmobiliaria compró la casa y le exigió una suma muy diferente. En vez de los 450 euros (1,700 soles) que abonaba, le exigieron pagar 2650 euros (o sea, 10 mil soles) al mes, aunque su pensión fuera inferior al monto de ese alquiler. En el caso de que aquello le pareciera un mal negocio, la empresa le sugería comprar el piso por unos 250 mil euros. Eso equivaldría, más o menos, a un millón de soles.</p>   <p class="has-text-align-justify">Maricarmen dijo siempre la verdad. No tenía esa cantidad ni banco alguno iba a prestarle ese dinero a una persona de 87 años. Ella siguió pagando los razonables 450 euros, pero URBAGESTIÓN era un monstruo con hambre.</p>   <p class="has-text-align-justify">No se trata de un invento literario. A estas alturas, en otras calles, otras ciudades y otros países, miles de personas como Maricarmen están sufriendo el mismo acoso judicial.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la lógica de este sistema, los dueños del capital tienen la razón. Quieren sacar todos los dividendos que puedan de su inversión. Y eso es legal, pero no es justo ni humano. Tampoco es cristiano.  Es diabólico, pero es lícito.</p>   <p class="has-text-align-justify">Maricarmen estaba enferma. El 23 de septiembre se produjo el desahucio y, aunque el mundo se opusiera, un poderoso vehículo embistió la puerta. A la anciana la hicieron salir en camilla y terminó en un hospital.</p>   <p class="has-text-align-justify">Madrid es una ciudad turística y los empresarios lo saben. Por esa razón, han decidido comprarse, una por una, todas las casas y luego alquilarlas o venderlas a precios multiplicados. Eso ocurre en toda España, y alcanza también a los sobrinos y nietos de Maricarmen. Un joven de 18 años puede ingresar a la universidad, pero le resulta imposible pagar una habitación.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/21/6ad1b1e06191d894ff0e893c.jpg" alt="Protesta por Maricarmen Abascal. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>Protesta por Maricarmen Abascal. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Eso ha empujado a centenares de miles de personas a protestar en las calles y acampar en plazas centrales de la capital española y de otras importantes ciudades. Tanto la lideresa Ayuso como los partidos ultraderechistas vienen sosteniendo el encargo y la defensa de URBAGESTIÓN y aducen que el capital es positivo y tiene todos los derechos. Incluso a cometer crímenes como este. Efectivamente, así es, dentro de un sistema perverso que antepone los intereses del capital sobre los derechos de los ciudadanos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Maricarmen Abascal murió el miércoles 7 de octubre, un par de semanas después de que la echaran de su casa. Sus últimas palabras fueron de gratitud para los españoles que la defendieron y de llamados a continuar una lucha por el derecho a la vivienda que pronto asumirá los caracteres de huelga general.</p>   <p class="has-text-align-justify">Cuando los personajes de la obra de Cortázar han sido empujados por la fuerza misteriosa hasta el fondo de la casa, toman un corredor que los conduce a la puerta. Son las once de la noche y el narrador se dice: “Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La reasignación de prioridades ]]>
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                            <![CDATA[ El gobierno de Keiko Fujimori firmó el decreto que dejó sin fondos a la FAP para combatir incendios forestales. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de miércoles 21 de octubre.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 03:30:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Estado debe prepararse para los desastres antes de que ocurran. Para eso necesita equipos, presupuesto y procedimientos de compra que funcionen a tiempo. Lo demás es gestión de daños.</p>   <p>La Fuerza Aérea del Perú proyectó este año la adquisición de diez sistemas Bambi Bucket para equipar sus helicópteros contra focos de fuego. La FAP había previsto el impacto del Fenómeno El Niño sobre el sur del país y contaba con solo seis kits operativos para una flota mayor.</p>   <p>La licitación era, en efecto, una respuesta concreta a un riesgo anunciado. La canadiense SEI Industries, diseñadora y fabricante del equipo, ganó la buena pro con una oferta de US$1.56 millones, por debajo del valor referencial. Pero hubo una impugnación.</p>   <p>Ante ella, la FAP reformuló el requerimiento técnico y se lo entregó a la ACFFAA a mediados de julio para reactivar la contratación. Sin embargo, el proceso administrativo necesitaba semanas para completarse. En ese intermedio, el presupuesto quedó a la deriva.</p>   <p>El gobierno interino de José María Balcázar modificó partidas presupuestales en julio y el 6 de agosto, ya bajo la conducción de la presidenta Fujimori, el Decreto Supremo N° 155-2026-EF transfirió los recursos hacia la Reserva de Contingencia, entre ellos los destinados a ese equipamiento. De esa manera, la institución castrense quedó sin dinero para la adquisición.</p>   <p>Este año el país ha registrado 437 incendios forestales. Al 19 de octubre, once seguían ardiendo y se habían perdido más de 1.178 hectáreas de cultivos y 11.779 de pastos. La FAP tiene seis equipos para apagar fuego en diez helicópteros. Los otros cuatro vuelan sin ellos.</p>   <p>El fujimorismo ha hecho del respeto a las Fuerzas Armadas una bandera permanente. A pesar de que la FAP hizo su tarea, identificó el riesgo y pidió al Estado los medios para hacer su trabajo, la respuesta de los supuestos defensores fue un decreto que reasignó sus fondos. Esa es la distancia entre el discurso y la capacidad de gobernar.</p> ]]></content:encoded>
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