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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
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                                <![CDATA[ El Coyote cuesta arriba, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <![CDATA[ En esa dinámica surgen preguntas inevitables: ¿qué tan valiosa es la persistencia del Coyote? ¿Qué podemos aprender de la fe con la que enfrenta cada nuevo fracaso? Tal vez sea precisamente la repetición de la derrota lo que convierte esta historia en algo más que una comedia absurda. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Wile E. Coyote. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 28 Oct 2026 16:05:15 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Coyote cuesta arriba, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En la Antigua Grecia, autores como Homero, Píndaro, Apolodoro y Pausanias recogieron distintas versiones del mito de Sísifo. La historia cuenta cómo el astuto rey de Corinto fue condenado por Zeus a empujar una enorme roca montaña arriba para verla rodar nuevamente hacia el valle justo antes de alcanzar la cima. Una y otra vez. Desde entonces, Sísifo se convirtió en el símbolo de la perseverancia frente al fracaso y del esfuerzo que parece condenado a repetirse sin recompensa. Quizá por ello, aunque Looney Tunes ha explorado con frecuencia el humor del absurdo y la obstinación de sus personajes, es el Coyote quien mejor encarna el espíritu de aquel antiguo mito.</p>   <p class="has-text-align-justify">Quienes crecimos viendo <strong>Looney Tunes</strong>, y ya son casi cinco generaciones las que lo han hecho, conocemos bien la épica personal de <strong>Wile E. Coyote</strong>. Convencido de que la inteligencia, la ciencia y la planificación bastan para superar cualquier obstáculo, dedica su existencia a capturar al escurridizo Correcaminos. Para ello diseña estrategias cada vez más sofisticadas, construye artefactos improbables y deposita una confianza inquebrantable en los productos de ACME. Sin embargo, cada plan termina en una explosión, una caída al vacío o algún accidente tan espectacular como cómico. Aunque la lógica de los cartoons garantiza que nadie resulte realmente herido, la acumulación de derrotas convirtió al autoproclamado genio en un ícono universal de la perseverancia a través del fracaso: alguien que nunca alcanza la meta, pero tampoco considera rendirse.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hace unos meses se estrenó la película <em>Coyote vs. Acme</em>, la cual recupera una pregunta que durante décadas acompañó a quienes disfrutamos de estos personajes: si los productos de ACME fallan sistemáticamente, y buena parte de las desgracias del Coyote pueden atribuirse a ellos, ¿hasta qué punto la empresa es responsable de sus fracasos? La cuestión es tan ridícula como fascinante. Después de todo, quizá el verdadero problema nunca fue la obstinación del Coyote, sino la confianza ciega que depositó en herramientas que prometían el éxito mientras lo conducían, una y otra vez, al desastre.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Clases de filosofía y ética</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">La relación entre el Coyote y el Correcaminos trasciende la simple persecución. En cierto sentido, ambos se necesitan mutuamente: el primero encuentra sentido en perseguir un objetivo que siempre se le escapa, mientras que el segundo existe como la promesa inalcanzable que mantiene viva esa búsqueda. Como la roca de Sísifo, el Correcaminos está siempre a unos metros de distancia: lo suficientemente cerca para parecer alcanzable y lo suficientemente lejos para que el triunfo nunca llegue.</p>   <p class="has-text-align-justify">En esa dinámica surgen preguntas inevitables: ¿qué tan valiosa es la persistencia del Coyote? ¿Qué podemos aprender de la fe con la que enfrenta cada nuevo fracaso? Tal vez sea precisamente la repetición de la derrota lo que convierte esta historia en algo más que una comedia absurda. Bajo las explosiones y los artefactos defectuosos emerge una reflexión sobre la condición humana y nuestra capacidad de insistir incluso cuando la experiencia parece indicar que el resultado será siempre el mismo. Porque, detrás de cada caída, también hay aprendizaje, adaptación y una renovada voluntad de intentarlo otra vez. Es decir, los medios que son más relevantes que el fin en sí mismo.</p>   <p class="has-text-align-justify">La película desarrolla estas ideas mediante situaciones tan hilarantes como dramáticas, sin abandonar el estilo característico de Looney Tunes. Al mismo tiempo, rinde homenaje al clásico ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y deja abiertas preguntas capaces de generar interesantes conversaciones con niños y jóvenes: ¿qué lugar ocupan los personajes de ficción en nuestra cultura?, ¿todo es válido en nombre de los resultados?, ¿hasta qué punto puede justificarse el sufrimiento ajeno por un supuesto beneficio colectivo? Incluso invita a dirigir una mirada crítica no solo hacia las grandes corporaciones, sino también hacia la tendencia humana a manipular cuanto nos rodea para alcanzar objetivos muchas veces justificados por el bien común.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>El Coyote empuja su piedra</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Al final, la trama de Coyote vs. Acme funciona porque se apoya en décadas de historias que han convertido a Wile E. Coyote en uno de los personajes más entrañables de la cultura popular. Pero su verdadero logro consiste en demostrar que detrás de las carcajadas sigue escondida una pregunta profundamente humana: ¿qué nos impulsa a seguir intentándolo cuando todo parece indicar que vamos a fracasar?</p>   <p class="has-text-align-justify">Quizá esa sea la razón por la que el Coyote continúa fascinándonos. Como Sísifo, empuja una y otra vez su piedra cuesta arriba. Y aunque nunca alcance la cima, en cada nuevo intento encontramos una lección sobre la perseverancia, la esperanza y la capacidad de levantarnos después de la caída para volver a sonreír. Porque –como siempre—, cualquier motivo es valioso para aprender.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Banalidad, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <![CDATA[ La reciente elección de un Congreso más diverso ofrece una oportunidad para reconstruir la representación política en el Perú. Sin embargo, persiste el riesgo de mantener discusiones irrelevantes y vacías. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Banalidad Por Cesar Azabache]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>César Azabache</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 28 Oct 2026 14:09:05 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Banalidad, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>No terminamos de salir del ciclo de desmontaje de instituciones que se instaló en julio de 2021. El desmontaje comenzó en el periodo de Pedro Castillo. Para diciembre de 2022, el Congreso ya había intervenido la Sunedu y había elegido a la mayoría del actual Tribunal Constitucional, que en estos años ha quebrado la línea de construcción constitucional progresiva sostenida por sus anteriores conformaciones. Desde que comenzó el periodo de Boluarte, las muertes en las protestas iniciadas en diciembre de 2022 intensificaron el ciclo, instalando en el Estado un discurso antiderechos que se expandió con la designación del actual defensor del Pueblo y con la elección de los miembros de la actual JNJ.</p>   <p>En el proceso han quedado vacías de contenido instituciones fundamentales para el equilibrio del sistema. Ese vaciamiento ha estado asociado a la forma en que se han desarrollado los procedimientos de designación de quienes las tienen a su cargo. Pero no se agota con haber ocupado esos puestos. El vaciamiento se produce cuando estas posiciones se convierten en plataformas para sostener discursos banales —recuerden al defensor del Pueblo sugiriendo el cierre de la Cámara de Diputados— o de ruptura —como la pretensión de limitar la aplicación de la jurisprudencia internacional a los casos en que el Perú haya sido parte—. La banalidad tiene más de una forma. Pero todas se construyen dando más peso a los discursos basados en preferencias o intereses personales, en formas y detalles simbólicos que terminan ocupando un espacio que debería estar ocupado por consideraciones públicas, constructivas, abiertas al debate.</p>   <p>El ciclo de desmontaje fue sostenido desde el Congreso unicameral. El símbolo más claro de lo que representó el vaciamiento de los procesos parlamentarios en su periodo fue la aprobación de las llamadas “leyes pro crimen”, entendidas como aquellas que fueron escritas para favorecer posiciones particulares en investigaciones posibles o en curso. Estas fueron usadas para debilitar instrumentos como las escuchas telefónicas que sostuvieron el caso de los Cuellos Blancos o allanamientos como el practicado a la señora Boluarte.</p>   <p>Las elecciones de abril han introducido una diferencia importante respecto al ciclo anterior. La derrota de las franquicias que dominaron el escenario anterior ha abierto la posibilidad de recuperar una representación organizada alrededor de tres bloques principales: derecha, centro e izquierda. Aunque el proceso sea embrionario y esté cargado de mensajes ambiguos; aunque no todos sus protagonistas sean de nuestro agrado, todavía tenemos ante nosotros una oportunidad para reconstruir la política parlamentaria. En un Parlamento de dos cámaras sin mayorías uniformes, la imposición de decisiones por simples juegos de correlaciones se ha vuelto mucho más difícil. Pero la ausencia de mayorías no produce por sí sola los procedimientos equilibrados que necesitamos.</p>   <p>Todas las perversiones tienden a reproducirse, incluso cuando cambian sus protagonistas. El riesgo que enfrenta ahora el Parlamento es que su pluralidad no lo convierta en una fuente de deliberación equilibrada, sino en un espacio sobrepoblado de discusiones triviales, procedimientos inconducentes y resultados irrelevantes. Un Parlamento sobrecargado de formalidades, que termine prestando más atención a sus problemas internos que a los problemas del país, puede producir el mismo resultado que habría causado la reproducción de la mayoría anterior: vaciarlo de contenido.</p>   <p>Sería un desperdicio malgastar la oportunidad que tenemos delante convirtiéndolo en un espacio visiblemente improductivo.</p>   <p>La última escena muestra a la presidencia del Senado reclamando las leyes como propias, cuando son del Congreso. Un gesto como este puede ser leído como parte de ese proceso sostenido de vaciamiento de contenidos institucionales que arrastramos. El gesto forzó un debate sobre símbolos y formas parlamentarias, en un momento inoportuno, cuando la discusión terminó restando espacio a otros asuntos de verdadera urgencia: los incendios forestales, la posible insuficiencia de campamentos de evacuación, el riesgo inminente de inundaciones y de falta de agua potable y la caducidad del Reinfo, asuntos que deberían estar ocupando el centro de nuestras discusiones.</p>   <p>El riesgo, sin embargo, proviene del proceso anterior, cerrado cuando se registró este incidente, pero que constituye su antecedente inmediato: la primera delegación de facultades legislativas. Desde el origen, el gobierno renunció a usar en este proceso el formato usual en nuestra historia parlamentaria de una solicitud más bien cautelosa, limitada a los principales aspectos técnicos usuales —impuestos, producción, reformas administrativas, especialmente—, en formatos cortos que permitan hacer debates ordenados. El gobierno eligió presentar una solicitud sobrecargada de contenidos, empujada por urgencias que requieren otros procedimientos. En el camino, el debate sobre la necesidad y consistencia de las materias solicitadas cedió el paso a una disputa abierta sobre los poderes de una cámara frente a la otra.</p>   <p>La pluralidad debe convertirse en una oportunidad para reconstruir nuestras instituciones. Pero puede terminar reducida a una competencia de posiciones incapaces de producir resultados equilibrados. La diferencia depende de que nuestros representantes comprendan que su función no consiste simplemente en ganar posiciones, sino en construir decisiones públicas que puedan justificarse ante todos.</p>   <p>El Congreso actual tiene la oportunidad de recuperar esa función. No debería desperdiciarla. Salir del ciclo de desmontaje requiere leyes e instituciones definidas mediante procesos reflexivos. No solo botas, celdas, posts en redes y prisas mal fundadas. Pero tampoco solo derogaciones y bloqueos intuitivos.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Prioridades relegadas por una agenda de censura ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/27/prioridades-relegadas-por-una-agenda-de-censura-editorial-2609793</link>
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                            <![CDATA[ Senadora Jáuregui promueve censura de huacos moche mientras los problemas que afectan la vida cotidiana de los peruanos siguen siendo postergados. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial, miércoles 28 de octubre.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 28 Oct 2026 03:54:36 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Prioridades relegadas por una agenda de censura ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las culturas prehispánicas del Perú preservaron la memoria de la vida en las piezas que sobrevivieron al tiempo. Algunas de esas representaciones han llegado hasta nuestros días, desde lo más cotidiano hasta lo más sagrado. Entre ellas figuran imágenes de la fertilidad como parte de una visión del mundo en la que tenían un lugar central.</p>   <p>Contra esa riqueza, la senadora Milagros Jáuregui, de Renovación Popular, ha propuesto prohibir la exhibición de los huacos de la cultura moche en Trujillo. La parlamentaria argumenta que su contenido resulta dañino para la infancia. Sin embargo, desconoce que esas piezas forman ya parte del patrimonio cultural de la nación. Y, sobre todo, que se exhiben en museos desde hace décadas como testimonio de una civilización que precedió al Perú y floreció en lo que hoy es el norte del país por aproximadamente 7 siglos.</p>   <p>Además, resulta curioso cómo ante los daños concretos a la infancia que se producen en diversas regiones nunca se pronuncia. Entre algunos, los niveles inaceptables de violación sexual a menores, además de la persistencia de la maternidad forzada de niñas. Sobre esos hechos, ella y la bancada de Renovación Popular guarda silencio, del mismo modo que lo hace ante los comentarios con connotación de violación sexual formulados por su propio líder, Rafael López Aliaga, y por su asesor en temas de seguridad, el comediante Carlos Álvarez. Para muestra, esos botones de incoherencia entre lo que se censura y lo que se tolera definen el perfil político de esa agenda.</p>   <p>La ciudadanía, en tanto, tiene pendientes de otra magnitud. Los peruanos que dependen del transporte público invierten hasta cuatro horas diarias en desplazarse, tiempo que recortan de su bienestar y de sus posibilidades de seguir produciendo. Una proporción significativa de la población enfrenta además cada día la posibilidad de no tener un plato de comida en la mesa al día siguiente. El endeudamiento de los hogares crece en un mercado financiero con poca competencia.</p>   <p>Esa brecha entre la agenda visible del bloque y las urgencias ciudadanas es el resultado de una política que posterga las prioridades reales. Los ciudadanos que esperan respuestas sobre el transporte y la alimentación reciben, en cambio, proyectos sobre lo que los museos deben o no exhibir, o peor aún, leyes que desbaratan reformas que apuntan a las causas medulares de los sistemas de violencia que persisten en la sociedad.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Hilma af Klint, la pionera del arte abstracto, por Hernán Pazos ]]>
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                            <![CDATA[ Especificó en su testamento que su obra no fuera mostrada hasta veinte años después de su muerte, temía no ser comprendida. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La obra de Hilma af Klint ha permitido visibilizar a las mujeres creadoras que fueron marginadas frente a sus coetáneos masculinos. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 27 Oct 2026 16:52:23 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Hilma af Klint</strong>, una pintora, mística y artista sueca, nacida en Solna, al norte de Estocolmo, el 26 de octubre de 1862, fue la primera en desarrollar, desde 1906, un lenguaje puramente abstracto, siendo considerada la pionera de este movimiento, contando con un gran número de trabajos que preceden por una década a quienes luego fueron considerados como los primeros artistas dedicados a la abstracción, Kandinski, Mondrian, Malevich. Formada en la Real Academia de Bellas Artes de Estocolmo, siguió los caminos del arte dedicándose a los retratos y el paisajismo. La Academia Sueca era uno de los pocos lugares en Europa donde se permitía estudiar a las mujeres y su generación fue una de las primeras en recibir formación académica.</p>   <p class="has-text-align-justify">Paralelamente y a muy temprana edad, comenzó a interesarse por el ocultismo, asistiendo a su primera sesión espiritista a los 17 años. Ya sentía una especial atracción por lo esotérico, pero este interés de comunicarse con los muertos le aumentó luego de la muerte de su hermana Hermina a los 10 años. A partir de entonces, para profundizar sus inquietudes espirituales, se acercó a los rosacruces, la teosofía y la antroposofía, corriente filosófica creada a comienzos del siglo XX por el esotérico austríaco Rudolf Steiner. Viniendo de los términos griegos anthropos (hombre) y sophia (sabiduría), es decir, la sabiduría del ser humano, este movimiento sostiene que el hombre es una entidad compleja integrada por cuerpo, alma y espíritu y busca conectar los aspectos espirituales del ser humano con las dimensiones espirituales del universo, a través del autoconocimiento, la meditación y el desarrollo moral. Propone que existe una realidad invisible o inmaterial que puede investigarse mediante métodos conscientes de percepción interior.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hacia sus treinta años (1896) siguió con las sesiones de espiritismo con un grupo de mujeres conocidas como Las Cinco: Anna Cassel, Cornelia Cederberg, Sigrid Hedman y Mathilda Nilsson, reuniéndose periódicamente para realizar sesiones de canalización, meditación, escritura y dibujo automático (la mano se mueve libremente sobre el papel sin la intervención del pensamiento racional ni el control consciente), prácticas que influyeron en el desarrollo posterior de su obra. En estas sesiones creían comunicarse con espíritus llamados los Altos Maestros: Amaliel, Ananda, Clemens, Esther, Georg y Gregor.</p>   <p class="has-text-align-justify">En 1904, Georg y Ananda “pidieron” a Las Cinco la construcción de un templo. Dos años después, Amaliel “encargó” a Hilma af Klint que produjera una cantidad de pinturas para ser colgadas allí, que retrataran el aspecto inmortal del hombre y transmitieran un mensaje a la humanidad. Ella desarrolló 193 “obras para el templo” durante nueve años, piezas que hoy son consideradas como las primeras composiciones abstractas existentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">A partir de 1896, Las Cinco practicaban regularmente la escritura y pintura automáticas a partir de las sesiones de espiritismo desde donde, según ellas, se las pedían. </p>   <p class="has-text-align-justify">Una época efervescente donde descubrimientos como los rayos X o las ondas de radio cuestionaron muchas de las convenciones, abriendo posibilidades de exploración que iban más allá de los cinco sentidos. Y ella, como muchos de sus contemporáneos, no cesó en su búsqueda de lo espiritual y paranormal. Bajo las “órdenes” de Amaliel consolidó la gran producción de su vida, obras que “fueron pintadas directamente a través de mí, sin dibujos preliminares y con gran fuerza. No tenía idea de lo que se suponía que representaban; sin embargo, trabajé con rapidez y seguridad, sin cambiar ni una sola pincelada”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Estaba convencida de que la realidad iba más allá del mundo físico, estableciendo un paralelo espiritual tan real y verdadero como lo material. A diferencia de otros artistas abstractos, no buscaba disolver o interpretar la realidad, sino hacer visible lo invisible, mostrar lo que pueda haber detrás del mundo físico. Con colores pastel, letras, líneas, espirales y formas geométricas con simbologías específicas, repetía motivos como conchas marinas, serpientes, rosacruces, lirios, cisnes o letras, representando dualidades en el universo, lo masculino y femenino, el macrocosmos y el microcosmos, la luz y la oscuridad y el origen y el fin del mundo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Durante 1906 y 1908 creó 111 obras, una cada cinco días. Los espíritus le pidieron 10 pinturas de una belleza paradisíaca que evocaran la infancia, la juventud, la adultez y la vejez.</p>   <p class="has-text-align-justify">En 1908, Steiner visitó su estudio, recomendándole no mostrar sus obras en los próximos cincuenta años, dado su carácter controversial y polémico.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ese año se tomó un descanso de cuatro años, aprovechando para cuidar a su madre ciega y reflexionar.</p>   <p class="has-text-align-justify">En 1944 murió en un accidente de tránsito, dejando más de 1300 obras abstractas y miles de dibujos. Especificó en su testamento que su obra no fuera mostrada hasta veinte años después de su muerte, temía no ser comprendida.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El vacío de poder generado por el JNE ]]>
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                            <![CDATA[ La indecisión del organismo electoral frente a la reelección encubierta dejará a Lima y a otros 20 municipios del país sin alcalde oficial al momento de la juramentación. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 27 Oct 2026 08:54:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El vacío de poder generado por el JNE ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Jurado Nacional de Elecciones es el máximo intérprete de la justicia electoral en el país. Ese mandato constitucional le exige resolver controversias en comicios para evitar, entre tantos posibles problemas, dificultades para la continuidad de la gobernanza.</p>   <p>En ese sentido, la reelección encubierta planteó ese desafío en veintiún municipios del país. Alcaldes en ejercicio optaron por postular como primeros regidores de sus propias listas con la pretensión de eludir la prohibición constitucional de reelección. No obstante, el JNE habiendo recibido esos expedientes desde agosto, prefirió mirar hacia el costado.</p>   <p>El organismo actuó sobre una controversia que sus propias instancias descentralizadas ya habían comenzado a resolver. De hecho, fueron los Jurados Electorales Especiales los que emitieron resoluciones rechazando las tretas.</p>   <p>El JNE, sin embargo, revocó esas decisiones y avaló la práctica de forma inconstitucional, argumentando que postular en una categoría distinta dentro de la misma lista no constituye reelección prohibida.</p>   <p>La consecuencia de esa postura tiene una primera fecha de visibilidad. El 1 de enero de 2027, con el inicio del nuevo período municipal, el JNE no podrá otorgar credenciales de alcalde en los municipios afectados, y la transmisión de mando quedará en suspenso.</p>   <p>Todos esos gobiernos subnacionales arrancarán su periodo de trabajo con al menos cuatro días sin una autoridad plenamente reconocida, dado que el feriado del primer día del año y el fin de semana inmediato postergarán cualquier formalización hasta el lunes 4 de enero de 2027.</p>   <p>Vale decir que este problema es sustantivo porque un gobierno municipal que inicia sin credenciales oficiales parte en desventaja, y esa desventaja la sienten los ciudadanos. La autoridad provisional carecerá del respaldo formal necesario para ejecutar el presupuesto y firmar contratos con plena validez jurídica, y esa limitación condiciona los servicios que el municipio presta a sus vecinos desde el primer día.</p>   <p>Lima como los otros veinte municipios afectados tienen agendas urgentes de problemas sin resolver, y un vacío de poder se convierte, en la práctica, en un vacío de gobierno. Ese escenario representa el precio que pagan los ciudadanos cuando la institucionalidad electoral posterga lo que le corresponde decidir.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Tranquila como una página, por Luz María Bedoya ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/24/tranquila-como-una-pagina-por-luz-maria-bedoya-hnews-1436496</link>
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                            <![CDATA[ “Dijo que ciertas preguntas no justifican un signo de interrogación. Que la exactitud es una cosa abstracta que puede introducirse para poner la historia fuera del alcance. Que la poesía es el zumbido de un momento en el tiempo”.&nbsp; ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Anne Carson. Foto: Jay Dixit.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 27 Oct 2026 00:17:53 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Tranquila como una página, por Luz María Bedoya ]]>
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                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El diálogo creativo entre la poeta <a href="https://larepublica.pe/cultural/2026/10/08/premio-nobel-de-literatura-2026-la-escritora-canadiense-anne-carson-hnews-92056">Anne Carson</a>, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026, y la artista peruana <a href="https://larepublica.pe/cultural/2025/10/17/luz-maria-bedoya-toda-mi-obra-es-un-hibrido-hnews-1114435">Luz María Bedoya </a>nació en febrero de 2021, a raíz de la invitación de Bedoya a participar en su proyecto <em>Todos los faros de la costa peruana</em>, comisionado por el MALI y la Fundación Telefónica Movistar. Carson respondió con un poema —“<em>La muerte del buda y cómo contrapuntearla”</em>— y una nota a pie de página en forma de breve video realizado con su esposo, el artista Robert Currie. El diálogo continúa desde entonces.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>…</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Escribió diciendo que reconocía todos los aspectos de esa historia, que vivió con Currie en Snaefellsbaer durante un invierno en 2008, que el viento ahí solía arrastrar el autobús escolar fuera de la carretera, que aparecían crestas de espuma en la piscina. Dijo que la partitura era maravillosa como documento y que la voz era tan extraña y conmovedora. Cantó con Currie una canción de cuna y la grabó en video. Dijo que era una nota a pie de página. Que todas las voces sonaban bien para ella. Llamó al proyecto <code>«</code>tu mente». Dijo que la luz era fantástica. Dijo que ese poema fue pensado para ser impreso en un solo bloque de texto con los márgenes justificados a izquierda y derecha. Luego escribió <code>«</code>sail on!» y enseguida dijo que todos éramos navegantes desesperados ahora. Llamó <code>«</code>las muchas aguas» a las lagunas alrededor del nevado Ausangate. Llamó <code>«</code>un milagro en sí mismo» al arribo de una caja a su casa en Reykiavik. Dijo que quizás le daría la bufanda azul a Currie, si lograba convencerlo de protegerse del viento. Que algún día yo volvería a Islandia y nos encontraríamos con todas nuestras bufandas puestas. Dijo que el eros era una cuestión de límites, que había que encontrar el borde. Preguntó <code>«</code>¿cómo saben que un borde es un borde?». Dijo que traducir es ver al otro lado algo que no se alcanza, que hacia atrás es el norte, que estar viva es entrar y salir. Que cuando abandonas la presunción de la respuesta, puedes preguntarte qué hacer con tu mente y con tu tiempo, y que vivir ocurre cuando el pensamiento se mueve. Escribió que la mayoría de instantes tienen un sedimento de puerta negra en el fondo del cristal. Dedicó su libro <em>Decreación</em> a sus estudiantes. Escribió <code>«</code>la límpida superficie del duelo» al hablar del poema de Catulo sobre la muerte de su hermano en Troya, y escribió <em>Nox</em> para hablar sobre la muerte del suyo. Dijo <code>«</code>fundir juntos aparición y borradura». Dijo<code>«</code>el hielo es general”. Escribió las palabras <code>«</code>tal vez» y <code>«</code>ponderar» múltiples veces. Dijo que ciertas preguntas no justifican un signo de interrogación. Que la exactitud es una cosa abstracta que puede introducirse para poner la historia fuera del alcance. Que la poesía es el zumbido de un momento en el tiempo. Que todo lo lírico sucede solo una vez. Cuando la llamaron por teléfono a darle la noticia, dijo que estaba escuchando el viento, tomando té, comiendo galletas. Que recién había limpiado el piso. Que para celebrar el premio saldría con Currie a pasear por el bosque y así no tener que contestar el teléfono. Y, entonces, oír la calma.</p>   <p class="has-text-align-justify">…</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>La contribución de Carson para el proyecto </strong><em><strong>Todos los faros de la costa peruana</strong></em><strong> puede escucharse</strong> <a href="https://soundcloud.com/museodeartelima/todoslosfaros-podcast-6-compensacion-de-los-desvios-anne-carson?si=ef35f76fbe39497782ad55d0dc157b42&utm_source=clipboard&utm_medium=text&utm_campaign=social_sharing" target="_blank">aquí.</a></p> ]]></content:encoded>
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