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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Thu, 05 Nov 2026 21:46:03 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ El balance de los cien días, por Marisol Pérez-Tello ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/05/el-balance-de-los-cien-dias-por-marisol-pereztello-hnews-61815</link>
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                            <![CDATA[ A cien días de gobierno, el país necesita recuperar el rumbo, fortalecer la institucionalidad y convertir sus oportunidades en resultados. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori cambió hasta en dos oportunidades promesa de construcción de 3 mil colegios de su plan de gobierno. Foto: Presidencia]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marisol Pérez Tello</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 05 Nov 2026 21:46:03 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El balance de los cien días, por Marisol Pérez-Tello ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Nadie esperaba milagros. Sí era deseable que estos primeros cien días ayudaran a cerrar la polarización y la costumbre de buscar culpables. Si al Perú le va bien, nos va bien a todos; si le va mal, perdemos todos. Decir «se los dije» no resuelve nada.</p>   <p>Hay una oportunidad que no podemos desperdiciar: la confianza que conserva el sector productivo. Puede convertirse en inversión, empleo y crecimiento. Pero hace falta un norte. El gran ausente de estos cien días ha sido el rumbo. Un país que no sabe hacia dónde va difícilmente avanza.</p>   <p>También hay señales que preocupan. Es importante fortalecer nuestras relaciones con todos los países, especialmente con las principales potencias económicas. Pero cooperación no significa sumisión ni puede implicar renunciar a nuestra soberanía. El Perú debe relacionarse con el mundo desde sus propios intereses, con dignidad y autonomía.</p>   <p>Tampoco podemos normalizar los retrocesos en derechos humanos ni abrir paso a la impunidad. Las propuestas de amnistía que busquen impedir la investigación, el procesamiento y la sanción, cuando corresponda, son inadmisibles, vengan de donde vengan. Contravienen las obligaciones internacionales del Perú y debilitan la lucha por la verdad y la justicia.</p>   <p>El equilibrio de poderes es indispensable para la democracia. El Ejecutivo tiene la responsabilidad de gobernar y el Legislativo de legislar, fiscalizar y ejercer sus atribuciones. Pero preocupa que estemos entrando en un juego perverso, más parecido a una campaña electoral permanente que al ejercicio de las responsabilidades de gobierno y a una oposición constructiva, pero firme.</p>   <p>La delegación de facultades no puede convertirse en una excusa para no avanzar. La Constitución contempla distintas herramientas para legislar y dar prioridad a las iniciativas urgentes del Ejecutivo. Cuando hay claridad sobre lo que se necesita y voluntad de construir acuerdos, siempre hay caminos. La Cámara de Diputados no puede convertirse en una mesa de partes donde se decide qué ingresa, pero se pierde la capacidad de deliberar e incidir en lo que finalmente se aprueba.</p>   <p>En seguridad no bastan operativos, anuncios ni visitas a los penales. Se necesita una política pública sostenida, inteligencia para desarticular redes criminales y decisiones firmes que se cumplan. No se debe concentrar a los cabecillas en un mismo penal: podrían coordinar sus redes desde allí.</p>   <p>El sistema penitenciario exige firmeza y visión de futuro. En febrero de 2026, el INPE registraba 104.555 personas en los penales: 38.485 procesadas y 66.070 sentenciadas. El 95% de quienes hoy están presos volverán a la sociedad. Mi apuesta es la resocialización. La cárcel no puede ser una escuela del delito ni un centro de extorsión.</p>   <p>Eso exige control, tecnología, tratamiento y deshacinamiento. Y enfrentar la corrupción. Ningún plan funciona si la corrupción lo captura. Hay que controlar los recursos y asegurar que las decisiones se cumplan. La inteligencia debe servir para anticipar delitos, nunca para perseguir opositores.</p>   <p>Pero tampoco se trata de inventar soluciones simples para problemas complejos. Nada bueno es fácil. Se necesita capacidad, perseverancia y políticas públicas que pongan a las personas en el centro. No podemos perder de vista a quienes enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad: los pueblos indígenas, los niños y niñas, las mujeres y tantas personas que viven sin acceso efectivo a sus derechos y oportunidades. Gobernar también es mirar donde el Estado todavía no llega, escuchar, proteger y generar condiciones para que las personas puedan salir adelante. Necesitamos solidaridad, empatía y compromiso.</p>   <p>También debemos prepararnos para enfrentar los efectos de las lluvias y del fenómeno El Niño. No es momento de buscar a quién echarle la culpa por lo que no se hizo, sino de sumar capacidades y trabajar juntos para hacer, desde ahora, todo lo que esté a nuestro alcance.</p>   <p>No voy a fingir una confianza que todavía no existe. La confianza se construye cada día, con resultados. El país tiene oportunidades; necesitamos un gobierno que las convierta en seguridad, trabajo y esperanza.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Leer y comprender: el desafío pendiente en el Perú, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/leer-y-comprender-el-desafio-pendiente-en-el-peru-por-diego-alonso-sanchez-hnews-88051</link>
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                            <![CDATA[ Se cree que la lectura termina cuando se cierra el libro; sin embargo, en realidad, el aprendizaje apenas comienza. Para miles de estudiantes peruanos, el verdadero problema surge cuando deben utilizar lo leído para explicar lo entendido de manera literal, inferir una idea o formular una opinión. La comprensión lectora continúa siendo una brecha educativa que limita el desempeño escolar y, sin lugar a dudas, la participación ciudadana de nuestros estudiantes. ]]>
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                            <image:title><![CDATA["Es fundamental promover la lectura desde la infancia, facilitar el acceso a libros, fortalecer la formación docente y crear espacios de acompañamiento". Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 05 Nov 2026 21:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Leer y comprender: el desafío pendiente en el Perú, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Cuando hablamos de la competencia lectora en la Educación Básica Regular, no nos referimos únicamente al reconocimiento de palabras, frases u oraciones. Esta implica localizar información, relacionar ideas, deducir aquello que el texto no expresa de manera directa y evaluar críticamente su contenido. A veces, estos procesos se realizan para uno mismo, pero también están dirigidos hacia otras personas. Por ello, leer implica construir significados mediante la interacción entre el texto, los conocimientos previos, el contexto del estudiante y sus posibles interlocutores. Es un hecho social.</p>   <p class="has-text-align-justify">En el Perú, la dimensión del problema quedó reflejada en los resultados de <strong>PISA 2025</strong>: el país obtuvo 390 puntos en lectura y una proporción importante de alumnos no alcanza el nivel 2 de lectura, considerado el umbral en el que los estudiantes comienzan a demostrar capacidades para participar de manera efectiva en la vida social. Esta situación revela una dificultad que va más allá del curso de Comunicación, pues para comprender una consigna, resolver un problema matemático o interpretar un texto científico resulta indispensable comprender lo que se lee, para referirnos solo al ámbito académico.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este déficit en los estudiantes también tiene consecuencias fuera del aula. Quien no comprende adecuadamente la información escrita enfrenta mayores dificultades para analizar mensajes, distinguir hechos de opiniones y tomar decisiones fundamentadas; en definitiva, se ven afectadas las posibilidades de generar nuevos conocimientos y favorecer su desarrollo integral. Por ello, fortalecer la comprensión lectora no significa solamente mejorar las calificaciones, sino ampliar las herramientas con las que los alumnos, como ciudadanos activos, interpretan su realidad y participan en ella.</p>   <p class="has-text-align-justify">El pedagogo brasileño Paulo Freire, quien investigó profundamente la dimensión social del aprendizaje de la lectoescritura, sostenía que “la alfabetización no solo es un juego de palabras, sino la conciencia reflexiva de la cultura, la reconstrucción crítica del mundo humano, la apertura de nuevos caminos”. Según su propuesta, aprender a leer adecuadamente proporciona una herramienta fundamental para ampliar los conocimientos y mejorar las oportunidades socioeconómicas de las personas.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>No solo es tarea del maestro</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a esta problemática, el papel del docente es fundamental. Dentro del aula, su trabajo, ligado a la retroalimentación, constituye una herramienta clave. No se trata de corregir con un simple «está bien» o «está mal», ni de entregar inmediatamente la respuesta correcta. Su labor es incentivar el proceso cognitivo que permita al estudiante reconocer dónde se encuentra, qué objetivo debe alcanzar y cuáles son los pasos que puede seguir para mejorar.</p>   <p class="has-text-align-justify">En efecto, el rol del magisterio es determinante, pero para afrontar esta problemática se necesita el compromiso del Estado, las familias y la comunidad. Es fundamental promover la lectura desde la infancia, facilitar el acceso a libros, fortalecer la formación docente y crear espacios de acompañamiento. Pero, para alcanzar ello, se deben reducir las desigualdades sociales y económicas que dificultan el aprendizaje. No es solo un tema relacionado con el trabajo en el aula: se trata de desarrollar competencias que nuestros estudiantes puedan utilizar para impulsar la mejora de su entorno.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>La tendencia Latinoamericana</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Los resultados de PISA 2025 muestran que la crisis de la comprensión lectora no es un problema exclusivo del Perú, sino –lamentablemente— una tendencia internacional que ya era observada antes de la pandemia. La lectura figura entre las áreas que más han retrocedido en la última década. Frente a este indicador, se suma la disminución de la lectura por placer, el creciente uso de dispositivos digitales y la exposición a contenidos breves y fragmentados que pueden afectar la capacidad para comprender textos extensos y más complejos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por esto, el Perú debe convertir la comprensión lectora en una prioridad de sus políticas públicas y actuar desde ahora, sin esperar a que una nueva evaluación confirme lo que ya sabemos. No basta con acumular datos, emitir diagnósticos ni limitarse a la autocrítica burocrática. Es necesario pasar a la acción y asumir con responsabilidad la búsqueda e implementación de soluciones. Solo así podremos superar el estancamiento social –y político— al que nos ha conducido relegar la educación durante tanto tiempo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Nicomedes Santa Cruz: un cimarrón de nuestro tiempo, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/04/nicomedes-santa-cruz-un-cimarron-de-nuestro-tiempo-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-186456</link>
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                            <![CDATA[ A través de su poesía, discografía y su labor periodística, combatió el racismo y visibilizó el aporte histórico y cultural de los afroperuanos en la formación del Perú. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Nicomedes Santa Cruz. Foto: ARCHIVO.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 05 Nov 2026 20:04:38 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Nicomedes Santa Cruz: un cimarrón de nuestro tiempo, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>“A La Molina no voy más</p>   <p class="has-text-align-justify">porque echan azote&#039; sin cesá”</p>   <p class="has-text-align-justify">La noche pasada y con ocasión del Día de la Canción Criolla, escuché este doloroso estribillo que aún se canta en el Perú. La tortura y las vejaciones sufridas por los esclavos negros son evocadas allí.</p>   <p class="has-text-align-justify">No era la primera vez que lo oía, pero en los años ochenta tuve la suerte de conversar con un peruano extraordinario, <strong>Nicomedes Santa Cruz</strong> (1925-1992), quien me contó la historia que da sentido a ese panalivio.</p>   <p class="has-text-align-justify">Según me relató Nicomedes, al hacendado de La Molina, diecisiete esclavos se le habían fugado, pero los recuperó después de un mes en el que los cimarrones no pudieron encontrar un sitio donde esconderse. Entonces, aunque su caporal le había aconsejado que solamente les cortara las orejas, los mandó a ejecutar al sentirse presionado por el pedido general de los otros patrones que se veían amenazados por el mal ejemplo.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Cuando se sacrifica un toro en la arena, por lo menos se puede aprovechar su carne”, pensó.</p>   <p class="has-text-align-justify">Le respondieron: “Es la ley, y usted tiene que cumplirla”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Pensó que la ley le iba a significar un dispendio considerable, puesto que los diecisiete negros habían sido ejemplares de crianza, robustos y carísimos representantes de su raza, y tal lo fueron que no fue necesario atarlos a una estaca para ser flechados porque preferían la muerte a continuar en La Molina.</p>   <p class="has-text-align-justify"> “A la Molina no voy más porque echan azote sin cesá”, eso dicen que cantaban antes y después de morir.</p>   <p class="has-text-align-justify">-¿Después de morir cantaban?</p>   <p class="has-text-align-justify">-¡Claro!, porque dejaron fantasmas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Cimarrón era llamado por entonces el esclavo que se rebelaba en busca de la libertad. En nuestros días, el poeta Santa Cruz, con su poesía brava y montaraz que es un desafío permanente, puede merecer el mismo nombre: cimarrón.</p>   <p class="has-text-align-justify">Me acuerdo de que conocí a Nicomedes en la Casa de la Cultura. Él era poeta, decimista, investigador y promotor cultural. De inmediato nos hicimos amigos y comenzamos a tratarnos de compadres. Más joven que él, me sentía feliz de tener amistad con un hombre que promovía los derechos del pueblo afroperuano e intentaba reconstruir su memoria histórica.</p>   <p class="has-text-align-justify">Era un poeta permanente y creaba décimas con todo lo que estuviera frente a sus ojos. Ese es acaso su primer aporte. El segundo es su formidable contribución a la música afroperuana. Y el tercero es su permanente investigación que ayudaría a sistematizar el folklore afroperuano.</p>   <p class="has-text-align-justify">Escribiría Nicomedes:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Del África llegó mi abuela</p>   <p class="has-text-align-justify">vestida con caracoles,</p>   <p class="has-text-align-justify">la trajeron los españoles</p>   <p class="has-text-align-justify">en un barco carabela.</p>   <p class="has-text-align-justify">La marcaron con candela,</p>   <p class="has-text-align-justify">la carimba fue su cruz.</p>   <p class="has-text-align-justify">Y en América del Sur</p>   <p class="has-text-align-justify">al golpe de sus dolores</p>   <p class="has-text-align-justify">dieron los negros tambores</p>   <p class="has-text-align-justify">ritmos de la esclavitud”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hay poemas como el que acabo de evocar que dan información sobre la bestial explotación que han sufrido los esclavos y sus herederos en el Perú.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Por una moneda sola</p>   <p class="has-text-align-justify">la revendieron en Lima</p>   <p class="has-text-align-justify">y en la hacienda ‘La Molina’</p>   <p class="has-text-align-justify">sirvió a la gente española.</p>   <p class="has-text-align-justify">Con otros negros de Angola …”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Las diversas convulsiones y movimientos sociales que han buscado cambios hacia el progreso en nuestra historia intentaron lograr que todos los peruanos ocupen el espacio que les corresponde. Sin embargo, la emergencia abusiva de un pasado criminal ha aplastado mucho de aquello.</p>   <p class="has-text-align-justify">Recordar voces como las de Nicomedes significa comenzar a comprender al Perú y tal vez sea algo de lo que debemos hacer en adelante. Nicomedes es uno de los libertadores de nuestra cultura, y debemos recordar todo el tiempo su afán por ubicar al pueblo afrodescendiente en los espacios políticos y sociales que le corresponde.</p>   <p class="has-text-align-justify">-Ojalá hubieras nacido en el norte del Perú. Ya tendríamos escrita nuestra historia -le dije una vez.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nicomedes sonrió y comenzó a recordar unas décimas que había escrito a Chepén, el pueblo de mi nacimiento.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Antes que el rudo Pizarro</p>   <p class="has-text-align-justify">y antes que el Inca también</p>   <p class="has-text-align-justify">cuando el cerro era un guijarro</p>   <p class="has-text-align-justify">ya Chepén era Chepén.</p>   <p class="has-text-align-justify">Diez siglos antes de ahora,</p>   <p class="has-text-align-justify">mil años de cien en cien,</p>   <p class="has-text-align-justify">cuando era niña la jora</p>   <p class="has-text-align-justify">ya Chepén era Chepén”</p>   <p class="has-text-align-justify">Un día en que yo caminaba con mi amigo Desiderio Blanco (después rector de la Universidad de Lima), nos topamos con Nicomedes y se me ocurrió presentarlos. A la manera española, Desiderio dijo su apellido y esperó que Nicomedes repitiera el suyo.</p>   <p class="has-text-align-justify">-Blanco -dijo y repitió: -Blanco. Blanco -esperando el apellido de su presentado.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nicomedes se lo quedó mirando y respondió:</p>   <p class="has-text-align-justify">-¡No-é’ para tanto!</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El desgobierno continúa, 100 días después ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/05/el-desgobierno-continua-100-dias-despues-editorial-228045</link>
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                            <![CDATA[ El balance de la gestión del fujimorismo en el Ejecutivo coincide con el de Boluarte, Jerí y Balcázar. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 05 Nov 2026 06:02:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El desgobierno continúa, 100 días después ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En política, la evaluación de los primeros cien días de un gobierno tiene normalmente una doble intención. Por un lado, permite a la ciudadanía dejar de mirar la coyuntura como piezas sueltas para empezar a ver cómo se desarrolla el proceso democrático en el país. Por otro lado, son balances que a un gobierno responsable siempre les viene bien porque debería incentivar correcciones a la gestión pública que ejercen.</p>   <p>Vale aclarar que este período ciertamente no basta para resolver los problemas estructurales de un país, que en el caso del Perú no son pocos.</p>   <p>Teniendo todo esto en consideración, el recuento de esta primera centena de días de la presidenta Keiko Fujimori, para pesar de los postergados peruanos, no habla de logros incompletos ni de reformas en tránsito, sino de un Estado que opera bajo los mismos parámetros en que fue recibido.</p>   <p>La seguridad, que fue el eje central de la oferta fujimorista sigue en condiciones parecidas a la gestión de Boluarte, Jerí y Balcazar. Al cabo de este primer trimestre, la tendencia delictiva se mantiene sin que emerja una política de seguridad articulada que justifique la expectativa sembrada durante la campaña.</p>   <p>Paralelamente, los mercados populares reflejan, con más fidelidad que cualquier estadística oficial, la presión que la canasta básica acumula sobre los hogares peruanos. En otras palabras, no es casualidad que los precios de los productos de primera necesidad hayan continuado su escalada sin que el partido gobernante haya exhibido una propuesta de estabilización, más allá de pronunciamientos que no han encontrado traslado en las finanzas públicas.</p>   <p>En este desgobierno destaca en los mismos términos la gestión del canciller Carlos Espá, quien además de exponer a la jefa de Estado al bochornoso viaje a El Salvador, ha marcado un giro que contrasta con la tradición diplomática peruana, cimentada durante décadas en el respeto al derecho internacional y en la independencia de criterio frente a los bloques de poder de turno.</p>   <p>Esa línea no es menor porque ha acelerado la precarización de lo que fuera una de las islas de eficiencia en el Estado peruano. Y esa pérdida de liderazgo es sentida en el sistema internacional. Lo único aprobado ha sido el Escudo de las Américas que hasta ahora no ha presentado al país una hoja de ruta que justifique su adhesión.</p>   <p>Sin embargo, el episodio más revelador de esa brecha entre el discurso y la ejecución es la delegación de facultades que el oficialismo obtuvo del Congreso, luego de desnaturalizar su reglamento para imponer puntos sin consenso. A cien días del inicio del mandato, ningún decreto ha sido publicado hasta el momento.</p>   <p>Pero este desgobierno corresponde a la continuidad de un régimen que carece de voluntad y capacidades reales para convertir compromisos en acción para luchar contra la criminalidad y gobernar para los peruanos. Y eso, por el bien del país, debe corregirse pronto.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una trinchera, por Carlos Caamaño ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/02/una-trinchera-por-carlos-caamano-hnews-123402</link>
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                            <![CDATA[ La exhibición reúne a un grupo de creadores con base en ambas ciudades -la mayoría provenientes del ámbito fotográfico, y otros identificados con medios más disímiles- que nos presentan proyectos que se detienen a analizar la alteración de estos dos territorios, irrumpiendo no solo en el paisaje de la ciudad, sino también en el paisaje suburbano, y sus dinámicas socioculturales. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Revisitación e intervención del centro histórico de Lima mediante el archivo fotográfico del francés Alphonse Bernós, por Sonia Cunliffe.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 04 Nov 2026 18:25:01 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una trinchera, por Carlos Caamaño ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La ciudad ha sido siempre una fuerza vital para el arte fotográfico. Una fuente de inspiración. Un espacio para explorar. Un lugar que ha originado una infinidad de representaciones visuales, sean documentales, conceptuales, pictóricas o experimentales, entre muchas otras. Con el avance de la modernidad, la tecnología y el reconocimiento de la fotografía como medio de expresión, el paisaje urbano fue ganando notoriedad como símbolo iconográfico, como un género en sí mismo. Punto de inflexión clave, fue <em>New Topographics: Photographs of man altered landscape</em>, exhibición que se inaugura en 1975 en la George Eastman House de Rochester (Estado de Nueva York), planteando una ruptura en el valor documental del paisaje urbano, hacia nuevas formas de representación. La exhibición no solo incluyó la obra de autores ampliamente reconocidos en el campo de la fotografía, como Robert Frank, sino que comprendió también la presencia de artistas que utilizaban la fotografía como recurso y lenguaje con un objetivo distinto al de plasmar una imagen plenamente fotográfica, como es el caso de Ed Ruscha.</p>   <p class="has-text-align-justify">No es casualidad que el arte fotográfico orientado al paisaje urbano haya tenido un gran desarrollo en Europa y USA en los años 70 y 80, décadas marcadas por el surgimiento de políticas económicas neoliberales, las cuales aceleraron el crecimiento y la transformación de las ciudades, siendo así caldo de cultivo para el pensamiento crítico desde las artes visuales. En el Perú, el neoliberalismo se instaura algunos años más tarde. Durante la década de los 90 y los inicios del siglo XXI, aquella corriente se posiciona de forma galopante, teniendo como una de sus principales consecuencias el crecimiento y la mutación de los centros urbanos. La migración, la globalización, el libre mercado y una fuerte tendencia privatizadora generan cambios profundos en el perfil de las ciudades. Lima, como ciudad capital, y Arequipa, como segundo gran centro y principal eje del sur andino del país, no escapan a este fenómeno.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/11/04/6ae8fc652998607e4a0c8076.jpg" alt="Fotografía de Ros Postigo." width="1250" height="735"/><figcaption>Fotografía de Ros Postigo.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">En este contexto se instala <em>Arequipa / Lima: Reflexiones sobre la fotografía y la ciudad</em>. La exhibición reúne a un grupo de creadores con base en ambas ciudades -la mayoría provenientes del ámbito fotográfico, y otros identificados con medios más disímiles- que nos presentan proyectos que se detienen a analizar la alteración de estos dos territorios, irrumpiendo no solo en el paisaje de la ciudad, sino también en el paisaje suburbano, y sus dinámicas socioculturales. Mientras que los proyectos vinculados a Arequipa llevan la mirada a aspectos más relacionados al patrimonio, como el sillar y la campiña, las propuestas provenientes de Lima tienen un carácter más heterogéneo, quizás como reflejo de las propias complejidades que toda ciudad capital enfrenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">En <em>Arequipa / Lima: Reflexiones sobre la fotografía y la ciudad</em>, el territorio en estado vulnerable es un punto de encuentro que se manifiesta formalmente a través de la <em>fotografía extendida</em>, es decir, la fotografía que va más allá de su representación figurativa y tradicional, como un lenguaje interdisciplinario capaz de expresar e interpretar la distancia que separa lo real de sus representaciones, constituyéndose así como una metáfora de la sociedad en términos de análisis crítico de nuestra historia reciente.</p>   <p class="has-text-align-justify">La campiña y el desierto, dos territorios, una trinchera.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>…</strong></p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Participan en </strong><em><strong>Arequipa / Lima: Reflexiones sobre la fotografía y la ciudad</strong></em></p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Nereida Apaza, Raúl Chuquimia, Jessica Cáceres, Sandra Cáceres, Rafaella Castagnola, Sonia Cunliffe, Ana De Orbegoso, Jorge Luis Dieguez, Sergio Fernández, Mafe García, Sebastián González, Fernando Gygax, Morfi Jimenez, Martín Lopez de Romaña, Leslie Osterling, Ros Postigo, Hans Stoll, Jimy Tapia, Morgana Vargas Llosa, Sergio Urday y Paul Xyu.</strong></p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Curaduría: Carlos Caamaño.</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Presentan: Fundación BBVA y HAY Festival Arequipa.</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde el 7 de noviembre.</p>   <p class="has-text-align-justify">Casa Tristán del Pozo: Calle San Francisco 108, Arequipa.</p> ]]></content:encoded>
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                        <item>
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                                <![CDATA[ Justicia y esperanza para las niñas Awajún y Wampis, por Las Tejedoras ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/04/justicia-y-esperanza-para-las-ninas-awajun-y-wampis-las-tejedoras-hnews-277384</link>
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                            <![CDATA[ El informe de UNICEF e INEI reveló que el 46% de la niñez indígena amazónica enfrenta agresiones físicas o psicológicas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La OEA inicia misión en Condorcanqui para abordar la crisis de violencia sexual contra niñas indígenas awajún y wampis. La delegación evaluará la respuesta del Estado peruano al problema.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 04 Nov 2026 16:57:05 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Justicia y esperanza para las niñas Awajún y Wampis, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>Marilú Wiegold Umlauff. Comunicadora. Miembro del Voluntariado ‘Desafío Condorcanqui’. </em></p>   <p class="has-text-align-left">El nuevo caso de violencia sexual contra una niña de siete años en una comunidad indígena en Amazonas nos recuerda que erradicar la violencia sexual contra las niñas y adolescentes awajún y wampis es un deber de humanidad y justicia histórica. Y nos deja claro que el dolor que enfrentan no nace de tradiciones ancestrales, sino del abuso de poder, de contextos de pobreza y del abandono de un Estado que no ha sabido protegerlas.</p>   <p class="has-text-align-left"> </p>   <p class="has-text-align-left">La etnia, el género, la edad y el desamparo estatal se entrelazan ampliando su vulnerabilidad. UNICEF e INEI (2026) advierten que el 46% de la niñez indígena amazónica sufre agresión física o psicológica. En Condorcanqui, datos de la Minsa y del Gobierno Territorial Autónomo Awajún revelan que el 34% de las y los adolescentes ha sido víctima de violencia. Asimismo, un reciente informe del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (MESECVI) alerta que la violencia sexual está normalizada y que las barreras geográficas y de justicia generan impunidad y urgen a una respuesta multisectorial e intercultural que valore e incorpore el rol protector de las propias comunidades indígenas.</p>   <p class="has-text-align-left">Pero en medio del dolor, hay expectativa por quién las defienda frente a la impunidad, la lejanía y la ausencia estatal. Destaca el valor de las organizaciones indígenas, que rompen el silencio y norman la convivencia interna para frenar esta lacra. Clave, también, la propuesta del MIMP de apoyar y capacitar a las defensoras comunitarias, verdaderos puentes de contención y afecto entre las víctimas, sus familias y los servicios del Estado.</p>   <p class="has-text-align-left">A esto se suma el grupo de trabajo del Congreso, que este martes llega a Condorcanqui para vigilar la acción del Ejecutivo y la Justicia, con miras a la creación de una Comisión Especial. Estamos ante una oportunidad de diálogo auténtico entre las autoridades del Estado y las comunidades. Hay esperanza para defender la vida y dignidad de nuestras niñas y adolescentes amazónicas. Ese es su derecho y es el gran desafío.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El autorretrato como exploración de la identidad, por Teresa Bracamonte ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/03/el-autorretrato-como-exploracion-de-la-identidad-por-teresa-bracamonte-hnews-70014</link>
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                            <![CDATA[ “La belleza también atraviesa mi investigación como un ideal social que condiciona cómo nos percibimos y somos percibidos. Responder a determinados estándares puede abrir puertas, pero también generar prejuicios y encasillamientos. Al utilizar mi cuerpo como medio de expresión, mi obra corre el riesgo de ser interpretada únicamente desde la apariencia, sin atender a los cuestionamientos que plantea. La belleza puede atraer la mirada, pero también limitar lo que somos capaces de ver”. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Teresa Bracamonte. Foto: Christian Guillermo Sotomayor.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 04 Nov 2026 14:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El autorretrato como exploración de la identidad, por Teresa Bracamonte ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p> Me formé como artista plástica en Perú. Du­rante mis estudios des­cubrí una pasión por la fotografía que me llevó a París, donde viví siete años y cursé una maes­tría en Fotografía y Arte Contemporáneo en la Universidad París VIII. Mi tesis investigó la representación de la mu­jer como objeto de deseo en la historia de la fotografía y cómo la mirada masculina (<em>male gaze</em>) puede interiorizarse hasta llevarnos a objetivarnos a nosotras mismas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Mi relación con la imagen había comen­zado antes. Entre los 18 y los 26 años trabajé como modelo de pasarela. Acostumbrada a ser dirigida por fotógrafos, marcas y direc­tores de arte, conocí la distancia entre la imagen que otros construían de mí y cómo yo me percibía. Aunque mi apariencia respondía a ciertos ideales de belleza, yo no me sentía segura de mí misma y expe­rimentaba pánico escénico. Comprendí que nuestra autopercepción no siempre coincide con la mirada ajena.</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde 2011 realizo autorretratos. Mi­rando hacia atrás, creo que, quizás incons­cientemente, esta práctica surgió de la necesidad de pasar de objeto de represen­tación a sujeto capaz de decidir, construir y cuestionar mi propia imagen. Mi cuerpo se convierte en un medio para explorar cómo construimos la identidad: me trans­formo en diversos personajes y encarno múltiples roles y estereotipos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Para las mujeres, el autorretrato fotográfi­co ha sido una herramienta de exploración, afirmación y construcción de la identidad, así como de emancipación. Ya en el siglo XIX, la condesa de Castiglione, uno de mis referen­tes predilectos, a quien descubrí durante mi investigación de tesis en París, experimenta­ba con su imagen mediante retratos escenifi­cados. Más adelante, Claude Cahun y Cindy Sherman utilizaron su cuerpo para encarnar personajes y cuestionar las convenciones de la representación femenina.</p>   <p class="has-text-align-justify">En <em><strong>I Am Your Fantasy</strong></em><em> </em>(2023), mi expo­sición individual en Bruselas, exploré la sexualización femenina y cómo la iden­tidad puede convertirse en una fantasía construida bajo la mirada ajena. En algunas obras me autosexualicé deliberadamente, recurriendo a códigos del erotismo, la por­nografía o el BDSM. La provocación no es un fin en sí mismo: me interesa incomodar la mirada y preguntarnos cuándo el deseo es verdaderamente nuestro y cuándo en­carnamos expectativas ajenas. La seduc­ción puede ser una herramienta de poder, pero también un arma de doble filo: puede emanciparnos o extraviarnos en la fantasía de otra persona. La fantasía como construc­ción de identidad es un cuestionamiento que trasciende el género. Buscando acep­tación y amor, todos corremos el riesgo de dejar de ser para parecer o complacer.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/11/04/6ae99464e58b1fd6110092a3.jpg" alt="NOT FOUND , 2026, MONOTIPIA SERIGRÁFICA,VARIACIÓN 2." title="NOT FOUND, 2026. MONOTIPIA SERIGRÁFICA. VARIACIÓN 2." width="1250" height="735"/><figcaption>NOT FOUND, 2026. MONOTIPIA SERIGRÁFICA. VARIACIÓN 2.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La belleza también atraviesa mi investi­gación como un ideal social que condiciona cómo nos percibimos y somos percibidos. Responder a determinados estándares puede abrir puertas, pero también generar prejuicios y encasillamientos. Al utilizar mi cuerpo como medio de expresión, mi obra corre el riesgo de ser interpretada única­mente desde la apariencia, sin atender a los cuestionamientos que plantea. La belleza puede atraer la mirada, pero también limi­tar lo que somos capaces de ver.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hace dos años regresé a Lima. Mi arte comenzó a profundizar en una dimensión más introspectiva y existencial, centrada en el autoconocimiento y las tensiones entre lo consciente y lo inconsciente. En <em><strong>UMBRA</strong></em>, mi reciente exposición individual en <strong>Casa Fugaz</strong>, presentada en el marco de Open Call – Curaduría Abierta, exploro qué existe detrás de los roles que inter­pretamos. Me acerco a los conceptos de Persona y Sombra de Carl Gustav Jung: las máscaras con las que nos presentamos al mundo y aquellos aspectos de nosotros mismos que aún no logramos reconocer o comprender plenamente.</p>   <p class="has-text-align-justify">En esta búsqueda aparecen la necesidad de encajar, la persecución de ideales de belle­za y perfección inalcanzable, y las formas de autodestrucción que pueden surgir al inten­tar satisfacer expectativas ajenas. También me interesa la distancia entre nuestra auto­percepción y la mirada de los demás.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿Cuánto de lo que creemos conocer de no­sotros mismos permanece todavía oculto? La exposición comienza con un iceberg inverti­do, una metáfora que altera la relación habi­tual entre lo visible y lo oculto: aquello que normalmente permanece bajo la superficie emerge, como una invitación a explorar las profundidades de nuestra propia identidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">Para mí, el autorretrato va más allá de re­presentar mi imagen. Mi cuerpo y mi rostro son el punto de partida para explorar cuestio­namientos que nos atraviesan a todos: quié­nes somos, cómo construimos nuestra identi­dad y qué permanece oculto detrás de lo que mostramos al mundo. Así, el autorretrato deja de hablar de mí para convertirse en un espejo de la condición humana.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El crimen organizado apunta al poder local ]]>
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                            <![CDATA[ Los municipios son hoy el principal frente de la disputa entre el Estado y el crimen organizado. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Wed, 04 Nov 2026 03:49:02 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El crimen organizado apunta al poder local ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El municipio es la forma más próxima del Estado al ciudadano y a la vez, lamentablemente, se ha convertido en el más vulnerable a la inseguridad y penetración de agentes ilegales. En los últimos años, las políticas de descentralización han buscado que los gobiernos locales administren los recursos locales sin contar que la persistente brecha de capacidades y fiscalización han hecho de ellos el caldo de cultivo de la captura estatal.</p>   <p>La pugna más reciente comienza antes del sufragio. Durante la campaña municipal de 2026, decenas de candidatos han enfrentado extorsiones y atentados en diversas regiones de todo el país. Y en la ejecución de esas amenazas se encuentran las mafias que operan con mayor o menor complejidad dependiendo de la región.</p>   <p>Sin embargo, el peligro ha persistido más allá de los resultados electorales. Esta semana, el alcalde electo de Villa El Salvador, Marcelino Huamán Cano, sufrió un atentado con un explosivo en su vivienda, a pocos días de su proclamación. En Huanchaco, La Libertad, el alcalde electo, Jordan Piminchumo Méndez, denunció el cobro de cupos por montos que, en algunos casos superan los treinta mil soles cada mes.</p>   <p>Y, lo peor, es que en lo que va del año, tres alcaldes en funciones han sido asesinados en distintas partes del país.</p>   <p>Expertos en seguridad afirman que la lógica de esta penetración responde a la disputa por el control del territorio a manos de distintas organizaciones criminales. Y, ante ello, el Estado lo único que ha hecho es debilitar las normas que se precisan para la persecución del delito.</p>   <p>Para pesar de los peruanos, el oficialismo ha insistido en la desregulación normativa y ahora se ven los resultados. Varias autoridades locales que operan bajo presión no responden necesariamente a quienes la votaron, sino a quienes la financian o intimidan. Esa dinámica ineludiblemente pervierte el vínculo que da sentido a la democracia entre la representación política y el electorado, esto es, en el nivel más concreto de la vida pública.</p>   <p>La respuesta institucional, que debiera ser preventiva y articulada, con reformas profundas y con visión de Estado hacia la propia policía y las políticas de descentralización, han sido hasta ahora solo reactivas y solapadas por videos de TikTok de la presidenta y sus ministros. El riesgo es tan serio que de continuarse en la reactividad, el primer eslabón del Estado seguirá siendo capturado desde abajo.</p> ]]></content:encoded>
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