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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
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                                <![CDATA[ Muere Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio encendió a toda España y generó el adelanto de las elecciones ]]>
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                            <![CDATA[ El Sindicato de Inquilinas informó del fallecimiento de la mujer, cuyo desalojo del 23 de septiembre se convirtió en símbolo de la crisis habitacional y aceleró la crisis del gobierno de Pedro Sánchez. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Maricarmen Abascal se convirtió en ícono del derecho a la vivienda]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/politica">Política</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 19:41:08 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Muere Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio encendió a toda España y generó el adelanto de las elecciones ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Maricarmen murió hoy miércoles 07 de octubre, catorce días después de que la sacaran de su casa.</p>   <p>Tenía 87 años y se apagó en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde estaba ingresada desde el día del desalojo. El Sindicato de Inquilinas, que la acompañó hasta el final, dio la noticia con un mensaje que termina con la promesa de seguir luchando por ella.</p>   <h2><strong>Setenta años en la misma casa</strong></h2>   <p>Maricarmen Abascal llegó a la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Retiro, en 1956. Ahí hizo su vida. En 2018 una sociedad llamada Urbagestión compró el edificio, sostuvo que su contrato ya había vencido y le planteó una salida imposible. Comprar el piso por unos 250.000 euros o pagar una renta de 1.650 euros al mes con una pensión que rondaba los 1.400.</p>   <p>Ella nunca fingió que podía. Lo dijo con su propia voz hace un par de años, &quot;no tenía ese capital ni loca&quot;, y a su edad ningún banco iba a prestarle. Siguió pagando los 450 euros de siempre.</p>   <p>La Justicia le dio la razón solo al principio. Un juzgado de Madrid rechazó la demanda, pero la Audiencia Provincial y después el Tribunal Supremo respaldaron a la empresa. El desahucio, de hecho, era legal. Cuatro intentos después, la ONU pidió frenarlo y nadie lo frenó.</p>   <h2><strong>El día en que la sacaron en camilla</strong></h2>   <p>El 23 de septiembre la puerta del edificio cedió ante un ariete. Dentro quedaban familiares y cuatro integrantes del Sindicato. Maricarmen salió en camilla y terminó en el hospital. La foto recorrió el país antes de que anocheciera.</p>   <p>La protesta llegó antes que la noticia en los telediarios. Esa misma tarde el Sindicato convocó concentraciones urgentes en doce ciudades. En Madrid más de diez mil personas se plantaron frente al ático de Isabel Díaz Ayuso, y la Policía cargó contra un grupo. Al día siguiente se sumaron dieciséis ciudades más. El fin de semana trajo más de cincuenta movilizaciones bajo un lema que ya miraba lejos, &quot;Hacia la huelga general&quot;. En la Puerta del Sol se instaló una acampada que sigue en pie.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/6ac6955816481d28e808068a.jpg" alt="Protestas en favor de Maricarmen Abascal" width="1250" height="735"/><figcaption>Protestas en favor de Maricarmen Abascal</figcaption>   <h2>&quot;No he logrado defender mi casa&quot;</h2>   <p>Dos días después, el Sindicato difundió un vídeo en el que Maricarmen habla desde el Gregorio Marañón. Agradeció a quienes fueron a su desahucio, entre ellos a los niños, y sobre su derrota lamentó la situación en la que estaba: &quot;No he logrado defender mi casa”, sentenció.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Lamentamos comunicar que en el día de hoy ha fallecido Maricarmen.  "Un día aquí en Madrid, nos fuimos a juntar a defender las casas que nos quieren robar. Maricarmen no estás sola, nada nos detendrá. El Sindicato es familia, lo vamos a luchar." https://t.co/jjFLmrIshx</p>— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) <a href="https://x.com/InquilinatoMad/status/2107907059077255328?ref_src=twsrc%5Etfw">October 7, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;El desahucio de Maricarmen de hoy es una tragedia que no podemos aceptar”,  adivrtió <strong>Sánchez </strong></h2>   <p>El presidente del Gobierno habló desde Nueva York, donde participaba en la Asamblea General de la ONU. Dijo que las competencias en vivienda son de ayuntamientos y comunidades, y acusó al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid de estar más pendientes de comprar y vender áticos. Sobre el desahucio fue categórico y sostuvo que &quot;el desahucio de Maricarmen de hoy es una tragedia que no podemos aceptar&quot;.</p>   <p>También afirmó que, si el Parlamento hubiera convalidado antes del verano su decreto de vivienda, Maricarmen seguiría en su casa.</p>   <p>Cuatro días después, en un mitin en Getafe, cambió el tono y le habló directamente. Había visto el vídeo en el que ella le pedía un decreto para aliviar la emergencia habitacional. &quot;Maricarmen, tengo un mensaje para ti&quot;, dijo, y pidió a los grupos un último esfuerzo para aprobar la norma por ella y por los millones de españoles que sufren por la vivienda.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Maricarmen tiene un mensaje para todas: esto no puede volver a pasar.  Necesitamos un decreto que impida cualquier desahucio sin alternativa habitacional, garantice contratos estables, congele los alquileres y acabe con las estafas de los rentistas. https://t.co/MfaY4ALDow</p>— Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid (@InquilinatoMad) <a href="https://x.com/InquilinatoMad/status/2103837292519448662?ref_src=twsrc%5Etfw">September 26, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;Por orden judicial, no por otro motivo, no es una decisión nuestra”, <strong>la derecha responde</strong></h2>   <p>Al otro lado, las reacciones fueron más frías. Ayuso defendió el desahucio ante el Círculo de Empresarios, un día después de que ocurriera y aseveró que se había cumplido una ley que el Gobierno y sus socios tuvieron ocho años para cambiar, llamó &quot;algaradas&quot; a las protestas y acusó al Sindicato de acosarla. &quot;Por orden judicial, no por otro motivo, no es una decisión nuestra&quot;, agregó.</p>   <p>Alberto Núñez Feijóo tardó dos días en hablar. Calificó el caso de &quot;descorazonador&quot;, dijo que no usaría a Maricarmen para hacer política y atribuyó al Gobierno la responsabilidad de agitar el tema. Cuca Gamarra, del PP, coincidió con Ayuso en que Maricarmen era uno más de los más de 25.000 desahucios anuales y defendió que Ayuntamiento y Comunidad no habían mirado hacia otro lado. Según el Ayuntamiento, a ella se le ofreció una plaza en una residencia pública que rechazó porque prefería alojarse con sus familiares.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/68f3f0ee9f01387f720d3a13.jpg" alt="Feijóo mencionó que el plan migratorio en España será más restrictivo para los inmigrantes." width="1250" height="735"/><figcaption>Feijóo mencionó que el plan migratorio en España será más restrictivo para los inmigrantes.</figcaption>   <p>Vox fue por otro carril. El perfil oficial del partido en la red X sugirió que ella tendría casa si fuera inmigrante. Santiago Abascal, su líder, trasladó el debate a la inmigración, acusó al Gobierno de dar &quot;prioridad extranjera&quot; en la vivienda social y definió así a quienes acampan en Sol.</p>   <p>El alcalde José Luis Martínez-Almeida llegó después, con otra lectura. Presumió de la mediación del Ayuntamiento y aseguró que hay una forma distinta de encarar el problema de la vivienda. Exigió también el levantamiento inmediato de la acampada.</p>   <h2><strong>Un acuerdo que no vino de un juez</strong></h2>   <p>Ningún juez ordenó devolverle la casa. Lo que la haría volver fue una negociación. Cinco días de protestas y la presión de un Congreso a punto de votar un nuevo decreto movieron a la empresa inmobiliaria Urbagestión, que había rechazado ofertas hasta entonces, a sentarse en una mediación con la empresa municipal de vivienda. El acuerdo le permitía volver como inquilina y pagar como máximo el 30 por ciento de sus ingresos.</p>   <p>Su abogada fue clara sobre lo que cambió. La empresa, dijo, no quiso negociar hasta el día anterior, y atribuyó el giro a la presión popular. Maricarmen lo aceptó y el Sindicato lo llamó un acuerdo histórico. Sin embargo, la octogenaria murió sin poder usarlo.</p>   <h2><strong>El contragolpe que llegó al Congreso</strong></h2>   <p>La calle presionó y el Parlamento respondió con un portazo. El viernes 2 de octubre las derechas, incluido el PP, tumbaron los dos decretos de vivienda del Gobierno. El lunes 5, Sánchez anunció la disolución de las Cortes y elecciones generales para el domingo 29 de noviembre. Las urnas estaban previstas para 2027.</p>   <p>Hay quien lee en esa jugada política una salida de emergencia. Sostienen que el presidente se adelantó a una moción de censura que ya tenía los números. Es una hipótesis que circula varios días en redes, pero aún no es un hecho confirmado. Lo que sí está claro es que la convocatoria le devolvió la iniciativa, y que el martes el Gobierno volvió a aprobar los decretos en el Consejo de Ministros.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">🔴 La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, apela a los grupos para el respaldo a las medidas de los decretos  🗣️ "El desahucio de Maricarmen ha agilizado acercar posturas. Hoy espero de este Parlamento que haya acuerdo para que no vuelva a haber un desahucio más en España"  🔊 En DIRECTO https://t.co/cgnoH15zBH</p>— Radio 5 (@radio5_rne) <a href="https://x.com/radio5_rne/status/2105950470841733156?ref_src=twsrc%5Etfw">October 2, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2>&quot;No vamos a permitir ni un desahucio más como el de Maricarmen&quot;, <strong>una campaña con nombre propio</strong></h2>   <p>La vivienda será el gran tema hasta el día de los comicios adelantados el próximo 29 de noviembre. Las encuestas ponen al PP por delante del PSOE y Sánchez entra a la contienda con una causa social de enorme fuerza simbólica. </p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="es">Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen.  Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia.   Descanse en paz.</p>— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) <a href="https://x.com/sanchezcastejon/status/2107908667064373587?ref_src=twsrc%5Etfw">October 7, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <p>Maricarmen se convirtió, sin quererlo, en el rostro de esa causa. Su caso movió la agenda, empujó al Gobierno y cambió el calendario electoral. El presidente puede presentarse como quien escuchó el reclamo. La derecha, en cambio, tendrá que explicar por qué tumbó los decretos y qué propone para que no haya otra Maricarmen.</p>   <p>El Sindicato le reprochó al Gobierno central que no frenara el desahucio. Hay una huelga general por la vivienda convocada para el 11 de noviembre. Al despedirla, el colectivo calificó de &quot;demasiado tarde&quot; el acuerdo que habría permitido que volviera a su casa, y aseguró que las movilizaciones seguirán.</p>   <figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube"><div class="wp-block-embed__wrapper"> https://www.youtube.com/watch?v=Pzi5gJnwNG8 </div></figure> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/el-curriculo-como-campo-de-batalla-por-diego-alonso-sanchez-hnews-278732</link>
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                            <![CDATA[ Se ha vuelto habitual que, durante las campañas políticas, se intente instalar la idea de que el currículo escolar está "ideologizado", que el enfoque de género debe eliminarse de los colegios o que la enseñanza de nuestra historia reciente necesita ser corregida, especialmente en lo referente al periodo de violencia política y terrorismo. Lo preocupante es que estas discusiones, impulsadas más por reacciones emocionales que por un análisis riguroso, suelen sostenerse sobre información incompleta, interpretaciones sesgadas o afirmaciones falsas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Escolares peruanos. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 14:39:39 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Terrorismo, violencia política y conflicto armado interno</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Hace algunas semanas, las críticas al Lugar de la Memoria (LUM) se intensificaron desde sectores cercanos al oficialismo. Entre quienes cuestionaron este espacio se encuentran el ministro de Justicia, Ernesto Álvarez Miranda; el ministro de Cultura, Alberto Beingolea; así como las dirigentes de Fuerza Popular Martha Chávez y Rosangella Barbarán. En conjunto, han sostenido que el LUM no presenta adecuadamente lo ocurrido en el Perú durante el periodo de violencia política comprendido entre 1980 y 2000.</p>   <p class="has-text-align-justify">Más recientemente, la polémica continuó en torno a los textos escolares de Historia. Algunos periodistas han acusado al currículo y a los materiales educativos distribuidos por el Ministerio de Educación de minimizar el terrorismo o presentar una visión parcial de la violencia política. Sin embargo, una revisión de los textos muestra que sí abordan el surgimiento de Sendero Luminoso y del MRTA, los atentados terroristas, las masacres contra comunidades campesinas, el sufrimiento de las víctimas y el papel de las Fuerzas Armadas y la Policía en la lucha contra la subversión. También relatan las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.</p>   <p class="has-text-align-justify">La pregunta, entonces, no es si debemos abordar estos temas en los colegios, porque resulta evidente que debemos hacerlo. Incluso dejarse arrastrar por la discusión acerca de si se trató o no de un conflicto armado interno termina distrayendo el debate público. La verdadera interrogante es por qué, periódicamente, se instala la idea de que la escuela no aborda este tema o lo hace desde una perspectiva ideologizada. Detrás de estas controversias existe una disputa más amplia sobre el país que queremos construir y los valores que deben promover las escuelas, frente a los apetitos políticos de los gobernantes de turno.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>El miedo al enfoque de género</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Algo similar ocurre con el enfoque de género. Durante años se ha difundido la falsa idea de que busca modificar la identidad de los estudiantes o imponer determinadas orientaciones sexuales. No se trata de una crítica nueva ni espontánea: ha sido promovida de manera recurrente por determinados sectores políticos y religiosos. Sin embargo, el enfoque de género tiene un propósito mucho más concreto y necesario: identificar situaciones de desigualdad, cuestionar estereotipos discriminatorios y promover relaciones basadas en el respeto y la igualdad de dignidad.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/07/6ac2e28711bdb039f2040cc8.jpg" alt="Escolares limeños. Foto: AFP." title="La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La pertinencia de este enfoque se vuelve evidente cuando enfrentamos problemas como el acoso escolar, la violencia contra las mujeres, la discriminación por orientación sexual o identidad de género y otras formas de violencia simbólica y física. Estos fenómenos no desaparecen por ignorarlos. Por ello, la escuela tiene la responsabilidad de brindar herramientas que permitan comprenderlos y prevenirlos. Entonces, ¿cuál es la necesidad de desaparecerlo?</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Repensar el currículo implica conocerlo</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">En medio de estos debates, José Antonio Chang, actual ministro de Educación del Perú, ha anunciado una revisión del currículo escolar y la reformulación de algunos contenidos pedagógicos en el marco del Plan Nacional de Educación 2026-2031.</p>   <p class="has-text-align-justify">La educadora peruana Lilia Calmet Böhme hace poco hizo referencia a Teresa Grasa, Gabriela Lafuente, Marta López Cebollada y Francisco Royo, destacando una idea fundamental: convivir implica reconocer que la dignidad del otro es igual a la propia. Este principio sigue siendo una de las tareas esenciales de la educación en nuestro país y que, al parecer, cuesta tomar en cuenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por ello, el debate sobre el currículo no debería centrarse solo en eliminar contenidos incómodos para determinados grupos políticos o religiosos, sino en fortalecer sus contenidos y herramientas que permitan a las nuevas generaciones comprender su historia, respetar la diversidad y rechazar cualquier forma de violencia. Para ello es fundamental conocer este documento y, de ser necesario, realizar los ajustes pertinentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">En última instancia, es claro que los intentos por censurar contenidos pedagógicos no fortalecen la formación ciudadana ni promueven una sociedad más justa. Por el contrario, favorecen que la intolerancia, la discriminación y distintas formas de violencia encuentren nuevamente espacio en la vida pública, algo que, lamentablemente, ya podemos percibir en nuestro país.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La desaparición de Fuerza Popular, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/07/la-desaparicion-de-fuerza-popular-por-mirko-lauer-hnews-461544</link>
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                            <![CDATA[ La derrota de Fuerza Popular se ve como resultado de su falta de interés electoral y su desprecio hacia el poder local. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Estadísticas revelan que transmisiones de Keiko Fujimori perdieron el 70 % de likes.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 13:38:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La desaparición de Fuerza Popular, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Por qué no hubo más votación por Fuerza Popular en estas pasadas elecciones municipales y regionales? En el caso de la capital, un factor importante ha sido la opaca figura del candidato. ¿Por qué lo escogieron? La respuesta habitual es que se buscaba evitar uno que opaque a la flamante presidenta. Y ciertamente no lo hizo.</p>   <p>¿Le hubiera ido mejor a FP con otro candidato? Es obvio que no estaban interesados en poner la cosa a prueba, es decir, con una suerte de candidatura plebiscitaria. Pero el efecto de toda esa cautela ha sido desaparecer a FP de este cuarto trimestre político del año. No ganaron, no perdieron, simplemente inexistieron.</p>   <p>Hay una crisis de FP. La idea de la pobreza de Keiko Fujimori como presidenta no es una conspiración caviar, sino una realidad constatable. La chambonada de las facultades delegadas es otro caso. Pero lo más serio es el poco sutil sometimiento a los embates de Rafael López Aliaga, que ahora se van a poner más fuertes.</p>   <p>Es sabido que Rafael Rey no renunció al MTC por motivos de salud, sino porque Fujimori tomó partido por Rafael López Aliaga en el entredicho de los trenes californianos supuestamente donados al municipio de Lima. Suponemos que ese ha sido un adelanto de lo que viene: alcalde bocón más ocho senadores manejando el Ejecutivo.</p>   <p>De otra parte, la derrota de FP en las elecciones del interior es casi natural en un partido de gobierno. Pero, al igual que en Lima, también parece producto de una enorme falta de ganas electorales. Aunque también podría hablarse de una suerte de desprecio por el poder local, al que se ve sobre todo como un pediche presupuestal.</p>   <p>Toda esta lista de tristezas va a ser aprovechada por López Aliaga, por supuesto. Ya comenzó amedrentando al JNE y a su lamentable presidente. También ha empezado a usar sus ocho votos senatoriales como cachiporra, o recordándole a Fujimori que él fue clave para su victoria en la segunda vuelta.</p>   <p>Todo eso será usado para hacerse el loco frente a la deuda gigante del municipio y el alto de promesas incumplidas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Los años de Odría, José Ragas ]]>
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                            <![CDATA[ El autor destaca el doble desafío de explicar un periodo poco conocido, integrando aspectos económicos, culturales y políticos para ofrecer una visión integral sobre el “Ochenio” y su impacto en la sociedad peruana. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Los años de odria]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>José Ragas</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 13:36:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Los años de Odría, José Ragas ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Un régimen autoritario que llega al poder apoyado por las elites, pero que aspira a consolidar su base popular mientras se alinea de manera incondicional con Estados Unidos y desata una campaña desproporcionada contra el comunismo para desviar la atención de las promesas incumplidas podría ser tranquilamente una forma de caracterizar al actual gobierno. No obstante, se trata del perfil que caracterizó a otro gobierno hace siete décadas y cuyo análisis nos llega bajo la forma del libro “Los años de Odría, 1948-1956”, escrito por el historiador Raúl Asensio y publicado por el Instituto de Estudios Peruanos.</p>   <p>El libro forma parte de la colección “Historias Mínimas”, donde se ofrece una síntesis de gobiernos específicos que han destacado (no siempre por sus virtudes) en nuestra accidentada historia republicana. En casi trescientas páginas, Asensio traza las directrices principales de uno de los gobiernos más fascinantes y menos conocidos, que recibió el nombre de Ochenio. Dictadura militar por donde se le mire, Odría se adelantó en cuarenta años al fujimorismo al tratar de hacer que las elecciones le brinden cierta legitimidad. Es necesario matizar el Ochenio, y es una de las virtudes del libro, que se mueve en las zonas grises creadas por el mismo Odría en sus muchos intentos por llegar, mantenerse y salir del poder de la manera más conveniente posible para él y sus allegados.</p>   <p>Si bien el formato de bolsillo puede sugerir que el libro es un resumen de los ocho años del odriísmo, el autor entendió que no podía quedarse en solo una síntesis y aprovechó el formato para combinar un excelente contenido con imágenes, varias de ellas inéditas. El Ochenio es un periodo poco conocido en comparación con otras coyunturas y gobiernos, lo cual le significó la doble responsabilidad de introducir dicho periodo a los lectores y, además, ofrecer ángulos novedosos que permitieran comprender la complejidad de Odría y la sociedad peruana en un momento clave del siglo XX: la Guerra Fría.</p>   <p>La capacidad para maniobrar satisfactoriamente estas demandas es resultado de la experiencia del autor, que en los últimos años ha venido realizando diversos trabajos donde balancea las escalas regionales con el contexto global, como en su libro sobre el terremoto del Cusco en 1950 y la cooperación internacional para reconstruir la ciudad. De igual modo, su interés por las regiones se pone de manifiesto en este libro, lo cual permite un saludable escape de la, a veces, asfixiante historia capitalina.</p>   <p>Además del plano espacial, el libro integra aspectos económicos y culturales. El constante dilema entre los booms exportadores y los años de vacas flacas no solo tiene consecuencias en las arcas fiscales, sino también en los proyectos que el Ochenio buscó desarrollar para escapar de las clases dirigentes y crear bolsones clientelares entre los sectores populares y la clase media. La explotación de la anchoveta y el surgimiento del narcotráfico se cuentan entre estos momentos de crecimiento económico efímero que poco ayudaron al desarrollo en el mediano plazo.</p>   <p>Una clase media siempre asustada con caer en la pobreza y perder estatus y sectores campesinos que buscaban ser despolitizados desde el gobierno generaron los imaginarios nacionales más importantes de esos años. Desde las novelas de Vargas Llosa, los cuentos de Ribeyro y los trabajos de Arguedas, se presentaron diversas tensiones que los escritores lograron captar. Así, las obras literarias contribuyeron a una esfera pública crítica que continuó durante los años setenta y ochenta, exponiendo los problemas del país y la naturaleza de los gobiernos de turno.</p>   <p>Pero el carácter pragmático y oportunista del régimen es lo que termina destacando en el análisis del libro. Antes que reducirlo a la etiqueta del autoritarismo, el autor explica con mucha solvencia las distintas estrategias que Odría y sus allegados intentaron realizar para navegar en la temprana Guerra Fría y con la hegemonía norteamericana en alza. Las actas de los Consejo de Ministros, una fuente documental que ha demostrado ser muy útil en los últimos años, registran las preocupaciones y expectativas del gabinete a medida que los desafíos internos y externos hacían tambalear a los uniformados. En realidad, el régimen disfrutó de pocos momentos de tranquilidad, que no supo aprovechar al entender su relación con la sociedad como de subordinación.</p>   <p>Odría no tuvo ningún problema en hacerse de nuevos aliados y luego abandonarlos si esto le permitía mantenerse en Palacio de Gobierno. Como lo señala muy bien el libro, el suyo fue un gobierno con más palo que zanahoria, y donde tranquilamente enviaba a la policía a reprimir a manifestantes mientras tanteaba por debajo de la mesa el posible apoyo de los apristas. No dudó tampoco en dar el voto a las mujeres, calculando que votarían por él en caso de presentarse a un nuevo periodo. Y, por supuesto, agasajó en cuanto pudo a los migrantes recién llegados cuando se dio cuenta de que eran más útiles como votos que como encarcelados por invadir terrenos para levantar sus casas.</p>   <p>El libro consigue reposicionar a un actor como Odría y un régimen como el suyo, con todas las oportunidades y limitaciones que tuvo. Esto debería servir como incentivo para que otros investigadores/as puedan expandir los argumentos iniciales de “Los años de Odría” y continuar trabajando el siglo XX, un periodo que —a diferencia de lo que opinan muchos de mis colegas— necesita aún más visiones regionales y comparativas dentro del escenario internacional.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Nadie tiene derecho a discriminar a otro ciudadano por su voto ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/07/nadie-tiene-derecho-a-discriminar-a-otro-ciudadano-por-su-voto-editorial-326844</link>
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                            <![CDATA[ La discriminación es un delito que la ley peruana sanciona con hasta tres años de prisión. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 06:02:38 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Nadie tiene derecho a discriminar a otro ciudadano por su voto ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El voto es el acto más soberano de un ciudadano en democracia. No obstante, como siempre hay ganadores y perdedores, el debate posterior es siempre saludable porque debería llevar a generar nuevas propuestas y a generar los canales institucionales necesarios para que la falta de consenso pueda canalizarse sin violencia. Por eso mismo, la descalificación del voto no debería ser admisible. Una democracia que respeta ese principio reconoce que el resultado electoral, cualquiera que sea, expresa una voluntad legítima que merece ser escuchada y respondida con contraofertas, antes que ser invalidada por quienes no obtuvieron el resultado que esperaban.</p>   <p>El día de ayer, un exalcalde que ha estado vinculado a varias organizaciones políticas, entre ellas Renovación Popular, Rafael Santos, afirmó que los ciudadanos del Cusco “no han podido pensar de manera coherente” debido a la menor cantidad de oxígeno en esa región andina y que “la falta de oxígeno hace que muchos piensen de manera obtusa.” Ambas declaraciones apuntan en la misma dirección: descalificar la decisión electoral de una región entera en lugar de revisar las propias propuestas.</p>   <p>Ante los flagrantes actos de violencia verbal, el Colegio de Abogados del Cusco presentó una denuncia penal contra Santos por discriminación agravada y la diputada Ruth Luque anunció una segunda. Al respecto, vale recordar que el artículo 323 del Código Penal sanciona la discriminación con hasta tres años de prisión, con agravante cuando se comete a través de medios de comunicación.</p>   <p>Por ello, este diario recuerda que el Ministerio Público tiene la responsabilidad de investigar estas declaraciones con la misma diligencia con que el ordenamiento jurídico protege el derecho a la no discriminación de todos los ciudadanos. Como entidad del Estado, es la principal responsable.</p>   <p>Este diario recuerda que quienes descalifican el voto de las regiones, aunque lo quieran negar, reproducen una actitud que estanca al país en el subdesarrollo porque impide incorporar las demandas legítimas de representación de sectores históricamente excluidos en el proyecto nacional y, así, avanzar a una sociedad moderna. Los cusqueños, como cualquier otro peruano de la costa, sierra o selva, merecen que quienes aspiran a representarlos escuchen sus demandas y, sobre todo, que otros compatriotas respeten su decisión como ellos también merecen que se respete la suya.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?, por Las Tejedoras ]]>
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                            <![CDATA[ Es imperativo derogar la ley del silencio electoral, ya que su vigencia perjudica la democracia y las decisiones de los votantes en un contexto de información limitada. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 07 Oct 2026 00:16:25 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Cuántos votos habrían cambiado si hubiéramos visto la última encuesta?, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>*Hoy teje Patricia Arévalo Majluf, editora y comunicadora</em></p>   <p>El lunes, los habitantes de Lima Metropolitana, al igual que los de muchos distritos en todo el país, amanecimos sin saber quién sería nuestro alcalde por dos razones: silencio electoral y silencio electoral.</p>   <p>El primero ha sido el del Jurado Nacional de Elecciones, que no se ha manifestado con respecto a qué sucede en el caso de López Aliaga y otros postulantes que no pueden ocupar la alcaldía porque sería una reelección expresamente prohibida en nuestra Constitución. Pero hay otro silencio electoral que crea desinformación: la prohibición de difundir encuestas en la última semana.</p>   <p>En Lima, muy pocos sabían que el candidato que iba segundo estaba a muy corta distancia del que figuraba como ganador indiscutible en todas las encuestas anteriores. Es muy posible que, de haberse conocido la realidad, muchos electores hubieran cambiado su voto a favor del segundo, pero no lo hicieron porque creyeron que era imposible ganarle al favorito.</p>   <p>Esta situación no solo privilegia a quienes tienen acceso a la información, sino que produce confusión, desinformación y especulación. Las redes sociales difunden noticias falsas y nadie sabe a quién creerle.</p>   <p>¿Qué las encuestas dirigen el voto de la gente? Sí, lo dirigen hacia un voto estratégico. No solo deberíamos tener el derecho a votar a favor de quien uno quiera, sino también a hacerlo contra quien queramos. Así, un candidato con un rechazo de 70% puede ganar una elección por falta de información a los votantes.</p>   <p>Hemos visto la misma situación repetidas veces. Hace poco, en las elecciones nacionales, la diferencia entre el segundo y el tercero para ir a la segunda vuelta fue muy corta. Si ello se hubiera sabido, probablemente hoy tendríamos otro gobierno.</p>   <p>Es urgente, además de una reforma integral, derogar la absurda ley del silencio electoral, que en estos tiempos no solo es anacrónica, sino que daña la democracia.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Quien tiene la información, tiene el poder”, por Gonzalo Marroquín Godoy ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/quien-tiene-la-informacion-tiene-el-poder-por-gonzalo-marroquin-godoy-hnews-497160</link>
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                            <![CDATA[ "El Congreso no hará ley alguna por la que establezca una religión oficial o prohíba el libre ejercicio de la misma; o que restrinja la libertad de expresión o de prensa; o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a solicitar al Gobierno la reparación de sus agravios" (Primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos) ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Gonzalo Marroquín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Gonzalo Marroquín</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:58:30 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Quien tiene la información, tiene el poder”, por Gonzalo Marroquín Godoy ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El debate sobre la libertad de expresión y de prensa lleva siglos a nivel universal y, por lo que hemos comprobado por más de trescientos años, nunca cesará, al menos, no mientras haya gobernantes autoritarios que pretendan imponer su poder a cualquier precio.  La buena noticia es que, tarde o temprano, las tiranías caen o terminan, mientras los anhelos de libertad de los seres humanos persisten y luchan por defenderos.</p>   <p>La historia está llena de ejemplos: Hitler creó un ministerio de “Ilustración Pública y Propaganda”, se prohibieron los periódicos y medios.  El régimen nazi controló la información y el poder, lo que facilitó que Alemania, sin oposición interna, desatara la Segunda Guerra Mundial con todo el daño que causó.</p>   <p>Casi simultáneamente en la Unión Soviética, la desaparecida URSS, solo existía el diario Pravda y la agencia TASS como voceros de la dictadura comunista y cualquier periodista “disidente” era perseguido.  Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, ese marco de control informativo se replicó en Cuba, y más tarde lo hicieron, con algunas variables, las dictaduras de Venezuela (Hugo Chávez/Maduro) y Nicaragua (Daniel Ortega).  También dictaduras de derecha como la de Pinochet en Chile, Fujimori en Perú y Stroessner en Paraguay reprimieron a la prensa para mantener el control de la información… y así retener el poder</p>   <p>En la actualidad Putin, Xi Jinping, Kim Jong-un, mantienen un control absoluto sobre la información y, de acuerdo con organismos de defensa de la libertad de expresión, los pueblos de Rusia, China y Corea del Norte tienen un “monopolio ideológico” de la información que recibe la población.</p>   <p>Mientras todo eso ocurría en países de diferentes continentes, Estados Unidos se podía jactar de ser un ejemplo de libertad, al extremo de que la prensa independiente se consideraba el “cuarto poder” y su democracia se sustentaba en un pueblo bien informado para ejercer sus derechos.</p>   <p>Es en ese país, dónde Thomas Jefferson, en el siglo XVIII, escribe siendo presidente una frase que podría dejar helado a cualquiera de los dictadores o gobernantes autoritarios mencionados antes: “Si de mí dependiera decidir si debemos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no dudaría un momento en preferir lo segundo”… Absolutamente contundente.</p>   <p>En la historia estadounidense, el segundo presidente, John Admas, promulgó las llamadas “Leyes de Sedición” para perseguir a los periodistas críticos a su gobierno, pero luego tuvieron que pasar 200 años para encontrar a un gobernante de ese país que intentara censurar judicialmente a periodistas: Richard Nixon trató de impedir la publicación de los famosos “Documentos del Pentágono” que finalmente hizo públicos el diario The Washington Post.</p>   <p>Con esos dos “lunares” históricos, EEUU era considerado un ejemplo en materia de libertad de expresión y de prensa en el hemisferio.  En el seno de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que cada año repasa la situación de libertad de prensa en las Américas, pocas veces se conocían casos de estadounidenses, aunque recuerdo el de la periodista Judith Miller, quien estuvo presa por proteger sus fuentes de información en un caso relacionado con la invasión a Irak durante el gobierno de George W. Bush.  Finalmente se reconoció su derecho a no revelar sus fuentes.</p>   <p>Desde su retorno a la Casa Blanca en 2025, Donald Trump no ha escondido su incomodidad ante las críticas de la prensa independiente.  Han sido varios sus intentos de censura a cadenas de televisión o presentadores, lo mismo que los ataques e incluso insultos contra periodistas de diferentes medios. El más reciente incidente es el veto de ingreso a tres medios independientes: CNN, Politico y MS NOW.</p>   <p>La respuesta fue inmediata.  Se demandó al Ejecutivo por violar la primera enmienda y un juez federal ha dado la razón a los medios.</p>   <p>Trump y el vicepresidente Vance aseguran que los medios vetados “publican más noticias negativas de la administración”, sin mencionar que quienes quieren el control de la información se presentan siempre como víctimas.</p>   <p>La constitución chavista establece que toda la información debe ser “veraz y oportuna”, pero no dijeron quien calificaría las noticias.  Por supuesto que a Chávez y Maduro todas las noticias independientes les parecían “mentira” (“fake news”, les llama Trump) o inoportunas. Siendo el Estado quien las calificaba, podían censurar o castigar al medios y periodistas.</p>   <p>Hay una vieja frase que dice que “quien tiene el poder, tiene la información”.  Ese principio es el que aplican los gobiernos autocráticos para buscar mecanismos que impidan que el poder esté en el pueblo bien informado.  En contraparte, lo que la prensa independiente hace es, precisamente, democratizar la información, para reforzar así los principios y valores democráticos.</p>   <p>Lo contrario, ir contra la prensa, es siempre ir en contra de la democracia… Esa lucha nunca termina y la libertad hay que defenderla.</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ En camino hacia el “nuevo orden mundial”, por Gonzalo Marroquín ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/en-camino-hacia-el-nuevo-orden-mundial-por-gonzalo-marroquin-hnews-147720</link>
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                            <![CDATA[ El siglo XXI ha venido a trastocar el orden mundial en muchos campos.&nbsp; Todo indica que estamos ante una ola peligrosa de avances tecnológicos –especialmente en torno a la IA–, mientras que, en las relaciones políticas, comerciales y de justicia, se observan cambios radicales con movimientos que van moldeando un mundo muy diferente al que conocemos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[En camino hacia el “nuevo orden mundial” por Gonzalo Marroquín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Gonzalo Marroquín</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:43:37 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ En camino hacia el “nuevo orden mundial”, por Gonzalo Marroquín ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En pocos días –a partir del 22 de septiembre– las Naciones Unidas (ONU) realizarán su Asamblea General anual, esta vez bajo el fantasma de un gigantesco debilitamiento, producto de un nuevo orden mundial, en el que la organización ha dejado de ser un actor protagónico, para convertirse en un ente multilateral que debe luchar por su subsistencia.</p>   <p>Algo que hace dos años parecía impensable se ha visto en las últimas semanas.  Donald Trump presionó tanto a Canadá con su guerra de aranceles, que provocó el rompimiento de dos firmes aliados que parecían nacidos para mantener unidos sus destinos.  Ahora, el primer ministro Mark Carney dio un giro radical y, en vez de soportar los ataques de su vecino, respondió enérgicamente y decidió fijar su atención en Europa… y ha logrado su cometido.</p>   <p>La noticia de que Canadá será el primer “miembro asociado” de la Unión Europea (UE), confirma que se está resquebrajando el llamado “bloque occidental”.   Ni canadienses ni europeos se sienten cómodos con las políticas que intenta imponer el poderoso inquilino de la Casa Blanca y en respuesta a sus ataques arancelarios o amenazas verbales, han creado este modelo inédito en la historia del bloque comunitario que, sin duda, cambia en esencia el orden mundial.</p>   <p>Ottawa y Bruselas se están blindando mutuamente ante los ataques comerciales que puedan llegar, a la vez que protegen sus cadenas de suministros fuera de la órbita de incertidumbre que genera Washington.</p>   <p>Pero esta noticia de gran impacto global no es la única que muestra efervescencia.  La China de Xi Jinping , como suele moverse, lo hace con un estilo muy diferente, pero certero.  Sin mucha bulla, Pekin ha tomado un liderazgo en el bloque conocido como Brics+, el cual se ha ido expandiendo más allá de los países fundadores (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y ahora incluye a países Oriente Medio y África.  Mientras uno destruye, el otro construye.</p>   <p>Aquí cabe una mención especial de Rusia, país que se ha visto entrampado en una guerra por su invasión a Ucrania, lo que le ha valido perder peso específico en muchos sentidos, incluso dentro del Brics+, como señalan expertos y analistas. Esta Rusia de Putin muestra a un gigante desgastado que pierde influencia, incluso, en su histórico “patio trasero”.</p>   <p>Este nuevo “reordenamiento” mundial afecta también a nuestra región.  Washington aplica una política que algunos llaman de “garrote y zanahoria”, condicionando el comercio (aranceles) y la ayuda, a la contención migratoria y el combate contra el narcotráfico.  Aquí no caben medias tintas: “o estás conmigo o estás contra mí”.</p>   <p>La creación de la alianza “Escudo de las Américas” con 19 países del continente es una muestra de que la estrategia ha funcionado, aunque tres países clave no han cedido a la iniciativa de Washington: Canadá, México y Brasil mantienen una línea independiente.</p>   <p>Pero los cambios del “nuevo orden mundial” son múltiples y aún hay más. </p>   <p>La llamada “Junta de Paz”, impuesta por el propio presidente Trump, fue creada como una especie de “club privado” para resolver conflictos al margen de la ONU… ¡Por supuesto!  Incluso, hay declaraciones del mandatario estadounidense diciendo que la Junta podría “sustituir a la ONU”.</p>   <p>Por último, hay que destacar que dentro de esa política exterior que está forzando este “nuevo orden mundial”, se han dado los ataques frontales de la Casa Blanca contra la Corte Penal Internacional (CPI), al extremo de dictar sanciones ejecutivas y sanciones financieras dirigidas contra magistrados y fiscales de la CPI que dictaron ordenes de captura contra los líderes de la guerra de Gaza (Netanyahu) o el propio Putin.</p>   <p>Es evidente que el antiguo orden mundial está hecho pedazos.  Como sucedió con la pandemia del covid-19, llegó para cambiar el mundo y el comportamiento social de las personas.  Como sucede con los avances tecnológicos, hay poco tiempo para acostumbrarse a ellos.  Lo que está por venir es diferente a lo que conocíamos globalmente antes de 2024. </p>   <p>Las preguntas en el ambiente son: ¿Qué tan profundos serán los cambios? ¿Cómo afectarán a Latino América? ¿Sobrevivirá la ONU a los embates de Washington?, y por último, ¿cambiará esta tendencia si Trump y los republicanos pierden el control del Congreso en noviembre?  Son demasiadas interrogantes y hay muchas dudas.  Mientras tanto, el “nuevo orden mundial” se va configurando y empezará a consolidarse.</p>   <p>De momento, la atención se centrará en la Asamblea General de la ONU, en donde seguramente habrá discursos y posturas muy importantes de líderes mundiales.  Es de esperar que haya mensajes reveladores que permitan sacar conclusiones o visualizar lo que está por venir… Pero que los cambios dejarán marcas, no cabe duda.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Show electoral, por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <![CDATA[ ¿Las consecuencias? Autoridades que van a llegar al poder sin preparación y sin conocer sus realidades locales, y una población con altas expectativas que muy pronto terminará —otra vez— decepcionada. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El debate municipal estará liderado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cynthia Cienfuegos</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:25:23 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Show electoral, por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿En qué momento se cambiaron los planes de gobierno, los debates técnicos y el diálogo directo con la población por orquestas, bailes, TikTok virales, desorden público y personajes de farándula?</p>   <p>El próximo 4 de octubre se realizarán las elecciones regionales y municipales 2026. Más de 26 millones de peruanos elegirán 25 gobernadores regionales, 196 alcaldes provinciales y 1696 alcaldes distritales (ONPE). Si bien la prensa nacional está concentrada en la elección a la alcaldía de Lima Metropolitana, en las regiones también hay convulsión política. Preocupa, por ejemplo, que no haya habido un debate técnico sobre el problema del agua en Cajamarca o sobre el acelerado crecimiento urbano de la provincia. En Piura, se ha notado la falta de preparación y propuestas sobre la inseguridad ciudadana y el Fenómeno de El Niño, siendo este último un tema fundamental, ya que la región, por su ubicación, infraestructura e historia climática, es uno de los territorios más vulnerables. La lección más cercana fue en el FEN 2017. Por otro lado, la gestión de obras paralizadas y la capacidad de ejecución del gasto público también han sido temas ausentes. A esto le sumamos la idoneidad de los candidatos. De acuerdo con una revisión de la plataforma El Poder en tus Manos, 150 candidatos a gobernador regional tienen condenas penales, mientras que el número de candidatos a alcaldías provinciales y distritales con condenas penales sube a 334 y 1255, respectivamente. Preocupa también que 63 candidatos a alcaldías municipales tengan condenas por violencia familiar.</p>   <p>Este panorama, que evidencia la falta de propuestas, preparación e integridad de muchos candidatos y sus agrupaciones políticas, ha aumentado la incertidumbre, la desafección política y la indecisión del voto. Lamentablemente, nos encontramos frente a otra oportunidad perdida. Lo que debió ser una campaña electoral para que candidatos y ciudadanía dialogaran, de manera horizontal, sobre las prioridades y los retos de sus territorios, terminó siendo, nuevamente, un desfile de promesas sin sustento, de bailes que se viralizan en internet, de calles y avenidas saturadas de propaganda y de símbolos culturales politizados, aunque las propuestas en materia cultural brillen por su ausencia. Lo emocional se posiciona por encima de lo técnico. ¿Las consecuencias? Autoridades que van a llegar al poder sin preparación y sin conocer sus realidades locales, y una población con altas expectativas que muy pronto terminará —otra vez— decepcionada.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La ineficacia del amparo electoral, por Pedro Grández Castro ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/la-ineficacia-del-amparo-electoral-por-pedro-grandez-castro-hnews-452964</link>
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                            <![CDATA[ "Un tribunal electoral que borra a una ciudadana del padrón, sin sentencia judicial y sin norma que lo autorice, no está garantizando esa voluntad. Está renunciando, peligrosamente, a su razón de ser" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La ineficacia del amparo electoral, por Pedro Grandez]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Pedro Grández Castro</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:09:33 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Otra vez un amparo, indispensable para proteger el derecho al sufragio, llega tarde y no logra su objetivo. Esta vez, el Cuarto Juzgado Constitucional de Lima declaró fundada una demanda de amparo presentada por la actual decana del Colegio de Abogados de Lima, Dra. Delia Espinoza, contra el Jurado Nacional de Elecciones. La sentencia anula las resoluciones que la habían excluido del padrón electoral y ordena al JNE garantizar su derecho al sufragio en las elecciones del 4 de octubre. Dispone, además, que no vuelva a extender a ese derecho los efectos de una inhabilitación parlamentaria.</p>   <p>Con el padrón cerrado, lo que ordena la sentencia no podrá ejecutarse y la Dra. Espinoza, una vez más, como en las elecciones generales, no pudo ejercer su derecho al voto. Es una violación consumada, con responsables plenamente identificados, a quienes tendrían que llegar las consecuencias que la ley prevé frente a estas graves violaciones.</p>   <p>Como se recuerda, en diciembre de 2025 el Congreso inhabilitó a la exfiscal de la Nación por diez años para ejercer la función pública. Posteriormente, el JNE la excluyó del padrón junto con otros siete inhabilitados. Para fundamentar su decisión, el JNE se apoyó en un pasaje de una sentencia del Tribunal Constitucional de 2005, en la que el TC convalidó la inhabilitación por diez años del expresidente Fujimori, tras su renuncia enviada desde Japón (Exp. N.° 3760-2004-AA/TC).</p>   <p>La jueza del amparo pone en evidencia que tal antecedente no solo resulta impertinente, sino que lo que el TC declaró vinculante en aquella ocasión fue la inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos, y no para el ejercicio del derecho al sufragio.</p>   <h2>Cuando el garante de los derechos políticos los viola</h2>   <p>El JNE no es una oficina más de la administración electoral. La Constitución le encomienda, en su artículo 178, «administrar justicia en materia electoral». Es un tribunal jurisdiccional. Y, como todo tribunal en un Estado constitucional, su primera tarea es garantizar derechos. La jurisdicción electoral es también, en ese sentido, jurisdicción constitucional.</p>   <p>Por la relevancia de sus funciones, el constituyente parece confiarle incluso la decisión final en materia electoral. El artículo 181 dispone que sus resoluciones en esta materia son finales y definitivas. Contra ellas no cabe recurso judicial. El amparo electoral, que ha sido obra de la jurisprudencia constitucional, se ha abierto camino precisamente contra la arbitrariedad y la poca empatía con los derechos políticos de distintas conformaciones del JNE. Hoy existe el amparo electoral, pero casi siempre llega tarde. Es un proceso simbólico que demuestra que hay culpables de las violaciones a los derechos, aunque ya no quepa resarcimiento alguno. Algo que tendría que cambiar radicalmente.</p>   <p>Que un juez de amparo tenga que recordarle al JNE lo que la Constitución le encomienda muestra que hay un problema serio, que debiera llevar a una reflexión de fondo a quienes integran hoy su Pleno. Más aún si se tiene en cuenta que, en este caso, la afectada fue objeto de una decisión arbitraria del Congreso, a la que luego se sumó, sobre esa base, otra incluso mayor por parte del JNE. La sentencia da cuenta también de que, en las elecciones municipales de 2022, Martín Vizcarra y Pilar Mazzetti, también inhabilitados por el Congreso, votaron sin problema, lo que añade un trato discriminatorio por parte del JNE sin justificación alguna.</p>   <p>Solo el magistrado Gunther Gonzales Barrón, una vez más, salvó su voto. En este caso, «salvar el voto» es también, literalmente, salvar responsabilidades. Porque la Constitución no deja margen. Su artículo 31 establece que «es nulo y punible todo acto que prohíba o limite al ciudadano el ejercicio de sus derechos». No hablamos solo de una omisión en la tarea de proteger el derecho más importante de un ciudadano. Hablamos de un acto que la propia Constitución califica de punible, en la medida en que se trató de una limitación claramente arbitraria.</p>   <h2>Relevancia constitucional y convencional del derecho al sufragio</h2>   <p>El sufragio es un derecho fundamental reconocido en los artículos 2.17 y 31 de la Constitución. Igualmente, el artículo 23 de la Convención Americana garantiza el derecho a votar y a ser elegido. Señala, además, con precisión qué límites puede imponer un Estado. La lista es cerrada: edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena de un juez competente en un proceso penal.</p>   <p>En esta lista no existen limitaciones de carácter político. Una inhabilitación decidida por un órgano político no puede, sin violar el derecho internacional, recortar los derechos de participación política. Nuestra Constitución dice lo mismo en su artículo 33. Solo un juez puede suspender el ejercicio de la ciudadanía.</p>   <p>Leído en toda su dimensión, el artículo 23 de la Convención va incluso más lejos. También protege el acceso a los cargos públicos en condiciones de igualdad. Por eso, las inhabilitaciones dispuestas por el Congreso con tanta facilidad son, en sí mismas, difíciles de conciliar con la Convención. La Corte Interamericana ya lo advirtió en el caso Petro Urrego contra Colombia, y estoy seguro de que las inhabilitaciones del Congreso peruano pasarán a formar parte de esa jurisprudencia.</p>   <p>Si la inhabilitación para ejercer cargos públicos es ya discutible, pretender desprender de ella una restricción al voto es todavía más grave. Y eso fue lo que hizo el JNE. La Constitución establece que el sistema electoral existe para que las votaciones traduzcan la voluntad libre de los ciudadanos. Un tribunal electoral que borra a una ciudadana del padrón, sin sentencia judicial y sin norma que lo autorice, no está garantizando esa voluntad. Está renunciando, peligrosamente, a su razón de ser. Estos son los casos que muestran la relevancia del amparo electoral, aunque por ahora sea un remedio tardío y, por tanto, ineficaz.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ Gran Bretaña toca la puerta, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/gran-bretana-toca-la-puerta-por-mirko-lauer-hnews-492894</link>
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                            <![CDATA[ Todo va a depender del clima político cuando se llegue a la votación interna sobre el asunto, también entre los 27 países de Europa. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Andy Burnham asume como primer ministro británico y presenta un plan de 10 años para reconstruir el Reino Unido, enfocado en un nuevo modelo político y económico]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 21:02:45 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Gran Bretaña toca la puerta, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Los británicos están empezando a repensar el brexit que los sacó de la Unión Europea en el 2020. Algunos ya lo han pensado: casi 60% está a favor de volver a la UE, y casi 80% quisiera relaciones más estrechas con Europa. ¿Les hubiera ido mejor manteniéndose dentro? Es parte de un debate que empieza, alentado por el primer ministro Andy Durham.</p>   <p>Los beneficios de retirarse no han sido los que cacareaban Nigel Farage y su gente antes de la votación del 2016. Los cientos de millones que la isla iba a ahorrar terminaron no siendo tales. La llegada de Donald Trump al poder dejó a los británicos en una suerte de aislamiento geopolítico.</p>   <p>Es cierto que la amenaza rusa está forzando la unidad de los europeos en una serie de campos, comenzando por el militar. Pero el regreso de Gran Bretaña a la UE no sería fácil, si acaso llega el momento. Sobre todo porque en este caso el hijo pródigo que toca la puerta tiene una singular arrogancia, es decir, poca disposición a hacer concesiones.</p>   <p>¿Qué estaría en el debate sobre el retorno? Antes que nada, el mercado único; luego, el libre movimiento de las personas; además, el aporte al presupuesto de la UE, y, por último, la relación de Gran Bretaña con el euro y con otras políticas de Bruselas. No son los únicos temas, pero sí los principales.</p>   <p>Los británicos entraron a la UE con una serie de ventajas, que fueron concesiones a un socio renuente. Muchos hoy se preguntan si Londres recuperaría lo ganado en 1973, cuando ingresó. Todo va a depender del clima político cuando se llegue a la votación interna sobre el asunto, también entre los 27 países de Europa.</p>   <p>Al mismo tiempo, Londres entraría a un club movido. En más de un aspecto, la prosperidad de Europa cuelga de un hilo. Vladimir Putin lanza descaradas amenazas nucleares a la OTAN, mientras la extrema derecha gana terreno. Washington se ha convertido en un aliado dudoso. El Medio Oriente es un vecino cada vez más peligroso.</p>   <p>Si el brexit fue un proceso difícil (llevado magistralmente por Michel Barnier), el regreso (¿<em>breturn</em>?) pinta mucho más difícil. Ni los amigos ni los enemigos de la UE son los mismos que en otros años.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El avance de la abyección, por Jorge Bruce ]]>
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                            <![CDATA[ "Cuesta más trabajo extenderles esa coartada a integrantes de élites educadas, quienes también se dejan seducir por esos cantos de sirena" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Bruce]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Jorge Bruce</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 20:39:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El avance de la abyección, por Jorge Bruce ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>El presidente del JNE, Roberto Burneo, declaró lo siguiente antes de las elecciones del domingo: “Quien aspira a gobernar debe respetar las reglas democráticas y la voluntad de los electores”. Esta frase quedará como uno de esos episodios de cinismo y cobardía que, tristemente, abundan en el insufrible descenso de la sociedad peruana hacia la abyección. Todos hemos presenciado el silencio de ese funcionario ante la crónica de una trampa anunciada en los resultados de las elecciones en Lima Metropolitana y muchas otras localidades del país. Consultado una y otra vez por el periodismo sobre si permitirá que se consume la violación de la ley electoral, por la cual un alcalde no puede reelegirse, optó por evasivas que no dejan lugar a dudas acerca de su penoso papel de avalador de esa triquiñuela.</p>   <p>Escribo estas líneas antes de conocer los resultados electorales, pero parece claro que el candidato de Renovación Medieval se saldrá con la suya. Bastó que el candidato homofóbico y fanático religioso lo amenazara en público con sodomizarlo para que el responsable de garantizar la limpieza de los comicios se inclinara, por así decirlo, ante la grosera metáfora del morrocoy blandido por López Aliaga. El gran caricaturista Carlín, en este diario, lo graficó con su lucidez habitual, escondiéndose bajo su escritorio.</p>   <p>Es obvio que acatará las órdenes, no de la ley, sino las de los infractores. Es desalentadora la abdicación de la responsabilidad ante la ciudadanía y los demás candidatos. Está claro que esa fue la razón por la que lo colocaron en ese puesto: para asegurarse de que no haya ningún obstáculo en el desarrollo no de la trama, sino de la trampa. Sería injusto atribuirle a ese hombrecillo sin agallas ni integridad la responsabilidad de todo este tinglado abyecto. Él no es más que una pieza en un engranaje mucho más complejo, cuyo objetivo es llevar al Perú hacia designios cada vez más autoritarios, en donde las normas son consideradas obstáculos para afirmar ese proceso de sujeción y concentración de poderes.</p>   <p>Ese es el discurso de lo abyecto, lo que la psicoanalista Julia Kristeva define como “aquello que no respeta los bordes, los límites, las reglas”, amenazando con la disolución del Yo. En nuestra comparación, ese Yo, ese Ego, vendría a ser el equivalente del pacto social que estamos intentando, por ahora sin éxito, construir para garantizar nuestra convivencia. Para evitar que eso ocurra, los Gobiernos autoritarios y las dictaduras se esmeran en acallar cualquier opinión que denuncie esa infamia.</p>   <p>Esta última palabra, “infamia”, es precisamente la que ha utilizado César Hildebrandt para desmontar el ataque del que es objeto por quienes pretenden acallar lo que se decía de Sebastián Salazar Bondy: una voz libre en el caos. Los periodistas valientes, bien informados y, como señala Gustavo Gorriti —quien también pertenece a esa estirpe de periodismo valiente e íntegro—, cultos, son mucho más peligrosos de lo que parecería en una primera mirada. En efecto, un Gobierno como el actual, que tiene casi todos los poderes del país bajo su control, ¿por qué se molestaría en intentar desprestigiar y amordazar a personas con una capacidad simbólica de denunciar los abusos y la corrupción de un régimen tan poderoso como el actual?</p>   <p>Ese es el quid de la cuestión. El guijarro en el zapato que significan publicaciones como <em>Hildebrandt en sus Trece</em> o IDL-Reporteros, incluido este diario, es considerado como una amenaza mucho más seria de lo que parece a simple vista. De lo contrario, no se molestarían en armarle campañas de desprestigio ni le lanzarían a sus esbirros para intentar enlodarlos. Lo cierto es que les tienen miedo, mucho miedo. Y tienen razón. La prensa libre es un núcleo de resistencia mucho más peligroso para los planes de sometimiento autoritario de lo que puede intuirse en los quioscos o las redes sociales. Es evidente que no han olvidado cómo el vladivideo propalado en Canal N (el de entonces, claro está), obtenido por un personaje a quien Montesinos ninguneó y humilló —Matilde Pinchi Pinchi—, destruyó el aparato construido a lo largo de una década de control —casi— absoluto de los poderes del Estado y la prensa.</p>   <p>Máxime cuando este proceso de putrefacción se produce en un contexto internacional favorable a los Gobiernos partidarios del aplastamiento de las disidencias. La responsabilidad de esta situación no puede ser imputada exclusivamente a las opciones de extrema derecha. Es evidente que la izquierda ha fracasado en proponer alternativas viables para la construcción de una sociedad más equitativa, incluyente y justa. Esto le deja el campo libre a discursos violentos, retrógrados y descaradamente discriminadores como los del alcalde tramposo que de seguro retomará el cargo en Lima Metropolitana, zurrándose en la ley, tras haber abandonado el cargo de senador para el que fue elegido.</p>   <p>Esto nos lleva a interrogarnos por los votantes que aceptan esta descarada violación —nunca más oportuna la imagen del morrocoy con la que sometió al funcionario Burneo— de la ley electoral. Es entendible que la desesperación de personas atrapadas en el infierno de la violencia —limeña en particular— las lleve a estar dispuestas a hacer la vista gorda, con la esperanza de que el lenguaraz integrante del Opus Dei haga efectivos los milagros que promete a diestra y siniestra. Pero cuesta más trabajo extenderles esa coartada a integrantes de élites educadas, quienes también se dejan seducir por esos cantos de sirena. La abyección, de la que todos somos capaces en ciertas circunstancias, gana terreno.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La pérdida del consenso ilusorio, por Jorge Bruce ]]>
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                            <![CDATA[ ". Si gana su apuesta con trampa, como parece probable, veremos si esta vez podrá sostener su tinglado de mentiras descaradas y estafas al erario público (es decir, el de todos)" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La pérdida del consenso ilusorio, por Jorge Bruce]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Jorge Bruce</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 18:52:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La pérdida del consenso ilusorio, por Jorge Bruce ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En el Perú estamos viviendo un tiempo extraño, más extraño de lo usual en un país que ha visto de todo. La persona que encarna el poder político por excelencia, la Presidenta de todos, parece sumida en un estado de parálisis desconcertante. Allí donde muchos esperábamos un Gobierno atropellador, se observa uno que da palos a diestra y siniestra, es cierto, pero sin ton ni son. Como si les interesara más la batalla por la imagen y el borrado de la memoria que atacar los graves males que aquejan a la población: en primer lugar, la inseguridad que, tal como los sicarios han observado, es un terreno en el que puede seguir medrando a su antojo.</p>   <p>De pronto advertimos que quienes insistíamos en que Keiko Fujimori venía gobernando hace años gracias al Pacto en el Congreso, en realidad lo que hacía era obstruir y conspirar. La fase, hoy suprimida, de acercarse a las masas con la frivolidad del TikTok fue francamente delirante. Parecía broma, pero no lo era. Poco a poco nos fuimos percatando de lo que tantos relatos han expuesto a lo largo de los años: el traje del Emperador de Andersen, El Gran Inquisidor de <em>Los hermanos Karamázov</em> de Dostoievski o <em>El mago de Oz</em>. Una vez que desaparece el consenso ilusorio de que estamos en manos de la persona más poderosa del país, lo que sucede vale la pena de ser analizado, pues es probable que de ello provenga la reacción de las mayorías.</p>   <p>Lo primero suele ser una suerte de humillación colectiva. Alguna vez escribí sobre esto respecto, precisamente, de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos (amén de Abimael Guzmán). Llegará el día, especulé en los noventa, en que nos dará vergüenza haberles tenido tanto miedo. Ese día avergonzado es cuando descubres que esos monstruos se alimentaban de tu espanto. Nuestro miedo, ese que nos hacía huir o nos paralizaba, era el que sostenía su dominación. Mi hipótesis es que los peruanos apostaron a repetir esa fase —no la de la humillación sino la previa, la de creer en la mano implacable de un personaje despiadado con sus enemigos— y se están dando cuenta, tal como lo revelan las encuestas, de que ese espejismo se desvaneció pronto, demasiado pronto.</p>   <p>¿Qué sucederá tras la humillación colectiva?</p>   <p>Es difícil prever el comportamiento de los grandes grupos, esos que grandes pensadores como Marx, Freud o Elías Canetti intentaron, entre muchos otros, analizar. Su movimiento es errático porque depende de muchas variables. Tenemos, inmersos en esa polvareda de confusión, algunas certezas de las cuales sujetarnos, como una rama en el río caudaloso que nos arrastra (una alusión inevitable a lo que el temible Niño nos traerá). La primera de estas es que el poder no tolera el vacío.</p>   <p>Quien parece haberlo advertido y está procurando aprovecharlo a como dé lugar es el candidato mentiroso a regidor por Lima Metropolitana, Rafael López Aliaga. Es tan evidente y grotesca su mentira política que por momentos él mismo olvida lo que está haciendo, y anuncia que cuando sea alcalde hará que se anulen los laudos arbitrales que no cesa de perder en las cortes internacionales. Lo cual nos costará a todos —esto hay que subrayarlo porque muchos parecen pensar que es un problema que no les atañe, como si el Estado fuera una abstracción— miles de millones de dólares. Dinero que debería servir para tantas obras indispensables en el país. La agitación frenética del que se complace en parecerse a un cerdo bobo de dibujos animados contrasta de manera brutal con el silencio de la mandataria. Como si entre los dos representaran las dos fases de la bipolaridad: la depresión y la manía. Aclaro que no aludo a las personalidades de estos personajes, sino a lo que sus comportamientos políticos, públicos, muestran.</p>   <p>Las encuestas también evidencian estos extremos. Allí donde Fujimori cae, López Aliaga sube. Esto no es casualidad. El hecho de que el candidato de Renovación no tenga cargo público solo agrava este síntoma. Paradójicamente, él parece poseer más poder que ella. Pero tiene un problema que podría, a la postre, resultarle fatal: es incapaz de controlar sus impulsos violentos e incluso descabellados. Por el momento, esta procacidad parece haber sintonizado con los aspectos más primarios, no elaborados, que todos llevamos dentro. Esa parte de la personalidad que algunas escuelas psicoanalíticas denominan psicótica y otras, pre-simbólica. Vale decir, cruda, sin procesar. Eso que diferencia a un impulso lanzado como un puñete o un insulto discriminador, hiriente, de una reflexión y un aporte al pensamiento crítico, a los sentimientos empáticos, fraternos, compasivos.</p>   <p>Es paradójico que alguien que alardea de su catolicismo extremista se comporte como un matón homofóbico. Sin embargo, es evidente que esto puede ser bien visto por un sector importante de la población que o bien se identifica con esos ataques deshumanizantes, o bien los tolera porque ve en Porky al líder que los llevará a la tierra prometida. Porque vaya que promete el oro y el moro. Si gana su apuesta con trampa, como parece probable, veremos si esta vez podrá sostener su tinglado de mentiras descaradas y estafas al erario público (es decir, el de todos).</p>   <p>Mientras tanto, le conviene que Palacio de Gobierno esté ocupado por una mujer que parece extraviada en su propio laberinto. A quienes no nos conviene ninguno de los dos es a los peruanos. Pero esta pequeña opinión no es compartida por muchos, quienes todavía se aferran a la ilusión de que las puestas en escena, aún deplorables, son preferibles a admitir que estamos en manos de emperadores calatos.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Las violencias que el Estado deja sin nombre, por Ricardo Cuenca ]]>
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                            <![CDATA[ Entre 2019 y 2023, se reportaron 48.609 víctimas de violación sexual en Perú, pero solo el 23,4% recibió el kit de atención de emergencia, según datos del Estado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Ricardo Cuenca]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Ricardo Cuenca</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 17:19:15 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Entre 2019 y 2023, los Centros de Emergencia Mujer reportaron 48.609 víctimas de violación sexual en el Perú. Solo el 23,4% recibió el kit de atención de emergencia al que tenía derecho. En algunos años, ese porcentaje cayó al 7,2%. Son datos del propio Estado, publicados por Ojo Público. Y esta semana, el Minedu derogó los lineamientos de Educación Sexual Integral y los reemplazó por una nueva norma. El cambio parece técnico. No lo es.</p>   <p> Es una decisión sobre qué violencias reconoce el Estado y cuáles deja sin nombre. Los números que el propio sistema produce son conocidos —y no admiten lectura cómoda. En 2024 se alcanzó la cifra más alta de violencia sexual escolar desde que existe el SíseVe: casi 4.000 reportes anuales, más de la mitad cometidos por personal docente y administrativo. Los adolescentes de 12 a 17 años concentran entre el 42% y el 50% de todos los casos de violencia sexual registrados en los CEM, y sus denuncias se duplicaron entre 2018 y 2022. En 2022, el 9,2% de las adolescentes entre 15 y 19 años ya era madre o estaba embarazada, según la ENDES del INEI. En ese contexto, la norma construida en 2021 —con equipos técnicos, evidencia internacional y un marco de derechos que tuve el privilegio de acompañar como ministro— no era ideología. Era respuesta a un diagnóstico.</p>   <p> La nueva norma no surge de una evaluación de esa respuesta. Surge de un mandato político: la Ley 32535, aprobada en el Congreso con amplia mayoría, ordena eliminar toda referencia a la educación sexual integral. El resultado es una denominación sin antecedente internacional: &quot;Educación Sexual con base científica, biológica y ética&quot;. Cambiar el nombre no es actualizar el concepto. Es reemplazarlo. Como advirtió Nani Pease al momento de aprobarse la ley, en este diario: &quot;el enfrentamiento con la ESI ha venido por presiones políticas asociadas a sectores evangélicos ultraconservadores que ha puesto al Estado peruano en jaque&quot;, anteponiendo intereses políticos por encima de la evidencia pedagógica y de salud pública.</p>   <p> La nueva norma cita datos recientes y reconoce 59 casos diarios de violencia sexual contra niñas y adolescentes. Pero al mismo tiempo elimina el enfoque de igualdad de género como eje transversal, la violencia escolar por orientación sexual e identidad de género —que afecta al 70% de estudiantes LGBTI, quienes se sienten inseguros en el colegio debido a su orientación sexual, según el Estudio sobre Clima Escolar en el Perú de Promsex—, y las dimensiones política, legal, histórica y cultural de la sexualidad. No es una simplificación técnica. Es una decisión sobre qué proteger y a quiénes.</p>   <p> Promsex ha documentado que más de la mitad de las violaciones en el Perú son actos repetitivos, que venían ocurriendo desde dos o tres años antes de que se evidenciaran. Lo que no tiene nombre en la política educativa no puede ser identificado ni detenido. El silencio no es neutralidad. Es una forma de protección —pero no de las víctimas.</p>   <p> Justin Parkhurst, investigador de la London School of Economics, ha descrito con precisión el mecanismo que opera aquí: en política pública, el uso estratégico de la evidencia consiste en seleccionar los datos que legitiman una decisión ya tomada —lo que él llama <em>cherry-picking</em> (seleccionar lo que más conviene)— mientras se omiten los marcos interpretativos que esa misma evidencia recomienda. La nueva norma es un ejemplo preciso de ese mecanismo: toma los 59 casos diarios de violencia sexual para justificar que actúa, pero descarta el enfoque de género que la evidencia internacional señala como condición para abordarlos. Usa el diagnóstico para legitimar la cirugía, y en la cirugía extirpa el instrumental. No es casual: las propias organizaciones de derechos humanos han documentado ante instancias internacionales que la falta de acceso a la educación sexual integral es una de las principales barreras para la prevención e identificación de la violación sexual, especialmente en zonas rurales y periféricas donde se concentran los casos más graves.</p>   <p> La política educativa no cambió porque aprendimos algo nuevo sobre educación sexual. Cambió porque cambiaron las correlaciones de fuerza. Esa es la diferencia entre una reforma técnica y una operación política presentada con lenguaje técnico. Una política que cita evidencia para justificarse, pero elimina el marco que esa misma evidencia recomienda, no es política basada en evidencia. Es legitimidad prestada para un recorte de derechos. Y las que pagan el costo son las mismas que el Estado ya no logra atender: las 76 de cada 100 víctimas de violación a quienes nunca les llegó el kit de emergencia.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una rancia reforma educativa, por Ricardo Cuenca ]]>
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                            <![CDATA[ "Si en el quinquenio pasado se desmontaron las reformas, este nuevo gobierno empieza retrocediendo treinta años". ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Ricardo Cuenca]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Ricardo Cuenca</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 17:17:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una rancia reforma educativa, por Ricardo Cuenca ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El 22 de septiembre, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta Keiko Fujimori anunció que su gobierno ha iniciado una profunda reforma de la educación peruana. Días antes, en medio de la discusión pública por los resultados de PISA 2025, que devolvieron al país a los niveles de hace una década, el Ministerio de Educación presentó el Plan Nacional de Educación 2026-2031. En Nueva York, ese anuncio oral se convirtió en una reforma profunda.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Esa reforma no es profunda. Es una vieja receta que ya se probó y que no funcionó del todo. Y es, en el fondo, algo distinto de lo que dice ser. Más que una política para mejorar los aprendizajes es un instrumento para atender la seguridad pública y para avanzar una agenda moral conservadora.</p>   <p class="has-text-align-justify">Lo conocido del plan —más colegios, kits escolares, conectividad, capacitación docente, una escuela de directores y ajustes curriculares — descansa en el supuesto de que, si se mejoran los insumos, los resultados positivos llegarán por añadidura. Fue la hipótesis de cambio de las reformas de los años noventa, la que la banca multilateral promovió en toda América Latina y que en el Perú tomó forma en el Mecep. Fue, también, la política educativa del gobierno de su padre.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify"> Las evaluaciones de aquellas reformas coincidieron en lo esencial. Los insumos mejoraron en algo, pero los resultados, no. Y aun esos resultados se entendieron de manera restringida, como puntajes en pruebas estandarizadas. La hipótesis, entonces, no falló por falta de recursos. Falló por su premisa.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Merilee Grindle distinguió entre <em>reformas de acceso</em>, que expanden el sistema y suman aulas, plazas y presupuesto, y <em>reformas de calidad</em>, que obligan a redistribuir poder y a rendir cuentas por lo que los estudiantes efectivamente aprenden. Las primeras son fáciles de anunciar, mientras que las segundas son difíciles de sostener. La “reforma profunda” tiene la forma de las primeras y el discurso de las segundas.</p>   <p class="has-text-align-justify"> En rigor, como sostiene Thomas Popkewitz, reformar supone cambiar los fines y principios de la educación, no solo la operación del sistema. Una reforma empieza por preguntarse qué personas quiere formar la escuela y qué sociedad espera construir con ellas. Solo después se pregunta qué insumos hacen falta para lograrlo. El plan nacional de educación 2026-2031 hace el camino inverso y por eso más que una “reforma profunda” es un programa de inversiones.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/sabes-quien-soy-yo-por-marianella-ledesma-hnews-1916055">¿Sabes quién soy yo?, por Marianella Ledesma</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify"> Sin embargo, una finalidad sí apareció en Nueva York. Solo que no era educativa. La presidenta presentó las fallas del aprendizaje como “combustibles de la criminalidad”, pidió restablecer la autoridad en las aulas y atribuyó el desorden escolar a una agenda ideológica ajena al país. La escuela aparece allí como dispositivo de orden y de prevención del delito, y el currículo como terreno de una disputa moral que ya tuvo su primer capítulo en mayo, con la eliminación de la educación sexual integral. La reforma no está pensada para que los estudiantes aprendan. Está pensada para que el gobierno hable de seguridad y de moral.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Por eso, nada de lo que hoy golpea a la escuela peruana cabe en esta propuesta. No la violencia escolar, que no se previene con autoridad punitiva sino con instituciones capaces de nombrarla y atenderla. No el debilitamiento de la ciudadanía democrática, en una generación que es hoy la más abierta a alternativas autoritarias. Y no las desigualdades de aprendizaje, que dependen del lugar donde se nace y que no se corrigen solo con un colegio nuevo o una mochila.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Lo dije el día en que se presentó el plan: me preocupa el retroceso en PISA, pero me preocupa más el retroceso que representa el nuevo Plan Nacional de Educación 2026-2031.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Si en el quinquenio pasado se desmontaron las reformas, este nuevo gobierno empieza retrocediendo treinta años. Presenta como futuro una reforma rancia, mientras siete de cada diez adolescentes de quince años no alcanzan el nivel básico en Matemática, mientras la satisfacción con la democracia entre jóvenes de 18 a 24 años cayó de 42% a 26% en menos de dos décadas y mientras en 2024 se registraron alrededor de 20.000 reportes de violencia escolar. Nada de eso se resuelve con más insumos: cemento, capacitaciones masivas, directores convertidos en gerentes. Menos aún solo con disciplina entendida como castigo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> La reforma educativa que nos hace falta es la de un país que sepa para qué educa.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Más del 70% de limeños votaron en contra de Renovación Popular ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/mas-del-70-de-limenos-votaron-en-contra-de-renovacion-popular-editorial-596172</link>
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                            <![CDATA[ Una importante mayoría de limeños eligió candidaturas que respetaron la Constitución. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 06:17:31 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Más del 70% de limeños votaron en contra de Renovación Popular ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Los números del conteo oficial de la ONPE, al 92,71% de actas escrutadas, merecen leerse en su real dimensión. El 72,3% de los limeños eligió candidaturas que respetaron las reglas constitucionales. Renovación Popular, la única lista que presentó una reelección encubierta vulnerando el artículo 194 de la Constitución y que el JNE permitió participar pese a ese impedimento, obtiene, hasta el cierre de esta edición, el 27.703% de los sufragios. Y ese debería ser el dato central de estos resultados electorales.</p>   <p><br>La fragmentación del voto entre 26 candidatos explica la primera mayoría relativa de Renovación Popular. Avanza País obtuvo el segundo lugar con menos de 50.000 votos de diferencia y Somos Perú el tercero con 15%. Solo la suma de las opciones que compitieron dentro del marco constitucional supera ampliamente al ganador.<br></p>   <p>El presidente del JNE, Roberto Burneo, declaró el domingo tras la jornada electoral de que &quot;el compromiso del JNE es con el Perú y con la voluntad de los electores&quot;. Y, al respecto, este diario recuerda la voluntad de las verdaderas mayorías: la de aquellos ciudadanos limeños que sufragaron por candidaturas que respetaron la Constitución.<br></p>   <p>Esta aclaración es pertinente porque aún queda pendiente la definición del Jurado sobre quién asumirá el mandato oficialmente tras estos comicios. Y en esa ponderación de derechos, si es que por fin la quieren hacer de acuerdo a las leyes, valoren a las verdaderas mayorías que han hablado en este proceso electoral sin precedentes marcado por el abuso de las normas favorables a un competidor.<br></p>   <p>El señor Burneo tiene ahora la oportunidad de demostrar que esa firmeza incluye resolver la contradicción jurídica que su propia institución creó al validar hasta ahora en parte las reelecciones encubiertas. Y solo por hacer memoria, esa advertencia fue elevada por 14 de las organizaciones políticas que participaron de estas elecciones en un pronunciamiento que exigía dirimir sobre el extremo de si un candidato en reelección puede ser investido o no. Aunque, lamentablemente, el precedente que el JNE instaló en estas elecciones alcanza a todos los procesos electorales futuros, salvo que la cámara de diputados decida trabajar en estas correcciones de cara a los próximos.</p> ]]></content:encoded>
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