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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
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                                <![CDATA[ JNJ acosa a jueces en pleno proceso electoral ]]>
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                            <![CDATA[ Pleno de órgano de control judicial anula nombramiento de juez que denunció leyes pro crimen del Congreso ante la CIDH. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Fri, 01 May 2026 08:04:08 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ JNJ acosa a jueces en pleno proceso electoral ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La Junta Nacional de Justicia (JNJ) ejecuta la no ratificación del juez Oswaldo Ordóñez, quien presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) argumentos jurídicos contra las normas aprobadas en el Congreso de la República. Además, la decisión se produce durante el proceso electoral y coincide con el conteo de votos a cargo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, institución en la cual pretenden imponer un nuevo jefe sin participación de la sociedad civil. </p>   <p>Al respecto, es de justicia destacar la actuación del juez Ordóñez ante los fueros internacionales. Esa valentía ha costado una decisión arbitraria de la JNJ que, a su vez, configura una secuencia en la que intervención internacional y consecuencia administrativa aparecen asociadas. Y de ello tomarán nota quienes desde la comunidad internacional miran de cerca la matonería de los operadores del pacto corrupto. </p>   <p>En el trasfondo opera una dinámica de poder en la que actúan vinculados a un bloque legislativo observan afectación de sus iniciativas contrarias a los criterios de un Estado de Derecho garantista y que persigue el delito, cuando la actuación judicial se ajusta a ley y a estándares internacionales. En ese marco, la decisión de la JNJ intenta ordenar el campo institucional en función de esas iniciativas y reconfigurar incentivos perversos dentro del sistema de justicia. Pero, desde estas páginas editoriales y, amparados en la historia del Perú, advertimos que este cuento tiene “patas cortas”. Este comportamiento mafioso de los órganos judiciales también ocurrió en los peores momentos de la dictadura fujimorista que hoy gobierna nuevamente en el Perú junto a sus aliados, sometiendo entre muchas otras instituciones, a la presidencia de la República, el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, la JNJ, y la Fiscalía, bajo un esquema de cooptación institucional que han logrado a pulso en el último quinquenio.</p>   <p>Y no menor es el proceso electoral en curso que amplifica el alcance de la medida. Porque, en el fondo, el objetivo de estas bravatas termina siendo el amedrentamiento a quienes osen desafiar sus acciones abusivas de la ley. </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Ciro Alegría y José María Eguren en la avenida Arequipa, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/30/ciro-alegria-y-jose-maria-eguren-en-la-avenida-arequipa-hnews-732900</link>
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                            <![CDATA[ El autor de “El mundo es ancho ajeno” creyó ver por un instante a su actor favorito, Charlie Chaplin; pero no, se trataba de un poeta peruano a quien admiraba bastante. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[José María Eguren. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Fri, 01 May 2026 06:55:47 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Ciro Alegría y José María Eguren en la avenida Arequipa, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Albert Einstein</strong> y <strong>Charlie Chaplin</strong> se conocieron cuando ambos, el científico y el actor, eran los hombres más famosos y queridos del mundo de su época. Al estar frente a frente, Einstein dijo: “Lo que más admiro de tu arte es su universalidad. No dices ni una palabra, y aun así el mundo te entiende”.</p>   <p>Chaplin respondió: “Es verdad, pero tu fama es aún mayor. El mundo te admira, cuando nadie te entiende”.</p>   <p>Uno de los que más comentaban esa anécdota era <strong>Ciro Alegría</strong> (1909-1967). Había llegado a Lima en diciembre del 33 y estaba ávido de ver todas las películas que le faltaban del genial hombre del cine.</p>   <p>Recorría la ciudad cuando una sorpresa lo asaltó al acercarse a la portada de la avenida Arequipa. Allí, a menos de 10 metros, estaba entrando nada menos que su admirado Chaplin.</p>   <p>¿Conoces tú, amigo lector, la entrada de la avenida Arequipa? No digas tan rápidamente que sí. Se alzaba allí un arco morisco que presidía el paseo que va hacia Miraflores. El arco fue retirado de allí y ahora está en Surco, en el <strong>Parque de la Amistad</strong>.</p>   <p>¿Chaplin en Lima? ¡No precisamente!... Tanto en el aspecto físico como en los propios andares, había una persona que se le parecía muchísimo. Era el poeta José María Eguren (1874-1942), por quien su admiración no dejaba de crecer.</p>   <p>“Desde la aurora/ Combaten los reyes rojos/ Con lanza de oro.</p>   <p>Por verde bosque/ Y en los purpurinos cerros/ Vibra su ceño”.</p>   <p>Para Marco Martos, los poemas de Eguren provienen del ensueño y la duermevela de un país maravilloso y, a veces, terrible.</p>   <p>Ciro lo reconoció de inmediato y quiso ir a su encuentro. Por problemas económicos, el poeta viajaba de Lima a Miraflores, y a veces hasta Barranco, a pie. Eso significa seis kilómetros hasta la primera localidad y tres más hasta la siguiente, donde residía.</p>   <p>Aunque Eguren parecía a veces deslizarse por el aire, Ciro pudo darle alcance a la mitad de la segunda cuadra de la avenida Arequipa, quitarse el sombrero y decirle: “Maestro”.</p>   <p>El hombre casi real, casi inventado, pareció sorprenderse un poco.</p>   <p>—Yo lo admiro mucho a usted, don José María. Pensé que, como llevamos la misma dirección, podíamos seguir caminando juntos… Si me lo permite, será un honor para mí.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/05/01/69f387eedf13576a69007c9c.jpg" alt="José María Eguren. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>José María Eguren. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p>Eguren le estrechó la mano. Sus labios finos se distendieron bajo un bigotillo entrecano. Su piel, de un color blanco pálido, mostraba finas arrugas.</p>   <p>Ambos vestían de azul y eran tan delgados como dos reyes de la baraja.</p>   <p>Después de caminar unas cuadras, el mayor estableció el diálogo:</p>   <p>—Supongo que usted también es poeta. Solamente los artistas, y en especial los poetas, conocen mi obra.</p>   <p>Ciro dijo que sí, que hacía versos, pero aclaró que los consideraba malos.</p>   <p>—En realidad, yo cultivo más la prosa.</p>   <p>Ya estaban llegando a la décima cuadra de la avenida. Todavía les faltaban 40 para llegar a Miraflores. Mientras Eguren y Alegría conversaban, el Perú soportaba la dictadura de Óscar R. Benavides.</p>   <p>Alegría y Eguren no se detuvieron ni un instante. Caminaban sin sentirlo. Si se les hubiera preguntado cómo habían llegado hasta allí, recién habrían recordado que no los conducía vehículo alguno, sino sus andariegos pies.</p>   <p>Aunque mucha gente le hacía sorna, el hombre parecido a Chaplin se dedicaba a confeccionar una pequeña magia que solamente él y unos cuantos llamaban poesía. Hacerlo iba a costarle una vida de renunciamientos. A Ciro lo habían encarcelado dos veces por sus ideas rebeldes y había sido torturado; además, había perdido la audición en el oído izquierdo y, sin embargo, persistía en su afán de querer cambiar la patria.</p>   <p>Eran acaso las 5.00 p. m., pero la oscuridad ya estaba con ellos.</p>   <p>No adivino qué conversaron durante el resto del camino ni dónde leí la historia, pero sé que llegaron a Miraflores. Cuando se estaban despidiendo, ambos se miraron con mucho respeto, pero también con alegría.</p>   <p>Incluso Ciro no podía contener la risa y Eguren, benevolente, le dijo:</p>   <p>—Ya sé de qué se ríe usted. No sabe si ha caminado con José María Eguren o lo ha hecho con Charles Chaplin.</p>   <p>Ya habían llegado a Miraflores. Lamentablemente para nosotros, no continuaron su camino juntos hasta Barranco.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La otra cara del modelo económico que no se quiere ver ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/30/la-otra-cara-del-modelo-economico-que-no-se-quiere-ver-986010</link>
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                            <![CDATA[ Un país donde el 0.1% concentra el 22% de las riquezas convierte al Perú en el país más desigual del mundo. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
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                            <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 08:04:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Durante años, el modelo económico peruano fue presentado como una historia de éxito. En efecto, millones de peruanos lograron salir de la pobreza. Pero esa narrativa, repetida sin matices, omitió que ese crecimiento no se tradujo en bienestar duradero ni en una distribución más equitativa de la riqueza.</p>   <p>Conviene recordar el origen de ese modelo. Fue instaurado en la década de 1990, en el contexto de una dictadura, como respuesta al colapso económico de fines de los años ochenta marcada por una gravísima hiperinflación y una crisis fiscal devastadora. La liberalización de mercados y la disciplina macroeconómica fueron, además de decisiones técnicas, también políticas. Ello generó que dichas decisiones sean adoptadas en un escenario de concentración del poder que, de alguna manera, limitó también el debate público. Ese origen explica tanto sus fortalezas como sus omisiones a un modelo que puede mejorarse.</p>   <p>Hoy, esa otra cara resulta inocultable. Según el informe Riqueza y desigualdad en el Perú, elaborado con apoyo de Oxfam, una fracción ínfima —el 0.1%— concentra alrededor del 22% de los ingresos. El propio estudio advierte, además, que la desigualdad real podría ser mayor debido al subregistro de los sectores más ricos en las estadísticas oficiales.</p>   <p>El modelo de las últimas décadas apostó por la expansión del mercado, pero relegó la construcción de mecanismos de redistribución, protección social y formalización laboral. Así, la salida de la pobreza fue, para muchos, más frágil de lo que se quiso reconocer y la pandemia expuso esa fragilidad con crudeza.</p>   <p>El informe anota al Perú como el país con mayor desigualdad en el mundo en el 2022. Ante ello, persistir en la defensa acrítica del modelo equivale a ignorar la evidencia.</p>   <p>Además. vale la pena animar que el reconocimiento de algunos avances no implica negar las grandes deudas. En ese sentido, valorar la estabilidad macroeconómica como necesaria, no debería negar que es por sí sola insuficiente. </p>   <p>En medio de unos comicios complejos como los que viven los peruanos estos días también debería impulsar un debate alturado y con visión de Estado en cómo se debería emprender reformas que permitan equilibrar crecimiento con mayor equidad. </p>   <p>Negar esta discusión no la hará desaparecer. Solo profundizará una tensión social que ya está presente y, como observan los especialistas, cada vez de forma más dura.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/23/los-abogados-van-al-cine-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-510991</link>
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                            <![CDATA[ Películas y series que reflejan la tenacidad no solo de los hombres de leyes, sino igualmente de personas ajenas a ellas, que comparten un fin común: luchar contra la corrupción y el abuso. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Erin Brockovich. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 01:28:06 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Julia Roberts</strong> y <strong>Erin Brockovich</strong>, ¿quién es quién? La primera es una actriz. La segunda es una asistente de un bufete de abogados. Ambas son mujeres extraordinarias.</p>   <p>Julia ganó el <strong>Oscar</strong> con una película sobre Erin.</p>   <p>Por su parte, aunque no completó su educación universitaria, Erin (nacida en 1960, en Kansas) ganó en la vida real un juicio contra una de las más poderosas empresas norteamericanas y se convirtió en la heroína y el símbolo de los hogares más pobres de ese país.</p>   <p>Pacific Gas &amp; Electric (PG&amp;E) había contaminado una zona con una sustancia tóxica llamada Cromo 6. Al usar el agua natural, los consumidores contrajeron problemas de salud como el asma, la tos crónica y la bronquitis, así como erupciones cutáneas, dolores articulares, hemorragias, y se pronosticaban enfermedades más graves todavía.</p>   <p>Erin, una mujer divorciada, con dos hijos y con muy escasos recursos, había acudido a un estudio de abogados para solicitar apoyo en un caso legal. Entristecidos por su condición económica, los abogados le dieron trabajo como asistente. Sin embargo, ella hizo mucho más.</p>   <p>Sin más recursos que un viejo Ford, la asistente legal visitó a centenares de familias de la zona y enfrentó las posibles represalias de la gran empresa.</p>   <p>Sin embargo, obtuvo las pruebas que necesitaba y con ellas se ganó el juicio. La PG&amp;E pagó 334 millones de dólares distribuidos entre las personas que habían sufrido algún problema médico, pero lo más importante fue demostrar que David puede vencer a Goliat.</p>   <p>Además, con esta película y con <em>Una acción civil</em>, entre otras, el cine plasmó como una voz de orden para el nuevo siglo la lucha frontal contra la contaminación ambiental y otros abusos de los dueños del mundo.</p>   <p>Hace un mes concurrí a las elecciones en el Colegio de Abogados de Lima e hice una breve encuesta: <em><strong>La ley de los audaces</strong></em>, según la mayoría, es la mejor serie de abogados que se ve actualmente en nuestra televisión. <em><strong>El abogado del Lincoln</strong></em>, en la que un hombre de leyes trabaja en su propio carro, es la otra, y ya llegó a la cuarta temporada.</p>   <p>Entre las más antiguas, los entrevistados citaron <em>Matar a un ruiseñor</em>, un valiente llamado a la justicia y <em><strong>Philadelphia</strong></em>, un hito en la batalla contra la discriminación.</p>   <p>Como se ve, todas esas películas y series están orientadas hacia estimular la lucha contra el abuso de los poderosos. Sin embargo, también hay algunas producciones sosas que dejan una idea no muy exacta acerca de los abogados norteamericanos.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/29/69ea6719ab6c6921090f342a.jpg" alt="Erin Brockovich. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>Erin Brockovich. Foto: AFP.</figcaption>   <p>Hace algún tiempo, <em>Perry Mason</em> y, después, Jack McCoy, de <em>Law and Order</em>, han mostrado al mundo la cara de lo que supuestamente es el abogado norteamericano: inteligente, ágil, valiente, irónico, veloz para adelantarse a sus adversarios e histriónico para impresionar al jurado.</p>   <p> </p>   <p><strong>Abogados en el bar</strong></p>   <p>Sin embargo, Perry y Jack solamente existen en la TV. La verdadera imagen de muchos letrados de ese país parece ser otra. Un boletín del Bar Association Lawyers (Colegio de Abogados) de Massachusetts contiene algunas preguntas y diálogos sostenidos en audiencias que servirán para que ustedes mismos se hagan una idea.</p>   <p>Abogado: Doctor, antes de que usted hiciera la autopsia, ¿tomó el pulso?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Le tomó la presión?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Chequeó usted la respiración?</p>   <p>-No.</p>   <p>-Entonces, ¿es posible que el paciente aún estuviera vivo al inicio de la autopsia?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Cómo puede estar seguro, doctor?</p>   <p>-Porque el cerebro estaba en una jarra, a unos metros de allí.</p>   <p>-No obstante, ¿podría haber estado vivo todavía el hombre?</p>   <p>-Sí. Es posible que estuviera vivo, y practicando la abogacía en una corte.</p>   <p>Preguntas sagaces:</p>   <p>-¿Estaba usted presente cuando le tomaron esta foto?</p>   <p>-¿A qué distancia, uno de otro, estaban los carros en el momento del choque?</p>   <p>-¿Usted estuvo allí hasta el momento en que usted salió?</p>   <p>-Entonces, ¿cuántas veces ha cometido usted suicidio?</p>   <p>Y más diálogos:</p>   <p>-Doctor, ¿cuántas autopsias de personas muertas ha hecho usted?</p>   <p>-Todas las autopsias las hago sobre personas muertas.</p>   <p>-¿Se dio cuenta de la hora en que usted examinaba el cuerpo?</p>   <p>-Sí. La autopsia comenzó a las 8.30.</p>   <p>-¿Y el Sr. Kensington estaba muerto en ese momento?</p>   <p>-No. Estaba sentado en un sillón y se preguntaba por qué estaba yo haciéndole una autopsia.</p>   <p>Y, por fin:</p>   <p>-¿Cómo terminó su primer matrimonio?</p>   <p>-Por muerte.</p>   <p>-¿Por la muerte de quién?</p> ]]></content:encoded>
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