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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
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                                <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ La instalación del artista trujillano propone un satírico y místico viaje que mezcla las dinámicas culturales del Perú con la ciencia ficción, la ufología y la mitología. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 24 Sep 2026 20:27:59 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En septiembre de 2022, el <strong>Museo Reina Sofía</strong> adquirió la colección <em><strong>Manual para hablar con Dios</strong></em><em> </em>del artista peruano <strong>Fernando Gutiérrez Cassinelli</strong>. Un año y medio después, esa obra ha sido incorporada en la exposición <em>Maquinaciones</em> del reconocido centro español.</p>   <p class="has-text-align-justify">El Manual… incluye cincuenta hojas mecanografiadas con tinta azul, una partitura sonora dibujada y un video a modo de ritual.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la mayoría de sus obras, el polifacético Fernando -o <strong>“Huanchaco”, </strong>como también lo llaman- plantea una reinterpretación de la historia de nuestra América, y lo hace por lo general en forma de parodia.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nacido en Trujillo, en 1978, Fernando estudió Bellas Artes en la Universidad Católica. Los galardones que desde entonces ha recibido son innumerables.</p>   <p class="has-text-align-justify">Su obra se encuentra actualmente en galerías que se suelen considerar como las más importantes del Perú y el mundo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como ya se ha dicho de él, su representación paródica del pasado no es de ninguna manera nostálgica, sino más bien crítica. En un contexto como el peruano, el artista reconoce aquello como una estrategia de supervivencia.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/24/6ab56fa5314909762f05e0f8.jpg" alt="Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Todavía nos queda la pregunta de: ¿Por qué se llama <em>Manual para hablar con Dios</em> al conjunto que se exhibe en el Reina Sofía?</p>   <p class="has-text-align-justify">Me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“El proyecto fue resultado de una investigación en torno al grupo Alfa y Omega, que custodia más de cuatro mil rollos escritos que, según sus integrantes, fueron dictados telepáticamente por el ‘Padre Solar’ al ciudadano chileno Luis Soto Romero durante los años setenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este proyecto fue muy importante para mí porque plantea algo que me parecía fascinante: por primera vez, dentro de la cosmovisión cristiana, Dios reconoce a los latinoamericanos como sus hijos. Los textos de estos rollos son una mezcla de reflexiones filosóficas sobre la creación del universo y, al mismo tiempo, el discurso de un padre que se dirige a su pueblo”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como se advierte, la atención de Fernando está puesta en las creencias populares y en el afán de trascendencia que ellas expresan.</p>   <p class="has-text-align-justify">Otra de sus obras, “El Lanzón de Chavín”, ha sido adquirida por el Museo de Arte de Lima, MALI, y consta de una instalación de veintiséis dibujos, además de una réplica del Lanzón realizada a partir de un molde.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la obra de Gutiérrez, el lanzón es flexible y está tendido sobre un diván. Le pregunto al artista si quiere psicoanalizar al monolito. Sonríe y me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Me preguntaba yo por el peso que en su tiempo se puso sobre los hombros de ese pobre lanzón: el peso de sostener la idea de que era, de alguna manera, la semilla de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">A partir de un molde hicimos un vaciado en silicona, y generamos una copia exacta del original, pero flexible, flácida y exhausta, incapaz de mantenerse de pie.</p>   <p class="has-text-align-justify">La réplica aparece tumbada sobre un diván de psicoanálisis, mientras que, en una silla, a manera de psiquiatra o terapeuta, un megáfono le pregunta por sus sueños, pero al mismo tiempo le dice quién es y qué significa, mientras reproduce los textos, interpretaciones y definiciones que la academia ha construido sobre él”.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/24/6ab5874516481d28e80804a9.jpg" alt=""Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez "Huanchaco". Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez &quot;Huanchaco&quot;. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Como se sabe, el lanzón es el supremo oráculo del mundo Chavín (1200 - 400 a. C.). El artista Gutiérrez intenta con esa obra una reflexión sobre los orígenes y la evolución de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">Le digo después a Fernando que he leído algunos comentarios sobre su obra que lo caracterizan como uno de los mejores artistas de nuestra América, pero, ¿qué eres tú?, le pregunto.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Eso es demasiado. La verdad es que trabajo desde hace años en algo que me interesa y que atraviesa muchos de mis proyectos: las preguntas en torno a cómo y desde dónde construimos nuestra identidad, sobre todo en una sociedad tan compleja como la latinoamericana y, particularmente, la peruana.</p>   <p class="has-text-align-justify">En cuanto a la pintura, la escultura, el video y demás medios, los entiendo como herramientas. Los escojo de acuerdo con lo que considero más conveniente para la elaboración del discurso de cada proyecto. El medio no está definido de antemano; aparece en función de lo que la obra necesita decir”.</p>   <p class="has-text-align-justify">El atelier de Fernando Gutiérrez se encuentra en una casa de color morado situada en Barranco. Después de haber observado algunas de sus obras y de pensar en el <em>Manual para hablar con Dios</em> que él propone, me pregunto si no vamos a caminar hacia el filo del abismo y Fernando me va a invitar a saltar. Felizmente, él no escucha mis pensamientos, pero sonríe mientras llega mi taxi.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La escuela y la jauría, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/19/la-escuela-y-la-jauria-por-diego-alonso-sanchez-hnews-1431726</link>
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                            <![CDATA[ El caso del Liceo Naval Almirante Guise ha generado gran preocupación. La denuncia señala que un estudiante de 16 años habría sido víctima de una presunta agresión sexual por parte de otros alumnos. Tras los hechos, ocho estudiantes fueron intervenidos y el caso viene siendo investigado por las autoridades. Ante esta situación, cabe preguntarnos: ¿qué podemos hacer padres, docentes y estudiantes para prevenir la violencia y construir comunidades educativas más seguras? ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Escena de "La ciudad y los perros". Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 24 Sep 2026 20:16:21 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La escuela y la jauría, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El caso del <strong>Liceo Naval</strong> ha reavivado una preocupación que trasciende a esta comunidad educativa. La denuncia de una presunta agresión sexual contra un estudiante por parte de varios compañeros nos enfrenta a una realidad incómoda: la violencia entre escolares existe, adopta diversas formas y con frecuencia permanece invisibilizada. Más allá de las responsabilidades que las investigaciones deberán determinar, este hecho nos obliga a reflexionar sobre el acoso, las dinámicas de poder y la normalización de ciertas conductas dentro de nuestras escuelas.</p>   <p class="has-text-align-justify">La violencia se ha convertido en uno de los problemas sociales más graves del país y los colegios no son ajenos a esta realidad. Según la plataforma SíSeVe, del Ministerio de Educación, durante 2025 se registraron más de 19600 casos de violencia escolar en el Perú. Lejos de disminuir, la tendencia se agravó durante 2026: entre enero y agosto se reportaron 11805 casos, la cifra más alta para ese período desde que existen registros.</p>   <p class="has-text-align-justify">Lo más preocupante es que más de ocho mil de estos reportes corresponden a agresiones entre estudiantes y que la violencia sexual es la modalidad que más ha crecido, con un incremento superior al 35 % respecto al año anterior. Detrás de cada cifra hay historias de abuso, intimidación, ciberacoso y humillaciones que afectan el bienestar físico y emocional de niños y adolescentes.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Cuando la violencia no es ficción</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">En 1963, <strong>Mario Vargas Llosa</strong> publicó <strong>La ciudad y los perros</strong>, y muchos lectores interpretaron sesgadamente que la violencia retratada en el colegio militar era una realidad exclusiva de los internados castrenses. Sin embargo, más de seis décadas después, la novela conserva una inquietante vigencia. Aunque los modelos educativos han evolucionado, aún no hemos logrado construir una cultura escolar donde el respeto, la empatía y el cuidado mutuo ocupen un lugar central.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la novela, los alumnos más vulnerables son objeto de burlas, humillaciones y agresiones constantes. Quienes no encajan en los códigos de rudeza impuestos por el grupo dominante son aislados y convertidos en blancos fáciles del abuso. La violencia no surge únicamente de individuos agresivos, sino también de una cultura que premia la intimidación, el silencio y la demostración de poder. Quizá estas dinámicas han saltado de la ficción a la realidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">Debemos entender que estas formas de violencia no solo ocurren en los patios y salones, sino también en los espacios virtuales que acompañan la vida cotidiana de los estudiantes. Muchas veces creemos que nuestros hijos no las sufren porque simplemente no las cuentan. Por ello, el desafío sigue siendo el mismo: reconocer la violencia antes de que se normalice, denunciarla y construir comunidades donde el respeto tenga más fuerza que el miedo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Frenando a la jauría</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Si bien los manuales docentes establecen orientaciones claras para prevenir situaciones de violencia, resulta fundamental fortalecer la educación socioemocional y la empatía. Asimismo, es necesario implementar mecanismos eficaces para detectar e intervenir tempranamente ante cualquier forma de violencia, promoviendo una cultura basada en la solidaridad, el respeto y la inclusión. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes es garantizar que los estudiantes sepan que pueden denunciar de manera segura y sin temor a represalias.</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde esta perspectiva, es indispensable promover una cultura de la denuncia y del cuidado mutuo dentro de la comunidad educativa. En ese sentido, el Programa Integral para la Prevención de la Violencia en los Entornos Escolares (PREVI), orientado a fortalecer el autocuidado, la protección entre pares y la construcción de entornos seguros, debe implementarse de manera efectiva para consolidar espacios donde prevalezcan el bienestar colectivo, el respeto y una convivencia saludable.</p>   <p class="has-text-align-justify">De igual manera, la Educación Sexual Integral (ESI) constituye una herramienta clave, ya que ayuda a reconocer situaciones de violencia, comprender la importancia del consentimiento y los límites personales, cuestionar estereotipos de género y actuar adecuadamente frente a situaciones de riesgo. Más que reducir su presencia en las escuelas, es necesario fortalecer su implementación como parte de una estrategia integral para construir comunidades educativas más seguras y respetuosas.</p>   <p class="has-text-align-justify">No obstante, estos esfuerzos no bastan por sí solos. Aún queda mucho por hacer para prevenir la violencia de manera efectiva y garantizar que las escuelas sean espacios donde todos los estudiantes puedan desarrollarse con seguridad, dignidad y confianza.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El consenso plebiscitario en Lima ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/24/el-consenso-plebiscitario-en-lima-editorial-1351992</link>
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                            <![CDATA[ Candidatos de izquierda, derecha y centro coincidieron en el debate municipal en cuestionar la gestión del candidato en reelección encubierta Rafael López Aliaga. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 24 Sep 2026 06:13:43 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El consenso plebiscitario en Lima ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Organizar un debate con 26 candidatos a la alcaldía de Lima no fue tarea sencilla. El JNE lo dividió en dos jornadas con 13 participantes cada una.</p>   <p>Pese a las expectativas de que el alcalde renunciante Rafael López Aliaga no participaría dado que su condición jurídica fue cuestionada por expertos constitucionales y electorales, Renovación Popular lo presentó como primer regidor asistió. Sin embargo, esa anomalía quedó en segundo plano frente a lo que los debates produjeron: un consenso orgánico entre candidatos de derecha, izquierda y centro sobre el fracaso de su gestión al frente de Lima.</p>   <p>Daniel Urresti, de Podemos, sostuvo que López Aliaga “abandonó Lima a su suerte y la usó como trampolín”. Carlos Bruce (Somos Perú) señaló que la ciudad “está peor en delincuencia, tránsito y limpieza”. Francis Allison (Avanza País) advirtió que las obras improvisadas “causan muertes y corrupción”. Carlos Gallardo (Buen Gobierno) afirmó que “dejó abandonada Lima porque renunció”.</p>   <p>No obstante, el momento más revelador vino del propio partido del gobierno. Samuel Daza, candidato de Fuerza Popular, le recriminó directamente: “Nos dijiste Lima potencia mundial y somos Lima potencia de tráfico. Yo confié en ti, pero nos decepcionaste”.</p>   <p>Que el fujimorismo cuestione públicamente la gestión de López Aliaga es la confirmación más contundente del consenso que los dos días de debate produjeron.</p>   <p>Esa coincidencia trasciende a los candidatos ya que refiere a asuntos superiores a las diferencias ideológicas por los cuales los vecinos de Lima deberán definir su voto el próximo 4 de octubre. La inseguridad, la falta de agua, la crisis del transporte, la deuda de obras mal ejecutadas que costó vidas, como en el caso de la vía Expresa Sur.</p>   <p>Si bien el análisis jurídico de la mala praxis jurídica del JNE - sigue abierto, está en manos del electorado cerrarlo con una decisión que ponga por delante lo que Lima necesita, frente al abuso del poder y el abandono de la comuna.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El siglo de Amelia Weiss, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/22/el-siglo-de-amelia-weiss-por-czar-gutierrez-hnews-1287000</link>
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                            <![CDATA[ Construyó un universo de bronce, resina, acrílico, pintura, animales y cuerpos humanos. Atravesó la modernidad peruana desde una figuración obstinada, sensual y lúdica capaz de transformar la continuidad histórica en invención pura. Se exhibe en La Galería de San Isidro.&nbsp;&nbsp; ]]>
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                            <image:title><![CDATA["Bodegón con racimo de uvas". Óleo sobre lienzo. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 23 Sep 2026 22:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El siglo de Amelia Weiss, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Con paciencia mineral fabricó una época conservando una extraña independencia respecto de las modas historiográficas. Mientras la abstracción conquistaba el horizonte de la escultura peruana y la modernidad comenzaba a identificar la ruptura con una suerte de imperativo moral, ella persistió en la figura. Una persistencia que jamás fue inmovilidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">Su escultura comienza en el barro, en esa intimidad táctil donde la forma es toda posibilidad. Después vienen el molde, el vaciado, la fundición, la espera. El bronce aparece entonces como una segunda vida del modelo, endurecido por el fuego y posteriormente intervenido mediante pátinas químicas que modifican su piel. En sus bronces, la superficie posee una memoria cromática: negros profundos, verdes minerales, dorados como residuos de una antigüedad imaginada. La escultura mantiene una conversación secreta con la tradición clásica, aunque el cuerpo que emerge haya atravesado ya la sensibilidad moderna.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/23/6ab2894eb478989e3602311d.jpg" alt=""Bodegón con racimo de uvas". Óleo sobre lienzo. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Bodegón con racimo de uvas&quot;. Óleo sobre lienzo. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La misma inteligencia material opera en sentido contrario con la resina y el acrílico. Allí donde el bronce remite a la permanencia, los materiales sintéticos introducen transparencia, color, ligereza óptica. El acrílico líquido podía permanecer meses en un contenedor hasta solidificarse como bloque. Ella lo tallaba posteriormente siguiendo con precisión las dimensiones de su modelo. La resina poliéster, pigmentada desde su interior, convertía el volumen en una especie de organismo luminoso. La materia dejaba de ser soporte para convertirse en argumento.</p>   <p class="has-text-align-justify">Esta doble pertenencia -entre lo arcaico y lo sintético, entre el peso y la transparencia- constituye una de las claves de una obra tensionada entre forma cerrada y expansión espacial. Sus figuras poseen una unidad compacta, incluso cuando sus líneas parecen querer prolongarse más allá del cuerpo. El <em>Dúo gatuno</em> lo demuestra con particular intensidad: dos gatos de bronce extienden sus colas formando grandes arcos que dibujan en el aire una escritura continua.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sus cuerpos humanos obedecen a una lógica semejante. Torso, espalda, vientre, muslo, pecho. El cuerpo reducido a sus grandes volúmenes como si buscara una anatomía anterior al detalle. En sus pinturas, particularmente en los desnudos, esa simplificación adquiere una temperatura distinta. Los cuerpos anaranjados y rojizos se enfrentan a verdes, azules, violetas y amarillos. Las figuras se entrelazan con objetos, frutas, animales y superficies domésticas. El erotismo surge de la relación entre masas cromáticas, curvas corporales y proximidades.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/23/6ab289c3994602347b08d6da.jpg" alt=""Torso femenino". Bronce con pátina negra. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Torso femenino&quot;. Bronce con pátina negra. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La mujer, el gato, la fruta, la jarra, el caballo, el efebo: todo parece participar de una mitología doméstica. Panofsky permitiría leer esas presencias desde la descripción hasta la interpretación cultural. Gombrich, desde el esquema que la artista modifica mediante sucesivas correcciones. Pero quizá sea Riegl quien permita comprender mejor esa persistencia porque existe en ella un Kunstwollen, una voluntad formal que atraviesa materiales y décadas sin quedar subordinada a un programa estilístico.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por eso su casa-taller de San Isidro fue una pequeña cosmogonía. Allí se modelaban figuras, animales y seres casi divinos. Allí la materia encontraba su forma y la forma encontraba genealogía. La domesticidad adquiría dimensión mitológica en transformación continua. Persistir en la figura cuando la historia exige ruptura, introducir materiales sintéticos dentro de una tradición escultórica ancestral, convertir el cuerpo en territorio de juego, deseo y memoria.</p>   <p class="has-text-align-justify">Su modernidad reside precisamente allí.<strong> Amelia Weiss</strong> (1926-2002) nació hace un siglo y no necesitó destruir la tradición para modificarla. Le bastó tocarla.</p>   <p class="has-text-align-justify">…</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Dato:</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Lugar: La Galería</p>   <p class="has-text-align-justify">Fechas: Del 9 de setiembre al 3 de octubre 2026</p>   <p class="has-text-align-justify">Dirección: Calle Conde de la Monclova 255 - San Isidro</p>   <p class="has-text-align-justify">Horario: Lun.-Vie.: 11.00 a. m.-7.00 p. m. Sáb.: 3.00 p. m.-7.00 p. m.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una violencia que nos atraviesa, por Las Tejedoras ]]>
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                            <![CDATA[ Preocupa el debilitamiento de políticas que abordan estas problemáticas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El Minedu estableció nuevos criterios para definir qué situaciones serán consideradas como bullying o acoso escolar.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 23 Sep 2026 12:39:16 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una violencia que nos atraviesa, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La semana pasada, mientras se conocía la denuncia por una presunta agresión sexual contra un adolescente del Liceo Naval Almirante Guise, la Defensoría del Pueblo volvía a recordarnos Condorcanqui: años de violencia sexual contra niñas y adolescentes indígenas y una deuda de justicia y reparación.</p>   <p>De Condorcanqui a San Borja median diferencias. Cambian los contextos y las relaciones de poder. Pero mirarlos juntos obliga a reconocer algo incómodo: la violencia sexual, tan extendida como normalizada; y una pregunta dolorosa: ¿<em>qué tiene que ocurrir para que otro ser humano deje de ser percibido como alguien con dignidad, límites y derechos y pase a ser tratado como un cuerpo disponible, objeto de dominio, diversión o humillación</em>?</p>   <p>Las escuelas no son islas. Niñas, niños y adolescentes llegan a ellas con lo que la sociedad les muestra cada día y con lo que aprenden en sus familias, las redes y los múltiples espacios donde se construyen identidades y vínculos. La impunidad, el abuso de poder, la cosificación y la incapacidad de reconocer que la integridad y dignidad del otro importan tanto como las propias son problemas que atraviesan a toda la sociedad y que la escuela no puede resolver sola, pero tampoco puede ponerse de costado.</p>   <p>La escuela puede y debe asegurar que las y los estudiantes aprendan sobre el consentimiento y los límites; a reconocer relaciones desiguales de poder y rechazar la discriminación; a respetar la intimidad, pedir ayuda y actuar frente al abuso; a comprender que el cuerpo del otro no está disponible.</p>   <p>Por eso preocupa que se debiliten políticas que permiten abordar estos asuntos de manera explícita. Dejar de hablar de ellos no hará que desaparezcan.</p>   <p><em>Las niñas de Condorcanqui siguen esperando justicia y reparación. El adolescente de San Borja necesita protección y respuestas. Todos necesitan algo más que indignación: aprender, antes de que la violencia ocurra, que el otro importa.</em></p>   <p><em>*Colabora Patricia Andrade Pacora, exviceministra de Gestión Pedagógica en Ministerio de Educación del Perú </em></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La confesión fujimorista sobre la PNP ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/23/la-confesion-fujimorista-sobre-la-pnp-editorial-964367</link>
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                            <![CDATA[ La decisión de colocar a alias Jhonsson Pulpo en el mismo recinto que custodia a Vladimiro Montesinos admite la grave penetración del crimen en la policía y las cárceles. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 23 Sep 2026 06:03:42 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La confesión fujimorista sobre la PNP ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hay decisiones que dicen más que cualquier discurso. Ayer, mientras la presidenta Keiko Fujimori declaraba ante la Asamblea General de la ONU que el crimen organizado debe ser enfrentado como enemigo del Estado democrático, en Lima su gobierno firmaba una orden que contradice todo lo que ha sostenido públicamente sobre la PNP. Jhonsson Smit Cruz Torres, alias Jhonsson Pulpo, cabecilla de Los Pulpos, irá a la Base Naval del Callao. El mismo recinto que alberga al exasesor criminal de su padre, el señor Vladimiro Montesinos, tras su captura en 2001.</p>   <p>La razón es la misma en ambos casos y el país lo sabe: el Estado peruano reconoce que sus cárceles comunes y su propia policía están tan penetradas por el crimen organizado que Pulpo seguiría operando desde adentro si lo mandaran a cualquier otro lugar.</p>   <p>Eso es lo que el gobierno ha negado sistemáticamente mientras defiende al comandante general Arriola, mientras evita hablar de reforma policial y mientras presenta cada captura como una victoria del Plan Escudo. Pero una sola firma lo desmiente todo. La decisión de mandar a Pulpo a la Base Naval la tomó el propio gobierno.</p>   <p>El mismo día que eso ocurría en Lima, la presidenta proponía en Nueva York que las organizaciones criminales sean reconocidas jurídicamente como grupos terroristas. La Convención de Palermo del año 2000, ratificada por 147 países, incluido el Perú, ya establece los mecanismos precisos para combatir el crimen organizado transnacional: cooperación internacional, extradición, trazabilidad financiera. El caso más documentado de la lógica bélica que propone la presidenta Fujimori es México, donde Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico en 2006 con el mismo lenguaje. El resultado fue más de 350.000 muertos en quince años y cárteles más poderosos que antes.</p>   <p>Lo que queda pendiente tras esta confesión autoinfligida es la reforma institucional de la institución policial. Pulpo está en la Base Naval porque las instituciones destinadas a esa labor están capturadas. Reconocerlo públicamente es el primer paso para empezar a repararlas.</p> ]]></content:encoded>
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