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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Sun, 05 Apr 2026 20:00:00 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Hola Alfredo, ¿estás ahí?, por Juan Cruz ]]>
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                            <![CDATA[ Bryce Echenique, el gran escritor peruano recientemente fallecido, era una memoria. Se acordaba de todo, los recordaba a todos, a los amigos y sus recuerdos, como si fuera un niño solitario. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Alfredo Bryce Echenique. Foto: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 20:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Hola Alfredo, ¿estás ahí?, por Juan Cruz ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Alfredo Bryce Echenique</strong> era una memoria. Se acordaba de todo, los recordaba a todos, y en cierto modo siempre fue un muchacho que los buscaba a todos, a los amigos y sus recuerdos, como si fuera el niño solitario que luego se transmutó en Julius, cuando ya se hizo el escritor que fue.</p>   <p>Ahora sus libros se pueden leer imaginando que lo que decía de sus personajes era lo que él mismo podía decir de sí mismo: un hombre atado a un niño que viajaba con él, con quien hablaba, para quien escribía, con el que reñía a veces sintiendo que él no era precisamente el mismo Alfredo, sino todos los nombres de Alfredo, con sus apellidos.</p>   <p>Murió a los 87 años, en su casa de Perú, donde tanto quiso, donde a tantos quiso, donde vivió cerca de gente a la que admiró, entre ellos a <strong>Mario Vargas Llosa</strong>. Le escuché hablar muchas veces a solas, como si no estuviera con nadie y se buscara. A veces me convidaba a almorzar, en los tiempos en que él apenas bebía, cuando tampoco hablaba de acuerdo con aquellos torrentes que convirtieron sus noches en senderos peligrosos.</p>   <p>Su vida estuvo llena de incidentes que ahora se le estampan a su historia, como si Alfredo solo hubiera escrito esas páginas que tienen que ver con lo que se dijo de él y no con lo que él dejó dicho en las casas (en sus casas, en las casas ajenas) para que todo el mundo supiera de la vida que siempre reclamó gente alrededor.</p>   <p>La última vez que lo entrevisté, como para que se confesara por dentro, era un mediodía de Barcelona, adonde se había adentrado para reencontrarse con amigos, algunos de los cuales, como Carlos Barral, ya se habían muerto… En esa ocasión Alfredo estaba solo, y era tan solitario también entre amigos. Lo busqué para que me contara cómo se hallaba, en 2003, regresando (otra vez) de su casa de Perú…</p>   <p>Aquel penúltimo viaje a su patria natal, me dijo, lo había llenado de melancolía. Me dijo por qué, largamente, como si se estuviera escuchando a sí mismo y no estuviera, como estaba, en Barcelona, sino en la hermosa casa que tenía ya entonces en las afueras de Lima… Me dijo que le había llenado de melancolía su país porque le tocó asistir a los últimos años de <strong>Fujimori</strong>…</p>   <p>“Fueron atroces… Los peruanos se habían curtido, se habían puesto un caparazón para poder convivir con el horror de aquel hombre… No lo veían, no lo querían ver… Pero entonces mi mirada era la mirada de un hombre que viene después de 35 años… Era una mirada muy virginal, así que vi la inmundicia, la corrupción, lo vi todo… A mí se me dio una paliza, tras un rapto rapidísimo, me golpearon, me pegaron para que yo no dijera nada, simplemente para callarme… Todas esas cosas me afectaron mucho, pero me quedé ahí tres años tras esa paliza matonesca… Decían: ´es de parte de Montesinos y de Fujimori´… Todas esas cosas afectan mucho, cuando no encuentras solidaridad, cuando todo depende del sálvese quien pueda… Entonces busqué la manera de volver a España todos los años, hasta llegar a un reencuentro menos radical que el que hice… Yo me había ido (¿te acuerdas cuando me cantaban en Madrid ´Y te vas y te vas y no te has ido´…?) y los amigos me cantaban por qué no me iba nunca y siempre me estaba yendo… Lo cantaban con cariño. Lo que pasaba era que no puedes lavar el cariño que me llevé de Europa con agua y con jabón, y yo echaba mucho de menos esto, y creo que ahora he encontrado una fórmula de equilibrio perfecta… Ya no estoy vinculado a una universidad, a nada, y tan solo trabajo…”.</p>   <p>En Barcelona, me dijo, estaba muy bien instalado,<em> </em>“trabajo muy a gusto<em>”</em>, aunque sentía nostalgia de las islas Canarias, a las que tanto quiso… “De Madrid iba a las islas para encontrar la paz y en Barcelona la paz la tengo…”<em>.</em></p>   <p>Le dije a Bryce que, en efecto, no se puede lavar con agua y jabón el amor a Europa…, “pero no se puede concebir su literatura sin Perú”.</p>   <p>Me dijo este argumento, volvió a aquel Julius que tanto se le parece: “No, mi literatura no se puede concebir sin el Perú, sea como retrato de Perú o como el que está presente en Un mundo para Julius, que es una especie de preludio del fin de toda una clase social que había detentado el poder en el Perú desde la independencia al fin del siglo XIX y que ya estaba a punto de perderlo. <em>Un mundo para Julius</em> muestra muy claramente la fragilidad en que se basaba el poder de aquella llamada oligarquía casi feudal, basada en la propiedad de las grandes haciendas, las grandes extensiones de tierra y en el dominio de los indios. Casi feudal”.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/05/69b8a85423239a476f0560d6.jpg" alt="Alfredo Bryce Echenique. Foto: La República." width="1250" height="735"/><figcaption>Alfredo Bryce Echenique. Foto: La República.</figcaption>   <p>Bryce fue un europeo desde que pisó el suelo de las grandes ciudades que le dieron cobijo, en Francia, en España… donde quiera que fuera, Alfredo era partidario del lugar, de la noche y del lugar. Así que fue peruano y de todas partes.</p>   <p>Me dijo<em>: </em>“Yo he sido muy sensible a Europa… Mi primer modelo fue Julio Cortázar, que enseguida se interesó por la ciudad en la que vivió… Yo hablaba de Perú en París, era un peruano en París… ¿Y cómo se reía un peruano en esa ciudad?, ¿cómo llora?, ¿cómo caducan sus valores?, ¿cómo se tiene que rehacer para no meterse en el gueto e incorporarse a la sociedad? Yo creo que todo esto ha venido a mi literatura; son caminos riquísimos y derroteros por los que he ido haciendo novelas como<em> No me esperen en abril, Reo de nocturnidad o La amigdalitis de Tarzán”</em>.</p>   <p>Le dije a Bryce lo que su amigo Juan Marsé me había dicho el día anterior sobre el gran libro de este, <em>Últimas tardes con Teresa</em>… Era el libro que a él le hacía sentirse más confortable. ¿Y el tuyo, Bryce? ¿Cuál es tu libro más confortable?</p>   <p>Me dijo: “Para mí el libro más confortable sigue siendo Tantas veces Pedro. Es el libro que más quiero y el que considero que fue con el que me jugué más… Gracias a él pude escribir todo… Con él me salí de Un mundo para Julius; no me podía quedar eternamente en eso… Ya estaba en Europa varios años y ese fue el primer momento de mi nueva escritura… Yo no digo que sea la novela más lograda o que tenga más efecto, pero es de esas novelas que abren camino… Gracias a ella yo pude escribir<em> La vida exagerada de Martín Romaña y Reo de nocturnidad”</em>.</p>   <p>-¿Y no es <em>La vida exagerada</em>… la que te representa más como ser humano?</p>   <p>-Probablemente, como el nuevo ser humano que fui en Europa, con las transformaciones que Europa creó en mí.</p>   <p>-Imagina que te encuentras con el Bryce de <em>Un mundo para Julius</em> y el de <em>Permiso para sentir</em>… ¿Cuál sería la conversación de los dos?</p>   <p>-Yo creo que uno es un nombre que se despide de Perú y otro es ya un hombre que hace rato se ha dado un buen abrazo fraternal con Europa. Yo creo que lo que hay ahí empieza a dar los frutos de un hombre, siguiendo el modelo cortazariano, que se abrió a la sociedad que lo acogía, no se metió al gueto peruano a lamentar el Perú perdido… Digamos que del primer al segundo tomo de <em>Memorias</em> ha pasado una biografía y se puede percibir un cambio de humor. Es decir, estaba el hombre vitalista y melancólico y ahora está más presente el hombre melancólico.</p>   <p>-Bryce [le dije casi al final de aquella conversación tan larga], ¿eres otro hombre?</p>   <p>-Yo soy un hombre que ha pasado por una experiencia dura, la de Perú, pero es que yo no le saco ni cólera, ni rabia, ni resentimiento, ni ganas de vengarme de nadie… Solamente me enriquezco con lo que vivo.</p>   <p>Lo quise a cualquier hora. Su muerte fue como si él no esquivara la vida y estuviera ahí, todavía, buscándose para salir de noche. Hola, Alfredo, ¿estás ahí?</p>   <p> </p>   <p>…</p>   <p> </p>   <p>*<strong>Juan Cruz</strong>. Escritor y periodista español.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La derecha radical histérica: el guetto de los "puros", por René Gastelumendi ]]>
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                            <![CDATA[ Una facción del ecosistema político peruano ha decidido que la derecha es un club privado de ideas conservadoras, excluyendo a liberales y moderados del debate público. Esta postura restrictiva podría generar un efecto negativo en el electorado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[López Aliaga y Fujimori vienen enfrentándose desde la vacancia de José Jerí. Foto: composición de Betsy De Los Santos / LR]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>René Gastelumendi</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:58:56 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La derecha radical histérica: el guetto de los "puros", por René Gastelumendi ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Existe en nuestro ecosistema político una facción que ha decidido que la derecha no es un conjunto de ideas, sino un club privado con derecho de admisión estricto. Para ellos, el espectro es binario: o estás alineado con el conservadurismo más rancio y los liderazgos de Keiko Fujimori o Rafael López Aliaga, o eres, por defecto, un agente del socialismo internacional. Esta obsesión por ver &quot;rojos&quot; debajo de cada cama no es solo una miopía intelectual; es un suicidio estratégico y una profunda incoherencia.</p>   <p>El problema de este atrincheramiento es que confunde la estridencia y la barra brava con la convicción. Al arrogarse el monopolio de la derecha, estos grupos expulsan del debate a liberales y moderados, tachándolos de &quot;caviares&quot; o &quot;tibios&quot;. Adictos a las cámaras de eco de sus chats familiares, de la promoción del colegio o la universidad, nos embuten reels con datos sin comprobar que refuerzan sus posturas tribales de propuestas sin ningún tipo de organicidad que nos trate como ciudadanos y no como emprendedores e informales sobrevivientes a merced de la desregulación. Con tanta histeria e incontinencia ideológica, generan un efecto tapón: impiden sistemáticamente el surgimiento de otras derechas —más modernas, técnicas y dialogantes— que podrían conectar con ese electorado peruano que hoy se siente huérfano. Prefieren ser los dueños de un cementerio ideológico antes que permitir una renovación que les quite el micrófono.</p>   <p>Sin embargo, mientras reparten carnés de patriotismo en redes, en el Congreso actúan con impunidad alarmante. Dicen defender el modelo económico, pero son tan funcionales a la destrucción que han permitido un pacto que le otorga capacidad de gasto al Parlamento, erosionando el equilibrio fiscal que tanto dicen proteger. Es de una ingenuidad —o una desfachatez— suicida. Al romper la regla de que el Congreso no tiene iniciativa de gasto para alimentar apetitos populistas, están destruyendo el pilar de la responsabilidad económica y pavimentando la autopista para que el próximo radical de izquierda encuentre un Estado con las defensas bajas.</p>   <p>Y aquí viene lo más grave: ni siquiera el sagrado Julio Velarde puede salvarnos de esto. Muchos en la derecha se relajan pensando que, mientras Velarde esté en el BCRP, el edificio se mantendrá en pie. Error. El Banco Central puede controlar la inflación, pero no puede hacer magia frente a un Congreso que decide gastar lo que no tiene. Si el Legislativo rompe la disciplina fiscal a través de este &quot;pacto mafioso&quot;, ni el técnico más brillante del mundo podrá evitar el naufragio. La autonomía del MEF ha sido anulada por tres factores críticos. Primero, el Tribunal Constitucional permitió al Congreso crear gasto mediante una interpretación laxa del artículo 79. Segundo, el Parlamento convirtió la insistencia en su vía ordinaria, aprobando leyes con un costo de S/35 mil millones anuales ignorando al Ejecutivo. Finalmente, la Ley 32448 flexibilizó el anclaje fiscal en negociaciones colectivas. El resultado es un sistema sin frenos técnicos donde la deuda pública proyecta niveles insostenibles y la derecha radical sigue viendo hoces y martillos dónde no debe.</p>   <p>La verdadera izquierda no le teme a la derecha que grita &quot;comunismo&quot; a todo lo que se mueve; a esa izquierda le divierte. Le resulta funcional porque sabe que ese ruido espanta al ciudadano de a pie. Cada vez que esta derecha etiqueta de &quot;rojo&quot; a un técnico liberal mientras vota de la mano con facciones oscuras para reventar el presupuesto, pierde toda autoridad moral.</p>   <p>A lo que la izquierda realmente le teme es a una derecha inteligente, no a los trogloditas que insultan o a las dinastías que se atribuyen hasta la eternidad la solución de los problemas existencias: pena de muerte, pena de muerte, mano dura, retiro de la corte, retiro de la corte, militares militares…. Una derecha que no necesite un examen de pureza para aceptar que la libertad incluye tanto la apertura económica como el respeto a la pluralidad y la cultura. El Perú necesita una derecha que sepa gestionar y que deje de ser el mejor jefe de campaña de sus adversarios. Si siguen prefiriendo tener la razón en su gueto antes que ser una alternativa seria para la mayoría, seguirán siendo los eternos espectadores del triunfo de aquellos a quienes, supuestamente, juraron combatir.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La urna y el globo, por Ramiro Escobar ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/la-urna-y-el-globo-por-ramiro-escobar-hnews-189280</link>
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                            <![CDATA[ Destacan algunas excepciones, como Ahora Nación y el Partido del Buen Gobierno, que sí ofrecen propuestas sobre política internacional, lo que contrasta con la falta de atención al tema por parte de otros. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Ramiro Escobar]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Ramiro Escobar</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:54:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La urna y el globo, por Ramiro Escobar ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Se han puesto a pensar los candidatos en carrera qué significa el Perú en el escenario global? ¿Tienen una idea de en qué tiempos vivimos y cómo el sistema internacional se está cayendo a empujones? ¿Por qué la política exterior no estuvo en el debate del Jurado Nacional y no está en la profusa discusión mediática o digital en curso?</p>   <p>Una navegación por los planes de gobierno, de los partidos presuntamente punteros, resulta algo desoladora. En el de País para Todos, de Carlos Álvarez, ni siquiera figura la palabra relaciones exteriores. Apenas hay menciones al comercio internacional y prácticamente nada sobre integración o política internacional.</p>   <p>Ahora incluso dudo de que calibre la importancia de Zelenski, su casi clon político ucraniano. En la mayoría de los otros planes, el énfasis también está en el comercio, algo crucial, aunque no único si se imagina cómo nos tenemos que parar frente a un mundo en convulsión. En el plan de Fuerza Popular, ese tema no asoma ni pintado de naranja.</p>   <p>Tampoco en el de Renovación Popular. Las excepciones son el Partido del Buen Gobierno, que habla de &#039;Una voz propia frente al mundo&#039;; Ahora Nación, que tiene una sección detallada sobre política exterior; y Venceremos, que levanta el latinoamericanismo. En el de Juntos por el Perú, se dice que Venezuela marcha de &#039;manera independiente&#039; (?)</p>   <p>Si nos asomamos a las declaraciones de los candidatos, hay un páramo de alusiones al tema internacional. Ni siquiera el puerto de Chancay, que nos sitúa en el epicentro de una disputa entre Washington y Pekín, ha sido objeto de muchos comentarios. Menos aún la guerra en el Medio Oriente, como si no tuviera que ver con el grifo de la esquina.</p>   <p>En algunos flamígeros discursos sí aparece un tema, pero no para insertarnos más en el sistema internacional, sino para salirnos. Más de un candidato ha anunciado que abandonaremos el Pacto de San José de Costa Rica, que creó el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, una manera de copiar sin rubor al otrora poderoso Nicolás Maduro.</p>   <p>En suma, parece que queremos elegir un sheriff, no un estadista. Preferimos ser aldeanos en medio del caos universal. ¿Qué hemos hecho para merecer tal desconexión global?</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Voto con memoria, por Marisa Glave ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/voto-con-memoria-por-marisa-glave-hnews-123265</link>
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                            <![CDATA[ Lo que pretende López Aliaga y quienes atacan a Indira es tergiversar la realidad. Es hacer responsable de la investigación de la muerte de Pedro a su familia, a quienes fueron víctimas y no al Estado. Pero no podrán borrar la historia, ni la memoria de Pedro y sobre todo no podrán quebrantarla a ella ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Marisa Glave]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marisa Glave</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:49:43 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Voto con memoria, por Marisa Glave ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Rafael López Aliaga ha tenido problemas estos días en Puno, Apurímac y Arequipa. En su desesperación al ver que la segunda vuelta se le escapa, que su popularidad va cayendo sostenidamente semana a semana, descarga su frustración contra quienes considera culpables de su situación.</p>   <p>De manera violenta, como es su estilo, ha llamado a los que le recuerdan los vínculos de su bancada con el gobierno de Boluarte, así como su justificación cínica de las matanzas de compatriotas en protestas, como “gente de mierda”. Entre huevos y pifias tuvo que cancelar su última caravana en Apurímac.</p>   <p>En Juliaca, familiares de víctimas del 9 de enero, junto con ciudadanas y ciudadanos que no olvidan el terruqueo de López Aliaga en el contexto de la represión violenta del régimen de Boluarte, rechazaron públicamente su presencia. Simpatizantes del candidato, muy al estilo de Porky, agredieron con piedras y palos a los familiares de las víctimas que rechazaban su presencia en la región. Según La República, al menos tres de ellos resultaron heridos.</p>   <p>Y en Arequipa, en un mitin deslucido, con menos personas de las que esperaban, dedicó varios minutos a insultar a Indira Huilca, mujer política valiente a quien llamó delincuente e inmoral. Me queda claro que la razón de fondo es el pánico que le genera a López Aliaga y a personas como él que Indira pueda llegar al parlamento.</p>   <h2><strong>La fuerza de Pedro Huilca persiste</strong></h2>   <p>La memoria es un dispositivo muy poderoso, sobre todo en contextos electorales. Quienes buscan políticas de impunidad y de olvido, quieren silenciar las voces de la memoria que vuelven cada elección. No sólo Keiko Fujimori, como heredera del gobierno de su padre, sino también parte importante de la derecha conservadora que representa López Aliaga, buscan borrar los atroces crímenes de Estado cometidos durante el Conflicto Armado Interno.</p>   <p>Esperan lavar la cara de mandos militares que operaron en zonas como Ayacucho donde se impartieron prácticas sistemáticas de violación de derechos humanos. Secuestros, torturas, violaciones sexuales y asesinatos, seguidos de desaparición en fosas clandestinas o incineración en hornos. Pero también a la política de desaparición, asesinato y tortura en manos de grupos paramilitares, que operaron bajo el mando político de gobiernos de turno. En el tiempo de Fujimori y Montesinos, el grupo Colina.</p>   <p>Este comando paramilitar tenía también objetivos políticos, buscaba amedrentar o incluso desaparecer a líderes políticos que resultaran incómodos al régimen de Fujimori. Pedro Huilca, padre de Indira, obrero de construcción Civil, era el principal dirigente sindical del Perú en un tiempo en el que la tasa de sindicalización superaba el 50%. Era el principal opositor a las reformas neoliberales que el régimen buscaba implementar. Murió pocos días después de anunciar un Paro Nacional y de haber sido amenazado por Fujimori en un CADE, donde lo tildó de terrorista. El terruqueo de ese entonces.</p>   <p>Pedro era un líder social y político peculiar. Claramente ubicado a la izquierda, siempre fue hábil en el manejo dual de la lucha social. De protesta y de diálogo. No en vano su memoria ha quedado grabada en el corazón del pueblo peruano y es conocido también que los principales empresarios de la construcción mantuvieron con él una relación de respeto.</p>   <p>Aún recuerdo un recorrido por comunidades de Ayacucho, junto a Indira Huilca y Tania Pariona, camino a Fajardo. Paramos en una comunidad y en la asamblea un comunero, francamente emocionado, tomó la palabra y dijo que sentía que Pedro estaba vivo, que él fue obrero de niño y que Huilca lo ayudó y formó. Su fuerza podía sentirse en el ambiente y muchos la vemos en Indira.</p>   <p>Por eso su asesinato es asunto histórico, algo que no se debe olvidar, porque fue un golpe en el corazón del movimiento obrero y de la resistencia popular al régimen de Fujimori. Hoy hay una controversia pública en torno a quién lo mató. En primera instancia hay un fallo mayoritario exculpando a Colina, pero hay un magistrado con un voto contrario que sí encuentra suficientes indicios para señalar que Huilca habría sido asesinado por este comando paramilitar. La fiscalía que lleva el caso ha apelado. La familia también. El caso NO ESTÁ RESUELTO.</p>   <h2><strong>La búsqueda de justicia</strong></h2>   <p>No es casual que López Aliaga busque golpear a Indira Huilca, lo hace porque ella es una importante candidata a diputada por Ahora Nación en Lima, plaza que López Aliaga está comenzando a perder. Indira representa no sólo la defensa de los trabajadores y de las mujeres, sino la defensa de los derechos humanos, esos derechos que al ex Cardenal Cipriani, tan cercano a López Aliaga, le parecían una cojudez.</p>   <p>Indira tenía cuatro años cuando mataron a su padre. El pedido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se hace en 1997, cuando Indira tenía nueve años. La Comisión envía el caso a la Corte Interamericana cuando Indira tenía 15 años. La razón que prima para la Corte es que la Familia Huilca no había accedido a Justicia en el Perú para saber quién mató a Pedro.</p>   <p>La investigación que se llevó en el tiempo de Fujimori, en la época de la fiscalía de Blanca Nélida Colán, manejó las pruebas a su antojo e incluso exculpó a los senderistas que supuestamente habrían cometido el asesinato. Si Montesinos está o no detrás del asesinato está en debate en la Corte suprema ahora. Pero lo que no está en debate es que durante el régimen de Fujimori se bloqueó la investigación del asesinato de Huilca y esa es la razón por la que se repara a la familia.</p>   <p>Lo que pretende López Aliaga y quienes atacan a Indira es tergiversar la realidad. Es hacer responsable de la investigación de la muerte de Pedro a su familia, a quienes fueron víctimas y no al Estado. Pero no podrán borrar la historia, ni la memoria de Pedro y sobre todo no podrán quebrantarla a ella. Indira sabe bien que estamos luchando por una causa superior a nuestras vidas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Qué (y qué no) nos dicen las encuestas de la elección presidencial 2026?, por Javier Herrera ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/que-y-que-no-nos-dicen-las-encuestas-de-la-eleccion-presidencial-2026-por-javier-herrera-hnews-98850</link>
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                            <![CDATA[ La caída de indecisos explica el crecimiento reciente de varios candidatos más que transferencias directas de votos ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Javier Herrera]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Javier Herrera</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:45:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Qué (y qué no) nos dicen las encuestas de la elección presidencial 2026?, por Javier Herrera ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Cada cinco años, prácticamente todos los medios de comunicación difunden los resultados de encuestas en las que los entrevistados manifiestan por qué candidato votarán, por cuáles nunca votarían o si optarán por votar en blanco o viciar su voto. Gracias a dichas encuestas, también sabemos cómo van cambiando las preferencias a medida que nos acercamos a la fecha de las elecciones. La Ley Electoral impone a las empresas encuestadoras no difundir resultados de nuevas encuestas durante la semana previa al día de la elección (5 de abril en este caso), aunque, para los iniciados, siempre hay manera de eludir la norma (“hecha la ley, hecha la trampa” es, lamentablemente, una especialidad nacional).</p>   <p>Muchos no creen en las encuestas por diversas razones. En primer lugar, porque en el pasado hemos tenido casos de encuestas manipuladas por el poder político. Según declaraciones del propio Vladimiro Montesinos, dos encuestadoras recibieron fuertes sumas de dinero para alterar los resultados previos a la elección del año 2000. Otra razón es la baja confianza en los medios de comunicación tradicionales (prensa escrita, televisión y radio) durante los periodos electorales, ya que su independencia suele ser cuestionada. Francisco Durand, en su libro póstumo &#039;Poder mediático: propiedad, gestión e influencias&#039;, publicado en 2025, recuerda cómo varios medios, controlados por grupos de poder económico, intentaron silenciar a periodistas que no se plegaron a la consigna de sesgar la información en favor de determinados candidatos, excluyendo especialmente a aquellos de izquierda o centroizquierda.</p>   <p>Otras razones de la escasa credibilidad de las encuestas derivan de una limitada cultura estadística, a pesar de los esfuerzos pedagógicos de las principales encuestadoras. Las normas obligan a estas empresas a publicar la ficha técnica, especificando el tamaño de la muestra, la modalidad de la entrevista, la cobertura geográfica, el margen de error y el nivel de confianza. Dichas encuestas se basan en muestras de alrededor de 1.500 personas, diseñadas para ser representativas del conjunto de la población. Las preguntas planteadas suelen ser simples, típicamente: “¿por quién votaría si las elecciones fueran mañana?”. A diferencia de preguntas sobre gastos o ingresos, este tipo de preguntas no requiere un gran número de entrevistados, sino una adecuada distribución según estratos sociales y regiones, que presentan preferencias electorales distintas. Los márgenes de error son referenciales, pues varían según los niveles de intención de voto alcanzados por cada candidato. Aquellos con bajos porcentajes presentan un error estadístico relativamente mayor, lo que reduce la precisión de los resultados.</p>   <h2><strong>¿Cómo leer los resultados de las encuestas electorales?</strong></h2>   <p>Hasta hace pocos días, podían identificarse dos grupos de candidatos: un par que se disputaba el primer y segundo lugar, y otros cuatro que competían por el tercer puesto. La atención mediática se ha centrado en los escasos puntos que los separan, lo cual ha distraído el análisis de dos aspectos cruciales. El primero es que, dado el error estadístico asociado a intenciones de voto cercanas entre sí e inferiores al 10%, las diferencias entre candidatos no son estadísticamente significativas. En lugar de reconocer esta proximidad, muchos analistas se esfuerzan por explicar diferencias que, en rigor, no existen.</p>   <p>Con mayor razón, los desgloses de intención de voto por estrato socioeconómico o por región resultan poco confiables y deben interpretarse con cautela. Las diferencias metodológicas entre encuestadoras, así como el tratamiento de las no respuestas, dificultan la comparación directa de resultados. En este contexto, más que fijarse en los niveles absolutos, conviene observar las tendencias. ¿Qué indican los resultados recientes? Que López Aliaga viene perdiendo terreno frente a otros candidatos; que Keiko Fujimori ya lo ha alcanzado o superado; que Nieto, Álvarez y Sánchez se encuentran en una fase de rápido ascenso, lo que podría desplazar a López Aliaga al tercer lugar; y que López Chau muestra un estancamiento.</p>   <p>En segundo lugar, no se ha considerado suficientemente el peso del electorado indeciso, es decir, de quienes aún no saben por quién votarán. A medida que ha avanzado la campaña, esta proporción ha disminuido significativamente (de 47% a 29%, según Ipsos), lo que explica el crecimiento acelerado de varios candidatos, más asociado a la captación de indecisos que a transferencias directas entre competidores.</p>   <p>Sin embargo, el análisis no estaría completo sin considerar el llamado “voto oculto”, que ocurre cuando el entrevistado decide no revelar su verdadera preferencia por temor a ser juzgado. Para mitigar este sesgo, las encuestadoras utilizan simulacros de votación con cédulas. Según estudios de Datum e Ipsos, Sánchez y Fujimori obtendrían un 50% y 43% más de votos, respectivamente, que los declarados. De este modo, Fujimori alcanzaría aproximadamente 18,6%, superando ampliamente a López Aliaga (10,9%) por casi ocho puntos, quedando este relegado al tercer puesto, detrás de Carlos Álvarez (12,1%) y muy cerca de Sánchez (9%). Incluso la plataforma de apuestas Polymarket invocada por seguidores de López Aliaga cuando le era favorable, ahora muestra una ventaja considerable para Fujimori, superándolo por más de 45 puntos y relegando López Aliaga al mismo grupo que Sánchez y Álvarez.</p>   <h2><strong>La elección presidencial de 2026 y el voto anti-Keiko</strong></h2>   <p>Se vislumbran dos escenarios para la segunda vuelta. El primero es un enfrentamiento entre dos candidatos de derecha (Fujimori vs. López Aliaga), similar al de 2016 entre Fujimori y Kuczynski. El segundo escenario, cada vez más probable, enfrentaría a un candidato de derecha con un outsider radical (Sánchez) o con un outsider (Álvarez), como ocurrió en la elección de 2021 entre Fujimori y Castillo. En ambos casos, será decisivo determinar hasta qué punto un eventual voto anti-Keiko podría impedirle, por cuarta vez, alcanzar la presidencia.</p>   <p>Un análisis detallado de los datos de la elección de 2021, tanto en primera como en segunda vuelta, provenientes de cerca de 85.000 mesas, cuestiona la narrativa de una coalición anti-Keiko. En efecto, los votos de Keiko Fujimori crecieron proporcionalmente más que los de Pedro Castillo (multiplicándose por 4,5 y 3,2, respectivamente). Si hubiera existido un voto anti-Keiko y para que este sea determinante, su crecimiento habría sido menor que el de su contendor, pero ocurrió lo contrario. Esto sugiere que no hubo un voto anti-Keiko determinante en la segunda vuelta. La ventaja final de Castillo se explica por la amplia diferencia obtenida en la primera vuelta. El incremento de votos en favor de Fujimori provino principalmente de electores de otros candidatos de derecha y del aumento en la participación en zonas donde tradicionalmente su respaldo es mayor, como distritos de mayores ingresos y ciertos bastiones regionales. En contraste, en 2016 ocurrió el fenómeno inverso: hubo un traslado masivo de votos hacia Kuczynski, cuyos apoyos más que se duplicaron (2,66 veces), mientras que los de Fujimori crecieron solo 1,4 veces. La pregunta clave es en qué medida estos patrones históricos influirán en las próximas elecciones. La respuesta, como siempre, la darán los electores en las urnas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Las relaciones con Chile, la migración irregular y las elecciones, por Manuel Rodríguez Cuadros ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/las-relaciones-con-chile-la-migracion-irregular-y-las-elecciones-por-manuel-rodriguez-cuadros-hnews-76935</link>
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                            <![CDATA[ El nuevo gobierno peruano, tras la elección del 7 de junio, deberá establecer objetivos claros en su política exterior, y buscar una diplomacia autónoma y representativa de sus intereses. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Así avanzan los trabajos de excavación en la frontera con Chile. Foto: Composición/LR]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Manuel Rodríguez Cuadros</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:39:37 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Las relaciones con Chile, la migración irregular y las elecciones, por Manuel Rodríguez Cuadros ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><span style="color:black">El nuevo gobierno peruano que se elija en la segunda vuelta electoral del 7 de junio, independientemente de su orientación política, tendrá entre sus tareas primordiales definir la orientación y los objetivos de la política externa. Decidir los términos de la inserción del país en un sistema internacional en transición, unipolar, fragmentado, con tendencias a la bipolaridad económica.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Si se adoptan esas decisiones en función del interés nacional –al margen de la presión ideológica o el prejuicio político–, es de esperar que en cualquier escenario la diplomacia peruana discurra por el camino de una política exterior de Estado. Su objetivo mayor debiera ser el ejercicio de una diplomacia autónoma, independiente, democrática, que represente los intereses de la sociedad y el Estado. Que traduzca en lo político-diplomático el margen amplio de independencia y diversificación que posee la inserción económica del país en el proceso global. Aunque parezca tautológico afirmar una diplomacia peruana, es decir que responda a nuestros intereses, no a los ajenos.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">En el ámbito limítrofe, esta determinación debería traducirse en el establecimiento de asociaciones preferenciales con Brasil, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador. En cada situación con los pesos y medidas de las afinidades y el rango de intereses complementarios.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">En el caso de Chile, en particular, la asociación preferencial tiene una base objetiva. Después del fallo de la Corte Internacional de Justicia se crearon las condiciones históricas y subjetivas para que, por primera vez, en la relación bilateral la dinámica de la cooperación se torne hegemónica en relación a la de la diferenciación o el conflicto, que de alguna manera había predominado desde 1883. Las relaciones transitan por ese derrotero.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Las bases objetivas de esa relación están dadas por variables estructurales de naturaleza económica y social, es decir desde la perspectiva de las relaciones intersocietales que son las que definen las dinámicas económicas y sociales del complejo relacional peruano-chileno.</span></p>   <p><span style="color:black">En 2025, el comercio bilateral ascendió a 3.745 millones de dólares. Las exportaciones peruanas de 2.049,6 millones generaron un superávit de 463 millones. Las exportaciones chilenas al Perú ascendieron a 1.586,1 millones. El Perú es el 13.º socio comercial de Chile y este el séptimo para el Perú, el segundo en la región, después de Brasil. La inversión acumulada de Chile en el mercado peruano es superior a los 14.000 millones de dólares. Y la peruana en Chile, ya supera los 1.000 millones. Se trata de una relación con una densidad económica de alta prioridad para los dos países.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">En el turismo, que es el más humano de los flujos económicos, las cifras muestran un alto grado de movilidad entre los dos países. En 2025, Chile fue el principal emisor de turistas al Perú (1,2 millones de turistas; 500 mil ingresaron por Tacna) y el Perú el cuarto al mercado turístico chileno (400 mil visitantes).</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Estas cifras indican que la frontera, antes que marcar la separación o el límite, indica hoy un espacio de interacciones múltiples que comunican además de los agentes diplomáticos del Estado, a las poblaciones, los agentes sociales, económicos e institucionales. Largamente es una relación intersocietal que va mucho más allá de los flujos interestatales.</span></p>   <p><span style="color:black">En </span>el ámbito prioritario de la conducta de ambos países en la dinámica de los cambios del sistema internacional y en los procesos de la política mundial, los niveles de coincidencia de posiciones son sólidos frente a divergencias mínimas. El promedio del índice de convergencia de las posiciones de Perú y Chile en las votaciones de la Asamblea General de la ONU en el período 2022-2025 es superior al 87%. A pesar de que en ese lapso hubo diferenciación política entre los gobiernos, este indicador demuestra la autonomía de los intereses nacionales respecto de sus orientaciones políticas y aun del discurso de sus líderes.</p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Es en este contexto, es en el que hay que analizar no solo la nueva política migratoria que ha adoptado el gobierno de José Antonio Kast en Chile, sino las primeras medidas que está adoptando y su impacto en la relación bilateral.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Los datos objetivos muestran dos elementos de contexto. En primer lugar, la migración peruana a Chile –que asciende al 13,6% del total–, se ha consolidado como un flujo de asentamiento legal e inserción productiva, ciudadana y humana con impactos positivos en la estructura de la sociedad chilena. No obstante, actualmente existen cerca de 40.000 peruanos y peruanas en situación irregular. En segundo lugar, la presión de extranjeros, especialmente venezolanos y bolivianos, para ingresar irregularmente a través de la frontera común, ha disminuido con el tiempo. Actualmente no existe tensión o movimientos excepcionales de migración irregular.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Los cancilleres, Hugo de Zela y Francisco Pérez Mackenna, lo acaban de verificar en la III reunión del Comité Binacional de Cooperación Migratoria Perú-Chile, que se realizó hace unos días: &quot;Las delegaciones intercambiaron información sobre la dinámica migratoria, constatando la reducción de la migración irregular y la positiva cooperación bilateral en la materia&quot;.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">El tema de las expulsiones y la construcción de zanjas y muros en la frontera, es de exclusiva competencia de la jurisdicción nacional chilena.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Pero, no es un detalle menor que al mismo tiempo que se iniciaban las excavaciones en territorio chileno para las zanjas y el muro – símbolo de separación–, en el lado peruano también se cavaban zanjas;  pero no para separar, sino para adecuar una vía para el transporte pesado que no obstaculice el enorme flujo de autos que a diario cruzan de un lado al otro la frontera. Símbolo de integración.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Las zanjas y los muros tendrán, quizás paradójicamente, un efecto positivo en el tránsito irregular de personas de Chile hacia el Perú. Ante el anuncio de expulsiones, miles de venezolanos podrían considerar el tránsito irregular a territorio peruano. Las zanjas y los muros serán un obstáculo y coadyuvarán a su permanencia en territorio chileno.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">En algún momento se habló de un corredor humanitario &quot;para expulsiones masivas terrestres a Venezuela, pasando por el Perú&quot;. Es inviable. Los corredores humanitarios son para proteger a los migrantes en situaciones bélicas, de tensión o de desastres naturales. Son humanitarios precisamente porque conforme al derecho internacional están dirigidos a proteger los derechos humanos de los migrantes, no a vulnerarlos.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">No puede existir un &quot;corredor humanitario&quot; para expulsiones colectivas, pues estas están prohibidas por el derecho internacional y violan los derechos de los migrantes. En el caso de Chile, el Estado tiene la legitimidad de expulsar migrantes irregulares, pero no colectiva ni masivamente, sino conforme a procesos administrativos o judiciales garantistas. Entre 2015 y 2024 ya ha decretado 47.811 expulsiones administrativas.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">En todo caso el Perú no puede, por sus propios  mandatos constitucionales, participar en ningún tipo de corredor no humanitario de expulsión de migrantes, en cualesquiera de nuestras fronteras. No lo puede hacer, además, pues sería anteponer otros intereses al interés nacional peruano de resolver los problemas de la inmigración irregular en el territorio nacional.</span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:black">Al mismo tiempo, es indispensable una cooperación estrecha entre los dos países para combatir la inmigración irregular, en los dos cursos de la frontera, especialmente la asociada a la criminalidad. Ese es un objetivo estratégico de la relación bilateral, que el nuevo gobierno peruano debe asumir con vigor, transparencia, decisión y pleno respeto a la legalidad internacional y los derechos humanos.</span></p>   <p><span style="color:rgb(238, 0, 0)"> </span></p>   <p><span style="color:black"> </span></p>   <p><span style="color:rgb(238, 0, 0)"> </span></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Se busca un presidente con amor por el país, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <![CDATA[ "No queremos un presidente político sino un presidente estadista, que no viva el hoy, pensando en las próximas elecciones, sino que mire y camine hacia el mañana, pensando en las futuras generaciones" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Marianella Ledesma]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marianella Ledesma</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:31:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Se busca un presidente con amor por el país, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Estamos cerca de elegir a quien dirigirá el destino de nuestro país por cinco años y para ello, tenemos un pelotón de postulantes, 36 para ser precisa. Por mandato constitucional (art. 118), quien sea elegido presidente dirigirá la política general de gobierno, velará por el orden interno, administrará la hacienda pública, entre otras atribuciones. Los ciudadanos tenemos el poder-deber de elegir a quien guiará nuestro destino como país.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Los candidatos presidenciales han expuesto sus propuestas sobre uno de los problemas que nos agobia: la inseguridad ciudadana y la lucha contra la criminalidad. Tenemos una lluvia de propuestas para enfrentar a la criminalidad, que pasan desde la pena de muerte, la cadena perpetua, el trabajo forzado, las cárceles con serpientes, etc. Hay un festival de ofertas sobre quien ofrece más mano dura contra la delincuencia, como si el problema se agotara con ello.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Otros ofrecen desarrollar una mayor inteligencia policial, dotar de mayor armamento y patrulleros a la PNP; sin embargo, ningún candidato ha explicado de dónde se va a obtener el presupuesto para su implementación. Esto es importante precisar, sobre todo si en estos últimos tiempos, los grupos políticos que integran el Congreso vienen aprobando leyes que aumentan el gasto público y exoneraciones tributarias.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)"> </span></p>   <h2><u><strong><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Se mira el árbol pero no el bosque</span></strong></u></h2>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Se pretende luchar contra el crimen sin visibilizar las causas que lo generan; por ahí, algunos candidatos como Mesias Guevara y Jorge Nieto pusieron en la palestra a las leyes que este Congreso ha aprobado para beneficiar el juzgamiento y sanción de los criminales; para proteger los dineros ilícitos que ingresan a la economía, vaciando de contenido a la Ley de extinción de dominio; y ni qué decir del allanamiento a las moradas de los investigados, donde el factor sorpresa (propio de ese tipo de actuaciones) ya no es posible, reduciendo así la eficacia del allanamiento.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Los candidatos se han preguntado antes de proponer los severos castigos, ¿qué genera el aumento de la criminalidad? Ninguno ha ensayado una respuesta que contenga una explicación objetiva y razonable; por decir, el candidato Ronald Atencio atribuye la criminalidad a la Constitución actual y considera que la solución es el cambio de Constitución; sin embargo, bajo una lógica marxista son las condiciones materiales las que se reflejan en la respuesta jurídica y no a la inversa. Hay que transformar las condiciones materiales.</span></p>   <p><strong><span style="color:rgb(10, 10, 10)"> </span></strong></p>   <h2><u><strong><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La desigualdad material y la delincuencia</span></strong></u></h2>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">En el debate presidencial, ningún candidato visibilizó a la desigualdad material como causa de la criminalidad. Esta desigualdad es estructural y no se ha transformado. Las brechas sociales no se han reducido. Una muestra de ello es el aumento de la anemia infantil. La desnutrición crónica infantil afecta al 20% de niños menores de cinco años en zonas rurales. El 36,5% de la población -dice el INEI- sufre de un déficit calórico (hambre real). El Perú registra su peor situación nutricional de los últimos 10 años, según el Índice Global del Hambre 2023.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La desigualdad hace que los jóvenes que provienen de hogares con bajos recursos económicos no tengan la posibilidad de continuar estudios superiores o técnicos, lo que tendrá un impacto directo en su futuro laboral.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La posibilidad de lograr un cupo en el programa social Beca 18 es reducida. De los 20.000 jóvenes que cada año postulan, solo 5.000 logran alcanzar el apoyo estatal. Nos preguntamos, ¿qué hacen los jóvenes que no alcanzaron un cupo en Beca 18? ¿Qué actividad asumen para sobrevivir? ¿Qué proyecto de vida pueden emprender los jóvenes en un modelo que no ha permitido en décadas construir un Estado social, donde las oportunidades sean para todos y no para un puñado de ellos? Por ello, no debe llamar la atención que nuestros jóvenes busquen emigrar del país y que sea el robo agravado el delito que más cometen. Además, en el caso de delitos graves como el sicariato, se reporta que ocho de cada nueve detenidos son menores de edad.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Las cifras macroeconómicas de nuestro país ubican el crecimiento del PBI en un 3,4%; frente a ello, nos preguntamos cómo se traduce esto en la mejoría de los servicios de los ciudadanos (educación, salud, trabajo, transporte, seguridad, etc.) y sobre todo, en la población del interior del país. Necesitamos una transformación en la gestión del presupuesto público que apunte a la satisfacción de dichos servicios, de manera universal.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)"> </span></p>   <h2><u><strong><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Estado precario frente al crimen</span></strong></u></h2>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La precariedad del Estado se busca deliberadamente mantener, para evitar la construcción de un Estado profesional, fuerte, robusto que haga frente a las imperfecciones del mercado bajo este modelo de economía liberal.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Basta mirar la respuesta que brinda la burocracia estatal para encontrar ineficiencia. Cuando se pide protección frente a la criminalidad, encontramos que quien está llamado a realizar esa tarea está infestado también por la criminalidad. No es una novedad que el apoyo policial tenga un costo económico ilegal, tampoco lo es que los miembros de las organizaciones criminales estén integrados por algunos miembros de la PNP. La reorganización radical de la PNP es una variable a considerar en esta lucha.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La capacidad en las cárceles, frente al incremento de la población penitenciaria, ha rebalsado. ¿Qué acciones se han tomado al respecto? El hacinamiento carcelario es una problemática que se ha incrementado exponencialmente en esta última década y se requiere ampliar la capacidad de los centros penitenciarios.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">La migración venezolana es otro tema al que recurren los postulantes a la presidencia, como si ella fuera la causa de los males. No se tiene una lectura de la real dimensión de grupo. La estadística del INPE refiere que ella representa el 1% de la población carcelaria.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)"> </span></p>   <h2><u><strong><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Se busca un estadista</span></strong></u></h2>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Necesitamos un presidente que tenga amor por el país, que tenga amor por los ciudadanos, que tome al Estado como un instrumento enfocado al servicio del bien común. No queremos un presidente político sino un presidente estadista, que no viva el hoy, pensando en las próximas elecciones, sino que mire y camine hacia el mañana, pensando en las futuras generaciones. Quien mira el hoy y se agota en el hoy, mira simplemente ya el pasado. Una muestra de ello es la clase política actual que integra el Congreso. Su acción política se ha desarrollado en la búsqueda de votos para alcanzar su reelección, sin importarles el bienestar de los ciudadanos.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Un presidente estadista no permitiría seguir precarizando la explotación minera ilegal, extendiendo los plazos del REINFO; es un sistema laboral sin derechos ni protección; que promueve la trata de personas, que agrede y contamina los recursos naturales, medioambientales, afectando muchos ecosistemas donde interviene.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Un presidente estadista tiene una visión estratégica a largo plazo, enfocada en el bien común y el futuro del país, por encima de intereses electorales inmediatos. Esto implica que debe actuar con prudencia, integridad y experiencia para tomar decisiones estructurales que beneficien a las próximas generaciones. </span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Un presidente estadista requiere conocimiento del funcionamiento del Estado, sabiduría, capacidad de diálogo para construir puentes y generar consensos en temas del bien común.</span></p>   <p><span style="color:rgb(10, 10, 10)">Ya Winston Churchill decía: “el político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.</span><span style="color:black">” Necesitamos encontrarlo y pronto. Esa es nuestra tarea en estas próximas elecciones.</span></p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ ¿Votar por el Pacto Corrupto?, por Diego García-Sayán ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/votar-por-el-pacto-corrupto-por-diego-garciasayan-hnews-292985</link>
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                            <![CDATA[ Perú enfrenta una crisis electoral marcada por la captura del Estado por un pacto mafioso en el Congreso. Partidos como Fuerza Popular y Perú Libre han fomentado el deterioro del sistema democrático. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Diego García Sayán]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Diego García Sayán</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:23:54 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Votar por el Pacto Corrupto?, por Diego García-Sayán ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Perú termina este proceso electoral en medio de una crisis que ya no admite eufemismos: el Estado ha sido capturado desde el Congreso por una coalición de intereses corruptos, delincuenciales. Que legisla para sí misma y para favorecer los intereses del crimen organizado.</p>   <p>En los últimos años se ha consolidado un verdadero pacto mafioso: convergencia de partidos y operadores que, más allá de sus diferencias, coinciden en asegurarse impunidad, bloquear reformas y mantener el control del poder.</p>   <p>Desde el Congreso han saboteado sistemáticamente la independencia de la justicia, desmontado las capacidades de la fiscalía, facilitado el comercio de explosivos y, en general, aprobado normas a su medida. Han blindado a los suyos y arrasado frontalmente con fiscales independientes y jueces incómodos. El resultado: un deterioro acelerado del Estado de Derecho.</p>   <p>Este entramado tiene agrupaciones que son las &#039;cabecillas&#039;. Coinciden los analistas políticos en que han generado y sostenido este esquema Fuerza Popular, Alianza para el Progreso, Perú Libre, sectores de Acción Popular, Podemos, Renovación Popular, Avanza País y Somos Perú. Más allá de discursos, han coincidido en las propuestas y votaciones clave para debilitar controles y preservar poder.</p>   <p>Esto no es casual. Es una forma de ejercicio del poder.</p>   <h2>El ejemplo de Guatemala</h2>   <p>La experiencia reciente de Guatemala deja una lección clara: el electorado decidió no votar por los candidatos del “pacto corrupto” de allá. Ese voto permitió abrir el camino de sana recomposición institucional que hoy dirige certeramente el presidente Arévalo.</p>   <p>En el Perú, la disyuntiva es igual de clara: seguir votando por quienes han capturado el Congreso o cortar ese circuito. ¡Ya! No se trata de “izquierda” o “derecha”, sino de decencia pública. No premiar con el voto a quienes han llevado al país al deterioro institucional debe ser, en estas horas, lo que guíe el espíritu nacional.</p>   <p>La tarea es clara y concreta: no votar por ellos. Sin matices. Cada voto que reciben prolonga la crisis. Cada voto que se les niega abre una esperanza de cambio.</p>   <p>Esta elección no es una más. Es una línea divisoria. Y el voto ciudadano decidirá de qué lado queda el país en los próximos cinco años: si volvemos a la institucionalidad responsable o nos mantenemos en la cleptocracia populista.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Un voto con esperanza: derecho y deber, por Julissa Mantilla ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/un-voto-con-esperanza-derecho-y-deber-por-julissa-mantilla-hnews-120795</link>
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                            <![CDATA[ El actual Congreso ha sido objeto de críticas y requerirá un voto consciente; cada voto cuenta y es producto de nuestras decisiones. Es vital informarse sobre los candidatos y sus trayectorias. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Voto en blanco o nulo: esto es lo que realmente ocurre con tu voto en las elecciones, explicó la ONPE]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Julissa Mantilla</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:21:24 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Un voto con esperanza: derecho y deber, por Julissa Mantilla ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En una semana, y luego de cinco años nefastos, volveremos a tener la oportunidad de elegir nuevas autoridades, cerrando así una primera etapa electoral ya que seguramente nadie ganará en primera vuelta y volveremos a las ánforas en unos meses.</p>   <p>Una cédula electoral enorme, agrupaciones que son capaces de prometer lo imposible sin ningún pudor, debates que se volvieron fuentes de memes y tik toks, y un país cuya institucionalidad ha venido cayéndose a pedazos hace muy difícil ir a votar con entusiasmo.</p>   <p> Sin embargo, me niego a caer en el cinismo de votar sin pensar, resignados a que nada va a cambiar y renunciando a nuestro derecho y deber de elegir responsablemente.</p>   <p>Para ello, debemos recordar que el Congreso —uno de los peores de la historia— no fue impuesto sino que es el resultado de nuestros votos, de habernos informado o no de los antecedentes de los candidatos, de haber utilizado el voto preferencial con conciencia o sin pensarlo, de haber analizado con detenimiento las promesas electorales confrontándolas con la realidad o de no habernos enterado del tema. Y de esto tenemos que hacernos cargo.</p>   <p>No es mi intención promover alguna candidatura en particular sino extenderle una invitación: Antes de votar, analice cuáles son sus principios, qué trata de enseñarle a sus hijos en cuanto a decencia y valores y en qué país quisiera vivir. Y luego de tener esto claro, mire nuevamente las candidaturas presidenciales y de senadores y diputados. Probablemente, no encontrará a algún candidato o candidata que lo represente completamente pero seguramente podrá desechar a aquellos a quienes no quisiera nunca en su vida ni en su familia.</p>   <p> </p>   <p>Mis prioridades son el respeto a los derechos humanos, la lucha contra la violencia hacia la mujer y las niñas, la ética, la seguridad y el combate a la desigualdad, la pobreza y la corrupción. Y créanme, he decidido ya por quién votaré con esperanza, memoria y compromiso. Espero que tú puedas hacer lo mismo.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ Tu voto perdido duplica a #PorEstosNo, por Rosa María Palacios ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/tu-voto-perdido-duplica-a-porestosno-por-rosa-maria-palacios-hnews-296435</link>
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                            <![CDATA[ Por eso, esta semana que queda, a pensarlo bien. No queda más que votar por partidos que sí puedan pasar la valla, pero jamás por los que están en el Congreso. Por el simulacro de IPSOS (falta Datum) solo quedan Buen Gobierno y País para Todos.  ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Rosa María Palacios]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Rosa María Palacios</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:13:21 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Tu voto perdido duplica a #PorEstosNo, por Rosa María Palacios ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Escribo conociendo únicamente la encuesta de IEP del pasado jueves y el simulacro de Ipsos efectuado el 1 y 2 de abril. Datum saldrá el mismo día que se publica esta columna. Luego, entramos a la semana de oscuridad en donde, por ley, tenemos prohibido difundir encuestas de opinión. No se pueden difundir, pero sí hacer el trabajo. Hacia el miércoles o jueves habrá noticias para los que pueden acceder a ellas. El sábado en la tarde algunas encuestadoras hacen un simulacro nacional que les da más información que la encuesta en boca de urna.</p>   <p>En estas circunstancias, el sacrificado voto estratégico carece de todas las herramientas necesarias para elegir su mal menor, adelantando la segunda vuelta a la primera. Esta vez, no hay un solo candidato arrasadoramente popular. Nadie ha pasado, en todo el verano, del 14% de intención de voto. Según IEP son un pelotón de 7 candidatos que corren en una franja del 5% al 10% de preferencias. Esto plantea dos problemas. El primero, que todos están muy cerca unos de otros. 5 puntos porcentuales no es un margen invencible. El segundo, son muchos. No votar por él que le parece peligroso y votar por el que más le gusta de lo que queda (sacrificando a la veintena de candidatos que les siguen en preferencia y donde pudo estar su simpatía original) no basta para garantizar que las fuerzas se aglutinen y que no pase a segunda vuelta el que le parezca peor. El simulacro presidencial de IPSOS muestra la debacle de los López. Álvarez entra como un vendaval a segunda vuelta. En este estudio Keiko lidera con 13,7 y Álvarez sigue con 9,0, desplazando a López Aliaga con 8,1. Continúa Sánchez con 6,7 y Nieto con 4,1. Aquí la diferencia entre la primera y el quinto es de 9 puntos, abriéndose la brecha. Fujimori parece fija pero la pelea por el segundo lugar lo admite todo.</p>   <p>El problema para los dos vencedores de la primera vuelta tiene un nombre: Congreso. Las actuales reglas han cambiado tanto que la precariedad presidencial está garantizada. No hay mucha información sobre la intención de voto de ambas cámaras. Tenemos solo el simulacro de IPSOS para Senado que indica que 6 partidos podrían pasar la valla de 5% en votos válidos: Fuerza Popular (17,1%), Renovación Popular (10,5%), Juntos por el Perú (9,7%), APP (5,9%) (los cuatro actualmente gobernando), País para Todos (9,3%) y Buen Gobierno (5,0%).</p>   <p>Fuerza Popular, Renovación Popular y APP van a cogobernar como lo han hecho hasta ahora. Juntos, son el 33,5% de Congreso. En curules eso es 21 senadores y 46 diputados. Si López Aliaga o Fujimori ganan la presidencia será muy difícil que los vaquen (aunque habrá que decir que los tres líderes tienen amplia experiencia en traiciones). Si gana cualquier otro, dependerá de su habilidad política de hacer alianzas. Pero va muy complicado si se queda solo. ¿Qué puede hacer Álvarez o Jorge Nieto con el 9% o 5% de ambas cámaras? ¿Esperar que lo vaquen los demás en pocos meses? ¿Persuadir a sus vicepresidentes para que no acepten trato alguno e ir a nuevas elecciones?</p>   <p>Juntos por el Perú, en la misma encuesta tiene 9,6% de votos válidos. Si se suman al 35% de los actuales partidos en el Congreso, llegamos a casi 45%. ¿Cómo es posible que la mitad del futuro parlamento sea un calco de este, si el 90% del país los rechaza? Cuatro partidos que han destrozado el estado de derecho, tantas veces, de tantas formas a lo largo de los últimos 10 años, ¿se van a llevar este premio?</p>   <p>Pues parece que sí. La inversión publicitaria, la recordación de símbolo y la presencia mediática ha generado este resultado. Pero, y aquí está el truco, el fraccionamiento hace lo suyo. Bien atentos porque aquí es cuando los madrugan: ¿Saben cuánto suman los votos de todos los que están por debajo del 5%? 42,5% de votos válidos (sin contar los nulos).</p>   <p>Toda esta votación, se pierde. Tú feliz votas por el mejor y te agarran de tonto. Para que se den cuenta de la estafa de tener 35 partidos, recuerden que el mismo porcentaje en las elecciones del 2021 fue 17%. ¿Quién diseñó este sistema de fraccionamiento del voto para apropiarse del Congreso con votaciones minúsculas? El actual Congreso. ¿Qué significa que el 42,5% “se pierde”? Significa que los que sí pasan casi duplican su presencia. Ya no son 21 senadores y 46 diputados. Fuerza Popular, Renovación y APP, en conjunto, pueden llegar a tener 42 senadores de 60 y 92 diputados de 130. Un super pacto de facto de solo tres partidos para Fujimori o López Aliaga. Esta es la gravedad de la situación.</p>   <p>¿Por qué los van a premiar? No olviden que la valla no importa para la elección presidencial. Pasan los dos primeros sin importar porcentaje. Pero, donde el país y el estado de derecho se juega la existencia (incluyendo la permanencia del presidente por 5 años) es en la elección parlamentaria. Con el dolor de mi corazón, porque mucha gente valiosa no llegará al Congreso, no podemos votar en ese 42,5%. Es un error grave, manipulado y creado para la perpetuación en el poder de estas 4 familias que controlan el país desde hace 10 años. Si medio Perú pierde su voto, el pacto duplica sus curules. Si el pacto logra esas mayorías, gobierna desde el Congreso: adiós a la derogatoria de leyes pro crimen, adiós rescate de las instituciones, adiós a la disciplina fiscal, adiós a la justicia para las víctimas.</p>   <p>Saben que les está funcionando. Por eso, esta semana que queda, a pensarlo bien. No queda más que votar por partidos que sí puedan pasar la valla, pero jamás por los que están en el Congreso. Por el simulacro de IPSOS (falta Datum) solo quedan Buen Gobierno y País para Todos. ¿Qué sus candidatos son pésimos? Alguno habrá y no es obligatorio el preferencial. En Sin Guion Electoral, he entrevistado a muchos y pueden encontrar las entrevistas en su plataforma favorita para hacer el chequeo final. Pero voten para no perder su voto, ni para beneficiar a los responsables de este descalabro institucional.</p>   <p>Ya lo saben #PorEstosNo2016, hasta la victoria el próximo domingo.</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Su violenta boca lo está matando, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/su-violenta-boca-lo-esta-matando-por-mirko-lauer-hnews-195790</link>
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                            <![CDATA[ A pesar de su retórica violenta y acciones controvertidas, el candidato enfrenta la oposición en varios sectores, incluidos Puno y el Perú andino, donde su popularidad es baja. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 13:07:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Su violenta boca lo está matando, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Nunca sabremos si en esta ocasión la violencia fue lo que lo sacó fuera de juego electoralmente. La confusión de la mano dura administrativa con la amenaza de muerte, más o menos velada, es un cóctel para pocos paladares. Rafael López Aliaga se lo ha servido al país en varias ocasiones, como si faltara violencia letal en el espacio nacional.</p>   <p>    El candidato ha cerrado su campaña informando al jefe de la ONPE que una visita de Porky a su oficina le puede costar la vida. Como si el deslenguado no hubiera entendido que la principal preocupación del Perú hoy es la inseguridad de la población. Ya en otros años Piero Corvetto fue físicamente agredido en el Club Regatas; la directiva ofreció actuar (?).</p>   <p>    Como vive amenazando de muerte a otros, López Aliaga vive amenazado él mismo, dice. Aunque hasta el momento goza de buena salud física. Un amenazador amenazado. Sobre el periodista Gustavo Gorriti dijo &#039;Hay que cargarselo de una vez al caballero&#039;. Luego se queja de que lo quieran asesinar, siempre individuos anónimos. Grotesco personaje.</p>   <p>    También ha dicho que al periodista Ángel Paez no le perdonaría la vida. ¿Es qué contexto? ¿En el paredón periodístico presidencial que montaría de ganar? Pero a veces a Porky lo asalta la piedad. Dice que pudo mandar &#039;hacerlo puré&#039; al político chicha José Luna, pero que finalmente no quiso. Quizás por amor a lo universitario.</p>   <p>    Luego de haber esparcido su verbo violento en cada ocasión que tuvo, López Aliaga se sorprende de que no lo quieran en Puno y otras zonas del Perú andino. Agilito para la queja y la acusación, ha declarado que <em>La República</em> es responsable de su reciente percance en el altiplano. Con 3% de intención de voto, la insultada sierra es uno de sus talones de aquiles.</p>   <p>    Es obvio que López Aliaga está imitando a varios políticos de extrema derecha electoralmente exitosos. Pero la suya es una versión empobrecida, que parece ir directamente hacia una derrota. Ya está siendo empatado y acosado por todas partes, pero ni por esas cambia de estilo. En lugar de pedir disculpas a sus agraviados, insiste en el insulto.</p>   <p>    Algún periodista ya debe estar compaginando un folleto con los insultos, agravios, comentarios racistas, mentiras y algunas otras perlas que el alcalde que endeudó Lima ha ido soltando por el camino. Algo así como el ideario de Renovación Nacional y sus seguidores.</p>   <p>    </p>   <p><br></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El regreso de la guerra religiosa, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/el-regreso-de-la-guerra-religiosa-por-mirko-lauer-hnews-269215</link>
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                            <![CDATA[ "hay quienes creen que a los drones, aviones o misiles los mueve mucho más el petróleo que la fe, con la religión operando como un biombo que oculta los verdaderos móviles, generalmente comerciales o políticos" ]]>
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                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 12:56:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El regreso de la guerra religiosa, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>  En la Semana Santa cristiana es razonable tratar de ver las guerras y los conflictos del mundo hoy como choques entre religiones bañadas en petróleo y certidumbre. En el Medio Oriente siempre lo han sido. La masacre desatada por Hamas el 7 de octubre pasado fue un clásico choque de chiítas contra judíos, precipitado por el acercamiento entre los sunitas e Israel. Poco camuflada religión.</p>   <p>    Un rasgo de las guerras religiosas es ser interminables, o parecerlo, y ramificarse. Hace pocos días el gobierno de Israel prohibió al patriarca romano de Jerusalén ingresar a la Iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos. Italia protestó y Tel Aviv respondió que el veto había sido por motivos de seguridad. No precisaron más.</p>   <p>    Medida israelí particularmente infeliz en un momento marcado por un antisemitismo en alza por muchos países de la Unión Europea y los EE. UU. Difícil no leer allí un subtexto de competencia eclesial, y un deseo de avanzar en el control de los santos lugares de Jerusalén, cristianos y musulmanes. ¿O fue deseo de irritar a un papa demasiado progresista para el gusto de Benjamín Netanyahu?</p>   <p>    Mientras tanto es público y notorio el conflicto dentro de las sinagogas del mundo, incluso en algunas de las más tradicionales. Comenzó en torno a los extremos de la conducta del gobierno israelí en Gaza, y ahora en Líbano. Muchos de los palestinos afectados son cristianos. Un asunto político, pero inevitablemente también religioso.</p>   <p>    Luego están los recientes bombardeos de Teherán a los países árabes del golfo. Una respuesta a la presencia de activas bases de EE. UU. en esas monarquías, pero al mismo tiempo un ataque desde un país chiita a un conjunto de países sunitas. En medio del conflicto interno musulmán, a estos aliados de los EE. UU. los ataca Irán, pero no Israel.</p>   <p>    Sin embargo, hay quienes creen que a los drones, aviones o misiles los mueve mucho más el petróleo que la fe, con la religión operando como un biombo que oculta los verdaderos móviles, generalmente comerciales o políticos. Otros sostienen que en contextos donde el fundamentalismo es (o parece) denso, lo terrenal y lo divino sirven para ocultarse el uno al otro.</p>   <p>     </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿De dónde son los cantantes?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/de-donde-son-los-cantantes-por-mirko-lauer-hnews-327195</link>
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                            <![CDATA[ La situación de Álvarez genera incertidumbre entre votantes derechistas, que podrían preferir apoyar a Fujimori o López Aliaga para asegurar su paso a la segunda vuelta en las elecciones. ]]>
                            </description>
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                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 12:53:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿De dónde son los cantantes?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La derecha electoral está en un drama conocido. Sus cifras son las mejores, pero la división en su seno está repartiendo oportunidades en torno suyo. El súbito odio a Carlos Álvarez, un candidato claramente de derecha, se debe a que el imitador es visto repitiendo el papel que tuvo Rafael López Aliaga en la derrota de Keiko Fujimori en el 2021.</p>   <p>    En efecto, la desaparición de los votos de Álvarez sería clave para que el votante de derecha pudiera dormir tranquilo. Incluso se le ha pedido retirarse de la competencia para producir ese efecto. De otro modo un candidato progre o ultra se podría colar a la segunda vuelta. Álvarez ya ha dicho que no piensa retirarse. Probablemente cree que puede ganar. ¿Y por qué no?</p>   <p>    Los analistas de Fuerza Popular ya han intuido la posibilidad, y de allí que Fujimori le haya propuesto a López Aliaga una tregua &#039;para no hacerle el juego a la izquierda&#039;. Pero la oferta no ha sido aceptada, al menos en el escenario del pasado debate. Quizás López Aliaga, que va segundo, piensa que los dos pueden pasar a la segunda vuelta.</p>   <p>    A ojo de buen cubero, Fujimori ha subido en varias encuestas, y todavía puede hacerlo. López Aliaga está en la situación contraria, es decir en bajada. Se supone que un par de candidatos del llamado segundo grupo puede seguir creciendo, hasta las últimas encuestas publicables. Luego vendrá el implacable silencio del boca a boca.</p>   <p>    Volviendo a Álvarez, su existencia nos permite imaginar a un derechista que simpatiza con él, pero que para evitar una repetición del 2021, preferirá entregarle ese voto a Fujimori o a López Aliaga. La idea sería producir una forma de perfección electoral: dos derechistas en la segunda vuelta.</p>   <p>    Hoy algunos ataques a Álvarez están asumiendo que este no es un derechista <em>bona fide</em>. ¿Por qué? Desde la izquierda lo atacan por un exceso de derechismo, como los lazos con Vladimiro Montesinos. Pero en este caso, parafraseando una frase de Guillermo Nugent, un candidato de derecha más un candidato de derecha no suma dos candidatos de derecha.</p>   <p>    ¿Sacar a Álvarez de juego es imparcialidad de derecha? No necesariamente. Podría estar tratando de ayudar al candidato con las mejores posibilidades de ganar. Derecha es una palabra con un amplísimo significado; vamos viendo de dónde son los cantantes.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Justicia para Melissa, por Las Tejedoras ]]>
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                            <![CDATA[ El homicidio de Ruth Melissa Alfaro Méndez en 1991 resalta la estrategia de violencia del gobierno de Alberto Fujimori. La sentencia del tribunal marca un importante avance en la búsqueda de justicia. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 12:49:47 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Justicia para Melissa, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>* Colabora Gabriela Paliza Romero, abogada cusqueña.</strong></em></p>   <p>Ruth Melissa Alfaro Méndez era periodista del semanario Cambio y fue asesinada el 10 de octubre de 1991 al abrir un sobre bomba en su centro de trabajo. Tenía 26 años. </p>   <p>El pasado 20 de marzo, con la sentencia del caso Sobres Bomba, ha quedado probado que durante los años noventa Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos lideraron una estrategia sistemática de violencia dirigida a periodistas, defensores y defensoras de derechos humanos y voces críticas al gobierno.</p>   <p>La Tercera Sala Penal Superior Nacional Liquidadora Transitoria condenó a 20 años de prisión a Vladimiro Montesinos como autor mediato de los hechos. Se demostró que no fueron hechos aislados sino una política de eliminación de opositores al gobierno de Fujimori. </p>   <p>A pesar de que han pasado más de tres décadas desde los hechos, la justicia llega a medias por la absolución del presunto autor directo. Sin embargo, el reconocimiento del Estado como responsable de los hechos es importante.</p>   <p>En un contexto marcado por varios intentos del Congreso por asegurar la impunidad, la sentencia adquiere un valor adicional al rechazar la aplicación de la Ley 32107 que buscaba la prescripción de estos delitos y reafirma que, frente a normas o interpretaciones que favorezcan la prescripción, corresponde ejercer control de convencionalidad y garantizar que el derecho interno se adecúe a los estándares del sistema interamericano. En esa línea, prevalece la obligación del Estado de asegurar el derecho a la verdad, el acceso a la justicia y la tutela jurisdiccional efectiva de las víctimas.</p>   <p>Este proceso —que he tenido el honor de acompañar junto con la doctora Gloria Cano desde la representación de las víctimas— no sería posible sin la persistencia de quienes han tejido memoria contra el olvido: sus familiares, en especial la señora Norma Méndez, madre de Melissa, y las organizaciones y colectivos que acompañan el proceso.  </p>   <p>Esta sentencia nos demuestra una vez más que la justicia en el Perú es una conquista colectiva.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cada día con su afán electoral, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ Las candidaturas de políticos como Keiko Fujimori y Salvador Allende reflejan la perseverancia en la búsqueda de la presidencia, aunque con diferentes enfoques en sus campañas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 12:36:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cada día con su afán electoral, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Un rasgo llamativo en los debates de estos días es la longevidad política de muchos de los 35 candidatos. No son pocos quienes no han ganado pasadas elecciones, pero siguen allí, calentándose bajo los reflectores del JNE. ¿Cuánto tiempo más pueden seguir? ¿Y qué van a hacer ahora que vuelvan a perder la lucha por la presidencia? ¿Cómo se prepara para la próxima un político así?</p>   <p>    De inmediato viene a la mente Keiko Fujimori y su rosario de derrotas. Pero también Salvador Allende, quien ganó la presidencia chilena en su cuarto intento. Pero en cuanto a candidatos presidenciales insistentes, hay diferencia entre el que pone en marcha a todo un movimiento, y el solitario que aparece, sonríe, y desaparece, elección tras elección.</p>   <p>    La multiplicación de candidaturas es también un proceso de rescate. Personajes que ya parecían perdidos para la política de pronto aparecen aspirando al premio mayor, sin muchas posibilidades de obtenerlo, pero visiblemente contentos de estar en el candelero electoral. Ser ex candidato presidencial dignifica cien veces más que ser ex ministro.</p>   <p>    Los debates de estos días, pensamos, no informan sobre nada en particular, ni deciden realmente voto alguno. Pero sí son útiles para calibrar el empaque del político montado sobre una candidatura. Ese candidato que grita e insulta solo está viviendo el momento; no distingue entre la plaza de su pueblo y el espacio mediático de su país.</p>   <p>    Al no haber casi partidos políticos cabales, solo el dueño de un partido puede sobrevivir con cierto aplomo de una elección a otra. Los demás, incluso si logran un  lugar en el Congreso, empezarán una vida de expulsados de las grandes ligas políticas. Es decir una existencia marcada por el recuerdo. Como el ex ministro que no nos deja olvidar que alguna vez lo fue.</p>   <p>    Lo cual nos lleva al tema del transfuguismo, es decir políticos actuando desde las más variadas posiciones y los más variados membretes. Tienta acuñar una frase en el sentido de que son una excepción quienes candidatean por la misma agrupación que la vez pasada. Pierden la elección, pero nos los encontramos a la vuelta de la esquina.</p>   <p>    ¿Estos veteranos y/o repitentes han aprendido algo? Algunos sí, pero no todos. </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Lo que está en juego más allá del voto presidencial ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/05/lo-que-esta-en-juego-mas-alla-del-voto-presidencial-editorial-310572</link>
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                            <![CDATA[ El voto al Senado debe ser prioridad para los peruanos que buscan salir de esta trampa del pacto corrupto. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 08:25:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Lo que está en juego más allá del voto presidencial ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El inicio del silencio electoral marca un punto de inflexión en la campaña electoral: las encuestas desaparecen y el electorado queda a solas con su decisión. En el Perú de hoy, ese silencio ocurre en un terreno inclinado a propósito a favor del pacto corrupto que es responsable del desgobierno de los últimos 5 años. Esta semana final se instala en medio de una dispersión inédita del voto. Más que un espacio de reflexión serena, esta semana configura un escenario de información desigual. En ese contexto, cada decisión individual adquiere un peso estructural.</p>   <p>No obstante, la jornada que se aproxima no se define únicamente en la cédula presidencial. Existe una dimensión menos visible, pero decisiva: la conformación del Senado. En el rediseño institucional reciente en manos de la coalición autoritaria comandada por Fuerza Popular, Renovación Popular, Perú Libre, Alianza para el Progreso, Podemos Perú, entre otros, esta cámara reinstalada concentra capacidades clave de control político y producción legislativa. Allí se ordenará, en gran medida, el rumbo del país, sobre todo, la permanencia de cualquiera que sea elegido como presidente.</p>   <p>Y todo esto se cruza con la atomización del voto. 35 candidaturas compiten en un espacio donde muchas no alcanzarán el umbral del 5% para el Parlamento. En ese sentido, los peruanos deben saber que cada voto que se dirige a opciones sin viabilidad parlamentaria pierde, sí o sí, eficacia y, en los hechos, fortalece a las fuerzas antidemocráticas que sí parecen cruzar la valla.</p>   <p>El silencio electoral intensifica este problema. Sin información reciente en el espacio público, amplios sectores del electorado pierden capacidad de ajuste frente a tendencias consolidadas. Mientras tanto, quienes operan con redes más densas o acceso a datos reservados actúan con ventaja. La desigualdad informativa se traduce, finalmente, en desigualdad política.</p>   <p>Existen alternativas que, sin integrar la actual coalición de control, sostienen compromisos básicos con el orden democrático y cuentan con posibilidades de superar la valla. Su presencia en el Senado resulta clave para introducir contrapesos y evitar una mayor concentración del poder. La dispersión, en cambio, favorece una configuración más homogénea y menos deliberativa.</p>   <p>Esta elección no solo definirá la presidencia. Definirá si el poder se distribuye o se concentra, si se equilibra o se consolida. En esa decisión, silenciosa pero decisiva, se juega el país que viene.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Nada está dicho: el 30% indeciso aún puede definir la elección ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/04/nada-esta-dicho-el-30-indeciso-aun-puede-definir-la-eleccion-editorial-248577</link>
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                            <![CDATA[ En la última semana antes de los comicios, un tercio de los peruanos decidirá la oferta electoral para la segunda vuelta. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 04 Apr 2026 08:24:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Nada está dicho: el 30% indeciso aún puede definir la elección ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>A pocas semanas de los comicios, el dato central del escenario electoral es claro: cerca de un tercio del electorado aún decide su voto. Ese segmento sostiene la apertura de la contienda y confirma la vitalidad de una democracia en movimiento. La elección transcurre en un terreno dinámico donde millones de ciudadanos evalúan opciones y ponderan propuestas.</p>   <p>Este 30% reúne a votantes diversos que analizan con atención el rumbo del país. Allí se expresan expectativas sobre seguridad, empleo, estabilidad económica y calidad institucional. Cada decisión en ese espacio refleja un proceso activo de evaluación. La campaña encuentra en este electorado su mayor oportunidad para persuadir con ideas, liderazgo y coherencia.</p>   <p>Las candidaturas concentran aquí su principal desafío. La claridad programática, la consistencia en el mensaje y la capacidad de conectar con las preocupaciones ciudadanas adquieren un valor decisivo. Cada intervención pública influye en un electorado que sopesa alternativas con mayor detenimiento. La calidad del debate político eleva su importancia en este tramo final.</p>   <p>En este contexto, el voto adquiere una dimensión estratégica adicional. La elección del Ejecutivo convive con la definición del equilibrio en el Senado, espacio clave para la gobernabilidad y la defensa del orden democrático. El respaldo a candidaturas con compromiso institucional fortalece la capacidad de construir acuerdos, sostener reformas y asegurar contrapesos efectivos. La decisión ciudadana puede así proyectarse más allá de un resultado inmediato y contribuir a un sistema político más estable y representativo.</p>   <p>El ecosistema informativo también cumple un rol clave. La cobertura responsable aporta contexto, ordena la discusión y facilita una comprensión más precisa del momento electoral. Una ciudadanía bien informada fortalece la deliberación y eleva el nivel del proceso democrático.</p>   <p>La experiencia electoral muestra que amplios segmentos indecisos inciden directamente en los resultados. Su participación define trayectorias, reconfigura tendencias y establece el desenlace. En este escenario, la elección se construye día a día a partir de decisiones que aún se encuentran en proceso.</p>   <p>Nada está dicho: el 30% indeciso aún puede definir la elección. En ese espacio se concentra la decisión final y la posibilidad de los peruanos para orientar el rumbo político del país que destierre a los anales de la historia el desgobierno del actual pacto corrupto liderado por el fujimorismo.</p> ]]></content:encoded>
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