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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Sun, 27 Sep 2026 17:43:53 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ "Haré embarcaderos para los pescadores" y "convertiré las casonas en galerías de arte", propone candidata a la alcaldía de La Punta, Marisol Gabilondo ]]>
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                            <![CDATA[ En La Punta existe un proyecto para construir un muelle flotante, pero la candidata Marisol Gabilondo no está de acuerdo. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Marisol Gabilondo es punteña y quiere incluir a los vecinos antes de tomar las decisiones ediles]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 17:43:53 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ "Haré embarcaderos para los pescadores" y "convertiré las casonas en galerías de arte", propone candidata a la alcaldía de La Punta, Marisol Gabilondo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Como parte de Elige Bien 2026, la plataforma electoral de La República, conversé con la teniente alcaldesa y candidata de Unidad y Paz sobre su plan alternativo para los pescadores del distrito, y sobre su otra apuesta: convertir las casonas abandonadas de La Punta en galerías de arte, al estilo de Barranco o Miraflores.</strong></p>   <p><strong>¿Por qué quiere ser alcaldesa de La Punta?</strong></p>   <p>La Punta siempre se ha caracterizado por ser un sitio seguro, ordenado, donde todos nos conocemos, casi como tíos, primos y sobrinos. Eso ha ido cambiando: casi el 40% de los habitantes son adultos mayores, y el resto ha ido llegando de afuera con las nuevas construcciones. Es momento de retomar nuestra casa. La Punta es nuestra casa, y las playas son nuestro patio, nuestra playa particular. La compartimos con la gente, pero la cuidamos tanto que no podemos permitir que se cambien costumbres que antes no teníamos. Recibimos mucha gente de afuera porque los partidos políticos grandes imponen cosas, no somos un distrito autónomo. La idea del punteño no es política, el que entra de alcalde es más vecino que político, y ahí es donde se malogra el pueblo.</p>   <p><strong>¿A qué costumbres se refiere?</strong></p>   <p>En La Punta siempre se han hecho fiestas representativas del distrito, como los carnavales o la Noche Veneciana en las playas, y antes eran puros punteños con amigos. Hoy en día va mucha gente desconocida: en una fiesta encuentras un 20% de vecinos y el resto ya no es del barrio. El vecino ya no está sintiendo ni compartiendo nuestras costumbres, se están perdiendo. Los visitantes son bienvenidos, pero lo disfrutan más que el mismo punteño. El sábado hubo un concierto de rock con bandas de mi época, como Río, y de gente menor, como Mar de Copas, y fue lindo ver la cantidad de gente punteña que había. Ahí nos dimos cuenta de que el punteño quiere eso, algo que lo identifique.</p>   <p><strong>¿Cree que el vecino punteño no está participando en las decisiones de la municipalidad como debería?</strong></p>   <p>Porque no se les está tomando en cuenta. Los temas políticos en el distrito no se manejan por partido, se manejan por vecino. Al vecino le gusta que sus autoridades le avisen, por ejemplo, si van a construir un edificio al costado de su casa. Si de la noche a la mañana le pones un letrero, el vecino se siente aislado, sin voz: se entera de una obra recién cuando ponen la primera piedra. Es una acción impuesta, impositiva, en la que los vecinos deberían estar incluidos.</p>   <p><strong>Hay un proyecto de muelle flotante para La Punta. ¿Cuál es su perspectiva?</strong></p>   <p>No es un espigón, lo que quieren poner es un muelle flotante. Yo particularmente haría embarcaderos para los pescadores, que son las personas que llegaron primero a ese distrito, antes que nosotros, y hoy se les trata con mucha indiferencia. Falta principio de autoridad: si eres autoridad, das una ordenanza, indicas cómo deben funcionar las cosas, y al que no cumple se le saca del lugar. Acá se ha hecho todo lo contrario, han esperado que pase algún problema para, de frente, querer cortar cabezas. El pescador dejó la pesca desde la pandemia, y con el cambio climático la actividad ha bajado más; por eso encontraron una forma de vida con los paseos en bote por la bahía, y no tienen ningún puente propio. Además tenemos vecinos que practican sandfish, vela, remo, kayak y paddleboard, un grupo de personas náuticas que también quiere un muelle, y en verano llegan academias de natación, de sandfish y de vela que llenan la playa. Hay que ordenar los deportes náuticos, pero construir un muelle no sería bueno: tenemos clubes como Universitario, Regatas, Unión y el Canotieri que podrían alquilarles el puente. Nuestras playas ya se han achicado con los maretazos y los oleajes anómalos. Meterle ahí un muelle flotante, aparte de antiestético, no es funcional, cuando se puede encontrar otra forma.</p>   <p><strong>Compite contra varios candidatos, entre ellos el de Renovación Popular. ¿Por qué usted sería mejor candidata?</strong></p>   <p>Yo ahorita estoy de licencia, hasta el 4. Soy la teniente alcalde del distrito, entré invitada a esta gestión y nunca me inscribí en el partido; actualmente estoy en Unidad y Paz, inscrita hace casi tres años. Considero que soy la candidata porque soy una persona muy frontal, muy transparente. Nunca he visto La Punta ni los temas de la municipalidad como un lucro, yo me dedico a otras cosas. Desde que empezó mi gestión vi que las cosas no iban como yo pensaba: no éramos una entidad autónoma, siempre había alguien arriba dirigiendo los caminos del distrito, los partidos grandes. Yo nunca me inscribí con Renovación Popular porque desde el sexto mes de mi gestión ya tenía diferencias, no con el alcalde como persona, sino como gestor: no estaba de acuerdo con la gente que trabajaba con él, con los gerentes. Mi labor era fiscalizar, y eso no le gustó; quedé un poco aislada, pero no dejé de cumplir mi función. El candidato de Renovación Popular, Renzo Figallo, vivió su adolescencia y niñez en La Punta, y ha regresado este año para postular. La campaña está recontra dura, con memes y troles, hasta avergüenza salir a las redes; no voy a pelear con el trol ni con el meme, aunque pongan fotos de mis hijos y mis nietos. No quiero que mi distrito llegue a esto, es una degradación. Renovación siempre ha sido visto como un partido responsable, pero en el Callao no se está viendo bien: los partidos se están usando por intereses personales, ahí no está el vecino.</p>   <p><strong>¿Y el tema del presupuesto?</strong></p>   <p>Si te dijera que en un distrito de diez cuadras este año estamos recibiendo 52 millones de soles anuales, deberíamos vivir como reyes; sin embargo, tenemos de las peores pistas. Los gastos corrientes se van en planillas, porque tenemos 900 empleados en un distrito de diez cuadras. No es la idea de entrar y sacar a la mitad de la gente de un momento a otro, hay que hacer una reorganización, aunque reducir ese gasto es complicado. El distrito necesita que los vecinos se sientan contentos con sus autoridades, que salgan a la calle y se sientan bien en seguridad, que no les corten la luz una o dos veces al mes por el tema de la humedad y los cableados mal instalados, o que tengan un sistema de agua que a veces ya no aporta. Cada tres meses rompen las pistas y las veredas, encima que ya están malas, y no hay una denuncia formal ante las entidades responsables porque la municipalidad, que es la usuaria, no denuncia.</p>   <p><strong>¿Cuál es su visión de La Punta?</strong></p>   <p>Queremos que La Punta vuelva a ser lo que los vecinos desean, que sean felices, que disfruten el distrito. Darles la bienvenida a la gente y tener algo que ofrecerles, no un distrito sucio y roto, porque tenemos hermosas playas. Hay que crear espacios turísticos: tenemos restaurantes que la municipalidad debería incentivar con un sello municipal, y hacer convenios con el resto del Callao para armar una ruta turística, porque hoy solo tenemos, en la entrada, la Torre de la Marcela, de las batallas del 2 de mayo. Y lo que más me interesa, en vez de construir más obras, es recuperar áreas verdes: La Punta ya no tiene dónde tirar más cemento. Tenemos casonas hermosas, la mayoría de propietarios adultos mayores, en las que vamos a invertir junto con los vecinos para convertirlas en galerías de arte, como pasó en Barranco o en Miraflores, para que la cultura regrese al distrito.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Una ruta dedicada, exclusiva" para que el transporte pesado llegue a Chancay, plantea candidata a Lima Elizabeth León ]]>
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                            <![CDATA[ El alcalde en licencia de Lurigancho-Chosica insiste en que la candidatura de López Aliaga es una reelección encubierta y descarta crear una policía municipal. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Elizabeth León propone cerrar brechas en la movilidad en la ciudad de Lima]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 17:22:20 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Una ruta dedicada, exclusiva" para que el transporte pesado llegue a Chancay, plantea candidata a Lima Elizabeth León ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Elizabeth León quiere sacar la carga pesada del tránsito limeño. La candidata a la alcaldía de Lima Metropolitana por el Frente de la Esperanza propone una vía exclusiva para que los camiones con carga exportable del sur crucen la capital y lleguen al puerto de Chancay. En entrevista con La República para Elige Bien 2026, reconoce que se trata de una obra de gran envergadura que podría tardar 10 años, pero sostiene que puede iniciarse de inmediato. Su meta para los tres primeros meses es elevar la velocidad media de desplazamiento en la ciudad.</p>   <p><strong>Llegar hasta La República le tomó hora y media desde San Miguel</strong></p>   <p>Las interrupciones han sido accidentes, cuestiones no previstas, que son una de las principales causas del tráfico que tenemos. Tenemos que enfocarnos en solucionar esas disrupciones. Si lo logramos, vamos a incrementar la velocidad media de desplazamiento, que es el objetivo por lo menos dentro de los tres primeros meses, y no solamente en las horas punta. Además, tenemos que tener una ruta dedicada, exclusiva, para que el parque automotor pesado atraviese Lima y llegue al puerto de Chancay. Estamos hablando de la carga exportable que viene del sur.</p>   <p><strong>Es un proyecto de gran envergadura.</strong></p>   <p>Por supuesto, pero puede iniciar en este momento y terminar en 10 años. Yo estaba viendo los proyectos que tiene el Ministerio de Transportes a través de la ATU con relación a los trenes, donde tienen un plazo de 10 años para terminar solo los expedientes. Es demasiado tiempo. Tenemos que ponernos metas a corto plazo, quizás ejecutar simultáneamente los proyectos. Necesitamos expedientes. El expediente es como la partida de nacimiento de las ideas.</p>   <p><strong>El alcalde que busca la reelección encubierta ha demonizado los expedientes técnicos. ¿El vecino los ve como una excusa para no hacer, o para robar?</strong></p>   <p>Desgraciadamente quizás no se ha explicado bien ese tema. Un expediente técnico te delimita el presupuesto. Tienes que iniciar con un presupuesto y terminar en lo posible con ese presupuesto. Ya tienes un límite de gasto y una planificación en un cronograma. No podemos decir &quot;vamos a iniciar una ejecución&quot; sin saber cuánto costará. Tenemos que saberlo el primer día para ver cuándo vamos a terminar y cómo podemos acortar los plazos, porque el desarrollo de un pueblo se fortalece cuando ejecutas un gasto y ahorras sobre ese gasto. Si no tienes presupuesto, imagínate, una obra que debe costar mil soles termina costando diez mil soles.</p>   <p><strong>Es lo que costará arreglar la Vía Expresa Sur.</strong></p>   <p>Claro. Con las obras en ejecución, esos costos se incrementan, se triplican en muchas ocasiones, porque las formas de ejecución, los cronogramas, la maquinaria y hasta la tecnología ya no son los mismos. Vas a tener que trabajar en horarios nocturnos, con traslapes de personal, con la vía restringida. Son varios aspectos que van en contra del beneficio del proyecto.</p>   <p><strong>En Chosica tienen tren, pero igual tardan tres horas en llegar a Lima y volver.</strong></p>   <p>La idea es que tengan un tren moderno. No es justo que por ser Chosica tengan un tren de hace 40 años. En 1986, cuando yo era alumna de la Universidad Nacional de Ingeniería, llevé un curso llamado Caminos 2. Llegó al salón un grupo de estudiantes chilenos, tres militares y dos civiles, que terminaron el curso y se fueron a su país. Después de 20 años me enteré de que eran los iniciadores de su plan de vialidad en Santiago. En agosto de 2025, ellos descargaban en su puerto el vagón más moderno de América Latina. El 15 de agosto de 2025, nosotros descargábamos los trenes de Caltrain de 40 años de antigüedad. Y ojo que en esos años ellos eran un gobierno militar y nosotros ya teníamos democracia. Estamos 40 años atrasados por no haber llevado una política que vea esos aspectos.</p>   <p>Seguir haciendo parches en vialidad, agua potable y medio ambiente va a significar que en 50 años vamos a estar 100 años atrasados. El gobernante tiene que conocer de primera mano cómo tiene que ser el camino y tener las herramientas para tomar decisiones efectivas, para saltar esos 40 años que desperdiciamos. Hoy tenemos herramientas poderosas, como la inteligencia artificial.</p>   <p><strong>¿Cómo las aplicaría?</strong></p>   <p>Cuando me hablan de drones, para mí es un tema serio. Sí quiero utilizar drones para la vigilancia, pero no quiero comprar drones comerciales. Eso es un error. ¿Cómo vamos a confiar nuestra información a una empresa privada y a veces extranjera? ¿Cómo vamos a entregar una plataforma de reconocimiento a una empresa israelí? Tenemos la capacidad de desarrollar esas tecnologías acá. Podemos implementar drones de 70 dólares en promedio de costo para tener por lo menos 1.400 drones efectivos en el territorio de Lima. No es que voy a vigilar una calle. Tengo que vigilar todo, si no, no vigilo nada. Si me compro un drone comercial que cuesta 2.000 dólares, el más económico, ¿te imaginas la inversión?</p>   <p><strong>Hay dos Limas. Una central, con San Isidro, Miraflores o San Miguel, y otra que parece otro país. San Juan de Lurigancho, Comas o San Juan de Miraflores sufren desorden urbano, extorsión y tráfico de terrenos. ¿Qué hará?</strong></p>   <p>Aquí va por un tema de ordenamiento territorial. En el gobierno de Kuczynski, uno de los objetivos de la reconstrucción fue reconstruir mejor. Pero los alcaldes olvidaron una función muy importante, que es proporcionar y habilitar zonas de crecimiento en su territorio. Eso no lo hacen. Entran en contubernio con los traficantes de terrenos y creen que así se amplía la frontera urbana. Pero no hay Estado, no hay municipalidad, no hay proyecto de urbanismo. Esa tarea tiene que liderarla el gobierno metropolitano.</p>   <p>También estamos en una zona sísmica y tenemos que cambiar el Reglamento Nacional de Edificaciones. Ya no debemos permitir en la zona céntrica de Lima edificios de más de cinco pisos que no tengan ninguna infraestructura de amortiguamiento. En el norte y el sur, donde tenemos suelo blando, arenas y lentes de arcilla, necesitamos construcciones que no vayan más allá de los tres niveles y especificaciones de cimentación reguladas por la municipalidad. Si todos están calladitos, cada quien construye como quiere. En zonas de Villa María, donde los cerros están habitados casi verticalmente, cualquier terremoto de más de 6 o 7 grados puede hacer que todo se venga abajo hasta la pista. Son peligros que debemos prever, y para eso está la norma.</p>   <p><strong>La próxima gestión heredará una ciudad desfalcada y un posible pago de más de 400 millones de dólares. ¿Cómo financiará sus propuestas?</strong></p>   <p>Es un presupuesto bastante ajustado, y en el primer año ejecutaremos lo que ya se aprobó este año. Sin embargo, un informe de Contraloría sobre 2023 detectó corrupción municipal a nivel nacional por algo más de 24 mil millones de soles. A la Municipalidad de Lima le correspondían aproximadamente 970 millones.</p>   <p><strong>¿Cómo recupera esos 970 millones?</strong></p>   <p>Haciendo la reingeniería de la función pública. Lo planificado tiene que ejecutarse dentro de los montos y las funciones previstas. El origen de esos casi mil millones fue inconducta funcional y corrupción pura. Inconducta funcional es cuando el funcionario hace un acto fuera de la ley. Firma el pago de una obra no prevista o autoriza una compra que no se hizo. Evitando eso ya recuperas ese dinero. Y eso es lo documentado. Imagínate lo que no está documentado, las coimas que se cobran cuando se ejecuta.</p>   <p>En el debate hablé de un modelo de caja negra. Cuando la municipalidad entrega la adjudicación de un proyecto al PNUD, le entrega un presupuesto y ellos lo distribuyen de acuerdo a un convenio privado, que no es público. No sabemos cuánto costó la obra, cuánto costó la supervisión, si hubo expediente o no. La Contraloría tampoco lo publica. Tenemos que tener acceso a esa información, sabiendo el antecedente que tienen las municipalidades con la ejecución presupuestal.</p>   <p><strong>Muchos barrios no tienen parques, y los que hay están abandonados. En San Juan de Lurigancho se quiso hacer una playa y hoy es una cloaca.</strong></p>   <p>¿Tú sabes lo que le da vida a un parque? El agua. Si no tienes agua, no tienes vegetación. Puedes poner veredas y un letrero que dice &quot;parque&quot;, y la gente se va, porque es tierra. Pero si pones árboles y pasto, con piedritas para los caminos, la gente entra. Para eso necesitamos agua. Entre La Chira y La Taboada estamos botando al mar 26 metros cúbicos por segundo. Si procesamos toda esa agua servida de origen urbano, podemos regar el 80% del área de Lima Metropolitana.</p>   <p>Tenemos que reglamentarlo. Hay que obligar a que los edificios nuevos de más de 12 departamentos tengan una plantita de microtratamiento para que el agua que emiten riegue sus áreas verdes colindantes, o el parque más cercano. Esas plantas deben tener paneles solares para que sigan funcionando si hay un apagón de más de seis horas. Es una política que tenemos que emprender como Municipalidad de Lima Metropolitana.</p>   <p>Si quiero masificar el ciclismo, también tengo que poner áreas verdes. No puedo dejar a los ciclistas expuestos al monóxido. En Europa, las ciclovías paralelas a las vías de los autos tuvieron cifras observadas de cáncer de pulmón.</p>   <p><strong>Lima está pensada para los carros, no para las personas. ¿Mantendrá esa visión?</strong></p>   <p>Las vías internas deben ser para los peatones o para el transporte. Las ciclovías van a integrar muy bien Lima, pero ese es mi horizonte a 50 años. Hoy tenemos que impulsar corredores viales, porque no todos manejamos bicicleta. Yo necesito una de tres llantitas, por si acaso me caigo. ¿Cuántos corredores tiene Chile? Ocho, y el área es menos de la mitad de Lima.</p>   <p><strong>Si seguimos comparándonos con Chile, nos vamos a deprimir.</strong></p>   <p>Y el problema es que queremos quedarnos en Lima. Lima es hermosa. Teniendo el agua, le ponemos flores, no solamente verde. Yo le pregunto a mis amigos que hacen proyectos de pistas, veredas y corredores viales dónde está el jardín y cómo lo van a regar. Me dicen que eso no es importante, que lo riegan con cisterna. Eso es regar con balde.</p>   <p><strong>Los vecinos no se sienten escuchados. ¿Cuál es su propuesta de participación vecinal?</strong></p>   <p>Tenemos una pirámide. Primero el dirigente vecinal, luego el serenazgo y los funcionarios. El dirigente vecinal plantea la necesidad en primera instancia y además será nuestro informante, porque sabe dónde se ubica el acto delictivo. Ayer presentamos nuestra app para las mujeres. Vamos a poner una app a disposición de las mujeres en todo Lima que, al accionarla, transmitirá una señal a nuestra central de vigilancia. Primero se activará a los dirigentes vecinales cercanos, antes que el serenazgo, con un protocolo de intervención.</p>   <p>A nivel metropolitano tienes que tener protocolos para todo. Un perrito sale sin correa, protocolo. Una emergencia mujer, protocolo. En el centro de vigilancia no solo tiene que estar la policía, también la fiscalía y el SAMU si hay un accidente. El tráfico de hoy en las vías metropolitanas se debió a tres accidentes simultáneos.</p>   <p><strong>Hay mucho abandono en las vías metropolitanas.</strong></p>   <p>Y la presencia de la policía de tránsito en esos momentos no es efectiva. El policía no debe estar manejando el tráfico en horas punta. Eso deberían hacerlo los semáforos. Por eso es necesaria la central de vigilancia. Hace un par de días vi que están por inaugurar la central 911 y me dio impotencia. ¿Un millón de llamadas al 911, y tienes que construir un edificio que cueste más de 100 millones? No puede ser.</p>   <p><strong>Para cerrar, ¿cuál es su propuesta prioritaria?</strong></p>   <p>La inseguridad ciudadana nos está rebasando y es lo que tenemos que solucionar. Nuestra central de vigilancia de la seguridad y del transporte, porque es un tema integrado, tiene que ser una realidad. La vigilancia tiene que ser efectiva por aire, por tierra y en las playas de Lima. Necesitamos un ejército de 1.400 cámaras como mínimo, con un respaldo de la misma cantidad. Cámaras hechas en el Perú. Plataforma digital hecha y desarrollada aquí en el Perú por nuestros profesionales. Tenemos carreras de inteligencia artificial y de mecatrónica, con más de 200 ingenieros en el mercado. Tenemos que convocarlos y desarrollar software a nuestra medida. Y la policía tiene que estar presente, porque vamos a manejar información sensible, información personal. Es un tema muy delicado.</p>   <p>Va a ser una solución efectiva, como lo ha sido en Corea del Sur. El año pasado pude ver una central de vigilancia en Washington. Sí vamos a progresar y recuperar los años en que no hicimos nada.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Flor Pucarina, inmortal, por José Ragas ]]>
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                            <![CDATA[ A pesar de su relevancia en la cultura peruana, su figura ha sido poco reconocida. Ahora, ambos proyectos ofrecen una oportunidad para redescubrir su historia y legado en la actualidad. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[José Ragas]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>José Ragas</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 17:07:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Flor Pucarina, inmortal, por José Ragas ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Es muy posible que el nombre de Paula Efegenia Leonor Chávez Rojas no sea muy conocido para la mayoría de personas. Por un buen tiempo, ese fue el nombre con el que familiares y personas cercanas la conocían hasta que adoptó un nuevo nombre, uno artístico, que resulta difícil que alguien no haya escuchado: Flor Pucarina. En estas últimas semanas, su nombre ha resurgido con mucha mayor fuerza, en parte por la publicación de un libro con fotografías inéditas suyas y el estreno de un documental.</p>   <p>Antes de que Flor Pucarina fuese Flor Pucarina, Leonor Chávez Rojas había nacido en la sierra central en 1935, el mismo año que se conmemoraba el cuarto centenario de la fundación de Lima. En ese momento, estaba muy lejos de imaginar siquiera que conquistaría la capital junto con otros artistas folklóricos. Pero eso estaba a punto de cambiar. Una nueva ola de migración hizo posible reducir las distancias, geográficas y sociales, entre los peruanos de las regiones y quienes vivían en la capital, facilitando su desplazamiento y asentamiento en ese espacio hostil conocido como Lima.</p>   <p>El libro <em>Hasta que por fin llegaste</em> (publicado por la editorial Lliu Yawar) y el documental <em>Flor Pucarina. Rebelde hasta los huesos</em> (dirigido por Geraldine Zuasnabar Ravelo) son parte de una feliz coincidencia. Y ambos permiten mostrar no solo el lado humano de una de las artistas más importantes que ha tenido nuestro país, sino también adentrarse en un lado más íntimo y desconocido de su trayectoria profesional y en cómo intentaba conciliarla con su vida personal hasta su muerte en 1987.</p>   <p>Para el público joven puede que sus canciones sean un tanto lejanas, pero lo cierto es que estas nunca dejaron de sonar en radios, YouTube o eventos familiares. Lo paradójico es cómo alguien que es tan importante en la cultura nacional no ha recibido mayor reconocimiento por parte de los medios y las autoridades. De manera póstuma, Flor Pucarina recibió numerosos homenajes, desde su propia localidad, que la declaró Hija Predilecta de Pucará, hasta el Gobierno, que la nombró Personalidad Meritoria de la Cultura en 2021. No menos importante es que Unesco reconoció su labor para que Huancayo fuese declarada como Ciudad Creativa.</p>   <p>Los testimonios y registros visuales que acompañan el libro y el documental dan cuenta de la enorme importancia que tuvo la escena cultural andina en Lima hasta los años 1980. Llegado el fin de semana, miles de personas, fueran provincianas o no, se volcaban a los coliseos para conseguir entradas y disfrutar de las presentaciones en vivo de sus héroes musicales. Artistas como La Pastorita Huaracina, El Picaflor de los Andes, El Jilguero del Huascarán, La Princesita de Yungay contribuían a establecer vínculos entre los migrantes y sus comunidades de origen.</p>   <p>Esta escena musical andina se convirtió en un verdadero fenómeno: ocupaban los primeros lugares en las listas de venta de discos y casetes, tenían shows en televisión y reflejaban (junto con las asociaciones provinciales) cómo ese enorme flujo humano se estaba adaptando y cambiando a su vez la capital y a los limeños. Flor Pucarina tuvo un rol especial en esta tarea, rompiendo el molde que asignaba a los provincianos una identidad única y monótona para mostrar, más bien, la diversidad cultural del país y del folklore wanka. Junto con ella, Zenobio Dhaga y Picaflor de los Andes compitieron con los artistas ancashinos que llenaban los coliseos cada fin de semana.</p>   <p>Otro aspecto que el libro y el documental resaltan es el carácter independiente de Flor Pucarina como artista mujer. En una escena dominada principalmente por artistas y bandas masculinas, la migración ofrecía nuevos espacios y oportunidades para que mujeres y artistas pudiesen desarrollar una carrera propia, algo que estaba comenzando a darse en la música criolla y en menor medida en la nueva ola y el rock local. Con todo, las letras de sus canciones podían hablar de amor, de desamor, de nostalgia y de su región, sin que ello menoscabe su rebeldía y deseo de autonomía.</p>   <p>Tanto el libro como el documental no solo reconstruyen su vida y fama, sino que también dan pistas para comprender su legado. Flor Pucarina se formó a partir de la rica cultura de la sierra central no solo en su música sino también en la comida y los vestidos. No redujo este rico conjunto de tradiciones a un producto destinado a satisfacer a un público, sino que contribuyó a llevar esa misma cultura a distintos rincones del país y del extranjero. La vestimenta en sí, que ella misma confeccionaba para sus shows, pudo ser exhibida masivamente en sus distintas vertientes, tanto en los espectáculos en vivo como en la televisión.</p>   <p>En un momento en que la cultura parece ser monótona y la pantalla grande solo parece mostrar secuelas interminables de superhéroes o de una imaginada clase media limeña, <em>Hasta que por fin llegaste</em> y <em>Flor Pucarina. Rebelde hasta los huesos</em> ofrecen una alternativa distinta, y permiten adentrarnos en una cultura viva que, a cuarenta años del fallecimiento de Flor Pucarina, existe aún en la capital y en muchos rincones del país. Si bien no contamos con lugares públicos que celebren la enorme contribución de los migrantes a lo que hoy conocemos como Lima, las canciones de Flor Pucarina y de otros artistas pueden seguir siendo escuchadas.</p>   <p>Es una feliz coincidencia ver cómo su figura reaparece en el papel y la pantalla grande. No siempre eso ocurre, de modo que, apenas puedan, consigan el libro y vean el documental, y de ese modo estarán recuperando (y ayudando a extender) una historia que persiste a pesar de todo.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Trujillo y los orígenes de la extorsión, por José Ragas ]]>
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                            <![CDATA[ El libro "Esta bala lleva tu nombre" de Jorge Nureña profundiza en la historia del sicariato en Trujillo, revelando su expansión y el fracaso de las autoridades para controlarlo. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Capturan a agente de seguridad minera y dueño de camioneta usada en cuádruple crimen en Trujillo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>José Ragas</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 17:04:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Trujillo y los orígenes de la extorsión, por José Ragas ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Uno de los libros más originales pero menos promocionados de estas últimas semanas explora un problema actual del país: de cómo el sicariato se gestó en Trujillo y se expandió rápidamente a nivel nacional, sin que las autoridades actuales tengan una idea muy clara de cómo detenerlo, luego de haber prometido hacerlo y ensayado estados de emergencia sin mayores resultados.</p>   <p><em>Esta bala lleva tu nombre. Genealogía de la extorsión en Trujillo y el Perú (1993-2014)</em> ha sido publicado por dos editoriales independientes (Reino de Almagro y Punto Cardinal). Su autor, Jorge Nureña, escribió una primera versión para su tesis de historia en la Universidad Nacional de Trujillo. Su estudio encaja en lo que conocemos como “historia reciente”, pero más aún, responde a una preocupación al ver cómo su ciudad se ha convertido en un espacio de criminalidad en las últimas tres décadas. Una de las ventajas del análisis histórico, que Nureña aplica muy bien, es el de brindar una visión panorámica de un proceso, estableciendo cronologías, actores y quiebres.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/10/el-impacto-geopolitico-del-puerto-de-chancay-sobre-el-peru-por-antonio-pagan-hnews-418810">El impacto geopolítico del puerto de Chancay sobre el Perú, por Antonio Pagán</a></p></blockquote>   <p>Así, el libro aprovecha los numerosos estudios y reportajes sobre el tema, que no obstante brindaban visiones muy específicas y que impedían ver la transformación de Trujillo. A pesar de su importancia, el libro llevaba varios años agotado y circulando de manera limitada solo en el norte del país, de apenas doscientos ejemplares. Cien de estos se vendieron y los otros cien (por esas ironías de la vida) fueron robados. Esta reedición hace del libro una lectura urgente, en un momento en el cual en estos últimos seis meses se han registrado más de doce mil denuncias; es decir, tres denuncias por hora.</p>   <p>Para el autor, la extorsión no surgió de un día a otro. Hay dos etapas muy marcadas en su aparición. La primera (1993-2014), donde el declive de la violencia política deja en evidencia la existencia de crímenes y robos que, si bien pueden considerarse menores, permitieron la formación de pandillas. Estas fueron el germen de las futuras bandas criminales como “Los Pulpos”, que rápidamente (desde 2005) desarrollaron formas más sofisticadas de crímenes a partir del establecimiento de territorios y la influencia de bandas como Los Maras Salvatruchas y, posteriormente, de El Tren de Aragua.</p>   <p>De igual modo, el libro establece tres factores que favorecieron esta evolución. En primer lugar, la migración desde el interior hacia el área urbana de Trujillo, que creó dos espacios muy marcados: las viviendas construidas y ya existentes, si bien saturadas; y los nuevos distritos que surgieron de estos desplazamientos, como La Esperanza, El Porvenir y Florencia de Mora. La ausencia de planes gubernamentales permitió que el incremento poblacional agravara las desigualdades en las nuevas generaciones de trujillanos. Deserción escolar, desempleo y crisis hicieron el resto, permitiendo que los delitos comunes dieran paso a otros más violentos.</p>   <p>En segundo lugar, el sistema penitenciario y otras instituciones relacionadas con la justicia favorecieron la reproducción y ampliación del crimen en Trujillo y luego a nivel nacional. La ausencia de centros penitenciarios adecuados, el endurecimiento de las leyes que hacían que los presos pasaran más tiempo encerrados y las condiciones lamentables en las que el personal desarrollaba su tarea se tradujeron en hacinamiento, descontrol y corrupción. En 2011, el penal El Milagro contaba con un guardia de seguridad por cada 200 internos. Las fugas, el fracaso de las requisas y la venganza contra las autoridades de los penales (como el asesinato de uno de sus directores) formaban parte del trajín diario.</p>   <p>Si la calle era la escuela del crimen, la cárcel era el equivalente de la universidad. Las pandillas que se fueron formando desde los años noventa se hicieron más organizadas. Algunas tenían orígenes familiares y, a medida que se hacían más complejas, también lo eran sus fuentes de financiamiento. Los cupos a transportistas y luego a compañías de transporte a cambio de seguridad se hicieron más frecuentes. Pasar de delincuentes comunes a pandillas significa además más poder de fuego, como quedó demostrado con la matanza de ocho civiles en La Esperanza en 2005, y que trajo una reconfiguración del poder delincuencial en la región.</p>   <p>Al entregar esta visión panorámica de la delincuencia en Trujillo y su transformación en un sistema criminal de cobro de cupos, el libro responde varias interrogantes sobre la naturaleza de este fenómeno y brinda las herramientas a las autoridades y especialistas para desarrollar aproximaciones más específicas de políticas públicas. El autor utiliza diversas fuentes, desde documentación judicial hasta la prensa y entrevistas, lo cual contribuye a un análisis sólido y original.</p>   <p>Hay preguntas que considero pueden ser mejor desarrolladas en una próxima edición del libro. Por ejemplo: ¿por qué Trujillo dio lugar a un fenómeno delincuencial así considerando que muchas otras ciudades atravesaron por problemas similares de migración, corrupción e ineficiencia de la justicia? ¿En qué consiste (de manera más amplia) el “método” que Trujillo exportó al resto del país? ¿Cómo se articuló este “método” con las bandas extranjeras que llegaron al país? Considero también que reformular algunas secciones respecto de su formato original de tesis podría ayudar a explicar puntos importantes de manera más solvente.</p>   <p><em>Esta bala lleva tu nombre</em> es un libro que debe motivar nuevas investigaciones sobre cómo la extorsión constituye uno de los problemas más urgentes para la población civil y cómo las instituciones encargadas de prevenirlo y contenerlo fracasaron en diversos espacios y momentos. Para los escépticos que repiten que las Humanidades y las Ciencias Sociales no tienen impacto, les invito a leer este estudio y a preguntarse cómo podemos presionar a las autoridades para que detengan esta hemorragia, antes de que las balas enviadas por los extorsionadores lleven nuestros nombres.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Es responsabilidad del Estado, por Eliana Carlín ]]>
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                            <![CDATA[ El doloroso caso de violación en un bus escolar en San Borja resalta la necesidad urgente de educación sexual integral (ESI) en el país, clave para prevenir la violencia. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Eliana Carlín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Eliana Carlín</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 17:01:15 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Es responsabilidad del Estado, por Eliana Carlín ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>“Estaban jugando y se les fue de las manos”, fue la inaceptable frase —con aspecto de justificación— del padre de uno de los jóvenes involucrados con el doloroso caso de violación sexual ocurrido en un bus del colegio Liceo Naval de San Borja. Esta frase es reveladora de mucho de lo que vivimos en el país. Que una agresión sexual sea vista por un adulto como un juego que “se fue de las manos” es justamente lo que la educación sexual integral (ESI) busca combatir. ¿Dónde termina una “broma” y comienza la violencia?, ¿qué es el consentimiento?, ¿cuál es la mejor forma para la niñez de pedir ayuda si siente que hay señales de violencia que pueden escalar?, ¿cuál es nuestro rol como adultos si vemos una situación de riesgo entre menores de edad?, ¿y si vemos una situación de riesgo entre adultos?</p>   <p>Hace cuatro meses aproximadamente, la Resolución Viceministerial 085-2026-MINEDU, en aplicación de la Ley 32535, derogó los lineamientos de ESI y los cambió por una &quot;educación sexual con base científica, biológica y ética&quot;. Si bien esta frase no suena mal, este cambio retiró el enfoque transversal de género como eje de la educación. El autocuidado, la prevención, los derechos, el consentimiento y demás temas importantes para la niñez y juventud quedan fuera. La paradoja es que la propia norma cita la cifra que la hace absurda: en 2025, los Centros Emergencia Mujer atendieron 21.609 casos de violencia sexual contra menores. Nueve de cada diez víctimas fueron niñas y adolescentes mujeres.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p>Por otro lado, es importante mencionar la estrategia de colocar nominalmente a las leyes etiquetas que no corresponden a la realidad. Le pusieron &quot;científica&quot; en el nombre. [Texto ilegible en el original]. Cochrane revisó 24 ensayos sobre programas escolares de prevención del abuso sexual, con casi 5.800 niños en siete países. Quienes recibieron esos programas sabían más sobre cómo reconocer el abuso y protegerse. Seis meses después lo recordaban, y era más probable que contaran lo que les pasaba. Los programas no aumentaron su miedo ni su ansiedad. La Guía Técnica Internacional de la UNESCO, avalada por varias agencias de Naciones Unidas, confirma lo que sus detractores no quieren oír: la educación sexual integral no adelanta ni aumenta la actividad sexual. En muchos casos la retrasa y la vuelve más protegida. Los programas que solo promueven abstinencia no muestran efectos.</p>   <p>Condorcanqui lo muestra con claridad que espanta. Un informe del Minedu registra 524 víctimas de violencia sexual cometida por personal educativo entre 2010 y 2024. Muchas son niñas awajún y wampis que vivían en internados, lejos de sus familias: unas tres víctimas al mes durante quince años. Prescribieron 195 casos. Esta semana, las mujeres awajún rechazaron en su congreso que se atribuya esa violencia a &quot;prácticas culturales&quot;. Tienen razón: lo que se repite ahí no es la cultura, es la impunidad. Y la impunidad vive del silencio de niñas a quienes nadie enseñó que aquello tenía nombre ni que había a quién contarlo.</p>   <p>Nada de esto convierte a la ESI en una varita mágica. Tampoco permite afirmar que habría evitado lo ocurrido en un bus de San Borja o en Amazonas. Sí permite afirmar que ante la herramienta de prevención con más respaldo empírico, el Estado peruano eligió retroceder, citando en su propia resolución las cifras que cuestionan esa norma.</p>   <p>La pregunta, entonces, no es ideológica. Es si un niño de siete años tendrá las palabras para decir &quot;esto que me hicieron está mal&quot; y si habrá un adulto preparado para escucharlo.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ De Condorcanqui a San Borja: la desprotección de la niñez, por Eliana Carlin ]]>
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                            <![CDATA[ "Desde la sociedad civil, sostener los caminos que no dependan de autoridades cegadas por el fanatismo, esas que están entregando la niñez a la barbarie", ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Eliana Carlín]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Eliana Carlín</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:59:53 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ De Condorcanqui a San Borja: la desprotección de la niñez, por Eliana Carlin ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Esta semana, el ministro de Justicia y Derechos Humanos del segundo fujimorismo, Ernesto Álvarez, volvió a sostener que la violencia sexual contra menores respondería a &quot;prácticas culturales&quot;, refiriéndose a las niñas indígenas de Condorcanqui. No es una ocurrencia aislada: ese discurso aberrante lo estrenó en 2024 Morgan Quero, entonces ministro de Educación de Boluarte, cuando calificó de posible &quot;práctica cultural&quot; las violaciones de niñas awajún. Es el mismo entramado que, en nombre de combatir una supuesta &quot;ideología de género&quot;, termina alimentando la violencia y la indefensión de la niñez.</p>   <p>El lunes, en la presentación del Plan Nacional de Educación y junto a la presidenta Keiko Fujimori, el ministro de Educación, José Antonio Chang, anunció que se retirará &quot;todo tipo de ideología&quot; del Currículo Nacional. No precisó cuál, no mostró una sola evidencia de que tal ideología exista en el currículo, pero lo afirmó con la mandataria asintiendo a su lado.</p>   <p>Días después amanecimos con una noticia atroz: la presunta agresión sexual grupal contra un adolescente de 16 años —de cuarto de secundaria— por parte de diez compañeros de quinto del colegio Liceo Naval, en San Borja. ¿Tiene que ocurrir algo así en un distrito de la llamada &quot;Lima moderna&quot; para que los tomadores de decisiones reaccionen? ¿Seguirán pensando igual los ministros Álvarez y Chang? ¿Habrá un ápice de reflexión sobre la responsabilidad que han asumido?</p>   <p>Oponerse a la Educación Sexual Integral (ESI) y a la transversalización del enfoque de género en las escuelas no es &quot;defender la familia tradicional&quot;, ni &quot;proteger a los niños de ser homosexualizados&quot;, ni &quot;eliminar ideologías&quot;. Es, por el contrario, negar la evidencia sólida sobre la intervención más eficaz para prevenir la violencia en las aulas. Es dejar en absoluta indefensión a niños y niñas: sin herramientas para identificar tempranamente señales de alerta, para saber cómo defenderse y a quién pedir ayuda. Y es privar a docentes y directivos de la formación necesaria para abordar casos como el que acabamos de conocer.</p>   <p>Solo una precisión: la ESI no está bajo amenaza, ya fue eliminada. En mayo, el Ministerio de Educación la derogó (RVM 085-2026) en cumplimiento de la Ley 32535, que el Congreso anterior aprobó con el respaldo entusiasta del fujimorismo y la derecha conservadora, y que hoy el Gobierno de Keiko Fujimori ejecuta y celebra. No es un cambio técnico: es una decisión política que redefine qué violencias reconoce el Estado y cuáles decide dejar de mirar.</p>   <p>El Estado no puede estar al servicio de sectores que no legislan sobre evidencia de política pública, sino sobre fanatismos religiosos particularísimos. Ese abordaje es antitécnico, es político-religioso y es profundamente responsable de los hechos que estamos viendo.</p>   <p>Tenemos un gobierno enemigo de la niñez. Y en esto quiero ser enfática: de toda la niñez. Desde Condorcanqui hasta San Borja, la desprotección es total, por acción y por omisión. Pero hay rutas. Desde el Congreso, derogar normas nefastas como la Ley 32535, que nos trajo hasta aquí. Desde la sociedad civil, sostener los caminos que no dependan de autoridades cegadas por el fanatismo, esas que están entregando la niñez a la barbarie.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El milagro peruano al revés, por Víctor Fuentes Campos ]]>
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                            <![CDATA[ "Los precios internacionales seguirán fuera de nuestro control, pero las reglas y su cumplimiento son responsabilidad nuestra" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Agroexportación peru Victor Fuentes]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:57:41 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El milagro peruano al revés, por Víctor Fuentes Campos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La agroexportación es una postal del éxito peruano: inversión, tecnología y acceso a mercados que transformaron una actividad incipiente en una industria mundial. Pero otro auge amenaza con convertirse en nuestro verdadero milagro al revés: el oro ilegal. Los altos precios internacionales y un Estado incapaz de combatirlo alimentan su expansión. Una misma bonanza encuentra a la actividad ilegal en ascenso y a la legal perdiendo terreno.</p>   <p>Una reciente actualización del IPE estima que en 2026 más de la mitad del oro exportado por el país sería de origen ilegal. ¿Sorpresa? Para nada. El virtual empate al cierre de 2025 ya anticipaba este desenlace. El valor exportado este año alcanzaría al menos US$16 mil millones. Si se contabilizara como un rubro separado, sería el segundo de mayor valor exportado, solo detrás del cobre (US$30 mil millones), e incluso superaría ligeramente la suma de todas las agroexportaciones (US$15 mil millones). Con estos ingresos, queda claro que estamos ante una industria, muy lejos de la imagen de una actividad marginal.</p>   <p>Un factor clave es la cotización internacional del mineral. Entre 2020 y 2023, el precio del oro rompió nueve veces sus propios récords. Desde 2024 a la fecha, lo ha hecho 102 veces. Sin embargo, frente a los buenos vientos externos, solo la actividad ilegal despegó. El precio internacional beneficia a legales e ilegales, pero las condiciones para aprovecharlo son muy distintas.</p>   <p>Las exportaciones de oro de origen ilegal como proporción del total despachado pasarían de 18% en 2009 a por lo menos 52% en 2026. Del otro lado, la producción legal retrocede y no hay nuevos proyectos en cartera que inicien pronto operación y permitan revertir esa caída. Además, recuperar terreno se vuelve más difícil cuando la inversión formal debe enfrentar, además de la permisología, a una minería ilegal que invade sus concesiones. Y, sin embargo, esta sí avanza donde se frustraron grandes proyectos, como Conga. Así, el récord exportador del oro encubre una transformación dolorosa: la ilegalidad gana el espacio que la actividad legal pierde.</p>   <p>Veamos la lógica. Una operación legal debe financiar permisos, seguridad laboral y obligaciones ambientales, además de pagar impuestos. La extracción ilegal puede eludir parte de esas obligaciones y trasladar sus consecuencias a trabajadores y comunidades. El Instituto de Criminología documenta trabajo forzoso, trata de personas y explotación infantil en La Rinconada, Ático y Pataz. La vulneración de derechos humanos forma parte de las condiciones que sostienen este negocio. Si, además, es improbable que la autoridad detecte la operación y sancione a sus responsables, entonces estamos ante un negocio redondo: tiene todos los beneficios y ninguno de los costos u obligaciones.</p>   <p>¿Cómo hemos llegado al punto en el que el segundo mayor producto de exportación tiene un origen ilegal? La respuesta empieza con el fracaso del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), un mecanismo temporal de transición para pequeños mineros y mineros artesanales. Sus múltiples extensiones y el blindaje de responsabilidad administrativa, civil y penal lo convirtieron en un paraguas de legalidad para la expansión de la principal economía ilegal del país. Así, si permanecer en el proceso permite seguir operando y cada vencimiento trae una nueva oportunidad de prórroga, disminuye la urgencia de culminarlo. En ese sentido, resulta positivo que el Tribunal Constitucional haya admitido a trámite la demanda del Colegio de Abogados de Loreto contra la ley que lo prorrogó.</p>   <p>La escala de esta actividad obliga a mirar más allá de la extracción. El mineral necesita insumos, plantas, transportistas y empresas que lo exporten. El Registro Especial de Comercializadores y Procesadores de Oro (RECPO) recibe poca atención en el debate. En lo que va de 2026, se registran diariamente, en promedio, 3,5 empresas procesadoras y 2,1 comercializadoras, casi el triple que antes de la pandemia. Esa expansión exige comprobar que sus compras correspondan a lo que sus proveedores pueden producir legalmente. El registro de una empresa no acredita el origen del oro.</p>   <p>¿Qué opciones tenemos? Empecemos por qué cosas no hacer. El Gobierno puede cerrar el Reinfo y mantener intacto el incentivo que explica su fracaso. Ese es el riesgo de la propuesta del Minem, que plantea que no haya otra ampliación del registro, pero que sus inscritos vigentes continúen bajo un nuevo proceso de formalización más simplificado. La condición de inscrito vigente no basta para distinguir a quienes quieren y pueden formalizarse de quienes no. Si el nuevo mecanismo omite esa diferencia, el cambio equivaldrá a otra prórroga.</p>   <p>La trayectoria del Reinfo debería servir de advertencia: los esfuerzos de formalización iniciados en 2002 han cambiado de nombres, requisitos y plazos mientras la actividad que debía ordenarse adquiría mayor escala y financiamiento.</p>   <p>En ese sentido, simplificar procedimientos ayudará a los pequeños productores que quieren y pueden formalizarse. Querer debe expresarse en avances verificables, mientras que poder supone que su actividad pueda cumplir las exigencias legales, técnicas y ambientales. A ellos les corresponden requisitos claros, asistencia técnica y autoridades capaces de resolver sus expedientes. Una demora del Estado no demuestra falta de voluntad del minero. Pero una operación en una zona prohibida no se vuelve formalizable por estar inscrita. Quienes desarrollan actividades que no pueden ejercerse legalmente o persisten en incumplir deben enfrentar fiscalización y sanciones, incluida la interdicción cuando corresponda.</p>   <p>Por eso, esa distinción exige trazabilidad, fiscalización y control territorial. Cada operación debe acreditar dónde extrae, cuánto puede producir y a quién vende. Esa información debe coincidir con el mineral que reciben los intermediarios y finalmente se exporta. Los registros deben orientar inspecciones y permitir seguir el dinero hasta quienes financian la extracción ilegal. Las intervenciones deben sostenerse para impedir que el negocio se recomponga. El éxito se medirá en productores formalizados y en operaciones ilegales que dejen de funcionar.</p>   <p>Los precios internacionales seguirán fuera de nuestro control, pero las reglas y su cumplimiento son responsabilidad nuestra. Mientras operar al margen de la ley resulte más viable que cumplirla, cada nueva alza del oro reforzará esa ventaja. Así, el milagro peruano al revés seguirá sumando exportaciones y restándole al Estado capacidad para gobernar el territorio.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El proceso legislativo en el Congreso bicameral: en busca del diálogo intercámaras, por Pedro P. Grández Castro ]]>
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                            <![CDATA[ Los reglamentos actuales no contemplan mecanismos de desbloqueo entre ambas cámaras, lo que resalta las deficiencias del sistema en el tratamiento de iniciativas como la ley de delegación de facultades del Gobierno. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El nuevo Congreso bicameral.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Pedro Grández Castro</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:48:09 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El proceso legislativo en el Congreso bicameral: en busca del diálogo intercámaras, por Pedro P. Grández Castro ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El nuevo Congreso bicameral está mostrando, apenas estrenado, los vacíos y deficiencias que muchos especialistas ya habían anticipado. El que la iniciativa legislativa se haya reservado solo a los diputados y no a los senadores es, por citar un ejemplo, una anomalía extraña en el derecho parlamentario. Por otro lado, los reglamentos tampoco han introducido mecanismos de diálogo y desbloqueo para el procedimiento de aprobación de leyes. Esta es una deficiencia notable que se ha hecho notar en el trámite de la primera ley: la ley de delegación de facultades solicitada por el Gobierno.</p>   <p>En efecto, la reforma constitucional no le reconoció al Senado iniciativa legislativa. A cambio, sin embargo, pareciera haberle otorgado la facultad de cerrar, unilateralmente, el debate parlamentario. Es lo que ahora sostienen algunos senadores, quienes consideran que los artículos 102-A y 105 de la Constitución les confieren la posibilidad de “aprobar, modificar o rechazar” cualquier iniciativa proveniente de la Cámara de Diputados, sin limitación alguna. No obstante, el artículo 142.a.2) del Reglamento del Senado solo les permitiría “modificar” sin “desnaturalizar la propuesta legislativa remitida por la Cámara de Diputados”. En medio del debate sobre la solicitud de facultades legislativas presentada por el Ejecutivo, la tensión entre las dos cámaras, una presidida por la oposición y otra por el oficialismo, ha puesto en evidencia las falencias de un modelo que pareciera diseñado para la confrontación y no para el diálogo.</p>   <p>Sorprende, en ese sentido, que no se hayan introducido mecanismos bastante comunes en el derecho comparado, precisamente para resolver los bloqueos que son frecuentes en el proceso de aprobación de leyes en un Congreso bicameral. Me refiero a las denominadas <em>comisiones mixtas</em> o las <em>conference committees</em> del derecho norteamericano. Estas comisiones mixtas intercámaras suelen ser comisiones paritarias, como en Francia, donde están compuestas por siete miembros de cada cámara y su función es, precisamente, llegar a un acuerdo sobre las disposiciones que aún están en debate.</p>   <p>Estas prácticas no han sido ajenas a nuestra propia experiencia. Desde la Constitución de 1920 (art. 103) y, en el mismo sentido, la Constitución de 1979, se preveían mecanismos de diálogo entre las cámaras. La Constitución de 1979, en su artículo 192, disponía que los proyectos aprobados por una cámara pasaban a la otra para su revisión, y si la cámara revisora los modificaba o rechazaba, la cámara de origen podía insistir en su versión con el voto de dos tercios de sus miembros, mientras que la cámara revisora podía, a su vez, insistir en el rechazo o la modificación con esa misma mayoría; solo si ninguna alcanzaba los dos tercios, prevalecía el texto de la cámara de origen.</p>   <p>Sin embargo, en la reciente reforma que reintroduce el Senado, aunque no se ha previsto una <em>comisión mixta</em> para el procedimiento legislativo ordinario, el Reglamento del Senado sí contempla una institución cercana, aunque limitada al caso de la reforma constitucional. El artículo 126 dispone que “si el Senado modifica la fórmula legal remitida por la Cámara de Diputados [esta] se tramita como nueva iniciativa de reforma constitucional”, lo que reabre el trámite con intervención de ambas cámaras. El artículo 124, además, prevé una “conferencia entre las comisiones competentes en materia constitucional del Senado y de la Cámara de Diputados” antes de aprobar el dictamen, y de nuevo durante el cuarto intermedio si hay modificaciones. Así, aunque sería recomendable introducir reformas que incorporen una <em>comisión mixta</em> paritaria, también para las leyes ordinarias, nada impediría, desde mi punto de vista, que en el marco del diálogo político necesario entre ambas cámaras, estas hicieran uso de los instrumentos con los que ya cuenta para casos sustancialmente idénticos, retomando así una tradición con la que se inauguró el bicameralismo en la Constitución de 1920.</p>   <p>Para adoptar un procedimiento tal, bastaría con acudir a la práctica de la integración normativa a partir de principios propios de la práctica parlamentaria. Por un lado, el principio de continuidad del procedimiento legislativo exige interpretar el artículo 142.a.2) extendiendo, por analogía, la <em>conferencia intercomisiones</em> prevista para el procedimiento de reforma constitucional. Por su parte, el <em>principio democrático</em> exige que una modificación del Senado no se convierta en ley sin que la Cámara de Diputados tenga, al menos, la oportunidad de manifestar su conformidad o su discrepancia, tal como ya ocurre con las reformas constitucionales. También el principio de <em>lealtad entre cámaras</em> obliga, mientras no exista una regla expresa, a activar esa conferencia antes de cerrar un dictamen con modificaciones relevantes. Finalmente, el <em>principio de la democracia representativa</em> exige no dejar fuera de la deliberación a la cámara de representación por excelencia, que es la de Diputados, a la que la reforma le confiere la iniciativa legislativa y que hoy, paradójicamente, podría quedar excluida de la deliberación final sobre la propia iniciativa que la Constitución le concede.</p>   <p>La reforma constitucional que introdujo el Senado ha merecido todo tipo de críticas; la más relevante ha sido su falta de legitimidad, al haber sido aprobada en contra del referéndum. No obstante, entre los argumentos que se esgrimen para defenderla está, precisamente, la mejora de la calidad del procedimiento legislativo. Se suele sostener que las leyes deliberadas en dos cámaras tienen mayores probabilidades de corregir errores y mejorar sus contenidos. Sin embargo, esa premisa fundamental de la reforma quedaría en entredicho si ambas cámaras no son capaces de activar el diálogo democrático en defensa de su propia legitimidad.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Peligro: novelas artificiales, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/peligro-novelas-artificiales-por-mirko-lauer-hnews-1326402</link>
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                            <![CDATA[ "Es, a su manera, un succès de scandale, un éxito de escándalo, y muchos van a querer saber si los del Goncourt se equivocaron" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Thélyson Orélien]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:43:56 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Peligro: novelas artificiales, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El premio anual de novela Goncourt, el más influyente de la lengua francesa, acaba de desembarcar a uno de sus nominados al sospecharse que su obra fue producida mediante la Inteligencia Artificial y, además, plagiada por partes. El escritor en este caso es el haitiano-canadiense Thélyson Orélien.</p>   <p>El vetado es un autor con media docena de novelas muy bien acogidas, y no es el primer escándalo en los 120 años del premio. Pero esta vez lo llamativo ha sido el motivo: presentar una obra hecha con IA descalifica. La idea parece ser que el firmante del libro no lo ha producido, que se ha aprovechado de los talentos de una máquina.</p>   <p>Detectar si un texto ha sido producido por la IA se ha vuelto un ejercicio socorrido. Unos métodos apuntan a la estructura gramatical, otros a las repeticiones, y todos, en el fondo, buscan tics en la redacción, como los de un jugador de póquer. Wikipedia se declara libre de IA; en <em>The Economist</em> ya ayudar a detectar es casi un servicio a los lectores.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p>Parte del asunto con la IA está en que usarla es un pecado de lesa originalidad. Pero más serio es que cada vez más países solo reconocen derechos de autor a obras producidas por seres humanos. Lo cual, para un premio literario, es un problema insalvable. Además, ¿a quién se está premiando en el fondo?</p>   <p>En las novelas, hay el peligro de que estas empiecen a salir de una línea de montaje. Quizás algunos <em>bestsellers</em> ya lo han hecho, indetectados. Con lo cual empieza la búsqueda del equivalente del producto hecho a mano, que equivale a decir, hecho a la medida, en otras áreas. ¿Pero escriben todos los humanos novelas tan buenas como las máquinas con IA?</p>   <p>En las frecuentes enumeraciones de empleos que la IA va a hacer desaparecer todavía no figura el de creador literario. Pero ya asoman en el horizonte los concursos para textos producidos por (o con) la IA, a los que podrían seguir las competencias entre máquinas y humanos, se entiende que con un jurado mixto.</p>   <p>Mientras tanto, a la novela expulsada del Goncourt, <em>C’était ça ou mourir</em> (Era eso o morir), le va a ir muy bien. Es, a su manera, un <em>succès de scandale</em>, un éxito de escándalo, y muchos van a querer saber si los del Goncourt se equivocaron. Es decir, comparar al expulsado con el ganador.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Astudillo, comprándose el Ministerio, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/astudillo-comprandose-el-ministerio-por-mirko-lauer-hnews-434457</link>
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                            <![CDATA[ " A la luz de eso, su negación de que el relevo de Víctor Revoredo y el asesinato de la candidata Polo es casi una acusación" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Bancada de Ahora Nación debatirá apoyar o no censura contra César Astudillo. Foto: Mininter]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:38:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Astudillo, comprándose el Ministerio, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Como un recurso para salvarse de la censura, el ministro César Astudillo ha entrado en una estrategia de plata como cancha: US$1.300 millones (soles en otra versión) para combatir a la delincuencia. ¿De dónde salió esta brillante idea? Que se sepa, el problema de la PNP no es falta de dinero, sino la falta de planes efectivos frente a las bandas criminales.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/24/el-consenso-plebiscitario-en-lima-editorial-1351992">El consenso plebiscitario en Lima</a></p></blockquote>   <p>¿Qué destino podemos imaginar para esa suma? Lo primero que viene a la mente es la compra de armamento, pertrechos, vehículos, sueldos y cosas similares que la PNP ya tiene, y que no le han servido de mucho en estos años, a juzgar por las cifras. La institución ya tiene un presupuesto de, digamos, US$4.000 millones para el 2026.</p>   <p>Las respuestas a la interpelación de Astudillo no convencieron, pero a la vez, ni el Gobierno ni la oposición se han tomado la molestia de revelar el contenido de ese interrogatorio. Solo sabemos que la guerra al crimen fue el centro del discurso de Keiko Fujimori en la ONU, pero Astudillo, extrañamente, no fue incluido en la delegación.</p>   <p>Quizás fue por su declaración según la cual Óscar Arriola no podía ser retirado de la jefatura de la PNP antes de dos años. El hombre salió en pocos días, dejando en su reemplazo a un oficial cercano. A la luz de eso, su negación de que el relevo de Víctor Revoredo y el asesinato de la candidata Polo son casi una acusación.</p>   <p>Astudillo es un hombre de declaraciones que se mueven entre lo banal y lo infeliz.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Trapitos lavados fuera de casa, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ "La insistencia de Fujimori en la seguridad ciudadana dentro del Perú, expuesta ante la mirada internacional de la ONU, equivale a un compromiso, cuyos resultados le serán reclamados más temprano que tarde" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori dio un discurso ante la Asamblea General de la ONU | Foto: ONU.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:36:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Trapitos lavados fuera de casa, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Keiko Fujimori aprovechó su paso por la Asamblea General de la ONU para ventilar en el espacio internacional un tema interno del Perú. ¿Para qué lo hizo? Quizás para ser mejor escuchada por la gran oreja del evento, el presidente Donald Trump, a quien el meollo del discurso le tiene que haber sido bastante grato.</p>   <p>La idea es que los jueces del Perú insisten en juzgar a militares y policías con méritos propios en la lucha y derrota del terrorismo. Es un concepto que se apoya en la iniciativa que Fernando Rospigliosi convirtió en ley, y que ya ha producido roces entre el Poder Judicial y el Congreso. Fujimori ha convertido los roces en reales chispas.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/20/caida-libre-por-rosa-maria-palacios-hnews-1071640">Caída libre, por Rosa María Palacios</a></p></blockquote>   <p>Una presidenta enfrentada a su propio Poder Judicial, en cierto modo, evoca los choques de Trump con sus propios jueces en los EE. UU. Es una forma sutil y oblicua de franela que no va a pasar inadvertida por el imperio del norte. Como si más franela fuera realmente necesaria para instalarnos bajo esa ala geopolítica.</p>   <p>Una frase de impacto en el discurso fue “guerra contra la delincuencia”. Loable propósito, que sin embargo no disimula que bajo el actual gobierno la delincuencia todavía goza de buena salud. Se nos dirá que el tiempo en el gobierno es corto. Pero los planes no asoman por ninguna parte. El problema hoy no son los jueces, sino los hampones.</p>   <p>No sorprende, entonces, que la presidenta del Poder Judicial le haya saltado al cuello a Fujimori, declarando inaceptables sus palabras ante la ONU. Con lo cual, la guerra que realmente está lanzando Fujimori puede terminar siendo con los jueces, muchos de ellos ya en rebeldía con la ley Rospigliosi y sus consecuencias.</p>   <p>Que el ministro de Justicia se haya lanzado al ruedo a defender a su presidenta no mejora las cosas. Ese funcionario ya metió la pata en sus declaraciones una vez, y ahora busca protección de las alturas. Como Janet Tello solo puede permanecer hasta el fin de este año, no hay peligro alguno en atacarla por sus opiniones.</p>   <p>La insistencia de Fujimori en la seguridad ciudadana dentro del Perú, expuesta ante la mirada internacional de la ONU, equivale a un compromiso, cuyos resultados le serán reclamados más temprano que tarde.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Delcy Rodríguez en la ONU, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/delcy-rodriguez-en-la-onu-por-mirko-lauer-hnews-2171043</link>
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                            <![CDATA[ "¿Qué piensa el chavismo en casa? ¿Siente un alivio frente a un sistema que obviamente no funcionaba más allá de la cúpula? ¿O se siente víctima de una puñalada por la espalda?" ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:36:14 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Delcy Rodríguez en la ONU, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La visita de la presidenta interina Delcy Rodríguez a la 81.ª Asamblea General de la ONU podría, quizás, cambiar las cosas en Venezuela. Su primera reunión con Donald Trump fortalece su imagen; mientras tanto, María Corina Machado no puede ingresar a Venezuela. Rodríguez habló como una efectiva presidenta, en su discurso y en privado.</p>   <p>Para algunos analistas, lo clave de la visita ha sido el encuentro personal con Trump, donde hablaron de elecciones. Para otros, ha sido la indiferencia de Rodríguez frente a los ataques de Trump a Cuba. También ha levantado cejas la dedicación de la interina al tema económico, en las ramas de petróleo, minería, comercio y también seguridad.</p>   <p>Entonces, la Asamblea ha asistido, y con ella la ciudad de Nueva York, a dos grandes silencios: frente a la palabra Cuba y frente a la palabra imperialismo. El primero habla de una gran distancia frente a la hora crítica de la isla. El segundo da a entender que podría estar pasando la hora crítica de Venezuela. También está el silencio sobre Machado.</p>   <p>Los seguidores de Machado protestaron fuerte ante la presencia de Rodríguez. ¿Ven en ella una fuerte competencia electoral con apoyo del norte? ¿O una potencial dictadura con apoyo trumpista? En todo caso, el discurso de Rodríguez no es lo que se esperaba en su discurso ante la ONU, trufado de pragmatismo económico y acercamiento a EE. UU.</p>   <p>Otra mirada crítica al discurso de Rodríguez podría ver el lanzamiento de una nueva Venezuela como el prolegómeno de un primer ataque militar a Cuba. Algo de eso ha insinuado Trump desde sus palabras en la ONU. Dijo que están dispuestos a usar la fuerza militar para defender los intereses de su país e ir contra los cárteles de la droga.</p>   <p>En lo diplomático, el mensaje de Rodríguez fue sofisticado, con el pedido de un regreso de Venezuela al sistema multilateral, una defensa del diálogo y la cooperación, y el regreso a las relaciones con los entes financieros internacionales. Tanto así que se reunió con el Banco Mundial, el FMI y el BID.</p>   <p>¿Qué piensa el chavismo en casa? ¿Siente un alivio frente a un sistema que obviamente no funcionaba más allá de la cúpula? ¿O se siente víctima de una puñalada por la espalda?</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Guerra de hoy, guerra de mañana, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/guerra-de-hoy-guerra-de-manana-por-mirko-lauer-hnews-1669464</link>
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                            <![CDATA[ " Que se haya pedido a Ucrania no apuntar contra las refinerías rusas lo pinta de cuerpo entero, como un mercachifle posando de estadista" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:33:14 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Guerra de hoy, guerra de mañana, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Como las alzas en el precio del combustible diésel auguran una derrota de los republicanos en las elecciones parlamentarias de noviembre próximo, Donald Trump está presionando al jefe ucraniano Volodímir Zelenski para que no siga atacando las refinerías rusas. El petróleo es la verdadera patria del presidente de los EE. UU.</p>   <p>Desde el inicio de la invasión, Ucrania ha peleado con las manos atadas. Europa moderaba el tono para no provocar la enemistad con Moscú, que de todas maneras vino. Para Trump, las relaciones con Rusia siempre fueron un buen negocio. Además, nadie pensaba que Zelenski iba a poder resistir a Vladímir Putin, como viene sucediendo.</p>   <p>Hoy existe la sensación de que Putin no pierde esa guerra solo porque las democracias occidentales lo protegen, mientras Rusia se va entregando a los cuidados del régimen chino. Al igual que en las traiciones de Trump, el nombre de estas maromas finalmente prorrusas también es petróleo. Más ahora que el precio sigue subiendo.</p>   <p>En una situación así, no sorprende que Putin no quiera la paz, a pesar de no estar ganando. Un país en guerra es un argumento óptimo para perpetuar una presidencia autoritaria. Tanto así que las elecciones truchas de este mes fueron presentadas como un referendo sobre la guerra. Allí sí Rusia le ganó a Ucrania.</p>   <p>Si la guerra fuera un asunto de materias primas y demografía, Rusia la hubiera ganado hace tiempo. Pero hay muchos otros factores. Un pueblo que lucha por su libertad tiene una energía muy distinta que un pueblo que apoya a un gobierno invasor de su vecino. Por lo general, este último profesa un patriotismo mezclado con desgano.</p>   <p>La invasión de Ucrania ha servido para reforzar a la Unión Europea, sobre todo en torno de la OTAN. Lo mismo se ha dado frente a la indecente actitud de Trump, que confunde aliados con víctimas de su rapiña. Que se haya pedido a Ucrania no apuntar contra las refinerías rusas lo pinta de cuerpo entero, como un mercachifle posando de estadista.</p>   <p>Ante ese personaje es que la Cancillería peruana se está inclinando en todos los escenarios. Algo que no parará hasta haber convertido a China en un enemigo.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Crítica de lo excepcional, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/critica-de-lo-excepcional-por-mirko-lauer-hnews-1156761</link>
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                            <![CDATA[ "Podríamos parafrasear un dicho chino según el cual hay que socavar los cimientos para derribar la torre". ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Seis adolescentes vinculados a una presunta agresión sexual en el Liceo Naval fueron trasladados al Juzgado de Lima, donde continuarán bajo custodia por hasta 24 horas más.]]></image:title>
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                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:31:32 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Crítica de lo excepcional, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Es llamativa la manera cómo lo escandaloso y lo siniestro interrumpen la vida nacional en la forma de un acontecimiento único. Se podría atribuirle la estructura de ciertas bombas: lo inesperado, lo destructivo, lo que deja despojos que rápido pasan al olvido. Todo eso produce algo llamable una conciencia de primera plana. Como dice el periodismo inglés, si sangra, entonces manda. Al menos por un breve tiempo. ¿Cuánto se gana con eso?</p>   <p>Ese acontecimiento único al que nos hemos referido es lo que se llama un caso. A menudo es algo así como lo habitual disfrazado de excepción. En esta quincena hemos tenido tres casos: un secuestro sangriento en Trujillo, un escolar violado por sus compañeros en Lima, una candidata asesinada en Áncash. Lo primero es un asunto de todos los días, como los secuestros; lo segundo es parte de algo poco difundido, y menos comentado; lo tercero es un asunto de sicarios.</p>   <p>Los delitos definidos como casos tienen, pues, algo de negación de la realidad. La violación del Liceo Naval, tratada como excepción, disimula la fea idea de un país de violadores. Lo mismo pasa en el secuestro con cuádruple asesinato, o el delito electoral. No son casos individuales, sino fenómenos sociales. Una vez olvidados, el problema que encarnan se va al olvido con ellos, hasta nuevo aviso.</p>   <p>Policías y fiscales pueden llegar a resolver un caso particular, y a menudo lo hacen. Pero los políticos no pueden resolver el drama humano que subyace a la criminalidad. Se resuelve lo ocasional que aflora, pero de ninguna manera se cura lo permanente. Capturar una banda de hampones termina siendo, sobre todo, hacerle lugar a otra. Pero el hecho suele ser cacareado como una solución.</p>   <p>El acceso a la publicidad es un activo para el hampa. El caso como género periodístico muestra el lado heroico, por así llamarlo, del crimen, y oculta otros aspectos, como la familia, la salud mental, los complejos, la mitología. Facetas indispensables para el trabajo de inteligencia, frente a cualquier tipo de organización hostil.</p>   <p>¿Qué conviene? No tocar los casos es imposible. Pero se les puede tratar desde el inicio como parte de una realidad más amplia, que los explica y donde está la raíz de un evitamiento de lo excepcional como apariencia. Podríamos parafrasear un dicho chino según el cual hay que socavar los cimientos para derribar la torre.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Crimen y política, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ "La protesta ciudadana no ha recomenzado porque todavía son pocos días de gobierno. Pero los hampones están avanzando más rápido que los políticos, los policías y los militares" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:31:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Crimen y política, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Se va decantando la relación entre crimen y política. Desde que el tema llegó al primer puesto de la preocupación ciudadana, los gobernantes se han vuelto, unos más que otros, responsables del fenómeno. Antes el país les llevaba la cuenta en base al acceso popular a la canasta básica. Hoy lo que mide es el número de muertos y las balas disparadas.</p>   <p>Las dos cosas han aumentado exponencialmente. Unos lo atribuyen al negocio de la droga enquistado en un hampa norteña que lo estaba esperando. Otros mencionan la llegada de olas de delincuentes de Venezuela y Colombia, entre otros. También se alude al deterioro de la capacidad policial del país. Son tres factores que no se contradicen, y más bien se potencian.</p>   <p>El crimen empezó a colmar la paciencia de la población después del 2021, en el periodo de los ministros chicha de Pedro Castillo y los presidentes que le siguieron. Robo en los ministerios, asesinatos en las calles y corrupción en la policía. Fue cuando la delincuencia violenta empezó a expandirse y a especializarse. De la droga a la minería ilegal, del asalto al azar a los cálculos de la extorsión.</p>   <p>Los golpes espectaculares y los paros del transporte bajo fuego le empezaron a costar la cabeza a ministros, pero eso solo sirvió para poner en evidencia la mediocridad del alto personal del Estado peruano, y para atizar la furia política de los medios y las redes. El crimen organizado se volvió la espada de Damocles de la política, y el pan con mantequilla de las campañas electorales.</p>   <p>Eso es lo que ha llegado hasta la presidencia de Keiko Fujimori. El crimen violento está igual que ayer, y acaso peor. La protesta ciudadana no ha recomenzado porque todavía son pocos días de gobierno. Pero los hampones están avanzando más rápido que los políticos, los policías y los militares. Los extorsionados y los muertos se están acumulando, y nada indica que el fujimorismo va a cambiar las cosas.</p>   <p>El secuestro de Trujillo se ha ido revelando como un guion de farsa teatral, mientras las autoridades van esperando que las cosas se calmen. Ninguna de las hipótesis se sostiene. Una suerte para los gobernantes que El Niño esté a la vuelta de la esquina. Pero con Niño o sin él, los criminales siguen disparando contra las unidades de transporte, llenas de pasajeros o no.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Ya llegan los drones yanquis, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ "Frente a este tipo de perspectivas, la caza del hampón peruano, urbano sobre todo, es un tipo de tarea geopolíticamente menor. Para eso está el FBI, que ahora último ha ayudado en unas pocas capturas" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[EE.UU. destinó US$250 millones para reforzar la seguridad contra drones para el Mundial.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:27:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Ya llegan los drones yanquis, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>CNN informa que el Pentágono está moviendo drones de diverso tipo de África a América del Sur, donde sus tareas se están multiplicando. Hasta aquí, la presencia militar de los EE. UU. ha estado concentrada en las costas del Caribe y el Pacífico, sobre todo hundiendo pequeñas embarcaciones declaradas narcotraficantes. La presencia militar en tierra firme hoy está concentrada en Ecuador.</p>   <p>El anuncio se produce a un día de concluir el ejercicio Southern Vanguard en la Amazonía peruana. Incorpora a Perú, Argentina, Chile y los EE. UU., con el explícito propósito de mejorar la capacidad de este cuarteto de operar juntos en territorios amazónicos complicados. En la Amazonía no solo hay narcos; también pacíficos ciudadanos selváticos.</p>   <p>Cuando Washington anuncia cruzadas contra los narcos, hay que mirar dos veces. EE. UU. ha estado en todas las guerras perdidas contra la droga y, además, en esta administración mantiene una mirada interesadamente laxa sobre el problema. En pocas semanas, la Venezuela chavista ha pasado de país narco a país que no colabora con el narcotráfico.</p>   <p>Entonces, las armas gringas no llegaron este año a Caracas a perseguir narcos (que exportan su producto sobre todo a Europa), sino persiguiendo a rostro descubierto el control de las reservas de petróleo de ese país. Por lo cual, el argumento antidrogas para penetrar militarmente esta región necesita ser detallado. Hay numerosas hipótesis.</p>   <p>Una hipótesis muy difundida es el deseo de ponerle músculo al nuevo auge de la doctrina Monroe. Por ejemplo, desanimando a China de su avance comercial en el continente. Otra hipótesis es el deseo de adelantarse a previsibles triunfos electorales izquierdistas en muchos de estos países. Hacer de toda Sudamérica una base militar del Comando Sur de los EE. UU.</p>   <p>Frente a este tipo de perspectivas, la caza del hampón peruano, urbano sobre todo, es un tipo de tarea geopolíticamente menor. Para eso está el FBI, que ahora último ha ayudado en unas pocas capturas. Pero el narco de la Amazonía y el criminal de las ciudades tienen relaciones muy densas. Esperemos que la nueva presencia de los EE. UU. ayude.</p>   <p>No está tan lejano el día en que veremos un choque militar entre China y los EE. UU. en aguas y tierras de América Latina. Nos espera, pues, un siniestro cielo lleno de drones.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Sigue la lucha contra Carlos III, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/sigue-la-lucha-contra-carlos-iii-por-mirko-lauer-hnews-2246400</link>
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                            <![CDATA[ "Si algún cisne canta hoy, ese es Carlos III, con su problema oncológico" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Príncipe Harry abandonó la monarquía en el 2020.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:22:28 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Luego del reciente regreso de su hijo rebelde Harry y pareja a Gran Bretaña, a quienes recibió con una suerte de carta de despido de la familia real como institución, ahora el rey Carlos III tiene un nuevo conflicto en la familia. Esta vez es con el hermano menor de la princesa Diana y tío de Harry, noveno conde de Spencer.</p>   <p>Carlos Spencer, historiador y periodista, acaba de publicar <em>Swan Song</em> (El canto del cisne), una memoria sobre su hermana, a 30 años de su muerte. El libro empezó a ser presentado por extractos ayer en el <em>Daily Mail</em> de Londres, el segundo diario de más venta en el país. El autor sale, como se dice aquí, con la pata en alto.</p>   <p>La frase elegida para lanzar la obra es una en que el reciente viudo de Diana le dice a Spencer por teléfono que la princesa pronto será olvidada. Carlos III respondió como el editor esperaba, con un comentario oficial sobre que el dolor del duelo puede alterar la razón y afectar el juicio y los recuerdos de formas irreconocibles para otros.</p>   <p>Entre el hijo Harry y el ex cuñado Spencer, Carlos III se perfila como el malo de la película sobre la vida y muerte de la princesa Diana. Un drama que con los decenios no ha perdido su interés para el gran público. Los libros sobre el tema son muchos y siguen apareciendo. Este último promete vender muchísimos ejemplares.</p>   <p>Para el rey, el tema de su primera esposa no va a desaparecer. Es lo que explica que ocupe un segundo lugar en el ranking de popularidad real, luego de su hijo William y pareja. Con un 55% en la encuesta Ipsos, el sentimiento pro-monárquico es el más bajo en 33 años. Si algún cisne canta hoy, ese es Carlos III, con su problema oncológico.</p>   <p>A tres decenios del accidente, y con un rey que subió al trono muy tarde en la vida, los conflictos en la familia real inglesa tienen cada vez más un sabor a historia antigua. Por eso, quizás Harry y Meghan, los duques de Sussex, recién regresados de California, aparecen desorientados, mirando la cámara como almas en pena.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Defensa de Julio Velarde, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/defensa-de-julio-velarde-por-mirko-lauer-hnews-1216755</link>
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                            <![CDATA[ "Es lamentable lo mucho que se vienen pareciendo el actual Ejecutivo y la actual Cámara Baja a sus versiones pre-2026" ]]>
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                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:18:29 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Defensa de Julio Velarde, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La oposición de la Cámara Baja ha elegido, sin éxito, la permanencia de Julio Velarde en el BCRP como segundo argumento para doblarle el brazo al Ejecutivo. El primer argumento son las facultades delegadas, que no llegan. La idea de esos opositores parece ser que, si logran sacar a Velarde, podrán nombrar un presidente a la medida de los radicales.</p>   <p>Si se trata de liquidar la política económica peruana, esos opositores, mayormente de izquierda, pero no solo, no han necesitado una salida de Velarde. Ya el Congreso que acaba de concluir produjo un nivel de gasto público inconstitucional que hizo sonar las alarmas del Consejo Fiscal sobre el futuro económico del país.</p>   <p>Al escribirse esto, es obvio que es muy poco probable que el Senado acepte una salida de Velarde. Pero los seguidores, directos u oblicuos, de Juntos por el Perú ven el cuestionamiento del prestigioso y popular presidente del BCR como un golpe psicológico al capital y a la derecha política. Por eso, quizás Indira Huillca afirma que esa no es la cuestión de fondo hoy.</p>   <p>La cosa es debilitar al Ejecutivo todo lo posible. Pues el amplio pedido de facultades delegadas ha sido percibido como un intento de restarle capacidades a los diputados. Todo ha debido comenzar con una negociación, y no ha sido así. Comenzó como una lucha a pedradas, lo cual siempre le da oportunidad a los peores.</p>   <p>En cuanto a Velarde, este es importante para mantener en su sitio el horizonte de excelencia de la economía peruana, pero él mismo ha dicho que no se siente indispensable. Aunque es posible que las acusaciones que le llegan desde la izquierda le den ganas de seguir en el cargo, ahora con un nuevo directorio.</p>   <p>Es lamentable lo mucho que se vienen pareciendo el actual Ejecutivo y la actual Cámara Baja a sus versiones pre-2026. Vuelve a reforzar la hipótesis de que lo dañado es el sistema político, necesitado de reformas. Así, los roles de las personas cambian, pero los mecanismos siguen iguales, siempre al filo de la ilegalidad, o de lleno en ella.</p>   <p>Volviendo a Velarde, no es su persona lo que quieren afectar, sino la independencia del BCR. Un ente emisor sometido al poder político es la “cuestión de fondo” para avanzar en el asalto al Estado.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una rancia reforma educativa, por Ricardo Cuenca ]]>
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                            <![CDATA[ "Si en el quinquenio pasado se desmontaron las reformas, este nuevo gobierno empieza retrocediendo treinta años". ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Ricardo Cuenca]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:09:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una rancia reforma educativa, por Ricardo Cuenca ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El 22 de septiembre, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la presidenta Keiko Fujimori anunció que su gobierno ha iniciado una profunda reforma de la educación peruana. Días antes, en medio de la discusión pública por los resultados de PISA 2025, que devolvieron al país a los niveles de hace una década, el Ministerio de Educación presentó el Plan Nacional de Educación 2026-2031. En Nueva York, ese anuncio oral se convirtió en una reforma profunda.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Esa reforma no es profunda. Es una vieja receta que ya se probó y que no funcionó del todo. Y es, en el fondo, algo distinto de lo que dice ser. Más que una política para mejorar los aprendizajes es un instrumento para atender la seguridad pública y para avanzar una agenda moral conservadora.</p>   <p class="has-text-align-justify">Lo conocido del plan —más colegios, kits escolares, conectividad, capacitación docente, una escuela de directores y ajustes curriculares — descansa en el supuesto de que, si se mejoran los insumos, los resultados positivos llegarán por añadidura. Fue la hipótesis de cambio de las reformas de los años noventa, la que la banca multilateral promovió en toda América Latina y que en el Perú tomó forma en el Mecep. Fue, también, la política educativa del gobierno de su padre.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify"> Las evaluaciones de aquellas reformas coincidieron en lo esencial. Los insumos mejoraron en algo, pero los resultados, no. Y aun esos resultados se entendieron de manera restringida, como puntajes en pruebas estandarizadas. La hipótesis, entonces, no falló por falta de recursos. Falló por su premisa.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Merilee Grindle distinguió entre <em>reformas de acceso</em>, que expanden el sistema y suman aulas, plazas y presupuesto, y <em>reformas de calidad</em>, que obligan a redistribuir poder y a rendir cuentas por lo que los estudiantes efectivamente aprenden. Las primeras son fáciles de anunciar, mientras que las segundas son difíciles de sostener. La “reforma profunda” tiene la forma de las primeras y el discurso de las segundas.</p>   <p class="has-text-align-justify"> En rigor, como sostiene Thomas Popkewitz, reformar supone cambiar los fines y principios de la educación, no solo la operación del sistema. Una reforma empieza por preguntarse qué personas quiere formar la escuela y qué sociedad espera construir con ellas. Solo después se pregunta qué insumos hacen falta para lograrlo. El plan nacional de educación 2026-2031 hace el camino inverso y por eso más que una “reforma profunda” es un programa de inversiones.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/sabes-quien-soy-yo-por-marianella-ledesma-hnews-1916055">¿Sabes quién soy yo?, por Marianella Ledesma</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify"> Sin embargo, una finalidad sí apareció en Nueva York. Solo que no era educativa. La presidenta presentó las fallas del aprendizaje como “combustibles de la criminalidad”, pidió restablecer la autoridad en las aulas y atribuyó el desorden escolar a una agenda ideológica ajena al país. La escuela aparece allí como dispositivo de orden y de prevención del delito, y el currículo como terreno de una disputa moral que ya tuvo su primer capítulo en mayo, con la eliminación de la educación sexual integral. La reforma no está pensada para que los estudiantes aprendan. Está pensada para que el gobierno hable de seguridad y de moral.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Por eso, nada de lo que hoy golpea a la escuela peruana cabe en esta propuesta. No la violencia escolar, que no se previene con autoridad punitiva sino con instituciones capaces de nombrarla y atenderla. No el debilitamiento de la ciudadanía democrática, en una generación que es hoy la más abierta a alternativas autoritarias. Y no las desigualdades de aprendizaje, que dependen del lugar donde se nace y que no se corrigen solo con un colegio nuevo o una mochila.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Lo dije el día en que se presentó el plan: me preocupa el retroceso en PISA, pero me preocupa más el retroceso que representa el nuevo Plan Nacional de Educación 2026-2031.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Si en el quinquenio pasado se desmontaron las reformas, este nuevo gobierno empieza retrocediendo treinta años. Presenta como futuro una reforma rancia, mientras siete de cada diez adolescentes de quince años no alcanzan el nivel básico en Matemática, mientras la satisfacción con la democracia entre jóvenes de 18 a 24 años cayó de 42% a 26% en menos de dos décadas y mientras en 2024 se registraron alrededor de 20.000 reportes de violencia escolar. Nada de eso se resuelve con más insumos: cemento, capacitaciones masivas, directores convertidos en gerentes. Menos aún solo con disciplina entendida como castigo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> La reforma educativa que nos hace falta es la de un país que sepa para qué educa.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Envejecer: el mar de humillaciones, por Julissa Mantilla ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/envejecer-el-mar-de-humillaciones-por-julissa-mantilla-hnews-2579985</link>
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                            <![CDATA[ Maricarmen, de 87 años, fue desalojada de su hogar en Madrid tras haber vivido allí 71 años. Un fallo del Tribunal Supremo permitió el desalojo al vencer el plazo legal de cesión de alquiler. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Maricarmen de Madrid]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Julissa Mantilla</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 16:05:27 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Envejecer: el mar de humillaciones, por Julissa Mantilla ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Maricarmen tiene 87 años y ha pasado 71 de ellos en el departamento del que fue desalojada hace poco en Madrid. En 1956, solo su padre firmó el contrato de alquiler ya que la ley impedía que un matrimonio pudiera arrendar así que, con su muerte, hubo una primera cesión del alquiler a la madre. Cuando ella falleció, Maricarmen recibió la segunda cesión de arrendamiento y según la ley vigente, en esos casos solo hay un plazo de dos años para mantener el arriendo. Como el plazo venció, el Tribunal Supremo autorizó el desalojo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Maricarmen se negaba a irse del lugar donde había vivido, crecido y envejecido y que era parte del edificio que en 2018 fue vendido a la empresa Urbagestion con la idea de construir apartamentos que serán vendidos por mucho más dinero del que se invirtió. Es un negocio redondo, menos para Maricarmen, su vida y sus recuerdos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ella es parte del numeroso grupo de mujeres que nacieron y envejecieron con leyes machistas que no les reconocían derechos como alquilar o comprar propiedades, que les asignaron labores de cuidado sin consultarles, que las condenaron a matrimonios infelices y a maternidades no deseadas, porque esa era la garantía de no quedarse solas y, por ejemplo, no ser desalojadas. Y en países como el Perú, donde la pobreza se inicia desde el nacimiento y las oportunidades tienen un color y un apellido específico, la vejez es la culminación de una vida de sufrimiento en la cual la dignidad pasa a segundo plano. No todas las vejeces son iguales y la vejez de las mujeres es aún más dura y solitaria.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por eso, es muy valioso el proyecto uruguayo de vivienda colaborativa por medio del cual las mujeres mayores envejecen juntas sin perder autonomía y que cuenta con el <a href="https://mujeresconhistorias.uy/?page_id=474" target="_blank" rel="nofollow">apoyo de la intendencia de Montevideo</a>. Esta es una esperanza para las mujeres que han vivido con libertad y que se niegan a que, como dice el poema de Silvina Ocampo, envejecer signifique cruzar un mar de humillaciones. </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ ¿Sabes quién soy yo?, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/sabes-quien-soy-yo-por-marianella-ledesma-hnews-1916055</link>
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                            <![CDATA[ "Ante las decisiones que toma la JNJ, muchos jueces se vienen preguntando, en su fuero interno, ¿qué pasará conmigo si mañana dicto una sentencia que incomoda al poder?" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Presión a los jueces Marianella Ledesma]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marianella Ledesma</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:58:15 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Sabes quién soy yo?, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En un pequeño reino había una plaza donde todos podían acudir cuando tenían un conflicto. Ahí había una balanza y, junto a ella, un juez.</p>   <p class="has-text-align-justify">Un día hubo una disputa entre un campesino y un hombre poderoso. El juez escuchó a ambos y, después de revisar las pruebas, le dio la razón al campesino. El hombre poderoso miró al juez y le dijo: ¿Sabes quién soy yo? El juez respondió: Lo sé. Pero aquí no importa quién sea usted. Aquí importa qué dice la ley y qué muestran las pruebas.</p>   <p class="has-text-align-justify">El poderoso no cuestionó el veredicto del juez, pero decidió atacar al juez. Comenzaron los rumores. Luego vinieron las investigaciones. Y finalmente alguien dijo: ese juez debe ser retirado. ¿Cuál fue su pecado? Haber demostrado que la balanza podía inclinarse contra el poderoso.</p>   <p class="has-text-align-justify">La destitución del juez Richard Concepción Carhuancho, quien envió a prisión no solo a líderes políticos y grandes empresarios, es un ejemplo de ello y es la antesala de lo que vendrá para los jueces que tomen decisiones que incomoden al poder. La independencia judicial no se mide cuando el juez dice lo que el poder quiere escuchar; se mide cuando el juez se atreve a decir lo que el poder no quiere escuchar.</p>   <h2 class="has-text-align-justify"><u><strong>Instituciones ya tomadas</strong></u></h2>   <p class="has-text-align-justify">Controlar la labor de los jueces siempre ha sido una constante del poder político y económico. Hay que recordar que cuando el general Velasco Alvarado dio el golpe de Estado, en 1968, destituyó a todos los jueces de la Corte Suprema e intervino el Poder Judicial. En igual forma, cuando Fujimori dio su autogolpe, en 1992, destituyó a decenas de jueces de diferentes instancias e intervino el Poder Judicial, a través de José Dellepiane Massa, miembro de la Marina.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hoy se pretende hacer lo mismo, controlar el Poder Judicial, bajo el siguiente método:</p>   <p class="has-text-align-justify"><em>1)</em> el poder político en el Congreso aprueba leyes abiertamente inconstitucionales, como el juzgamiento de delitos comunes en el fuero militar, la amnistía y la prescripción de delitos de lesa humanidad, el proceso de colaboración eficaz, por citar, con el fin de debilitar la labor judicial y alcanzar impunidad; <em>2)</em> se busca que el Tribunal Constitucional valide la constitucionalidad de esas leyes, y para ello, el defensor del pueblo es el vocero y promotor del control; <em>3)</em> si los jueces, cumpliendo su deber constitucional, inaplican por control difuso o convencional esas leyes, la Junta Nacional de Justicia (JNJ) les inicia procesos disciplinarios para luego destituirlos; <em>4)</em> se tejen paralelamente narrativas que destruyan la autoridad del juez ante la opinión pública, para justificar su futuro retiro; <em>5)</em> el poder político, utilizando su posición de poder, amenaza a los jueces que inapliquen las leyes del Congreso<em>; y, 6) </em>se formalizan denuncias de manera selectiva, para forzar su destitución del cargo.  Todo está alineado bajo el libreto que siguen el TC, JNJ, Defensoría y el Congreso, para alcanzar el control de la institución judicial.</p>   <p class="has-text-align-justify"> A todo ello, se agrega el silencio del Ministerio Público, de no cumplir con el deber constitucional que le asigna el artículo 159.2 de la Constitución, de &quot;<em>velar por la independencia de los jueces.</em>&quot; No hemos escuchado pronunciamiento alguno en defensa de la independencia judicial, por parte del Ministerio Público, como sí lo han hecho organismos internacionales como la ONU y la Corte IDH, que han cuestionado la labor de la Junta Nacional de Justicia.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este método que ejecuta la JNJ de la mano del poder político apela al miedo y al amedrentamiento. Nadie coloca una cadena alrededor del cuello de los jueces. Nadie les ha dicho directamente qué sentencia deben dictar. Simplemente se apela al efecto disuasivo que las decisiones de la JNJ puedan generar en ellos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Tener jueces independientes es una protección para los ciudadanos. Eso es lo que hay que reafirmar: los ciudadanos somos los directamente beneficiados con la independencia judicial, para ello, el diseño constitucional contempla una serie de garantías para que los jueces desarrollen su labor sin miedo, con libertad, tranquilidad e imparcialidad (art. 146 Constitución).</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <h2 class="has-text-align-justify"><u><strong>Choque de trenes</strong></u></h2>   <p class="has-text-align-justify">Recientemente, Keiko Fujimori como presidente de la República ha sostenido ante la ONU, que, en el país, no se respeta el debido proceso en el juzgamiento a los militares, lo que ha motivado la inevitable respuesta enérgica de la jueza Janeth Tello, presidenta del Poder Judicial. Si se habla dentro del país de respeto a la independencia judicial y separación de poderes, ese compromiso debería verse sostenido por igual ante la comunidad internacional.</p>   <p class="has-text-align-justify">Fujimori representa al Estado dentro y fuera de la República (118.2 Constitución). No puede tener un discurso para afuera y otro distinto para los ciudadanos. Nos preguntamos, ¿realmente se defiende el debido proceso o se está usando como excusa, para deslegitimar las decisiones judiciales que incomodan a quienes ejercen el poder?</p>   <p class="has-text-align-justify">Nuevamente, la balanza se pone a prueba. Las víctimas necesitan jueces independientes, tanto como los acusados necesitan un debido proceso. Una cosa no debe sacrificarse en nombre de la otra. Por eso, desacreditar jueces de manera sistemática, sin evidencias válidas, puede terminar debilitando eso que se dice defender, el Estado de Derecho.</p>   <p class="has-text-align-justify"><u><strong>Liderazgo y personalidad</strong></u></p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a este panorama, se aproxima la elección del nuevo presidente del Poder Judicial. Resulta importante el liderazgo y la personalidad del nuevo presidente que se elija, pues tendrá el reto de hacer frente al poder político y económico que busca avasallar la autonomía institucional y sobre todo quebrar la independencia de los jueces en su labor.</p>   <p class="has-text-align-justify">En este nuevo escenario, de copamiento de instituciones, de leyes abiertamente inconstitucionales y de un debilitamiento del Estado de Derecho, tendrá que transitar el nuevo presidente del Poder Judicial. Para ocupar ese cargo no solo se requiere méritos académicos, sino tener liderazgo y autoridad para dirigir la nave de la institución judicial hacia un escenario en el que se afirme el reparto, la separación y el ejercicio equilibrado del poder.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ante las decisiones que toma la JNJ, muchos jueces se vienen preguntando, en su fuero interno, ¿qué pasará conmigo si mañana dicto una sentencia que incomoda al poder? Cuando un juez pierde su independencia, no se pierde a un juez, se pierde una parte de la protección que tenemos los ciudadanos frente al poder.</p>   <p class="has-text-align-justify">Siempre debemos recordar que la independencia judicial no existe para proteger a los jueces de los ciudadanos. Existe para proteger a los ciudadanos frente al poder. Es muy fácil defender la independencia de los jueces cuando sus decisiones coinciden con lo que el poder espera. La verdadera prueba aparece cuando un juez decide en sentido contrario; el caso Concepción Carhuancho es un ejemplo de ello.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ El Perú, Palestina y las Naciones Unidas: el extravío del interés nacional, por Manuel Rodríguez Cuadros ]]>
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                            <![CDATA[ Esta posición es compatible con otro interés nacional igualmente importante: mantener relaciones normales y constructivas con Israel y Palestina, favorecer la paz y estabilidad en Oriente Medio. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Palestina Perú Manuel Rodriguez Cuadros]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Manuel Rodríguez Cuadros</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:48:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Perú, Palestina y las Naciones Unidas: el extravío del interés nacional, por Manuel Rodríguez Cuadros ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El 17 de septiembre de 2026, la Asamblea General votó y aprobó, por 152 votos a favor, 3 en contra y 4 abstenciones, la Resolución A/RES/81/1, sobre la “Participación del Estado de Palestina durante el octogésimo primer período de sesiones”. La decisión autorizó la participación mediante una declaración pregrabada del presidente Mahmoud Abbas ante la imposibilidad de hacerlo personalmente debido al no otorgamiento de visa por los Estados Unidos. Palestina es un Estado observador no miembro de las Naciones Unidas y, por esa calidad, el país sede tiene la obligación de otorgar visa a los representantes palestinos, conforme a lo dispuesto en las secciones 11, 12 y 13 del Acuerdo de Sede suscrito por las Naciones Unidas y Estados Unidos.</p>   <p class="has-text-align-justify">El Perú se abstuvo en la votación, contrariando su propia historia diplomática. La Cancillería, durante 79 años, mantuvo —más allá de matices respecto de hechos o situaciones coyunturales— una posición histórica de pleno respaldo al principio de libre determinación del pueblo palestino; a su derecho a constituirse en un Estado libre e independiente; y de apoyo sistemático a la solución de dos Estados con fronteras seguras, viabilidad económica y convivencia pacífica, como única solución al conflicto persistente.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/25/gabinete-en-las-sombras-20-editorial-1465100">Gabinete en las sombras 2.0</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">Esta política de Estado se mantuvo y consolidó independientemente de la orientación y del origen —constitucional o no— de los regímenes de turno. Concurrieron a su desarrollo o a respetar su intangibilidad gobiernos democráticos como los de Bustamante, Prado, Belaúnde, García, Toledo o Humala, gobiernos militares de muy disímil orientación (Odría, Velasco, Morales Bermúdez) o de facto, como el del propio Alberto Fujimori, en cuya gestión el Perú votó a favor de la A/RES/54/42, que demandó garantizar los derechos inalienables del pueblo palestino, especialmente su derecho a la libre determinación, demandó el retiro de Israel de los territorios ocupados en 1967 y otorgó el respaldo de la comunidad internacional a la solución de dos Estados.</p>   <p class="has-text-align-justify">Esta política de Estado asumió, además, compromisos específicos en relación con la participación de Palestina en las Naciones Unidas. El 7 de julio de 1998, durante el gobierno de Alberto Fujimori, el Perú votó a favor de la Resolución A/RES/52/250, que amplió los derechos y privilegios de participación de Palestina en las Naciones Unidas, otorgándole el derecho a participar en la Asamblea General. Lo que se le quiso negar ahora. En 2012 se produjo un avance cualitativamente mayor. La Asamblea General aprobó, el 29 de noviembre, la Resolución A/RES/67/19, mediante la cual reconoció a Palestina la condición de Estado observador no miembro de las Naciones Unidas. El Perú votó a favor del texto y fue copatrocinador.</p>   <p class="has-text-align-justify">Analizada la abstención del Perú en este contexto histórico y jurídico, representa una modificación drástica de la posición del Estado peruano sobre la participación de Palestina en las Naciones Unidas. Tiene, además, como mar de fondo el proceso contencioso que sigue la Corte Internacional de Justicia sobre la demanda de genocidio en contra de Israel, la masiva violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario en Gaza, y el hecho que la violencia israelí haya provocado «la crisis económica más grave jamás registrada en el mundo», como lo ha documentado Naciones Unidas en el más reciente informe de la UNCTAD.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/el-escudo-de-las-americas-y-la-amenaza-china-por-oscar-vidarte-531468">El Escudo de las Américas y la “amenaza China”, por Oscar Vidarte</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">La significación de la abstención debe apreciarse, por tanto, no aisladamente, sino en el contexto actual de la situación en Gaza y Cisjordania y, especialmente, en relación con los actos anteriores del propio Estado peruano ya reseñados. No constituye simplemente una decisión circunstancial sobre un procedimiento de la Asamblea General.</p>   <p class="has-text-align-justify">El voto en abstención introduce una revisión sustantiva de la posición que el Perú había venido expresando respecto del derecho de Palestina a participar efectivamente en los trabajos de las Naciones Unidas. Denota una indiferencia política y ética sobre la gravísima situación que vive el pueblo palestino y que Emmanuel Macron ha identificado como una violenta tragedia que la sociedad internacional no puede ignorar ni soportar. Se trata ya, en el mérito del voto, de una decisión contraria a las posiciones que el propio Perú había adoptado para garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de participación del Estado palestino.</p>   <p class="has-text-align-justify">La pregunta que salta a flor de piel del análisis de los hechos, sus antecedentes y referentes jurídicos es: ¿en función de qué interés nacional se adoptó esta decisión?</p>   <p class="has-text-align-justify">La determinación del interés nacional peruano puede establecerse objetivamente a partir de la posición del Perú como Estado de poder relativo medio en América Latina, de menor grado a escala global, y cuya viabilidad depende esencialmente de principios y normas que aseguren su integridad territorial, soberanía, independencia y viabilidad económica y social.</p>   <p class="has-text-align-justify">Los intereses en juego en la votación eran los de las Naciones Unidas y de la inmensa mayoría de Estados que, incluidos aliados importantes de los Estados Unidos como Japón, comprometidos con la defensa de la legalidad internacional, y los de los Estados Unidos e Israel, que buscaban impedir la participación del jefe de Estado de Palestina, Mahmoud Abbas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde este punto de vista, la cuestión central no era optar entre un interés palestino y un interés estadounidense. El gobierno debió tener en cuenta que existía un interés propiamente peruano en preservar una regla general: que ningún Estado sede pueda impedir, mediante decisiones nacionales, el ejercicio de derechos de participación reconocidos por las Naciones Unidas. Esa regla protege a Palestina en este caso, pero protege igualmente al Perú y a todos los Estados y representantes que participan en el sistema de Naciones Unidas.</p>   <p class="has-text-align-justify">El interés nacional del Perú frente a la cuestión palestina no debe identificarse con una adhesión política a una de las partes del conflicto, sino con la preservación de intereses permanentes de su política exterior. Entre ellos, la vigencia del derecho internacional, el respeto de la Carta de las Naciones Unidas, el fortalecimiento del multilateralismo y la solución pacífica de las controversias. Para un país como el Perú, la existencia de reglas internacionales efectivas y de instituciones multilaterales capaces de limitar las relaciones puramente de poder constituye un interés propio y permanente.</p>   <p class="has-text-align-justify">En ese marco se inscribe también la posición histórica peruana favorable a la libre determinación del pueblo palestino y a la solución de dos Estados. Esta posición es compatible con otro interés nacional igualmente importante: mantener relaciones normales y constructivas con Israel y Palestina, favorecer la paz y estabilidad en Oriente Medio.</p>   <p class="has-text-align-justify">Forma parte, también, del interés nacional peruano preservar la autonomía, continuidad y credibilidad de la política exterior. Una política sostenida durante decenios por sucesivos gobiernos en favor del derecho internacional, el multilateralismo, la solución de dos Estados y la participación de Palestina en las Naciones Unidas que constituye un activo diplomático del Estado. Por ello, el Perú tiene también un interés propio en que los derechos de participación que ha contribuido a reconocer a Palestina sean efectivamente ejercidos y en que sus decisiones internacionales mantengan coherencia con las posiciones que el propio Estado ha sostenido históricamente. El Perú no puede ni debe extraviar sus intereses nacionales. No puede ni debe decidir la política exterior en función de los intereses de otro Estado, por más que sea una potencia unipolar.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La lógica de “el que puede, puede”, por Hernán Chaparro ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/la-logica-de-el-que-puede-puede-por-hernan-chaparro-hnews-2582496</link>
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                            <![CDATA[ Candidatos como López Aliaga son vistos como mano dura en la lucha contra la delincuencia, mientras que Bruce se presenta como un moderado técnico. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Municipalidad de Lima Hernan Chaparro]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Hernán Chaparro</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:40:54 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La lógica de “el que puede, puede”, por Hernán Chaparro ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">Como parte de un proyecto, vengo realizando entrevistas en profundidad a personas de diferentes zonas y edades de Lima, hombres y mujeres, sobre su voto para escoger a un alcalde.  Los resultados no se pueden generalizar, no es una encuesta, pero brindan una pincelada sobre los parámetros desde los cuales la población terminará decidiendo su voto.  Más que darnos una idea de quiénes son los candidatos, ayudan a pensar cómo somos los limeños.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">Los temas que más preocupan son la violencia del tráfico (y de los conductores), así como estar siempre atento a un potencial robo. Este tenso clima cotidiano predispone a algunos a buscar soluciones drásticas e inmediatas. En lo que más se fijan es en las características del candidato. Un lugar común es pedir honestidad, entendida como el hecho de no robar, pero también con que se haga lo que se prometió.  Como veremos más adelante, algunos entienden que lo ofrecido se puede pagar en partes y que “finalmente, todos son políticos”. No hay mucha esperanza y se escoge entre lo que hay.  Otro elemento es el estilo de liderazgo: mientras un sector demanda &quot;mano dura&quot; contra la delincuencia y el caos vehicular, otro prefiere un perfil más técnico, estratégico y dialogante, que sepa negociar sin caer en enfrentamientos. Esperan que el alcalde conozca la realidad de toda la capital (no solo de los distritos residenciales). Esto se relaciona con la empatía hacia los diferentes sectores que habitan Lima y con la vocación de servicio. Finalmente, se habla de la importancia de la experiencia y capacidad de gestión pública. Se valora la trayectoria previa en la administración pública o en grandes organizaciones, “que haya hecho obra”.  Asociarse con obras no es casualidad. Es un comodín que beneficia indebidamente a quienes están postulando a la reelección, ante la mudez del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">Comparto los comentarios sobre los tres más mencionados. Quienes votarían por López Aliaga (RLA) lo ven como alguien de &quot;armas tomar&quot;, “de mano dura” en la lucha contra la delincuencia. Lo describen como un empresario que &quot;no entra a enriquecerse&quot; del Estado. Lo ven cercano a sectores populares, porque en sus redes sociales aparece (sin buscarlo) movilizándose en mototaxis o comiendo en carretillas. Sus potenciales electores destacan la ejecución de diversas obras de infraestructura, aunque no las haya terminado o hayan generado discusión sobre su impacto, como la extensión de la Vía Expresa Sur, Ramiro Prialé, puentes, peajes y trenes. Para ellos, lo importante es “hacer”, así sea &quot;al caballazo&quot;, por encima de la elaboración de expedientes técnicos. Quienes no votarían por RLA, pero incluso los que sí lo harían, critican sus excesos verbales, su estilo tosco y confrontacional. La reelección encubierta y su renuncia a la alcaldía para postular a la presidencia es uno de los motivos por el que un sector no votará por él, y es algo que también critican los que sí lo harían. Sin embargo, sus votantes disculpan su comportamiento alegando que las obras pesan más que la formalidad legal o el trato respetuoso; que deben darle la oportunidad de terminar “sus obras”, no importa cómo. La cultura desformal, señalada por Martuccelli, en plena acción.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">Bruce es percibido como alguien sereno, dialogante, técnico y moderado. Algunos de los que no votarían por él perciben esa moderación como &quot;tibieza&quot; o falta de la firmeza necesaria para lidiar con el caos urbano.  Así como se ve una particular conexión emocional entre el votante de RLA y el candidato celeste, quienes votan por “Techito” lo harían más desde una lógica de antivoto (no hacerlo por RLA) o por una evaluación más racional de sus capacidades y experiencia como alcalde.  Muchos conocen su trayectoria como ministro de Vivienda, congresista y alcalde en Surco (que la mayoría aplaude, aunque algunos critican). Su posición con relación a temas LGTBIQ+ genera apoyo en el electorado más liberal, pero cierta resistencia en sectores conservadores. Se le asocia más a distritos de clase media y alta. Para algunos sería el “menos malo” a elegir, pero no se percibe una intención del todo definida.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">Allison, al momento de las entrevistas, estaba menos presente en la memoria limeña. Es visto como un gestor de acción directa a nivel distrital, enfocado en la resolución de problemas inmediatos. Varios destacan sus propuestas para combatir la inseguridad ciudadana con tecnología de vigilancia avanzada, planteando la implementación de cámaras con inteligencia artificial y patrullaje intensivo. Se destaca lo logrado en Magdalena del Mar, donde es reconocido por haber mantenido un distrito limpio, verde y seguro.  Se le reconocen obras a nivel distrital, pero la principal duda, entre los entrevistados, es si la capacidad demostrada en un ámbito mediano se puede trasladar con éxito a la magnitud de Lima Metropolitana. También se ubica en el grupo de los posibles “menos malos”, pero todavía no consolida una clara intención de voto.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)">La mención a las obras es una constante, pero más parece importar la identificación con una forma de hacer las cosas.  Algunos privilegian el “caballazo”, como ellos mismos mencionan; otros apoyan un estilo más técnico. La próxima semana es la última del proceso electoral. Para una ciudadanía cansada de políticos que no los miran, así como por el reciente proceso electoral, pareciera que los debates no tendrán mayor impacto. Algunos esperan las encuestas para decidir por su “menos malo”, pero no es un patrón generalizado. Como todo gira alrededor de las personas, cualquier movimiento puede suponer un cambio a favor o en contra de una candidatura. No sabemos quién saldrá, pero tenemos cierta idea de las diferentes cosas que privilegian los limeños.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)"> </span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(33, 33, 33)"> </span></p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ ¡Jalados en lectura!, por Carlos Garatea Grau ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/jalados-en-lectura-por-carlos-garatea-grau-hnews-377325</link>
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                            <![CDATA[ " Las maneras de comunicar, es decir, lo que se entiende por decirle algo a otra persona tiene en ese mundo una concepción distinta de la que experimentamos en la comunicación cara a cara" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Carlos Garatea]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:36:03 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¡Jalados en lectura!, por Carlos Garatea Grau ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>*Exrector de la Pontificia Universidad Católica del Perú</strong></em></p>   <p class="has-text-align-justify">En educación, el éxito no cristaliza en papeles ni en ceremonias oficiales. El éxito cristaliza en lo que sucede entre un alumno y un profesor durante una hora lectiva. En esa relación se define si la educación es de calidad; si el profesor es consciente del tamaño de su responsabilidad; si el alumno logra descubrir sus capacidades, desarrollar sus habilidades, en suma, aprender y ser una buena persona, respetuosa del entorno, sensible, curiosa y honesta. Cuando el problema se reduce a infraestructura y a insistir en pleitos ideológicos, entonces no se ha entendido el problema.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la última prueba Pisa estamos jalados. Digo estamos porque los jalados no son solo los alumnos, sino también los profesores, los responsables del Minedu y, sin duda, todos aquellos que intervienen en el diseño de políticas educativas. También los congresistas, por cierto. ¿Acaso no hemos visto lo que han hecho con la educación en los últimos años? El consuelo es que no somos los únicos que estamos mal y que el desastre es más extenso y profundo. Ya sabemos que mal de muchos, consuelo de tontos. Falta autocrítica y soluciones. Hay, obviamente, un requisito: entender el problema.</p>   <p class="has-text-align-justify">Concentrémonos en la lectura. Pisa confirma que la inmensa mayoría de estudiantes no entiende lo que lee. No es novedad. Pregúntales a los profesores. ¿Quiere decir que no saben leer? No. Los jóvenes pasan horas todos los días leyendo en sus teléfonos o pegados a una pantalla. También lo hacen muchos adultos, incluyendo profesores, por cierto. De manera que sí tienen contacto con la lengua escrita y leen. Obviamente, no es el tipo de lectura que contribuye con el desarrollo cognitivo esperable en una educación de calidad; al menos, digámoslo así, no es el tipo de lectura que incrementa el espíritu crítico, ni la abstracción, ni las asociaciones, ni las inferencias y parece poco probable que forme ciudadanos en el sentido estricto del término. Las maneras de comunicar, es decir, lo que se entiende por decirle algo a otra persona tiene en ese mundo una concepción distinta de la que experimentamos en la comunicación cara a cara. Cuando se pasa de ahí a la realidad real, el contraste y la distancia se hacen evidentes y, muchas veces, siembran el alma con frustraciones, violencia y una soledad insoportable. Las normas y conductas de una no funcionan en la otra. No se lee igual, además.</p>   <p class="has-text-align-justify"> ¿Es responsabilidad de los estudiantes? No. La responsabilidad es de la lista de jalados que mencioné y que ignora el complejo proceso cognitivo y emocional que atraviesan los escolares y los universitarios durante sus años de formación. Si la lectura implica contacto con textos escritos, habría que empezar por invitar a los muchachos y muchachas a que aprecien la existencia de tipos textuales distintos, cada uno con sus exigencias y cada uno con sus propios desafíos. Leer un editorial, una novela, una ley o un wasap implica formas y estructuras, verbales y discursivas, que someten al lector a diversos retos de comprensión. Ya circula el proyecto de introducir una hora de lectura en los colegios. Ciertamente que una hora es mejor que nada. Pero, ¿en serio creen que esa es la solución para que un escolar comprenda un texto? Los tipos de lectura tienen su momento, su edad y requieren diferentes grados de madurez intelectual. Exigirle a un escolar que lea la primera parte de el Quijote o, en un ejercicio de patriotismo, aprenda y recite un poema de Trilce serviría para confirmar que el problema está lejos de una solución. Y algo peor, quienes lo sugieren no ofrecen indicios de ser buenos lectores.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Leer y comprender un texto exigen acompañamiento, experiencia, conversación, tiempo y, sobre todo, tener alguien con quien compartir lo que la lectura ofrece al lector. No basta mover los ojos sobre una sucesión de palabras, ni pedir resúmenes. La comprensión se traduce en una opinión personal sobre la idea central de un texto. Repetir de memoria demuestra que se tiene buena memoria y que no se ha entendido nada. Cuando se comprende un texto, el lector debe poder argumentar y defender su interpretación. Esa es la base del espíritu crítico. El discernimiento. El argumento.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Cuando una autoridad declara que se fomentará el espíritu crítico en los colegios, todos celebramos. Pero si un segundo después afirma que se limpiará el currículo de toda ideología recurriendo a una historia científica, sustentada en datos, queda claro que carece de espíritu crítico y de conciencia histórica; también queda claro que una frase puede ser su propia negación. Nadie duda de la importancia de la educación para construir un mundo mejor; sin embargo, mientras sea vista únicamente como un negocio y un instrumento que da réditos políticos, entonces seguiremos cuesta abajo. Sin una buena educación no habrá desarrollo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> ¿Qué debe suceder para que escuchemos a los especialistas y a quienes diariamente asumen la responsabilidad de dictar una buena clase? Hay mucha literatura sobre estos temas. Empecemos, vaya paradoja, por leerla.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cuando lo local transforma: votar más allá de la resignación, por Paula Távara ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/cuando-lo-local-transforma-votar-mas-alla-de-la-resignacion-por-paula-tavara-hnews-2638737</link>
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                            <![CDATA[ ¿Qué esperamos, entonces, de nuestras autoridades? ¿Estamos dispuestos a apostar por construir alternativas nuevas para nuestros territorios? Nos quedan solo algunos días para responder esta pregunta" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Paula Távara Plaza de Armas de Lima]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Paula Távara</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:31:29 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cuando lo local transforma: votar más allá de la resignación, por Paula Távara ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>A una semana de las elecciones regionales y municipales, la campaña apenas se siente. Quizás se deba al cansancio ciudadano tras años de crisis y a que apenas hace un par de meses tuvimos elecciones presidenciales. Quizás también a la avalancha de noticias graves que concentra la atención de la prensa y la opinión pública.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sea cual sea el motivo, lo cierto es que la campaña subnacional no ha prendido en el ánimo ciudadano y parece poco probable que lo haga en los días que quedan.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hace un par de meses planteaba que las elecciones del próximo 4 de octubre podían ser una oportunidad para preguntarnos qué rumbo queremos para el país, esta vez en clave local. También podían permitirnos construir gobiernos subnacionales capaces de articular las necesidades de sus territorios con el gobierno central y, a la vez, funcionar como piedra de tope de los abusos que este pueda pretender cometer en el futuro.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sigo convencida de la relevancia de estos comicios, aunque estén pasando más desapercibidos de lo habitual.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ricard Gomá, politólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona y director del Institut Metròpoli, afirma en su <em>Alegato por un municipalismo transformador</em> que “aún hoy la escala nacional estructura imaginarios políticos y vertebra actores de cambio (…) Es posible, sin embargo, adoptar otra mirada. Una perspectiva orientada a rescatar la relevancia histórica de lo local como activador de transformaciones”.</p>   <p class="has-text-align-justify">La inseguridad ciudadana, por ejemplo, exige un trabajo conjunto entre el Ejecutivo nacional y los municipios, aunque todavía no se perfilen alternativas novedosas para esa colaboración.</p>   <p class="has-text-align-justify">Aunque los gobiernos regionales y locales no tienen competencias directas sobre la detención y persecución del delito, sí pueden colaborar con la investigación y, sobre todo, desarrollar políticas de prevención.</p>   <p class="has-text-align-justify">Algo similar ocurre con otro problema estructural: la vivienda. En el país, el mercado inmobiliario ha crecido con el apoyo de programas gubernamentales de crédito y bonos para la compra. Sin embargo, muchos proyectos mal llamados de “vivienda social” son impagables para la mayoría o solo ofrecen viviendas cada vez más pequeñas. Cabe preguntarse si responden al derecho a una vivienda digna o, más bien, al negocio de constructoras e inmobiliarias.</p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a ello, los gobiernos regionales y locales pueden regular la zonificación y gestionar proyectos públicos que garanticen condiciones dignas a sus residentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿Y qué ocurre con el espacio público? Tras la pandemia, nuestras sociedades parecieron revalorar los espacios abiertos, la arborización y el aire puro frente a formas de esparcimiento puramente privadas. Sin embargo, las autoridades no parecen compartir esa valoración. En 2024, la Municipalidad Provincial de Piura taló una veintena de árboles y cercó un parque para construir un conjunto de piletas. En Lima, quienes transitamos hacia el centro vemos día a día cómo el Campo de Marte va muriendo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Existe también un ámbito menos tangible, pero altamente relevante: como los gobiernos regionales y locales pueden convertir una visión política y un horizonte para su ciudadanía en medidas concretas, les es posible confrontar posiciones regresivas, como las promovidas en los últimos años en el gobierno central y el Poder Legislativo.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/un-futuro-a-media-cana-por-maritza-espinoza-hnews-2485269">Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">Así lo ha demostrado el Gobierno Regional de Arequipa al garantizar, mediante ordenanzas, la Educación Sexual Integral, el enfoque de género en la educación y, más recientemente, la salud menstrual digna en su jurisdicción. Estas medidas defienden derechos frente a una legislación nacional que buscaba restringirlos, especialmente para las mujeres.</p>   <p class="has-text-align-justify">Gomá sostiene que “en el contexto actual de cambio de época y de ofensiva reaccionaria (…) la política de proximidad ha sido y es un espacio generador de utopías cotidianas y practicables; quizás con niveles bajos de épica y simbolismo, pero con un potencial remarcable para alterar trayectorias vitales y colectivas, para liberarlas de ataduras e injusticias”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Estos ejemplos recuperan una idea central: debemos llegar a las elecciones del 4 de octubre no con la resignación de quien solo busca impedir que una opción política se imponga, sino con la voluntad de elegir autoridades capaces de proponer miradas distintas y progresistas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Necesitamos gobiernos que reemplacen a aquellos que nos han llevado a la crisis en que vivimos, sí, pero que también impulsen avances desde lo regional y lo local. Necesitamos recuperarnos de la resignación y recuperar nuestra capacidad de construir alternativas. Lo contrario implica aceptar pasivamente el destino privatista y desigual de nuestros territorios.</p>   <p class="has-text-align-justify">En Lima Metropolitana, por ejemplo, parecemos encerrarnos entre dos opciones que representan un mismo modelo conservador y privatizador de la ciudad; su diferencia es más discursiva que sustantiva.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p><strong>PUEDES VER: </strong><a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">Salvo algunas excepciones regionales, la ausencia de un debate público sobre lo qué esperamos de estas elecciones nos empuja hacia un proceso que podría dejar como ganadora a la “mismocracia”, representada muchas veces por organizaciones políticas sin bancada parlamentaria y próximas a perder su inscripción.</p>   <p class="has-text-align-justify">¿Qué esperamos, entonces, de nuestras autoridades? ¿Estamos dispuestos a apostar por construir alternativas nuevas para nuestros territorios? Nos quedan solo algunos días para responder esta pregunta.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Escudo de las Américas y la “amenaza China”, por Oscar Vidarte ]]>
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                            <![CDATA[ "En otras palabras, nos propone, pero también nos amenaza, con intervenir militarmente en nuestros países" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori ya participó en una primera reunión del Escudo de las Américas | Composición: LR.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Oscar Vidarte Arévalo</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:27:40 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Escudo de las Américas y la “amenaza China”, por Oscar Vidarte ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Escudo de las Américas no solo ha sido pensado para hacer frente a la criminalidad transnacional que aqueja al continente americano. Tratándose de un mecanismo multilateral constituido y dirigido por EEUU en función de sus intereses, resulta evidente que en términos de seguridad América Latina no solo es crimen organizado. En ese sentido, en marzo pasado, durante la presentación oficial del Escudo de las Américas, Donald Trump afirmó que EE.UU. no permitirá &quot;que influencias externas hostiles ganen terreno en este hemisferio&quot;, en clara alusión a China.</p>   <p class="has-text-align-justify"> En la reciente reunión del Escudo de las Américas en la ciudad de Nueva York, aprovechando la realización de la Asamblea General de la ONU, los países miembros acordaron una declaración en la que se hizo referencia a temas económicos que, para EE.UU., constituyen una afrenta a su seguridad. Se mencionó la necesidad de explorar mecanismos de control de inversiones, salvaguardar las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes de abastecimiento diversificadas, y promover un marco normativo para proveedores de confianza en infraestructura digital. Además de confirmar que el Escudo de las Américas no solo se ha creado para luchar contra el crimen organizado, resulta evidente que estas medidas están pensadas en China.</p>   <p class="has-text-align-justify"> La Estrategia de Seguridad Nacional de EE.UU., publicada en noviembre del año pasado, desarrolla el llamado Corolario Trump a la Doctrina Monroe. Este busca restaurar el poder político, económico y militar de EE.UU. en América Latina, desalentando que nuestros países colaboren con otras potencias. El objetivo es lograr la preeminencia de EE.UU. en América Latina en desmedro de competidores ajenos al hemisferio occidental que han logrado mucha influencia en los últimos tiempos. Nuevamente, ¿a quién creen que se está refiriendo EE.UU.?</p>   <p class="has-text-align-justify"> Por ello, resulta preocupante que Trump haya afirmado ante la Asamblea General de la ONU que, de ser necesario, utilizará su poderío militar para satisfacer sus intereses en América Latina. Mientras que, en la reunión del Escudo de las Américas, Trump les ofreció a los Estados latinoamericanos la posibilidad de intervenir sus países en caso de que ellos no puedan hacer frente a la criminalidad. En otras palabras, nos propone, pero también nos amenaza, con intervenir militarmente en nuestros países. Eso es justamente lo que el Escudo de las Américas termina legitimando.</p>   <p class="has-text-align-justify"> Hasta el momento, EE.UU. ha logrado que Panamá y Venezuela rompan con China, el primero producto de las amenazas de recuperar el Canal por la fuerza y el segundo como resultado de una intervención militar. ¿Qué sucederá con el Perú?</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/un-futuro-a-media-cana-por-maritza-espinoza-hnews-2485269</link>
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                            <![CDATA[ "Tal vez un día, en el futuro, podamos darnos el lujo de soñar con algo mejor: una sociedad en la que no se deje a nadie atrás" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[futuro a media caña maritza espinoza]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Maritza Espinoza</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:23:42 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Un futuro a media caña, por Maritza Espinoza ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Aún no ha cumplido cien días en el poder (va por poco más de la mitad), pero ya tenemos elementos para vislumbrar con alguna claridad lo que será la gestión de Keiko Fujimori. Y no, no será un apocalipsis totalitario, como sus detractores pronostican. Tampoco el nirvana de progreso y felicidad que sus -cada vez más desencantados- adeptos auguran. La vida enseña que rara vez nuestros sueños o nuestras pesadillas se cumplen.    </p>   <p>Atrevámonos entonces a hacer algunos vaticinios basándonos en lo que la realidad, y no los discursos, nos ha mostrado en estas semanas. De entrada, es obvio que Keiko Fujimori, en materia de decisiones, anda más perdida que la mamá de Marco (chiste boomer) y, en capacidad de gestión, no es precisamente el lápiz más afilado del estuche. Es fácil notarlo en sus escasas declaraciones a la prensa: puras generalidades, lugares comunes y un afán de ofrecer obra pública en lugar de soluciones estructurales. También está su escaso protagonismo en los consejos de ministros en los que, según ha trascendido, apenas abre la boca para saludar y despedir a los asistentes.  </p>   <p> ¿Otra señal? La pobreza de su discurso -incluyendo el que leyó en la ONU, que parecía redactado a cuatro manos por Fernando Rospigliosi y Milagros Aguayo- y las escasas muestras de eso que se suele llamar cultura general. Lo que hasta el momento conocemos de su bagaje intelectual es una fijación con cierto modelo de pensamiento mágico religioso que proviene de libros de autoayuda de dudosa factura. De allí que, a menudo, utilice términos como “manifestar”, “decretar”, “vibrar alto” y otras frases cliché que forman parte de lo que algunos llaman Ley de la atracción y, otros, pura superchería.</p>   <p>¿Pero todo eso indica, per se, que será una buena o mala presidente? No. Este país ha dado muestras por décadas de que el mejor mandatario que hemos tenido se llama Piloto Automático y, si un gobierno -de Keiko Fujimori o cualquier otro- se cuida de hacer demasiadas olas, probablemente ese piloto siga al mando, manteniendo lo que algunos llaman “equilibro de baja intensidad”. Es decir, un estado de cosas insatisfactorio, sí, pero estable, en el que no se alcance progresos reales, pero en el que tampoco se caiga en una hecatombe irreversible.</p>   <p>Y este escenario se traslaparía a todos los sectores del gobierno. En Educación, por ejemplo, se reflejaría en una medianía en la que el alumno promedio, tras su paso por tambaleantes colegios estatales, clases sin recursos adecuados y profesores poco capacitados -y peor pagados-, lograría terminar sus estudios para insertarse, a duras penas, dentro de un sistema laboral de explotación y sueldos de hambre. Lo mismo en Salud, con servicios cada vez más precarizados atendiendo a millones de pacientes que, mal que bien, recibirán algunos medicamentos genéricos y lograrán sobrevivir hasta la edad de la jubilación, para recibir una pensión lindante con la indigencia durante lo que les quede de vida.</p>   <p>Todo ello, por cierto, con la anuencia resignada de una población dispuesta a no exigir demasiado mientras cuente con cierta predictibilidad: cambio estable, precios que no se disparan y servicios de mala calidad, pero alcanzables. Un futuro a media caña. O sea, más o menos lo que hemos tenido en estas últimas décadas en las que se nos ofreció un fabuloso chorreo económico que jamás llegó.</p>   <p>Por terrible que suene, ese parece ser el mejor escenario que puede pintarnos una gobernante que ya ha demostrado (si tomamos como referencia los tres breves gobiernos que manejó desde la sombra) escasa competencia, carencia de un programa de gobierno de miras históricas, ausencia clamorosa de cuadros propios y nulo afán moralizador.</p>   <p>Sin embargo, ¡ay!, sin embargo, todo ese frágil equilibrio podría venirse abajo si al gobierno de la Señora K se le da por transitar pendientes resbaladizas. ¿Cómo? Por ejemplo, si, creyendo que esa estabilidad tembleque equivale a gobernar bien, se le diera por eternizarse en el poder, digamos, echando mano a las reservas nacionales para comenzar una campaña populista a lo Hugo Chávez. Ahí, no sólo le diríamos adiós al buen Julio Velarde (o al sufrido sucesor que eje en el cargo), sino también a la estabilidad de la moneda y, de paso, a la democracia.</p>   <p>Otra posibilidad, nadita despreciable, es que, ante el menor atisbo de rechazo popular, a la doña se le diera por reprimir manifestaciones, acabar con nuestras escasas libertades y perseguir a críticos y opositores. Ahí no habría escudo de las Américas que la salve (sobre todo porque, después de noviembre, Donald Trump pasará a ser un “pato cojo”) y terminaríamos en la lista negra internacional, como terminó su padre, ubicado en el deshonroso puesto número siete de los gobernantes más corruptos del mundo.</p>   <p>Pero crucemos dedos para que eso no ocurra y nos mantengamos en la medianía del peor es nada. Tal vez un día, en el futuro, podamos darnos el lujo de soñar con algo mejor: una sociedad en la que no se deje a nadie atrás, en la que todos tengamos las mismas oportunidades de partida, en la que los gobernantes busquen el bien común y donde no haya un solo niño más caminando descalzo como prueba viviente de nuestro fracaso.</p>   <p> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ LUM y aborto: ¿Viva la libertad? por René Gastelumendi ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/lum-y-aborto-viva-la-libertad-por-rene-gastelumendi-hnews-1883817</link>
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                            <![CDATA[ La disputa por el control curatorial del Lugar de la Memoria (LUM) expone intentos autoritarios de la derecha extrema por imponer un catecismo moral a la sociedad. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mural en honor a desaparecidos durante el conflicto armado interno en el LUM]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>René Gastelumendi</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:19:04 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ LUM y aborto: ¿Viva la libertad? por René Gastelumendi ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La disputa por el control curatorial del Lugar de la Memoria (LUM), las recientes intromisiones políticas de Renovación Popular en casos de aborto y los discursos que pretenden fiscalizar la orientación sexual ajena bajo criterios de prudencia moral no son ejemplos aislados de rigidez: son la radiografía de un problema de fondo. Exponen la pretensión autoritaria, esta vez de la derecha extrema, de capturar el poder político para imponer un catecismo moral y clausurar la autonomía (libertad) ajena. Propongo estos dos temas por coyuntura y porque superan el eterno debate derecha-izquierda del momento. Son permanentes. Insisto, por sobrevivencia ancestral, nuestro cerebro tiende a no procesar matices ante lo que consideramos una amenaza; solo distingue aliados de enemigos. ¡Viva la libertad!, pero la mía, no la tuya. El liberalismo propone salir de esa prisión, de esa guerra que se disfraza de ideologías y se parapeta en ellas como una trinchera. Sin cierta flexibilidad, no hay paz. Nos matamos.</p>   <p class="has-text-align-justify">El caso del aborto es un típico ejemplo que ilustra la discordia, la trampa. Defender la libertad de las mujeres a decidir no exige que el resto renuncie a sus convicciones éticas o religiosas; exige que una moral en particular no use el Código Penal para coaccionar el cuerpo y la intimidad médica de la ciudadanía. La postura liberal no impone procedimientos a quien los rechaza: garantiza la coexistencia, permitiendo vivir según la propia conciencia de las dos posturas sin que el Estado fuerce a ninguna a someterse al dogma del vecino.</p>   <p class="has-text-align-justify">En el debate sobre el LUM, la trampa es la misma. Un sector pretende censurar el recinto para acomodar el pasado a su conveniencia partidaria; otro busca congelar una curaduría como dogma cívico incuestionable. La salida republicana no es el catecismo oficial ni la clausura. El Estado debe limitarse a custodiar con rigor forense los hechos —la barbarie terrorista de Sendero Luminoso y el MRTA, junto a las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes estatales—, dejando abierto el espacio para que el ciudadano evalúe la historia en libertad, sin interpretaciones obligatorias por decreto.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este falso liberalismo asoma también cuando figuras políticas que enarbolan la bandera de la libertad reducen la esfera privada del adversario al objeto de sospecha y estigmatización moral. Es la libertad a la carta: soberanía para el mercado, pero tutela policial sobre el cuerpo y la cama.</p>   <p class="has-text-align-justify">La filósofa Chantal Mouffe plantea el concepto de <em>agonismo</em> como una salida a esta trampa de &quot;nosotros contra ellos, ellos contra nosotros&quot;. La fricción eterna. Hay que aceptarla. Una democracia madura no busca erradicar el conflicto ni forzar consensos artificiales, sino transformar el <em>antagonismo</em> destructivo entre enemigos en una disputa civilizada entre adversarios bajo el marco del Estado de derecho. El agonismo de Mouffe no exige tolerar a quien busca destruirte: quien apela a la violencia, al terror o al totalitarismo queda fuera del juego democrático como un enemigo, que quede claro. La condición de adversario aplica solo a quien disputa el poder bajo las reglas del Estado de derecho.</p>   <p class="has-text-align-justify">La auténtica salida liberal no exige que todos piensen igual ni compartan la misma fe o memoria; exige que ninguna mayoría circunstancial utilice el aparato estatal como garrote moral contra el otro. Superar nuestra neurología básica implica entender que la libertad ajena empieza, precisamente, donde termina la pretensión de imponer certezas por la fuerza. El libertarismo que solo defiende la propiedad del dinero pero avala la coacción del Estado sobre el cuerpo ajeno y la memoria cae en la misma conducta expropiatoria que dice repudiar.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El derecho a no ser manipulados, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <![CDATA[ La manipulación de la opinión pública puede socavar la libertad política y el debate auténtico. La expresidenta del TC propone una regulación que garantice un ecosistema informativo libre y un voto verdaderamente informado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Cerimedo, consultor político reconocido, ha sido vinculado a estrategias de desinformación en elecciones en Brasil, Argentina y otras naciones, con un historial de actividades cuestionables]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marianella Ledesma</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:16:19 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El derecho a no ser manipulados, por Marianella Ledesma ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La tecnología impacta a la información y, de manera especial, a la creación digital, por ser rápida y dinámica.</p>   <p>A diferencia de los mecanismos tradicionales, en los que se usaba solo un canal (auditivo o visual) para transmitir información, hoy se tiene la posibilidad del multimedia, que permite interactuar simultáneamente, utilizando variedad de plataformas para ello.</p>   <p>En este escenario, la información se comparte sin mayor control sobre la veracidad de su contenido. Incluso, puede ser infestada por una “granja de trolls”, en la que existe un grupo de cuentas, a veces falsas o automatizadas, que se coordinan para manipular conversaciones en línea. A través de ellas, se inundan las redes con desinformación, acoso o propaganda, con el fin de influir en la opinión pública, atacar a opositores o desviar debates importantes.</p>   <p>Esta práctica aparece con más intensidad en campañas electorales y no es nada positiva, porque amplifica la polarización y deteriora el debate democrático. Tiene efectos jurídicos porque vulnera la libertad de expresión, genera miedo a opinar, afecta el derecho a la intimidad, al buen nombre, a la honra, a participar en asuntos públicos, en un ambiente libre y seguro, sin presiones ni acoso. En este contexto, hay un impacto jurídico como social, que resiente la convivencia y debilita el buen funcionamiento de la deliberación democrática.</p>   <p>La manipulación de la información no es un tema de hoy ni es una novedad; la diferencia es que hoy cambia la escala y la velocidad. Con bots, redes sociales y segmentación, se amplifican mensajes a millones en minutos, aparentando consensos que en realidad no existen.</p>   <p>Antes, la propaganda era más centralizada y lenta; hoy es distribuida, automatizada y personalizada, lo que complica tanto su control como su fiscalización. Con la tecnología se amplifica el alcance y se permiten mensajes segmentados e incluso automatizados para fabricar percepciones artificiales de consenso. Eso afecta la deliberación pública, porque la conversación ya no refleja necesariamente lo que la gente realmente piensa, pues se fabrican mayorías artificiales que nublan la voluntad popular y desequilibran la democracia. Definitivamente, quien tiene capacidad para controlar, amplificar o introducir determinados mensajes dentro de las redes de comunicación adquiere una forma muy poderosa de influencia política, llamada manipulación.</p>   <h2><strong>Hay que enfocar el caso Cerimedo</strong></h2>   <p>Recientemente, en Bolivia, se detuvo a Fernando Cerimedo, a quien se le atribuye ser productor de granjas de troles para implementar redes de desinformación y operaciones políticas, para influir en el resultado de las elecciones en diferentes países de la región, como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Honduras y Perú.</p>   <p>El caso no ha sido desapercibido en nuestro país; por ello, se viene impulsando una moción en la Cámara de Diputados para indagar sobre esas intervenciones en el proceso electoral de nuestro país.</p>   <p>Una campaña masiva de desinformación afecta a todos los electores, a todos los ciudadanos. Afecta la libertad de sufragio y el derecho a participar en asuntos públicos, porque el voto pierde autenticidad si la voluntad se forma bajo manipulación artificial.</p>   <p>Afecta, además, principios como elecciones libres, la calidad de la información y la igualdad en la contienda. Dicho en otras palabras, la integridad del proceso electoral, que es un pilar del Estado constitucional, también termina siendo afectada.</p>   <p>No se debe minimizar el caso Cerimedo, pues con esa práctica también se afecta el ejercicio de la soberanía popular, la libertad de información, el pluralismo, la participación política, las elecciones libres y su legitimidad frente a esta práctica.</p>   <p>Habermas diría que el problema aparece cuando la esfera pública deja de ser un espacio de deliberación racional y se transforma en un espacio de manipulación. Dice Habermas: si los ciudadanos reciben información artificialmente producida o amplificada, la formación de la voluntad política deja de ser plenamente autónoma.</p>   <p>Otro dato que se debe relevar es la necesidad de la protección absoluta del proceso de formación de la voluntad política. No se trata de proteger una verdad absoluta, sino un proceso (repito, proceso) auténtico de formación de la voluntad.</p>   <h2><strong>El peligro de la manipulación</strong></h2>   <p>La manipulación de la opinión pública, como mecanismo de ejercicio del poder, tiene impacto en la legitimidad democrática. Como diría Chomsky, la opinión pública puede ser moldeada mediante mecanismos de propaganda y “fabricación del consenso”. El problema es quién controla los canales de información y qué intereses persigue. La realidad impactada y manipulada a través de estos mecanismos digitales requiere una regulación jurídica especial.</p>   <p>El punto clave es encontrar un equilibrio entre libertad de expresión y la integridad del ecosistema informativo, sin aniquilar el debate, pero cuidando las condiciones mínimas para que el voto siga siendo libre e informado. La reflexión constitucional debe girar sobre cómo proteger espacios de deliberación auténtica, sin sacrificar libertades fundamentales.</p>   <p>El fenómeno digital requiere complementarse con el análisis de datos, microsegmentación y el poder de las plataformas, para que la libertad de expresión conviva con un debate público no manipulado.</p>   <p>El poder de manipular a las masas a través de la opinión pública no es nuevo. Lo novedoso es que hoy la tecnología permite hacerlo de una manera mucho más masiva, rápida, personalizada y difícil de detectar. Esto es lo peligroso.</p>   <p>La ciudadanía cree que está formando libremente su opinión, pero las condiciones en que esa opinión se forma pueden estar previamente condicionadas. Se trata de una fina intervención, de una alta cirugía comunicacional, donde el elector piensa que está construyendo su proceso deliberativo de manera libre y autónoma, sin darse cuenta de que está consumiendo un libreto ya establecido.</p>   <p>Nuevamente, para Habermas, el problema aparece cuando la esfera pública deja de ser un espacio de deliberación racional y se transforma en un espacio manipulado. Si una granja de bots crea artificialmente miles de voces, puede producir la apariencia de un consenso que realmente no existe.</p>   <p>Con esto no quiero decir que la comunicación digital pone en peligro la democracia, porque también hay diversas alternativas que están atentas para defenderla, como la intervención desde el Congreso (investigación y regulación jurídica), la fiscalización ciudadana, los movimientos sociales, por citar algunos.</p>   <h2><strong>Hay que proteger la voluntad ciudadana</strong></h2>   <p>El derecho a no ser manipulado tiene una consecuencia constitucional importante: la libertad del voto, que no significa que nadie obligue físicamente al ciudadano a votar por determinada opción. También implica que su voluntad política pueda formarse libremente.</p>   <p>Una manipulación masiva y artificial de la opinión pública podría plantear un problema mucho más profundo que la simple difusión de una noticia falsa: podría afectar las condiciones de formación de la voluntad popular, que es la base de la democracia.</p>   <p>Uno de los retos más grandes de las democracias contemporáneas es cuestionar no solo la información falsa, la mentira, sino la fabricación artificial de un consenso.</p>   <p>Cuando mediante bots, trolls o campañas coordinadas de desinformación se simulan mayorías, entonces se puede ver afectada la libertad con la cual el ciudadano forma su voluntad política.</p>   <p>La tarea desde el Estado constitucional no consiste en decidir qué deben pensar los ciudadanos, sino en garantizar que esa decisión sea auténticamente libre y no el resultado de una narración que se fabrica premeditadamente.</p>   <p>No se trata de decir no a la tecnología, pero sí de estar en contra de la manipulación que distorsione el debate público.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Mano dura? Arrugan, por René Gastelumendi ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/mano-dura-arrugan-por-rene-gastelumendi-hnews-857115</link>
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                            <![CDATA[ Los políticos, en busca de apoyo, presentan soluciones superficiales como la militarización de las calles, mientras evaden la lucha real contra las mafias que corrompen instituciones. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[el anuncio de Shinno introduce una nueva alternativa: mantener abierto el camino hacia la formalización para quienes ya están dentro del proceso, pero bajo otro régimen.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>René Gastelumendi</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:11:18 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Mano dura? Arrugan, por René Gastelumendi ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Te la pasas pidiendo mano dura. Bala, bala, bala. Te fascinan los discursos de gatillo fácil, exiges Bukeles por doquier, aplaudes megapenales a cuatro mil metros de altura, escuadrones sin placa, paredón sumario y mandar al diablo a los tratados internacionales. En medio de un miedo existencial, comprensible, que estamos padeciendo —la extorsión cotidiana, el asalto de esquina, la paranoia del sicariato— estás listo incluso para regalar tus libertades civiles. Normalizas el fusil militar en la acera y aplaudes el estado de emergencia permanente como si fuera una solución y no la prueba palpable del fracaso estatal. Pides sangre y mano de hierro para el marginal; crees que la violencia ciega del Estado te va a proteger, convencido de que la bala o el abuso nunca te van a alcanzar a ti.</p>   <p class="has-text-align-justify">Políticos y oportunistas en campaña conocen tu reflejo condicionado: te venden militares en la calle, fuerza, orden y aprueban leyes a la medida para garantizar impunidad ante cualquier exceso policial. Te dan circo punitivo porque sale barato. Pero cuando se encienden los reflectores sobre el verdadero motor del crimen organizado, la bravata de tus caudillos se evapora y, también, observo, tu furia justiciera misteriosamente se apaga.</p>   <p class="has-text-align-justify">Es sabido que el mayor poder del hampa nacional ya no es el narcotráfico tradicional ni se dirige desde una celda común: opera a vista y paciencia de todos en los socavones de la minería ilegal. Es una industria criminal multimillonaria que dinamita torres de alta tensión, acopia arsenales de guerra, secuestra, corrompe autoridades, somete regiones enteras a la trata y financia ejércitos de sicarios y bandas de malandros.</p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a esos poderes fácticos y armados, la mano dura que tanto vitoreas arruga de inmediato: se convierte en su mejor aliada burocrática. Poner a un pelotón de soldados a pedir documentos en una avenida de clase media es teatro para el noticiero del mediodía; interdictar de verdad —ingresar a las cuencas tomadas, dinamitar dragas, incautar maquinaria pesada, dinamita, explosivos, reventar plantas clandestinas y cortar el suministro de combustible y cianuro— exige quebrar el capital del negocio y arriesgar el pellejo frente a columnas con fusiles de asalto. Ahí nadie se atreve. Con el oro sobre la mesa, no.</p>   <p class="has-text-align-justify">Fuerza Popular y casi todo el arco parlamentario —incluyendo, por supuesto, a la izquierda de Juntos por el Perú— prefieren engreír a las mafias, prorrogarles indefinidamente el Reinfo y atar de manos a fiscales y policías para impedir cualquier interdicción real. El fusil y el discurso del orden se guardan en el cajón apenas asoman el financiamiento de campañas, el lavado de dinero, los votos de gremios informales y el chantaje de paralizar las carreteras y las calles por gente a la que no pueden terruquear. Todo un tinglado disfrazado de problema social.</p>   <p class="has-text-align-justify">Y tú, que te desgañitas pidiendo plomo en redes sociales, guardas silencio. Clamas por el ojo por ojo para celebrar la humillación del choro de celular, el raquetero, o el sicario de barrio, pero te tragas entero el sapo de quienes blindan al gran crimen financiero. Me temo que si exiges paredón para el eslabón más miserable de la cadena, pero toleras que los capos del oro ensangrentado manejen las leyes y el país a su antojo, lo tuyo no es anhelo de justicia: es cobardía moral.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Unidos por la plata?, por Armando Hamel ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/27/unidos-por-la-plata-por-armando-hamel-hnews-1089072</link>
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                            <![CDATA[ El dilema surge respecto a la interpretación del Acuerdo del JNE sobre qué constituye participación en elecciones, lo cual destaca la importancia de cumplir con la ley para el fortalecimiento político en Perú. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El factoring se posiciona como una alternativa de financiamiento efectiva para empresas peruanas. Foto: difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 15:03:30 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Unidos por la plata?, por Armando Hamel ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em>*Por Armando Hamel, bachiller en derecho y tesista en derecho electoral</em></p>   <p class="has-text-align-justify"> En el 2024 se introdujo a la Ley de Organizaciones Políticas (LOP) una nueva causal de cancelación de inscripción de los partidos políticos. Además de la ya existente que mide éxito electoral de las organizaciones en las elecciones congresales (acceder a la distribución de escaños en por lo menos una de las cámaras), agregó una de participación en las Elecciones Regionales y Municipales (ERM): participar en el 50% de circunscripciones regionales (13 regiones) y 20% de las provinciales (40 provincias).</p>   <p class="has-text-align-justify">La justificación jurídica de fijar este requisito es que los partidos políticos al ser de alcance nacional deban participar en las ERM, abandonando la lógica binaria de que existen partidos municipalistas y partidos con ambiciones nacionales. Ahora, parecería que la intención política del anterior Congreso con esta modificación era eliminar a la competencia y evitar la consolidación de proyectos políticos nuevos, contando con la propuesta de eliminar los movimientos regionales como seguro para su propia supervivencia para así poder ofrecer sus marcas como vehículo electoral para aquellas organizaciones que mejor rinden históricamente en las ERM a nivel nacional, aunque por la presión de estos movimientos terminó siendo descartada.</p>   <blockquote class="wp-block-quote"><p>PUEDES VER: <a href="https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128">Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo</a></p></blockquote>   <p class="has-text-align-justify">En junio de 2026 y con el proceso electoral de las ERM ya iniciado (las elecciones internas ya se habían llevado a cabo en mayo), el Congreso aprobó al caballazo por iniciativa del excongresista Guido Bellido (quien inscribió su partido “Pueblo Consciente” en 2025) una modificatoria al mínimo de participación en las elecciones regionales para mantener las inscripciones, bajando el requisito del 50% al 30%, es decir, de 13 a 9 regiones en las que tenían que participar. Como las elecciones internas ya habían ocurrido, los partidos con representación en el Congreso tomaron consciencia que con las reglas que ellos mismos establecieron en 2024, todos con excepción de Renovación Popular iban a perder la inscripción.</p>   <p class="has-text-align-justify">Adelantándose al <em>partidicidio </em>inminente que iba a ocurrir en enero de 2027, el Pleno del Jurado Nacional de Elecciones publicó el sábado 5 de septiembre un Acuerdo donde señaló que no iba a aplicarse la modificatoria aplicada en junio de 2026 en estas elecciones, ya que al momento de su aprobación había iniciado el proceso electoral y los partidos ya habían participado en este en las elecciones internas. Según esta inesperada pero correcta lectura del Pleno de los 6 partidos en el actual Congreso, 5 perderían su inscripción (ver el cuadro1). Una democracia sin partidos.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/27/6ab92f66f6daf0dda50fdb63.jpg" alt="Evolución de listas inscritas en ERM 2026" width="1250" height="735"/><figcaption>Evolución de listas inscritas en ERM 2026</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Ahora, el débil sistema de partidos nunca ha sido la mayor de las preocupaciones de nuestro representante promedio, por lo que surge la pregunta, ¿cuál es el interés en mantener las inscripciones? sencillo, el financiamiento público directo. Sumando OBRAS, Buen Gobierno, Juntos por el Perú, Fuerza Popular y Ahora Nación, junto con la inscripción perderían también 169 millones de soles aproximadamente (ver cuadro2).</p>   <p class="has-text-align-justify">Desde la publicación del Acuerdo distintos políticos y abogados electorales han esgrimido distintas interpretaciones al Acuerdo y a la LOP con el objetivo de aferrarse a la plata proveniente de todos los peruanos que los partidos debieron usar para fortalecer sus organizaciones y con esto darle robustez al sistema político peruano; pero que cuyo uso ha sido destinado a favorecer económicamente a amigos y militantes, y claro, a contratos con algunos de estos abogados.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/27/6ab92fb4994602347b08d7ca.jpg" alt="Evolución del financiamiento público 2026-2031" width="1250" height="735"/><figcaption>Evolución del financiamiento público 2026-2031</figcaption>   <p class="has-text-align-justify"> Una de estas interpretaciones no merece mayor análisis ya que es respondida desde la lingüística y no desde el derecho, ya que han querido leer la “y” como si fuera una “o” en el literal f. del art. 13 de la LOP: “Cuando el partido político no participe en las elecciones regionales en, por lo menos el 50% de las regiones; <u>y</u> en las elecciones municipales conforme al siguiente detalle (…)”, por lo que cumpliendo con la participación mínima regional o provincial mantendrían la inscripción, ya no con ambas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sin embargo, el nuevo argumento usado es sobre qué se entiende como participación en las elecciones regionales y municipales. Entendiendo que el Pleno del JNE aún no se ha manifestado sobre esta materia ya que es la primera vez que tenemos una causal de cancelación basada en participación y no en resultados, han argumentado una lectura a mi juicio errónea del Acuerdo del Pleno, señalando que la participación del partido en una circunscripción se da por la presentación de la/s lista/s de precandidatos en esa provincia o región a elecciones internas. Más allá de discutir si el Pleno del JNE dio a entender esto o no en su Acuerdo, me parece necesario explicar por qué sería un error que se interpretara de esta manera, ya que con esta lectura todos los partidos con representación parlamentaria salvarían su inscripción (y su financiamiento público) salvo OBRAS, burlando la ley con una interpretación contraria a la razón de la reforma.</p>   <p class="has-text-align-justify">Esta interpretación, llevada a la práctica, significaría que la participación de un partido a nivel provincial y regional se mide por cuántos DNIs de militantes de los partidos en esa circunscripción se ingresaron a la plataforma virtual habilitada por la ONPE, sin necesariamente su consentimiento, ya que en esta etapa solo se ingresan a la plataforma los DNI, no algún documento que constate la manifestación de la persona de aceptar ser candidato a las internas, como la Hoja de Vida o la Declaración Jurada, que se presentan en la etapa de inscripción de la lista completa. Por eso las listas sometidas a las internas no son definitivas para determinar la participación de un partido en una circunscripción, ya que en el periodo entre las internas y la inscripción de la lista ante el JEE los candidatos ratificados por las internas podrían renunciar o negarse a firmar los documentos requeridos, haciendo que la lista completa no pueda inscribirse si es que no hay accesitarios.</p>   <p class="has-text-align-justify">Si la intención de la reforma es medir la capacidad de los partidos de ofrecer oferta política a la ciudadanía en cierta cantidad de circunscripciones, el sometimiento de una lista en las internas no asegura ningún tipo de oferta real a la ciudadanía ni participación efectiva. Esto solo se da con la inscripción de la lista de candidatos por el JEE correspondiente.</p>   <p class="has-text-align-justify">Espero que el JNE, atribuyéndole valentía al Acuerdo ratificado en mayoría y no malinterpretando el hueco vacío dejado en la interpretación de desde dónde empieza la participación, no ceda a la presión de los partidos en riesgo de perder su financiamiento y mantenga una lectura acorde a la ley y al espíritu de la norma. En este contexto, el tema de fondo y que merece mayores reflexiones: ¿cómo un partido que lleva 20 años queriendo gobernar el país, y que se señala a sí mismo como el partido más sólido e institucional del panorama actual, no ha sido capaz de presentar (ni digamos ganar la elección) candidaturas en más de 9 regiones? Cada vez sorprende menos su bajo desempeño en varias regiones del país en las Elecciones Generales y el bajo rendimiento de su primer mes en Palacio.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/26/rafael-lopez-aliaga-expone-repartija-con-el-fujimorismo-765128</link>
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                            <![CDATA[ Renovación Popular y Fuerza Popular se reparten el Estado sin priorizar las urgentes demandas en el país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 27 Sep 2026 03:26:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Rafael López Aliaga expone repartija con el fujimorismo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En los últimos diez años, el Perú asistió a la instalación de un modelo político que usa el poder para someter instituciones y adversarios. El fujimorismo lo inauguró entre 2016-2020 con más de 70 congresistas. Con esa mayoría decidió abdicar en su rol de representación, fiscalización y legislación con visión de Estado.</p>   <p>Así se destruyó la reforma educativa, se desmanteló la reforma universitaria, se revirtió la reforma electoral aprobada en referéndum, se impuso el bicameralismo contra la voluntad popular de 2018, se aprobó la iniciativa de gasto parlamentario y se extendieron beneficios tributarios a agroexportadores en contra de la evidencia técnica.</p>   <p>Renovación Popular, como lo fue Perú Libre en la legislatura anterior, no es ajena a ese modelo, sino una de sus consecuencias más recientes. Ya negociaron antes con el mismo fujimorismo. Prueba de ello son la conformación y abdicación a la tutela de derechos y funciones en el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo, la JNJ, las comisiones clave del Senado, y la fiscalía. Son hoy la expresión de espacios de poder distribuidos entre socios bajo la misma lógica con la que hoy reclaman favores pendientes.</p>   <p>Es el ajuste de cuentas natural entre quienes comparten un mismo negocio que consiste en hacer de lo público su renta privada. Uno le reclama al otro que no cumplió su parte del acuerdo. Y lo más grave es que por lo visto, el fujimorismo está más que dispuesto a seguir negociando su parcela pública. El ciudadano, mientras tanto, no está en esa mesa, pero está pagando toda la cuenta.</p>   <p>Eso es lo que estos días exhibe la candidatura de Rafael López Aliaga a la alcaldía de Lima, con frivolidad y de manera errática. Una postulación que solo se sostiene en el abuso flagrante de las reglas electorales y en la complicidad de un Jurado Nacional de Elecciones que prefirió resolver sin respetar la Constitución ni su propia jurisprudencia.</p>   <p>Y esta es, para desgracia de los peruanos, la demostración más elocuente de que las organizaciones políticas no saben gobernar un país con tantas demandas pendientes. Por eso, solo saben hacer sobrevivir su propio ecosistema prebendario.</p>   <p>Entonces, la pregunta que el país debe hacerse no es por qué la oposición fiscaliza sino por qué el gobierno prefiere ajustar cuentas con su socio antes que usar las herramientas que ya tiene para gobernar. Además, recordar que el reto de la democracia y de saber gobernar es liderar negociaciones con transparencia, reglas claras y gestionar así las decisiones de las mayorías, y no el reparto entre quienes intentan imponerse a la fuerza.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Las violaciones no son culturales, ministro Álvarez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/25/las-violaciones-no-son-culturales-ministro-alvarez-1107700</link>
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                            <![CDATA[ El titular de Justicia relativizó ante el Congreso la violencia sexual en Condorcanqui atribuyéndola a un “origen cultural”. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sat, 26 Sep 2026 04:00:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Las violaciones no son culturales, ministro Álvarez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hay frases que dicen más sobre quien las pronuncia que sobre el tema que pretenden explicar. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Ernesto Álvarez, fue a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados a exponer las políticas de su cartera y hablar de reforma penal. Y salió con que la violencia sexual en Condorcanqui (Amazonas) tiene un “origen cultural”.</p>   <p>Ante el cuestionamiento de la presidenta de la comisión, se corrigió a medias. Elaboró una distinción propia de litigante entre un “hecho cultural” y un “origen cultural”. Y para ilustrarlo usó el ejemplo de pasarse la luz roja. ¿Así entiende su misión el titular del despacho que lleva en su nombre los derechos humanos?</p>   <p>Lo que no dice o intenta defender es que en la violencia sexual que se vive hasta hoy en el Perú hay años de retroceso. Lo que no dice es que las políticas de prevención fueron desmanteladas con el argumento de que la educación sexual integral sexualiza a los menores. Y por supuesto hay un error de fondo en ese argumento. Lo que esa formación hace es enseñarle a un niño que su cuerpo le pertenece, que el abuso tiene nombre y que puede denunciarlo.</p>   <p>El mismo Estado peruano ha presentado cifras que el ministro debería conocer. Entre 2024 y julio de 2026, más de 1,253 niñas y adolescentes Awajún y Wampis fueron agredidas sexualmente en ese territorio. Ayer, la presidenta del Comuawuy, Rosemary Pioc, dijo algo que Álvarez debería tener sobre su escritorio: “Estamos cansadas de denunciar. Hay mucha impunidad y ausencia de justicia.”</p>   <p>La función de un ministro de Justicia, como servidor público, es garantizar que la justicia llegue a todos los ciudadanos, especialmente a quienes el Estado abandonó. Para nada debería comportarse como el abogado defensor de quienes violentan, sino esforzarse por ser el garante de quienes son violentados.</p>   <p>Lamentablemente para los peruanos, la oportunidad que el gobierno de Keiko Fujimori tiene para exaltar con dignidad su cargo histórico como mujer al mando de un país con profundas brechas entre hombres y mujeres, la está perdiendo. Y eso lo seguirán pagando mujeres y niñas cuyas vidas seguirán siendo destruidas por la inacción de sus autoridades.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/09/24/manual-para-hablar-con-dios-de-fernando-gutierrez-cassinelli-huanchaco-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-530904</link>
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                            <![CDATA[ La instalación del artista trujillano propone un satírico y místico viaje que mezcla las dinámicas culturales del Perú con la ciencia ficción, la ufología y la mitología. ]]>
                            </description>
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                            <image:title><![CDATA[Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 25 Sep 2026 21:44:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Manual para hablar con Dios”, de Fernando Gutiérrez Cassinelli “Huanchaco”, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En septiembre de 2022, el <strong>Museo Reina Sofía</strong> adquirió la colección <em><strong>Manual para hablar con Dios</strong></em><em> </em>del artista peruano <strong>Fernando Gutiérrez Cassinelli</strong>. Un año y medio después, esa obra ha sido incorporada en la exposición <em>Maquinaciones</em> del reconocido centro español.</p>   <p class="has-text-align-justify">El Manual… incluye cincuenta hojas mecanografiadas con tinta azul, una partitura sonora dibujada y un video a modo de ritual.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la mayoría de sus obras, el polifacético Fernando -o <strong>“Huanchaco”, </strong>como también lo llaman- plantea una reinterpretación de la historia de nuestra América, y lo hace por lo general en forma de parodia.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nacido en Trujillo, en 1978, Fernando estudió Bellas Artes en la Universidad Católica. Los galardones que desde entonces ha recibido son innumerables.</p>   <p class="has-text-align-justify">Su obra se encuentra actualmente en galerías que se suelen considerar como las más importantes del Perú y el mundo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como ya se ha dicho de él, su representación paródica del pasado no es de ninguna manera nostálgica, sino más bien crítica. En un contexto como el peruano, el artista reconoce aquello como una estrategia de supervivencia.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/25/6ab56fa5314909762f05e0f8.jpg" alt="Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Fernando Gutiérrez Cassinelli. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Todavía nos queda la pregunta de: ¿Por qué se llama <em>Manual para hablar con Dios</em> al conjunto que se exhibe en el Reina Sofía?</p>   <p class="has-text-align-justify">Me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“El proyecto fue resultado de una investigación en torno al grupo Alfa y Omega, que custodia más de cuatro mil rollos escritos que, según sus integrantes, fueron dictados telepáticamente por el ‘Padre Solar’ al ciudadano chileno Luis Soto Romero durante los años setenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este proyecto fue muy importante para mí porque plantea algo que me parecía fascinante: por primera vez, dentro de la cosmovisión cristiana, Dios reconoce a los latinoamericanos como sus hijos. Los textos de estos rollos son una mezcla de reflexiones filosóficas sobre la creación del universo y, al mismo tiempo, el discurso de un padre que se dirige a su pueblo”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Como se advierte, la atención de Fernando está puesta en las creencias populares y en el afán de trascendencia que ellas expresan.</p>   <p class="has-text-align-justify">Otra de sus obras, “El Lanzón de Chavín”, ha sido adquirida por el Museo de Arte de Lima, MALI, y consta de una instalación de veintiséis dibujos, además de una réplica del Lanzón realizada a partir de un molde.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la obra de Gutiérrez, el lanzón es flexible y está tendido sobre un diván. Le pregunto al artista si quiere psicoanalizar al monolito. Sonríe y me responde:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Me preguntaba yo por el peso que en su tiempo se puso sobre los hombros de ese pobre lanzón: el peso de sostener la idea de que era, de alguna manera, la semilla de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">A partir de un molde hicimos un vaciado en silicona, y generamos una copia exacta del original, pero flexible, flácida y exhausta, incapaz de mantenerse de pie.</p>   <p class="has-text-align-justify">La réplica aparece tumbada sobre un diván de psicoanálisis, mientras que, en una silla, a manera de psiquiatra o terapeuta, un megáfono le pregunta por sus sueños, pero al mismo tiempo le dice quién es y qué significa, mientras reproduce los textos, interpretaciones y definiciones que la academia ha construido sobre él”.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/09/25/6ab5874516481d28e80804a9.jpg" alt=""Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez "Huanchaco". Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Psicoanálisis al Lanzón de Chavín” (2024) de Fernando Gutiérrez &quot;Huanchaco&quot;. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Como se sabe, el lanzón es el supremo oráculo del mundo Chavín (1200 - 400 a. C.). El artista Gutiérrez intenta con esa obra una reflexión sobre los orígenes y la evolución de nuestra cultura.</p>   <p class="has-text-align-justify">Le digo después a Fernando que he leído algunos comentarios sobre su obra que lo caracterizan como uno de los mejores artistas de nuestra América, pero, ¿qué eres tú?, le pregunto.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Eso es demasiado. La verdad es que trabajo desde hace años en algo que me interesa y que atraviesa muchos de mis proyectos: las preguntas en torno a cómo y desde dónde construimos nuestra identidad, sobre todo en una sociedad tan compleja como la latinoamericana y, particularmente, la peruana.</p>   <p class="has-text-align-justify">En cuanto a la pintura, la escultura, el video y demás medios, los entiendo como herramientas. Los escojo de acuerdo con lo que considero más conveniente para la elaboración del discurso de cada proyecto. El medio no está definido de antemano; aparece en función de lo que la obra necesita decir”.</p>   <p class="has-text-align-justify">El atelier de Fernando Gutiérrez se encuentra en una casa de color morado situada en Barranco. Después de haber observado algunas de sus obras y de pensar en el <em>Manual para hablar con Dios</em> que él propone, me pregunto si no vamos a caminar hacia el filo del abismo y Fernando me va a invitar a saltar. Felizmente, él no escucha mis pensamientos, pero sonríe mientras llega mi taxi.</p> ]]></content:encoded>
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