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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Wed, 17 Jun 2026 18:07:12 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ La ruta legislativa de la impunidad ]]>
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                            <![CDATA[ LAS TEJEDORAS. Si en verdad tuvieran interés en revertir la impunidad, podrían empezar por cumplir con su deber de colaboración con la justicia. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Las Tejedoras sobre la impunidad]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 18:07:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La ruta legislativa de la impunidad ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Por <span style="color:rgb(34, 34, 34)">Jennie Dador Tozzini</span></p>   <p><span style="color:rgb(34, 34, 34)">La semana pasada, los congresistas aprobaron, nuevamente, un proyecto para asegurar la impunidad de las Fuerzas Armadas y policiales en los casos en que cometan delitos durante el restablecimiento del orden en los estados de emergencia.</span><br><br><span style="color:rgb(34, 34, 34)">Por absurdo que parezca, con esta medida se intenta disfrazar la impunidad con supuestos argumentos lógicos, al asegurar que, en un estado de emergencia, no se deben tolerar conductas que obstaculicen el restablecimiento del orden constitucional o que favorezcan ilícitos y, por ello, se debe reforzar la responsabilidad penal para que los responsables respondan ante el fuero militar y no ante el fuero común.</span><br><br><span style="color:rgb(34, 34, 34)">Lo cierto es que, si en verdad tuvieran interés en revertir la impunidad, los implicados podrían empezar por cumplir con su deber de colaboración con la justicia y entregar información sobre los juicios por violaciones de hace 30 o 40 años. Por el contrario, aquí pesa más el espíritu de cuerpo para proteger la &#039;patota&#039;, la &#039;manada&#039; o la &#039;banda uniformada&#039;.</span><br><br><span style="color:rgb(34, 34, 34)">En Perú, la jurisdicción militar-policial juzga las acciones cometidas en el ejercicio de las funciones de la institución, como la disciplina, la obediencia y la seguridad institucional. Esto ya fue zanjado por el Tribunal Constitucional (EXP. N.º 4587-2004-AA/TC), en el caso del perpetrador Martín Rivas, al señalar que las ejecuciones extrajudiciales son delitos comunes y no de función, perseguibles en la jurisdicción ordinaria (párr. 79).</span><br><br><span style="color:rgb(34, 34, 34)">Ojo, no se dejen engañar: de acuerdo con esta lógica, de ninguna manera es un delito de función violar niñas o mujeres, como en la base militar de Manta; desaparecer estudiantes, como en La Cantuta; o ejecutar jóvenes, como ocurrió en Colcabamba en abril último. Definitivamente, la justicia militar no se corresponde de ninguna manera con la justicia común.</span></p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ Instalaciones, dibujo, cerámica, textil y escultura en la muestra colectiva “Maneras de estar vivo”, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <![CDATA[ Andrea Tregear, Mariú Palacios, Nicole Franchy, Alice Wagner y Luisi Llosa tejen la compleja red de interdependencias que sostiene toda forma de existencia. En Vesper Tzu Galería. ]]>
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                            <image:title><![CDATA["Maneras de estar vivo". Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 18:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Instalaciones, dibujo, cerámica, textil y escultura en la muestra colectiva “Maneras de estar vivo”, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El agotamiento ambiental, la aceleración tecnológica y la progresiva desvinculación entre humanos y su ecosistema gatillan una exposición cuyo punto de partida será el libro homónimo de Baptiste Morizot, quien plantea que la crisis ecológica contemporánea es, ante todo, una crisis de sensibilidad: hemos dejado de percibir aquello que nos rodea como una comunidad de seres vivos para convertirlo en paisaje, recurso o simple decorado.</p>   <p>Esta colectiva recoge la premisa para transformarla en experiencia estética. La sala deja de ser un espacio neutro, deviene en una geografía donde cada obra es un organismo autónomo y, al mismo tiempo, trama mayor donde materiales, símbolos y relatos establecen vínculos inesperados. Lo que emerge es una constelación de preguntas sobre nuestra posición en la Tierra y sobre las posibilidades de coexistencia en un mundo profundamente herido.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2eaa29bd36443c03056adc.jpg" alt="Luisi Llosa. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Luisi Llosa. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>La obra de <strong>Luisi Llosa</strong>, “Humanidad residual”, sitúa al visitante frente a una dimensión geológica de la existencia. Piedras intervenidas con pan de plata dialogan con lienzos de cromática mineral para construir una reflexión sobre la fragilidad humana y la persistencia de la materia. Las grietas, lejos de ocultarse, se exhiben como marcas de experiencia. Para que la piedra se convierta en metáfora del cuerpo y la erosión adquiera la dignidad de una escritura, como si el tiempo hubiese aprendido a grabar sus memorias directamente sobre la piel del mundo.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2ea82bbd36443c03056ada.jpg" alt="Andrea Tregear. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Andrea Tregear. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>En contraste, <strong>Andrea Tregear</strong> propone con “Naturaleza viva” y “Naturaleza viva 2/3” una mirada donde lo artificial parece adquirir comportamiento biológico. El acrílico y el plexiglass generan formas translúcidas que evocan organismos marinos, corales mutantes o criaturas que emergen de un futuro todavía indescifrable. La artista transforma materiales industriales en presencias orgánicas, cuestionando las oposiciones tradicionales entre naturaleza y artificio. Cada transparencia es la piel fósil de un océano extinguido intentando emitir, desde la luz, una memoria.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2eaa68d3a1d14a7f0527ec.jpg" alt="Nicole Franchy. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Nicole Franchy. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>Los dibujos de <strong>Nicole Franchy</strong> desplazan radicalmente la perspectiva humana. En “El amo de la tierra” y “La mirada del Jaguar” el animal deja de ocupar el lugar de objeto representado para convertirse en sujeto de observación. El jaguar nos contempla. La artista subvierte así una larga tradición visual occidental para proponer una relación más horizontal entre especies, pues la mirada también puede ser territorio y el mundo no pertenece exclusivamente a quienes creen nombrarlo.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2ea54cd3a1d14a7f0527e9.jpg" alt=""Maneras de estar vivo". Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>&quot;Maneras de estar vivo&quot;. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p>La dimensión ritual aparece con fuerza en las instalaciones de <strong>Mariú Palacios</strong>. “Dile lo que no pudiste decirle” construye un espacio de memoria mediante tejidos, camisas, teléfonos y caracoles, elementos que evocan tanto la comunicación como la ausencia, mientras su “Blueprint, matriz” explora el símbolo uterino como origen, refugio y arquitectura afectiva. Sus obras poseen la intensidad silenciosa de los objetos que sobreviven a quienes los utilizaron.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2ea886bd36443c03056adb.jpg" alt="Mariú Palacios. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Mariú Palacios. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>Por su parte, <strong>Alice Wagner</strong> presenta “Panteísmo”, instalación cerámica compuesta por cuarenta y cinco piezas que cuestionan las formas tradicionales de espiritualidad. La artista sugiere que el futuro espiritual del mundo no residirá tanto en las viejas trascendencias verticales como en una sensibilidad horizontal capaz de reconocer inteligencia en todas las formas de existencia. Como si la materia, exhausta de servirnos, reclamara por fin una dignidad sagrada entre animales, minerales, ruinas, cuerpos y raíces.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/17/6a2ea7dfd3a1d14a7f0527eb.jpg" alt="Alice Wagner. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Alice Wagner. Foto: Difusión.</figcaption>   <p>La potencia de la muestra está en la trayectoria de sus protagonistas. Tregear ha dedicado más de veinte años a una rigurosa investigación sobre el acrílico y las posibilidades expresivas de la luz. Wagner es una de las artistas peruanas más reconocidas de su generación, con presencia en importantes museos y colecciones internacionales. Franchy ha desarrollado una carrera internacional marcada por residencias y exposiciones en Europa y Estados Unidos. Palacios ha construido una práctica multidisciplinaria atravesada por la memoria, el territorio y la experiencia ritual. Llosa, por su parte, ha consolidado un lenguaje propio donde la piedra se transforma en una reflexión filosófica sobre vulnerabilidad y permanencia.</p>   <p>Así, <em>Maneras de estar vivo</em> dialoga con debates fundamentales sobre antropoceno, ecologías críticas y pensamiento decolonial. Todo un tránsito a través del ecosistema donde cada piedra, tejido, animal y organismo híbrido funciona como umbral hacia una conciencia más vasta donde lo humano deja de ocupar el centro para reintegrarse a la trama infinita de relaciones existenciales. Un manuscrito coral, mineral y biológico cargado de entrañable belleza.</p>   <p><strong>…</strong></p>   <p><strong>Datos:</strong></p>   <p>▪ Lugar: Vesper Tzu Galería</p>   <p>▪ Dirección: Av. Santa Cruz 1068, Miraflores. Lima – Perú</p>   <p>▪ Temporada: Hasta el 24 de junio de 2026</p>   <p>▪ Horario de visita: lunes a sábado, de 11:00 a.m. a 7:00 p.m.</p>   <p>▪ Ingreso: libre</p>   <p> </p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ Prensa y democracia: los 50 años de El País ]]>
                            </title>
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                            <![CDATA[ PASADO VIVO. La prensa cumple un rol muy importante, y repasar los orígenes de uno de sus medios más destacados nos permite pensar en qué tipo de prensa necesitamos y merecemos para el desarrollo de nuestra sociedad. En la medida en que el buen periodismo prevalezca, ya sea en España o en Perú, la democracia va a contar con un espacio que promueve el intercambio de ideas y la crítica responsable. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El buen periodismo fortalece la democracia]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>José Ragas</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 10:15:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Prensa y democracia: los 50 años de El País ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El País de España cumple medio siglo. Referente del periodismo, las letras y la política en español, este aniversario es una oportunidad no solo para celebrar la persistencia de este coloso, sino también para detenernos por un momento a pensar en la relación entre periodismo y democracia, especialmente en una doble coyuntura como la que atravesamos en nuestro país.</p>   <p>De un lado, están los medios locales que, en un tenso balotaje, disfrazan de objetividad comentarios nada tranquilizadores en favor de propuestas autoritarias. De otro, está la irrupción de la inteligencia artificial y el desafío que esto conlleva para los medios informativos. Mientras algunos son vendidos, otros despiden periodistas y otros más buscan acomodarse con el poder de turno o con el que esperan que gane. Con todo, la prensa cumple un rol muy importante, y repasar los orígenes de uno de sus medios más destacados nos permite pensar en qué tipo de prensa necesitamos y merecemos para el desarrollo de nuestra sociedad.</p>   <h2>El fin del franquismo</h2>   <p>En su más reciente libro, &#039;El periódico de la democracia&#039; (Random House), dedicado precisamente a la historia del diario, el escritor Javier Cercas no duda en señalar que no se puede entender la transición, ni tampoco la democracia española, sin El País. Muerto Franco, se produjo un interregno del cual pocos sabían qué podía resultar, y El País surgió en mayo de 1976 como una apuesta para navegar en esos años confusos. Si bien inicialmente se esperaba que fuese más cercano al conservadurismo, pronto fue desplazado por una línea más liberal e independiente.<br><br>Los primeros años del diario no fueron sencillos, como tampoco lo fue la transición a la democracia: la inestabilidad política, la crisis económica y los proyectos de retorno al régimen militar ponían en jaque a los españoles. Un momento decisivo fue el intento de golpe de Estado a inicios de 1981, cuando el teniente coronel Tejero Molina irrumpió en el Congreso y anunció el fin del experimento democrático. Como lo recuerda Cercas, El País se expresó claramente y repudió el golpe, al expresar su adhesión a la Constitución.</p>   <h2>“Una superstición nacional”</h2>   <p>La circunstancia temporal de aparecer luego de la muerte de Francisco Franco no bastaba para que El País se convirtiera en un referente de la transición. Como lo señala el mismo Cercas, hubo factores externos e internos que pudieron haber inclinado al diario hacia propuestas más autoritarias y que provocaron no pocas tensiones entre accionistas y redactores. Pero el factor central fue la autonomía y mantenerse fiel a sus principios, como ocurrió durante el fallido golpe de Estado de 1981.<br><br>Con el tiempo, el diario se convirtió en un elemento reconocible de la sociedad y la cultura españolas. De igual manera, se expandió no solo fuera de Madrid, con oficinas regionales, sino también con versiones semanales en el extranjero. Adquirir el diario en el kiosco más cercano, estar suscrito a él o simplemente llevarlo consigo marcaba la identidad de sus lectores. La visión cosmopolita del medio, con una tendencia hacia el europeísmo, contribuyó a dejar atrás el aislamiento de varias décadas impuesto por el franquismo.<br><br>Este impulso se tradujo en que muchos escritores y escritoras encontraran un espacio en El País. El mismo Cercas escribió crónicas para la edición catalana antes de hacerse conocido por &#039;Soldados de Salamina&#039;. Sin ir muy lejos, Mario Vargas Llosa escribió una columna regular bajo el nombre de &#039;Piedra de toque&#039;, que significó su retorno a la literatura luego de su aventura electoral. Por 33 años, el Nobel desarrolló una serie de temas hasta que su salud lo obligó a retirarse del diario en octubre de 2023.<br><br>El impulso del diario por apoyar la cultura en su expresión más amplia se tradujo en la aparición de diversas voces, algunas como columnistas y otras como entrevistadas. El suplemento Babelia fue vital en esta tarea, al no reducir la cultura solo a la literatura, sino también a las artes escénicas, el cine y la música. Mientras el periodismo cultural busca adaptarse a nuevos espacios, este diario sentó las bases para que esa actividad sea vista como central y no relegada a las últimas páginas.</p>   <h2>Del papel a la pantalla</h2>   <p>La introducción de internet en nuestras vidas diarias no fue ajena a las salas de redacción del diario, que vieron con cierta preocupación las nuevas reglas que imponía el ciberespacio. Los periódicos eran testigos de cómo la publicidad migraba de sus páginas a las nuevas redes sociales, mientras las nuevas generaciones consumían noticias por otros medios. Muchos diarios, sobre todo locales, no aguantaron la embestida y tuvieron que cerrar.<br><br>Otros, los más grandes, apostaron por reinventarse en el formato visual, la redacción web y el contenido multimedia. El País fue uno de ellos. Desde 1996 comenzó su conversión hacia un diario netamente digital, lo cual fue reforzado 20 años después. Sus ediciones impresas en las Américas dejaron de aparecer y el medio se concentró en los contenidos digitales, de modo que los lectores encontraran contenido importante por el cual pudieran costear la suscripción.<br><br>Desde entonces, El País ha mantenido presencia en los países de habla española y se adapta constantemente. Al combinar la lectoría en papel, la web y los suscriptores, los números parecen darle la razón. Así, estos primeros 50 años de El País lo encuentran en buen estado, y sus lectores han sabido agradecer esa preferencia al reafirmar su lugar privilegiado en el ecosistema informativo mundial.<br><br>En la medida en que el buen periodismo prevalezca, ya sea en España o en Perú, la democracia va a contar con un espacio que promueve el intercambio de ideas y la crítica responsable sobre las formas de gobierno y de sociedad que deben regirnos para nuestro bienestar.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El sur se seca mientras el norte se inunda ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/17/el-sur-se-seca-mientras-el-norte-se-inunda-editorial-1143862</link>
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                            <![CDATA[ El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación recuerda que el Perú tiene dos emergencias hídricas simultáneas que el Estado administra por separado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 07:24:25 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El sur se seca mientras el norte se inunda ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El 17 de junio, Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, encuentra al Perú en una situación que los datos confirman con claridad. Mientras el norte acumula caseríos aislados y ríos desbordados por las lluvias asociadas al Fenómeno El Niño, el sur enfrenta una emergencia opuesta. El Senamhi documentó retrasos significativos en la campaña agrícola 2025-2026 en Cusco, Puno, Arequipa, Apurímac, Ayacucho y Tacna, con cultivos que presentan síntomas de marchitez y siembras postergadas por la escasez de humedad. Un mismo fenómeno climático produce dos catástrofes simultáneas en extremos opuestos del territorio.</p>   <p>El impacto en la producción agrícola es concreto. En Cusco, apenas el 30% del recurso hídrico se distribuye de manera adecuada. En Puno, la quinua acumula pérdidas históricas en temporadas de déficit hídrico. El sector pecuario altoandino atraviesa también una crisis, con pastos escasos que amenazan los rebaños que sostienen la economía de las comunidades más remotas. En Arequipa, miles de hectáreas de olivo, papa y cebolla en la provincia de Caravelí acumulan riesgo de pérdida total.</p>   <p>El Perú es uno de los países con mayor disponibilidad de recursos hídricos per cápita del mundo, pero esa abundancia global contrasta con una distribución profundamente inequitativa. El agua está donde la gente no está, y la gente está donde el agua falta. La gestión hídrica peruana opera con lógica de emergencia: cuando llueve en exceso se construyen defensas ribereñas de apuro y, cuando hay sequía, se rehabilitan pozos de urgencia. Lo que el país aguarda es una política nacional del agua con inversión sostenida, protección de cuencas y sistemas de almacenamiento.</p>   <p>El gobierno que asuma en julio hereda las dos emergencias al mismo tiempo. Una Autoridad Nacional del Agua dotada de recursos y capacidad de planificación de largo plazo es la señal más concreta que puede dar en materia ambiental. Un país que gestiona bien su agua resiste mejor las sequías, amortigua mejor las inundaciones y protege mejor su producción agrícola. El cambio climático ya es una emergencia presente en el territorio peruano. La evidencia está en los dos extremos del mapa: el norte que se inunda y el sur que se seca, en el mismo momento, bajo el mismo gobierno.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Junio: ¿un mes para conmemorar a las familias peruanas o excluirlas? ]]>
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                            <![CDATA[ Con 85 votos a favor, el Congreso aprobó el proyecto de ley que declara junio como el Mes de la Vida y la Familia. Lamentablemente, esta norma hace referencia a un solo tipo de familia: la tradicional. A la vez, invisibiliza problemas críticos que se desarrollan, precisamente, dentro del seno familiar. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cynthia Cienfuegos</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 10:15:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Junio: ¿un mes para conmemorar a las familias peruanas o excluirlas? ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Sostener que en el Perú las familias se conforman por la estructura tradicional de mamá, papá e hijos no solo implica estar desconectado de la realidad, sino desconocer los múltiples problemas que los miembros del hogar enfrentan en el día a día. Primero, las familias peruanas son dinámicas y están en constante cambio. Asimismo, hay diversidad en la composición familiar, que trasciende el aspecto puramente biológico y natural. Y es necesario entender la situación de las familias dentro del contexto político, social y económico del país.</p>   <p>Hace unos días, con 85 votos a favor, el Congreso aprobó el proyecto de ley que declara junio como el Mes de la Vida y la Familia, una iniciativa impulsada por la congresista Milagros Jáuregui, de Renovación Popular. Lamentablemente, esta norma hace referencia a un solo tipo de familia: la tradicional y natural. En ningún párrafo del proyecto de ley se abordan otras dinámicas familiares presentes en nuestra realidad, como las familias monoparentales, las familias migrantes, las familias extendidas, las familias conformadas por personas del mismo sexo o las familias con un alto nivel de vulnerabilidad, donde la madre es una adolescente, por ejemplo. Pero, además, invisibiliza problemas críticos que se desarrollan, precisamente, dentro del seno familiar: en 2024, de las 154 víctimas de feminicidio en el Perú, 68 casos fueron perpetrados por el esposo, la pareja o el conviviente (INEI, 2025); y no olvidemos que muchos de los casos de violencia contra niñas, niños y adolescentes son cometidos en el entorno familiar.</p>   <p>También llama la atención que las preocupaciones planteadas en el proyecto de ley giran alrededor de la reducción de la población peruana y de la baja tasa de matrimonios en el país. Pese a que, al 2023, el 35,9% de los hogares peruanos tienen como jefa del hogar a una mujer (ENAHO), el proyecto de ley reduce a las mujeres a una estadística de natalidad y a su rol reproductivo.</p>   <p>Esta ley pudo ser una oportunidad para generar mayor conocimiento sobre los problemas y desafíos estructurales de las familias peruanas, y obtener insumos para diseñar mejores políticas públicas, así como generar diálogos entre sectores. Pero lo que acaba de aprobar el Congreso es solo una fecha simbólica, de acciones conmemorativas que responde, claramente, a una agenda política provida y excluyente.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una fractura engañosa ]]>
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                            <![CDATA[ La verdad es mucho más compleja: no es que todos los de un lado coincidan en sus convicciones ni tampoco los del otro. La clamorosa evidencia del mal menor -pero el mal al fin, nunca hay que olvidarlo- desbarata ese relato integrador. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Una fractura engañosa]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Jorge Bruce</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 10:10:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una fractura engañosa ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En estas elecciones se ha insistido en la existencia de un país dividido, fracturado, roto. Los resultados de la segunda vuelta, en donde el ganador —muy probablemente, la ganadora— lo hará por un puñado de votos, apuntalan esa narrativa. El espejismo que empaña esta imagen hasta desfigurarla es el de una comunidad atravesada por un abismo social que la escinde en dos partes. La verdad es mucho más compleja: no es que todos los de un lado coincidan en sus convicciones ni tampoco los del otro. <strong>Lo indudable es que quien gane lo hará aglutinando a la mitad del país, mientras que el perdedor lo hará con la otra.</strong></p>   <p>Sería absurdo pensar que esos dos bloques son monolíticos. La clamorosa evidencia del mal menor -pero el mal al fin, nunca hay que olvidarlo- desbarata ese relato integrador. Lo cierto es que ambos bloques son polimetálicos, para tomar una metáfora prestada de la minería. Hay de todo, como en botica. Gente democrática que optó por Fuerza Popular, asustada por los vínculos de Roberto Sánchez con Antauro Humala o el Movadef. Gente que votó con su bolsillo y se sintió más segura de sus bienes -grandes o pequeños- con la presidencia de Keiko Fujimori. Hay que abandonar la idea de que todos esos votantes de FP o JP son unos oportunistas.</p>   <p>No tengo una muestra como las de las encuestadoras, pero en mi consultorio he escuchado a personas decididamente democráticas que votaron por la opción más derechista por variados motivos. Desde los económicos hasta la presión de su entorno más cercano, laboral, amical o familiar. Existen, por supuesto, bolsones autoritarios que han elegido a Fuerza Popular convencidos de que es la única esperanza para derrotar a la delincuencia y los remanentes del terrorismo. Es inútil argumentar que, en la práctica, ya gobernaban: hasta el momento de escribir estas líneas continúan dando leyes procrimen, como esa que permite a los integrantes de la PNP y las FFAA ser juzgados por sus instituciones. Esa evidencia no les moverá un pelo a quienes han optado decididamente por el totalitarismo: parafraseando una vieja frase leninista -las vueltas que da la historia-: ¡Todo el poder para los Sóviets!</p>   <p>Y entre esas dos opciones extremas del mismo bloque, <strong>quienes votaron por FP bloqueando su mente y quienes lo hicieron con entusiasmo, hay una cantidad inconmensurable de personas con las motivaciones más diversas para hacerlo.</strong> No creo, como bien señaló Luis Jaime Cisneros en Hildebrandt en sus Trece, que esto se deba a la cobertura abrumadoramente mayoritaria de los medios de comunicación en favor de FP. Hace tiempo que esos medios han perdido la capacidad de influir en el voto que alguna vez tuvieron. Hoy un periodicazo puede ser más leve que un TikTokazo.</p>   <p>En el otro bloque sucede lo propio, mutatis mutandis. Están quienes ven en JP y Roberto Sánchez la única manera de evitar volver a caer en un régimen autoritario que controla todos los poderes del Estado y cuenta con el apoyo de los grandes medios económicos. Muchos de estos hubieran preferido a Rafael López Aliaga, pero Porky fue su propio Elmer Gruñón. Vale decir que se suicidó políticamente, víctima de su incapacidad para contener su discurso, tan violento como incoherente y falaz. Para muestra, un botón: aseguró que no aceptaría el cargo de senador y ahora no solo ha saltado sobre este, sino que incluso amenaza con volver a postular a la Alcaldía de Lima. Como él diría: Dios nos coja confesados.</p>   <p>Con el avance de la segunda vuelta, muchos comenzaron a verle a Sánchez virtudes que, cuando era compinche de Antauro o cuando votó varias de las leyes procrimen, no se notaban, por decir lo menos. <strong>Esta necesidad tan humana de racionalizar decisiones que poco tiempo atrás nos resultaban inaceptables hizo su trabajo.</strong> Al advertir lo peligroso que resulta que un grupo político ultraderechista controle instituciones como el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, la Defensoría del Pueblo o la Sunedu (agreguen las FFAA, la PNP, siguen firmas), no les quedó otro remedio que ver en Sánchez al paladín de la democracia que poco antes era considerado un riesgo para ella. Este es el lado perverso de la lógica del mal menor: fuerza la modificación de las convicciones con la finalidad de tener un Gobierno más fácil de controlar, uno de los derechos fundamentales de la ciudadanía.</p>   <p><strong>El punto es que ninguno de los dos bloques separados por la malhadada brecha o fractura es homogéneo. Por el contrario, la heterogeneidad es su sino fundamental.</strong> La tranquilidad con la que la candidata Fujimori se va de viaje con su hija, mientras que Sánchez sigue dando batalla para impugnar actas de votación, no deja casi lugar a dudas acerca de quién juramentará el 28 de julio. La suerte está echada. En años anteriores, el grito de ¡fraude! continuó hasta bien pasada esa fecha. Su calma de ahora, como diría Umberto Eco, hace sistema. Sabe que, a la cuarta oportunidad, logró vencer la maldición del panetón.</p>   <p>Lo cual está muy lejos de ser una bendición. Puede que sea un bálsamo para la herida narcisista de haber perdido en las tres oportunidades previas. <strong>Pero sus nuevos y enormes problemas no hacen sino comenzar.</strong> La lógica del chivo expiatorio perderá fuerza y magia. Ya no podrá decir que son los caviares quienes causan la delincuencia o los míseros servicios públicos. Ahora deberá asumir la gigantesca responsabilidad que la mitad del país le ha confiado. <strong>Ojalá entienda que tendrá que hacer política y pactar. No en balde, totalitario rima con solitario.</strong></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La agenda económica urgente ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/06/16/la-agenda-economica-urgente-editorial-731472</link>
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                            <![CDATA[ El Perú llega al cambio de mando con condiciones externas favorables, pero con una inversión privada que espera señales claras para decidir. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 07:44:02 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La agenda económica urgente ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Banco Mundial proyecta que la economía peruana crecerá 3.1% en 2026, ligeramente por debajo del 3.4% registrado en 2025, en un contexto externo excepcionalmente favorable. Los precios del cobre superan los US$5 por libra y el oro cotiza por encima de los US$4.000 por onza, lo que sitúa los términos de intercambio del país en sus niveles más altos en 75 años. Convertir ese viento a favor en mayor dinamismo interno es el primer desafío que el nuevo gobierno tendrá que resolver.</p>   <p>La inversión privada explica buena parte de esa brecha. Creció a doble dígito en 2025, pero el IPE proyecta una desaceleración al 3.2% en 2026, directamente asociada a la incertidumbre del ciclo electoral. Los inversionistas privados postergaron decisiones durante los meses previos a la segunda vuelta, acumulando proyectos y recursos a la espera de señales claras sobre el rumbo del país. El nuevo gobierno tiene en esas semanas iniciales una ventana real para destrabar esa inversión con mensajes concretos sobre estabilidad y política económica.</p>   <p>Los riesgos son precisos. El Fenómeno El Niño, en plena fase de intensificación, opera como un choque de oferta sobre sectores clave. El BBVA Research identificó el Niño Costero como factor de presión a la baja sobre el PBI y al alza sobre la inflación en 2026. La pesca ve a la anchoveta alejarse hacia aguas más profundas y la agricultura norteña acumula pérdidas de cultivos que ya afectan la cadena alimentaria. A eso se suma la informalidad laboral, que mantiene a millones de peruanos al margen del circuito productivo formal y frena la transmisión del crecimiento hacia los hogares más vulnerables.</p>   <p>El margen para actuar existe. Los inversionistas internacionales ya establecidos en el Perú continúan apostando por el país y las utilidades reinvertidas representan más del 85% de la inversión extranjera directa, lo que refleja una confianza persistente. La inflación está bajo control y el contexto externo seguirá siendo favorable. Lo que el país necesita del nuevo gobierno es precisión en las señales al sector privado, claridad en la política fiscal y una estrategia de empleo que alcance la formalización real. Las condiciones para crecer más están sobre la mesa.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El rinoceronte llega a Madrid, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ Cuando Garcilaso de la Vega llegó a España para reclamar mercedes por los servicios militares de su padre y la restitución patrimonial de su madre, el cronista quedó también sorprendido por la imagen, esculpida en piedra, de un extraño animal proveniente de la India. ¿Qué impresiones produjo en él? ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Garcilaso de la Vega. Imagen: Historia peruana.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 06:00:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El mar se acabó y comenzó el <strong>Viejo Mundo</strong>. En el barco llegaba a Lisboa <strong>Gómez Suarez de Figueroa</strong>, quien después sería conocido como <strong>Garcilaso de la Vega.</strong></p>   <p>Esta era la primera etapa del viaje que emprendía nuestro compatriota, cuyo objetivo era ver al rey de España y solicitarle que reconociera los servicios prestados a la Corona en el Perú por su fallecido padre Sebastián Garcilaso de la Vega y Vargas.</p>   <p>Nos lo contó con pelos y señales, y como si hubiese estado ahí presente, <strong>José Antonio Mazzotti</strong>, quien era el organizador de un congreso sobre el Inca que se celebraría en Sevilla, en septiembre del 2008.</p>   <p>Fallecido hace dos años, Mazzotti, el mayor de los investigadores sobre el tema y también mi fraternal amigo, me propuso hacer un libro sobre el evento. Obviamente acepté y publicamos <em>Garcilasismo creativo y crítico: nueva antología</em> (Axiara Editions). De ese libro, y de mi mala memoria, provienen estos recuerdos.</p>   <p>Al llegar a la capital del imperio portugués, lo primero que se dibujó en el aire fue la deslumbradora torre de Belém.</p>   <p>Lo que primero llamó la atención de Garcilaso fue un rinoceronte de piedra. No tenía conocimiento de que existiera esa raza animal. Gualterio Palacios, su amigo y acompañante, le explicó que el primer ejemplar había llegado de la India.</p>   <p>-Nuestros colonos se lo enviaron al rey.</p>   <p>Elefantes había ya en Lisboa, pero <strong>el rinoceronte</strong> era una bestia inimaginable. Viajeros de uno y otro país iban exclusivamente a visitarlo, y su fama llegó hasta el propio papa León X, quien expresó su deseo de conocerlo.</p>   <p>-El rey, con gran pesar de su parte, embarcó a su querido rinoceronte en una travesía hacia Roma. Lamentablemente, una tempestad hundió el barco y mató a toda su tripulación. El cadáver del rinoceronte fue rescatado y, en su homenaje, Manuel I mandó cincelar una bestia de piedra en el baluarte.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/06/16/6a2ab80e2766a31b1f0350e0.jpg" alt="Garcilaso de la Vega. Imagen: Historia peruana." width="1250" height="735"/><figcaption>Garcilaso de la Vega. Imagen: Historia peruana.</figcaption>   <p>Después de tocarlo y olerlo, Gómez Suárez se puso delante de él y le preguntó al capitán Palacios:</p>   <p>-¿Me parezco a él? ¿Soy yo también un rinoceronte?</p>   <p>Se refería al escaso conocimiento que había en Europa acerca de los hombres que habitaban América.</p>   <p>Según la imaginación popular, algunos de ellos tenían cabeza de perro y ladraban en vez de hablar.</p>   <p>En América caminaban hombres con un ojo en la frente y otros marchaban con cascos de caballo. Los había sin nariz, de cara plana, sin boca, y eran dueños de un orificio por el cual respiraban, bebían y comían.</p>   <p>Quienes no habían salido de la península preguntaban a los viajeros si se habían encontrado con hombres de una sola pierna que saltaban con la agilidad de los conejos o con sujetos de pies invertidos a quienes no importaba adónde iban sino de dónde venían.</p>   <p>De acuerdo con ellos, pululaban en ese otro mundo personas que veían mejor de noche que de día, y hombres de pelo blanco en la juventud y negro en la vejez, quienes aprovechaban la sabiduría de la edad para emprender aventuras amorosas.</p>   <p>No hablar el mismo idioma de los colonizadores ni darle el mismo nombre a la divinidad revelaba, por un lado, carencia del lenguaje y, por otro, escasez de Dios, y, por eso, tales hombres no podían ser dueños de nada y habitaban sus tierras sin derecho alguno. Ese razonamiento hizo fácil al papa Alejandro VI firmar la bula en que entregaba esas tierras -supuestamente sin dueño- a los reinos de España y Portugal.</p>   <p>Había tenido que pasar medio siglo desde la llegada de Colón para que, en 1537, la bula papal de Pablo III declarara que los indios americanos eran hombres verdaderos, racionales y dotados de alma.</p>   <p>Sin embargo, la declaración del papa no era conocida por todos.</p>   <p>-Capitán, en Cusco, mi tierra, cuando nacía un mestizo, la comadrona le contaba los dedos de los pies por temor de que hubieran nacido con once, doce o más.</p>   <p>-Y usted, Garcilaso, ¿cuántos dedos tiene?</p>   <p>-Es posible que me tomen por un rinoceronte.</p>   <p>El Inca, que por entonces tenía veintidós años, llegó después a Madrid, pero no consiguió lo que buscaba.</p>   <p>Por fin, el licenciado Lope García de Castro, presidente del Consejo de Indias, le espetó en su cara que su padre era un traidor.</p>   <p>Felipe II no lo recibió. Acaso, el primer mestizo de América, el futuro autor de los <em><strong>Comentarios Reales de los Incas</strong></em> -y uno de los tres escritores más importantes de su siglo, junto con <strong>Cervantes</strong> y <strong>Shakespeare</strong>-, se quedó pensando: “Sí, tal vez soy un rinoceronte”.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La misma historia de siempre ]]>
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                            <![CDATA[ El nuevo gobierno no partirá bajo el supuesto de tener un Estado fuerte; todo lo contrario: tenemos un Estado ineficiente y débil. La decisión que se tome en el contexto actual difiere de la de hace tres décadas, por más que se quiera remontar ese recuerdo en la oferta electoral. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marianella Ledesma</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 23:50:24 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong><span style="color:rgb(34, 34, 34)">Marianella Ledesma Narváez</span></strong><span style="color:rgb(34, 34, 34)"> - Expresidenta del Tribunal Constitucional</span></p>   <p>¡Otra vez se repite la historia! Grupos políticos que no tienen una alta preferencia electoral son finalistas en la competencia por la administración del Estado. Digo esto porque, en las elecciones presidenciales del 2021, Pedro Castillo obtuvo el 19% frente al 12% de Keiko Fujimori; hoy, en 2026, Roberto Sánchez logra el 12% de la votación nacional y Keiko Fujimori, el 17%; dicho en otras palabras, la candidata Fujimori de hoy es el Castillo del 2021.<br><br>¿Qué implica esto? La administración del país se viene entregando a personas que no encarnan una representación ciudadana significativa. En el Perú tenemos 27 millones de electores. Me pregunto: ¿qué representan los 2 millones de votos que obtuvo Sánchez sobre los 27 millones de electores? ¿Qué representan los 2 millones 800 votos que obtuvo Fujimori sobre el universo de los 27 millones? <strong>Definitivamente, ambos tienen un grado mínimo de aceptación electoral, que se reproduce incluso desde las elecciones del 2021</strong>; sin embargo, uno de estos dos candidatos, Fujimori o Sánchez, se disputará la administración del Estado.<br><br>No se trata de candidatos que tienen una amplia aceptación en el electorado; todo lo contrario: su aceptación es bastante reducida, pero las actuales reglas electorales habilitan que votaciones débiles permitan pasar a la segunda fase y competir como gigantes por la administración del Estado. <strong>Este sistema debe ser reformado para no crear ídolos de barro y para que el ejercicio de la presidencia de la República sea una real expresión de la voluntad ciudadana.</strong><br><br>Se anuncia entre los dos finalistas de la segunda vuelta que hay un empate técnico; cada grupo tiene un 50% de preferencia, en el que concurren otras variables en la apreciación del elector. El candidato que gane gobernará con un 50% de electores contrarios a su oferta electoral. Su electorado real es el que obtuvo en primera vuelta, y ello va a tener incidencia directa sobre la legitimidad de su ejercicio, a pesar de ser el ganador.</p>   <h2>El resultado de la elección</h2>   <p>Como apreciamos, estamos ante un diseño de elección popular calculadamente diseñado, pero ¿cómo se utilizará el poder? En el caso del fujimorismo, dejará de gobernar detrás del trono y lo asumirá con el rostro descubierto. Una cosa es gobernar detrás de operadores y otra colocarse en la vitrina de la exposición social. Desde el lado de Sánchez, debo señalar que el sombrero que porta como emblema no es Castillo, sino el compromiso con las reivindicaciones sociales del interior del país, al que el crecimiento económico no le ha impactado en su desarrollo.<br><br><strong>Se aprecia en estas elecciones, una vez más, un país fracturado y la persistencia de una discriminación ancestral que solo reconoce como ciudadanos a determinadas personas</strong>, más allá de lo que formalmente se diga: que todos somos iguales ante la ley. A todo ello hay que agregar que se ha utilizado la ideología como una marca política, pero su acción política no ha respondido a esa proclama ideológica, como sucedió en el caso del partido político Perú Libre, que terminó cogobernando desde el Congreso con el fujimorismo.<br><br>No se trata de cambiar un gobierno, sino de cambiar un orden político, un modelo político que no implique seguir manteniendo más de lo mismo. <strong>El poder hace daño, genera empacho y desequilibrio. Tener tanto poder es nocivo para quien lo tiene y no sabe administrarlo; termina generando su propia autodestrucción.</strong> En caso de que el fujimorismo llegue al poder, no me llamaría la atención que se apruebe una ley que permita la reelección presidencial. Total, no faltarán abogados que quieran interpretar una norma de la Constitución para decir lo que claramente no dice el texto constitucional. Para ello tenemos un Tribunal Constitucional que se apresurará a decir que ello es perfectamente válido, como ya lo ha dicho en otros casos, en los que se ha validado reformar la Constitución a través de una ley ordinaria.<br><br><strong>Estas elecciones no pueden dejar de ser miradas desde la geopolítica, pues también van a tener un impacto en la política interna del país, como sucede en otros países de la región.</strong> Las órdenes de compra, ya no solo de armamentos, sino de otros bienes, ya no requerirán que provengan del vocero del Congreso, como sucedió con la compra de los aviones, sino que el propio Ejecutivo tendrá voz propia para ello. No se trata de ideologías, sino de intereses empresariales que sostienen la campaña electoral y, en ello, ninguna de las opciones está fuera del capitalismo, que permite diversas variantes, desde un Estado social hasta modelos ultraliberales.</p>   <h2>Billetera mata galán</h2>   <p>A todo ello se suman los medios de comunicación, que hacen su labor no con una lógica informativa, sino de adoctrinamiento del mensaje que quieren internalizar en la opinión pública. Intentan ser neutros, pero no hay puntos de vista diferentes; solo hay una sola voz con distintos voceros, y esto se verá gratificado desde el Ejecutivo, que tiene la billetera para colocar la publicidad estatal en prensa, siempre y cuando se alinee con el gobierno de turno.</p>   <p>En este extremo, es importante recordar el informe del monitoreo de los medios de comunicación realizado por la MOE-Unión Europea. Reveló que la cobertura de los medios privados fue sistemáticamente negativa contra Roberto Sánchez y Juntos por el Perú, con un discurso hostil y discriminatorio. Frente a este informe, hay que recordar que estamos ante un movimiento provinciano no integrado, que aspira a administrar el país. Por ello, las élites políticas desde el principio expresaron su racismo y elitismo, a lo que se suma la situación obscena de los medios de comunicación, como refiere el informe de la UE.<br><br><strong>El ejercicio del poder en el modelo del Estado constitucional ha sido alterado para debilitar el presidencialismo; </strong>hoy, quien ocupe ese cargo tendrá que moverse bajo un escenario en el que exista mayoría en el Congreso. No estamos ante el caso de un Ejecutivo débil, como sucedió con los últimos presidentes; esto posiblemente lleve a cambiar normas que permitan mayor margen de acción y, para ello, requiere el apoyo del Congreso.<br><br><strong>El nuevo gobierno no partirá bajo el supuesto de tener un Estado fuerte; todo lo contrario: tenemos un Estado ineficiente y débil</strong>. No confundamos esta ausencia de Estado fuerte con un Estado autoritario; será, tal vez, un Estado policial o militar, pero no fuerte en el sentido de una administración social integradora que llegue a todos los ciudadanos, que es, al final, el reto por construir.<br><br>No estamos en la década del 90, cuando salíamos de una crisis económica con hiperinflación; tampoco bajo el escenario de un país quebrado que ha perdido la guerra. Ese no es el panorama; por tanto, la decisión que se tome en el contexto actual difiere de la de hace tres décadas, por más que se quiera remontar ese recuerdo en la oferta electoral.<br><br>Por otro lado, en materia de derechos fundamentales, el espacio privilegiado para afirmar el camino democratizador estará fuera de la institucionalidad estatal, y desde ahí se podría construir la nueva agenda política integradora. Como señaló Hannah Arendt, la libertad no es algo que se tiene de manera individual, es algo que se crea “colectivamente”, cuando se actúa con otros para transformar el mundo que se comparte, y esa es la tarea de la nueva clase política.</p> ]]></content:encoded>
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