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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Thu, 30 Apr 2026 01:28:06 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ Películas y series que reflejan la tenacidad no solo de los hombres de leyes, sino igualmente de personas ajenas a ellas, que comparten un fin común: luchar contra la corrupción y el abuso. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Erin Brockovich. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 30 Apr 2026 01:28:06 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Los abogados van al cine, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Julia Roberts</strong> y <strong>Erin Brockovich</strong>, ¿quién es quién? La primera es una actriz. La segunda es una asistente de un bufete de abogados. Ambas son mujeres extraordinarias.</p>   <p>Julia ganó el <strong>Oscar</strong> con una película sobre Erin.</p>   <p>Por su parte, aunque no completó su educación universitaria, Erin (nacida en 1960, en Kansas) ganó en la vida real un juicio contra una de las más poderosas empresas norteamericanas y se convirtió en la heroína y el símbolo de los hogares más pobres de ese país.</p>   <p>Pacific Gas &amp; Electric (PG&amp;E) había contaminado una zona con una sustancia tóxica llamada Cromo 6. Al usar el agua natural, los consumidores contrajeron problemas de salud como el asma, la tos crónica y la bronquitis, así como erupciones cutáneas, dolores articulares, hemorragias, y se pronosticaban enfermedades más graves todavía.</p>   <p>Erin, una mujer divorciada, con dos hijos y con muy escasos recursos, había acudido a un estudio de abogados para solicitar apoyo en un caso legal. Entristecidos por su condición económica, los abogados le dieron trabajo como asistente. Sin embargo, ella hizo mucho más.</p>   <p>Sin más recursos que un viejo Ford, la asistente legal visitó a centenares de familias de la zona y enfrentó las posibles represalias de la gran empresa.</p>   <p>Sin embargo, obtuvo las pruebas que necesitaba y con ellas se ganó el juicio. La PG&amp;E pagó 334 millones de dólares distribuidos entre las personas que habían sufrido algún problema médico, pero lo más importante fue demostrar que David puede vencer a Goliat.</p>   <p>Además, con esta película y con <em>Una acción civil</em>, entre otras, el cine plasmó como una voz de orden para el nuevo siglo la lucha frontal contra la contaminación ambiental y otros abusos de los dueños del mundo.</p>   <p>Hace un mes concurrí a las elecciones en el Colegio de Abogados de Lima e hice una breve encuesta: <em><strong>La ley de los audaces</strong></em>, según la mayoría, es la mejor serie de abogados que se ve actualmente en nuestra televisión. <em><strong>El abogado del Lincoln</strong></em>, en la que un hombre de leyes trabaja en su propio carro, es la otra, y ya llegó a la cuarta temporada.</p>   <p>Entre las más antiguas, los entrevistados citaron <em>Matar a un ruiseñor</em>, un valiente llamado a la justicia y <em><strong>Philadelphia</strong></em>, un hito en la batalla contra la discriminación.</p>   <p>Como se ve, todas esas películas y series están orientadas hacia estimular la lucha contra el abuso de los poderosos. Sin embargo, también hay algunas producciones sosas que dejan una idea no muy exacta acerca de los abogados norteamericanos.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/29/69ea6719ab6c6921090f342a.jpg" alt="Erin Brockovich. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>Erin Brockovich. Foto: AFP.</figcaption>   <p>Hace algún tiempo, <em>Perry Mason</em> y, después, Jack McCoy, de <em>Law and Order</em>, han mostrado al mundo la cara de lo que supuestamente es el abogado norteamericano: inteligente, ágil, valiente, irónico, veloz para adelantarse a sus adversarios e histriónico para impresionar al jurado.</p>   <p> </p>   <p><strong>Abogados en el bar</strong></p>   <p>Sin embargo, Perry y Jack solamente existen en la TV. La verdadera imagen de muchos letrados de ese país parece ser otra. Un boletín del Bar Association Lawyers (Colegio de Abogados) de Massachusetts contiene algunas preguntas y diálogos sostenidos en audiencias que servirán para que ustedes mismos se hagan una idea.</p>   <p>Abogado: Doctor, antes de que usted hiciera la autopsia, ¿tomó el pulso?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Le tomó la presión?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Chequeó usted la respiración?</p>   <p>-No.</p>   <p>-Entonces, ¿es posible que el paciente aún estuviera vivo al inicio de la autopsia?</p>   <p>-No.</p>   <p>-¿Cómo puede estar seguro, doctor?</p>   <p>-Porque el cerebro estaba en una jarra, a unos metros de allí.</p>   <p>-No obstante, ¿podría haber estado vivo todavía el hombre?</p>   <p>-Sí. Es posible que estuviera vivo, y practicando la abogacía en una corte.</p>   <p>Preguntas sagaces:</p>   <p>-¿Estaba usted presente cuando le tomaron esta foto?</p>   <p>-¿A qué distancia, uno de otro, estaban los carros en el momento del choque?</p>   <p>-¿Usted estuvo allí hasta el momento en que usted salió?</p>   <p>-Entonces, ¿cuántas veces ha cometido usted suicidio?</p>   <p>Y más diálogos:</p>   <p>-Doctor, ¿cuántas autopsias de personas muertas ha hecho usted?</p>   <p>-Todas las autopsias las hago sobre personas muertas.</p>   <p>-¿Se dio cuenta de la hora en que usted examinaba el cuerpo?</p>   <p>-Sí. La autopsia comenzó a las 8.30.</p>   <p>-¿Y el Sr. Kensington estaba muerto en ese momento?</p>   <p>-No. Estaba sentado en un sillón y se preguntaba por qué estaba yo haciéndole una autopsia.</p>   <p>Y, por fin:</p>   <p>-¿Cómo terminó su primer matrimonio?</p>   <p>-Por muerte.</p>   <p>-¿Por la muerte de quién?</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Escuchar más, etiquetar menos: la deuda del país con sus adolescencias, por Misión Educación ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/29/escuchar-mas-etiquetar-menos-la-deuda-del-pais-con-sus-adolescencias-por-mision-educacion-hnews-2761728</link>
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                            <![CDATA[ Las cifras de ansiedad y depresión en adolescentes en Perú aumentan, evidenciando una crisis estructural que trasciende la pandemia, según Nani Pease, docente de PUCP. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El 13 de enero, Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, Perú reporta un aumento del 15% en casos de depresión moderada y grave en 2025, alcanzando 12.718 registros según el Minsa.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Misión Educación</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 29 Apr 2026 15:18:28 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Escuchar más, etiquetar menos: la deuda del país con sus adolescencias, por Misión Educación ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>Colabora Nani Pease, profesora de la PUCP y coordinadora de &#039;Ser adolescente en el Perú&#039;</strong></em></p>   <p>Nos preocupan las adolescencias. Las cifras de ansiedad y depresión aumentan, al igual que los casos de ideación y suicidio. Se señala a la pandemia como causa, pero el deterioro venía de antes. No es una crisis coyuntural: es el resultado de una deuda estructural.</p>   <p>Desde el proyecto <em>&#039;Ser adolescente en el Perú&#039;</em>, venimos observando desde 2019 qué sostiene su bienestar. Dos factores son claros: vínculos cercanos con familia y pares, y la posibilidad real de construir un proyecto de vida que permita salir adelante. Hoy, ambos están en riesgo.</p>   <p>El panorama es complejo. La mayoría no recibe acompañamiento escolar para diseñar trayectorias viables. Egresan de la secundaria con la idea de que el esfuerzo basta, aunque las condiciones materiales lo desmientan. Las familias, atravesadas por urgencias económicas, disponen de poco tiempo para acompañar. El Estado aparece difuso, asociado más a corrupción que a oportunidad. Y el acceso a la educación superior es, para muchos, simplemente inaccesible.</p>   <p>En ese escenario, las y los adolescentes quedan solos frente a sus aspiraciones. Cuando estas no se concretan, ¿sobre quién recae la frustración? Paradójicamente, la familia —principal fuente de bienestar— también es espacio de carencia: hay afecto, pero poco tiempo. Y los pocos momentos de conversación se vuelven un recurso escaso y profundamente valioso.</p>   <p>A esto se suma una narrativa adulta que insiste en reducir la adolescencia a problema, riesgo o etapa a &quot;superar&quot;. Se les exige opinión política, pero se les niegan espacios reales de participación; no deciden en la escuela, no son escuchados en la familia, no son considerados en las políticas públicas.</p>   <p>Por eso, poner a las adolescencias en la agenda electoral no puede ser un gesto simbólico. Es una obligación política. Implica reconocerlas como actores sociales, garantizar espacios de participación efectiva, fortalecer la escuela como lugar de orientación y proyecto de vida.</p>   <p>Escuchar más y etiquetar menos no es solo una consigna: es un cambio de enfoque. Significa dejar de responsabilizar individualmente a las adolescencias por aquello que, como sociedad, aún no hemos sido capaces de garantizar.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Becas para correr la carrera de la vida, por Las Tejedoras ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/29/becas-para-correr-la-carrera-de-la-vida-por-las-tejedoras-hnews-2135502</link>
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                            <![CDATA[ La falta de financiamiento para estas becas es un obstáculo para el desarrollo económico y social, especialmente en zonas vulnerables, al dejar sin oportunidades a jóvenes talentosos con escasos recursos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Un total de 16.148 estudiantes han sido preseleccionados para Beca 18-2026, los cuales pueden postular a 5.184 becas integrales, según Pronabec .]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 29 Apr 2026 15:15:23 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Becas para correr la carrera de la vida, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong><span style="color:black">Janeyri Boyer Carrera, PhD. Docente asociada de la PUCP. Expresidenta de Servir.</span></strong></em></p>   <p><span style="color:black">Luego de un riguroso proceso de selección, 20.000 jóvenes y más de 300 profesionales fueron, respectivamente, galardonados con Beca 18 y Beca Bicentenario. Sin embargo, Pronabec les informó que no había dinero. Las autoridades no presupuestaron la cobertura de estas becas para 2026.</span></p>   <p><span style="color:black">Las becas son un tipo de subvención (disposición dineraria) a través de la cual el Estado usa el poder del gasto público y el necesario control (focalización, monitoreo y fiscalización de la ejecución) para potenciar el talento joven, sin que esta técnica de fomento del bienestar tenga un uso clientelista o fraudulento.</span></p>   <p><span style="color:black">¿Por qué esto importa en un país como el nuestro? La educación pública de calidad y las subvenciones para estudios universitarios (Beca 18) y de posgrado (Beca Bicentenario) son el puente entre la pobreza y el desarrollo económico, entre pésimos servicios estatales y un país con oportunidades para todas las personas. Además, en la era de la información y de retos globales como el cambio climático, es indispensable que el Estado invierta en conocimiento y cuente con profesionales competitivos (echemos un vistazo a cuánto del PBI de los países de la OCDE se destina a este fin).</span></p>   <p><span style="color:black">¿Es deber del Estado otorgar becas? No. Sin embargo, es más costoso no hacerlo. Pierde talento joven que carece de recursos económicos y lo condena a la exclusión junto con sus familias. Desperdicia posibilidades de desarrollo económico y social en el territorio, especialmente en zonas alejadas de las capitales de provincia. No obstante, todo esto, hemos sido testigos del desfinanciamiento de ambas becas, a pesar de que ya había ganadores con expedientes impresionantes. Jugar con las expectativas de quienes menos tienen es un cruel acto de desprecio.</span></p>   <p><span style="color:black">Ahora bien, ¿cuál tendría que ser el retorno por semejante inversión que sale de nuestros bolsillos? Corresponde financiarlas con los incentivos correctos, como compromisos de servicio al país, conectando las becas con una política seria de atracción y retención de talento: (i) prácticas profesionales o acceso a los primeros niveles de la carrera pública; (ii) financiamiento de especialidades vinculadas con la innovación, prioridades de Estado o desafíos globales; (iii) pasantías con mentorías en ministerios y gobiernos regionales y locales; (iv) voluntariado sostenido en programas sociales. En suma, que los jóvenes vuelvan con una oportunidad de servir al país. Así, también, las entidades públicas tendrían la posibilidad de renovar progresivamente sus cuadros y la ciudadanía, la esperanza de mejores servicios. Todos ganamos.</span></p>   <p><span style="color:black">Entonces, no se trata de recursos escasos ni de lanzar dinero al agua. Se trata de cuáles son las prioridades estatales que se revelan con las decisiones de gasto. ¿Por qué elegimos aviones de US$3.500 millones sobre nuestros jóvenes si no estamos en guerra? Se trata de voluntad política. Voluntad real de dar la pelea por aplanar la cancha, para que todas las personas podamos correr, en igualdad de condiciones, la misma carrera de la vida.</span></p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
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                                <![CDATA[ Perú: Modelo para armar, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/29/peru-modelo-para-armar-por-cesar-azabache-caracciolo-hnews-1615648</link>
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                            <![CDATA[ "&nbsp;La cuestión más difícil a discutir es la suerte de la actual Junta Nacional de Justicia. Demasiados pasivos acumulados en tan poco tiempo en funciones" ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>César Azabache</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 29 Apr 2026 14:39:16 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Perú: Modelo para armar, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Primera conclusión: en contra de los justificados temores que generó el diseño de las elecciones, el exceso de candidaturas no canibalizó la representación. Ocurre en todos los mercados, también en el mercado político: la demanda se organiza conforme a su propia mecánica interna. Quizá el problema real es que apenas estamos aprendiendo a leer esa demanda.</p>   <p>Sin una interferencia tan grande como la que representó la pandemia en las elecciones del 2020 y en las del 2021, volvimos a un sistema de tres bandas definidas sobre cinco organizaciones políticas. La excepción, Obras, es una franquicia prácticamente nueva. Alcanzó representación porque la burbuja formada por la candidatura de Ricardo Belmont se levantó tarde y no llegó a pincharse del todo. Con algunos días más de campaña abierta, quizá habría terminado dentro del pelotón de los que no pasaron la valla.</p>   <p>La distorsión, sin embargo, es solo circunstancial. La clave que confirma esta primera conclusión proviene de la desaparición —ojalá definitiva— de las otras franquicias, las que poblaron el Congreso que cesa en julio de este año.</p>   <p>La segunda conclusión es más compleja: hay un factor nuevo en la escena. Uno cuyo peso político no hemos anticipado a tiempo. Las elecciones se han producido en un contexto marcado por el enorme incremento del peso relativo de la economía de metales de origen incierto en nuestro país. Oro, especialmente. No perder de vista que el valor total del oro de origen incierto exportado en el 2025 ha llegado muy cerca del total del oro de origen formal exportado el mismo año.</p>   <p>Cuando los actores de una economía alcanzan estas dimensiones, se diferencian en función de la posición que ocupan en el mercado. Pero, además, formalizan sus necesidades políticas en demandas específicas que necesitan canalizarse. Es el momento en que concentran sus preferencias. El resultado realinea el sistema de representación, que en una sociedad abierta no tiene cómo resistirse a su crecimiento diferenciado.</p>   <p>En estas elecciones, la economía del oro de origen incierto se ha mostrado dividida en dos subsectores: uno está formado por quienes concentran los mayores niveles de ganancia que se generan aquí: los acopiadores, los dueños de plantas de beneficio y los exportadores. Este sector parece haber concentrado su apuesta en una candidatura, la de López Aliaga.</p>   <p>Al frente están los mineros que manejan operaciones asentadas en el campo. Estos mineros extraen metal de lugares ocupados físicamente, zonas sobre las que no tienen más derechos formales que las excepciones que les otorga el Reinfo. Usan procedimientos no supervisados ambientalmente y tienen poco acceso propio a plantas sofisticadas de beneficio. Son, en los hechos, proveedores del primer segmento.</p>   <p>Este segundo sector parece haber optado preferentemente por Sánchez.</p>   <p>El ascenso de estos dos actores cambia la agenda política. El primero, el que acumula los mayores márgenes de ganancia, parece interesado en lograr que el Estado compre más oro. La vía: cambiar el patrón de reservas internacionales del país del dólar a ese metal. La opción no es absurda. Como tendencia, este cambio ya se registra en la economía internacional. Pero el riesgo está en las formas. El patrón de reservas internacionales del país es un asunto en extremo sensible. La posibilidad de cambiarlo debería discutirse en un ambiente equilibrado, uno que parta del más absoluto respeto a la autonomía institucional del BCR. Aquí debe frenarse a tiempo toda tentación de forzar las cosas. Y, en nuestro medio, esas tentaciones están a la vista.</p>   <p>Al otro lado de la vereda, los mineros de campo parecen orientados a demandar que el Reinfo se convierta en un sistema de permisos extractivos permanentes. Para lograrlo, parecen interesados en reducir las protecciones legales con que ahora cuentan las concesiones mineras ya establecidas, especialmente las no explotadas de manera directa. Esta es una demanda basada en ocupaciones físicas no formalizadas. Ese ya es un punto de partida complejo para abrir el debate. Pero, además, aquí no se ha registrado una separación clara entre este sector de la economía y aquel otro que no tiene reparos en invadir zonas que deberían mantenerse protegidas por razones ambientales o comunitarias. Aquí la diferenciación, particularmente importante cuando se trata de alejarse de patrones violentos, debe convertirse en una condición mínima para abrir el debate.</p>   <p>Queda por revisarse una tercera conclusión. El Congreso que cesa en julio deja en el sistema una serie de enclaves capturados por la mayoría, que usó sus competencias para elegir autoridades constitucionales. Entre ellos hay dos que, por la caída de las franquicias, han quedado sin soporte político: Sunedu y la Defensoría del Pueblo. Ninguno de ellos tiene por qué mantenerse secuestrado en el periodo político que se abre en julio. Los beneficiarios directos del desmontaje de ambas entidades, APP, Podemos y Perú Libre, han salido de la escena. Y los encargados de ambas entidades han dejado en evidencia la facilidad con que han mezclado sus competencias con decisiones entregadas al juego directo de intereses privados. Tocará al siguiente Parlamento discutir las consecuencias prácticas de estas decisiones.</p>   <p>La cuestión más difícil de discutir es la suerte de la actual Junta Nacional de Justicia. Demasiados pasivos acumulados en tan poco tiempo en funciones. Un sistema institucional que surge dividido en bloques necesita espacios de mediación que le permitan resolver controversias en un ambiente libre de interferencias gruesas como las que crea la actual Junta. Su permanencia o su reemplazo debe entrar en la agenda de un Parlamento que no tiene por qué arrastrar las fallas de origen que provienen de un Congreso que se va, que cesa en la siguiente esquina.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una más del pacto corrupto ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/28/una-mas-del-pacto-corrupto-339864</link>
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                            <![CDATA[ Congreso saliente sigue blindando a su principal operadora, Dina Boluarte. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 29 Apr 2026 04:25:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una más del pacto corrupto ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El archivo de las denuncias constitucionales contra la presidenta Dina Boluarte suma un nuevo capítulo al engranaje de protección política que ha marcado la relación entre el Ejecutivo y el Congreso durante el último quinquenio. La decisión expresa, una vez más, la continuidad de una maquinaria parlamentaria dedicada al blindaje, al reparto de cuotas de poder y a la administración de impunidad.</p>   <p>La Subcomisión de Acusaciones Constitucionales ratifica con esta actuación su papel dentro de ese engranaje. El archivo de denuncias se convierte, una vez más, en herramienta de preservación política. Con total desparpajo un expediente carente de sentido jurídico serio y diligente refuerza una práctica donde la correlación de fuerzas antidemocráticas defi ne el destino de acusaciones que merecen definición meramente judicial.</p>   <p>Sin embargo, este episodio también contiene una señal de otro signo: la respuesta ciudadana ya llegó a las urnas. El resultado electoral, con la salida de más del 70% de los actuales legisladores, representa un mensaje de sanción política frente a cinco años de blindajes, alianzas de conveniencia y uso instrumental de las instituciones.</p>   <p>Ese resultado constituye un mérito de la ciudadanía peruana. Millones de electores utilizaron el voto como herramienta de corrección democrática y marcaron distancia frente a un Congreso que convirtió la representación en plataforma de protección mutua. Allí emerge una afirmación que es poderosa: cuando las instituciones se encapsulan en sus propios intereses, la ciudadanía conserva la capacidad de reordenar el escenario político.</p>   <p>Por eso, este Congreso ya saliente actúa hoy bajo una lógica de cierre. Están contra el reloj. Sus últimas decisiones revelan la voluntad desesperada y torpe de consolidar acuerdos y asegurar resguardos antes del relevo. En ese sentido, el blindaje a la expresidenta sometida desde el inicio a ellos forma parte de esa secuencia.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Existen las amazonas en Perú, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <![CDATA[ Sobre el descubrimiento del río Amazonas y su nombre, existen varios testimonios de Francisco de Orellana, cuya expedición, en 1542, fue atacada por un grupo de mujeres indígenas que luchaban con ferocidad.&nbsp; ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La escultura “Amazona preparándose para la guerra” (1882) de Pierre-Eugène-Émile Hébert. Imagen: Difusión.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 28 Apr 2026 12:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Existen las amazonas en Perú, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El más grande de nuestros presidentes, <strong>Ramón Castilla</strong>, cuando apenas tenía 20 años, atravesó a pie la Amazonía. Salió de Río de Janeiro el 16 de abril de 1818 y, a su paso por tierras y ríos endemoniados, halló flora y fauna desconocida; fue preso en un quilombo de esclavos libertos y oyó hablar con miedo de las llamadas “amazonas”.</p>   <p>¿Existen o existieron esas temibles guerreras en el Perú? Si esa pregunta fuera planteada en tiempo pasado, la respuesta sería categóricamente positiva.</p>   <p>En 1542, durante su exploración de las selvas sudamericanas, <strong>Francisco de Orellana </strong>(1511-1546) aparentemente tuvo contacto con ellas, y no fue precisamente amoroso. Una tribu de feroces guerreras se enfrentó a los españoles. El encuentro, por fortuna para ellos, no tuvo mayores consecuencias.</p>   <p>Como se sabe, Orellana ha sido el primer descubridor de la Amazonía, ese mundo fantástico cuya presencia parece tragarse casi todo el mapa de América del Sur.</p>   <p>Pero, ¿quiénes son las amazonas, de dónde viene el nombre del río? En las leyendas griegas, de donde proviene la conjetura de su existencia, las amazonas son mujeres indómitas que forman comunidades apartadas de los hombres.</p>   <p>¿Dónde vivían si vivían y cómo eran si eran? Eran, según las describe Heródoto, muy delgadas, de profundas ojeras y de una soledad irremisible como algunas peruanas y españolas de hoy. Al combatir, saltaban del caballo y permanecían un momento en el aire como si estuvieran bailando ballet. Habitaban una suerte de cuarteles en terrenos cercanos al mar Negro.</p>   <p>La leyenda las ubica en las estepas euroasiáticas y se asegura que cabalgaban tras de tribus nómadas dedicadas a la cacería de bisontes. Profesaban gran amor por sus perros de caza y se hacían enterrar con sus armas preferidas.</p>   <p>Aunque Heródoto las ubica en Escitia, Diodoro vio a Heracles derrotándolas en Temiscira. Filóstrato las sitúa en los montes de Tauro. Por fin, según Procopio, habitan el Cáucaso. En realidad, si es que la realidad existe para ellas, están en todas partes, y acaso también en ninguna.</p>   <p>Es normal pues que, influidos por la formación grecolatina, los conquistadores españoles del Nuevo Mundo quisieran encontrar aquí las imágenes que la historia ubica en Grecia. Esta es la razón por la cual el río más caudaloso del mundo fue bautizado con el nombre de las fantásticas guerreras.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/28/69e193bcb5211954890a5e92.jpg" alt="La escultura “Amazona preparándose para la guerra” (1882) de Pierre-Eugène-Émile Hébert. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>La escultura “Amazona preparándose para la guerra” (1882) de Pierre-Eugène-Émile Hébert. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p>En la crónica del padre Gaspar de Carvajal, se narra la conversación entre Francisco de Orellana y un indio quien dijo que aquellas eran unas mujeres que residían en la tierra adentro siete jornadas de la costa.</p>   <p>La pregunta de Orellana es racional. ¿Cómo se explica que no estando casadas ni residiendo hombre entre ellas, pudieran reproducirse? La respuesta es simple:</p>   <p>“Las amazonas invaden otros reinos y se llevan muchos hombres presos a quienes obligan a fecundarlas. Después que se hallan preñadas, los tornan a enviar a su tierra sin hacerles otro mal”.</p>   <p>Por fin, pasado el tiempo del embarazo, si paren hijo lo matan o lo envían a la comunidad paterna. En cambio, si es hija, la crían con gran solemnidad y le enseñan el arte de la guerra.</p>   <p>Fue en el reino de los Omaguas, en la selva norte del actual Perú, donde se sitúa su existencia.</p>   <p>En mi investigación para escribir <em><strong>El largo viaje de Castilla</strong></em>, me encontré con una descripción sobre el mundo de las amazonas que textualmente dice:</p>   <p>“¿Las amazonas? De un momento a otro, el paisaje cambió. El paraíso que tenían enfrente era un paraíso ciego y sordo. No cantaban pájaros. No crecían manzanas. No había naranjas, melones, vides, plátanos, jaguares, carneros, serpientes, deseos ni ilusiones. Todo era así hasta el horizonte. La canoa que se balanceaba frente a ellos parecía guardar un secreto inquietante. Era el reino de las amazonas”.</p>   <p>Hacia fines del siglo XX, conocí a un sacerdote misionero de luenga barba llamado Pedro Vera Vílchez quien, durante sus sermones, daba cuenta de lo que sucedió en el tiempo en que fue preso de las atroces guerreras.</p>   <p>Durante sus charlas piadosas, Fray Pedro recordaba con lágrimas que una gruesa Biblia le sirvió para ocultar sus vergüenzas y, a la vez, evangelizar a esas peligrosas mujeres.</p>   <p>Esa es la última información que tenemos. Tal vez, quienes tengan otras novedades se atrevan un día a confesarlas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La contaminación sonora está enfermando a peruanos ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/28/la-contaminacion-sonora-esta-enfermando-a-peruanos-editorial-1216320</link>
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                            <![CDATA[ Según informe del OEFA, más del 90% de Lima Metropolitana y Callao registran niveles de ruido peligrosos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 28 Apr 2026 08:05:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La contaminación sonora está enfermando a peruanos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Vivir en una ciudad debería garantizar condiciones que protejan la salud y el bienestar de quienes la habitan. Una ciudad como Lima, no lo ha logrado, aún. En la comuna metropolitana y el Callao, la evidencia demuestra una triste realidad. </p>   <p>El Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) sostiene que más del 90% de los 250 puntos monitoreados supera los estándares de calidad ambiental para ruido. Y sobre este fenómeno sería importante revisar sus raíces históricas. Desde mediados del siglo XX, Lima creció bajo un modelo de expansión acelerada, impulsado por migraciones internas y acompañado por una débil planificación territorial. La ciudad se extendió sin criterios de zonificación eficaces, mezclando áreas residenciales con corredores de transporte pesado, comercio intensivo que desencaderon el surgimiento de actividades informales. </p>   <p>Durante las últimas décadas, el parque automotor se ha multiplicado sin una regulación proporcional. El transporte público adoptó formas fragmentadas y altamente competitivas, donde cada unidad disputa pasajeros en las calles. En ese contexto, el tránsito vehicular emerge como el principal generador de contaminación sonora, amplificado por la congestión y por la coexistencia de múltiples sistemas de transporte en una misma vía.</p>   <p>Al respecto, vale decir que la responsabilidad de esta situación recae en varios niveles del Estado. En primer lugar, las municipalidades, que concentran la competencia directa sobre la fiscalización del ruido, y su capacidad operativa resulta insuficiente frente a la magnitud del problema. </p>   <p>Esto merece atención debido al impacto en la salud pública. La exposición prolongada a niveles elevados de ruido genera pérdida auditiva progresiva e incluso alteraciones cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud ha establecido límites que garantizan condiciones adecuadas de vida, mientras amplias zonas de Lima y Callao operan por encima de esos umbrales. </p>   <p>Los ciudadanos sufren a diario esta exposición, por lo que ya se ha convertido en una amenaza estructural para la salud pública. </p>   <p>La construcción de ciudades habitables pasa por recuperar el control del entorno sonoro y situar el bienestar de la población en el centro de las decisiones urbanas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Juan Pacheco, escultor inclasificable y persistente heterodoxo, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/04/20/juan-pacheco-escultor-inclasificable-y-persistente-heterodoxo-por-czar-gutierrez-hnews-718760</link>
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                            <![CDATA[ Juan Pacheco llevó a Bogotá una muestra que redefine la relación entre arqueología, tecnología y composición abierta. Y, de esa manera, profundiza en la potencia conceptual de "Rematerializar", serie que posiciona su obra en el centro del debate postcontemporáneo.&nbsp; ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 28 Apr 2026 08:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Juan Pacheco, escultor inclasificable y persistente heterodoxo, por Czar Gutiérrez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Formado en un tránsito que comprende religiones orientales, experimentaciones místicas, intervenciones urbanas y un temprano interés por los materiales nobles, la biografía de Juan Pacheco (Lima, 1965) excede los límites tradicionales de una vida artística marcada por la obstinada voluntad de producir formas que desborden su tiempo.</p>   <p>Aquel joven que en los años ochenta soñó con edificar en la cima de una montaña una escultura colosal destinada a convertirlo en asceta medieval, o ese performer pandémico que cruzó la ciudad dentro de un vehículo transparente con un casco moche metálico, encarna una ética de la creación que desafía constantemente la quietud, el dogma y la obediencia.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/28/69e61cbd62826f9dc10056f6.jpg" alt="Juan Pacheco. Foto: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>Juan Pacheco. Foto: Difusión.</figcaption>   <p><strong>-Evento espacial-</strong></p>   <p>Esa vida, que ha sido también laboratorio, ha dado lugar a una obra que articula técnica, espiritualidad y una noción radical de la materia en una metamorfosis de mutaciones: del modernismo inicial —mármol, bronce, vidrio, proporción y peso— pasa a un postmodernismo desmaterializado que abraza la performance, el happening, el video y la crítica institucional, culminando en una fase neoancestral donde el retorno al objeto se convierte en una tesis.</p>   <p>Así, rematerializa la escultura sin recaer en la nostalgia. Utilizando, más bien, el acervo arqueológico como interfaz contemporánea. Su <em>Manual del método neoancestralista</em> (2015) abre el campo para sus esculturas modulares. Y sus investigaciones con crochet metálico, aleaciones, trefilación y sistemas de tejido lo posicionan como un tecnólogo de la forma. La modularidad —como principio estructural, filosófico y casi ontológico— atraviesa su obra reciente: multiplicación de unidades, engranaje de partes, estructuras abiertas y materialidad en proceso.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/28/69e627192507cf42020a784a.jpg" alt="“Bronce – activación de pectoral hombre jaguar; Tolima-Quimbaya”. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>“Bronce – activación de pectoral hombre jaguar; Tolima-Quimbaya”. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p><em>Rematerializar</em>, presentada en la galería Estudio 74 de Bogotá (marzo del 2026), condensa cinco años de investigación tecnoplástica y propone que tanto la pintura como la escultura pueden operar como sistemas compositivos abiertos, activados por la participación del público y reorganizados continuamente en sala. De esa manera, Pacheco convierte cada obra en un evento espacial indeterminado donde el módulo se convierte en interfaz. Es decir, unidad que conecta pasado, materia y posibilidad. Las tres piezas centrales de su muestra colombiana articulan lenguajes arqueológicos mediante tecnologías de precisión.</p>   <p> </p>   <p><strong>-Tríada neoancestral-</strong></p>   <p> </p>   <p>&#039;Tríptico – activación de hipogeos; Tierradentro&#039; integra acero y mármol de Carrara en una pintura modular donde los visitantes reconfiguran patrones inspirados en cámaras funerarias subterráneas. La pieza cita el universo geométrico de Tierradentro y lo reactiva como un sistema de pensamiento. El mármol, tradicionalmente destinado a la permanencia, es aquí un soporte sometido a variación constante, un plano que se abre y se cierra según el modo en que cada espectador dispone los módulos de acero. La obra convierte el espacio pictórico en una suerte de respiración arqueológica donde lo funerario se vuelve dinámico, lo pétreo deviene proceso y lo ritual se reescribe en clave tecnoplástica.</p>   <p>&#039;Granito y grapa – activación de mampostería Coricancha. Inca&#039; profundiza el procedimiento. Al transformar bloques pétreos ranurados y grapas de bronce móviles en una arquitectura rearmable, desafía la imagen monumental del Coricancha, cuya solidez suele invocarse como emblema máximo del dominio incaico sobre la materia. Aquí, esa solidez es sometida a movilidad, manipulada por manos contemporáneas que desplazan, encajan y desencajan las piezas. La obra sugiere que incluso los símbolos de perfección constructiva contienen fisuras, posibilidades no exploradas o memorias que pueden reorganizarse sin traicionarse. La tradición como mecanismo.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/04/28/69e62b0b2c65cf88d9020298.jpg" alt="“Tríptico – activación de hipogeos; Tierradentro”. Imagen: Difusión." width="1250" height="735"/><figcaption>“Tríptico – activación de hipogeos; Tierradentro”. Imagen: Difusión.</figcaption>   <p>&#039;Bronce – activación de pectoral hombre jaguar; Tolima-Quimbaya&#039; cierra el tríptico conceptual con un giro delicado. La utilización del corte láser revela la modularidad latente en un ornamento ritual que, en apariencia, era monolítico. Al reorganizar los módulos masculinos y femeninos, el espectador activa combinaciones que expanden el campo simbólico del jaguar, trasladándolo de lo funerario y lo ceremonial hacia un territorio especulativo donde la forma ancestral se vuelve algoritmo.</p>   <p>En conjunto, estas obras proponen la forma como un campo de posibilidades. Pero la exposición no solo mostró obras, también instauró un semillero pedagógico donde la investigación, la participación y el diseño modular confluyen. Un régimen donde escultura, pintura y ritual se piensan desde la apertura, la variación y la recomposición. Y de esa manera el artista representa el mundo al tiempo que lo rematerializa.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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