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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Wed, 14 Oct 2026 18:29:10 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ “Lo que está pasando en el Medio Oriente afecta a Perú”, dice la nueva embajadora de Palestina en el país Deema Asfour ]]>
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                            <![CDATA[ "Las consecuencias de la ocupación y del genocidio son globales, y lo que pasó en Gaza en estos casi tres años lo demostró más claro que nunca", afirma la representante palestina. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[sostiene que “el problema esencial (en los territorios palestinos) es la ocupación” y pide al Perú pasar de las declaraciones a las medidas concretas.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 18:29:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ “Lo que está pasando en el Medio Oriente afecta a Perú”, dice la nueva embajadora de Palestina en el país Deema Asfour ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Deema Asfur ha trabajado por más de dos décadas en Ginebra, recientemente en la comisión de derechos humanos de la ONU. Tras dos meses y medio como embajadora de Palestina en el Perú, conversó con <strong>La República</strong> sobre Gaza, Cisjordania, la presión internacional sobre Israel y la relación con el Gobierno peruano. Para la diplomática, lo ocurrido en Gaza y Cisjordania tiene consecuencias globales y el Perú no está al margen.</p>   <p><strong>¿Qué hace una embajadora de Palestina en el Perú en un contexto tan complejo como el que se vive en los territorios palestinos?</strong></p>   <p>Primero quiero aclarar que lo que está pasando ahora en Palestina es mucho más que un conflicto, porque la terminología también es muy importante. Palestina está bajo ocupación hace décadas, es una historia larga de ocupación y ahora está definida como una ocupación ilegal. La Corte Internacional de Justicia ha dicho claramente que es una ocupación ilegal.</p>   <p>Con todo lo que está pasando, con el genocidio en Gaza y la limpieza étnica en Cisjordania, puede parecer al público peruano que Perú tiene poco que ver, porque la distancia es muy larga. Pero en realidad sí hay mucha conexión, porque lo que está pasando en Palestina afecta a todo el mundo. Las consecuencias de la ocupación y del genocidio son globales, y lo que pasó en Gaza en estos casi tres años lo demostró más claro que nunca.</p>   <p>Lo que estamos haciendo en Perú es fortalecer esta relación. Perú reconoció a Palestina en 2011 y ha tenido una posición muy consistente en el multilateralismo. En las Naciones Unidas siempre votó a favor, siempre apoyó a Palestina y la solución de los dos estados, una solución pacífica y justa. Pero eso no es suficiente. Hay una sede de la OLP desde 1979 en Perú, así que es una relación muy larga. Aquí viene el papel de conectar las posiciones del multilateralismo con el trabajo bilateral, porque no basta con tener posiciones favorables en Naciones Unidas o votar a favor de resoluciones que exigen medidas concretas para acabar con esta ocupación. Hace falta tomar medidas e implementar estas posiciones, porque ahora las cosas están muy separadas.</p>   <p><strong>¿Cuáles son los últimos reportes que tiene de Gaza? Las noticias vienen de todos lados y unas desmienten a otras.</strong></p>   <p>Otra vez, lo que está pasando en Gaza es un genocidio, y no son palabras ni acusaciones. Hay investigaciones. La Comisión Internacional ha dicho el año pasado, en un informe muy detallado con información creíble, que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza.</p>   <p>También es importante recordar que lo que ha pasado en estos tres años no surge de la nada. Son consecuencias de décadas de impunidad, de no rendir cuentas, de dejar que Israel haga lo que quiera sin consecuencias, y no solo sin consecuencias sino con apoyo en todos los ámbitos, diplomático, político y militar. Siguen los bloqueos y las restricciones. La población de Gaza depende por décadas de la ayuda humanitaria, que antes del genocidio no entraba tan bien como debería, y ahora la situación es mucho más grave.</p>   <p>A pesar del alto el fuego, que lo llaman alto el fuego pero no lo hay, más de 1300 personas fueron asesinadas desde octubre del 2025. El número total de muertos en Gaza es más de 70.000 personas, una cifra que tampoco creemos que sea correcta, porque hay muchos cuerpos que no se pudieron identificar. Hay hambruna, el sistema de agua no llega, solo hay seis litros de agua que pueden llegar. Los niños están sufriendo lo más. Hay un ataque deliberado a los niños, que también fue confirmado por la Comisión Internacional de la ONU en un informe detallado de 100 páginas sobre el asesinato deliberado de niños.</p>   <p><strong>El diario israelí Haaretz titula en su editorial “Netanyahu sabía”, sobre los ataques del 7 de octubre. ¿Ven esperanzas en las próximas elecciones israelíes de un paso hacia la pacificación?</strong></p>   <p>Para ser sincera, este Gobierno fue el más radical. Sus intenciones fueron muy claras, no las escondían. Sin vergüenza para nada han declarado la intención de exterminar a toda la población, y siguen haciéndolo. Los palestinos y el Gobierno palestino hemos sacrificado mucho solo por el objetivo de tener paz. Hemos usado todas las herramientas pacíficas que podemos para alcanzar este objetivo, pero el obstáculo siempre fue Israel. Distintos gobiernos lo venden de distintas maneras, pero estas medidas siempre fueron así. Creo que esta vez es más grave, está escalando a un nivel que nunca hemos visto.</p>   <p>Esperamos que en los próximos años haya elecciones israelíes y salga un gobierno con el que podamos trabajar y alcanzar la paz. Pero esto también requiere la voluntad política de la comunidad internacional de poner fin a todo esto y de que se rindan cuentas por todo lo que pasó.</p>   <p><strong>La voluntad política internacional parece mayor que hace tres años hacia una solución de dos estados, como muestran las reacciones del Gobierno español y otros. Pero existe el factor Trump. ¿Puede haber un cambio con las elecciones de medio término en Estados Unidos en noviembre?</strong></p>   <p>Esperamos que haya conversaciones con Estados Unidos para intentar detener esto. Ya hubo la última resolución del Consejo de Seguridad. Pero otra vez no hay voluntad política, porque todo son declaraciones. Hay un contexto del que no se habla. No podemos alcanzar la paz ni poner fin a la situación sin hablar de la raíz del problema, y la raíz del problema es la ocupación ilegal. No podemos alcanzar una solución pacífica y justa para los palestinos si no se habla de la raíz del problema.</p>   <p>Sí hay más apoyo internacional en los últimos tres años. España, por ejemplo, fue la más consistente. Pero lamentablemente no son medidas colectivas de la comunidad internacional. Y no se pueden tener solo declaraciones sin medidas concretas. Ayer hubo una declaración de los países europeos y Canadá de poner fin al comercio con los asentamientos. Es una etapa en la dirección correcta, pero no es suficiente, porque si se hubiera hecho hace 30 o 40 años, o incluso antes, no estaríamos en esta situación. Es bienvenida esta decisión, pero falta mucho, mucho, mucho más para alcanzar el objetivo.</p>   <p><strong>Quienes defienden al Gobierno de Netanyahu piden a la parte palestina crear condiciones institucionales que garanticen la seguridad de Israel, y afirman que la Autoridad Nacional Palestina tiene vínculos con el régimen iraní y que existe radicalismo de ese lado. ¿Cómo lo aclara?</strong></p>   <p>Es muy importante aclarar esto. No vamos a negar que hay problemas, pero también son culpa de Israel y de la ocupación. Meter las cosas en este sentido da la imagen de un conflicto entre dos bandos, de dos países independientes en guerra, y esa no es la situación. Hay un pueblo bajo ocupación, un Estado bajo ocupación, y otro que está ocupando y violando todas las normas del derecho internacional. No creo que haya ninguna norma que no sea violada por Israel en derecho internacional. Hay que haber cambios y hay un compromiso de tener cambios, de tener elecciones.</p>   <p><strong>¿Van a tener elecciones pronto?</strong></p>   <p>Sí. El presidente ha declarado que habrá primero elecciones legislativas en octubre, y estamos preparándonos con un compromiso grande de tenerlas. Pero esto también depende de la ocupación de Israel, porque si no podemos tener elecciones en toda Palestina, en Gaza, en Cisjordania y en Jerusalén, no podemos avanzar. El problema esencial es la ocupación.</p>   <p>El tipo de gobierno y de gobernanza que los palestinos van a tener es parte de la autodeterminación del pueblo, y es el pueblo el que decide. No podemos distraer al público haciéndole creer que el problema está en los palestinos. No es el caso. Hay una historia muy larga de proceso de paz y de negociación, y el obstáculo siempre fue Israel, porque nunca tuvo interés. Eso fue muy claro desde antes de 1948. El público puede buscar y encontrar material sobre el objetivo de Israel, que es un proyecto colonial en Palestina. Es muy importante destacar y aclarar esto.</p>   <p><strong>¿Cómo es la relación con las instituciones peruanas? Hay una liga peruano-palestina que se impulsa desde el Congreso.</strong></p>   <p>Con el nuevo Gobierno estamos intentando seguir fortaleciendo la relación, porque ya existía. Esperamos que sea consistente con su posición sobre Palestina. He tenido varias reuniones en la Cancillería, pero no con el canciller. Me reuní con el vicecanciller y varias veces con el departamento de Medio Oriente. También tuve varias reuniones en el Congreso. Estamos intentando tener una reunión con el nuevo canciller y todavía no la hemos conseguido, lamentablemente. En esas reuniones reiteramos nuestra posición y que su posición bilateral tiene que ser consistente con la multilateral, de tomar más medidas concretas contra Israel, lo que va con la posición histórica del Perú.</p>   <p><strong>¿Han solicitado formalmente esa audiencia con el canciller?</strong></p>   <p>Sí, varias veces, incluso una solicitud de llamada telefónica con la ministra de Asuntos Exteriores de Palestina. La respuesta es que la agenda del canciller es muy llena y la visita del papa.</p>   <p> <strong>¿Qué mensaje deja al ciudadano peruano que recibe noticias sobre Gaza y Cisjordania, para que tenga una perspectiva más amplia? La ONU lo ha calificado de genocidio. ¿Cómo recomienda acercarse a esa realidad?</strong></p>   <p>Al genocidio y también a la limpieza étnica, porque en Cisjordania la situación también es grave. El terrorismo de colonos continúa y el avance de los asentamientos continúa. Lo importante es acercarse de manera objetiva, leer más, conocer más, ir más atrás en la historia de Palestina. ¿Qué es Palestina? ¿Qué es esta tierra? Porque lo que está pasando ahora tiene su origen en esa historia.</p>   <p>Es una tierra que siempre tuvo conflictos, hace 4.000 o 5.000 años, y es importante conocer el contexto y tener la curiosidad de saber más. Nosotros siempre estamos abiertos a responder cualquier pregunta, y hay muchos libros y mucho material que podemos recomendar.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Salvar la bicameralidad, por Pedro Grández ]]>
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                            <![CDATA[ El retorno del Senado plantea desafíos a la gobernabilidad del país, con tensiones visibles en la Comisión de Constitución, lo que podría afectar su funcionamiento. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Comisión de Constitución del Senado reanuda este martes el debate sobre la delegación de facultades legislativas]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Pedro Grández Castro</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 15:51:20 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Salvar la bicameralidad, por Pedro Grández ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>El retorno del Senado puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza para la gobernabilidad del país si las agrupaciones políticas que tienen la responsabilidad de sentar las bases de su andadura no asumen esta tarea con plena conciencia de su envergadura. Lo ocurrido el sábado pasado en la Comisión de Constitución permite avizorar que ese nivel de tensión, lamentablemente, puede repetirse.</p>   <p class="has-text-align-justify">Pero el problema no es solo de temperamentos. En esta columna ya nos hemos referido a los problemas de diseño de origen. Las reglas constitutivas de la bicameralidad muestran serios inconvenientes y preocupantes silencios en cuestiones clave para el funcionamiento pacífico y eficiente de ambas cámaras.</p>   <p class="has-text-align-justify">Una imagen elocuente de esa precariedad regulativa se hizo visible cuando legisladores de por lo menos cuatro bancadas pidieron que, antes de discutir el proyecto de delegación de facultades enviado por la Cámara de Diputados, la Comisión de Constitución del Senado respondiera a una solicitud de interpretación sobre los límites del Senado en su función revisora. Es también la cuestión que dicha Comisión ha consultado a algunos miembros de su Consejo Consultivo.</p>   <p class="has-text-align-justify">En términos prácticos, el temor de los diputados a que el Senado disponga sin límites del proyecto aprobado por su Pleno solo puede leerse como falta de garantías para el funcionamiento de la bicameralidad. Si la cámara a la que la Constitución confiere la iniciativa de ley solicita al Senado que aclare sus propios límites, lo que tenemos delante es una regulación insuficiente o imprecisa que genera incertidumbre y tensiones.</p>   <p class="has-text-align-justify">Conviene entonces acudir a la propia Constitución. Tres cuestiones me parecen relevantes. La primera es que los límites ya están ahí y valen para las dos cámaras. Diputados tiene la iniciativa (artículo 107) y el Senado aprueba, modifica o rechaza lo que aquella le remite (artículo 102-A). Lo que aprueba el Senado va directamente a promulgación y no retorna a la cámara de origen. Ese diseño cruzado obliga a ambas cámaras a una convivencia cooperativa para no cancelarse mutuamente. La propuesta de Diputados no es definitiva, pues la Constitución autoriza expresamente al Senado a modificarla. Pero no fija límites, y eso alimenta la desconfianza. Aun así, modificar no es empezar de nuevo. Si el Senado pudiera reescribir libremente el proyecto, haría por la vía de la revisión lo que la Constitución le prohíbe por la vía de la iniciativa, y encima tendría la última palabra, pues lo que apruebe ya no vuelve a Diputados. El límite, entonces, está en la identidad de la propuesta. El Senado puede mejorar una iniciativa que pertenece íntegramente a Diputados y, si de verdad no hay acuerdo posible, archivarla como <em>ultima ratio</em>. Pero antes podría negociar con los grupos políticos, que también tienen representación en Diputados. Esa es otra forma de diálogo entre cámaras.</p>   <p class="has-text-align-justify">La segunda es que los reglamentos no pueden leerse sino desde la Constitución. El Reglamento del Senado prohíbe que sus modificaciones desnaturalicen la propuesta de Diputados. Hay quienes ven en esa regla un exceso, pues suponen que impone un límite que no está en la Constitución. Otros, por el contrario, creen que basta con modificar el reglamento para que el límite desaparezca. Ambas lecturas, por maximalistas, se alejan de la Constitución. El límite está en la reserva de iniciativa que la Constitución otorga a los diputados, y el reglamento solo lo hace explícito. Por la misma razón, el reglamento tampoco podría impedir que el Senado modifique la iniciativa para mejorarla. Leído así, el reglamento deja de ser un campo de batalla y se convierte en una garantía.</p>   <p class="has-text-align-justify">La tercera cuestión merece destacarse. Una ley de delegación de facultades no es una ley cualquiera. Su contenido no es una materia puntual, sino una decisión institucional que traslada temporalmente al Ejecutivo la potestad de legislar en materias delimitadas. En el modelo bicameral, esa potestad la ejercen ambas cámaras. Por eso la Constitución dice que es el Congreso, y no una de sus cámaras, quien delega (artículo 104). Y precisamente porque se trata de decisiones del Congreso en su conjunto, la Constitución ubica a las leyes autoritativas junto a la Ley de Presupuesto, la aprobación de tratados o la reforma constitucional, como decisiones que no pueden encargarse a la Comisión Permanente (artículo 101). Para tales decisiones, la reforma de 2024 previó la concurrencia de ambas cámaras. El presupuesto lo dictamina una comisión bicameral paritaria y lo votan ambas cámaras reunidas en Congreso, y la reforma constitucional exige la aprobación de cada cámara.</p>   <p class="has-text-align-justify">Al Senado le corresponde ahora hacer el esfuerzo por salvar el trámite del proyecto de delegación sin desconocer la iniciativa aprobada en Diputados. En ese esfuerzo, no estaría de más explorar la posibilidad de homologar el trámite previsto, por ejemplo, para la Ley de Presupuesto, en lo que se refiere a la intervención de ambas cámaras (art. 78). Para que ello ocurra bastaría con que el Senado, mediante un informe de su Comisión de Constitución aprobado por el Pleno, proponga un mecanismo de diálogo entre ambas cámaras. Si el Senado quisiera ampliar lo aprobado, devolviendo materias que Diputados no concedió o alargando el plazo, debería buscar antes un acuerdo en dichacomisión bicameral. Sin acuerdo, la decisión de la Cámara de Diputados no podría alterarse.</p>   <p class="has-text-align-justify">La fórmula no le resta poder al Senado; al contrario, le confiere una legitimidad que hoy resulta crucial. Disiparía el temor de los diputados, abriría paso al debate de fondo sobre la delegación y dejaría un precedente útil para lo que vendrá. El Senado está dando sus primeros pasos. Aun si fuera cierto que tiene más poder que Diputados, conviene que lo use con prudencia y lealtad constitucional. Si salva el procedimiento de la delegación mediante el diálogo, el Senado podría estar salvando su propia legitimidad.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Ciudadanía, emociones y valores en tiempos de BTS, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/11/ciudadania-emociones-y-valores-en-tiempos-de-bts-por-diego-alonso-sanchez-hnews-667832</link>
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                            <![CDATA[ Las canciones del grupo abordan temas como la autoestima, la salud mental, la perseverancia y la aceptación personal, mensajes que muchos seguidores incorporan a sus propias experiencias de vida. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[BTS en Lima. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 15:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Ciudadanía, emociones y valores en tiempos de BTS, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En la <strong>Antigua Grecia</strong>, las artes y los deportes constituían herramientas fundamentales para la formación de sus ciudadanos. Como parte de la <em>paideia</em>, el sistema educativo griego, los deportes fortalecían el cuerpo y cultivaban virtudes como la disciplina, el autocontrol, la perseverancia y el respeto por las leyes. El objetivo no era únicamente formar guerreros o atletas, sino individuos capaces de armonizar su desarrollo físico con sólidos principios cívicos y morales.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por su parte, las artes, especialmente la música, la poesía y el teatro, desempeñaban un papel decisivo en la educación ética e intelectual de la población. Mediante la reflexión sobre cuestiones como la justicia, el poder, el deber y las decisiones humanas, fomentaban el pensamiento crítico y la conciencia social. En este contexto surgió la noción de catarsis, entendida como la experiencia emocional que permitía a los asistentes de un espectáculo confrontar sentimientos profundos como el miedo, la compasión o la indignación, fortaleciendo así su juicio moral y su capacidad para actuar con responsabilidad incluso en situaciones adversas.</p>   <p class="has-text-align-justify">De esta manera, artes y deportes actuaban complementariamente para alcanzar el ideal de la <em>kalokagathía</em>, es decir, la armonía entre la excelencia física y la virtud moral. Este equilibrio no solo favorecía el desarrollo individual, sino que también contribuía a la cohesión de la comunidad, ayudando a moderar las tensiones propias de la vida social y política en las polis griegas.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Las ARMY y el efecto </strong><em><strong>Bangtan</strong></em></p>   <p class="has-text-align-justify">El fenómeno social que rodea el éxito de la banda surcoreana <strong>BTS</strong> puede analizarse desde una perspectiva similar a la de la Antigua Grecia. La comunidad de sus fanáticos o ARMY establece con la música y el espectáculo una conexión que va más allá del entretenimiento, participando activamente de una experiencia colectiva cargada de significado, tanto dentro como fuera de los estadios. Las canciones del grupo abordan temas como la autoestima, la salud mental, la perseverancia y la aceptación personal, mensajes que muchos seguidores incorporan a sus propias experiencias de vida.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/14/6acbebc811bdb039f2040dce.jpg" alt="BTS en Lima. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>BTS en Lima. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">Hay estudios que señalan que la participación en el fandom de la banda surcoreana fortalece el sentido de pertenencia, la identidad personal y el bienestar emocional de sus miembros. Esto ayuda a comprender el impacto del término Bangtan, abreviatura del nombre en coreano de la agrupación (<em>Bangtan Sonyeondan</em>), que puede traducirse como Boy Scouts o chicos buenos a prueba de balas, una idea asociada a la fortaleza frente a las críticas, las dificultades y las presiones de la vida común.</p>   <p class="has-text-align-justify">De muchas formas, esta influencia puede relacionarse con la noción griega de catarsis. En el teatro ateniense, los ciudadanos experimentaban emociones intensas mediante las tragedias y comedias, reflexionando colectivamente sobre la justicia, la responsabilidad y el bien común. De manera semejante, los conciertos, las presentaciones y la interacción constante de BTS con sus seguidores generan respuestas emocionales profundas que permiten expresar alegría, esperanza, tristeza, empatía y sentimientos de superación dentro de su comunidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">Cabe señalar que el vínculo que las <strong>ARMY</strong> establecen con la música y los mensajes del grupo se prolonga en la vida cotidiana a través de espacios de identificación, apoyo mutuo y acción colectiva, muchas veces con acciones de ayuda social. Así como las artes y los deportes ayudaban a construir la identidad de las polis griegas, BTS ha dado origen a una comunidad global unida por valores, símbolos y objetivos comunes.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Buscando alianzas pedagógicas</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">La educación griega no tuvo que enfrentar los desafíos de la hiperconectividad digital que caracterizan a nuestro tiempo. Hoy sabemos que las redes sociales pueden fomentar la dependencia de la interacción, la búsqueda de aprobación y, paradójicamente, el aislamiento detrás de una pantalla. Por ello, resulta indispensable promover entre los jóvenes una formación integral que combine el cuidado del cuerpo, la salud emocional, el pensamiento crítico y el compromiso con la comunidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">Las nuevas generaciones necesitan más que nunca espacios para practicar deportes, participar en actividades artísticas, dialogar cara a cara y colaborar en proyectos colectivos que fortalezcan vínculos reales. En un país donde la oferta cultural es limitada, vale la pena observar experiencias como la comunidad ARMY, que ha transformado una afición musical en un espacio de pertenencia, apoyo mutuo y formación de valores. Todo aquello que ayude a los jóvenes a utilizar el mundo digital como una herramienta para crecer, relacionarse y comprometerse con los demás, en lugar de aislarse, merece ser estudiado y promovido. Si siete muchachos de Corea del Sur pueden generar un impacto positivo de esa magnitud, bienvenida sea la lección de Bangtan.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Occidentales? ¿Cuán occidentales?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ "El racismo es típico vicio de personas poco seguras de su condición occidental, y con toda razón. Aún más típico entre quienes no se consideran racistas" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 14:54:57 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Occidentales? ¿Cuán occidentales?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Es el Perú un país occidental? Hay discusión sobre eso. Es obvio que una parte importante de la cultura no es occidental, en cuanto conserva, con diversa intensidad, rasgos de lo ancestral. Pero eso no significa que el resto de la peruanidad resulte automáticamente occidental. Los criterios de la definición son variables.</p>   <p>Ni siquiera lo que nos gusta llamar el Perú moderno, es decir**,** algunas ciudades de la costa, entra en los criterios de la occidentalidad. Los ingresos, los derechos, las conductas, el tipo de producción, no son los mismos. Ese Perú moderno es una totalidad definida solo por una de sus partes. Algo así como que se parece, pero no es.</p>   <p>¿Es una idea ofensiva? Más bien es inexacta. Lo occidental es un criterio relativo, que en la era del auge chino o hindú no acarrea mayores méritos. Pero a nuestro “peruano moderno” le gusta poder sentirse europeo, o por lo menos algo europeo, dentro de su hogar. ¿Cómo se logra? Probablemente por la vía del consumo conspicuo.</p>   <p>¿Más occidentales o menos occidentales? Hay países en la propia América Latina donde es más fácil sostener las ilusiones de lo “moderno occidental”. Chile, para no ir más lejos; Uruguay, si queremos ir más allá. Pero nadie hace esas comparaciones. Lo habitual es concentrarse en admirar las importaciones.</p>   <p>Si comprendiéramos cuán delgada es la pátina de nuestra occidentalidad en las ciudades costeñas, no persistiríamos en el maltrato cultural a las naciones más próximas a lo autóctono. El racismo es típico vicio de personas poco seguras de su condición occidental, y con toda razón. Aún más típico entre quienes no se consideran racistas.</p>   <p>Sorprendería a muchos todo lo que en la cultura andina se ha generado mediante el contacto con lo hispano, y que se mantiene allí. Al no parecerse a lo “moderno costeño”, se le excluye del mismo Occidente en el que con tanta irreflexión nos zampamos. Decir país mestizo o todas las sangres no resuelve el problema.</p>   <p>El argentino Jorge Luis Borges nos consideraba a todos “europeos en el exilio”. Luis Alberto Sánchez consideraba a la nuestra “una clase media de la inteligencia y de la virtud”. Si el camino al Occidente verídico pasa por la OCDE, es evidente que nuestro peregrinaje es largo. Más fácil emigrar a Madrid.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una evocación de la violencia, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/14/una-evocacion-de-la-violencia-por-mirko-lauer-hnews-406490</link>
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                            <![CDATA[ El reciente altercado en el hemiciclo peruano, entre el general EP (r) y el senador vinculado a Movadef, refleja tensiones históricas que aún perduran en el país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Francisco Calisto pelea con Iber Maraví]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 14:49:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una evocación de la violencia, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>No importa que se dieran la mano. El altercado ha sido algo más que un cambio de palabras en el hemiciclo. Al ubicarse al filo de un choque físico, el general EP (r), ministro del Interior, y el senador vinculado a la constelación Movadef son representativos más allá de lo personal. Encarnan la violencia que formalmente terminó a comienzos de los años 90 en el Perú.</p>   <p>La invitación del ministro a ir a darse golpes en la calle lo pinta como una persona con poco control de sus impulsos. Es sintomático que el parlamentario lo haya logrado provocar hasta ese extremo. Todo eso se sabrá apenas se divulgue exactamente qué se dijeron para que la sangre llegara tan cerca del río.</p>   <p>Quizás no es realmente lo que se dijeron. César Astudillo es un militar con una extensa foja en la captura de mandos subversivos en diversos puntos del país. Ese fue un obvio argumento para incorporarlo al gabinete, y quizás también para que su censura fuera el primer objetivo de los opositores en el Congreso.</p>   <p>Iber Maraví viene del cogollo de algo llamable el senderismo tardío, agrupaciones como el Fenatep magisterial, el Movadef y, ahora último, las huestes de Pedro Castillo. Se trata, pues, de un cuadro harto terruqueable a partir de su poco ilustre trayectoria, que tal vez es precisamente lo que Astudillo hizo.</p>   <p>Con la defensa cerrada de su ministro, Keiko Fujimori ha echado gasolina a unas brasas que ya estaban calientes. El llamado a la paz que ella hizo hace un par de semanas se ha ido al diablo. Juntos por el Perú y sus cuates buscaban un argumento para alojar sangre en el ojo y patear tableros de todo tamaño. Ya lo tienen.</p>   <p>De otra parte, el ingreso de los militares a la política por la vía de la alianza con la policía es una novedad que traerá cola. Por lo pronto, va a producir una confusión entre criminales comunes y amigos políticos de Maraví, yerno del notorio asesino senderista Hildebrando Pérez Huaranca, prófugo y desaparecido.</p>   <p>¿Por qué no llegaron a salir a la calle? ¿Maraví no quiso? ¿Las masas parlamentarias los mantuvieron separados? ¿O lo evitó Lourdes Alcorta por su cuenta? En otros siglos se hubieran batido a duelo. Ahora su odio va a ser arrastrado mediante otras personas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La barbarie en pantalla, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/14/la-barbarie-en-pantalla-por-mirko-lauer-hnews-594272</link>
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                            <![CDATA[ Los promotores más notorios de esto suelen ser los partidos de la extrema derecha, convencidos de que ejecutar desanima al criminal en potencia. No es lo que dice la experiencia, y menos la de EE. UU.. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La barbarie en pantalla, por Mirko Lauer]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 14:46:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La barbarie en pantalla, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El gobierno de EE. UU. quiere transmitir el fusilamiento del asesino Nidal Hasan online. Sería la primera ejecución ante un público de ese país desde 1930. Aunque la transmisión sería en diciembre, la propuesta está siendo denunciada como otro de los esfuerzos de Donald Trump para no perder las elecciones parlamentarias de este noviembre.</p>   <p>Muchos ven el anuncio del ministro de Defensa, Pete Hegseth, como un retorno a la barbarie, tal como la denunció Francisco de Goya en su cuadro “Los fusilamientos del 3 de mayo” (1814).</p>   <p>El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha declarado que, si la transmisión se llega a producir, él no la presenciaría. Pero, como están las cosas modernas frente a la muerte, el rating de esa transmisión parece asegurado, si acaso llega a producirse.</p>   <p>Si la muerte de Hasan en línea atrae a muchos, será por la novedad que representa para el público. Nos referimos a la transmisión, no a la muerte misma, que es un show de todos los días en todas partes. Los videos de asesinatos ficticios, pero muy realistas, en Internet (<em>snuff</em>) son un género en sí mismos, una suerte de bioporn*grafía.</p>   <p>La ejecución de delincuentes como espectáculo subsidiario de la pena de muerte no está muy difundida en el mundo. En realidad, es practicada por un puñado de países y no existen muchos registros de esa actividad en tiempos modernos. Los países donde ocurre son invariablemente vistos como de costumbres primitivas, no solo en ese aspecto.</p>   <p>Desde el circo romano hasta la guillotina, pasando por las hogueras de la Inquisición o los linchamientos gringos, la ejecución como espectáculo ha sido una manera de entretener al público y, a la vez, infundirle miedo. En otras palabras, siempre una lección fundada en el salvajismo. De más está que este ministro de Trump le quiera dar otro cariz a la transmisión.</p>   <p>Pero antes de llegar a exhibir ajusticiamientos, muchos países antes tendrían que pasar por incorporar la pena de muerte a su Constitución. Los promotores más notorios de esto suelen ser los partidos de la extrema derecha, convencidos de que ejecutar desanima al criminal en potencia. No es lo que dice la experiencia, y menos la de EE. UU.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La agenda socioemocional de la educación pública, por Misión Educación ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/14/la-agenda-socioemocional-de-la-educacion-publica-por-mision-educacion-hnews-407344</link>
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                            <![CDATA[ El bienestar socioemocional exige docentes preparados y acceso oportuno a la atención psicológica. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La agenda socioemocional de la educación pública, por Misión Educación]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Misión Educación</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 14:35:10 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La agenda socioemocional de la educación pública, por Misión Educación ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>Colabora Alex Ríos Céspedes, coordinador del proyecto Horizontes Amazonía - UNESCO Perú</strong></em></p>   <p>Luego de la pandemia, el interés por la salud mental y el bienestar socioemocional se ha ido instalando progresivamente en la educación pública. En 2016, el término “socioemocional” apenas se mencionaba en el naciente Currículo Nacional. Para 2026, el MINEDU ha elaborado normas, lineamientos, definiciones, experiencias de aprendizaje, investigaciones e instrumentos de evaluación socioemocional formativa para los docentes. Asimismo, Perú viene generando evidencia clave basada en evaluaciones socioemocionales a gran escala: ENLA a nivel nacional, ERCE a nivel regional y SSES a nivel mundial. Estos avances deben saludarse y cuidarse.</p>   <p>Dos aspectos requieren consolidarse. Por un lado, enfatizar el aprendizaje socioemocional como parte integral del desarrollo de la niñez y adolescencia (un fin en sí mismo), y no (solo) por sus contribuciones a otros objetivos educativos (un medio para). Por otro lado, concebir el aprendizaje socioemocional desde una perspectiva intercultural. Las habilidades socioemocionales no se desarrollan en un vacío y sus variantes interpersonales son vitales en territorios donde existe un fuerte arraigo comunitario, indígena o colectivista.</p>   <p>¿Qué sigue? Los avances también plantean desafíos. El primero está vinculado al rol docente: no es posible promover el bienestar socioemocional de los estudiantes sin fortalecer la formación y el bienestar socioemocional de sus profesores. La experiencia en Perú muestra la necesidad de cubrir tanto aspectos profesionales como personales de los propios docentes en la formación inicial y en servicio.</p>   <p>El segundo está relacionado con el rol del psicólogo. La presencia de psicólogos como parte del servicio educativo para brindar soporte profesional al docente, brindar consejería a los estudiantes o atender casos especiales está prácticamente ausente, y la articulación con los servicios de salud aún es deficitaria. Aquí no se discute si se necesita un psicólogo en cada escuela, sino cómo se facilita que un estudiante tenga acceso a uno cuando lo necesita. Servicios itinerantes, SERUM en escuelas, telepsicología, entre otros, deben entrar en debate y encarnarse en una política pública presupuestada.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Lo peor es que nadie se lo dice, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <![CDATA[ Las imágenes de fuerza y las referencias a Sendero no sustituyen una política de seguridad.&nbsp; ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Lo peor es que nadie se lo dice, por César Azabache Caracciolo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>César Azabache</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 14:21:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Lo peor es que nadie se lo dice, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Estos últimos días el gobierno nos ha inundado de imágenes que muestran a la presidenta rodeada de efectivos militares y policiales armados. Las imágenes nos pueden haber incomodado o no, según dónde nos ubiquemos en el viejo espectro que separa a liberales de conservadores. Pero ese no es el problema. La semántica del orden mueve una serie de elementos que ya están establecidos. La imagen de una autoridad rodeada de personal armado es uno de esos elementos. La presidenta, por herencia o adscripción, es portadora de esa semántica. Entonces no debería sorprendernos que la use o incluso abuse de ella.</p>   <p>La semántica del orden se construye identificando enemigos internos. Se construye mal, en su propia lógica, si en lugar de un enemigo se elige como referencia un mal recuerdo. En Nueva York, al sumarse al llamado Escudo de las Américas, la presidenta recordó que el Perú derrotó a Sendero y al MRTA. Hace unos días, cuando se presentó la detención en La Pampa de Aldo Sánchez Huamán, aparentemente un criminal activo en la zona, la presidenta pidió que cada quien defina si está con el Movadef y Sendero o con las fuerzas armadas y Chavín de Huántar.</p>   <p>Sendero es la única organización peruana entre las 24 que lista como enemigos el Escudo de las Américas. Sendero es el enemigo interno que el gobierno de Alberto Fujimori, el padre de la presidenta, derrotó hace 34 años. Pero Sendero no explica la violencia que debemos enfrentar en el Perú de 2026.</p>   <p>Las organizaciones que hoy tenemos delante son muy distintas a Sendero. No tienen militancias ideológicas ni persiguen una supuesta revolución como vehículo para tomar el poder. Son marcas que se diferencian en el mercado del crimen con adscripciones territoriales. Sobornan y acumulan activos que lavan. El secuestro de un empresario minero y el asesinato de sus cuatro acompañantes en Trujillo, a fines de agosto, además de la entrega al Perú de Jhonsson Cruz Torres, detenido en Bolivia, pusieron en evidencia la influencia acumulada en esa región por Los Pulpos y La Nueva Jauría. También mostraron las conexiones que habrían permitido, por ejemplo, que Bazán Valderrama, jefe de La Nueva Jauría, no fuera registrado como “buscado” por la policía hasta que se denunció el hecho.</p>   <p>Además de estas dos organizaciones, la penetración en el Perú del Tren de Aragua y el Comando Vermelho ha sido documentada. Mientras tanto, se acumulan evidencias sobre la presencia de Los Choneros y Los Tiguerones en el país. Estas otras cuatro ya están en la lista del llamado Escudo. La presidenta solo ha nombrado a tres de las seis: Los Pulpos, La Nueva Jauría y el Tren de Aragua. Cuando lo ha hecho no ha sido para fijarlas como objetivo de una política de seguridad específicamente definida, sino para pedir que las declaren terroristas. Otra vez Sendero como referencia. El gobierno ha sostenido que usar esa etiqueta permitiría a las fuerzas armadas actuar en apoyo de la policía. Sin embargo, haber establecido el Comando Unificado —tarde, por cierto— sin cambiarle el nombre a las cosas, demuestra lo contrario: que para que las armas coordinen o puedan planear operativos conjuntos no es necesario obtener facultades delegadas ni imponer nuevas etiquetas.</p>   <p>Generalizar la etiqueta “terroristas” tiene sentido en los Estados Unidos por razones completamente locales. Allá la lista de organizaciones criminales transnacionales autoriza menos medidas de control que la lista antiterrorista. Esa es una cuestión local que no tiene por qué convertirse en objeto de exportación.</p>   <p>Lo que deberíamos estar mirando de la experiencia comparada son las ventajas que ofrece listar organizaciones criminales, sean terroristas, carteles u otras organizaciones violentas. Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Colombia y Guatemala lo hacen de una manera u otra. Las listas comienzan a imponerse como una herramienta que permite organizar las reacciones de cada Estado en función de objetivos y medir sus resultados sobre bases ciertas. Exigen definir qué autoridad asume competencia para ensamblarlas y qué papel tienen en el procedimiento las fiscalías. Las listas necesitan reglas legales y procedimientos sometidos a control judicial. Suponen un catálogo de medidas habilitadas por esa inclusión: congelamiento de activos, cargos por pertenencia o colaboración, premios por delación, facilitación de acuerdos de cooperación internacional. Cuando las listas existen, los casos por pertenecer o colaborar con ellas, o por financiarlas o lavar sus activos pueden construirse con mucha mayor facilidad que sin ellas. Los resultados, además, comienzan a hacerse visibles.</p>   <p>Colombia usa una sola lista para terroristas, carteles y organizaciones violentas. Nosotros acabamos de suscribir una lista ajena, la del Escudo, sin tener una propia. Identificar y listar a las grandes organizaciones criminales es un mínimo imprescindible si el objetivo es derrotarlas.</p>   <p>Para las acciones barrio por barrio, Nicolás Zevallos ha propuesto una aproximación complementaria: tomar el control de las zonas comerciales expuestas a la extorsión combinando la acción de municipalidades, comerciantes, comisarías y serenazgo. En paralelo, con ocasión del rechazo a la censura del ministro Astudillo, el diputado Colchado propuso, entre otras cosas, elevar del 9% al 15% y progresivamente al 20%, la proporción de policías dedicados a investigación criminal.</p>   <p>La seguridad interior exige actuar en varios planos simultáneamente. Pero sobre esto, más allá de las imágenes, el gobierno ha mostrado muy poco.</p>   <p>Las imágenes muestran fuerza. No contra quién dirigirla. Los moldes del pasado producen consignas, no políticas. Mientras no exista una lista seria que fije a las organizaciones que debemos derrotar, la presidenta seguirá dando palos de ciego.</p>   <p>Lo peor es que nadie en su entorno se lo dice.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El gobierno de la distracción ]]>
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                            <![CDATA[ Mientras el debate político persigue la última estridencia, los problemas que matan no tienen respuesta. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 06:06:59 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El gobierno de la distracción ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Desde que asumió el gobierno, el oficialismo ha operado con un patrón que hoy ya es previsible. Ni bien empezó su mandato, cada semana, alguien vinculado a Keiko Fujimori o Fuerza Popular y aliados, empezaba una nueva controversia.</p>   <p>Entre los más representativos han estado la tentativa de traslado del Lugar de la Memoria del Ministerio de Cultura al de Justicia generó debate durante días. El pedido de facultades legislativas amplísimas —que ningún parlamento comprometido con su rol de fiscalización aprobaría en bloque sin debate previo— sigue ocupando discusión en la agenda pública.</p>   <p>Paralelamente, las transmisiones en TikTok de la presidenta y las puestas en escena espectaculares en las redes sociales del gobierno, sin decisiones de fondo que realmente impacten en las urgencias que enfrenta el país, complementan esta serie. Siempre hay algo nuevo.</p>   <p>Es un mecanismo de distracción que es eficaz precisamente porque no requiere coordinación perfecta. Basta con que exista el ciclo: la controversia ocupa el espacio, la oposición reacciona, y cuando eso se agota ya hay una nueva estridencia disponible. El objetivo es consumir el tiempo y la atención de los ciudadanos que deberían ir a otra parte que afecta más directamente la vida misma. Al final, el gobierno no rinde cuentas de nada urgente.</p>   <p>La politóloga y vicedecana de la Escuela de Política, Economía y Asuntos Globales de IE University, Catalina De Vries, sostiene que en la política contemporánea la atención es poder: quien controla de qué se habla controla el debate (The Guardian, 2026). En el Perú, cada vez que la exigencia sobre la inseguridad toma fuerza, una nueva controversia aparece y la desplaza. Lo mismo ocurre con los incendios y con el fenómeno El Niño, que son en suma cuenta, emergencias reales que no encuentran respuesta porque las cortinas de humo no les deja espacio.</p>   <p>Mientras tanto, el Sistema Nacional de Defunciones registra 392 homicidios entre el 28 de julio y el 10 de octubre, los primeros 75 días del gobierno actual. Más de cinco muertes diarias. El 72% causadas por arma de fuego.</p>   <p>Hasta el momento, no hay una política articulada frente al sicariato y los incendios no tienen respuesta de fondo. Solo la réplica de un comando conjunto unificado al mismo estilo de su antecesora Dina Boluarte.</p>   <p>Esos 392 homicidios en 75 días, y 497 denuncias por secuestro solo en setiembre, son el costo de esa indiferencia por gobernar la distracción creada por ellos mismos.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Hasta dónde puede cambiar el Senado la delegación de facultades, por Kurt Burneo ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/13/hasta-donde-puede-cambiar-el-senado-la-delegacion-de-facultades-por-kurt-burneo-hnews-1130493</link>
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                            <![CDATA[ La interpretación crucial sobre la revisión legislativa del Senado afecta el futuro del desarrollo institucional en Perú, e influye negativamente en el crecimiento económico y la estabilidad política. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Comisión de Constitución del Senado reanuda este martes el debate sobre la delegación de facultades legislativas]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Kurt Burneo</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 22:01:58 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Hasta dónde puede cambiar el Senado la delegación de facultades, por Kurt Burneo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El pedido del Poder Ejecutivo de delegación de facultades legislativas ya fue dictaminado por la Cámara de Diputados, concediéndose esta autorización por 90 días, circunscrita a legislar en gestión relacionada con el Fenómeno del Niño y el orden interno. Ahora dicho dictamen está siendo evaluado por el Senado, pero un punto crítico es la interpretación que se haga respecto al margen de revisión por parte de este. Lo que está en juego va más allá del alcance de la revisión; aquí el tema importante es cómo funciona la institucionalidad en el Perú y, de ello, las posibilidades futuras de crecimiento económico.</p>   <p>Qué son las instituciones y qué rol cumplen. Uno de los aportes de Douglas North sobre esto es que han sido implementadas por las sociedades para sostener el orden y reducir la incertidumbre. Pero ¿qué son? Son el conjunto de reglas de comportamiento que guían las interacciones sociales. El mismo North plantea que las instituciones estructuran incentivos en los intercambios de la gente, ya sean políticos, sociales o económicos. Las instituciones pueden ser formales e informales.</p>   <p>Las formales se refieren a las reglas políticas, económicas y legales que condicionan el comportamiento de las personas —naturales y jurídicas— y facilitan los intercambios, en tanto las informales son las creencias, los valores y los comportamientos de una sociedad. Un ejemplo de instituciones está referido a la manera como funciona el sistema legislativo en el Perú. En el caso que nos ocupa, ¿cuántos grados de libertad tendría el Senado en la facultad de revisar lo dictaminado por los Diputados? ¿Eso está claro? Lo que al final pase en la decisión del Senado va a sentar un precedente en el proceso de generación de leyes, sobre la base de futuros proyectos con o sin solicitud de delegación de facultades legislativas, evaluados primero en la Cámara de Diputados.</p>   <p>Este asunto es relevante porque, como país, contamos con insumos para producir: mano de obra, capital y tecnología; pero si hay incertidumbre en el funcionamiento institucional, el riesgo asociado a producir se verá incrementado.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una democracia a 3400 m s. n. m., por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <![CDATA[ Las críticas hacia el electorado cusqueño, que ridiculizan y deshumanizan, evidencian la normalización del odio y la discriminación, en lugar de fomentar un debate político saludable y respetuoso. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Una democracia a 3400 m s. n. m., por Cynthia Cienfuegos]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cynthia Cienfuegos</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 21:59:17 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una democracia a 3400 m s. n. m., por Cynthia Cienfuegos ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Bastó una elección regional. Una candidata. Y un territorio en el sur del Perú para que se activen los discursos racistas y aflore la discriminación que tanto nos caracteriza. Los resultados que han dado como ganadora a Verónica Mendoza en Cusco, durante las elecciones regionales y municipales de 2026, han vuelto a recordarnos que nuestro diálogo democrático es sumamente débil y que, lejos de rechazar los discursos de odio, los normalizamos, los replicamos y los justificamos.</p>   <p>De pronto, vimos a algunos personajes de Lima deshumanizando y ridiculizando, nuevamente, al electorado del sur. Y no hay que confundirnos. No se trata de discrepancias políticas. Ese sería el escenario ideal, y aquí estamos a años luz. Lo que hemos visto es un desfile de mensajes clasistas, racistas y discriminatorios hacia los cusqueños y cusqueñas: desde decir que tienen una “condición mental que debemos lamentar” hasta sostener que, debido a la altura, no les llega el suficiente oxígeno para pensar y votar bien. Torpemente, se ha querido disfrazar el odio como ciencia y el racismo como opinión. Porque discriminar, que es un delito (artículo 323 del Código Penal), les resulta más fácil que intentar comprender la complejidad política del país.</p>   <p>Si tuviéramos la capacidad de mirar más allá, nos daríamos cuenta de que las dinámicas políticas en los territorios regionales son completamente diferentes e incluso muy diversas dentro de una misma región. Hoy, reducir el tema a derechas o izquierdas es limitado e insuficiente. La gente tiene otros móviles para decidir su voto: necesidades cotidianas, servicios básicos no atendidos, hartazgo de la corrupción, identidad, recursos naturales, emociones y percepciones que se van construyendo.</p>   <p>En muchos territorios, los liderazgos políticos recaen en personas. Esto es, en parte, una consecuencia de la crisis partidaria y también de la crisis de los propios movimientos regionales. Estas personas, futuros candidatos y candidatas, trabajan años construyendo confianza y legitimidad; conociendo el territorio; generando alianzas y colaboraciones; llegando a sitios donde el Estado muchas veces no llega. La escucha, el andar, el diálogo, el sentido de pertenencia son elementos que la población percibe y que traduce en información al momento de decidir por quién votar.</p>   <p>Y esta es, apenas, una pequeña parte de todo un sistema político complejo, donde lo positivo y lo negativo confluyen. No es un problema mental. No es un problema de oxígeno. Es democracia y, esta vez, la lección vino de una región en las alturas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El rincón de los muertos, por Jorge Bruce ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/13/el-rincon-de-los-muertos-por-jorge-bruce-hnews-684060</link>
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                            <![CDATA[ "Esas utopías mesiánicas que terminan, en nombre de Abimael Guzmán. dando rienda suelta a sus pulsiones tanáticas, en particular contra campesinos pobres e indefensos" ]]>
                            </description>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Jorge Bruce</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 21:38:45 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El rincón de los muertos, por Jorge Bruce ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Cuando tengan estas líneas en sus manos, la obra de teatro en la cual se inspira habrá concluido su temporada en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú. La verdad, no necesitaba más publicidad. El jueves que pude acudir a verla, la sala estaba repleta de público. No era para menos. Para quienes no tuvieron la suerte de poder verla, se trata de un unipersonal admirablemente protagonizado por Ricardo Bromley. La dramaturgia es de Sebastián Rubio y la dirección la comparte con Yanira Dávila.</p>   <p>Los lectores habrán deducido que el título de la pieza alude a Ayacucho, nombre que en efecto significa “rincón de los muertos”. Se trata de la conjunción de dos vocablos quechuas: Aya (muerto, cadáver) y Cuchu (rincón, esquina o apartado). Para los peruanos de hoy, esto lleva el sello trágico del conflicto armado interno. Pero el origen se remonta por lo menos a la cultura Wari, o acaso a las luchas entre Huáscar y Atahualpa por el incanato, poco antes de la llegada de los españoles.</p>   <p>El relato en primera persona de Ricardo Bromley es fascinante. Te atrapa durante los ochenta minutos sin interrupción que dura la obra. Ricardo es un joven ayacuchano, danzante de tijeras y exalumno del centro de artes escénicas de la PUCP. Esa rica combinación cultural le da un valor agregado tremendo a su extraordinaria performance en escena. Le permite enhebrar un relato trágico con un encanto y ligereza que lo hacen no solo llevadero: es a la vez sobrecogedor y fascinante. En parte se debe también a la manera tan inteligente en que han entretejido la historia personal del narrador con la Historia reciente del Perú.</p>   <p>Se reconoce en esto la impronta de Yuyachkani. Porque Sebastián Rubio es lo que en francés se denomina un <em>enfant de la balle</em>. Esta expresión coloquial alude a alguien que ha crecido en un medio —musical, deportivo, teatral, etcétera— que lo ha nutrido desde la lactancia. Sus padres son Teresa Ralli y Miguel Rubio, los fundadores del grupo que sigue en plena vigencia, felizmente. Sin embargo, Sebastián y Ricardo le aportan un toque de juventud y frescura: las escenas en que Bromley se luce haciendo el <em>moonwalk</em> de Michael Jackson o imitando a Charlie Chaplin son inenarrables. Pero nada supera a la emoción de verlo desplegar el ritual de ponerse el atavío de los danzantes de tijeras y luego dar una breve muestra de su arte. Esta sorprendente yuxtaposición cultural le da un sello original a la vez que fiel a la tradición de los Yuyas.</p>   <p>Pero volviendo a la tragedia antes evocada, el relato, decíamos, enhebra la vida del joven Bromley con la presencia ominosa de Sendero Luminoso. Para ello se valen de un uso creativo y con la dosis exacta de tecnología audiovisual. Resulta que un tío querido de Ricardo había sido un senderista conocido como el Chacal. Un asesino despiadado que terminó en la cárcel. La obra es implacable con ese grupo que, con el pretexto de refundar la democracia, no dudó en masacrar principalmente a aquellos a quienes decía representar y defender. Tal como lo hemos visto en la China de Mao o en la Camboya de Pol Pot. Esas utopías mesiánicas que terminan, en nombre de un líder iluminado como Abimael Guzmán —quien fue profesor de la Universidad de Huamanga—, dando rienda suelta a sus pulsiones tanáticas, en particular contra campesinos pobres e indefensos.</p>   <p>El asunto no queda ahí. En estos tiempos de negacionismo e intentos de borrar la memoria de los peruanos, se narran las matanzas en el cuartel Los Cabitos y su horno crematorio (que pude ver en persona), para eliminar los restos de los <em>aya</em> (muertos) en esos tiempos de abuso indiscriminado. No solo eso. En una asombrosa condensación de tiempos y narraciones, aparecen las matanzas del Gobierno de Dina Boluarte (medio centenar de peruanos asesinados, la mayoría con armas de guerra). Ricardo Bromley nos cuenta su desolación de ver estos sucesos siniestros en su celular, desde Lima, donde la vida continuaba a su alrededor como si nada. Tal como ocurrió durante el conflicto armado interno.</p>   <p>Me saco el sombrero ante la valentía de presentar estos acontecimientos sombríos de nuestra Historia, en una época en la que se pretende instalar una versión adulterada de los hechos. Como si los únicos culpables fueran los senderistas. Esa versión maniquea de héroes y villanos queda totalmente desvirtuada apenas se visita el Museo de la Memoria &#039;Para que no se repita&#039; de Huamanga (estuve ahí, como conversé con las madres de Anfasep, quienes siguen esperando los cuerpos de sus desaparecidos). Pero no solo es útil: es urgente recordarlo una y otra vez, en especial ahora que se intenta lavar el cerebro de las nuevas generaciones.</p>   <p>El hecho de que sean personas jóvenes las que han creado y representado esta creación, que tiene de relato personal, memoria documental y espectáculo de calidad, es esperanzador. El arte tiene esa capacidad única de llegar al corazón y a la mente, incluso para recordarnos los sucesos más dolorosos y, por ende, difíciles de soportar. Esa es una de las grandes lecciones de la tragedia griega clásica que, no en balde, se sigue leyendo y escenificando 2500 años después. El premio Nobel de Literatura otorgado a Anne Carson lo recuerda y ratifica. Ella exige que sus libros —la mayoría de poesía— solo indiquen: &#039;Nació en Canadá y se gana la vida enseñando griego antiguo&#039;.</p>   <p>Lo que &#039;El rincón de los muertos&#039; nos enseña es imposible de sintetizar en el espacio de esta columna. Solo me queda felicitar y agradecer a sus creadores por este acto de coraje en tiempos oscurantistas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Piero y la ternura que sí fue política, por Max Tello ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/13/piero-y-la-ternura-que-si-fue-politica-por-max-tello-hnews-866580</link>
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                            <![CDATA[ Reconocido por su compromiso ético y social, recibió distinciones como el Premio Grammy Latino y fue nombrado Artista por la Paz por la UNESCO. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El músico ítalo-argentino Piero se encontraba internado en Buenos Aires. Foto: Instagram]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 21:32:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Piero y la ternura que sí fue política, por Max Tello ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La ternura en la voz de Piero no fue un refugio ingenuo frente a la intemperie, sino una forma innovadora de compromiso político. Su obra construyó un puente inquebrantable donde la sensibilidad íntima, el folclore y la defensa de los derechos humanos se volvieron indivisibles. Lejos de la solemnidad dogmática, su alianza creativa con el poeta y letrista José Tcherkaski desde 1969 introdujo un tono conversacional, irónico y profundamente humanista que conectó con las urgencias sociales de América Latina.</p>   <p> Nacido en Calabria, Italia, el 19 de abril de 1945 y radicado en Argentina desde su infancia, el cantautor —fallecido a los 81 años— transformó radicalmente el panorama de la canción popular. Sus inicios en la década de 1960 lo situaron en los circuitos de la balada comercial, pero su giro estético convirtió la música en un vehículo de reflexión crítica. Himnos generacionales como «Mi viejo» (1969), compuesto junto a Tcherkaski, se convirtieron de inmediato en un fenómeno masivo y en el arquetipo universal del vínculo familiar en el mundo hispano, grabándose en más de quinientas versiones.</p>   <p> Lejos de agotarse en el éxito comercial, su propuesta amplió los límites de la canción protesta al incorporar temas de profunda raigambre social. Con obras como «Para el pueblo lo que es del pueblo» (1973), canalizó las demandas de justicia social y redistribución en una época convulsionada por tensiones ideológicas. Asimismo, demostró una versatilidad inusual al incursionar en la música infantil con piezas como la balada narrativa «Sinfonía inconclusa en la mar» (1975), evidenciando que la educación emocional y la ternura formaban parte esencial de la transformación política y de la formación de las nuevas generaciones.</p>   <p> Los primeros pasos de su carrera en los escenarios mostraron una transición acelerada desde los espacios masivos de la televisión hacia los auditorios universitarios y gremiales. Este tránsito no significó la renuncia al éxito melódico, sino su resignificación: en cada estrofa la melodía liviana albergaba una demanda profunda de justicia.</p>   <p> Durante los años del terrorismo de Estado y las dictaduras militares en el Cono Sur, gran parte de su repertorio sufrió la censura y la prohibición oficial. Ante la persecución, Piero partió al exilio en Europa, residiendo y desplegando su gira de resistencia cultural en países como España e Italia durante los años más duros de la represión militar. Lejos de callar, transformó el dolor del destierro en una trinchera de denuncia y solidaridad internacional. Obras fundamentales de ese período como &#039;Llegando, llegaste&#039; publicado en el álbum &#039;Pedro Nadie&#039; (1974) y, de manera muy especial, el himno pacifista &#039;Soy pan, soy paz, soy más&#039; (1981) —con letra del poeta uruguayo Luis Ramón Igarzábal— lanzado en el álbum &#039;Calor Humano&#039;, resonaron con fuerza en plazas y actos de resistencia civil en toda la región, alimentando el anhelo irrenunciable de retorno a la democracia.</p>   <p> Su compromiso ético trascendió los escenarios a través de una intensa labor social, destacando su trabajo con proyectos educativos para la niñez vulnerable y su impulso a fundaciones orientadas al desarrollo comunitario. Su contribución histórica fue consagrada con distinciones internacionales de gran relevancia: fue nombrado Artista por la Paz por la UNESCO el 12 de junio de 2002, y recibió el prestigioso Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical el 15 de noviembre de 2016. Piero falleció el 7 de octubre de 2026, dejando un vacío inmenso en la cultura hispanoamericana. Su trayectoria demostró que la canción popular, cuando se abraza a la ternura y a la conciencia crítica, sobrevive al paso de las décadas como un pilar insustituible de la memoria y la identidad para América Latina.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Estado le pide a la escuela lo que no le da ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/13/el-estado-le-pide-a-la-escuela-lo-que-no-le-da-editorial-491413</link>
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                            <![CDATA[ Los nuevos lineamientos de disciplina escolar buscan devolver autoridad a los docentes, pero no garantizan los recursos necesarios para ejercerla. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 13 Oct 2026 06:04:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Estado le pide a la escuela lo que no le da ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La violencia que llega a las aulas no empieza en la escuela. También nace en las familias y en el entorno donde crecen los estudiantes. Por eso, una política educativa debe ayudar a prevenirla y atender sus causas. Clasificar las faltas y establecer sanciones no es suficiente.</p>   <p>El Ministerio de Educación ha presentado lineamientos para gestionar la disciplina escolar. La propuesta incluye criterios para que las medidas sean proporcionales a las faltas. Es necesario que los docentes tengan autoridad y que la escuela pueda actuar cuando las familias no cumplen su responsabilidad.</p>   <p>La discusión no es si debe haber reglas, sino si las escuelas tendrán el respaldo necesario para aplicarlas. Durante décadas, el país fue construyendo un modelo de convivencia centrado en la prevención: anticiparse a los problemas en lugar de intervenir solo después de que ocurran.</p>   <p>La nueva propuesta pone el énfasis en las sanciones, sin asegurar los recursos que deberían acompañarlas.</p>   <p>Los lineamientos describen al SíseVe, el sistema de reporte de violencia escolar, como un mecanismo de “fiscalización punitiva y burocrática” contra los docentes y propone reemplazarlo con una nueva unidad del Ministerio.</p>   <p>Si los maestros temen reportar casos por las consecuencias que podrían enfrentar, corresponde corregir ese problema. Pero proteger su autoridad no puede significar que la violencia deje de registrarse. El SíseVe ha permitido hacer visible lo que ocurre en las escuelas. Registrar los casos ayuda a las familias a conocer el problema y al Estado a identificar dónde debe intervenir.</p>   <p>Cualquier cambio debe preservar esa función y mejorar la respuesta. La propuesta también promete acompañar al estudiante durante los procesos disciplinarios.</p>   <p>Sin embargo, las escuelas públicas carecen de suficientes psicólogos y el planteamiento no precisa qué presupuesto permitirá cubrir esa falta.</p>   <p>Sin profesionales ni recursos, el acompañamiento queda en el papel. La situación es aún más grave en zonas donde las redes criminales captan a niños de diez u once años. Allí, sancionar sin ofrecer apoyo deja sin atender el riesgo de fondo. La escuela necesita autoridad, pero también respaldo: psicólogos, formación docente y un currículo que fortalezca la prevención y la convivencia.</p>   <p>El Estado no puede exigirle que resuelva sola problemas para los que no le da herramientas. Los padres de familia tienen mucho que perder si ese apoyo no llega, y razones de sobra para exigirlo.</p> ]]></content:encoded>
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