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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Mon, 02 Nov 2026 16:57:35 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Tucker Carlson advierte posible ataque nuclear de EE.UU. contra Irán a un día de las elecciones de medio término ]]>
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                            <![CDATA[ El periodista estadounidense asegura, aunque sin pruebas públicas, que la Casa Blanca evalúa una operación militar contra la Montaña Pica, mientras el comentarista republicano Emmanuel Rincón lo acusa de buscar un daño electoral al Partido colorado. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Carlson fue decisivo para la última campaña republicana en 2024.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 16:57:35 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Tucker Carlson advierte posible ataque nuclear de EE.UU. contra Irán a un día de las elecciones de medio término ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Pocas voces del universo conservador han pesado tanto sobre la base de Donald Trump como la de Tucker Carlson. Tras abandonar Fox News en abril de 2023, el presentador montó un podcast de enorme audiencia y conversó, al menos en dos ocasiones, con el entonces precandidato. La primera fue en su residencia en Mar-a-Lago, para una emisión de Fox, y la segunda en la plataforma X, en paralelo al primer debate republicano de agosto de ese año, al cual el magnate decidió no acudir. Meses después, el propio Trump admitió que consideraría a Carlson como compañero de fórmula, y en 2024 este ocupó un horario estelar en la Convención Nacional Republicana.</p>   <p>Sin embargo, la guerra contra Irán fracturó ese vínculo. Desde febrero, el periodista encabeza la disidencia “America First”, convencido de que el conflicto traiciona la promesa de evitar contiendas en el exterior. En marzo, el jefe de Estado lo expulsó verbalmente del movimiento al declarar que “ha perdido el rumbo” y “no es MAGA”, y en abril lo tildó de persona de bajo coeficiente intelectual. Por su parte, el comunicador asegura haber discutido el tema iraní con el presidente unas cincuenta veces en una década, casi siempre en privado, aunque ese dato carece de verificación independiente.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/11/02/69bae247272dba0612054d4b.jpg" alt="Carlson genera tensiones en el movimiento MAGA, donde se enfrenta a críticos y defensores de la intervención militar en Irán, mientras destaca su influencia en la política estadounidense." width="1250" height="735"/><figcaption>Carlson genera tensiones en el movimiento MAGA, donde se enfrenta a críticos y defensores de la intervención militar en Irán, mientras destaca su influencia en la política estadounidense. Foto: AFP</figcaption>   <h2><strong>Una votación decisiva para la segunda mitad de Trump</strong></h2>   <p>Los ciudadanos estadounidenses acuden a las urnas este martes 3 de noviembre para renovar los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 del Senado, en los célebres comicios de medio término. De ese resultado depende que el gobernante conserve la mayoría legislativa durante sus dos últimos años de gestión, con lo cual leyes, presupuestos y nombramientos quedarían sujetos al equilibrio parlamentario. En ese contexto, la contienda con Irán, que supera los ocho meses, se ha instalado en el centro del debate.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/11/02/6ae400757509cf5b3a0b0a62.jpg" alt="Las elecciones intermedias permitirán a los ciudadanos elegir a un nuevo Congreso. Foto: AFP" width="1250" height="735"/><figcaption>Las elecciones intermedias permitirán a los ciudadanos elegir a un nuevo Congreso. Foto: AFP</figcaption>   <h2><strong>La alerta de Carlson sobre la Montaña Pica</strong></h2>   <p>Carlson publicó ahora un texto según el cual la administración, presionada por Netanyahu, “podría estar a días de lanzar un ataque nuclear contra Irán”. El presunto blanco sería la Montaña Pica, donde la inteligencia israelí sostiene que Teherán retomó el enriquecimiento de uranio. A su juicio, ninguna munición convencional atraviesa 300 pies de granito, de modo que solo quedaría la vía atómica, y cita a un observador informado para señalar que “Bibi llama a Trump al respecto todos los días”.</p>   <p>En su relato, la decisión llegaría hacia el 7 de noviembre y el inquilino de la Casa Blanca “está dudando”, aconsejado por JD Vance y Steve Witkoff, defensores de un pacto. No obstante, el autor vaticina que, tras el primer disparo, “la Tercera Guerra Mundial es inevitable”, y lamenta que Washington haya avanzado dormido hacia ese punto. Remata con un llamado a la ciudadanía global, a la cual considera ignorada hasta ahora.</p>   <p>El Ejecutivo no ha corroborado en público semejante plan, y el escrito carece de documentos o fuentes identificables. Entre tanto, Trump amenaza desde julio con bombardear ese complejo si no se firma un acuerdo.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="en">Under pressure from Israeli prime minister Benjamin Netanyahu, the Trump administration may be within days of launching a nuclear strike on Iran. The target would be Pickax Mountain in central Iran, where Israeli intelligence claims the Iranian government has restarted its nuclear enrichment program. No conventional weapon in the American arsenal can penetrate 300 feet of solid granite to destroy the tunnels where enrichment is supposedly taking place. The only military option is a nuclear strike. Netanyahu has been pushing hard for one. “Bibi calls Trump about it every day,” says an informed observer.  Netanyahu is cornered and desperate. After last week’s election results, he can’t form a government unless Trump intervenes directly in Israeli politics and brokers a deal with other parties that gives Netanyahu 61 seats in the Knesset. Otherwise, he is out as prime minister and on his way to ignominy, investigations and possibly jail. Netanyahu must stay close to Trump. He needs this war.  To that end, he’s applied maximum pressure to his closest allies in the administration, including Secretary of Defense Pete Hegseth and CENTCOM commander Brad Cooper. Both oppose a negotiated settlement to the war they’ve so grievously mismanaged; both are pushing to restart major combat operations. Secretary of State Marco Rubio and CIA director John Ratcliffe are also following Netanyahu’s lead, as are leaders of the Democratic Party. In a recent meeting on the subject, former president Barack Obama said he opposes the current Iran peace deal being drafted in Doha.  The rest of America’s longtime allies in the Middle East are terrified by the prospect of more war. On September 27th, Netanyahu flew secretly to Abu Dhabi to enlist the UAE in his lobbying effort for a final attack on Iran. The Emiratis refused. After eight months of conflict, Gulf economies are teetering. So are global energy and fertilizer markets. They won’t recover soon. Globally, there are a total of about 850 supertankers used to transport oil from producers to the rest of the world. In October alone, 11 of them were badly damaged in Hormuz. At this pace, a global depression is imminent. A nuclear strike would radically accelerate the destruction. Fallout from a ground explosion at Pickax Mountain would contaminate the Persian Gulf, poisoning the water supply for 100 million people.  And those are just some of the immediate consequences for the region. The rest of the world is every bit as exposed. No country other than the United States has ever used a nuclear weapon in war. Some would like to. An American nuclear attack on Iran would set a new precedent. The Russians have already told at least two other governments that an American nuclear strike on Iran would free them to use nuclear weapons against Ukraine. Pakistan and India would be tempted to do the same against each other, as would North Korea against Seoul. After the first nuclear strike, World War Three is inevitable. That war would be short and final.  We’ve been sleepwalking toward this moment for months. Since February, the administration has quietly rewritten America’s nuclear doctrine to make first use of so-called “battlefield nukes” easier and therefore more likely. No one in Washington in either party seems bothered by this. Now we’re on the brink of it.  Close observers say Trump is likely to decide by next weekend whether or not to use nuclear weapons. That would be November 7, six days from now. To his credit, he’s hesitating. At the moment, Trump is listening to his vice president, JD Vance, and to his envoy and friend Steve Witkoff, both of whom argue a deal with Iran can be made.  They’re right, though it won’t be simple. The Iranians are famously frustrating to negotiate with under any circumstances, and elements of that government have become more radical since Ayatollah Ali Khamenei and his family were killed in February. After decades of isolation, even relatively moderate Iranian leaders seem confused by how decisions are made in the West. (There is a widespread belief in Tehran, for example, that the United States government controls Israel.) But overall, people who have spoken to decision-makers in Iran say there is consensus there that more war is bad for everyone and a deal is worth making.  One group that hasn’t been consulted so far is the global population — the hundreds of millions of people who will be killed along with their children if Trump is pushed by Netanyahu into launching a nuclear strike next week. Now would be the time for them to speak up.</p>— Tucker Carlson (@TuckerCarlson) <a href="https://x.com/TuckerCarlson/status/2117071025955389828?ref_src=twsrc%5Etfw">November 2, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2><strong>Las críticas de proTrump a Carlson</strong></h2>   <p>La reacción en el campo conservador llegó de inmediato. Emmanuel Rincón sostuvo que el presentador aborda el asunto a solo dos días de la cita electoral y “aparentemente con el único propósito de perjudicar a los republicanos en las urnas”. De ser veraz lo revelado, añadió, “podría equivaler a traición, exponiendo operaciones militares y poniendo en riesgo a las tropas estadounidenses”. En cambio, si carece de sustento, calificó el gesto como igualmente bochornoso, y concluyó que Carlson “ha cruzado todas las líneas de decencia”.</p>   <p>En ese interín, el excolaborador de Fox, distanciado del Partido Republicano, afirma que tampoco respaldará a los demócratas.</p>   <blockquote class="twitter-tweet"><p dir="ltr" lang="en">With just two days left before the midterm elections, Tucker Carlson is talking about an alleged U.S. nuclear strike on Iran, seemingly with the sole purpose of hurting Republicans at the polls on Tuesday.  If what Carlson is revealing is true, it could amount to treason, exposing military operations and putting American troops at risk.  If it is false, it is equally disgraceful, as he is doing so solely to damage Republicans electorally ahead of the election.  He has crossed every line of decency.</p>— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) <a href="https://x.com/EmmaRincon/status/2117086714166403078?ref_src=twsrc%5Etfw">November 2, 2026</a></blockquote> <script charset="utf-8" src="https://platform.x.com/widgets.js" async=""></script>   <h2><strong>El costo de la guerra con Irán para Estados Unidos</strong></h2>   <p>La ofensiva, desatada el 28 de febrero por Washington e Israel, acumula una factura abultada. Un cálculo de CENTCOM difundido por AP, con corte al 16 de octubre, la sitúa en 47.100 millones de dólares, mientras que la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) había estimado unos 38.000 millones hasta el 1 de agosto, con un incremento cercano a 3.000 por cada mes adicional. A ello se suman, según el Inspector General del Pentágono, al menos 18 militares muertos hasta el 30 de junio.</p>   <p>El impacto no se limita al erario. En efecto, el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz encareció el galón de gasolina de 2,98 a 4,52 dólares entre febrero y mayo, de acuerdo con la Universidad de Brown, y empujó la inflación anual por encima del 4 %, un nivel inédito en tres años. Por su parte, la CBO prevé que los precios del primer trimestre de 2027 se ubiquen medio punto porcentual sobre lo proyectado antes del conflicto.</p>   <p>El desgaste se refleja, además, en los sondeos. Reuters/Ipsos midió un respaldo de 31 % a la intervención a fines de agosto, y Marquette halló que 79 % de los adultos juzga que no valió la pena. Entretanto, los demócratas lideraban 44 % a 37 % la preferencia legislativa en septiembre. Pese a haber prometido una campaña de pocas semanas, el mandatario admite ahora que nuevos bombardeos siguen sobre la mesa pasado el 3 de noviembre.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Estar no es incluir, por Misión Educación ]]>
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                            <![CDATA[ La inclusión educativa va más allá de la vacante en el aula; implica oportunidades reales de aprendizaje y desarrollo para todos los estudiantes. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La propuesta del Ministerio de Educación para regular la apariencia de los estudiantes ha despertado críticas de organizaciones de derechos humanos por no abordar la violencia escolar.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Misión Educación</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 15:53:05 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Cuándo podemos decir que un sistema educativo es realmente inclusivo? ¿Cuando todos tienen una vacante y comparten un aula? ¿O cuando tienen oportunidades reales de aprender, participar y desarrollar sus capacidades?</p>   <p class="has-text-align-justify">El Proyecto Educativo Nacional al 2036 plantea la inclusión y la equidad como propósito, reconociendo que la igualdad puede requerir respuestas diferenciadas, por lo tanto, una vacante es apenas el comienzo.</p>   <p class="has-text-align-justify">Incluir no significa dejar de mirar los aprendizajes y evaluar no debería servir para comparar, sino para conocer qué aprende cada estudiante y qué necesita para progresar. En esa línea, la ENLA 2026 contempla adaptaciones y apoyos para su participación en igualdad de condiciones.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sin embargo, como madre de una niña con discapacidad, he aprendido que la pregunta no es solo si mi hija está dentro de un aula, sino qué oportunidades tiene allí para aprender, participar y ser autónoma. Mi experiencia en política pública y conversaciones con especialistas que acompañan escuelas en el enorme reto de la inclusión me confirma que crear una política o servicio es apenas el primer paso. Para funcionar se necesitan capacidades, recursos y articulación.</p>   <p class="has-text-align-justify">Cuando un niño no logra ser incluido, solemos mirar a la escuela. Pero la escuela es la última milla de un sistema mayor. Para participar en igualdad de oportunidades deben funcionar los servicios de salud, de protección social, de transporte; los servicios debieran ser accesibles, los docentes debieran estar acompañados y las escuelas debieran contar con materiales y apoyos diversos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por eso, debemos hacer de la inclusión una capacidad del sistema: fortalecer los servicios de apoyo educativo, articular sectores y mirar trayectorias: participación, aprendizajes, progreso y culminación.</p>   <p class="has-text-align-justify">No necesitamos escuelas excepcionales. Necesitamos un sistema capaz de sostener a cada escuela, para que la inclusión deje de depender de la buena voluntad.</p>   <p><em><strong>Diana Prudencio Gamio, Gerente de Inclusión Social, Educación y Salud, CARE Perú</strong></em></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Leer y comprender: el desafío pendiente en el Perú, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/leer-y-comprender-el-desafio-pendiente-en-el-peru-por-diego-alonso-sanchez-hnews-88051</link>
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                            <![CDATA[ Se cree que la lectura termina cuando se cierra el libro; sin embargo, en realidad, el aprendizaje apenas comienza. Para miles de estudiantes peruanos, el verdadero problema surge cuando deben utilizar lo leído para explicar lo entendido de manera literal, inferir una idea o formular una opinión. La comprensión lectora continúa siendo una brecha educativa que limita el desempeño escolar y, sin lugar a dudas, la participación ciudadana de nuestros estudiantes. ]]>
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                            <image:title><![CDATA["Es fundamental promover la lectura desde la infancia, facilitar el acceso a libros, fortalecer la formación docente y crear espacios de acompañamiento". Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 13:10:24 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Leer y comprender: el desafío pendiente en el Perú, por Diego Alonso Sánchez ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Cuando hablamos de la competencia lectora en la Educación Básica Regular, no nos referimos únicamente al reconocimiento de palabras, frases u oraciones. Esta implica localizar información, relacionar ideas, deducir aquello que el texto no expresa de manera directa y evaluar críticamente su contenido. A veces, estos procesos se realizan para uno mismo, pero también están dirigidos hacia otras personas. Por ello, leer implica construir significados mediante la interacción entre el texto, los conocimientos previos, el contexto del estudiante y sus posibles interlocutores. Es un hecho social.</p>   <p class="has-text-align-justify">En el Perú, la dimensión del problema quedó reflejada en los resultados de <strong>PISA 2025</strong>: el país obtuvo 390 puntos en lectura y una proporción importante de alumnos no alcanza el nivel 2 de lectura, considerado el umbral en el que los estudiantes comienzan a demostrar capacidades para participar de manera efectiva en la vida social. Esta situación revela una dificultad que va más allá del curso de Comunicación, pues para comprender una consigna, resolver un problema matemático o interpretar un texto científico resulta indispensable comprender lo que se lee, para referirnos solo al ámbito académico.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este déficit en los estudiantes también tiene consecuencias fuera del aula. Quien no comprende adecuadamente la información escrita enfrenta mayores dificultades para analizar mensajes, distinguir hechos de opiniones y tomar decisiones fundamentadas; en definitiva, se ven afectadas las posibilidades de generar nuevos conocimientos y favorecer su desarrollo integral. Por ello, fortalecer la comprensión lectora no significa solamente mejorar las calificaciones, sino ampliar las herramientas con las que los alumnos, como ciudadanos activos, interpretan su realidad y participan en ella.</p>   <p class="has-text-align-justify">El pedagogo brasileño Paulo Freire, quien investigó profundamente la dimensión social del aprendizaje de la lectoescritura, sostenía que “la alfabetización no solo es un juego de palabras, sino la conciencia reflexiva de la cultura, la reconstrucción crítica del mundo humano, la apertura de nuevos caminos”. Según su propuesta, aprender a leer adecuadamente proporciona una herramienta fundamental para ampliar los conocimientos y mejorar las oportunidades socioeconómicas de las personas.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>No solo es tarea del maestro</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Frente a esta problemática, el papel del docente es fundamental. Dentro del aula, su trabajo, ligado a la retroalimentación, constituye una herramienta clave. No se trata de corregir con un simple «está bien» o «está mal», ni de entregar inmediatamente la respuesta correcta. Su labor es incentivar el proceso cognitivo que permita al estudiante reconocer dónde se encuentra, qué objetivo debe alcanzar y cuáles son los pasos que puede seguir para mejorar.</p>   <p class="has-text-align-justify">En efecto, el rol del magisterio es determinante, pero para afrontar esta problemática se necesita el compromiso del Estado, las familias y la comunidad. Es fundamental promover la lectura desde la infancia, facilitar el acceso a libros, fortalecer la formación docente y crear espacios de acompañamiento. Pero, para alcanzar ello, se deben reducir las desigualdades sociales y económicas que dificultan el aprendizaje. No es solo un tema relacionado con el trabajo en el aula: se trata de desarrollar competencias que nuestros estudiantes puedan utilizar para impulsar la mejora de su entorno.</p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>La tendencia Latinoamericana</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Los resultados de PISA 2025 muestran que la crisis de la comprensión lectora no es un problema exclusivo del Perú, sino –lamentablemente— una tendencia internacional que ya era observada antes de la pandemia. La lectura figura entre las áreas que más han retrocedido en la última década. Frente a este indicador, se suma la disminución de la lectura por placer, el creciente uso de dispositivos digitales y la exposición a contenidos breves y fragmentados que pueden afectar la capacidad para comprender textos extensos y más complejos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por esto, el Perú debe convertir la comprensión lectora en una prioridad de sus políticas públicas y actuar desde ahora, sin esperar a que una nueva evaluación confirme lo que ya sabemos. No basta con acumular datos, emitir diagnósticos ni limitarse a la autocrítica burocrática. Es necesario pasar a la acción y asumir con responsabilidad la búsqueda e implementación de soluciones. Solo así podremos superar el estancamiento social –y político— al que nos ha conducido relegar la educación durante tanto tiempo.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El precio que pagan los más pobres ]]>
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                            <![CDATA[ La inflación anual llegó a 5,25 %, la más alta en tres años. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 08:57:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El precio que pagan los más pobres ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En los últimos meses, los peruanos han visto incrementarse el costo de sus necesidades básicas sin que sus sueldos hayan subido. De acuerdo con el índice de precios al consumidor que ha publicado el INEI se ha registrado una inflación anual de 5,25 %. Esa cifra es ya la más alta en tres años. Y la ciudadanía de a pie lo ha sentido con el encarecimiento de los alimentos, principalmente.</p>   <p>Al respecto, vale tener en cuenta que la línea de pobreza monetaria se calcula a partir del valor de la canasta básica familiar, la cual para el presente año se ha calculado en 462 soles por persona. En consecuencia, familias con el mismo ingreso de hace doce meses, ante el aumento de sus costos fundamentales, inevitablemente serán clasificadas como pobres. Y eso es un asunto de Estado que requiere acciones que hasta el momento el Perú desconoce.</p>   <p>El Fenómeno del Niño se encuentra activo desde hace algunos meses manifestándose en primer lugar en la reducción de lluvias en la región andina central, lo que ha dañado y a ha generado efectos negativos sobre los cultivos y las futuras cosechas. Por otro lado, al cierre de esta edición, lluvias torrenciales se habían activado en la costa norte. Especialistas consultados por este diario esperan que estas situaciones climáticas impacten mucho más en los bienes de consumo popular, y que para mal de los peruanos, son los que menos pueden sustituirse en el presupuesto de quienes ganan lo mínimo indispensable.</p>   <p>Se sabe que por el momento será el Banco Central de Reserva el que enfrentará, en ese escenario, la presión para elevar su tasa de referencia. No obstante, también, la ciudadanía debería saber que esa medida si bien puede ayudar a contener la subida, también encarecería los niveles de crédito en un período en que la economía ya absorbe los efectos del Niño.</p>   <p>Mientras tanto, el Ejecutivo que exigió celeridad para obtener facultades legislativas e incorporó materias adicionales a las que el Congreso había avalado hace más de diez días, permanecen sin aplicación concreta. Hasta el momento, la presidenta solo ha anunciado la cancelación de su viaje a España para supuestamente atender la emergencia, pero no ha emitido ningún decreto que apunte a ello.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Cuán perdida está nuestra neutralidad?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/cuan-perdida-esta-nuestra-neutralidad-por-mirko-lauer-hnews-88408</link>
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                            <![CDATA[ Lauer plantea que el Perú debe recuperar el equilibrio entre China y Estados Unidos mediante una política exterior de no alineamiento activo. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La próxima reunión de Donald Trump y Xi Jinping está prevista para noviembre del presente año.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:26:54 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Cuán perdida está nuestra neutralidad?, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El clima producido por el cambio de palabras entre los intereses de China y los de EE. UU. quizás se disipe con la llegada de León XIV y las fiestas de fin de año. Sería muy exagerado decir que nos hemos vuelto un campo de confrontación entre las dos potencias. Pero hemos perdido una neutralidad que nos resultaba muy cómoda.</p>   <p>Es evidente que el Perú necesita la buena voluntad de los dos países. Inclinarse en exceso hacia uno de ellos, como viene haciendo el nuevo Gobierno, es una fórmula de diplomacia chapucera. Era inevitable que el país beneficiado intentara ganar terreno, como ha sucedido. Ahora debemos recuperar nuestro equilibrio.</p>   <p>El nuestro hoy es un caso en que la llamada diplomacia presidencial puede ser más útil que la de una Cancillería opaca. La reciente felicitación a Lula es un buen ejemplo: es el tipo de iniciativa que funciona. No tanto por Lula, sino por el Brasil, importantísimo para el equilibrio regional. Como lo son, vamos, los EE. UU.</p>   <p>Es indispensable que Keiko Fujimori vaya a la cumbre APEC, y entendemos que esa es su intención. La cita empieza el último día que León XIV pasará en el Perú, lo cual puede complicar la logística. Pero sus fotos tomadas en esa cumbre son de gran importancia, y Fujimori debe ir asesorada por políticos.</p>   <p>Donald Trump ha dicho que va a ir hasta Shenzhen, donde será la reunión. A lo que no se ha comprometido es a reunirse con el anfitrión Xi Jinping y Vladimir Putin, en lo que sería una suerte de reunión de Yalta, sin ganadores de ninguna guerra. Hay una neutralidad que muchos en el mundo desean y que el Perú podría encarnar en su mensaje.</p>   <p>Así, en lugar de promover funcionarios adictos a Washington y sus políticas, el Gobierno podría empezar a diseñar una estrategia de no alineamiento activo que les quite a todas las potencias las ganas de interferir en los asuntos peruanos. Hay una vocación de no alineamiento peruano que viene desde los años setenta.</p>   <p>Quizás es mucho pedir, pero una foto de Fujimori flanqueada por los embajadores de China y los EE. UU., de preferencia en la puerta de Palacio, haría maravillas para nuestra ubicación geopolítica. En el fondo, tampoco les haría daño a los dos embajadores, pensamos.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Aparece la policía literaria, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ La polémica sobre una novela premiada y el uso de inteligencia artificial abre el debate sobre la autoría, la calidad literaria y el futuro de la creación ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La IA está cambiando el trabajo ¿qué debes aprender para seguir siendo empleable?.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:24:32 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Aparece la policía literaria, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>«Yo la escribí». «La inteligencia artificial generativa la escribió». Polémicas como la que se define en las dos frases anteriores se parecen mucho a las del plagio, pero son muy distintas. En el Perú recién hemos llegado al tema de la IA con la discrepancia en torno a Donde el agua trabaja, la premiada novela corta de David Silva, acusada de ser obra de la IA.</p>   <p>Silva rechaza esas acusaciones, las cuales se apoyan en un programa llamado Pangram, que detecta la factura o participación de IA en un texto. Pangram es la versión IA de Turnitin, que se utiliza para detectar plagios vulgares y silvestres, sobre todo de estudiantes. Pero el plagio es un asunto académico, mientras que el uso de la IA está sobre un horizonte industrial.</p>   <p>La librería en línea Goodreads ya en 2024 había mostrado una lista de algo más de 100 libros que consideraba escritos por la IA. Nada notable, nada premiado; en general, libros del montón, como se suponía que podía producirlos una máquina electrónica. Lo que hace la diferencia con el libro de Silva (2026) es, obviamente, el premio latinoamericano.</p>   <p>Pero al lado de los debates sobre si un libro viene de la IA o no, están las discusiones sobre qué espera un lector de una novela. En un primer momento se estaba exigiendo que ella pareciera escrita por un humano. Pero ahora parece que se le reclama, sobre todo, que sea un libro de calidad, es decir, que no sea robótico. ¿Cuál es ese libro?</p>   <p>Todavía no han aparecido, que sepamos, ni la obra ni la máquina que hayan irrumpido en los mundos del bestseller o del premio mundial. Al revés, el libro IA es un personaje clandestino de la literatura. Allí vemos a Silva defendiendo la humanidad de la novela que firma como suya, y que quizás lo sea, ¿por qué no?</p>   <p>Podemos imaginar al editor que ya prepara una colección de los mejores libros de la IA y la formación de un público adicto al género. Quienes todavía no hemos leído uno solo tenemos dificultades para imaginarlos. Si así sucede en la narración, la cosa puede ser más reumática con la poesía, de la que sí hemos leído algo.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Escupiéndole la sopa a Torre Tagle, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/escupiendole-la-sopa-a-torre-tagle-por-mirko-lauer-hnews-26596</link>
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                            <![CDATA[ Lauer cuestiona la presión del embajador estadounidense para cerrar los institutos Confucio en el Perú y advierte sobre sus implicancias para la autonomía universitaria y la política exterior. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La enseñanza de Confucio destaca la importancia de la reflexión antes de actuar, advirtiendo que las decisiones impulsivas pueden ignorar lo esencial.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:21:57 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Escupiéndole la sopa a Torre Tagle, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El embajador de los EE. UU. en Lima está empecinado en forzar la clausura de los cuatro institutos Confucio alojados en sendas universidades peruanas. Ese no es su papel, pero Bernie Navarro insiste. Las universidades del caso están entre los centros de educación superior privados de más prestigio académico en el país y entre los más destacados de América Latina.</p>   <p>Además, estos centros de enseñanza del chino llevan muchos años en los campus donde fueron acogidos, sin indicios de haber comprometido la autonomía académica de las universidades o generado situaciones de influencia indebida. Son centros que también prestan servicios al público en general, como quienes desean viajar a China, aprender el idioma o desarrollar vínculos comerciales con ese país.</p>   <p>Pero el embajador no se convence y muestra el garrote: «Y para proteger nuestras colaboraciones en el Perú (...) no podemos trabajar con las universidades que tienen estos institutos».</p>   <p>Cuestionamientos como el de Navarro son contraproducentes para quienes los promueven. Se entiende que Torre Tagle, desde una posición que se pasa de discreta, evite pronunciarse sobre el tema, acaso para evitar controversias innecesarias. Pero en algunos sectores de la comunidad académica estas actitudes generan incomodidad y preocupación, sobre todo por lo que podrían representar para la autonomía universitaria y la cooperación académica internacional.</p>   <p>El argumento de Navarro es que él mismo expulsó a un instituto chino parecido del community college donde era autoridad. Pero es Navarro el que está algo confucio, pues él no es autoridad en el Perú ni en alguna de sus universidades. Los reclamos que viene haciendo están fuera de lugar.</p>   <p>Lo que acaba de hacer Navarro con el texto antichino aparecido en este diario a pedido suyo hace un par de días es, además de ofender a cuatro importantes universidades peruanas, escupirle la sopa a Torre Tagle y a la embajada china en el Perú, que la semana que viene celebrarán 55 años de relaciones diplomáticas. Navarro ha avanzado mucho desde que le metió un mordisco a una hamburguesa de José Jerí.</p>   <p>Al embajador le preocupa mucho la influencia del Partido Comunista Chino en el Perú. Sin embargo, las relaciones de los EE. UU. con los comunistas chinos dan la impresión de ser más amplias, variadas e intensas que las del Perú.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Galarreta, dos versiones, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ La continuidad de Luis Galarreta en la PCM está en cuestión, mientras Keiko Fujimori enfrenta dificultades para renovar su equipo ministerial. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[interés. Fujimori y Galarreta argumentaron falta de efectividad en su gestión por no tener facultades legislativas.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:19:55 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Galarreta, dos versiones, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Por qué Keiko Fujimori cambiaría a su primer ministro? Su aprobación está bajando. Es cierto que la llegada de León XIV puede reanimar las cosas, pero por muy poco tiempo. Después de eso regresan El Niño y el criminal de todos los días. Luis Galarreta se ha convertido en un símbolo de los problemas políticos del Gobierno. ¿Qué serían cuáles?</p>   <p>Torpe manejo parlamentario, limitado manejo publicitario, falta de golpes fuertes en el tema de la criminalidad, dificultad para descruzar los brazos frente a algunas facetas de El Niño, política exterior monotemática. Galarreta no ha podido ser el pararrayos de Fujimori, y ella está a la intemperie.</p>   <p>Como sucede a menudo, hay dos versiones. La gente del premier afirma que la relación Palacio-PCM es monolítica. Ese es el movimiento «gabinete para rato» que siempre aparece en estas circunstancias. Ya hay gente buscando un sitio en el avión, una entrevista larga, un selfie de a dos, un entornillador, cualquier cosa.</p>   <p>En la otra versión, Galarreta comenzó a salir cuando apareció el comité asesor de notables, full presidencia. Más que un discreto organismo asesor, es un club de viejos amigos recuperados, que no han aparecido mucho desde que llegaron. Pero al menos no se están quemando en el partidor, ni en el Congreso, ni en los medios.</p>   <p>A favor de la permanencia de Galarreta está su largo paso por la corte keikista. De otra parte, se ha demostrado que Fuerza Popular no tiene muchas opciones de recambio. No parece que los viejos amigos tengan ganas de cambiar su cómoda jubilación política por un ministerio, que siempre será polémico y nunca tan largo.</p>   <p>El tema de los cambios ministeriales pareció cancelado cuando el trompeador Astudillo salvó el pescuezo político; ahora, con estas versiones contrapuestas, reaparece. Como una necesidad de Fujimori: mejores ministros, mejor presidenta. Aunque todavía parece algo temprano para empezar a desguazar el Poder Ejecutivo.</p>   <p>En resumen, las cosas no pintan del todo bien para la generación fujimorista que acaba de llegar al poder. Los ministros más ilustres vienen de otras partes, y algo parecido cabe decir de los parlamentarios de FP más articulados. Al final, uno pensaría que mejor es ir cambiando ministros que arriesgarse a una vacancia temprana.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El nuevo mapa del poder global, por Mesías Guevara ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/el-nuevo-mapa-del-poder-global-por-mision-educacion-hnews-59249</link>
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                            <![CDATA[ En Argentina, Palantir muestra interés en el data center de ARSAT, lo que podría implicar acceso a información sensible de ciudadanos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Uso de la IA en la industria siderúrgica]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mesias Guevara Amasifuen</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:10:06 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El nuevo mapa del poder global, por Mesías Guevara ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><span style="color:rgb(15, 17, 21)">La intersección entre infraestructura tecnológica, seguridad nacional y beneficios corporativos está reconfigurando el poder global. Los datos son el activo más valioso del siglo XXI, por lo que es urgente analizar el despliegue de Palantir Technologies en Argentina y Ecuador, ya que impacta en la gobernanza y el control de las naciones.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(15, 17, 21)">En Argentina, al parecer el interés de Palantir estaría en el data center de ARSAT, porque apunta a la Red Federal de Fibra Óptica (REFEFO). Instalar equipos para &quot;analizar el tráfico&quot; equivale a tener acceso a información sensible de millones de ciudadanos. El impulso proviene de la afinidad de Peter Thiel con Javier Milei y del régimen de incentivos &quot;Súper RIGI&quot; —con beneficios fiscales por 30 años para defensa y ciberseguridad—; por eso se debate si se trata de una alianza o de una cesión encubierta de soberanía digital.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(15, 17, 21)">En Ecuador, el gobierno de Daniel Noboa implementó Palantir Foundry en la aduana (SENAE). Se reportan éxitos contra el contrabando, pero la opacidad contractual enciende las alertas por riesgos de vigilancia masiva.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(15, 17, 21)">Este avance regional responde a un fenómeno global. Palantir creció un 55% en ingresos gubernamentales en 2025 gracias a la demanda de IA militar. Empresas como SpaceX, Lockheed Martin y Honeywell evidencian cómo la tecnología comercial se adapta al uso militar, un terreno donde los conflictos garantizan ventas inmediatas y crecimiento sostenido.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"><span style="color:rgb(15, 17, 21)">Antes se pensaba que la tecnología no tenía ideología, pero hoy la realidad confirma que no es neutral. Los casos de Ecuador y Argentina demuestran que la soberanía digital y la privacidad importan tanto como la innovación. Se necesita fiscalizar quién controla los datos, para qué y bajo qué reglas. América Latina y, en particular, Perú enfrenta una encrucijada, convertirse en laboratorio de vigilancia extranjera o liderar un modelo soberano que priorice los derechos ciudadanos.</span></p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ ¿Qué forma de ahorro debo usar?, por Miguel Palomino ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/que-forma-de-ahorro-debo-usar-por-miguel-palomino-hnews-69608</link>
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                            <![CDATA[ La educación financiera es clave para entender los principales instrumentos de ahorro y préstamo, evitando problemas cotidianos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Nuevas herramientas con IA para el acceso de productos financieros. Fuente: Difusión]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Miguel Palomino</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:06:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ ¿Qué forma de ahorro debo usar?, por Miguel Palomino ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El tener una buena idea de cuáles son los principales instrumentos de ahorro y de préstamo nos puede evitar serios problemas en nuestro quehacer cotidiano. A lo largo de un año cualquiera casi todos necesitaremos saber en qué nos conviene ahorrar o en qué nos conviene prestarnos. Poder tomar la decisión correcta nos puede librar de mucha angustia innecesaria. Los principios básicos de ahorro y préstamo no son en realidad muy complicados, pero como a casi nadie se los enseñan, no es de sorprender que sean ampliamente desconocidos. La educación financiera temprana es uno de los instrumentos más valiosos para la vida cotidiana, pero rara vez se le da importancia que merece.</p>   <p>En esta ocasión voy a escribir sobre el ahorro y dejaremos para otra oportunidad el tema de préstamos. ¿Cuál es la forma de ahorro que más me conviene? La respuesta siempre dependerá de mi preferencia por la liquidez y por el riesgo, teniendo presente que el resultado final siempre debe incluir que no se debe poner todos los huevos en la misma canasta.</p>   <p>El mundo nos ofrece diversas formas de ahorrar, cada una con diferentes grados de liquidez y de riesgo. Por ejemplo, si queremos disponibilidad casi inmediata (es decir elevada liquidez) y no queremos correr riesgo, entonces escogeríamos una cuenta de ahorros en una institución financiera. El riesgo, en términos prácticos, casi no existe, porque hay una exigente supervisión que además incluye un seguro que cubre cada depósito hasta por S/ 123,000. Esto es cierto para todas las instituciones supervisadas por la Superintendencia de Banca Seguros y AFP (SBS). En resumen, una cuenta de ahorros supone un grado de máxima liquidez con bajísimo riesgo. Ojo, si una entidad no es supervisada las formas de ahorro que ofrece son de alto riesgo.</p>   <p>Casi todo el mundo sabe que si estoy dispuesto a comprometer mi dinero por un plazo, las instituciones financieras supervisadas (IFIS) están dispuestas a ofrecerme una mayor tasa de interés. Esto es porque a cambio estoy sacrificando liquidez: ya no puedo tener mi dinero cuando quiera sino cuando venza el plazo. Ojo que al seguir siendo una IFIS la que ofrece el producto el riesgo sigue siendo prácticamente nulo.</p>   <p>Ahora veamos el rol del riesgo en el ahorro. Aparte de sacrificar liquidez, la única forma de obtener un interés más alto es asumiendo más riesgo. Esto es una verdad absoluta y el lector haría bien en no creerle ni un ápice a quien le diga que le ofrece un mecanismo “seguro” de ahorro. Eso no existe, como lo saben todos los estafados. Habrá quien piense que la cantidad de riesgo que le están ofreciendo por sus ahorros es “razonable”, pero si le dicen que no hay riesgo, es mentira. Si hay algo que parece demasiado bueno para ser verdadero, con seguridad no lo es.   </p>   <p> Dicho esto, veamos qué tipos de ahorro nos ofrecen un mayor retorno a cambio de mayor riesgo. Para empezar, las IFIS ofrecen diversidad de fondos mutuos, con mayor o menor riesgo, y consecuentemente mayor o menor retorno. Las empresas también ofrecen distintos tipos de deuda, a los cuales se puede acceder a través de una Sociedad Agente de Bolsa (SAB). Registrarse con una SAB para poder acceder a estos productos es muy fácil hoy en día. Existen “apps” que facilitan enormemente el proceso. Además, es bueno saber que, sin que ofrezca ningún seguro, por la naturaleza del negocio, las SAB se encuentran estrictamente supervisadas por la Superintendencia del Mercado de Valores.</p>   <p>En el mercado hay una relación directamente proporcional entre el riesgo asumido y el retorno obtenido. La diferencia de riesgo entre distintos productos puede ser muy grande y consecuentemente también el retorno. Así, la inversión en un producto como una deuda de corto plazo, por una empresa de prestigio, que cuenta con un capital mucho mayor que el que se está ofreciendo y que ha emitido deuda similar anteriormente se puede considerar “apta para todos”. Más riesgosa y por lo tanto más apropiada para inversionistas veteranos sería una deuda a largo plazo, por una empresa poco conocida, en el cual el monto ofertado es un porcentaje elevado de su capital y que está emitiendo por primera vez.</p>   <p>Otra fuente de productos de ahorro son las compañías de seguros. Aparte de los seguros puros también ofrecen una diversidad de productos atados a algún tipo de seguro. Como sus obligaciones son generalmente de largo plazo, los productos de las compañías de seguro son usualmente de largo plazo.</p>   <p>Los ahorros también se pueden destinar a acciones en la bolsa, para lo cual también se usará los servicios de una SAB (ver arriba). Las empresas listadas pueden ser peruanas o extranjeras, desde una minera local hasta un tecnológica estadounidense. Al comprar una acción nos volvemos socios de la compañía. Un socio tiene derecho a dividendos, un pago que una empresa puede hacer con mayor o menor regularidad dependiendo en cómo le vaya. Cuando se desee salir de la sociedad, se podrá vender la acción a través de una SAB, con la ganancia o pérdida que se refleje en el precio. Si bien en plazos cortos los retornos de estas formas de ahorro pueden ser sumamente volátiles, en plazos largos tienen un retorno mayor a casi todos los productos alternativos. Por ejemplo, el retorno promedio del Índice de la Bolsa de Valores de Lima ha sido de más de 15% anual en los últimos diez años, lo cual se compara muy favorablemente a una tasa promedio de los depósitos a plazo de hasta un año 4% en el mismo periodo. Por ello, es recomendable destinar a este tipo de inversiones dinero con el que no se piensa contar en un largo plazo, como, por ejemplo, ahorros para el retiro. Y, no hay que olvidarlo, en la bolsa no hay ninguna garantía de nada, se invierte a su propio riesgo.</p>   <p>Esto es un breve resumen de los productos de ahorro disponibles para el público. La brevedad me ha forzado a no mencionar muchos productos (factoring, Fibras, aportes voluntarios a AFPs, etc.) pero creo que es una buena guía. También es importante que puede haber otros factores que afecten nuestra elección de producto: la cercanía, la familiaridad y el grado de confianza, por ejemplo. Pero el lector también debe saber que en estos días de transacciones por internet, estos factores van perdiendo importancia. Lo que no pierde importancia es cuánto me van a ofrecer a cambio de mi dinero. La cantidad de productos a su disposición es amplia, pero no se maree. Puede empezar por alguno que le sea conocido. Pero luego busque qué productos le ofrecen comparativamente los mejores retornos.</p>   <p>En función a su preferencia por liquidez y riesgo, y teniendo siempre la prudencia de “diversificar”, es decir, no poner los huevos en una misma canasta, usted tiene más opciones, más seguras para ahorrar que cualquier peruano ha tenido en la historia. No la desperdicie.    </p>   <p>           </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Otra vez el Código Procesal Constitucional, por Pedro P. Grández Castro ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/otra-vez-el-codigo-procesal-constitucional-por-pedro-p-grandez-castro-hnews-41781</link>
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                            <![CDATA[ El Consejo para la Reforma del Sistema de Justicia, creado en 2019, debe ser el espacio para coordinar las reformas. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Grandez]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Pedro Grández Castro</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 01:01:45 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Otra vez el Código Procesal Constitucional, por Pedro P. Grández Castro ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El Ministerio de Justicia ha anunciado la formación de un grupo de trabajo para volver a revisar el Código Procesal Constitucional (CPC). En los últimos años, las reformas al CPC han sido improvisadas, sin diagnósticos serios, sin participación de jueces y abogados y, en muchos casos, usadas para restringir los alcances del control constitucional a los espacios del poder de turno.</p>   <p class="has-text-align-justify">En efecto, el denominado “nuevo” CPC de 2021 (Ley 31307) se aprobó violando el procedimiento legislativo, sin los dictámenes de comisiones. El Poder Ejecutivo hizo importantes observaciones que no fueron atendidas y la ley fue promulgada por insistencia del Congreso. Pese a que se presentaron hasta tres demandas con suficientes argumentos para declarar su inconstitucionalidad, el Tribunal Constitucional (TC) estaba dividido e incompleto. Tres magistrados pusieron en evidencia que la ley se aprobó sin la deliberación constitucional exigida y exonerada irregularmente del trámite de comisiones, pero faltaron dos votos para expulsarla del orden jurídico.</p>   <p class="has-text-align-justify">Al año siguiente, la Ley 31583, también aprobada por insistencia, estableció la competencia (en primera instancia) de la Sala constitucional o Civil de la Corte Superior para conocer los amparos contra actos del Congreso y convirtió así a la Corte Suprema en una segunda instancia. Pero fue en 2024, con la Ley 32153, cuando la intervención política en los controles constitucionales llegó a su máxima expresión. Contraviniendo la Constitución y una vasta jurisprudencia del propio TC que ha reiterado que no existen “zonas exentas de control constitucional”, estableció un procedimiento <em>ad hoc</em> para el amparo contra determinados actos del Congreso, en el que, además, no caben medidas cautelares. Estas reformas se votaron, mientras el Congreso litigaba contra el Poder Judicial ante el TC, instrumentalizando el proceso competencial para interferir en amparos en trámite. Esta última reforma también contraviene la Cuarta Disposición Final de la Constitución, que establece que la interpretación de los derechos debe hacerse de conformidad con los tratados de derechos humanos ratificados por el Perú. Sin embargo, en el CPC se ha introducido una reforma que pretende limitar los alcances de la jurisprudencia internacional solo a “los procesos donde el Perú es parte”.</p>   <p class="has-text-align-justify">No cabe duda de que, más allá de las reglas procesales, se requieren reformas estructurales para optimizar y sobre todo, defender el rol de la justicia constitucional en el equilibrio de poderes y en la defensa de los derechos fundamentales. Lamentablemente, los antecedentes de las últimas reformas anticipan nuevas intervenciones del poder político en el control constitucional, lo que despierta dudas y preocupaciones.</p>   <p class="has-text-align-justify">Para despejar esas dudas, en un gobierno que se inaugura, conviene recordar que existe un marco institucional para cualquier reforma de la justicia, incluida la justicia constitucional. La Ley 30942 creó en 2019 el Consejo para la Reforma del Sistema de Justicia, que reúne a los titulares de los poderes del Estado, el Ministerio Público, el TC, la Junta Nacional de Justicia, la Contraloría y la Defensoría del Pueblo. Su objeto es, precisamente, formular la política de reforma y coordinar su ejecución entre las instituciones del sistema. El Ejecutivo tiene allí su lugar. No se trata de excluir al Ministerio de Justicia, sino de que sus propuestas pasen por el espacio que la ley creó para que ninguna institución reforme sola lo que pertenece a todas. Esto es especialmente relevante tratándose de reformas que inciden en el control constitucional del poder.</p>   <p class="has-text-align-justify">Si pensamos en el papel de la justicia constitucional, hay cuestiones de principio que deben salvaguardarse. El control que corresponde al Poder Judicial a través de los procesos constitucionales es, por su propia naturaleza, un bien constitucional que no debiera ser objeto de negociación política en el Congreso. De ahí la preocupación que generan algunos proyectos que rondan el nuevo Congreso y que pretenden restringir o, incluso, anular el poder de los jueces a través del control difuso de constitucionalidad de la ley. La limitación del amparo en áreas como el arbitraje, la justicia electoral o las actuaciones del Congreso requiere un debate, pero debe hacerse cuidando la independencia y la separación de funciones. Lo que corresponde a la Constitución está pensado, precisamente, para no ser manipulado por los gobiernos de turno ni por los intereses de los poderes constituidos, sometidos por ello mismo al control constitucional.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por eso, porque los problemas de la justicia constitucional no pueden reducirse a un código procesal, su discusión también abarca la propia configuración del modelo de control constitucional. La magistratura constitucional, el perfil del juez constitucional, el diseño institucional, las relaciones entre el Poder Judicial y el TC. Hoy existen juzgados constitucionales en muy pocas localidades. Tendríamos que preguntarnos si no estamos dando un tratamiento diferenciado injustificado al crear juzgados constitucionales en Lima y no en todas las regiones. ¿Por qué la inaplicación de una ley realizada por un juez de primera instancia debe ser ratificada por la Corte Suprema, mientras que ello no ocurre si la inaplicación se realiza en un laudo arbitral? ¿Deben los jueces que realizan control de convencionalidad consultar su decisión a la Corte Suprema o debieran hacerlo al TC? Son cuestiones de diseño institucional que merecen un debate que no puede hacerse desde una comisión ministerial.</p>   <p class="has-text-align-justify">Es cierto que los códigos procesales requieren ajustes permanentes. No obstante, la justicia constitucional es más que el CPC, y los intentos de manipulación para restringir los controles han traído consecuencias nefastas en los últimos años. Si el objetivo es optimizar los controles y la defensa de los derechos, respetar el marco institucional para tales reformas legales debiera ser la primera exigencia.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La presidencia que le cayó del cielo, por Diego García-Sayán ]]>
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                            <![CDATA[ La cancillería parece confundir la coincidencia con Estados Unidos con una obediencia automatizada, lo que genera interrogantes sobre la dirección de la diplomacia peruana en el contexto actual. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori advierte al Congreso ante posible negación de facultades: "Están poniendo a prueba nuestra paciencia"]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Diego García Sayán</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 00:55:26 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La presidencia que le cayó del cielo, por Diego García-Sayán ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hay quienes llegan al poder después de prepararse durante años para gobernar. Otros llegan por accidente. Y luego está Keiko Fujimori: después de perseguir la presidencia con la tenacidad de un cobrador de deudas, el cargo terminó por aparecérsele. El problema es que el sillón presidencial no viene acompañado de un manual de instrucciones, y menos aún de una política de Estado.</p>   <p class="has-text-align-justify">La ironía es formidable. Tantos años de campaña, tantos discursos, tanta promesa de orden, para descubrir finalmente que gobernar exige algo más que ganar una batalla por el despacho. La presidencia no es un trofeo de caza ni un certificado de perseverancia. Se supone que sirve para conducir un país. Pero, a juzgar por la orientación del gobierno, la brújula llegó sin aguja y nadie parece haber reclamado la garantía.</p>   <p class="has-text-align-justify">En política exterior, la desorientación alcanza alturas casi poéticas. El Perú, que tuvo una diplomacia capaz de hablar con voz propia, defender el derecho internacional y construir consensos multilaterales, parece haber ingresado en una etapa de silencio asistido. No es prudencia: es esa forma superior de mutismo que consiste en callar incluso antes de saber sobre qué habría que pronunciarse.</p>   <p class="has-text-align-justify">El mundo arde, las reglas internacionales se erosionan y las potencias ensayan una política de fuerza cada vez menos disimulada. ¿Y qué ofrece el Perú? Una reverencia bien planchada. Frente al gran aficionado a las hamburguesas, los aranceles y las amenazas, la independencia nacional parece reducirse a elegir por cuenta propia la profundidad de la inclinación de cabeza. No se trata de enemistarse con Estados Unidos, socio esencial del Perú. Se trata de recordar que una alianza no es un contrato de servidumbre.</p>   <p class="has-text-align-justify">Y aquí entra en escena el canciller, personaje indispensable de esta comedia de cementerio. Su actuación invita a formular una pregunta presupuestal: ¿por qué una diplomacia que parece seguir el libreto de la embajada estadounidense debe financiarse íntegramente con impuestos peruanos? Quizá sea una nueva modalidad de cooperación: nosotros ponemos el edificio histórico, los automóviles y el sueldo; otros ponen la música. El ministro se limita a bailar, con una disciplina que haría palidecer a cualquier cuerpo de ballet.</p>   <p class="has-text-align-justify">No afirmo que reciba órdenes de una embajada. Sería una acusación que exigiría pruebas. Lo que cuestiono es una conducta política que transmite la impresión de confundir la coincidencia diplomática con la obediencia automática. Una cancillería seria puede coincidir con Washington, discrepar de Washington y explicarlo en ambos casos. Una cancillería sin ideas solo necesita aprender a decir «sí» con distintas entonaciones.</p>   <p class="has-text-align-justify">Torre Tagle fue escenario de una tradición diplomática que defendió principios incluso en circunstancias difíciles. Hoy, en esta caricatura de política exterior, parece una funeraria de lujo: en una sala velan al multilateralismo; en otra, al derecho internacional; y en la capilla central descansa la soberanía, cuidadosamente maquillada para que parezca viva. El canciller hace las veces de maestro de ceremonias. La presidenta, de deudo distraído. Las condolencias, por supuesto, llegan en inglés.</p>   <p class="has-text-align-justify">La gran innovación del ministro sería haber inventado la diplomacia por control remoto. Antes se necesitaban análisis, instrucciones, negociación y criterio. Ahora bastaría una buena conexión con la residencia del embajador. Si algún día se mudara Torre Tagle a un anexo de la representación estadounidense, al menos habría una ventaja: disminuiría el tiempo de traslado de las ideas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Todo esto sería divertido si no fuera grave. El Perú necesita relaciones maduras con Estados Unidos, pero también una política latinoamericana, una posición propia ante las guerras, una defensa consecuente de los derechos humanos y un compromiso activo con las Naciones Unidas y el sistema interamericano. Necesita, en suma, una política exterior, no una colección de fotografías y silencios.</p>   <p class="has-text-align-justify">La tragedia de esta presidencia no es que haya llegado inesperadamente. Es que, una vez instalada, todavía parece esperar que alguien le explique para qué sirve. Y la del canciller es aún más amarga: si algún día deja el cargo, quizá no sepa a qué oficina acudir por su carta de recomendación. ¿A Palacio de Gobierno o a la embajada? En cualquier caso, sería conveniente que la solicite por duplicado: una para su archivo personal y otra para el Museo de la Soberanía Perdida.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Una ida sin vuelta, por Nicolás Ayala Badillo ]]>
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                            <![CDATA[ Aunque no hay consenso para una nueva reforma constitucional, el licenciado en Derecho sugiere potenciar conferencias bicamerales para manejar discrepancias y mejorar el proceso legislativo. Esto podría restaurar la integridad del sistema. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Congreso oficializa bicameralidad. Foto: Congreso]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 00:50:12 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Una ida sin vuelta, por Nicolás Ayala Badillo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Se publicó la ley de delegación de facultades al Ejecutivo: la primera en estrenar el trámite bicameral, y lo hizo con tropiezos.</p>   <p>Empecemos señalando el error más evidente: “El Senado de la República ha dado la ley siguiente” cuando debió decirse que es el Congreso el que aprueba las leyes. No obstante, el vicio viene de la propia reforma constitucional, que encargó al presidente del Senado —y no al del Congreso, en turno— remitir la autógrafa al Ejecutivo. Un texto que confunde a quien cierra el trámite con quien dicta la ley.</p>   <p>El segundo problema, de diseño, es más serio. El sistema prevé que todo proyecto entra por Diputados y termina en el Senado, pero el propio Reglamento de la cámara “alta” le prohíbe “desnaturalizar” lo que recibe. ¿Qué debe entenderse por “desnaturalizar”? ¿Implica cambiar un artículo, reordenar el texto, corregir un vicio o incluir nuevos considerandos? El trámite evidenció una paradoja única: una cámara revisora que no puede revisar.</p>   <p>La bicameralidad existe para que dos cámaras estudien mejor una ley y que, en el camino, se pongan de acuerdo. Por eso los sistemas serios prevén salidas al choque: la navette o lanzadera, que lleva el texto de ida y vuelta entre ambos cuerpos, o comisiones de diputados y senadores, que concilian un texto para que lo voten ambos cuerpos. Aquí diseñaron un viaje de ida sin vuelta. Al maniatar al Senado, no se protege a los diputados: se vacía de sentido al modelo.</p>   <p>Pudimos ahorrarnos este problema: los vicios estaban a la vista desde 2024, aunque ciertos constitucionalistas hicieron comparsa a la reforma y la bendijeron. Hubo prisa política y hoy falta humildad para reconocer el error. No hay que olvidar que quienes ayudan a diseñar instituciones deben aspirar a la vocación de estadistas: pensar en el bien común de largo plazo, no en el aplauso inmediato ni en la conveniencia del momento.</p>   <p>Hoy no hay votos para consensuar otra reforma constitucional que arregle este diseño, pero sí hay margen reglamentario. Tal vez bastaría con potenciar las conferencias bicamerales —figura ya presente en los Reglamentos— que, ante discrepancias, emitan un dictamen coordinado y lo sometan a votación en ambas cámaras. No es la solución ideal, pero devuelve a la ley lo que la reforma le quitó: la vuelta</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cambios en las preferencias religiosas y la confianza en la Iglesia, por Javier Herrera ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/cambios-en-las-preferencias-religiosas-y-la-confianza-en-la-iglesia-por-javier-herrera-hnews-87398</link>
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                            <![CDATA[ La elevada confianza en la Iglesia se apoya en su papel en la solidaridad y la mediación de conflictos, pero se deteriora por los abusos y la falta de transparencia. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El protestantismo es el antecedente y el marco histórico del conjunto de las iglesias evangélicas.  Foto: Nuso.org]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Javier Herrera</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 02 Nov 2026 00:40:18 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cambios en las preferencias religiosas y la confianza en la Iglesia, por Javier Herrera ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El papa León XIV llegará al Perú el 11 de noviembre, a un territorio que conoce bien y donde desarrolló buena parte de su labor pastoral. No ocurrirá lo mismo en Argentina y Uruguay, los otros dos países de su gira latinoamericana. Las diferencias no se explican únicamente porque el Papa, como la papa, tenga nacionalidad peruana. También reflejan las particularidades de la religiosidad en estos tres países y del papel de la Iglesia respecto a la de los dos países del sur.</p>   <p>Los censos nacionales revelan una sólida implantación del catolicismo en el Perú, pero también un retroceso sostenido. Entre 1993 y 2017, la proporción de católicos disminuyó del 89,2% al 76%. En paralelo, creció el peso de las iglesias evangélicas: sus fieles pasaron del 6,8% al 12,5% en 2007 y al 15,7% en 2017. El mapa religioso se diversifica y las iglesias evangélicas ganan terreno, especialmente entre sectores de la población urbana emergente y en determinadas zonas rurales y amazónicas.</p>   <p>Pero ¿estamos ante un simple reemplazo de una religión por otra? La transformación parece más compleja. Las prácticas religiosas —que no son lo mismo que declarar una afiliación religiosa— siguen teniendo una presencia importante en el Perú, en comparación con otros países de la región. Según el Latinobarómetro de 2024, el 50,4% de los peruanos se considera practicante o muy practicante, diez puntos porcentuales por encima del promedio latinoamericano.</p>   <h2><strong>¿Quiénes son los evangélicos?</strong></h2>   <p>¿Qué distingue a la población evangélica de la católica? Las diferencias aparecen tanto en el perfil sociodemográfico como en la distribución territorial. Según el censo del 2017, entre los evangélicos hay una mayor proporción de mujeres (54,7%, frente al 51% entre los católicos), de personas que hablan lenguas originarias (21,3% frente al 17,8%) y de población identificada como originaria (34% frente al 29,8%). También presentan mayores porcentajes de analfabetismo (7,8% frente al 5,2%) y una menor escolaridad: el 40,3% de los evangélicos mayores de 25 años alcanzó, como máximo, la educación primaria, frente al 28,4% de los católicos.</p>   <p>La presencia evangélica es particularmente significativa en algunos departamentos amazónicos. En Loreto, Madre de Dios y Ucayali, su proporción fluctúa entre el 20% y el 28%. También se observa una diferencia en la percepción de la propia posición social: el 41,4% de los evangélicos se identifica con las clases bajas, frente al 31,1% de los católicos. Estas diferencias invitan a preguntarse sobre la atracción de las iglesias evangélicas. ¿Se trata de una comunidad que ofrece apoyo y reconocimiento? ¿De una forma de organización religiosa más cercana a las necesidades cotidianas? ¿De una respuesta a la ausencia o debilidad de otras instituciones?</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/11/01/6ae7db1e1bd6063fa10f91fb.jpg" alt="Confianza en la iglesia y porcentaje de evangélicos" width="1250" height="735"/><figcaption>Confianza en la iglesia y porcentaje de evangélicos</figcaption>   <h2><strong>Fe y política: una relación compleja</strong></h2>   <p>La religión también puede influir en las preferencias políticas y electorales. En el Perú, la población evangélica presenta, en promedio, posiciones más conservadoras que la católica en asuntos relacionados con la familia, el matrimonio, la sexualidad, los derechos reproductivos y los roles de género. La práctica religiosa también marca diferencias: el 18,9% de los evangélicos se declara muy practicante, casi el doble que entre los católicos (9,8%). Es quizás por ello que una mayor parte de evangélicos que de católicos considera que el futuro será más religioso 32.1% vs 23.3%).</p>   <p>En el plano político, el Latinobarómetro de 2024 muestra que una mayor proporción de evangélicos se sitúa a la derecha del espectro ideológico: el 39,8%, frente al 34% de los católicos. Esto no significa que todos los evangélicos compartan las mismas opiniones ni que su identidad religiosa determine automáticamente su voto.</p>   <p>¿Por qué crecen las iglesias evangélicas? Catalina Romero* aporta un análisis fino de las evoluciones de la diversidad religiosa. Un tema por profundizar es saber en qué medida el crecimiento de los evangélicos se debe a que las iglesias evangélicas promueven una participación activa, consolidan y refuerzan la integración social de comunidades históricamente marginalizadas y crean redes de apoyo allí en donde la protección del Estado es débil.</p>   <p>La relación entre religión y política no es mecánica. En las elecciones brasileñas de 2026, Lula remontó en la segunda vuelta y ganó a Flávio Bolsonaro. Un análisis por zonas electorales encontró que aquellas con mayor presencia evangélica registraron un desplazamiento más favorable a Lula. El resultado muestra que la identidad religiosa puede influir en las preferencias políticas, pero no determina el voto.</p>   <p>La influencia de las iglesias no se limita a las creencias individuales ni a la política electoral. También contribuyen a organizar la vida comunitaria, crean redes de apoyo y movilizan recursos en momentos de emergencia. Durante la pandemia, la iniciativa Respira Perú, impulsada por la Conferencia Episcopal Peruana junto con otras instituciones, movilizó recursos para ampliar el acceso al oxígeno medicinal. Fue un ejemplo de cómo las organizaciones religiosas pueden articular esfuerzos con empresas y entidades de la sociedad civil para responder a necesidades urgentes.</p>   <p>La Iglesia católica también ha desempeñado funciones de mediación en episodios de conflictividad social, como los relacionados con Conga, Bagua, Espinar y Las Bambas. En contextos donde el Estado tiene dificultades para generar confianza, gestionar demandas y establecer canales de diálogo, la Iglesia es percibida como un interlocutor con mayor legitimidad que otras instituciones.</p>   <p>No es casual que las encuestas hayan situado tradicionalmente a la Iglesia entre las instituciones que inspiran mayor confianza en el Perú, muy por encima de los partidos políticos y el Congreso. Su capacidad de mediación depende de las circunstancias, de los actores involucrados y de la legitimidad que le reconozcan las comunidades. La confianza en la Iglesia, sin embargo, ha disminuido. Esta tendencia forma parte de un deterioro más amplio de la credibilidad del conjunto de las instituciones, pero también puede estar vinculada a controversias y responsabilidades propias de las organizaciones religiosas.</p>   <p>Los abusos cometidos en entornos eclesiales, las denuncias de encubrimiento, la falta de transparencia y las respuestas institucionales ante las víctimas han puesto en cuestión la autoridad moral de sectores de la Iglesia católica. La decisión del papa Francisco ordenando la disolución definitiva de Sodalicio de Vida Cristiana ha sido un hito importante en el camino de recuperación de la confianza.</p>   <p>La visita de León XIV ofrece una oportunidad para mirar más allá de las celebraciones y preguntarnos qué lugar ocupa hoy la religión en la sociedad peruana. ¿Estamos ante una sociedad que se aleja de la fe o ante una transformación de sus formas de creer, participar y organizarse?</p>   <p>*Romero, C. (2016). Diversidad religiosa en el Perú. Miradas múltiples. CEP</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Archivo forzado, por Marisa Glave ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/archivo-forzado-por-marisa-glave-hnews-59826</link>
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                            <![CDATA[ Las congresistas Indira Huilca y Mirtha Vásquez han presentado una denuncia constitucional contra Fernando Rospigliosi por persistentes amenazas a jueces y fiscales en Perú. ]]>
                            </description>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marisa Glave</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 23:39:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Archivo forzado, por Marisa Glave ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las congresistas Indira Huilca y Mirtha Vásquez han presentado una denuncia constitucional contra Fernando Rospigliosi por su sostenido amedrentamiento a jueces y fiscales, a quienes les exige el cumplimiento de las leyes de impunidad aprobadas en el periodo legislativo pasado.</p>   <p class="has-text-align-justify">El marco normativo pro-impunidad que viene siendo inaplicado por muchos jueces en el país, incluye dispositivos para que responsables de violaciones a los derechos humanos escapen de la acción de la justicia por hechos ocurridos tanto durante el período del Conflicto Armado Interno (1980-2000), como por hechos recientes.</p>   <p class="has-text-align-justify">Los crímenes recientes que cometan policías y militares deberán, según estas normas, ser juzgados en el fuero militar-policial. Ya saben, acá aplica el clásico “otorongo no come otorongo”. La expectativa es que se limpien crímenes, se absuelva o se den sanciones leves a los perpetradores directos y, sobre todo, se deje sin manchas a quienes dan las órdenes.</p>   <p class="has-text-align-justify">Pero en los casos de violaciones de derechos humanos perpetrados entre los años 80 y 2000, el dispositivo es otro. Acá estamos ante casos que llevan décadas en el sistema de justicia, que son complejos y que en su mayoría están ya en fase judicial o de acusación fiscal. Lo que se aprobó es una aberración normativa que infringe tratados internacionales y que pretende hacer una suerte de interpretación auténtica de la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">La norma, que Rospigliosi exige que jueces y fiscales apliquen, sostiene que un delito de lesa humanidad es imprescriptible, pero recién si se cometió desde el año 2001 en adelante. Las graves violaciones contra los derechos humanos cometidas en años previos sí deben prescribir. Esto suena –grita– a ley con nombre propio. Su objetivo es básicamente declarar prescritos en general TODOS LOS PROCESOS contra quienes resulten responsables de torturas, asesinatos y desapariciones, violaciones sexuales sistemáticas y también esterilizaciones forzadas.</p>   <h2 class="has-text-align-justify"><strong>Sí hubo esterilizaciones forzadas según fiscalía</strong></h2>   <p class="has-text-align-justify">La Cuarta Fiscalía Penal Supranacional Especializada en Derechos Humanos ha sacado una resolución dolorosa. Ha señalado explícitamente que “<em>en efecto, existen elementos de convicción que constituyen indicios reveladores de la comisión de los delitos de lesiones graves y lesiones graves seguidas de muerte, derivados de intervenciones quirúrgicas practicadas sin el consentimiento previo, libre, pleno e informado de las personas agraviadas, debido a los vicios que afectaron su formación o manifestación, lo que les confiere carácter de esterilización forzada</em>”.</p>   <p class="has-text-align-justify">La disposición fiscal reconoce que hay, por lo menos, 4172 víctimas, mujeres, esterilizadas en contra de su voluntad. La gran mayoría de Cusco y San Martín, pero reconociendo la existencia de casos de esterilización forzada en 22 regiones.</p>   <p class="has-text-align-justify">La disposición individualiza a los presuntos autores, tanto directos como mediatos, encontrando presunta responsabilidad en 52 personas, entre personal médico y administrativo, incluyendo altos funcionarios del régimen de Fujimori como los exministros Costa Bauer y Alejandro Aguinaga.</p>   <p class="has-text-align-justify">La fiscalía señala que hay elementos suficientes para sostener que hubo presión directa para cumplir con metas de esterilizaciones en territorios rurales principalmente, pese a que existieron distintas denuncias públicas y privadas del mal manejo del programa y la aplicación irregular de la anticoncepción quirúrgica, lo que estaría volviendo al programa de planificación familiar en uno de esterilización forzada. Entre los denunciantes de esta práctica en la segunda mitad de los años 90 figuran Monseñor Bambarén y la Comisión Episcopal, quienes se quejaron por la presión ejercida a mujeres para someterse a estos procedimientos si es que querían acceder a programas de soporte alimentarios, es decir que usaban su necesidad de alimentación y la de su familia para forzarlas a someterse a los procedimientos quirúrgicos.</p>   <p class="has-text-align-justify">En la disposición de la fiscalía se da cuenta también de los casos que terminaron en muerte, como los de Celia Ramos y Mamérita Mestanza. Se citan las sentencias previas de estos casos. Se declara la presunta responsabilidad de altos funcionarios en tanto, en la segunda mitad de los años 90, los ministros y viceministros de salud recibían informe permanente del avance del programa, de los detalles de su ejecución y se emitían directivas para presionar a médicos para el logro de metas numéricas.</p>   <p class="has-text-align-justify">Todos los requisitos para llevar adelante una acusación están, pero no se puede acusar. La fiscalía declara en esta resolución que se ve forzada a declarar el archivo del caso.</p>   <h2 class="has-text-align-justify"><strong>La acción penal se ha extinguido pese a que son crímenes de lesa humanidad</strong></h2>   <p class="has-text-align-justify">La resolución es dolorosa como dije, tanto por el contundente contenido en torno a los crímenes, como por la imposibilidad de la acusación penal. Señala explícitamente que <em>“la imposibilidad de continuar con la persecución penal obedece, por tanto, no a la ausencia de elementos de convicción sobre los hechos investigados, sino a la aplicación del régimen jurídico de prescripción vigente</em>”. En la misma disposición de archivo de este caso emblemático de esterilizaciones forzadas, se señala que “<em>esta conclusión, no supone desconocer la gravedad de los hechos investigados, negar las afectaciones verificadas ni restar valor a los elementos de convicción examinados. Por el contrario, la decisión de archivo parte del reconocimiento de que las esterilizaciones forzadas investigadas reúnen los elementos constitutivos de un crimen de lesa humanidad</em>”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Este caso no quedará acá. Las víctimas seguirán persiguiendo justicia. Por lo pronto, lo único que queda claro es que sí fueron crímenes de lesa humanidad y que aún debemos luchar contra la impunidad.</p>   <p class="has-text-align-justify">*Gracias a Rocío Silva-Santisteban y a DEMUS por la información para esta columna.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El Senado y la tiranía de la mayoría, por Fernando Tuesta Soldevilla ]]>
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                            <![CDATA[ Un diseño que coloca al Senado en posición de superioridad y el uso de esa ventaja para ampliar sus facultades más allá de lo que puede entenderse por modificar. La delegación de facultades muestra hasta dónde llega esa interpretación. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Tuesta]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Fernando Tuesta Soldevilla</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 13:38:40 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ El Senado y la tiranía de la mayoría, por Fernando Tuesta Soldevilla ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Aprobadas accidentadamente las facultades delegadas, el proceso ha dejado serios problemas. Vencieron quienes consideraban que las funciones legislativas del Senado se definirían sobre la marcha. Ahora el trazo se ha hecho por la fuerza de los votos, no a partir del equilibrio que requiere un parlamento bicameral.</p>   <p class="has-text-align-justify">No es un episodio aislado. Desde hace una década se ha instalado una práctica política que consiste en diseñar y procesar las decisiones imponiendo todo lo que permite una mayoría parlamentaria. Es lo que preocupó a Alexis de Tocqueville, John Adams y John Stuart Mill cuando advirtieron sobre la tiranía de la mayoría. Tener los votos permite aprobar decisiones, pero no convierte cualquier decisión en legítima ni elimina la obligación de respetar los límites del poder.</p>   <p class="has-text-align-justify">El gobierno llegó al poder con una diferencia inferior al uno por ciento y perdió en el cómputo nacional. Su fuerza parlamentaria, sin embargo, no se expresa de igual manera en ambas cámaras. En el Senado tiene una posición favorable que no reproduce en Diputados. Pero eso no parece importar. Como ha ocurrido en los últimos años, se construyen mayorías para aprobar no solo lo aceptable, sino también decisiones cuya constitucionalidad resulta, cuando menos, discutible.</p>   <p class="has-text-align-justify">El parlamento adquirió relevancia para limitar el poder absoluto. El equilibrio de poderes busca impedir que una mayoría, por legítimo que sea su origen electoral, concentre las decisiones. Las instituciones deben distribuir atribuciones y obligar a negociar. Sin contrapesos, la democracia queda reducida al conteo de votos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Según la Unión Interparlamentaria, al cierre de 2024, de los 190 parlamentos nacionales registrados, 79 eran bicamerales y 111 unicamerales. La existencia de dos cámaras es una fórmula extendida, sobre todo en las democracias, pero no garantiza equilibrio. Hay democracias con una sola cámara y regímenes autoritarios con dos. Finalmente, lo importante es qué funciones cumplen y cómo se distribuye el poder entre ellas.</p>   <p class="has-text-align-justify">En América Latina, la comparación resulta especialmente pertinente. Los sistemas bicamerales de la región funcionan bajo regímenes presidenciales y ninguno de los examinados permite que el Senado imponga unilateralmente su versión de un proyecto aprobado por la cámara baja. En Argentina, Brasil y México, las modificaciones regresan a la cámara de origen, que puede aceptarlas o insistir en su propuesta bajo determinadas mayorías. En Chile y Colombia se recurre a comisiones mixtas o de conciliación. En Bolivia y Uruguay, el desacuerdo puede resolverse con ambas cámaras reunidas. Los procedimientos varían, pero hay una regla común: el desacuerdo compromete a las dos cámaras. Ninguna puede cerrar por sí sola la deliberación legislativa.</p>   <p class="has-text-align-justify">El diseño peruano se aparta de esa lógica. La reforma que reincorporó el Senado fue impulsada por un Parlamento en el que el actual oficialismo y sus aliados tenían una posición determinante. Ese Congreso buscó preservar y ampliar el poder del Legislativo frente al Ejecutivo y, dentro del propio Parlamento, otorgar al Senado una posición de superioridad. No se trataba simplemente de recuperar una institución, sino de diseñarla de acuerdo con los intereses políticos de quienes promovían la reforma.</p>   <p class="has-text-align-justify">El desequilibrio es evidente. Diputados tiene iniciativa legislativa y ejerce el control político sobre el gobierno. El Senado, además de sus atribuciones de nombramiento y control, puede aprobar, modificar o rechazar los proyectos que recibe de Diputados. Si los modifica, no está obligado a devolverlos para que la cámara de origen se pronuncie. Puede enviar directamente la autógrafa al Ejecutivo. Así, Diputados pierde la posibilidad de decidir sobre los cambios introducidos por la otra cámara.</p>   <p class="has-text-align-justify">Pero lo ocurrido con la delegación de facultades ha llevado ese diseño todavía más lejos. El Senado no se ha limitado a modificar el texto aprobado por Diputados. Ha incorporado materias que esa cámara no aprobó, amparándose en una interpretación elástica de la palabra modificar. Una cosa es corregir o cambiar disposiciones dentro de un proyecto. Otra es utilizar esa atribución para introducir asuntos que no recibieron la aprobación de la cámara de origen. Modificar deja entonces de ser una facultad de revisión y se convierte en una forma de sustituir la decisión de Diputados.</p>   <p class="has-text-align-justify">La consecuencia es concreta. El Senado puede alterar un proyecto, incorporar materias nuevas y remitirlo al Ejecutivo sin una nueva intervención de la cámara de origen. Diputados pierde así su función legislativa propia. Su aprobación inicial es apenas el punto de partida para una decisión ajena.</p>   <p class="has-text-align-justify">La historia constitucional peruana tampoco ofrece un precedente para esta fórmula. Ocho de nuestras doce constituciones republicanas fueron bicamerales. Desde 1828, los proyectos aprobados por una cámara pasaban a la otra para su revisión, pero las discrepancias tenían procedimientos de reconsideración o resolución conjunta. En 1856 y 1860 se contempló la reunión de ambas cámaras para resolver desacuerdos. La Constitución de 1933 estableció que las modificaciones o rechazos de la cámara revisora volvieran a la cámara de origen y que las insistencias se resolvieran en Congreso. Las constituciones de 1920 y 1979 fueron más precisas: cada cámara podía insistir en su posición con dos tercios de sus miembros. Si ambas alcanzaban esa mayoría, no había ley. Ninguna tenía la última palabra por sí sola.</p>   <p class="has-text-align-justify">Hay dos problemas. Un diseño que coloca al Senado en posición de superioridad y el uso de esa ventaja para ampliar sus facultades más allá de lo que puede entenderse por modificar. La delegación de facultades muestra hasta dónde llega esa interpretación. No se resuelve una discrepancia entre cámaras, solo se impone la voluntad de una sobre la otra.</p>   <p class="has-text-align-justify">Estas mayorías suelen olvidar que el poder no es permanente. La alternancia puede colocar a otros en la misma posición y devolverles, con idéntica fuerza, las decisiones que hoy imponen. La democracia no consiste en tener los votos para hacer cualquier cosa. Consiste también en aceptar límites cuando se tienen. De lo contrario, la tiranía de la mayoría convierte al Parlamento en aquello que debía impedir: un poder sin contrapesos.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La decisión de la Fiscalía: entre la contradicción y el miedo, por Julissa Mantilla ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/la-decision-de-la-fiscalia-entre-la-contradiccion-y-el-miedo-hnews-2899709</link>
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                            <![CDATA[ El fiscal reconoció que se configuraron elementos de crímenes de lesa humanidad, pero decidió archivar el caso, a pesar de la demanda de inconstitucionalidad presentada en 2024. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[“Nos han engañado y queremos justicia”: víctimas de esterilizaciones forzadas en Cusco rechazan archivo del caso]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Julissa Mantilla</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 09:14:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La semana pasada escribí sobre el caso de la masacre de Soras en 1984 y cómo debido a la inaplicación de la Ley 32107 por parte de los magistrados, la defensa de los senderistas no había logrado cerrar el proceso. Esta semana, la Cuarta Fiscalía Penal Supranacional Especializada en Derechos Humanos, hizo todo lo contrario: aplicó la referida ley de impunidad y ordenó el archivamiento de la investigación sobre las esterilizaciones forzadas cometidas durante el gobierno de Alberto Fujimori. Como se sabe, sobre estos casos existe un acuerdo de solución amistosa ante la Comisión Interamericana en el que el Perú reconoció su responsabilidad, un dictamen del Comité de la CEDAW a favor de las víctimas y la sentencia Ramos Durán de la Corte Interamericana condenando al Estado.</p>   <p class="has-text-align-justify">Ahora bien, lo que llama la atención es que, en la resolución de archivamiento, el Fiscal analiza los hechos y concluye que se configuraron los elementos del crimen de lesa humanidad. Sin embargo, dispone el archivamiento aplicando la ley 32107 aunque la propia Fiscalía General de la Nación presentó una demanda de inconstitucionalidad contra esa norma en el 2024.</p>   <p class="has-text-align-justify">Me pregunto qué llevó al fiscal al archivamiento y no puedo dejar de recordar la persecución que jueces y fiscales vienen sufriendo por parte de los promotores de la impunidad cuando deciden aplicar el control de convencionalidad. Mi teoría es que el temor a las represalias habría llevado a reconocer la existencia de crímenes de lesa humanidad, archivar el caso de modo que las víctimas impugnen y que sea otra fiscalía la que tenga que resolver el tema. No tengo pruebas, pero tampoco dudas.</p>   <p class="has-text-align-justify">En todo caso, lo que sí es claro es que más de 4000 mujeres fueron maltratadas una vez más, que las decisiones del Fiscal comprometen la responsabilidad internacional del Estado y que el Perú está en desacato ante la Corte Interamericana.</p>   <p class="has-text-align-justify">Las víctimas no se rendirán, pero este nuevo agravio era evitable si, sobre el miedo a las represalias, hubiera primado el compromiso con la justicia.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La peregrina de Bukele, por Rosa María Palacios ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/11/01/la-peregrina-de-bukele-por-rosa-maria-palacios-hnews-1723352</link>
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                            <![CDATA[ Acabar con la corrupción policial parece imposible, pero el Perú tiene amplia experiencia evadiéndola a través de grupos de élite. No hay otra forma, por ahora. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori y Nayib Bukele compartieron durante visita de la presidenta peruana a El Salvador | Foto: Presidencia del Perú.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Rosa María Palacios</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 08:53:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La peregrina de Bukele, por Rosa María Palacios ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El peregrinaje a Bukele se ha vuelto un ritual político latinoamericano. Desde usar su nombre («el Bukele peruano», «alguien como Bukele»), hasta presidentes que van de visita; «expertos» salvadoreños que van vendiendo sus servicios por la región; gobernadores, alcaldes y una diversidad de funcionarios públicos que desfilan por los distintos niveles de la administración pública salvadoreña. Algunos, quiero creer, irán a buscar la varita mágica para resolver un problema multifactorial y se irán con las manos vacías. La varita no existe. Pero otros, que bien lo saben, van para tratar de que algo se les pegue del presidente más popular de América. Como ha podido saborear Keiko Fujimori, tampoco funciona.</p>   <p>El Salvador es el país más pequeño de América continental. Apenas tiene una superficie de 21.041 km². Para que hagan los números, el Perú tiene 1.285.215 km². Puedes meter dentro de nuestro país 61 veces el territorio de El Salvador. Como se ha mencionado varias veces, es del tamaño de Ica, que tiene 21.327 km². Sin embargo, es un país densamente poblado para esa superficie, con un poco más de 6 millones de habitantes, según el censo de 2024.</p>   <p>Según cifras oficiales proporcionadas este mes por el mismo Bukele, en una conferencia de prensa con la presidenta de Costa Rica, tienen 120.956 personas en prisión. De ellas, 96.457 están vinculadas a pandillas. Estas han sido calificadas como «terroristas». Sin embargo, Bukele ha anunciado que en menos de una década el 70% de los presos de El Salvador estarán libres, aunque ha tenido declaraciones anteriores contradictorias. Se ha anunciado una pronta liberación de un contingente importante de presos, aunque las cifras han variado en diversas declaraciones y han llegado al 50%.</p>   <p>Vamos, otra vez, a los números. El Salvador tiene hoy aproximadamente al 2% de su población en la cárcel. Mayoritariamente, se trata de población joven que está excluida de un mercado laboral que necesita mano de obra. ¿Cuánto es el 2% de la población del Perú si consideramos 34 millones de habitantes? 680.000 presos. ¿Cuántos presos hay hoy en nuestro país? Más de 103.000, repartidos en 69 penales. La capacidad instalada penitenciaria del Perú está diseñada para 41.764 personas. Si ya tenemos un grave problema de hacinamiento, ¿dónde van a meter a 500.000 presos más si se quiere imitar a Bukele?</p>   <p>Estas cifras son públicas y muy básicas. ¿No las conoce la Cancillería peruana? ¿No debía advertir a la presidenta sobre las profundas diferencias que existen entre las dos realidades? En 2015, El Salvador llegó a tener una tasa de 105 asesinatos por cada 100.000 habitantes. En 2025 cerró con una tasa de 1,3 por cada 100.000 habitantes. Bajar de 103 a 1 es, por supuesto, un éxito. Sin embargo, Bukele asumió el poder en 2019, ya con una tasa de 36 asesinatos por cada 100.000 habitantes. A pesar de poner en práctica un plan de seguridad que redujo para 2021 esa tasa a 17,6, fue en 2022 cuando radicalizó las medidas, luego de un ataque letal de las maras (pandillas) en marzo.</p>   <p>¿Cuál es la tasa actual de homicidios en el Perú? Según cifras del INEI, en 2025 tuvimos 10,7 homicidios por cada 100.000 habitantes. ¿La cifra está aumentando? Lamentablemente, sí. En 2021 fue de 8,6; en 2023, de 9,3; y en 2024, de 10,1. Por eso es que Bukele miraba a Keiko casi con compasión. Nuestras cifras, siendo trágicas en su aumento, no son ni remotamente las de El Salvador. Apenas hace cuatro años estaban en 17,6. ¿Esto no lo sabía el Ministerio de Justicia? Por supuesto que lo saben. Y obviamente lo saben las autoridades de El Salvador, que no terminan de entender qué podría querer Keiko Fujimori de una visita de cuatro días.</p>   <p>Estas son las cifras frías. Ahora hablemos de costos. ¿Qué le cuesta a una sociedad tener al 2% de su población presa? Lo han denunciado desde la prensa libre hasta organizaciones de todo calibre: miles de inocentes están presos. No hay nada que se parezca a un debido proceso. Juicios exprés y colectivos, con suerte, o presos sin condena. Las condiciones pueden ser duras en un penal, pero estas no pueden condenar a muerte a cientos de internos. No hay proteína, no hay visitas. Los castigos físicos y otras formas de tortura también han sido denunciados. Bukele ha justificado la modificación de la Constitución para reelegirse y planea hacerlo de nuevo en 2029, en su rol de «pacificador». Por supuesto, la «medicina amarga» que le ofreció a su pueblo es cada vez más difícil de tragar. Miles de salvadoreños están felices de vivir en paz mientras lloran la ausencia de hijos inocentes, de los que no tienen noticias desde hace ya varios años. Eso, ¿es imitable en el Perú?</p>   <p>El asesinato, el sicariato, la extorsión y el secuestro son realidades duras en el Perú. Pasar de dos a seis asesinatos diarios en un quinquenio es una tragedia que sí tiene cura. Una solución que no pasa por someter al país a una dictadura. No es cierto que solo un régimen autoritario puede combatir el crimen. Es más bien la excusa que todo aspirante a dictador usa para perpetuarse en el poder.</p>   <p>Sorprendió que un aburrido Bukele fuera quien le pinchara el globo a Keiko Fujimori. Se lo tuvo que decir él para que lo entienda: este modelo no es para el Perú. Un trabajo más prolijo de los ministros que acompañaron a la presidenta le habría ahorrado el papelón. Sin embargo, el viaje puede iluminar al gobierno para que haga ya lo que sí puede y tiene que hacer.</p>   <p>Nadie pone en cuestión la necesidad de construir cárceles. Solo para cubrir la demanda actual se necesita duplicar el número de plazas. ¿Por qué hace 20 años que no se construye un penal nuevo? Porque es impopular. Nadie lo quiere cerca y nadie ve ese gasto como una prioridad. Pero tiene que hacerse urgentemente. Lo siguiente es modificar las leyes que amputaron a la Policía su capacidad de investigar. Reducir la escucha telefónica autorizada por un juez a solo dos meses es un error grave (tributo del Congreso anterior a los hermanitos). Obstaculizar la colaboración eficaz, la extinción de dominio y los allanamientos, o reducir la prescripción, solo favorece a los criminales. Llamar a todos «terroristas», pero restringir el tipo penal de «crimen organizado», revela las intenciones.</p>   <p>Acabar con la corrupción policial parece imposible, pero el Perú tiene amplia experiencia evadiéndola a través de grupos de élite. No hay otra forma, por ahora. Grupos policiales limpios, con una inversión tecnológica importante (software de interceptación de WhatsApp, reconocimiento facial y escuchas masivas de teléfonos dentro de las cárceles), pueden producir inteligencia que garantice capturas y condenas. Eso no se hace con visores nocturnos y trajes de Rambo. Tampoco se resuelve en TikTok. Mucho menos en El Salvador.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ En defensa de las mujeres campesinas del Cusco ]]>
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                            <![CDATA[ La Fiscalía archivó el caso de las esterilizaciones forzadas pese a reconocerlas como crimen de lesa humanidad. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy, domingo 1 de noviembre.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 03:38:43 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ En defensa de las mujeres campesinas del Cusco ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>“¿Por qué se va a archivar nuestro caso? Porque somos campesinas”. Con esa pregunta y su propia respuesta, la presidenta de la Asociación de Mujeres Esterilizadas de Chumbivilcas, Margarita Rojas, resumió lo que siente ante el posible archivo definitivo de la investigación por las esterilizaciones forzadas durante el gobierno de Alberto Fujimori.</p>   <p>Rojas tenía 24 años y dos hijos cuando fue sometida a una intervención con engaños. Según su testimonio, le ofrecían alimentos y otros apoyos mientras le repetían que, por ser campesina y no tener recursos suficientes, no podría garantizar la educación de sus hijos si aumentaba el tamaño de su familia. Ella nunca tuvo la intención de renunciar a la posibilidad de volver a ser madre, y las consecuencias de la intervención afectaron su vida familiar.</p>   <p>Esta semana, la Cuarta Fiscalía Penal Supranacional Especializada en Derechos Humanos admitió que esos hechos constituyen un delito de lesa humanidad. Sin embargo, archivó la investigación al aplicar la Ley 32107.</p>   <p>La norma que usó fue promovida por Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso cuando se aprobó y hoy senador, y respaldada en un hemiciclo dominado por el fujimorismo y sus aliados. Dicha ley pretende prescribir los delitos de lesa humanidad cometidos antes del 2000. En este caso, las esterilizaciones ocurrieron entre 1996 y 2000.</p>   <p>La abogada de Derechos Humanos Sin Fronteras, Yudith Conto, sostuvo que el proceso enfrenta obstáculos por la aplicación de la denominada ley Rospigliosi y anuncia que la defensa recurrirá a los mecanismos legales disponibles para impugnar la decisión.</p>   <p>La respuesta de la señora Rojas describe con exactitud una brecha que las instituciones del país siguen tolerando. Una mujer campesina de Cusco entiende que el acceso a la justicia depende de quién eres y de dónde vives y eso es inaceptable en un Estado de Derecho.</p>   <p>Las más de cuatro mil víctimas identificadas en la investigación de mayor alcance, y las miles más que aún no han sido contadas, merecen un sistema que no les confirme esa sospecha.</p>   <p>Vale la pena recordar que la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, a pesar de las trampas creadas por el régimen que hoy gobierna, siguen vigentes para el Derecho Internacional y que tarde o temprano deberán retomar el orden que han manipulado quienes quieren impunidad y no permitir que el país se encuentre.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Los peruanos necesitan una política de seguridad, no una foto con Bukele, por Juanita Goebertus ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/31/los-peruanos-necesitan-una-politica-de-seguridad-no-una-foto-con-bukele-por-juanita-goebertus-hnews-2428912</link>
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                            <![CDATA[ Fujimori debe fortalecer el sistema de justicia y modernizar la policía para combatir el crimen organizado. Las reformas legislativas en Perú deben enfocarse en el Estado de derecho, no en medidas de mano dura. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Bukele niega que hallaran muertos a salvadoreños emboscados en Haití. Foto: AFP]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 00:51:13 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Los peruanos necesitan una política de seguridad, no una foto con Bukele, por Juanita Goebertus ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Para nadie fue una sorpresa que la presidenta del Perú, Keiko Fujimori, <a href="https://www.youtube.com/shorts/tXk-u6-z1zQ" target="_blank" rel="nofollow">anunciara</a> una visita a El Salvador.</p>   <p>En los últimos años, varios <a href="https://www.latercera.com/politica/noticia/jose-antonio-kast-visita-el-cecot-y-se-prepara-para-reunirse-con-bukele/" target="_blank" rel="nofollow">jefes</a> de <a href="https://www.swissinfo.ch/spa/presidente-de-costa-rica-llega-a-el-salvador-para-hablar-con-bukele-y-visitar-megac%C3%A1rcel/90624200" target="_blank" rel="nofollow">Estado</a> y <a href="https://www.argentina.gob.ar/noticias/patricia-bullrich-en-el-salvador-recorrida-por-el-cecot-y-la-academia-de-seguridad-publica" target="_blank" rel="nofollow">ministros</a> de seguridad han viajado a El Salvador para conocer las políticas de seguridad del presidente Nayib Bukele. Muchos de ellos, que enfrentan la violencia y el crimen organizado en sus propios países, ven la drástica reducción de los homicidios en El Salvador como un modelo a seguir.</p>   <p>Perú no es una excepción. La tasa de homicidios del país ha aumentado en aproximadamente un 50% durante la última <a href="https://insightcrime.org/es/noticias/balance-insight-crime-homicidios-2025/" target="_blank">década</a>. La extorsión también se ha disparado. La violencia contra los trabajadores del transporte público se ha vuelto particularmente <a href="https://www.infobae.com/video/actualidad/los-ataques-contra-transportistas-no-dan-tregua-en-lima/QLWMcmpq/" target="_blank" rel="nofollow">grave</a>, y los conductores y comerciantes se ven obligados a pagarle extorsión a grupos criminales para poder seguir trabajando, mientras que muchos negocios han cerrado debido a las amenazas. Gran parte de esta violencia es <a href="https://www.globalguardian.com/global-digest/most-dangerous-countries" target="_blank" rel="nofollow">impulsada</a> por grupos criminales que se benefician de una gama cada vez más amplia de operaciones ilícitas, desde el tráfico de drogas hasta la minería ilegal y la extorsión.</p>   <p>Es fácil entender por qué tantos ven las políticas de seguridad de Bukele como un antídoto. Según cifras oficiales, la tasa de homicidios de El Salvador bajó de 7,8 por cada 100.000 habitantes en 2022, cuando se declaró el estado de emergencia, a 1,3 por cada 100.000 habitantes en 2025. La caída más pronunciada ya se había producido en los años anteriores, a partir de 2016. Tras décadas de sufrir la violencia desenfrenada de las pandillas, muchos salvadoreños dicen que por fin se sienten libres para circular por sus barrios.</p>   <p> </p>   <p>Sin embargo, la política de seguridad de El Salvador también ha tenido un costo brutal. En los últimos cuatro años, las fuerzas de seguridad han detenido a más de 93.000 personas, lo que convierte a El Salvador en el país con la tasa de encarcelamiento más alta del mundo. Algunos policías han <a href="https://www.hrw.org/es/news/2025/06/27/el-salvador-policias-reconocen-detenciones-arbitrarias" target="_blank">reconocido</a> que utilizan pruebas fabricadas o no corroboradas para realizar detenciones.</p>   <p>El presidente Bukele ha dicho que los inocentes serán puestos en libertad. Sin embargo, sus propias reformas <a href="https://www.hrw.org/es/news/2026/10/07/el-salvador-juicios-masivos-una-burla-a-la-justicia" target="_blank">legales</a> han hecho que sea más difícil, si no imposible, establecer la verdad sobre quién estuvo involucrado en la violencia de las pandillas y quién no. Mientras tanto, los familiares de las personas detenidas no han podido ver a sus seres queridos durante años, ni siquiera hablar con ellos por teléfono. Cientos de personas han muerto bajo custodia en circunstancias que aún no se han investigado, y, en muchos casos, las pocas personas que han sido liberadas han <a href="https://www.hrw.org/es/report/2022/12/07/podemos-detener-quien-queramos/violaciones-generalizadas-de-derechos-humanos" target="_blank">denunciado</a> tortura y condiciones de detención inhumanas.</p>   <p>El gobierno salvadoreño presenta las detenciones masivas y las violaciones al debido proceso como un precio justo que hay que pagar por la seguridad, un planteo que ha encontrado eco en una población expuesta desde hace mucho tiempo a la violencia de las pandillas. Pero los peruanos no tienen por qué elegir entre seguridad y derechos; pueden tener ambos.</p>   <p>Fujimori debería trabajar para fortalecer la capacidad de los investigadores criminales, fiscales y jueces para combatir las organizaciones dedicadas al narcotráfico, las redes de extorsión y las redes de minería ilegal, de conformidad con el Estado de derecho. Ese esfuerzo debería ir de la mano con la profesionalización de la policía, en la que la gran mayoría de los peruanos <a href="https://www.inei.gob.pe/media/MenuRecursivo/boletines/informe-gobernabilidad-oct-2025-mar-2026.pdf" target="_blank">encuestados</a> dice no confiar, y cuyos agentes, en algunos casos, han estado <a href="https://www.hrw.org/es/report/2025/07/08/legislar-para-la-impunidad/como-el-congreso-del-peru-permite-el-avance-del-crimen" target="_blank">implicados</a> en las mismas redes de crimen organizado que deberían desmantelar.</p>   <p>Un obstáculo clave para combatir el crimen organizado en Perú son <a href="https://www.hrw.org/es/report/2025/07/08/legislar-para-la-impunidad/como-el-congreso-del-peru-permite-el-avance-del-crimen" target="_blank">las leyes</a> aprobadas por el Congreso, a menudo con el apoyo del partido de la presidenta Fujimori, Fuerza Popular, que facilitan el crecimiento de los grupos de crimen organizado. En los últimos años, el Congreso ha limitado considerablemente la capacidad de los fiscales para obtener pruebas e información que permita orientar las investigaciones a partir de la colaboración de imputados dispuestos a cooperar, lo que ha supuesto un obstáculo para los esfuerzos por desmantelar grupos criminales y detectar vínculos con funcionarios corruptos.</p>   <p> También ha modificado la definición de “crimen organizado” en el Código Penal para excluir muchos delitos de corrupción y ha puesto obstáculos a los allanamientos. Además, ha prorrogado reiteradamente el plazo para incorporar a los mineros ilegales e informales a la economía minera formal, permitiéndoles operar sin rendir cuentas en un sector que los grupos criminales utilizan cada vez más para obtener y lavar dinero.</p>   <p> Mostrarse como un líder de mano dura durante una visita a El Salvador es fácil, pero conseguir resultados en  Perú tomará esfuerzos serios. Garantizar la seguridad de los peruanos frente al crimen organizado exigirá fortalecer el sistema de justicia y contar con una policía profesional y sujeta a mecanismos de rendición de cuentas. Quizás eso sea menos glamoroso, pero es lo necesitan los peruanos.</p>   <p> <em>Juanita Goebertus es la directora de la División de las Américas de Human Rights Watch.</em></p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La diplomacia peruana ante la exigencia de su tiempo, por Óscar Maúrtua de Romaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/30/la-diplomacia-peruana-ante-la-exigencia-de-su-tiempo-por-oscar-maurtua-de-romana-hnews-1018857</link>
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                            <![CDATA[ La diplomacia peruana apuesta por la concertación regional para enfrentar amenazas comunes. El reto está en convertir los acuerdos en resultados concretos para la población. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 01 Nov 2026 00:32:11 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La diplomacia peruana ante la exigencia de su tiempo, por Óscar Maúrtua de Romaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La diplomacia peruana ha sabido comprender, a lo largo de su notable tradición, que ningún Estado, por vasto que sea su territorio o firme su voluntad, puede encarar en soledad las amenazas que desconocen de fronteras. Esa convicción, forjada en Torre Tagle y ejecutada por generaciones de servidores públicos, cobra hoy renovada vigencia ante un escenario internacional plagado de incordios que reclaman respuestas concertadas y oportunas.</p>   <p>El XVII Gabinete Binacional Perú-Ecuador, celebrado en Lima, constituye una expresión elocuente de esta vocación. En esta ocasión, los presidentes Keiko Fujimori y Daniel Noboa suscribieron la Declaración Presidencial de Lima y sendos memorandos de entendimiento en materia pesquera y de cooperación energética entre Petroperú y EP Petroecuador. Por ello, conviene señalar que este encuentro es producto de una política exterior que, con serenidad y método, procura articular voluntades en distintos foros para atender los asuntos más apremiantes de la agenda nacional.</p>   <p>El mecanismo binacional es heredero directo del Acuerdo de Brasilia de 1998, aquel hito que transformó una relación signada por el desencuentro en un modelo de vecindad. Casi tres décadas después, que el mandatario ecuatoriano haya calificado el momento actual como un «nuevo proceso de paz» revela la madurez alcanzada, ya que dos Estados —que otrora dirimieron sus diferencias en el campo de batalla— concurren hoy, con idéntica determinación, a combatir el crimen organizado transnacional, dinamizar el comercio, fortalecer la conectividad fronteriza y coordinar técnicamente la respuesta ante los embates del fenómeno El Niño.</p>   <p>Pero el Perú no circunscribe su acción externa al plano bilateral. En el ámbito sudamericano, ejerce la Presidencia Rotativa del Consenso de Brasilia, espacio en el que ha propuesto priorizar tres ejes de notable potencial integrador: a) la gestión del riesgo de desastres, b) el transporte y la integración física, y c) la lucha contra la delincuencia organizada transnacional. Conducir un foro de esta naturaleza exige capacidad de convocatoria y, sobre todo, la prudencia de privilegiar los consensos por encima de las diferencias.</p>   <p>Ello se revitaliza con la Presidencia Pro Tempore de la Comunidad Andina para el periodo 2026-2027, asumida en Quito el 30 de septiembre. El plan de trabajo peruano descansa sobre pilares que dialogan con la agenda binacional, como la seguridad regional frente a las amenazas transnacionales, la gestión del riesgo de desastres, la sostenibilidad ambiental, la ciudadanía andina y la integración fronteriza. Esto responde a una lectura coherente de las prioridades que compartimos con nuestros vecinos, que se complementará el próximo diciembre, cuando el Perú asuma la conducción de la gravitante Alianza del Pacífico.</p>   <p>Además, en la cuenca del Pacífico, el Perú cuenta con el acervo de APEC, foro en el que impulsó tempranamente la cooperación frente a los peligros naturales y que hoy dispone de un Marco de Reducción del Riesgo de Desastres y de un grupo de trabajo especializado en la preparación ante emergencias.</p>   <p>Cada una de estas instancias aporta lo suyo, y su articulación multiplica la capacidad del Estado para proteger a su población. El desafío, sin embargo, reside en la ejecución. Las declaraciones adquieren valor cuando se traducen en resultados verificables para el agricultor de Huánuco, el pescador de Paita o el comerciante de Tacna.</p>   <p>Es allí donde la continuidad de la política exterior demuestra su verdadera valía; por ello, justamente, el Perú ha elegido el camino de la concertación. Corresponde ahora persistir en él con constancia y espíritu de servicio.</p> ]]></content:encoded>
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