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                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
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                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Fri, 23 Oct 2026 14:08:01 GMT</lastBuildDate>
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                                <![CDATA[ Luis Har, exrehén de Hamás liberado tras 129 días: «Espero que se pueda hacer la paz» ]]>
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                            <![CDATA[ El sobreviviente argentino-israelí del 7 de octubre conversó con La República sobre la confianza quebrada, las secuelas que aún lo acompañan y su anhelo de un mundo mejor para sus nietos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El argentino israelí presentó su libro Rescatado en el colegio León Pinelo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Alejandro Céspedes García</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 14:08:01 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Luis Har, exrehén de Hamás liberado tras 129 días: «Espero que se pueda hacer la paz» ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Luis Har, sobreviviente argentino-israelí del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023, visitó Lima para presentar &#039;Rescatado&#039;, su libro de memorias sobre los 129 días que permaneció secuestrado. Liberado por el Ejército israelí, el contador del kibutz Urim, convertido hoy en narrador de aquella pesadilla, ofreció además su relato en el colegio León Pinelo. En esta conversación con La República, a tres años de la masacre, repasa su liberación, la confianza rota con quienes trabajaban a diario en su comunidad y la esperanza de que sus nietos conozcan la paz.</p>   <p><strong>-Estuvo 129 días en cautiverio. ¿Cómo mira hoy su liberación?</strong></p>   <p><strong>-</strong>Mi liberación fue muy importante. Es lo que me ha devuelto la vida.</p>   <p>También me ha dado la misión de estar contando y haciendo recordar lo que pasó el 7 de octubre. Estaba muy feliz de haber sido rescatado por el ejército israelí y poder haber salido de todo ese infierno que estábamos viviendo sin que haya ningún herido. Esa fue nuestra suerte que ninguno se hirió ni murió en esa noche de nuestra parte.</p>   <p>Y después he sentido que ahí recibí también mi misión de divulgar mi mundo y seguir adelante como vivir aquí y estar aquí y contar lo que ha pasado. La historia de mi libro también es mi historia y yo trato de no hablar de los demás ni de hablar de política.</p>   <p><strong>- ¿Qué hacía en su kibutz antes del ataque?</strong></p>   <p>-Bueno, primeramente yo vivo en otro kibbutz que se llama Urim. Los últimos 40 años yo trabajaba en la contabilidad del kibbutz. Había días que trabajaba 10 horas, 10, 12 horas si era necesario. Yo era encargado de todas las tarjetas de crédito, de los alquileres, de muchas cosas relativas a la contabilidad del kibbutz.</p>   <p>Además yo bailo en grupos de baile, entonces yo siempre iba a bailar y también iba a encontrarme con gente, hacíamos teatro. De modo que mi vida no era solamente el trabajo sino una vida cultural en la cual yo podía desahogar mis necesidades de movimiento y de sociabilidad. Yo estaba haciendo comedias musicales todos los años, una comedia de <em>Broadway</em>, las hacíamos en inglés.</p>   <p>Y esa era mi vida, estar con mis nietos, estar con mis hijos, estar con Clara, mi pareja, y todo lo demás que hacía para enriquecer mi persona.</p>   <p><strong>- ¿Estaba con sus hijas durante el ataque?</strong></p>   <p><strong>-</strong>No. Yo estaba en la casa de Clara, que es mi pareja, que había invitado a sus hermanos. El hermano era Fernando, que vive en una ciudad en el centro del país, y la hermana, Gabriela, que vivía en Jerusalén, y ella vino con su hija, Mía, y la perrita, Bela, que siempre estaba con ellos. Y así era que éramos cinco personas de la misma familia que fueron secuestrados durante la mañana del 7 de octubre.</p>   <p><strong>-</strong><strong><span style="color:rgb(22, 23, 26)">Henrique Cymerman, destacado analista israelí, sostiene que la percepción de inseguridad tiene un antes y un después del 7 de octubre. Hoy</span></strong><strong>, tras tres años de los ataques terroristas, ¿cómo siente a sus comunidades?</strong></p>   <p><strong>—</strong>Yo quisiera decir que no es exacta la pregunta, porque toda la vida en Israel siempre corremos riesgos y hemos sido atacados por el Hamás, todas las semanas con misiles. Sin embargo, pensábamos que estábamos en la frontera mejor cuidada del mundo.</p>   <p>Y seguíamos adelante cultivando la tierra en agricultura, cuidando a los niños, cada uno en su trabajo. Estas comunidades cerca de la frontera no son comunidades de guerra, al contrario, son comunidades que siempre piensan que se puede vivir en común al lado de otro país que sea de ellos. De hecho, recibíamos mucha cantidad de gente de Gaza que venía a trabajar al <em>kibbutz</em>. Trabajaban en la cocina, con las vacas, en la construcción. Personas que durante años vinieron a trabajar y eran parte de la familia del <em>kibbutz</em>. O sea, se les tenía confianza.</p>   <p>Sabíamos que trabajaban bien, recibían su sueldo. El 7 de octubre se rompió algo. Con todo lo que le abrimos nuestra casa, nuestro hogar, les dimos esa facilidad de ganar un poco de dinero para vivir mejor… Son ellos los que han pasado toda la información, los nombres, quién vivía en cada casa, quién tenía una función especial dentro de la comunidad del <em>kibbutz</em>. Y nos han defraudado de una manera tal que yo no puedo confiar en nadie de esas personas que vuelvan a venir a trabajar al <em>kibbutz</em>. O sea, consiguieron el 7 de octubre romper con esa posibilidad de que podamos vivir juntos, cada uno en su país.</p>   <p>Nosotros dimos nuestro corazón, abrimos nuestras puertas. Estamos completamente defraudados.</p>   <p><strong>- ¿Qué cambió el 7 de octubre?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Cambió la vida de todo el mundo. Lo que la fuerza del terrorismo puede llegar a ser golpea a toda la humanidad. No solamente lo que pasó en Israel, o lo que pasó en el avión hace dos semanas, seguro escuchó. Hay que eliminar todo tipo de terrorismo en el mundo. No se llega a ningún lado con eso.</p>   <p>Queremos vivir en paz, queremos vivir bien. Yo no sé si voy a conseguirlo, pero por lo menos mis nietos que vivan en un mundo mejor.</p>   <p><strong>- ¿Cuál es su sueño para su kibutz y las comunidades?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Nosotros estamos viviendo el trauma que todavía no pasó a ser post-trauma porque lo estamos viviendo todavía hoy.</p>   <p>Estamos aprendiendo a ver quiénes somos. Porque hubo un cambio tan grande que tenemos que conocernos a nosotros mismos. Los ideales cambiaron.</p>   <p>Nuestra función en el mundo y en el kibbutz también. Entiendo a toda la gente que ha pasado por este trauma y ha pasado cosas terribles, que quizás no puedan volver nunca a su hogar, a su casa, porque cada piedra, cada árbol les puede recordar el secreto de todo. Hoy no puedo decir cuál es mi sueño.</p>   <p>Quiero que podamos vivir en paz, que podamos rehacer el kibbutz, traer cultura, seguir adelante y darle una nueva vida a nuestros conocimientos.</p>   <p><strong>- ¿Qué lo animó a escribir sus memorias?</strong></p>   <p><strong>-</strong>Primeramente, no se puede juzgar a ninguno de los que han sufrido el trauma del 7 de octubre. Cada uno sale adelante a su manera. Hay quien decide quedarse en ese pozo, en ese infierno, en esa pena.</p>   <p>Y hay quien decide tratar de salir de eso. Yo trato de dar también en mi libro y en mi forma de ser esperanza, luz, el futuro mejor. Para eso que seamos fe, que es lo que yo digo.</p>   <p>Todas esas cosas es lo que me han mantenido vivo durante el periodo que estuve encerrado por el Hamás. Nosotros logramos salir y yo trato de no caer en ese pozo, sino salir adelante. Por eso yo quise estar en movimiento y hablando.</p>   <p>Esa es mi cura. Tengo terror a estar solo en casa mirando televisión. Porque ahí es cuando pienso que van a empezar otra vez todos los pensamientos y volver a revivir todo lo que estuve de una forma negativa.</p>   <p>Porque cuando yo cuento o escribo o hablo con personas, las cosas se hacen de una forma positiva, recordando pero también curando. Así que, ¿qué se le puede decir a esta gente? Con todo el dolor que suceda, no hay nada que pueda justificar la pérdida de un ser querido, de un hijo, un primo, un tío, y en esas circunstancias, porque han sido asesinados por terrorismo. No debemos olvidar lo que pasó el 7 de octubre.</p>   <p>Hay quien trata de modificar, de cambiar, de decir una cosa por otra. El 7 de octubre Hamás penetró a Israel y asesinó gente, niños, animales, perros, gatos, todo lo que estaba en el camino. Sin ningún remordimiento, con odio, maldad.</p>   <p>Han hecho cosas terribles. Pero en el mundo están dando vueltas las cosas. Hasta dicen que no pasó nada el 7 de octubre.</p>   <p>Hay negacionismo, siempre hay algunos que negan las cosas, pero ahí está la información, todo hemos visto lo que ocurrió el 7 de octubre, están las fotos. Por eso es una de las razones que yo escribí el libro, porque esto es un testimonio de lo que me pasó a mí, pero para verificar lo que pasó el 7 de octubre y que nadie debe olvidarlo.</p>   <p><strong>- ¿Sabe algo del paradero de sus captores? En su testimonio dice usted que les vio la cara.</strong></p>   <p><strong>-</strong>Durante el periodo de octubre, sí. Solamente uno se tapaba la cara, el resto no.</p>   <p>Pero la información que tenemos es que al principio nos dijeron que habían muerto todos, porque conté, sí escuchó que empezaron a tirar granadas hacia nuestro lado durante el rescate. Los soldados de Israel han tirado para la dirección donde ellos estaban. En abril del 25, hubo dos terroristas que salieron de uno de los túneles con las manos en alto, rindiéndose y solamente con su ropa interior. Uno de ellos ha dicho que él fue el que cuidaba de Luis y su familia. Y a mí se me ha movido el piso, ¿no? Porque de saber que todos están muertos y de ver que uno está vivo, entonces tampoco puedo asegurar qué pasó con los otros.</p>   <p>Y si todos están vivos, con el odio que nos tenían y la maldad que tuvieron y cómo nos trataron, me pongo a pensar qué puede pasar. Y hoy yo sigo adelante, pero no sé. Cuando me preguntan qué pasó con ellos, no sé. Pueden estar vivos o pueden estar muertos.</p>   <p><strong>- ¿Qué siente por sus captores?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Nada. Ellos han sido criados con una doctrina de odio. Que tienen que dar su vida matando a los judíos. No ven otra cosa, no entienden otra cosa. Pienso que ellos nunca van a cambiar. Puede ser que en algunas generaciones más adelante, si realmente van a recibir una educación de amor, de paz, algo pueda cambiar en las escuelas. Porque de acuerdo a lo que sabemos en las escuelas, se les enseña a los niños que los judíos tenemos cuernos y cola, y somos peor que el mismo diablo. Y eso me lo han contado cuando estuve ahí.</p>   <p><strong>- Antes del 7 de octubre convivían con ellos. ¿No intuyó nada?</strong></p>   <p><strong>-</strong> O sea, no con los que vinieron a trabajar. A veces veías uno caminando por ahí y decías, ¿qué hace este aquí? ¿Quién es? Se le preguntaba. Justamente unos días antes, se vio a tres caminando al lado de las vacas. La que trabaja en las vacas viene y le dice, ¿ustedes quiénes son? No estamos viendo porque queremos “algo”. Ahora entiendo que estaban haciendo investigaciones para saber por donde entrar. O sea, hicieron ese tipo de cosas. Una cosa es los que vienen a hacer espionaje y otra es los que durante más de 20 años trabajaron como si fueran parte de nuestro grupo. Hemos recibido a las familias, hemos sido invitados a sus cumpleaños, a sus fiestas, a sus casamientos.</p>   <p><strong>- ¿Ha tenido contacto con alguno luego de su liberación?</strong></p>   <p><strong>-</strong>En lo absoluto, no. Tampoco quiero. No es una necesidad. Y desde el momento que se cerró la frontera no tengo por qué buscarlos.</p>   <p><strong>-¿Lo han buscado ellos a usted?</strong></p>   <p><strong>-</strong> A mí me han cambiado el teléfono, me han cambiado la carta de seguridad. Todo. Porque ellos tenían todos nuestros datos y podrían seguir. Han molestado a mucha gente. Han llamado a los teléfonos que quedaban y a la familia. Han llamado a amenazarlos de que van a volver a entrar y van a explotar nuestras casas. Así que... Yo estoy desconectado de eso. A mí no me han llamado y no quiero saber nada.</p>   <p><strong>- ¿Había alguno a quien llamaba amigo?</strong></p>   <p><strong>-</strong>No, eso se terminó. Si ellos hubieran venido a buscar algo, a decir algo, a disculparse de que no son ellos, expresar solidaridad, no sé. Pero entiendo que son parte de todo porque no han hecho absolutamente nada. No es que buscaron expresarse de alguna forma. Pertenecen al Hamás. Porque el que no pertenece al Hamás en la franja de Gaza fueron asesinados por el mismo Hamás. O sea, ellos, al que no aceptan su ideología, los matan, aunque son sus propios hermanos. Entonces, ¿cómo pretendo yo que hagan la paz conmigo?</p>   <p><strong>- Entonces, ¿cree que es posible la paz?</strong></p>   <p><strong>-</strong> Si ellos hacen un cambio en la forma de pensar, puede ser. Espero que se pueda hacer la paz. Yo ya no la voy a ver, pero quizás mis nietos. Ojalá que sí.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La educación no es un cuartel, por Mauricio Pahuara ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/23/la-educacion-no-es-un-cuartel-por-mauricio-pahuara-hnews-1526294</link>
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                            <![CDATA[ La disciplina escolar debe priorizar la prevención de la violencia, el respeto a la diversidad y la participación estudiantil, no la imposición de modelos de obediencia. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[La educación no es un cuartel, por Mauricio Pahuara]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 13:12:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><em><strong>“Juventud, Política y Desarrollo JPD” - Organización integrante de la Coalición Ciudadana</strong></em></p>   <p>Cuando el debate educativo se concentra en el largo del cabello, las uñas pintadas o la apariencia de los escolares, algo estamos haciendo mal. Mientras discutimos cómo deben verse nuestros escolares, la violencia, el bullying y el acoso siguen exigiendo respuestas urgentes. La prioridad debe ser protegerlos, no uniformar sus identidades.</p>   <p>Señor ministro Chang, la disciplina no puede confundirse con la imposición. Los colegios no son cuarteles: son espacios de aprendizaje y de construcción de los proyectos de vida de cada escolar. Las normas de convivencia son elementales, pero deben fomentar el respeto mutuo, establecer responsabilidades compartidas y garantizar entornos seguros, no reproducir estereotipos ni imponer modelos de autoridad basados en la obediencia.</p>   <p>Los desafíos de la educación peruana son mucho mayores. Los resultados de las evaluaciones PISA evidencian que todavía tenemos importantes brechas de aprendizaje. Estas no se resolverán imponiendo normativas sobre la apariencia de los escolares ni copiando modelos de disciplina de otros países sin considerar nuestra realidad educativa. Necesitamos políticas que respondan a nuestros problemas y prioricen la mejora de los aprendizajes, la prevención de la violencia y el desarrollo integral de nuestros escolares.</p>   <p>Los casos de violencia ocurridos en el Liceo Naval, en Lima, y en Condorcanqui, Amazonas, nos recuerdan que tener reglas estrictas y protocolos no garantiza, por sí solo, una convivencia segura. Necesitamos fortalecer la prevención, mejorar o replantear los mecanismos de atención de denuncias, como el SíseVe, y asegurar que ninguna denuncia quede sin respuesta. Nuestros docentes también requieren herramientas y respaldo institucional para actuar oportunamente, sin temor y con la autoridad necesaria para proteger a la comunidad educativa.</p>   <p>Durante el 2025, los alcaldes escolares de escuelas públicas de nuestra capital elaboraron su propia Agenda Estudiantil de Lima Metropolitana, identificando problemáticas y proponiendo soluciones en temas de convivencia escolar, participación estudiantil y salud mental. Este ejercicio de ciudadanía, impulsado desde la Dirección Regional de Educación, demuestra que los escolares no son solo receptores de decisiones: tienen voz, propuestas y capacidad para transformar sus comunidades educativas en espacios seguros y con oportunidades que ellos mismos buscan junto a sus familias.</p>   <p>También debería ser prioritario fomentar los clubes escolares de ciencia, arte, deporte y cultura, que los propios estudiantes lideran junto con sus docentes en miles de colegios de todo el país. Estos espacios promueven la creatividad, el encuentro y la construcción colectiva, además de ofrecer oportunidades para aprovechar el tiempo libre de manera significativa, acercándolos a nuevas experiencias académicas y profesionales.</p>   <p>Lo mismo ocurre con la tecnología. Prohibir no equivale a educar. Frente al uso cotidiano de los celulares y al avance de la inteligencia artificial en los ámbitos académicos, profesionales y personales, necesitamos formar escolares capaces de utilizar estas herramientas de manera crítica, responsable y segura. La educación debe prepararlos para la sociedad en la que viven, no aislarlos ni alejarlos del mundo.</p>   <p>Por eso, ministro Chang, dialogue con sus escolares. No tenga miedo de salir del escritorio ministerial; descubrirá el enorme potencial que existe cuando se escucha y se trabaja desde el pupitre del maestro y de los escolares. Las políticas educativas no pueden seguir diseñándose de espaldas a quienes conocen y enfrentan diariamente los problemas de nuestras escuelas. Es momento de escuchar, dialogar y construir soluciones junto con toda la comunidad educativa.</p>   <p>Una acción concreta es fortalecer las iniciativas de nuestros escolares, especialmente los municipios escolares. Estos espacios de liderazgo y representación son aliados estratégicos para promover la convivencia entre pares, prevenir la violencia y canalizar las preocupaciones de sus compañeros, con el acompañamiento de docentes y directivos. No se trata de trasladarles responsabilidades que corresponden al Estado, sino de reconocer su capacidad para proponer soluciones y contribuir a construir comunidades educativas más seguras y participativas.</p>   <p>El Estado tiene la obligación de garantizar una educación pública, gratuita, de calidad y libre de violencia. Ningún escolar merece sufrir acoso o discriminación. Necesitamos docentes comprometidos y con herramientas para actuar, familias involucradas e instituciones que coordinen y respondan oportunamente ante cualquier vulneración de derechos.</p>   <p>Nuestro país necesita ciudadanos críticos, autónomos y comprometidos con la democracia, no personas educadas para obedecer sin cuestionar. La seguridad debe abordarse integralmente, enfrentando a quienes amenazan los proyectos de vida de nuestros escolares, incluidas las redes de violencia y las economías ilegales que buscan captarlos dentro y fuera de las aulas.</p>   <p>La mano dura no debe dirigirse contra nuestros escolares, sino contra quienes destruyen sus sueños y vulneran sus derechos.</p>   <p>Ministro Chang, el desafío es avanzar, no retroceder en la participación estudiantil ni en la construcción de una convivencia escolar basada en el respeto y el diálogo. La autoridad se demuestra con liderazgo, el respeto se construye con el ejemplo y la convivencia se fortalece reconociendo la diversidad. Escuchar a nuestros escolares no debilita la autoridad; la legitima. Recordemos que el Perú que queremos construir comienza en nuestras aulas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Nadie le obliga a no conversar, por Eliana Carlín ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/23/nadie-le-obliga-a-no-conversar-por-eliana-carlin-hnews-431398</link>
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                            <![CDATA[ La bicameralidad requiere mecanismos para resolver discrepancias, pero también voluntad política para dialogar, negociar y reconocer la legitimidad del otro. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Senado de la República]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Eliana Carlín</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 12:07:00 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Llevamos apenas tres meses de bicameralidad y ya tenemos la primera lección. El Ejecutivo pidió 66 facultades para legislar. La Cámara de Diputados, después de 40 días de debate, aprobó 20. El Senado recibió ese texto, le añadió siete materias y aprobó 27 por 35 votos contra 18. La autógrafa se firmó esa misma tarde. Sobre los límites entre ambas cámaras, parece que el Senado no tenía mucho que conversar. Que una cámara corrigiera a la otra era previsible. Lo que no estaba escrito en ningún reglamento era la decisión de no hablar.</p>   <p>Hay quienes atribuyen el choque solo al diseño, y tienen parte de razón. El Congreso anterior restituyó el Senado pese a que alrededor del 90 % de la ciudadanía lo había rechazado en el referéndum de 2018, y lo hizo sin prever un mecanismo para resolver discrepancias entre cámaras, como la comisión mixta que existe en Chile. Diputados tiene la iniciativa y el Senado revisa, pero lo que significa «desnaturalizar» una propuesta quedó librado a la interpretación de quien revisa. Esa reforma hecha a la carrera también es una decisión política, y nadie ha respondido por ella. Entre todas las lecturas posibles del reglamento, se eligió la que no requería escuchar a nadie.</p>   <p>Ahí está el fondo del problema: ejercemos la autoridad sin rendición de cuentas horizontal. Guillermo O&#039;Donnell describía así a las democracias donde las instituciones que deberían controlarse entre sí no lo hacen, y el poder se ejerce como si no tuviera vecinos. Veamos el circuito. El Ejecutivo, beneficiario de las facultades ampliadas, no va a observar la ley. El único control que queda es una demanda ante el Tribunal Constitucional, que requiere 33 diputados, llega después de los hechos y depende de un tribunal cuyos miembros elige el propio Senado. El árbitro lo nombra una de las partes. Nadie responde por las siete materias que se agregaron. Simplemente están ahí.</p>   <p>Esto no es solo un vicio parlamentario: es una costumbre de nuestra cultura cívica. En el Perú, quien no gana debe volverse invisible, y quien gana no termina de entender que el opositor existe, que está ahí y que tiene un mandato tan legítimo como el propio. Confundimos mayoría con totalidad. Pero la política consiste en discrepar, y discrepar obliga a dialogar y negociar. No significa procurar la inexistencia política del otro. Esta costumbre no es patrimonio de un solo partido: la hemos visto en gobiernos y congresos de distinto signo, y la Cámara Baja tampoco está libre de practicarla cuando le toca ser mayoría. Por eso preocupa que las instituciones nuevas nazcan con los hábitos viejos.</p>   <p>La bicameralidad prometía una cámara de reflexión. Sin el reconocimiento del otro, la segunda cámara es solo una segunda oportunidad para imponerse. Hacen falta ajustes concretos: un mecanismo de conciliación entre cámaras, una definición precisa de qué puede modificar el Senado y reglas que no dependan de la buena voluntad de quien preside. Pero ninguna reforma reemplaza la disposición a sentarse con quien piensa distinto. El re</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Poderes: la cosa recién comienza, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ "FP ha demostrado capacidad para mantener a sus cuadros juntos. Ahora que controla el Ejecutivo, esa capacidad será mayor" ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Presidenta del Perú, Keiko Fujimori]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 11:00:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Poderes: la cosa recién comienza, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>De alguna manera, el episodio de las facultades puede haber definido algunos aspectos de los próximos cinco años. Es una versión suave de lo sucedido entre el 2016 y el 2021. Hemos visto a la oposición, guiada por la izquierda, metiendo al gobierno en la esquina, rara vez definitiva, de la incomodidad. A un lugar parecido arrinconó Fuerza Popular a sus rivales del Ejecutivo con sus 63 votos en la cámara única.</p>   <p>Frente a las facultades negadas en Diputados, el gobierno hizo valer su mínima ventaja en Senadores para lograr una votación con apariencia de victoria. El balance es que la oposición tuvo que conceder, pero cortándole al gobierno las facultades que pedía. El gobierno logró solo una parte de su propósito. Ahora dice que gobernará mediante decretos de urgencia.</p>   <p>¿Alguien ganó? Tal vez la oposición, pues, al haber recibido el gobierno facultades en áreas tan difíciles como El Niño y la criminalidad, sus errores, fallos y limitaciones se van a hacer evidentes. Pero, a la vez, los opositores están entregando al gobierno un excelente chivo expiatorio de los problemas que se produzcan en esas dos áreas. Además, el conflicto en torno a las facultades no ha terminado todavía.</p>   <p>Pero, si queremos pensar en ganadores y perdedores, lo que acabamos de ver no es sino la foto (una instantánea, como se decía antes) de un momento en el Congreso. Aún falta que aparezcan los nuevos tránsfugas, las microbancadas, los cerones, los pactos bajo la mesa y varios otros tipos de movida que hacen que dos más dos produzcan cualquier cifra menos cuatro. Recordemos que la distancia entre sectores en cada cámara es bastante reducida.</p>   <p>FP ha demostrado capacidad para mantener a sus cuadros juntos. Ahora que controla el Ejecutivo, esa capacidad será mayor. En cambio, lo que suele llamarse la izquierda tiene una larga tradición de divisionismo entre sus filas. Si el centro político se maneja bien, podrá ir ganando puntos e influencia a lo largo del tiempo. Sobre todo en un país harto de la polarización.</p>   <p>Las casas de apuestas deberían estudiar la posibilidad de establecer una apuesta sobre quién va a ser el primer parlamentario en romper filas. Aunque así parezca, no todos los candidatos a ese galardón están en la izquierda.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ La antesala de la emergencia ]]>
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                            <![CDATA[ El Perú acumula 71 mil casos y 75 fallecidos antes de que El Niño alcance su punto más crítico. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial viernes 23 de octubre]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 03:26:51 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ La antesala de la emergencia ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El dengue llega siempre con aviso previo. El zancudo Aedes aegypti tiene ciclos conocidos, responde al calor y al agua acumulada, y se reproduce con mayor velocidad cuando las temperaturas suben y las lluvias comienzan. El Estado peruano lleva años conviviendo con esa secuencia y conoce, con bastante precisión, cuándo empieza.</p>   <p>El país registra ya 71,256 casos y 75 fallecidos, entre ellos 27 menores de edad, según la sala situacional del Ministerio de Salud al cierre de la semana epidemiológica 40.</p>   <p>Piura, La Libertad, Lambayeque y San Martín concentran los focos más activos. En efecto, el Fenómeno El Niño todavía no alcanza su punto más intenso, y el escenario podría superar en gravedad al vivido en 2023 y 2024.</p>   <p>Ante ello, el sistema sanitario enfrenta la crisis con las deficiencias estructurales propias. Los establecimientos del primer nivel carecen, en varias localidades, de insumos para hidratar pacientes, de pruebas diagnósticas y de mecanismos de derivación hacia centros de mayor complejidad.</p>   <p>Algunos de ellos atienden a personas con fiebre y las envían a sus viviendas sin garantizar un control posterior, lo que impide identificar a tiempo a quienes desarrollan complicaciones graves.</p>   <p>La estrategia de vacunación, mientras tanto, avanza con una cobertura de apenas el 25%, focalizada en personas de entre 10 y 20 años. La inmunización es una herramienta relevante, pero el propio Ministerio reconoce que no reemplaza la preparación de los servicios de salud. Es claro que una segunda dosis requiere un intervalo de tres meses, y el organismo necesita tiempo adicional para desarrollar anticuerpos. La epidemia, sin embargo, sigue avanzando.</p>   <p>En ese contexto, el ministro de Salud ha llegado a una de las zonas afectadas de Piura a grabar contenido para redes sociales. La visita puede tener intención de comunicar; no obstante, lo que revela, es el modelo de gestión.</p>   <p>El gobierno de Keiko Fujimori trata la emergencia sanitaria, hasta el momento, como una oportunidad de visibilidad, y esa es la distancia entre lo que la situación exige y lo que el gobierno ofrece.</p>   <p>Las facultades delegadas al Ejecutivo se justificaron, en parte, por el Fenómeno El Niño. La antesala, que el país atraviesa ya indica el nivel de preparación con que el gobierno enfrentará la emergencia climática en unas semanas.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Polarizar para disciplinar, por Hernán Chaparro ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/22/polarizar-para-disciplinar-por-hernan-chaparro-hnews-1830378</link>
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                            <![CDATA[ El discurso de orden y reconciliación del fujimorismo contrasta con una estrategia que, según el autor, polariza el debate, descalifica a la oposición y debilita la deliberación democrática. ]]>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Hernán Chaparro</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 02:06:04 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Polarizar para disciplinar, por Hernán Chaparro ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Fuerza Popular ha puesto de manifiesto su estrategia de gobierno: polarizar para imponer su agenda. De cara a la ciudadanía y a la oposición, polarizar el debate político y social; y, en relación con el Congreso, imponer las leyes que le conviene, sin mayor debate ni argumentación. Eso lo ubica en el ámbito de un populismo conservador (compitiendo con Renovación Popular), con un manejo autoritario que busca minimizar el rol de una Cámara de Diputados donde no tiene (o no tenía) mayoría. Si el cambio de Obras en el Senado se repite en Diputados, Fuerza Popular controlará el conjunto del Congreso. El fujimorismo, antes que gobernar, siempre ha buscado controlar los organismos del poder. Antes que debatir y argumentar, se prefieren las órdenes por WhatsApp y la cooptación para legislar a favor de grupos de interés. Quien piense diferente es un enemigo, obstruccionista, dicen.</p>   <p>La polarización se ha puesto en escena en diversos discursos y medidas del gobierno. Hay que analizarlos de manera conjunta para ver qué los caracteriza y anima. Está la participación de Fujimori en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre. Ahí criticó el accionar del Poder Judicial frente a militares y policías procesados por los excesos en su accionar durante el conflicto armado interno. Octubre ha sido florido. Está el discurso, videos en redes sociales incluidos, para anunciar la creación de un Comando Unificado entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para el combate contra la delincuencia. Importó tanto lo que se dijo como la puesta en escena desde el recordado Pentagonito, un fujimorismo reloaded. Ese día se coronó con la frase: “En mi gobierno no hay término medio: o estamos con las Fuerzas Armadas y los héroes de Chavín de Huántar, o se está con los terroristas de Sendero Luminoso”. Los demás no existen. También está el discurso sobre la disciplina en colegios. En esa ocasión, planteó lo que, a su entender, es un ciudadano ejemplar: cabello corto para los varones, nada de tintes ni maquillaje y falda a la rodilla en las mujeres, entre otros. Además, un régimen de sanciones que podría terminar en la expulsión. Esas medidas sonaron a una voluntad de hacer del colegio Leoncio Prado un modelo para todos. Finalmente, tenemos el anuncio sobre la necesidad de un “recorte de ideología” en textos escolares (que no se critique a los militares y que no se hable de género). La “ideología”, la de otros, no la de ellos, por supuesto, obsesiona al fujimorismo. En la intervención en Naciones Unidas, Fujimori habló también de la necesidad de velar por los derechos humanos de los policías y militares sin “cálculo ideológico”.</p>   <p>¿Qué es lo que hilvana todas estas manifestaciones? La idea de un orden maniqueo, vertical, que se vincula a una cultura autoritaria y populista. Que confunde tomar decisiones con ser autoritario (Moyano dixit). Lo que no se alinee con ese orden es significado como enemigo, antipatria y, en su extremo, terrorista. Es una lógica donde lo que debe primar es la obediencia antes que la independencia de criterio y el debate de posiciones. Un particular orden vertical que toma a las Fuerzas Armadas como modelo de obediencia y disciplina. Inevitable recordar la foto de Alberto Fujimori rodeado de militares en los 90, cuando decidió que esa era su institución de apoyo para ejercer el poder.</p>   <p>Este ha sido un discurso que va más allá del combate a la inseguridad ciudadana o la ideología de género. Pretende llevar la política a una lógica de guerra donde están los amigos y los enemigos (los “obstruccionistas”). Apunta a poner en agenda la idea de que el orden, que supuestamente ellos representan, es lo más importante (aunque no quieran poner orden en la policía). Un guiño a la cultura política tradicional de un sector de la población. Lo que quieren es que obedezcamos sus órdenes. Ahí está el alterado ministro Astudillo, que no soporta que lo critiquen. En ese discurso, el que no acata es un enemigo que fomenta el caos o es despreciado y denigrado. Para confirmar la actitud, la presidenta trata de perros a la oposición. Para el fujimorismo, orden es un pedido de facultades legislativas amplio y genérico donde se mezcla lo urgente con lo interesado. Y si alguien se opone, es parte del caos, dicen. Es un discurso que busca justificar que cualquier exceso o acto ilegal se tolere por el combate al enemigo. Eso es lo que acaban de hacer en el Comité de Constitución del Senado: saltarse la ley como les parece, porque, según ellos, “los otros” son obstruccionistas. Y “ser autoritario no es tan malo”, dicen los fujimoristas. Ahí están los medios afines para repetir lo mismo, publicar fotos y nombres de congresistas en portada, como si fueran criminales, para referirse a una oposición que quiere debatir propuestas. Están, también, las notas periodísticas donde se insiste en asociar la oposición al MOVADEF. Las sillas vacías creyendo que las mentes lo están.</p>   <p>Este comportamiento está bastante alejado del discurso de Keiko Fujimori el 28 de julio: “Estoy empeñada en lograr los objetivos de orden y de reconciliación nacional…” o, a mediados de julio, al recibir las credenciales de presidenta por parte del Jurado Nacional de Elecciones: “Pensar distinto no nos hace enemigos… significa aprender a construir sobre aquello que nos une”. En otro momento de ese mismo discurso manifestó: “Ningún gobierno puede sacar adelante al Perú si continúa alimentando la división y el odio”. Hacer política ya quedó a un lado; se busca instalar una lógica de guerra que poco va a contribuir al reclamado fortalecimiento institucional. Parece que la caída en las encuestas terminó con la idea de reconciliación. La oposición tiene que redefinir su estrategia en este nuevo, pero poco sorprendente, escenario: hacer política y cambiar los actuales candados del reglamento del Congreso.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ El costo de la vía autoritaria, por Harold Forsyth ]]>
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                            <![CDATA[ La reconciliación nacional exige desmontar las medidas antidemocráticas y recuperar las formas democráticas para superar la división y el autoritarismo. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Keiko Fujimori: "Nos hubiese gustado que nos dieran mayor facultades"]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Harold Forsyth</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 01:55:55 GMT</pubDate>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Un alto funcionario del gobierno ha dicho que Keiko Fujimori quiere ser “la presidenta de la reconciliación” para, de inmediato, señalar que los partidos de la oposición están “jugando el juego de la extrema izquierda”. Y esto lo dice cuando en toda la estructura del Estado es la ultraderecha nativa la que tiene una posesión casi absoluta del poder.</p>   <p>Pero vale la intención original, porque reconciliar al país es algo imprescindible y todos saludaríamos la iniciativa.</p>   <p>Para esto sería necesario, sin embargo, desmantelar con hechos el aparato antidemocrático gestado por el anterior Congreso y dar señales concretas de una voluntad de vivir en democracia.</p>   <p>Pero no parece ser el caso, porque lo que se está dando es una acumulación de anomalías que se difunden desde las alturas del poder y nos tienen más divididos que nunca. Entonces, en vez de reconocernos como un solo pueblo, estamos agregando odio a la desigualdad.</p>   <p>Es absurdo que el fujimorismo se haya dejado ubicar alegremente en el espacio ultraderechista, que es el principal gestor del odio en todo el planeta. Alberto Fujimori nunca se manejó en el binomio derecha-izquierda y más bien cultivó la eficiencia como la base de su gobierno, aunque la verticalidad de su estilo le arruinó buena parte de su vida.</p>   <p>En todo caso, la realidad es una y el fujimorismo de estos tiempos se alinea de modo acrítico con las fuerzas políticas y sociales por las cuales asistimos al espectáculo de un mundo disparatado e incoherente en el que, además, la buena educación es vista como un signo de debilidad.</p>   <p>Todavía está a tiempo el gobierno para corregir rumbos y afirmar estilos en los que prime la educación y las formas democráticas. Ello supone, ciertamente, medidas audaces como derogar leyes contrarias al Estado de derecho y difundir paradigmas de unidad. De lo contrario, el costo de proseguir con líneas autoritarias va a generar, más temprano que tarde, el advenimiento de un nuevo momento constituyente en nuestro país.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Revolución caliente, por Mirko Lauer ]]>
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                            <![CDATA[ Las protestas europeas expresan el malestar social y político que atraviesa el continente, en un escenario de tensiones geopolíticas y avance de la extrema derecha. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[El primer ministro Lecornu acusa a la izquierda radical de organizar protestas insurreccionales. Foto: AFP.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Fri, 23 Oct 2026 01:50:42 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Revolución caliente, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hace algunos años, un aviso dijo: “En Francia hay una revolución todos los años. Este año es la del calzoncillo X”. No era tan original ni tan desencaminado. En 1789, los sans-culottes (sin calzas) eran los revolucionarios populares. Hace ocho años, el movimiento de las casacas amarillas revolucionó Francia. En Europa son revoluciones; en América Latina son cuartelazos.</p>   <p>Lo que viene sucediendo en Francia y alrededores hoy pesa más que un calzoncillo nuevo. Puede terminar tumbando al gobierno de Emmanuel Macron y poniendo en jaque a varias democracias más. La furia de estudiantes y sindicalistas en mayo de 1968 llegó hasta lugares remotos del mundo y advirtió que las revoluciones siempre pueden producirse.</p>   <p>El documento que lanzó mayo del 68 se titulaba “Acerca de la miseria en el medio universitario”. Los argumentos de hoy, en el 2016, no están muy lejos de eso. Entre el costo de vida francés, la vivienda española o la corrupción en las costas de Albania, la Unión Europea asiste al espectáculo de una indignación que podría pasar a mayores. Pero hay más factores.</p>   <p>Para el estudiantado y el sindicalismo francés, entre muchos otros, el avance de la extrema derecha, como lo está haciendo en Alemania, es un peligro a la vista. Para otras personas, lo que lleva a marchar y protestar es el peligro de un desborde de la invasión de Ucrania. Europa es un caldero en ebullición y los gritos son las burbujas que suben a la superficie.</p>   <p>Quizás también se trata de una reacción a 80 años de Estado de bienestar, trocados ahora en algo muy parecido a la penuria, al menos en términos del hemisferio norte. Más que hacia las aulas, los problemas se podrían estar trasladando hacia los supermercados y los bienes de consumo. Podemos sumar a esto la tirria contra los inmigrantes en muchos lugares, donde antes ellos eran necesarios y hoy superfluos, se dice.</p>   <p>Sin duda, Rusia y los EE. UU. sabrán aprovechar la gran protesta europea, compitiendo en actos y políticas de traición. El primero, con sus centenarias tácticas de sabotaje político. El segundo, con su enorme peso geopolítico y militar. Nada les gustaría más que hacer de toda Europa una sola Polonia.</p>   <p>En realidad, la UE es el aliado que los pueblos de América Latina hoy necesitan para contrabalancear el buleo de las tres grandes potencias.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ León Felipe, un poeta dentro de una mochila, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/22/leon-felipe-un-poeta-dentro-de-una-mochila-por-eduardo-gonzalez-viana-hnews-2107336</link>
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                            <![CDATA[ Para Ernesto Che Guevara, la búsqueda de justicia era importante, pero en ese propósito lo acompañó la poesía. Tan importante era la poesía para su vida que, en su famoso cuaderno verde, encontraron poemas copiados por él mismo de sus poetas favoritos. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[León Felipe. Foto: Wikipedia.]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Cultural LR</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 20:30:50 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ León Felipe, un poeta dentro de una mochila, por Eduardo González Viaña ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>El gran poeta español <strong>León Felipe</strong> murió en 1968 en México. Un año antes, en octubre de 1967, fue una novedad literaria mundial: entre las pertenencias del <strong>Che Guevara</strong>, quien acababa de ser fusilado, se encontró un manuscrito conocido como el cuaderno verde, que contenía poemas copiados de su puño y letra, como los de León Felipe.</p>   <p class="has-text-align-justify">Nacido en Zamora, España, en 1884, León Felipe es reconocido como uno de los más grandes autores del siglo XX, pero ha pasado mucho tiempo olvidado.</p>   <p class="has-text-align-justify">Las sombras que apagaron su figura fueron las mismas que estuvieron a punto de hacer olvidar a otros autores destacados al caer la República española. Desde el alzamiento fascista, Franco se había comprometido a borrar la cultura en el país del <em>Quijote</em>.</p>   <p class="has-text-align-justify">León Felipe había vivido en México, pero en 1936, iniciada la insurrección fascista, volvió a su tierra para participar en la defensa del gobierno republicano.  Pocos meses antes de caer la República, volvió a México, donde asumió funciones como agregado cultural de su país y ahí se quedó hasta su muerte.</p>   <p class="has-text-align-justify">Sus poemas serían entonces una defensa del sistema democrático destruido por <strong>Hitler</strong>, <strong>Mussolini</strong> y <strong>Franco</strong>. Habría en ellos, igualmente, un gran dolor al saber que no solo se estaba aboliendo el sistema democrático, sino también los más heroicos caracteres y las más profundas pasiones que siempre conmovieron al mundo español.</p>   <p class="has-text-align-justify">“Ya no hay locos, ya no hay locos</p>   <p class="has-text-align-justify">ya no hay locos, amigos ya no hay locos.</p>   <p class="has-text-align-justify">ya no hay locos, en España ya no hay locos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Se murió aquel manchego,</p>   <p class="has-text-align-justify">aquel estrafalario fantasma del desierto”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Había muerto la mejor España, aquella cuyas voces, más que su espada, inundaron el mundo y, entonces, la canción de los poetas tuvo que ser un himno de vencidos.</p>   <p class="has-text-align-justify">Durante su exilio en México, León Felipe daba clases de Cervantes y el Siglo de Oro español a un grupo de jóvenes latinoamericanos, entre los cuales se encontraban el peruano <strong>Juan Pablo Chang Navarro</strong> y el argentino <strong>Ernesto Guevara.</strong></p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/22/6ad9a1dc225f7ad2c405fdc6.jpg" alt="León Felipe. Foto: Wikipedia." width="1250" height="735"/><figcaption>León Felipe. Foto: Wikipedia.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">León Felipe compartió con el Che la admiración por la poesía y el dolor por la muerte de <strong>Federico García Lorca</strong>. Acaso por ello, el joven argentino repetía algunos versos suyos:</p>   <p class="has-text-align-justify"> “Verde que te quiero verde.</p>   <p class="has-text-align-justify">Verde viento. Verdes ramas.</p>   <p class="has-text-align-justify">El barco sobre la mar</p>   <p class="has-text-align-justify">y el caballo en la montaña”.</p>   <p class="has-text-align-justify">León contagió al Che de una admiración sin límites por Federico, quien, nada más al inicio del alzamiento franquista, fue ejecutado por los fascistas que lo acusaban de “izquierdista, masón y homosexual”.</p>   <p class="has-text-align-justify">La viuda peruana de Guevara, Hilda Gadea, me mostró entre sus postreros recuerdos un libro de García Lorca en el que el Che había trazado muchos subrayados y apuntes que declaraban con amor su admiración por ese gran poeta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Tiempo después, cuando el argentino definía cómo ha de ser el “nuevo hombre americano”, habría de repetir las virtudes de su admirado Federico: pasión, dulzura, cristianismo laico y heroísmo hasta la muerte.</p>   <p class="has-text-align-justify">Según la señora Gadea, la mayor fascinación del Che se volcaba en el poema de León Felipe que dice:</p>   <p class="has-text-align-justify">“Cristo, te amo no porque bajaste de una estrella, sino porque me descubriste que el hombre tiene sangre, lágrimas, congojas... ¡llaves, herramientas! para abrir las puertas cerradas de la luz”.</p>   <p class="has-text-align-justify">Un general fascista dijo en esa época: “Cuando oigo la palabra cultura, saco mi pistola”. Sus palabras expresaban la hostilidad de los totalitarios hacia el debate intelectual y la diversidad sexual. No olvidar que ese fue el pretexto para ejecutar a Lorca. Sin embargo, los intelectuales españoles, desde Unamuno hasta León Felipe, todo lo dieron por defender las libertades.</p>   <p class="has-text-align-justify">No en vano anduvo León Felipe en la mochila del Che. Su llamado a recordar la muerte de Lorca y a vivir la maravilla de la poesía española hizo que, a pesar de las fobias del mundo de ese entonces, perseverara en el héroe romántico su afán de luchar y dar la vida para que todos sean de verdad libres.</p>   <p class="has-text-align-justify">Don Quijote de la Mancha se batió en nombre de la honra y la libertad del mundo sobre Montjuic, una pequeña montaña próxima a Barcelona, y fue vencido.</p>   <p class="has-text-align-justify">Los héroes pueden morir y ser escarnecidos y derrotados muchas veces. Lo que nunca muere son los principios que hacen hombre al hombre y dignifican la condición humana. “Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”, dijo el ilustre vencido en Montjuic.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Cuarenta y seis años de facultades delegadas, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <![CDATA[ La delegación de facultades se convirtió en un reemplazo simbólico de la cuestión de confianza, en lugar de priorizar reformas acotadas y coherentes con las políticas públicas ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Cuarenta y seis años de facultades delegadas, por César Azabache Caracciolo]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>César Azabache</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 13:32:07 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Cuarenta y seis años de facultades delegadas, por César Azabache Caracciolo ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>El Senado acaba de terminar su parte del primer procedimiento de delegación de facultades de este gobierno. Son 27 materias aprobadas, siete por encima de las recomendadas por Diputados, 39 menos que las solicitadas, que fueron 66 materias reunidas en ocho temas, tres más que los cinco ejes que organizan la Política General de Gobierno. Ninguna referencia a la salud, que, pese a ocupar un lugar claro en la Política General, no apareció en la solicitud.</p>   <p>Probablemente ninguna de las partes haya quedado satisfecha con este procedimiento. El gobierno ha obtenido menos de la mitad de lo que pidió. Y el Congreso cierra el proceso en medio de una disputa acaso innecesaria, que no se ha referido a las materias de la solicitud, sino al peso de cada Cámara frente a la otra, en una relación que comienza bastante mal organizada.</p>   <p>Sobre las materias y la forma del proceso que termina queda mucho que decir. Ha sido un error creer que el Ejecutivo se jugaba la viabilidad de su plan de gobierno en este proceso. Ninguno de los gobiernos recién elegidos desde 1980 ha hecho una apuesta de ese tipo. Ninguno convirtió su plan de gobierno en una solicitud de facultades legislativas delegadas. Ninguno hipotecó la viabilidad de su gestión al resultado de su primera solicitud de delegación.</p>   <p>En nuestra historia, las delegaciones de facultades no se han concentrado en los periodos de instalación de cada gobierno; han sido distribuidas a lo largo del tiempo, sin concentrarse en un solo acto. Usualmente, los gobiernos han cuidado la viabilidad de las primeras solicitudes, haciéndolas muy cortas y limitando su alcance a aquellos asuntos en los que está clara la necesidad de preservar la consistencia entre políticas públicas y leyes. Este, y no la urgencia, ha sido el concepto predominante en toda la historia que comienza en 1980. Y ese precisamente es el concepto que se ha abandonado en este proceso, desde que el gobierno empezó a defender su pedido.</p>   <p>Solo cinco de 125 delegaciones aprobadas en nuestra historia han correspondido a situaciones de urgencia. Todas, además, fueron aprobadas después de ocurrida la catástrofe que las provocó: la reconstrucción del Cusco en 1988, El Niño costero en el 2018, El Niño global en el 2023 y el COVID-19 en el 2020. En ninguno de estos casos se esperó que se aprobaran delegaciones para prevenir crisis. Las delegaciones solo se han usado para ajustar el marco legal durante la contención de las consecuencias de una emergencia. No sirven para prevenirla. En criminalidad organizada o terrorismo las cosas no son distintas: 7 delegaciones de 125. Los temas que más veces aparecen en el listado de delegaciones aprobadas son otros: economía, finanzas públicas e impuestos, 70 veces; justicia penal, 27; administración pública, 22; códigos distintos de los penales, 13; trabajo y temas sociales, 11.</p>   <p>La urgencia fue usada en este proceso por el propio gobierno, como si su invocación funcionara como un acelerador del procedimiento. Pero como las delegaciones no son un asunto para urgencias, la insistencia en presentarlas de este modo terminó por desviar un debate que debería haberse concentrado en otras materias: tributos, Mype, desarrollo productivo, reforma del Estado, vivienda, trabajo. Y no en una sola solicitud, sino en varias escalonadas.</p>   <p>Las delegaciones han operado en nuestra historia de manera distinta a lo que aquí se ha querido hacer. Desde 1980 se han aprobado en los primeros cinco meses de gobierno 25 delegaciones; no una por gobierno, sino dos y media. Las grandes delegaciones, las que llamamos “ómnibus”, han sido cuatro en 46 años, si contamos solo los gobiernos recién elegidos: la de Belaúnde en 1980, la de Fujimori en 1991, la de García en el 2008 y la de Kuczynski en el 2016. De esas cuatro, la única obtenida sin un ejercicio previo desarrollado con delegaciones pequeñas y acotadas fue la de Kuczynski.</p>   <p>La de Belaúnde no se observa asociada a una crisis institucional. Pero la de Fujimori en 1991 funcionó como antesala de un golpe de Estado; la de García en el 2008, en parte, condujo a la crisis de Bagua, y la de Kuczynski acabó insertada en la crisis que condujo a su renuncia.</p>   <p>Las delegaciones extensas no siempre han conducido a situaciones de equilibrio institucional.</p>   <p>Ni siquiera es cierto que exista un solo procedimiento de delegación de facultades ni que ellas sean irreversibles. De las 125 delegaciones aprobadas desde 1980, 43 fueron insertadas en leyes sobre otras materias: las principales, presupuesto, equilibrio financiero, endeudamiento externo, financiamiento del presupuesto, leyes orgánicas y de reorganización de entidades. Del total, 16 leyes han alterado delegaciones ya concedidas; 15 en cuestiones referidas al plazo de la concesión.</p>   <p>Imposible saber qué habría ocurrido si el gobierno, en lugar de usar un modelo de referencia como el de Kuczynski, hubiera hecho lo usual: dosificar el uso de este procedimiento a lo largo del tiempo y comenzar con asuntos que reunieran consistencia entre políticas públicas y leyes, sin sobrepresionar por los plazos, alegando una urgencia que no corresponde a este tipo de procedimientos.</p>   <p>Esta delegación ha sido defendida como si fuera un ritual de iniciación del gobierno. No lo es. El gobierno instaló la solicitud de facultades en ese espacio vacío que dejó la reforma constitucional de 2024. Antes de ella, la suerte del primer gabinete dependía del resultado de una cuestión de confianza obligatoria. Ese test ya no existe. El gobierno, consciente o inconscientemente, sin ninguna necesidad, instaló esa tensión en este procedimiento.</p>   <p>El proceso terminó convertido en una simple operación de reemplazo simbólico de la antigua cuestión de confianza. Sobrecargado de significados que no le correspondían. Y desviado de los contenidos que debieron poblar el debate.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ De la ciencia a la política, por Las Tejedoras ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/22/de-la-ciencia-a-la-politica-por-las-tejedoras-hnews-1148818</link>
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                            <![CDATA[ La experta en Salud Pública, Magaly Blas, reflexiona sobre su experiencia como candidata a regidora en Lima Metropolitana y el rol de los científicos en la política. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[De la ciencia a la política, por Las Tejedoras]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Las Tejedoras</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 12:11:02 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ De la ciencia a la política, por Las Tejedoras ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Hace apenas dos semanas culminé mi participación en las elecciones municipales como candidata a regidora de Lima Metropolitana. Transitar desde la ciencia a la política fue un proceso que me dejó múltiples aprendizajes sobre lo que los investigadores podemos aportar a la gestión pública y sobre lo que significa hacer política en un país como el nuestro.</p>   <p>Los científicos producimos conocimiento a través de métodos estandarizados; trabajamos por décadas en comprender y diseñar intervenciones para mejorar el bienestar de las poblaciones. Pero ¿cómo estos conocimientos pueden realmente impactar en la comunidad si difícilmente se implementan como política pública? Para ello, me atrevo a sugerir que no solo necesitamos a más científicos como parte del equipo de asesores de quienes toman decisiones, sino a más investigadores haciendo incidencia política y entrando directamente a la política.</p>   <p>Los científicos podemos aportar mucho a la política: pensamiento crítico, decisiones basadas en evidencia y la sensibilidad para colocar a las personas en el centro de la gestión pública. Sin embargo, navegar en la política es desafiante. A diferencia del rigor de la ciencia, las contiendas políticas en nuestro país son un espacio donde las reglas parecen hechas para no cumplirse. En estas elecciones hemos visto denuncias de cobro de cupos en partidos, reelecciones encubiertas al por mayor, reportes de gastos de campaña no transparentes, candidaturas de sentenciados por homicidio, narcotráfico o violación y mítines donde el racismo, la homofobia y la misoginia se normalizaban y celebraban sin pudor.</p>   <p>Sin embargo, esto solo reafirma mi convicción: si queremos que la política cambie, debemos disputarla desde adentro. Sigamos participando activamente en la política, con la certeza de que el conocimiento científico puede contribuir a transformar esa realidad. Hagamos que la ciencia se traduzca en derechos para todas las personas.</p>   <p><em>Hoy teje: Magaly Blas. Médica y doctora en Salud Pública. Profesora principal de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.</em></p>   <p><br></p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Senado desnaturaliza el reglamento del Congreso ]]>
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                            <![CDATA[ El pleno aprobó la delegación de facultades incluyendo siete puntos distintos a los enviados por Diputados. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Editorial de hoy]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 09:27:00 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Senado desnaturaliza el reglamento del Congreso ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En un bicameralismo, cada cámara tiene una función distinta dentro de una misma cadena, y es esa secuencia la que garantiza que ningún cuerpo colegiado termine legislando por su cuenta. Lo que una aprueba, la otra lo revisa.</p>   <p>El pleno del Senado ha aprobado la delegación de facultades al Ejecutivo en materia de seguridad ciudadana y Fenómeno El Niño. El texto que llegó de Diputados contenía 20 puntos; sin embargo, el que salió de la Cámara Alta llegó con siete artículos adicionales que la cámara de origen nunca discutió ni sometió a votación.</p>   <p>El reglamento del Congreso establece con precisión el procedimiento para la adopción de normas en un sistema bicameral. La Cámara Alta lo ignoró al incorporar artículos propios al dictamen recibido sin devolverlo para debate.</p>   <p>De acuerdo al constitucionalista Luciano López, la modificación unilateral de lo que otra instancia ya había votado es una desnaturalización de sus atribuciones.</p>   <p>El resultado fue posible porque el bloque gobernante sumó el voto de cinco congresistas de bancadas que se identifican como oposición. Tres provinieron de Partido Cívico Obras, dos de Buen Gobierno. En ese interín, otros cinco senadores de Buen Gobierno optaron por la abstención, una postura que en los hechos produce el mismo efecto que votar a favor.</p>   <p>Esta transferencia de potestades al gobierno de la presidenta Fujimori le concede la capacidad de legislar por decreto en materias sensibles. No obstante, la Cámara Baja nunca los debatió.</p>   <p>Como consecuencia, el gobierno está quedando habilitado para actuar sobre una base que ninguna de las dos cámaras respaldó en su totalidad. Y ese margen de acción tiene, en su origen, una irregularidad que el propio Senado introdujo. Lo que se haga con él quedará en el registro; cómo fue obtenido, también.</p> ]]></content:encoded>
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                                <![CDATA[ Trump S.A., negocio familiar, por Mirko Lauer ]]>
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                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/21/trump-sa-negocio-familiar-por-mirko-lauer-hnews-871101</link>
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                            <![CDATA[ Un 34 % de los republicanos considera que Donald Trump se enriquece a expensas del país. ]]>
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                            <image:title><![CDATA[Trump exime sanciones del congreso estadounidense a Rusia. Foto: AFP]]></image:title>
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                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Wed, 21 Oct 2026 16:49:58 GMT</pubDate>
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                            <![CDATA[ Trump S.A., negocio familiar, por Mirko Lauer ]]>
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                            <content:encoded><![CDATA[ <p><br>Uno de los secretos peor guardados en la política de los EE. UU. es que la familia presidencial se enriquece a manos llenas. Según las encuestas, una mayoría de ciudadanos estima que Donald Trump se está volviendo aún más rico a expensas del país. Entre quienes piensan así hay un 34 % de republicanos.</p>   <p>La idea no es, como lo sería en el Perú, un escándalo periodístico-policial en Palacio. Pero sí produce descrédito suficiente como para que los republicanos pierdan la mayoría de la Cámara Baja el próximo mes. Trump tiene poco tiempo para cambiar esa percepción, y cualquier intento publicitario podría agravar las cosas.</p>   <p>Si recordamos bien, Washington es estricto hasta en qué regalos puede recibir un presidente y qué destino les espera. Trump ha recibido uno de los aviones de pasajeros más grandes, y nadie en su Casa Blanca ha levantado una ceja. Quizás porque eso es agua de malvas al lado de los negocios en que se ha interesado.</p>   <p>La frase sobre convertir a la bombardeada Gaza en un balneario mediterráneo suena a broma, pero hay quienes bien saben que no lo ha sido. Trump y su familia andan atentos frente a posibles negocios en medio de lo que ya se llama la guerra perpetua. Algunos de esos deseos se materializan, otros no; otros se vuelven públicos, otros no.</p>   <p>Los negocios privados detectados cubren varias áreas, como las criptomonedas, bienes raíces por todo el mundo, valores, IA, drones y pagos de magnates extranjeros. Todo eso plantea conflictos de interés, pero los comentaristas hasta aquí han pasado esa posibilidad por agua tibia, negándose a ver allí transacciones ilegales.</p>   <p>En el 2024, cuando volvió a la presidencia, la riqueza de Trump se estimaba entre US$6.1 y US$6.4 billones, según los calculadores Forbes y Bloomberg, respectivamente. Es obvio que esa suma ha aumentado en estos dos años, con el movimiento de los precios de los combustibles en el mundo. Nada de esto sonroja al arquitecto de la Casa Blanca.</p>   <p>Es de suponer que eso de andar con magnates como Elon Musk desde el inicio algo quería decir. No ha dejado de hacerlo desde entonces, fiel al título de su antiguo libro The Art of the Deal, El arte de la movida comercial. Por allí se ha ido buena parte de su prestigio y también parte de la próxima elección que tanto teme.</p> ]]></content:encoded>
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