<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
    
            <rss xmlns:image="http://www.google.com/schemas/sitemap-image/1.1" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
                <channel>
                <title>La República: Últimas noticias de última hora del Perú y el mundo</title>
                <link>https://larepublica.pe</link>
                <description>Noticias del Perú y del mundo en larepublica.pe - Últimas noticias de política, espectáculos, deportes, economía, tendencias, tecnología, salud, sociedad, mundo, cine y más.</description>
                <lastBuildDate>Tue, 06 Oct 2026 06:17:31 GMT</lastBuildDate>
                <language>es</language>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Más del 70% de limeños votaron en contra de Renovación Popular ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/mas-del-70-de-limenos-votaron-en-contra-de-renovacion-popular-editorial-596172</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/06/mas-del-70-de-limenos-votaron-en-contra-de-renovacion-popular-editorial-596172</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ Una importante mayoría de limeños eligió candidaturas que respetaron la Constitución. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/06/6ac491fdc07d2513880d2ea2.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Tue, 06 Oct 2026 06:17:31 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/06/6ac491fdc07d2513880d2ea2.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Más del 70% de limeños votaron en contra de Renovación Popular ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Los números del conteo oficial de la ONPE, al 92,71% de actas escrutadas, merecen leerse en su real dimensión. El 72,3% de los limeños eligió candidaturas que respetaron las reglas constitucionales. Renovación Popular, la única lista que presentó una reelección encubierta vulnerando el artículo 194 de la Constitución y que el JNE permitió participar pese a ese impedimento, obtiene, hasta el cierre de esta edición, el 27.703% de los sufragios. Y ese debería ser el dato central de estos resultados electorales.</p>   <p><br>La fragmentación del voto entre 26 candidatos explica la primera mayoría relativa de Renovación Popular. Avanza País obtuvo el segundo lugar con menos de 50.000 votos de diferencia y Somos Perú el tercero con 15%. Solo la suma de las opciones que compitieron dentro del marco constitucional supera ampliamente al ganador.<br></p>   <p>El presidente del JNE, Roberto Burneo, declaró el domingo tras la jornada electoral de que &quot;el compromiso del JNE es con el Perú y con la voluntad de los electores&quot;. Y, al respecto, este diario recuerda la voluntad de las verdaderas mayorías: la de aquellos ciudadanos limeños que sufragaron por candidaturas que respetaron la Constitución.<br></p>   <p>Esta aclaración es pertinente porque aún queda pendiente la definición del Jurado sobre quién asumirá el mandato oficialmente tras estos comicios. Y en esa ponderación de derechos, si es que por fin la quieren hacer de acuerdo a las leyes, valoren a las verdaderas mayorías que han hablado en este proceso electoral sin precedentes marcado por el abuso de las normas favorables a un competidor.<br></p>   <p>El señor Burneo tiene ahora la oportunidad de demostrar que esa firmeza incluye resolver la contradicción jurídica que su propia institución creó al validar hasta ahora en parte las reelecciones encubiertas. Y solo por hacer memoria, esa advertencia fue elevada por 14 de las organizaciones políticas que participaron de estas elecciones en un pronunciamiento que exigía dirimir sobre el extremo de si un candidato en reelección puede ser investido o no. Aunque, lamentablemente, el precedente que el JNE instaló en estas elecciones alcanza a todos los procesos electorales futuros, salvo que la cámara de diputados decida trabajar en estas correcciones de cara a los próximos.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Sembrando alimentos, ¿cosechando riesgos de cáncer?, por Javier Herrera ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/sembrando-alimentos-cosechando-riesgos-de-cancer-javier-herrera-hnews-61645</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/sembrando-alimentos-cosechando-riesgos-de-cancer-javier-herrera-hnews-61645</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "Una norma sin fiscalización es insuficiente: hacen falta laboratorios, trazabilidad y capacidad efectiva para retirar alimentos contaminados". ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6925dfd26d53f4fe2f0f25f6.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[PESTICIDAS]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Javier Herrera</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 18:46:05 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6925dfd26d53f4fe2f0f25f6.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Sembrando alimentos, ¿cosechando riesgos de cáncer?, por Javier Herrera ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>¿Puede el lugar donde vivimos y cultivamos ayudar a explicar dónde se concentra el cáncer? Un estudio publicado en la prestigiosa revista <em>Nature Health</em> (*) intenta responder esta pregunta para el Perú combinando tres fuentes de evidencia: un mapa nacional del riesgo ambiental asociado a pesticidas, los registros de cáncer y análisis moleculares realizados en tumores hepáticos.</p>   <p class="has-text-align-left">El estudio modelizó la exposición ambiental a 31 principios activos de pesticidas —19 insecticidas, 7 fungicidas y 5 herbicidas— utilizando información sobre cultivos, suelos, clima, pendiente, escorrentía y propiedades químicas. El modelo permitió construir una superficie de riesgo para el 96% del territorio nacional. Las zonas de riesgo moderado y alto cubren más de un tercio del país y se concentran especialmente en los Andes, en particular en su vertiente occidental y algunos sectores de la costa sur.</p>   <p class="has-text-align-left">Un resultado llamativo es que la exposición potencial no se limita a las parcelas tratadas. La difusión de pesticidas puede extenderse 30–50 kilómetros más allá de las áreas cultivadas, alcanzando unos 1.600 km² adicionales. Además, el riesgo calculado fue significativamente mayor durante El Niño de 2015 que en 2019, un año considerado normal. El clima puede, por tanto, modificar tanto el uso como la difusión y la acumulación de estos productos.</p>   <p class="has-text-align-left">El modelo fue contrastado con muestras de cabello de 50 personasresidentes en distintas zonas de riesgo. La distribución espacial de los residuos de pesticidas y sus productos de degradación en el cabello mostró una asociación con el riesgo estimado. No es una medición individual exhaustiva de exposición, pero aporta una primera validación independiente del mapa de riesgo.</p>   <p class="has-text-align-left">El segundo componente utilizó 158.072 casos de cáncer registrados entre 2007 y 2020 por el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas. Se clasificaron los tumores según su linaje de desarrollo y aplicaron modelos espaciales para identificar concentraciones estadísticamente significativas. Se identificaron 436 conglomerados o “hotspots” de cáncer, con un riesgo relativo entre 1,14 y 9,38 y una media de 2,52. Estos se concentraron principalmente en áreas rurales bajo intensa presión agrícola y ambiental: en la costa de Ancash, Piura e Ica; en valles andinos de Amazonas, Cajamarca, Apurímac, Ayacucho y Cusco; y en zonas de Huánuco, Junín y Pasco asociadas con deforestación y expansión agrícola. En Junín, uno de estos conglomerados coincide con territorios habitados por pueblos indígenas y comunidades campesinas y presenta, además, una concentración muy significativa de cáncer de hígado.</p>   <p class="has-text-align-left">El patrón es interesante porque la asociación no aparece solo con la agricultura, sino también con la transformación del territorio. Considerarla deforestación, por ejemplo, mejoró el ajuste de los modelos. La exposición ambiental debe entenderse dentro de un conjunto más amplio de cambios territoriales. Para saber si detrás de esta asociación espacial podía existir algún mecanismo biológico, se analizaron muestras de hígado de 36 pacientes con carcinoma hepatocelular, residentes en zonas de riesgo. Se encontró una firma molecular asociada con exposición a carcinógenos no genotóxicos, especialmente en tejido hepático no tumoral. Esto podría reflejar alteraciones que preceden a la transformación maligna.</p>   <p class="has-text-align-left">La convergencia de estas tres evidencias —ambiental, epidemiológica y molecular—es el aspecto más interesante del estudio, de igual forma, es la primera vez que se utilizan muestras humanas para estudiosambientales de riesgo de cancer. Pero no significa que se haya demostrado que un pesticida determinado causó un cáncer determinado. Los propios autores reconocen que las exposiciones individuales no fueron medidas directamente. El modelo estima riesgos ambientales a escala territorial y poblacional, y no permite saber cuánto, cuándo y a qué combinación de pesticidas estuvo expuesta cada persona. Tampoco pueden descartarse otros factores ambientales, sociales o relacionados con los estilos de vida. Pero podemos observar en un mismo mapa dónde se concentra el riesgo ambiental asociado a pesticidas, dónde aparecen conglomerados de cáncer y qué señales biológicas podrían conectar ambos fenómenos.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac3f00cb478989e36023308.jpg" alt="Mapa de riesgos de exposición a pesticidas" width="1250" height="735"/><figcaption>Mapa de riesgos de exposición a pesticidas</figcaption>   <p class="has-text-align-left">La importancia del estudio está precisamente en que permite mirar el problema de otra manera. Los riesgos ambientales no se distribuyen uniformemente en el territorio. Allí donde coinciden agricultura intensiva, degradación ambiental y poblaciones rurales o indígenas —que pueden enfrentar mayores barreras de acceso a servicios de salud— la vigilancia ambiental y epidemiológica adquiere particular importancia. En promedio, estas poblaciones están expuestas simultáneamente a 12 plaguicidas diferentes detectados en concentraciones elevadas. El estudio también sugiere que fenómenos climáticos extremos, como El Niño, pueden agravar la exposición al alterar la dispersión de estos productos.</p>   <p class="has-text-align-left">Ello plantea un desafío de política pública que va más allá de prohibir o autorizar sustancias. Hay que saber qué pesticidas se utilizan, dónde, en qué cantidades y qué ocurre con ellos después de aplicados; monitorear agua, suelos y alimentos e identificar a las poblaciones más expuestas. Cuando las exposiciones pueden ser múltiples y desplazarse más allá de las parcelas tratadas, la prevención exige actuar antes de que el daño aparezca en las estadísticas de cáncer.</p>   <p class="has-text-align-left">En base al estudio de <em>Nature Health</em>, el Tribunal Constitucional, mediante la sentencia N.° 1111/2026, confirmó la peligrosidad de cinco plaguicidas —clorpirifos, metamidofos, paration, triclorfon y carbofurano— encontrados en alimentos de distintas regiones del país. Son sustancias con efectos neurotóxicos y riesgos para la biodiversidad. El TC ordenó fortalecer la fiscalización, mejorar los análisis, rastrear el origen de los alimentos y transparentar los resultados. Pero queda la pregunta decisiva: ¿quién hará que estas órdenes se cumplan? El nuevo Congreso ha retomado el asunto. El grupo parlamentario Ahora Nación ha presentado un proyecto de ley para reforzar el control y la vigilancia sanitaria, tomando como referencia la sentencia del TC.</p>   <p class="has-text-align-left">El problema no es solo la falta de normas. Es la capacidad para hacerlas cumplir. Sin laboratorios, personal especializado, trazabilidad y mecanismos eficaces para retirar alimentos contaminados, una regulación pierde buena parte de su efectividad. Y persiste un doble estándar difícil de justificar: para exportar exigimos controles rigurosos; para el mercado interno, la vigilancia es menor o nula.</p>   <p class="has-text-align-left">La seguridad alimentaria no puede depender de que el consumidor sea capaz de saber si una fruta o verdura está envenenada o no. El Estado debe garantizar que lo que llega a nuestra mesa sea seguro. Y en esa tarea, todavía tiene una deuda pendiente.</p>   <p class="has-text-align-left">(*) Honles, J., et al. (2026). Mapping pesticide mixtures to cancer risk at the country scale with spatial exposomics. <em>Nature Health, 1</em>(5), 520–531. <u><span style="color:rgb(5, 99, 193)"><a href="https://www.nature.com/articles/s44360-026-00087-0" target="_blank" rel="nofollow">https://www.nature.com/articles/s44360-026-00087-0</a></span></u></p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ La imagen israelí en picada, por Mirko Lauer ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/la-imagen-israeli-en-picada-por-mirko-lauer-hnews-178355</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/la-imagen-israeli-en-picada-por-mirko-lauer-hnews-178355</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "La dignidad de un Estado palestino acaso hubiera mitigado toda la mala sangre causada por la expulsión de sus tierras" ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6a023138828a22418f0e9e26.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Benjamín Netanyahu. Foto: AFP]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Mirko Lauer</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 17:54:00 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6a023138828a22418f0e9e26.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ La imagen israelí en picada, por Mirko Lauer ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las mediciones sobre antisemitismo en el mundo lo muestran duplicado en estos 10 años. Es por varios factores. Acaso el más importante es la masacre de Gaza, que desvistió a Israel del halo de víctima que la rodeaba a partir del horror del Holocausto. Pero también ha influido la expansión de las ideas políticas de extrema derecha, para las cuales el judío es un inmigrante más.</p>   <p>La extrema derecha israelí está muy contenta con su sangrienta victoria sobre los palestinos, y hoy lo expresa con la mano dura de sus colonos en la Franja Oeste. El precio de eso lo pagan los judíos del mundo entero. Para esta diáspora, la vida es cada vez más incómoda, y hasta peligrosa, en ciudades donde antes primaba un criterio liberal en el tema.</p>   <p>Benjamín Netanyahu se ha convertido en el símbolo mundial de la prepotencia militar contra gente indefensa, y eso va a demorar mucho lavarlo. El origen en el macroatentado terrorista de Hamás del 2023, que lo precipitó todo, ya ha sido casi olvidado. Pero allí sigue el N.º 1 de Israel atizando cuanto fuego encuentra por el camino, dentro y fuera de su país, perdiendo aliados todos los días.</p>   <p>El antisemitismo que ahora es mundial viene con un escenario de atentados terroristas, como el complot contra una base militar británica, o el reciente intento de asesinar pasajeros israelíes desde un avión de FlyDubai. Incidentes ya menos publicitados, como ataques a sinagogas, son casi diarios, y en unos pocos países incluso son gubernamentales.</p>   <p>En largos decenios, el Estado de Israel no ha encontrado una manera de neutralizar el odio que le tienen los palestinos de toda religión, y los musulmanes fundamentalistas en general. La dignidad de un Estado palestino acaso hubiera mitigado toda la mala sangre causada por la expulsión de sus tierras. El militarista Netanyahu encontró la fórmula para incrementar el odio del mundo agareno.</p>   <p>Hoy el principal promotor de terrorismo antijudío y antiisraelí es Irán. El atentado de los guerrilleros de alquiler de Hamás ese siete de octubre fue para impedir el acercamiento entre Israel y Arabia Saudita. Es poco probable que se vuelvan a acercar en serio.</p>   <p>En cuanto a la alianza con Donald Trump, ya sabemos lo que es eso. Débil en el día, con peligro de evaporarse en la hora final. Que lo diga Ucrania.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Brasil, la urna crucial, por Ramiro Escobar ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/brasil-la-urna-crucial-por-ramiro-escobar-hnews-377310</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/brasil-la-urna-crucial-por-ramiro-escobar-hnews-377310</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "En ese tiempo distópico, el gigante sudamericano se convertiría en un león de quinta, incapaz de abrir el juego geopolítico y de hacer que el Sur Global al menos le provoque rasguños al Norte soberbio" ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac2aff6994602347b08d8de.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Brasil llevó a cabo unas elecciones presidenciales decisivas, donde Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro compiten en una polarizada primera vuelta]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Ramiro Escobar</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 16:37:36 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac2aff6994602347b08d8de.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Brasil, la urna crucial, por Ramiro Escobar ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Este domingo los brasileños van a las urnas y, en cierto modo, los latinoamericanos también. No porque vayamos a depositar un voto, sino porque el resultado de esta elección puede marcar el rumbo político de la región, la forma como nos paramos frente al mundo y si, finalmente, hemos decidido que hasta el jardín más grande de la casa pase a ser el patio trasero de EE. UU.</p>   <p>Lula, el actual presidente, lleva cierta ventaja en las últimas encuestas publicadas, pero Flavio Bolsonaro, uno de los retoños del exmandatario Jair Bolsonaro, viene pisándole las alpargatas electorales. Como ha informado el diario El País de España, es una campaña muy marcada por el odio, por el “votar contra…”. Donde, además, se juegan asuntos inevitables y cruciales.</p>   <p>¿Se imaginan un Brasil ingresando al Escudo de las Américas? Ese debe ser el deseo supremo de Washington, porque el gigante sudamericano sería el premio mayor, la confirmación de que la “batalla cultural” entra en su fase final. La foto del Bolsonaro junior al lado de los otros escuderos lanzaría el mensaje de que, ahora sí, nadie se mete con nosotros y aténganse a las consecuencias.</p>   <p>Ya no se cuestionarían los aranceles (¡aunque te los sigan poniendo a pesar de ser del club!), ni la suspensión arbitraria de las visas, ni las disparatadas negaciones del cambio climático. En ese tiempo distópico, el gigante sudamericano se convertiría en un león de quinta, incapaz de abrir el juego geopolítico y de hacer que el Sur Global al menos le provoque rasguños al Norte soberbio.</p>   <p>El líder del Partido de los Trabajadores (PT) no es un ángel, en modo alguno. Tiene su lado controvertido, que incluso lo llevó a prisión. Pero, puesto en este cruce de caminos, aparece casi como un último dique frente a una ola que podría provocar no solo un giro político, sino, además, un tumbo sobre los derechos, las políticas sostenibles y hasta sobre la mínima racionalidad.</p>   <p>Parece más probable que Lula gane en la segunda vuelta del 25 de octubre, de acuerdo con los sondeos. Si eso ocurre, Brasil tendrá una tarea doble: seguir siendo un bastión de resistencia frente a la imposición y convencer a sus colegas de la región de que ese “complejo de inferioridad” latinoamericano, al que aludió en unas declaraciones, es un pésimo negocio político y personal.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ De escorpiones y ranas, por Marisa Glave ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/de-escorpiones-y-ranas-por-marisa-glave-hnews-190120</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/de-escorpiones-y-ranas-por-marisa-glave-hnews-190120</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "Si finalmente son escorpiones, las bancadas de oposición de la Cámara de Diputados sabrán que no se puede dar luz verde al Senado y con eso terminarán por ahogar la producción parlamentaria" ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac3d152b478989e36023303.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[De escorpiones y ranas, por Marisa Glave]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Marisa Glave</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 16:35:16 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac3d152b478989e36023303.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ De escorpiones y ranas, por Marisa Glave ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>La señora Fujimori prometió que en 100 días de gobierno podríamos sentir que “el orden vuelve” y que ella lograría dar atención inmediata a la emergencia por El Niño como hizo su padre. Ahora se desdice y trata de instalar una narrativa exculpatoria: no me dan las competencias. Este discurso cala en la gran prensa y hay una presión al Parlamento para otorgarle competencias en esos dos extremos.</p>   <p>En esta columna ya se analizó el pedido de competencias enviado por el Ejecutivo. Es amplio, ambiguo y disperso. La gran mayoría de materias incluidas exceden las dos aludidas como prioritarias y los esfuerzos de la oposición en la Cámara de Diputados por acotar las materias pueden ser desconocidos por la Cámara de Senadores, según dos de los principales representantes del fujimorismo: Martha Chávez y Carlos Mesía.</p>   <p>Esta situación dejó en parálisis el proceso. Muchos piden que simplemente se archive el pedido por los antecedentes autoritarios fujimoristas. Otros, que el Senado mande alguna señal de respeto por la voluntad expresada en la Cámara de Diputados para que se abra un trabajo colaborativo. ¿Qué hará finalmente la oposición?</p>   <p>Esta semana se logró un entendimiento básico y se aprobó un dictamen en la Comisión de Constitución. Pero la desconfianza permanece y no hay certeza de lo que ocurrirá finalmente en el Pleno de la Cámara de Diputados el próximo martes. Veamos los retos por delante.</p>   <h2><strong>El consenso básico</strong></h2>   <p>Los equipos de cuatro bancadas, Buen Gobierno, Obras, Ahora Nación y Renovación Popular, junto al equipo técnico de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, tuvieron una sesión intensa de trabajo para identificar los puntos de consenso. Finalmente, se incluyó control migratorio, trazabilidad de equipos y geolocalización, control de armas, sistema penitenciario y justicia juvenil, crimen organizado, subsistema especializado contra la extorsión y denuncia digital en el área de Seguridad Ciudadana. En los aspectos vinculados al fenómeno El Niño, se incluyó atención directa a emergencias, transformación digital, sector agrario, obras por impuestos y temas de agua potable y vivienda social.</p>   <p>La bancada de Juntos por el Perú mantiene una posición firme en contra de la entrega de competencias, al menos en la comisión, pues algunos de sus voceros han declarado en prensa que sí darían algunas. Fuerza Popular, en gran parte, no acepta este consenso y algunos de sus miembros votaron a favor, pero con reservas. Su aprobación se debió, en gran medida, a los votos de las cuatro bancadas mencionadas.</p>   <p>El acuerdo, como ha trascendido, requiere que estas mismas bancadas apoyen el núcleo consensuado durante el debate en el Pleno y que mantengan esta posición en la Cámara de Senadores. Pero varios parlamentarios de Renovación Popular, en coro con el fujimorismo, han salido a señalar que se tiene que ampliar en el Pleno. Esto resquebraja el acuerdo previo y vuelve a sembrar dudas serias en la oposición. ¿Respetará Renovación Popular el pacto de consenso o se prestará a la pretensión fujimorista?</p>   <h2><strong>Lo que el fujimorismo quiere incluir</strong></h2>   <p>En comunicado público, Fuerza Popular insiste en incluir tres materias, una vinculada a las Fuerzas Armadas, otra a la tipificación de organizaciones terroristas y, finalmente, competencias a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI).</p>   <p>Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras han señalado, con justeza, que no se puede dar carta blanca al fujimorismo, sobre todo tomando en consideración los antecedentes de violaciones a los derechos humanos, para regular la participación de las FF. AA. Esto debería ser debatido en el Pleno y bajo el escrutinio ciudadano. Tienen razón.</p>   <p>Cómo y quién decide que una organización es terrorista y qué tipo de acción se aplica contra ellos es algo que tampoco puede ser regulado sin que sea objeto de un mínimo de debate democrático. Es correcto también que la oposición que abre la puerta a un consenso en la delegación exija que este tema siga un curso regular de debate parlamentario.</p>   <p>Y, finalmente, parece que muchos ya se olvidaron de lo que significó desactivar el Servicio Nacional de Inteligencia (SIN). No solo Montesinos y Fujimori, sino los gobiernos siguientes, usaron el servicio de inteligencia para perseguir opositores, no delincuentes. En el gobierno de Ollanta Humala se desactivó la función operativa y se volvió la DINI un organismo coordinador, justamente para que la inteligencia de la Policía se potencie y se especialice en criminalidad y la de las Fuerzas Armadas se centre en inteligencia de frontera. Pretender dar funciones operativas nuevamente a la DINI no es fortalecer la lucha contra la criminalidad; para eso hay que potenciar la inteligencia de la PNP. Supone darle a la señora Fujimori un equipo con capacidad operativa de hacer seguimiento a la oposición. Esta materia debe quedar excluida y debe exigirse a la señora Fujimori y a su recientemente salvado ministro Astudillo que potencien la inteligencia policial.</p>   <h2><strong>¿Son todos escorpiones?</strong></h2>   <p>La fábula del escorpión y la rana es esclarecedora. La rana confía en que el escorpión no la picará porque, si lo hace, ambos se hunden. Pero el escorpión no puede con su naturaleza y la pica. Me parece ingenuo creer que el fujimorismo tendrá modales democráticos y respetará lo que la Cámara de Diputados apruebe. En cuanto pueda ampliar las competencias, lo hará, está en su ADN. La duda es si Renovación Popular también.</p>   <p>La primera prueba la tendremos el martes en el Pleno. Si Renovación Popular se sale del acuerdo base, quiere decir que hay una alta probabilidad de que busque ampliar junto al fujimorismo competencias en la Cámara de Senadores. Pero si lo hace, anula la posibilidad del juego parlamentario. Si finalmente son escorpiones, las bancadas de oposición de la Cámara de Diputados sabrán que no se puede dar luz verde al Senado y con eso terminarán por ahogar la producción parlamentaria.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Lima no sabe quién será su próximo alcalde ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/lima-no-sabe-quien-sera-su-proximo-alcalde-editorial-440335</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/05/lima-no-sabe-quien-sera-su-proximo-alcalde-editorial-440335</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ Renovación Popular obtuvo la primera mayoría en Lima Metropolitana con 31.2% pero el JNE nunca resolvió sobre legalidad de reelecciones encubiertas. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac34330f6daf0dda50fdc76.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Editorial]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Editorial</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 06:28:49 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/05/6ac34330f6daf0dda50fdc76.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Lima no sabe quién será su próximo alcalde ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>Las elecciones subnacionales son el ejercicio democrático más cercano a la vida cotidiana de los ciudadanos. Elegir a quienes administrarán su distrito, su provincia o su región es decidir sobre el agua que llega o no llega, sobre la calle que se arregla o se abandona, el transporte que se abandona ante el caos. Por eso importan tanto y por eso es tan grave cuando las reglas bajo las cuales se celebran quedan sin resolver. Ayer Lima, como todo el país, votó. Y al cierre de las urnas, una pregunta que debió responderse antes sigue sin respuesta.<br>Con 31.2% según el flash electoral de Datum, Renovación Popular obtuvo la primera mayoría en la contienda por la alcaldía metropolitana, seguida de Avanza País con 25.2% y Somos Perú con 15.9%. Se trata de una victoria relativa en una contienda con 26 candidatos y en la cual el 68.8% de los limeños optó por otras opciones. Sin embargo, no opción ganadora no ha sido del todo clara.<br>El exalcalde renunciante de Lima, Rafael López Aliaga postuló como primer regidor porque la Constitución le prohibía la reelección inmediata. Pese a ello, el JNE lo incluyó en los debates como candidato a la alcaldía sin aclarar si puede asumir ese cargo si su lista ganaba.<br>Vale recordar a los lectores que de acuerdo con el artículo 194 de la Constitución está prohibida la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores regionales. Asimismo, la Ley Orgánica de Municipalidades (artículo 24) establece que el primer regidor asume la alcaldía ante vacancia o impedimento del burgomaestre en funciones, no como resultado directo de una elección.<br>Hasta el cierre de esta edición, el JNE nunca resolvió esa contradicción. Y Lima no es el único caso, ya que hay municipios en todo el país donde candidatos con el mismo estatus jurídico cuestionado han obtenido también la primera mayoría en las elecciones regionales y municipales de ayer.<br>La ciudad capitalina recibirá a su próxima autoridad edil con una deuda municipal altísima, extorsiones al alza, además de la gran mayoría de promesas hechas por el partido Renovación Popular en 2022 sin cumplir. Y ante esa deuda, los vecinos tienen todo el derecho de exigir rendición de cuentas.<br>Por eso mismo, el pleno del JNE tiene ahora la responsabilidad de aclarar a quién el ciudadano deberá exigir el cumplimiento de sus promesas para la comuna.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ Treinta años esperando justicia, por Julissa Mantilla ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/treinta-anos-esperando-justicia-por-julissa-mantilla-hnews-366992</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/treinta-anos-esperando-justicia-por-julissa-mantilla-hnews-366992</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "En el reciente caso Ramos Durán, la Corte ordenó al Estado que investigara las circunstancias de la muerte de la señora Ramos y sancionara a los responsables". ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/66bf0691fa863d3da126ad65.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Víctima.  Esperanza Huayama es uno de los rostros de la política de esterilizaciones forzadas del  fujimorato. Foto: La República]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Julissa Mantilla</dc:creator>
                            <pubDate>Mon, 05 Oct 2026 01:04:53 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/66bf0691fa863d3da126ad65.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ Treinta años esperando justicia, por Julissa Mantilla ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>En su libro Sin miedo, Judith Butler utiliza la noción de &quot;vidas prescindibles&quot;, es decir, aquellas que, debido a las desigualdades de género, clase o raza, se considera que &quot;no merecen ser lloradas&quot;. Es una definición tan cruda como cierta y que lamentablemente describe a gran parte de la población cuya afectación de derechos pareciera no importarle a nadie más.</p>   <p>Es imposible no pensar en esta noción al recordar que este año se cumplieron treinta años desde la creación del Programa Nacional de Salud Reproductiva y Planificación Familiar, que tuvo como resultado la esterilización forzada de miles de mujeres y cientos de hombres que aún no encuentran justicia. Treinta años luchando, y algunos se quejan de que la paciencia se les acaba.</p>   <p>Tanto a nivel de la ONU como de la Corte Interamericana se ha responsabilizado al Estado peruano de haber desarrollado una política orientada a promover &quot;la esterilización masiva como método anticonceptivo principalmente dirigido a mujeres en situación de vulnerabilidad en razón de su etnia y nivel socioeconómico, mediante la amenaza y la coerción&quot;. En el reciente caso Ramos Durán, la Corte ordenó al Estado que investigara las circunstancias de la muerte de la señora Ramos y sancionara a los responsables.</p>   <p>Asimismo, la Corte hizo referencia al marco de impunidad aprobado en el Perú y reiteró que &quot;no podrán aplicarse disposiciones de amnistía, prescripción o excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables&quot;, y que las graves violaciones de derechos humanos como estas no prescriben.</p>   <p>Sin embargo, el temor a una eventual persecución contra el fiscal que formalice la denuncia amenaza con que, una vez más, las víctimas no logren justicia. Por ello, la Fiscalía tiene hoy la oportunidad de marcar un precedente: sobreponerse al temor a las represalias y demostrar a las más de 4000 mujeres cuyos casos están en la carpeta fiscal que sus vidas, sin ninguna duda, no son prescindibles.</p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/el-curriculo-como-campo-de-batalla-por-diego-alonso-sanchez-hnews-278732</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/el-curriculo-como-campo-de-batalla-por-diego-alonso-sanchez-hnews-278732</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ Se ha vuelto habitual que, durante las campañas políticas, se intente instalar la idea de que el currículo escolar está "ideologizado", que el enfoque de género debe eliminarse de los colegios o que la enseñanza de nuestra historia reciente necesita ser corregida, especialmente en lo referente al periodo de violencia política y terrorismo. Lo preocupante es que estas discusiones, impulsadas más por reacciones emocionales que por un análisis riguroso, suelen sostenerse sobre información incompleta, interpretaciones sesgadas o afirmaciones falsas. ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/6ac2e28711bdb039f2040cc8.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[Escolares peruanos. Foto: AFP.]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 04 Oct 2026 23:43:21 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/6ac2e28711bdb039f2040cc8.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ El currículo como campo de batalla, por Diego Alonso Sánchez ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Terrorismo, violencia política y conflicto armado interno</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Hace algunas semanas, las críticas al Lugar de la Memoria (LUM) se intensificaron desde sectores cercanos al oficialismo. Entre quienes cuestionaron este espacio se encuentran el ministro de Justicia, Ernesto Álvarez Miranda; el ministro de Cultura, Alberto Beingolea; así como las dirigentes de Fuerza Popular Martha Chávez y Rosangella Barbarán. En conjunto, han sostenido que el LUM no presenta adecuadamente lo ocurrido en el Perú durante el periodo de violencia política comprendido entre 1980 y 2000.</p>   <p class="has-text-align-justify">Más recientemente, la polémica continuó en torno a los textos escolares de Historia. Algunos periodistas han acusado al currículo y a los materiales educativos distribuidos por el Ministerio de Educación de minimizar el terrorismo o presentar una visión parcial de la violencia política. Sin embargo, una revisión de los textos muestra que sí abordan el surgimiento de Sendero Luminoso y del MRTA, los atentados terroristas, las masacres contra comunidades campesinas, el sufrimiento de las víctimas y el papel de las Fuerzas Armadas y la Policía en la lucha contra la subversión. También relatan las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado.</p>   <p class="has-text-align-justify">La pregunta, entonces, no es si debemos abordar estos temas en los colegios, porque resulta evidente que debemos hacerlo. Incluso dejarse arrastrar por la discusión acerca de si se trató o no de un conflicto armado interno termina distrayendo el debate público. La verdadera interrogante es por qué, periódicamente, se instala la idea de que la escuela no aborda este tema o lo hace desde una perspectiva ideologizada. Detrás de estas controversias existe una disputa más amplia sobre el país que queremos construir y los valores que deben promover las escuelas, frente a los apetitos políticos de los gobernantes de turno.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>El miedo al enfoque de género</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">Algo similar ocurre con el enfoque de género. Durante años se ha difundido la falsa idea de que busca modificar la identidad de los estudiantes o imponer determinadas orientaciones sexuales. No se trata de una crítica nueva ni espontánea: ha sido promovida de manera recurrente por determinados sectores políticos y religiosos. Sin embargo, el enfoque de género tiene un propósito mucho más concreto y necesario: identificar situaciones de desigualdad, cuestionar estereotipos discriminatorios y promover relaciones basadas en el respeto y la igualdad de dignidad.</p>  <img src="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/6ac2e28711bdb039f2040cc8.jpg" alt="Escolares limeños. Foto: AFP." title="La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP." width="1250" height="735"/><figcaption>La censura de contenidos no permite la formación de ciudadanos de buena voluntad. Foto: AFP.</figcaption>   <p class="has-text-align-justify">La pertinencia de este enfoque se vuelve evidente cuando enfrentamos problemas como el acoso escolar, la violencia contra las mujeres, la discriminación por orientación sexual o identidad de género y otras formas de violencia simbólica y física. Estos fenómenos no desaparecen por ignorarlos. Por ello, la escuela tiene la responsabilidad de brindar herramientas que permitan comprenderlos y prevenirlos. Entonces, ¿cuál es la necesidad de desaparecerlo?</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p>   <p class="has-text-align-justify"><strong>Repensar el currículo implica conocerlo</strong></p>   <p class="has-text-align-justify">En medio de estos debates, José Antonio Chang, actual ministro de Educación del Perú, ha anunciado una revisión del currículo escolar y la reformulación de algunos contenidos pedagógicos en el marco del Plan Nacional de Educación 2026-2031.</p>   <p class="has-text-align-justify">La educadora peruana Lilia Calmet Böhme hace poco hizo referencia a Teresa Grasa, Gabriela Lafuente, Marta López Cebollada y Francisco Royo, destacando una idea fundamental: convivir implica reconocer que la dignidad del otro es igual a la propia. Este principio sigue siendo una de las tareas esenciales de la educación en nuestro país y que, al parecer, cuesta tomar en cuenta.</p>   <p class="has-text-align-justify">Por ello, el debate sobre el currículo no debería centrarse solo en eliminar contenidos incómodos para determinados grupos políticos o religiosos, sino en fortalecer sus contenidos y herramientas que permitan a las nuevas generaciones comprender su historia, respetar la diversidad y rechazar cualquier forma de violencia. Para ello es fundamental conocer este documento y, de ser necesario, realizar los ajustes pertinentes.</p>   <p class="has-text-align-justify">En última instancia, es claro que los intentos por censurar contenidos pedagógicos no fortalecen la formación ciudadana ni promueven una sociedad más justa. Por el contrario, favorecen que la intolerancia, la discriminación y distintas formas de violencia encuentren nuevamente espacio en la vida pública, algo que, lamentablemente, ya podemos percibir en nuestro país.</p>   <p class="has-text-align-justify"> </p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                        <item>
                            <title>
                                <![CDATA[ ¿Qué gana el Perú alineándose?, por Sebastien Adins ]]>
                            </title>
                            <link>https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/que-gana-el-peru-alineandose-por-sebastien-adins-hnews-56712</link>
                            <guid isPermaLink="true">https://larepublica.pe/opinion/2026/10/04/que-gana-el-peru-alineandose-por-sebastien-adins-hnews-56712</guid>
                            <description>  
                            <![CDATA[ "Se debería impulsar un debate nacional sobre los riesgos y oportunidades de nuestra relación con ambas potencias, que podría empezar en el Congreso y la Cancillería". ]]>
                            </description>
                            <image:image>
                            <image:loc>https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/6ac24c8a788123d5e6088fec.jpg</image:loc>
                            <image:title><![CDATA[¿Qué gana el Perú alineándose?, por Sebastien Adins]]></image:title>
                            </image:image>
                            <category domain="https://larepublica.pe/opinion">Opinión</category>
                            <dc:creator>Columnista invitado</dc:creator>
                            <pubDate>Sun, 04 Oct 2026 12:56:15 GMT</pubDate>
                            <media:content height="735" width="1250" type="image/jpeg" url="https://larepublica.cronosmedia.glr.pe/original/2026/10/04/6ac24c8a788123d5e6088fec.jpg">
                            <media:description type="html">
                            <![CDATA[ ¿Qué gana el Perú alineándose?, por Sebastien Adins ]]>
                            </media:description>
                            </media:content>
                            <content:encoded><![CDATA[ <p>A lo largo de la última década, parecía existir un consenso en el Perú sobre la necesidad de mantener una suerte de equilibrio entre China, como principal socio comercial e importante fuente de inversión, y Estados Unidos, con quien el Perú había desarrollado estrechos vínculos en materia de seguridad y una importante afinidad política. Un ejercicio delicado, aunque cada vez más extendido en el mundo, que algunos excancilleres han definido como neutralidad activa o búsqueda de autonomía estratégica.</p>   <p>En materia económica, las cifras hablan por sí solas: entre enero y julio de este año, el 38,3% de las exportaciones peruanas tuvo como destino China, frente al 9,7% correspondiente a India, 9,4% a Estados Unidos y un 8,8% a la UE. A su vez, según <strong>la Red ALC-China</strong>, la inversión china en el Perú supera los 37.000 millones de dólares, frente a unos 30.000 millones provenientes de la UE y menos de 7.000 millones de Estados Unidos.</p>   <p>Mientras tanto, desde comienzos de siglo, el Perú había construido con Washington una relación basada en estrechos vínculos de seguridad y cooperación militar, afinidad política en torno a la democracia liberal, los derechos humanos y el Estado de derecho, así como posiciones generalmente coincidentes respecto del orden internacional, como se reflejó, entre otros ámbitos, frente a la guerra en Ucrania y la situación política de Venezuela.</p>   <p>Con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, esta afinidad comenzó a erosionarse de manera significativa, debido a su cuestionamiento explícito de varios de los pilares del orden internacional liberal, a acciones que ponen en riesgo la paz y la estabilidad en el mundo y, en el caso concreto del Perú, a la imposición unilateral de un arancel adicional del 12,5%. En contraste, pese a sus claras diferencias ideológicas, Lima y Beijing mantienen posiciones relativamente coincidentes en diversos ámbitos: la defensa del multilateralismo, la centralidad de las Naciones Unidas y la solución pacífica de las controversias; en el ámbito económico, ambos siguen apostando por la apertura comercial, expresada, entre otros espacios, en la OMC y el APEC, así como por el desarrollo sostenible. También se ha destacado el papel de China como factor de estabilidad del orden internacional contemporáneo, especialmente frente al creciente unilateralismo, la imprevisibilidad y el tono cada vez más confrontacional de la política exterior estadounidense bajo Trump.</p>   <p>En un contexto así, no deja de sorprender el claro alineamiento con Estados Unidos adoptado por el actual gobierno, tras un acercamiento iniciado con el retorno de Trump a la Casa Blanca. Durante 2025 y la primera mitad de 2026, el Perú había reforzado su cooperación con Washington en ámbitos como los minerales críticos, la lucha contra el crimen organizado y la defensa, ante la creciente presión estadounidense para posicionarse frente a China. Con la llegada de Keiko Fujimori al poder, este acercamiento ha dado paso a un alineamiento más explícito, reflejado, entre otros aspectos, en la adhesión al Escudo de las Américas, un acuerdo sobre inteligencia artificial y determinadas posiciones diplomáticas frente a Irán, Palestina y el Sáhara Occidental. De esta manera, el Perú se aleja de una política arraigada que, en palabras de García Bedoya, buscaba “afianzar la independencia y evitar la dependencia”.</p>   <p><strong>El gobierno sostiene que este acercamiento responde a prioridades legítimas: la seguridad, la lucha contra el crimen organizado y el acceso a inversión en minerales críticos. Son objetivos razonables. La duda es si un alineamiento tan explícito es la vía más eficaz para lograrlos y a qué costo.</strong> Por otro lado, más allá de la retórica oficial, no queda claro qué beneficios concretos puede reportar este alineamiento para el desarrollo nacional o, incluso, para el propio combate contra el crimen organizado.</p>   <p>Así, más allá de las constantes críticas hacia los inversionistas chinos y las “sugerencias” de Washington sobre cómo elegir a sus socios, todavía está por verse si este acercamiento político se traducirá en un flujo significativo de nuevas inversiones estadounidenses. <strong>Matarani, el puerto de Arequipa operado por Tisur y en el que participa el fondo estadounidense GIP-BlackRock, con una ampliación de unos US$700 millones y una concesión renovada por 30 años,</strong> y la entrada de Chevron en la exploración offshore son señales importantes, pero aún están lejos de los volúmenes de inversión china. <strong>En Corío, el megapuerto proyectado en Punta de Bombón (Arequipa) que aspira a rivalizar con Chancay,</strong> por ahora existen expresiones de interés de empresas estadounidenses, <strong>según el Gobierno Regional de Arequipa</strong>, pero no una inversión confirmada. Y oportunidades no faltan: ProInversión promociona una amplia cartera de proyectos, incluida una cartera ferroviaria superior a los US$20.000 millones. Tampoco es seguro que las iniciativas, como el Escudo, sobrevivan a un eventual cambio de administración: América Crece perdió protagonismo tras el primer mandato de Trump, mientras que la Alianza para la Prosperidad Económica de las Américas, impulsada por Biden, no sobrevivió a su retorno. ¿Qué garantiza que las iniciativas actuales tendrán una suerte diferente?</p>   <p>Más importante aún, buena parte de la agenda de este acercamiento parece venir definida por las prioridades estratégicas de Washington y, en particular, por su competencia con China. El Escudo y otros acuerdos recientes siguen siendo en buena medida ambiguos y, además, complementan los mecanismos de cooperación ya existentes entre el Perú y Estados Unidos. Pero su contenido revela también la preocupación central de Washington: la referencia a la necesidad de contener la “influencia maligna de actores extrahemisféricos”, una clara alusión a China. Las temáticas priorizadas –desde la defensa y el combate al crimen organizado hasta los minerales críticos, las cadenas de suministro y la inteligencia artificial– reflejan sus intereses estratégicos en el hemisferio y, en buena medida, el espíritu del “Corolario Trump a la Doctrina Monroe”. Mientras tanto, intereses concretos del Perú, como asegurar el correcto cumplimiento del TLC o recuperar parte de la cooperación suspendida a través de USAID, no parecen recibir una respuesta equivalente. A ello se suma el riesgo de alejar innecesariamente a China, precisamente cuando este país ya ha realizado inversiones de gran magnitud y tiene previsto seguir ampliando su presencia en nuevos ámbitos, como la transformación digital, las energías renovables y las tecnologías avanzadas.</p>   <p>Tampoco se trata, por supuesto, de defender un alineamiento del Perú con China en detrimento de Estados Unidos, sino de recuperar, con pragmatismo, los márgenes de maniobra necesarios para construir una estrategia multisectorial que defienda las prioridades nacionales en un escenario global cada vez más polarizado e incierto. Para ello, no solo se debería impulsar un debate nacional sobre los riesgos y oportunidades de nuestra relación con ambas potencias, <strong>que podría empezar en el Congreso y la Cancillería, con participación de gremios exportadores, academia y regiones, y traducirse en una hoja de ruta pública con metas concretas para cada socio</strong>, sino también fortalecer los vínculos con socios como India, la UE y Brasil, nuestro gran vecino sudamericano. El desafío del Perú no es escoger entre Washington y Beijing, sino mantener la suficiente autonomía para relacionarse con ambos y con sus demás socios en función de sus propios intereses.</p>   <p> </p> ]]></content:encoded>
                        </item>
                    
                </channel>
            </rss>
        