Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
La cuenta regresiva electoral va convirtiendo la jornada del próximo 12 en lo que siempre fue: un escenario de confusiones. Se repitió una y otra vez que 36 agrupaciones en competencia eran demasiadas, y ahora eso se ve con claridad. Más o menos dos de esas 36 no están allí realmente y solo existen como trampas conceptuales.
Es habitual que unas elecciones generales terminen resumidas en pocos candidatos y sus agrupaciones. Pero nunca ha pesado tanto la sección otros, que parece estar participando en una elección distinta. No hay cómo acomodar a sus personas o a sus propuestas en la estrechez de los medios o en la fugacidad de las redes.
Candidatos desesperados, avanzados o rezagados, se aferran cada día más al único macrotema reconocido como tal: seguridad y corrupción, la hidra de varias cabezas que en su momento solo Hércules pudo matar. Hasta los candidatos con historial delictivo, presunto o con sentencias, se juran grandes enemigos de la corrupción.
El electorado mira las caras desconocidas y escucha las cada vez más demagógicas propuestas de gobierno, mientras recibe lecciones de último minuto sobre cómo enfrentarse a la cédula electoral (hidra de papel con 36 cabezas), diseñada, como dice Marisa Glave, para la confusión y la frustración del hombre y la mujer de la calle.
En medio de esta cuenta regresiva se insiste en que la ciudadanía “está decidiendo” o “tiene el poder en sus manos”. En el 2021 ya estábamos decidiendo y teníamos el poder en las manos, y miren lo que pasó. Sobre esa elección, que produjo a este Congreso, nadie dice nada. Nuestra democracia, en harapos otoñales, sigue fugando hacia adelante.
A lo anterior es preciso añadir los llamados a que el ciudadano vote bien, como si las cosas se le hubieran facilitado. Pero con ese breve llamado a votar bien, los dueños del proceso electoral se van lavando la cara de antemano frente a resultados que ya podemos imaginar, en el reino del congresista impresentable.
Dos hipótesis para esta etapa: es el momento de la gran sorpresa, en que un semidesconocido entra a la segunda vuelta por atropellada, o es el momento en que las tendencias ya están establecidas y lo que vemos es lo que hay. Pero con 36 candidatos, dejar la sección otros es casi imposible, pues no hay dinero, ni ideas ni organización para salir a flote.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).