Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Al final el ministro de Cultura devolvió al patrimonio cultural la parte qué mochó en la zona de las líneas de Nasca. Ya había soltado, con aplomo de ministro, enfáticos argumentos a favor de ese recorte, y ahora tuvo que tragarse sus palabras. Pero igual ha lanzado un documento ambiguo y peligroso (“tanto el valor arqueológico como la realidad social”).
Lo que le torció la impredecible mano al ministro fue que El Comercio descubrió que ya hay más de 300 inscritos Reinfo en la zona recortada. Con esa y otras cifras Nasca queda como una sucursal de Pataz, con dinamita y todo. Con razón Fabricio Valencia se rectificó rápido, y despachó a su viceministra a dar la cara.
Ahora el problema es que todos esos mineros de la dinamita han desarrollado hábitos sobre el terreno de Nasca, y con el último incidente burocrático tienen que haber sufrido una severa frustración. En otras palabras, las líneas están en peligro de ser atacadas. El área total de la zona es demasiado grande para una protección eficiente cuando no hay ganas de hacerlo.
El documento del Mincul habla de convocar técnicos, equipos, grupos de trabajo, y cosas parecidas. Todo lo que no hizo hasta ahora. No descartemos que a partir de aquí todos los monumentos arqueológicos de la costa se encuentren en similar peligro. Sus entornos, y de pronto ellos mismos, están sobre depósitos de oro ilegal, por no decir oro criminal.
En el ranking de atractivos turísticos peruanos, las líneas de Nasca tienen un lugar muy por debajo de su enorme interés intrínseco. Observar las líneas es una tarea que puede ser cansadora, los vuelos en la ventosa pampa inspiran miedo, y la ciudad aledaña casi no ofrece nada al turista. Es un tesoro turístico que necesita ser potenciado.
Hace no muchos meses un equipo japonés, ayudado por la AI, descubrió nuevas líneas, por así llamarlas, donde no había sospecha de su existencia. Con fondos suficientes, la protección de la zona arqueológica puede ir de la mano con el desarrollo de un potencial arqueológico todavía oculto por las arenas del sur en Nasca y Palpa.
La diferencia entre un mal ministro y un buen ministro está en el cuidado del patrimonio. No solo nos referimos a los conatos de entrega de la riqueza prehispánica a la minería ilegal. También al desarrollo de su contexto. No basta con hacer pequeñas muestras escolares en el local del ministerio en Lima.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).