Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

De alto vuelo, por Mirko Lauer

 En Roma había la oportunidad de cosechar la popularidad del “papa peruano” para fines políticos; también la ocasión de codearse con la crema y nata del poder internacional. ¿Pero qué le espera en Quito, más allá del proverbial estrechamiento de lazos? 

Es obvio que a Dina Boluarte le gusta hacer viajes internacionales  de gobierno a gobierno, o parecidos. Para lograrlos está dispuesta a arriesgar una prohibición del Congreso. Como en este caso, en que quiere asistir a la entronización de Daniel Novoa, en Quito. Es muy probable que se le conceda. Los argumentos son parecidos a los del Vaticano con León XIV.  

    Ya hemos escrito que a Boluate le gusta viajar porque la hace sentir más presidenta, o presidenta a secas. Además, cada vuelo es una pequeña victoria sobre el Congreso, placer que aparece en su expresión en cada foto desde la escalinata del avión. Incluso quiere comprar un avión presidencial nuevo, el juguete de sus fantasías.

    Con Elmer Schialer esforzándose por levantarle la noticia, en Roma no le ha ido tan mal a Boluarte, aunque tampoco tan bien. Un análisis de sus fotos con el papa revela que ella no es uno de los chiclayanos queridos en los que estaba pensando León XIV en su mensaje inaugural. Pero quizás ella piensa que foto es foto.

    En Roma había la oportunidad de cosechar la popularidad del “papa peruano” para fines políticos; también la ocasión de codearse con la crema y nata del poder internacional. ¿Pero qué le espera en Quito, más allá del proverbial estrechamiento de lazos? Probablemente, ella solo está poniendo a prueba si la puerta de los viajes sigue abierta en el Congreso.

    Esa puerta es el termómetro de su situación política. La mayoría del Congreso le ha negado viajes fuera, los ha autorizado, le ha salvado y censurado ministros. Los votos con que tiene acuerdos han sido bastante erráticos frente a ella. Que el APP Eduardo Salhuana no haya querido viajar con ella a Roma, algo debe significar.

    Hace unos pocos años hubo en América Latina un dinámico club de ex presidentes que promovía viajes y reuniones por toda la región. Ahora la conflictividad electoral lo ha despintado un poco. Pero algo nos dice que Boluarte se está aprestando para participar con entusiasmo apenas se presente la ocasión y ese club reabra las puertas.

    De la agenda secreta de Dina Boluarte para lo que le queda de presidencia en este año: la 80° sesión de la Asamblea General de la ONU, Nueva York, setiembre; Cumbre CELAC en Bogotá, noviembre; también en noviembre, la APEC en Seúl, Corea del Sur; Cumbre de las Américas, en Punta Cana, diciembre.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).