El cristal con el que se mira, por Mirko Lauer
"El veto municipal a los limpiadores de parabrisas en Surco es otro caso de legislación de fantasía. No lo decimos por el veto mismo, sino por el motivo que lo ha producido".

El veto municipal a los limpiadores de parabrisas en Surco es otro caso de legislación de fantasía. No lo decimos por el veto mismo, sino por el motivo que lo ha producido. Uno de esos limpiadores, que además es un maleante, asesina a un chofer. No significa que por definición estos limpiadores sean maleantes, o que la actividad de lavado misma sea criminal.
Pero hay otros motivos para impedir esa oferta de limpiar el vidrio delantero, y están allí desde hace mucho tiempo, también en Surco. La actividad ambulatoria de cualquier tipo en torno de los vehículos es peligrosa para quienes la practican, distrae a los conductores y lentifica el tránsito frente a los semáforos.
En verdad las ventas frente a una luz roja a punto de cambiar son solo una parte del asunto. Los ambulantes circulan por entre los vehículos apenas estos se ven obligados a detenerse. En cierto modo los vendedores ya compiten con los autos, las motos y otros vehículos menores. Los más distraídos son accidentes esperando el momento de producirse.
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Volviendo a los parabrisas, si bien el asesinato recién ocurrido es un hecho obviamente excepcional, toda esta actividad de limpieza tiene un aspecto de presión sobre el conductor que no cabe pasar por alto. Esto sobre todo cuando el joven que la propone es insistente, y el semáforo está a pocos segundos de cambiar de color.
Hay ciudades del Perú donde lavar un parabrisas es indispensable para mantener la visibilidad. Pero a pesar de la atmósfera polvorienta, ese no es el caso de Lima. Son pocos los detenidos que celebran la oferta del limpiador, o la acogen con tolerancia. Una mayoría responde con un no gracias. A veces este es incluso un intercambio de buenos modales.
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De modo que hay más de un argumento para impedir el lavado de vidrios ante los semáforos, pero que se haya producido un asesinato no es uno de ellos. No todo crimen específico puede producir una sanción genérica. Sobre todo, una que, como parece serlo esta de Surco, parece muy difícil de cumplir, y más bien genera un nuevo tipo de infractor.
Nótese que la actividad no está prohibida en otros distritos. Sería muy interesante escuchar los argumentos municipales para eso.







