Niña Pastori: "La naturalidad en el artista es fundamental"
La española presentó el disco 'Color Fania', un homenaje a leyendas de la salsa. “Celia Cruz transmitía esa sencillez, esa humildad de los genios. Me hubiese encantado conocerla”, comenta.

Niña Pastori hizo un homenaje a los grandes de la salsa con el disco Color Fania. La española, figura del flamenco y ganadora de seis premios Grammy, canta los éxitos del sello Fania Records y repasa en video la carrera de Celia Cruz, Rubén Blades, Willie Colón y Héctor Lavoe. La producción abre con Triste y vacía y termina en tono de fiesta con Bemba Colorá.
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“Es que hay mucha similitud entre la salsa y el flamenco. Bemba Colorá es muy alegre para bailarla, es una canción increíble, sencilla, que no tiene absolutamente nada y a la vez lo tiene todo”, nos dice Niña Pastori, admiradora de Celia Cruz. “Cuando hay calidad en el sentido de que hay verdad, se necesita poco adorno y poco arreglo”.
En 2015, la hija de la cantaora Pastori de la Isla presentó el disco Ámame como soy, que inicia con la canción homónima de Omara Portuondo. Hablamos unos minutos por Zoom con la cantante. “Estoy feliz con el estilo de música que yo no lo elegí. Creo que ya mi madre me parió cantando y escuchando este tipo de música”.
En el video de Color Fania sostienes que hay una similitud entre el talento de Lola Flores y Celia Cruz. ¿Te quedó pendiente conocerla?
Totalmente, me hubiese encantado. Coincidí con ella en varias televisoras aquí en España y tuve la oportunidad de verla un par de veces en directo. Siempre hemos escuchado aquí en España que ella y Lola Flores eran como hermanas, se querían mucho y se respetaban. Y creo que Celia transmitía esa sencillez, esa humildad de los grandes, de los genios, de la gente que es muy grande. Me hubiese encantado conocerla y estoy feliz de hacerle este pequeño homenaje y llevar estas canciones a mi estilo, al flamenco y a mi forma de sentir, que es un regalo para mí.
Dices que este disco no es un experimento. Entonces, ¿es una producción que querías hacer hace mucho?
Sí, porque como siempre digo, aunque sea flamenca, a mí me gusta la música en general; todos los estilos tienen su sensibilidad, pero con la salsa me identifico mucho más y tenemos mucho más parecido y más en común que con cualquier otro género.
¿Cuál fue la versión más difícil, la más retadora?
Difícil es toda porque, en general, es llevarlo un poco a tu terreno y darle tu forma sin que tampoco sea excesivo, ¿no? Es bonito mantener el equilibrio y respetar cómo es la canción. Eso parece fácil así dicho, pero luego hay que hacerlo y quizás Ligia Elena fue la más difícil. Yo pensaba que no iba a saber darle la forma y, finalmente, es una de las que más me gusta y en directo además está genial. El otro día lo estrenamos aquí en un pueblo de Córdoba, en Andalucía. Para mucha gente en España es muy desconocida, pero creo que está bonita.
¿Es cierto que ahora, a pesar de los reconocimientos, algunas puertas se cierran?
Bueno, es verdad que quizás la música que yo hago no es un tipo de música para la mayoría, ¿no? Evidentemente, no me quejo de nada, pero sí, no tenemos las cosas siempre a nuestro favor, el viento a favor. A veces lo tenemos en contra, pero es normal también. Luego, otro punto es que a la gente le gusta, entonces estás ahí como en medio: ni lo tienes todo, pero gusta. Mi estilo es difícil de encajarlo en un sitio.
¿En algún momento pensaste cambiar tu propuesta y hacer otro tipo de música?
No, nunca. Eso lo he tenido siempre claro. Lo que hago es lo que siento y siempre sigo honesta, en ese sentido, con el arte. Y la gente que me conoce lo sabe. No tengo dobleces. Si estoy a gusto, se me nota muchísimo y si no lo estoy, también. Siempre no se está al 100%, no se tienen las mismas ganas y creo que llegas más directo al corazón de la gente cuando te muestras tal como eres que cuando intentas hacer un esfuerzo extra. La naturalidad en el arte, en el artista, es fundamental e importantísima. Como Niña Pastori soy tal y como siento, tal y como me apetece.
En tiempos de polarización, el arte hace que dos culturas se encuentren, ¿no? En ese sentido, ¿la música siempre puede unir?
La música siempre une y es el idioma, como decimos, universal, a través del cual nos entendemos todos. Si habláramos con música en vez de solo con las palabras, quizás se evitarían muchos problemas en el mundo. Yo creo que la música es magia ya de por sí. En mi caso, que no hablo inglés, me ha pasado alguna vez con Alicia Keys hace muchos años. Estuvimos juntas en una fiesta aquí en España y a gusto, de fiesta, y no hablamos ni una sola palabra, pero cantamos juntas. Y fue precioso, ¿no? Porque al final te entiendes a través de la música y no hay cosa más hermosa.














