Suiza aprueba que su ciudadanía sea donante potencial de órganos
El país europeo aprobó, por un 60% de votos a través de un referéndum, la reforma de Ley de Trasplantes, para que se dé el consentimiento inmediato de los órganos antes de fallecer.

Mediante un referéndum, los suizos votaron hoy por una reforma legal que expone que los ciudadanos serán potencialmente donantes de órganos antes de su fallecimiento, solo se tendrá en cuenta a aquellos que expresen su oposición a este dictamen en vida o que sus familiares se nieguen a la donación.
A esta nueva orden se le conoce como la Ley de Trasplantes, que fue aprobada por un 60% de los asistentes al voto. Esta legislatura introduce la frase “presunto consentimiento” y cambia la situación actual del país, que invita a la ciudadanía a manifestarse expresamente, a favor o en contra de la donación de órganos.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Suiza es un país en el que cada año se realizan alrededor de 450 trasplantes. Se calcula que al menos 400 pacientes siguen en lista de espera para este tipo de cirugías, y de este número, 1 o 2 personas fallecen por semana, al no conseguir que se les intervenga a tiempo.
- Estados Unidos arroja más de 6.000 troncos desde helicópteros a sus ríos para recuperar los hábitats naturales y proteger a los salmones
- Sócrates y su reflexión sobre la confianza, lealtad y la amistad verdadera: "El amigo debe ser como el dinero; antes de necesitarlo, es necesario conocer su valor"
Los representantes en contra de esta nueva disposición argumentaron que muchas personas no sabrán que necesitarán escribir un documento para negarse a la donación de órganos a partir de la validez de la nueva ley, por lo que “derecho a la autodeterminación y a la integridad física” podrían verse violados una vez fallecidos.
El referéndum ha tenido una participación del 40%, una de las convocatorias más altas entre las tres planteadas hasta el momento en el país europeo. Los anteriores dos llamados se referían al impuesto hacia las plataformas por streaming y la contribución financiera a Frontex, la agencia de seguridad fronteriza de la Unión Europea.
Con información de EFE






































