Cae una célula del EI que iba a asesinar al embajador de EE. UU. en Kabul

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12 Ene 2021 | 11:23 h
La Republica
Los arrestos se producen en medio de una espiral de ataques selectivos sin precedentes contra periodistas, activistas, políticos o intelectuales en Afganistán. Foto: AFP

Ross Wilson, el diplomático estadounidense en la mira del Estado Islámico, siempre ha condenado los asesinatos de periodistas, políticos y activistas.

Los servicios de inteligencia de Afganistán informaron, este martes 12 de enero, del desmantelamiento de una célula del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en su territorio, el cual iba asesinar al embajador de Estados Unidos en Kabul, Ross Wilson.

El diplomático estadounidense siempre ha condenado con firmeza los asesinatos selectivos contra periodistas, políticos y activistas de los derechos humanos, que se han vuelto cada vez más habituales en Afganistán.

Un operativo de la Dirección Nacional de Seguridad (NDS), la principal agencia de inteligencia afgana, arrestó a los cuatro miembros de esta célula del EI en el distrito de Kama, en la insegura provincial oriental de Nangarhar.

“Las fuerzas especiales (de la NDS) arrestaron a los miembros del grupo de ataques selectivos del Daesh (acrónimo del EI en árabe), que habían planeado asesinar al embajador de Estados Unidos en Afganistán y a funcionarios afganos de alto rango”, anunció la agencia de inteligencia en un comunicado.

Un miembro de la NDS, que pidió el anonimato, explicó a la agencia EFE que los servicios de inteligencia se incautaron de armas, documentos y pruebas que vinculan a los detenidos con el EI, además de varias fotografías y direcciones de los objetivos de sus ataques.

La fuente aseguró además que la célula recibía apoyo de grupos terroristas como Lashkar-e-Taiba, la Red Haqqani y algunos altos mandos de los talibanes, aunque evitó aportar más detalles.

Los arrestos se producen en medio de una espiral de ataques selectivos sin precedentes contra periodistas, activistas, políticos o intelectuales en Afganistán, donde los tiroteos o las detonaciones de bombas se han convertido en una realidad casi diaria.

Aunque el Gobierno ha culpado directamente a los talibanes de los asesinatos, el grupo insurgente ha negado en repetidas ocasiones su participación y ha acusado directamente a las fuerzas de seguridad afganas de llevarlos a cabo para difundir propaganda en su contra.

Desde hace algunos meses, la capital Kabul y varias provincias afganas han sido víctimas de un recrudecimiento de la violencia, a pesar de las negociaciones de paz entre los talibanes y el gobierno que tienen lugar desde septiembre en Doha.

A pesar de que el EI ha reivindicado algunos de estos actos violentos, Kabul y Washington culpan a los talibanes de la escalada de ataques selectivos contra miembros de la sociedad civil, que siembran el miedo y el caos en todo el país.

Con información de EFE y AFP.