“No importa si es menor de edad”: el perverso negocio en el que enseñan a ‘seducir’ mujeres
Para los ‘artistas del ligue’, el objetivo es uno: enseñar a sus alumnos a tener intimidad con la mayor cantidad de mujeres posibles. Un curso puede costar alrededor de $730 y promete lograr el cometido en solo dos días.
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La línea que separa el juego de la seducción con la del acoso es bastante delgada. Así lo demuestra un documental periodístico en el que se desvela el sórdido negocio millonario que enseña a “conquistar” mujeres.
Por $730 o más, los hombres pueden acceder a un curso en el que se comparten técnicas para abordar a una mujer en la calle y persuadirla para tener sexo con ella. Myles Bonnar, periodista de la BBC, se hizo pasar por un aprendiz y esta fue su experiencia.
En el centro de Londres, Inglaterra, Myles espera junto a otro grupo de estudiantes a Eddie Hitchens, de 34 años y fundador de Street Attraction (Atracción Callejera). Cuando llega, se presenta como un heterosexual “adicto al sexo”.
Lo que él llama ‘el juego’, continúa, lo practica desde el 2005 y desde 2011 empezó a enseñarlo.
Industria de ‘seducción’
El negocio de Hitchens no es el único. En Internet abundan cursos online que enseñan a ‘seducir’ mujeres. Los llaman los ‘artistas del ligue’, pero el que más “efectividad” promete tener es el de Street Attraction.
Su oferta asegura asesoramiento personal, seguimiento, tutoriales y lecciones que garantizan ‘tener’ mujeres en solo dos días.
La empresa contaba con un canal de YouTube con más de 110 000 suscriptores. En él se compartían incluso videos íntimos en los que las mujeres no tienen ni idea de que están siendo grabadas. Para acceder a dicho contenido ‘exclusivo’ había un costo aparte.

Eddie Hitchens vende cursos en Europa y hombres de diferentes lugares vienen para participar. Foto: captura
“Grabar cosas tan íntimas no es fácil. Si una mujer sabe que está siendo filmada, obviamente no actúa de forma natural y no se dejará seducir por temor a que su reputación se arruine”, dice Hitchens en uno de sus videos.
Luego agrega que por eso tiene que usar el “estilo guerrillero”, para ocultar su cámara y hacer las tomas de manera oculta.
El primer acercamiento
Después de las lecciones, Hitchens envió a sus aprendices al Puente de Londres para intentar hablar con algunas mujeres. Las órdenes eran claras: bloquear el camino de ellas, sin importar quiénes sean.
Mientras los estudiantes realizaban este primer paso, Hitchens los monitoreaba con un micrófono. No era relevante siquiera si se trataban de mujeres mucho menores, era necesario detenerlas y tratar de entablar una conversación con ellas.
“Le dije al entrenador que creía que eran demasiado pequeñas”, cuenta Myles. “Me dijo: ‘No importa, incluso si es menor de edad, no es ilegal detener a alguien’”, agrega.
Un “no” simbólico
El día dos del entrenamiento lo lideró George Massey. La clase, “Resistencia de último minuto al sexo”, establece que cuando las mujeres dicen “no” es solo algo simbólico, explica el ‘docente’.
Es decir, ese “no” no puede detener a los hombres de continuar. Al contrario, es un obstáculo que ellos deben superar.
“Tienes que ser el líder. Tienes que tomar la responsabilidad. ‘Sí, lo sé, solo soy un animal que no pude resistirme’”, agrega Massey.

Richard Hood, otro de los 'entrenadores' de la seducción. Foto: captura
Para Rachel O’Neill, investigadora de la industria de la seducción, esta manera de enseñar a los hombres hace que el “no” de la mujer no pueda ser considerado legítimamente como un “no” real. Esto peligra la línea del consentimiento y atenta contra la intimidad de una fémina, señala.
“Está alentando a estos hombres jóvenes a pasar por alto cualquier señal de alerta que presenten estas mujeres y que deberían ser sensibles y estar alertas y responder”, enfatiza O’Neill.
Un aprendiz sentenciado
Adnan Ahmed, un supuesto artista llamado Addy A-Game, solía andar por las calles de Escocia interactuando con mujeres en las calles. Las agarraba desprevenidas y las grababa en secreto.
Los videos eran subidos después en su canal de YouTube. Estos incluían filmaciones con contenido sexual, enunciados misóginos y titulares polémicos.
“La razón por la que lo están haciendo es tener sexo (...) Solo los valientes se echan un polvo”, dice en uno de sus videos.

Ahmed tenía un canal de Youtube donde también 'enseñaba' a conseguir sexo con mujeres en la calle. Foto: BBC
Ahmed fue uno de los aprendices de Hitchens, en la escuela de Street Attraction. Varias mujeres, tras enterarse de que sus videos estaban colgados en la red, lo denunciaron. Entre ellas estaba Beth, de 17 años, quien fue acosada por el sujeto 20 años mayor que ella.
“Mencionó que cuando estaba en Ucrania, o algo así, había contratado prostitutas. Y me dijo que yo sería 'mejor que las prostitutas’”, afirma la víctima.
A otra joven intentó besarla por la fuerza. Con ellas, fueron cinco mujeres las que lo denunciaron por el acoso. Actualmente Ahmed se encuentra en prisión tras ser declarado culpable del cargo por comportamiento amenazante y abusivo.































