¿Cómo prevenir la anemia en los niños?

Un mal no muy notorio y que afecta el desarrollo normal del organismo de los más pequeños.

Un mal no muy notorio y que afecta el desarrollo normal del organismo de los más pequeños.

La anemia se produce cuando la sangre contiene poca cantidad de glóbulos rojos, cuya misión es suministrar oxígeno al resto de las células del cuerpo. Esto ocasiona un desequilibrio en el organismo que afecta mucho el día a día de la persona que lo padece, que si no se detecta y trata a tiempo puede ser una enfermedad muy seria y peligrosa.

Causas

El hierro es un mineral que es sumamente vital para el organismo, ya que es necesario para la generación de la hemoglobina. Tener bajos niveles de hierro, ocasiona que haya poco oxígeno en la sangre. Una hemorragia origina la pérdida acelerada de glóbulos rojos, la disminución de ellos origina la anemia.

La anemia en los niños:

La poca cantidad de hierro es la principal causa de la anemia infantil. Generalmente se produce por la ingesta de alimentos con bajos niveles del mineral mencionado. 

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES), 4 de cada 10 niños tienen anemia, enfermedad que impide la adecuada formación del cerebro, afectando el aprendizaje y el desarrollo cognitivo durante la infancia. Es preferible hacer un diagnóstico temprano para garantizar un tratamiento oportuno.

En el Perú las cifras son alarmantes, por lo que se considera un problema de salud pública

El estado peruano lidera la VI Jornada nacional contra la anemia, que se viene desarrollando en más de mil puntos instalados en distintas regiones. El objetivo central de esta campaña es garantizar que el 80% de niños de 4 meses de edad inicien el consumo de hierro en gotas para prevenir esta enfermedad, y los padres tomen conciencia de este mal.

Síntomas

Los pequeños que padecen esta alteración, tienen dificultades en el aprendizaje y un bajo rendimiento intelectual. Es clave que un niño derrote a la anemia antes de los tres años de edad, pues allí termina su maduración neurológica.

Muchos de los síntomas no son muy evidentes, pero es muy importante estar atentos si se observan las siguientes características: Palidez: cuando la piel y uñas del pequeño se tornan más claras y amarillentas. Cansancio y fatiga:  Constante desanimo, sueño y debilidad. Presión baja: mareos, somnolencia, vértigo. Pérdida de peso: causada por la falta de apetito. Defensas bajas por lo que niño presentaría distintas infecciones. En casos más graves, el afectado presenta males cardiacos 

En cuanto se note estos cambios, se debe recurrir inmediatamente al especialista, quien indicará una serie de análisis como el hemograma completo, exploración del corazón, entre otros, que arrojarán resultados que ayudarán al médico a indicar el mejor tratamiento.

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