Lápices sobre el fin del Tahuantinsuyo
El dibujante peruano Luis Morocho presenta Cajamarca, una historieta educativa que narra el encuentro decisivo entre el inca Atahualpa y Francisco Pizarro.

El dibujante Luis Morocho ha hecho el cómic que le hubiera gustado leer de adolescente, la historia de la caída del inca Atahualpa en Cajamarca, a manos de los hombres de Francisco Pizarro. Son 64 páginas que relatan lo que pasó en 48 horas históricas, entre el 15 y 16 de noviembre de 1532, y que decidieron el futuro del incario.
Para contar los detalles de este suceso trascendental, Morocho se asoció con el guionista español y divulgador científico, Santi Selvi. Este último había ofrecido a la editorial Cascaborra, que publica cómics seriados sobre la historia de España, un volumen centrado en el viaje de Pizarro y el fin del Tahuantinsuyo, y llamó al dibujante para que lo ayudara con los lápices.
La narración empieza con un padre peruano y una madre española que recorren junto a su hija de ocho años la ciudad de Cajamarca y tratan de explicarle a la menor cómo fue que un reducido número de españoles pudo tomar prisionero al poderoso gobernante de esas tierras. Son dos versiones que deben ponerse de acuerdo para contar una sola historia.
Desde el punto de vista visual, Morocho usó una conocida herramienta del cómic para identificar a los protagonistas de la historieta. En el caso del inca Atahualpa, lo dibujó usando planos contrapicados, de abajo hacia arriba, para que se notara la importancia de su rango y su linaje. En el caso de Pizarro, usó un punto de vista más íntimo, siempre al ras de sus ojos, para expresar sus dudas y temores durante su expedición en territorio inca.
Este esquema se rompe cuando el inca es finalmente capturado. Desde entonces, ambos personajes son retratados de la misma manera. Son dos generales en bandos opuestos que por un breve momento desarrollan cierta complicidad. Pizarro, por ejemplo, le pregunta al inca por qué acudió desarmado a su reunión con los españoles. Atahualpa reconoce que los subestimaron.
“Cajamarca es un cómic divulgativo, educativo, con una mirada equilibrada. Tiene acción, es dinámico y didáctico”, dice el artista sobre esta nueva publicación. Antes fue parte del colectivo Kchina Comics, que publicó la primera colección de aventureros y superhéroes peruanos.
Morocho trabaja directamente en la pantalla de su computadora y eso aceleró el proceso de creación. Les tomó dos meses y medio hacer el guion y terminar el arte del cómic. Este volumen fue lanzado en España en junio de este año. Todavía no ha llegado oficialmente al país, aunque esta semana Morocho comenzó a vender un pequeño lote de la historieta a través de sus redes sociales. Puede contactarlo en Twitter como @luis_morocho o en WhatsApp al número 997656330.
























