No tires las cáscaras de mandarina: déjalas secar al sol durante unos días y descubre los diferentes usos que puedes darles en casa
Secar las cáscaras de mandarina es una alternativa sencilla para aprovechar esta parte de la fruta. Conoce cómo utilizarlas como aromatizante, limpiador y repelente natural.
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Las cáscaras de mandarina suelen terminar en la basura después de pelar la fruta, aunque esta parte del cítrico todavía puede aprovecharse de distintas maneras. Una de las formas más sencillas de conservarlas es dejarlas secar al sol durante varios días.
Una vez deshidratadas, las cáscaras pueden utilizarse tanto en el hogar como en preparaciones caseras. Desde elaborar una infusión hasta utilizarlas como aromatizante, limpiador o repelente natural, existen varias alternativas para darles una segunda utilidad.
¿Por qué se deben dejar al sol las cáscaras de mandarina?
Dejar las cáscaras de mandarina al sol durante unos 3 o 4 días permite eliminar gran parte de la humedad y conservarlas durante más tiempo. Una vez secas, pueden utilizarse directamente o triturarse hasta conseguir un polvo fino para diferentes preparaciones.
Además, el proceso de secado intensifica el aroma de la cáscara y permite aprovechar sus aceites esenciales, entre ellos el D-limoneno. Esta sustancia está presente de forma natural en los cítricos y se relaciona con las propiedades aromáticas de la piel de la mandarina, lo que amplía sus posibilidades de uso.
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¿Cuáles son los diferentes usos que se le pueden dar a la cáscara de mandarina?
Una vez que las cáscaras están completamente secas, pueden reutilizarse de diferentes formas en lugar de desecharlas. Estas son algunas de las principales alternativas para aprovecharlas:
- Infusión: las cáscaras secas pueden hervirse durante unos minutos en agua para preparar una bebida de aroma y sabor cítrico. Tradicionalmente, se utiliza como infusión digestiva y relajante.
- Aromatizante natural: al estar secas, las cáscaras concentran su aroma y pueden colocarse en pequeños recipientes o bolsas de tela dentro de cajones, armarios, coches y otros espacios cerrados.
- Limpiador multiusos: al combinar las cáscaras con vinagre blanco y dejarlas reposar durante varios días, se puede obtener una preparación casera para ayudar a limpiar superficies y eliminar grasa y malos olores.
- Repelente natural: sus aceites esenciales hacen que las cáscaras secas puedan utilizarse como una alternativa para mantener alejados algunos insectos. Se pueden colocar cerca de ventanas, puertas, cajones o armarios.
- Polvo para preparaciones caseras: las cáscaras completamente secas pueden triturarse hasta obtener un polvo fino. Este puede combinarse con ingredientes como miel, aceite de coco o yogur para elaborar un exfoliante casero.



















