Literatura infantil piurana

Norteños. Sigifredo Burneo, Carmen Huachez y Houdini Guerrero acaban de publicar libros de cuentos para niños.

Norteños. Sigifredo Burneo, Carmen Huachez y Houdini Guerrero acaban de publicar libros de cuentos para niños.

Casi siempre miramos a Lima como un epicentro de toda nuestra literatura. Pero no, en otras márgenes, acaso como literatura de la periferia, existe una producción que casi nunca se toma en cuenta. Aunque, hay que decirlo, Feria Perú Independiente del Ministerio de Cultura se ha convertido en la puerta abierta para editores y escritores de provincia. Solo esperamos que cada edición sea más auspiciosa para los escritores y editoriales independientes.

Aprovechamos la ocasión para echar una mirada rápida a la literatura infantil piurana.

Con un planteamiento de michi –un juego de cruces y rayas–, los niños y jóvenes de Piura tienen doble oportunidad para emparejarse en el sencillo goce de la lectura. Acaban de publicarse seis historias entretenidas. Tal vez debieron ser siete, cifra cabalística, tan cerca de Sietevientos, el sello editorial que los ha publicado con el auspicio de la Caja de Piura . Pero son seis los libros publicados por esta emblemática editorial piurana: Milagro escolar y Monólogo de un chilalo de Sigifredo Burneo; Julito, la patada de Dios y Una mañana con Isabel de Houdini Guerrero; y El chilalito enamorado de una estrella y La burrita vieja de Carmen Huachez. Tres autores piuranos que divulgan sus cuentos a todo color, con dibujos de los pintores piuranos José Zeta y Francisco Mauricio.

Sigifredo Burneo es autor de larga data. Hace más de una década ha dirigido su pluma hacia el mundo infantil y juvenil. Esta vez trata dos temas implicados con la tarea educativa: el acoso (bullying le llaman los sicólogos) en los entornos estudiantiles y el cuidado del medio ambiente y las personas. En Milagro escolar, narrado en primera persona, Esteban ha decidido, dramáticamente, tomar veneno para quitarse la vida, a causa de las afrentas de Arturo y sus compinches. Pero, cuando los médicos logran salvarle, Arturo se convierte en el perfecto guardián del convaleciente. En Monólogo de un chilalo, a través de los estremecimientos de esta avecilla, que se inicia con frases que connotan el impacto de la tragedia global: “El sol quema”, “a veces tengo la impresión de que me convertiré en brasa voladora”, se advierte mejor el cambio, no en el ambiente, pero sí en el comportamiento de los humanos.

Escritor y editor

Houdini Guerrero ya tiene trajín en la llamada literatura infantil y juvenil. Además es editor con amplia experiencia, ahora vuelve con dos personajes de la fauna piurana: un burro y una pava aliblanca en peligro de extinción. Aunque el burro (en este mundo regido por nigromantes oscuros) también corre el riesgo de la desaparición, pero no el fútbol –esa poesía visual de lo imprevisible–. Y un burro, como el que se presenta en Julito, la patada de Dios, que hace “cabriolas con los cocos”, que juega el fútbol como los dioses, que de “una rotunda patada” hace saltar por los aires al puma que está a punto de saltar sobre su amigo Pepín, es un espectáculo impresionante. En Una mañana con Isabel, la protagonista atraviesa una serie de obstáculos –se encuentra con una macanche, observa impávida cómo un pacazo cae en una trampa, evita el encuentro con el puma– intentando hallar, en lo profundo del bosque, algún lejano pariente que quede con vida.

Carmen Huachez, profesora de escuela y quien ha trabajado en centros escolares de nuestra región, se adentra en el mundo de los niños porque conoce la comarca de los pequeños.

Desde la nostalgia del recuerdo y la mirada infantil aborda dos tópicos interesantes: la renuncia del amor imposible y la recuperación del ser amado. En El chilalito enamorado de una estrella, un niño campesino descubre que un pájaro sufre porque su canto no llega a los oídos de una estrella. Pero, ¡oh, sorpresa!, ella lo escucha y lo pone a prueba para acceder a su querencia. Como toda narrativa de la resignación esta historia es terriblemente encantadora y triste. En La burrita vieja, una voz infantil evoca a una esforzada borrica, cariñosa madre de numerosos críos. Un día desaparece. Tras una intensa búsqueda de varios días, un forastero les brinda una noticia. La vuelta de la burrita causa un jolgorio en el pueblo. “Por muchos años siguió teniendo más” borriquillos, dice la voz infantil, y continuó “siendo parte de mi familia”.

Los tres autores, cada quien con su táctica y estrategia, como es obvio, buscan acercar los libros a los niños. Y lo hacen a través de historias adecuadas y personajes y escenarios que no los dejarán indiferentes. Estos seis libros ya circulan en nuestro medio. Bienvenidos sean los seis en raya. Que empiece el gran juego de la buena lectura.

Rafael Gutarra

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