Cargando...
Opinión

Europa y la Unión Europea: cambio de época, por Diego García-Sayán

En un orden internacional en transformación, el desafío no es aspirar a “protagonismos” irreales, sino preservar márgenes efectivos de autonomía y decisión. La UE enfrenta hoy ese reto desde una posición de madurez institucional.

Diego García Sayán
Diego García Sayán

Europa atraviesa una etapa de redefinición profunda. El continente que, durante décadas, fue uno de los principales motores del desarrollo económico, político y normativo del mundo, enfrenta hoy desafíos estructurales que obligan a revisar supuestos largamente arraigados. No se trata de un “colapso” ni de una decadencia inevitable, sino de un cambio de contexto histórico que exige respuestas realistas y responsables.

Esta percepción no es completamente nueva. Desde el ámbito cultural, autores europeos han advertido, hace ya un tiempo, sobre el desgaste del proyecto continental. El ensayista/novelista francés Michel Houellebecq, conocido por su mirada crítica y pesimista, señaló, hace ya varios años, que Europa corría el riesgo de convertirse en “turista” de sí misma, renunciando al impulso transformador que la caracterizó en el pasado. Más allá de la provocación literaria, esa intuición refleja una inquietud que hoy atraviesa el debate público europeo.

UE: pérdida de influencia

La Unión Europea ha sido, desde la posguerra, uno de los proyectos políticos más ambiciosos y exitosos del orden internacional contemporáneo. Ha contribuido, de manera decisiva, a la paz en el continente y el mundo, al fortalecimiento del Estado de derecho, a la expansión de derechos sociales y a la construcción de un espacio de cooperación económica sin precedentes. Precisamente por esa trayectoria, su actual pérdida relativa de influencia global genera preocupación y exige una reflexión serena.

Los desafíos son conocidos. El menor dinamismo económico, la dependencia tecnológica y energética, y las tensiones geopolíticas asociadas a la guerra en Ucrania, han puesto a prueba la capacidad de la Unión para actuar de manera cohesionada y estratégica. En un escenario internacional cada vez más competitivo, Europa se ha visto obligada, en ocasiones, a adaptarse a decisiones adoptadas fuera de su ámbito inmediato de influencia.

Una parte de estas dificultades tiene raíces internas. Durante años, la prioridad otorgada a la disciplina fiscal y a reglas económicas rígidas limitó la inversión pública y la capacidad de respuesta frente a crisis sucesivas. Ello contribuyó al desgaste de la cohesión social y al fortalecimiento de corrientes políticas que cuestionen el propio proyecto europeo. No obstante, la Unión Europea ha demostrado, históricamente, una notable capacidad de corrección y adaptación, como lo evidencian los debates actuales sobre política industrial, transición energética y autonomía estratégica.

Actualizar su modelo de integración

En este contexto, resulta fundamental distinguir entre crítica constructiva y deslegitimación. Europa no necesita renunciar a su modelo de integración, sino actualizarlo.

Reforzar la cooperación entre los Estados miembros, mejorar la legitimidad democrática de sus instituciones y redefinir sus prioridades económicas y de política exterior, son tareas indispensables para que la UE continúe siendo un actor relevante, previsible y comprometido con el multilateralismo.

Para el Perú y América Latina, la experiencia europea conserva un valor significativo. La UE ha sido —y es— un socio clave en comercio, cooperación, promoción de los DDHH y defensa del orden internacional basado en reglas. Su proceso actual ofrece lecciones útiles sobre la importancia de combinar estabilidad macroeconómica con cohesión social, integración regional con legitimidad política y apertura al mundo con capacidad de decisión propia.

Los desafíos
En un orden internacional en transformación, el desafío no es aspirar a “protagonismos” irreales, sino preservar márgenes efectivos de autonomía y decisión. La UE enfrenta hoy ese reto desde una posición de madurez institucional.

El Perú, atento a estos procesos, haría bien en extraer aprendizajes estratégicos, reafirmando su vocación democrática, su compromiso con el multilateralismo y su voluntad de definir su lugar en un mundo cada vez más complejo.

Lo más visto

El voto exterior merece leerse dos veces

LEER MÁS

¿Ya tiene un dron? ¿Ya usa inteligencia artificial?, por Mirko Lauer

LEER MÁS

La democracia en la Magnifica Humanitas, por Cynthia Cienfuegos

LEER MÁS

Veinte años después, confiamos menos, por Ricardo Cuenca

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Alcemos la mirada, por Martín Fariña von Buchwald

El rinoceronte llega a Madrid, por Eduardo González Viaña

El voto exterior merece leerse dos veces

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Juntos por el Perú pide anular más de 600 mesas de votación en Estados Unidos

Resultados ONPE EN VIVO HOY: sigue el conteo oficial y conoce quién gana la segunda vuelta de las Elecciones Perú 2026

Fujimorismo y ‘lobby’ empresarial a favor de la pesca industrial

Deportes

Corea del Sur vs Chequia EN VIVO HOY: Hwang In-beom anota el 1-1 para los surcoreanos

Raphinha elogió a sus compañeros y aseguró que puede guiar a la selección brasileña a ganar su sexto Mundial

Próximo partido de México en el Mundial 2026: fecha, rival y fixture oficial de la fase de grupos