Cargando...
Opinión

Las relaciones internacionales en el antiguo Perú, por Manuel Rodríguez Cuadros

En ese contexto, es posible afirmar que las relaciones internacionales, como un complejo relacional de unidades políticas diferenciadas, tienen en el caso del Perú una existencia y un desarrollo que anteceden a la formación del Estado peruano en su conformación republicana. 

larepublica.pe
Manuel Rodríguez Cuadros

Solo a partir de fines del siglo XV e inicios del siglo XVI, el mundo se vuelve “universal”, tal como lo entendemos ahora. Antes, existían varios mundos que no tenían conocimiento unos de otros. Cada mundo era un universo: geografías naturales y humanas finitas. En ese entonces, existían distintas y plurales sociedades internacionales que correspondían, de una u otra manera, a cada uno de esos mundos separados. En cada uno de estos mundos se desarrollaron civilizaciones con diversas lenguas, culturas, religiones, economías y sistemas políticos. Se trataba de verdaderas sociedades internacionales particulares.

Una “sociedad internacional” supone la historicidad de las relaciones humanas y sus instituciones. Consiguientemente, el concepto no prejuzga sobre la organización social, política y económica de las comunidades políticas independientes o sobre la estructura misma de las formaciones estatales. Las sociedades internacionales, en una perspectiva histórica, han estado conformadas por una pluralidad de formas estatales, desde los Estados prístinos y arcaicos de la antigüedad hasta el Estado-nación moderno.

En ese contexto, es posible afirmar que las relaciones internacionales, como un complejo relacional de unidades políticas diferenciadas, tienen en el caso del Perú una existencia y un desarrollo que anteceden a la formación del Estado peruano en su conformación republicana. Las sociedades, comunidades políticas, reinos, behetrías, confederaciones regionales y estados imperiales panandinos que interactuaron en el Perú antiguo conformaron una de las sociedades internacionales que han marcado la evolución de la humanidad.

La sociedad internacional particular andina comenzó a formarse hace aproximadamente 5.000 años, cuando la organización social progresivamente jerarquizó el poder, y dejó de basarse exclusivamente en relaciones de parentesco para centrarse en la apropiación de un excedente económico y en el acceso al ejercicio del poder político, la administración de los recursos, la religión y las reglas de conducta social por parte de un grupo social diferenciado. Adquirió forma estatal aproximadamente en el 2.600 a.C. con el surgimiento del estado prístino de Caral, que integró centros urbanos diferenciados, los cuales antes de su asimilación tenían “su territorio, su sistema productivo, su gobierno y sus actividades políticas y religiosas de ámbito local” (Shady).

Mil quinientos años después, en Chavín, se produce otro proceso de irradiación panandina, también absorbido por la tendencia histórica dominante de la diversidad de unidades políticas autónomas. Desde el siglo II a. C. se consolida la multipolaridad del sistema internacional andino. Es el llamado período de los desarrollos regionales. Conviven e interactúan en la costa y en la sierra diversas sociedades políticas con gobiernos autónomos, fuertemente jerarquizadas en clases o estamentos sociales, y con cosmovisiones, culturas, lenguas, religiones y prácticas sociales diferenciadas. Durante este periodo, hubo desarrollos simultáneos y disímiles en el manejo de conocimientos y tecnologías aplicadas a la agricultura, al uso y canalización del agua, la cerámica, la arquitectura, la guerra y la negociación diplomática basada en la reciprocidad como medio de solución de conflictos.

Desde el siglo IX d. C. hasta el XII d. C., en Ayacucho, el estado Wari inició un proceso de expansión y dominación, conquistando otros pueblos. La guerra fue el instrumento decisivo en los conflictos de los reinos teocráticos. Los wari edificaron el primer imperio panandino. La pax wari fue una paz consolidada: desaparecieron las frecuentes guerras entre regiones vecinas y se impuso, probablemente, un sistema de redistribución política de bienes y servicios mucho más racional que los sistemas regionales que hasta ese momento regían.

Tras la caída del imperio wari, retornó la estructura multipolar de poder, con diversos y plurales reinos de alcance local o regional, como el reino chimú o chimor, el estado chanca y otras formaciones políticas como los quechuas, huancas, chinchaycochas, rucanas o andamarcas, así como los reinos y señoríos aimaras. También surgieron estructuras estatales menores como reinos locales, behetrías, curacazgos, curacazgos federados y señoríos, que también eran estados prístinos independientes.

En la fase final de esta evolución autónoma del hombre y la sociedad en el Perú, en el siglo XV, los quechuas del Cusco iniciaron un proceso de transformación productiva, social, política y militar que condujo al fin del sistema multipolar de los reinos y estados regionales, para instaurar y consolidar el imperio universal del Tahuantinsuyo. Este proceso duró aproximadamente cien años.

La expansión del imperio y la pax inca se obtuvieron a través de los instrumentos tradicionales de la política exterior: la guerra, la negociación, las alianzas y el intercambio de recursos naturales y manufacturas, aplicando en todos estos instrumentos la reciprocidad. Los cronistas han legado numerosos relatos de las prácticas de la diplomacia inca. Cieza de León reseña la paz por la negociación:

“Llegado el tiempo salió el Inca, bien acompañado de los suyos, y fue hazia Collasuyu, que es al mediodía de la ciudad del Cozco. Convocaron a los indios, persuadiéndoles con buenas palabras, con el exemplo, a que se sometieran al vasallaje y señorío del Inca y a la adoración del Sol. (...) Los ganaron, y no con pujanza de armas, sino con persuasiones y promesas y demostraciones de lo que prometían...Tuvieron grandes mañas para, sin guerra, hazer de los enemigos amigos”.

El testimonio de Garcilaso sobre la solución pacífica de los conflictos es también elocuente:

“Si se levantaba alguna disensión entre dos reinos y provincias sobre los términos o sobre los pastos, embiava el Inca un juez de los de la sangre real que, haviéndose informado y visto por sus ojos lo que a ambas partes convenía, procurasse concertarlas, y el concierto que se hiciese diesse por sentencia en nombre del Inca, que quedasse por ley inviolable, como pronunciada por el mismo rey”.

La caída del imperio, tras la guerra colonial de España, puso fin a la sociedad internacional particular andina y la integró en la emergente sociedad internacional universal.

Lo más visto

¿Los escuderos de Trump?, por Ramiro Escobar

LEER MÁS

De fariseos, conversos y sobones en política, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

El peruano real detrás del desfile, por Renė Gastelumendi

LEER MÁS

Chabuca Granda, Victoria Angulo y la historia de “La flor de la canela”, por Eduardo González Viaña

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

A llorar al río, por Jorge Bruce

¿Los escuderos de Trump?, por Ramiro Escobar

Ciberseguridad en el sector público y en el sector privado, por Erick Iriarte Ahon

Estados Unidos

¿Sabías que el oro de Atahualpa no está en Perú? El país de Latinoamérica donde ocultan el tesoro deseado por españoles

Los únicos 4 países de América Latina que cuenta con una de las mayores reservas de agua de la Tierra

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

Política

A llorar al río, por Jorge Bruce

ERM 2026: Partidos políticos y candidatos tienen plazo hasta el 11 de septiembre para presentar su información financiera

Harvey Colchado deja que pleno de la Comisión de Ética decida su continuidad: "Seré respetuoso de la decisión"

Deportes

Perú vs Filipinas EN VIVO: punto a punto del partido por el Mundial sub 17 de Vóley 2026 vía Latina TV

Programación de la Liga 1 2026: día y hora de los partidos por la fecha 5 del Torneo Clausura

Tabla de posiciones Mundial de Vóley Sub 17 2026: resultados y partidos de Perú en fase de grupos