Cargando...
Opinión

Paul Johnson 1928-2023

“Ningún columnista sobrevivirá mucho tiempo sin ser hasta cierto punto un hombre o una mujer de mundo”

.
.

(Hace unos pocos días falleció, a los 94, el británico Paul Johnson, historiador, pero sobre todo eximio columnista en numerosas áreas del periodismo. Damos aquí, por segunda vez en estos años, un fragmento de su “Arte de escribir columnas”).

¿Qué define al buen columnista? En mi opinión hay cinco requisitos esenciales. El primero es el conocimiento. No estoy diciendo que un columnista deba ser una enciclopedia ambulante. De ninguna manera. No hay nada más tedioso que un hombre atiborrado de conocimientos —especialmente datos— y ansioso de abrumarnos con ese tesoro. Algunos de los más latosos son hombres dotados de grandes conocimientos. (Es interesante señalar que las mujeres no nos aburren con datos, sino con opiniones.

No conozco a ninguna columnista que meta demasiados datos en sus notas: la debilidad de su sexo consiste en ofrecer demasiado pocos.) Pero el que se aventura a escribir una columna debe saber mucho sobre una vasta variedad de temas. Es preciso, no obstante, que esos conocimientos estén almacenados y clasificados, que sean actualizados y desempolvados regularmente, pero que se citen con mucha discreción, en dosis pequeñas, según las necesidades del artículo.

Los conocimientos del buen columnista deben ser como una vasta bodega de buen vino, fresca y aseada, en constante maduración, reaprovisionada periódicamente con la aparición de nuevas cosechas. Invitan al lector a sorber y paladear, en cantidad suficiente para apreciar la calidad de los vinos disponibles.

Pero nunca obligan al invitado a beber más de una copa en cada ocasión, de modo que las visitas a la bodega conserven su frescura y placer. Pero, asimismo, ningún lector debería irse sin algún conocimiento hospitalario, por ínfimo que sea. Me siento estafado si termino una columna sin haber adquirido algún tesoro útil, interesante o inusitado, algo que no sabía y me satisface saber.

Ningún columnista sobrevivirá mucho tiempo sin ser hasta cierto punto un hombre o una mujer de mundo. Teóricamente una columna puede ser obra de un observador candoroso que se destaca precisamente por estar fuera del mundo y no saber qué sucede. Con gran ingenio literario, esto puede bastar por un tiempo, como novedad o como paradoja periodística. Pero los lectores no se sentirán atraídos por alguien aún menos informado que ellos o que simplemente refleja su propia vacuidad.

Lo más visto

¿Por cuántas derechas se puede votar?, por Mirko Lauer

LEER MÁS

Se buscan 41 senadores decentes y competentes, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

Venezuela: lo que puede venir…, por Diego García-Sayán

LEER MÁS

¿Por qué Venezuela, tras la caída de Maduro, no puede tratarse como una transición política normal?, por Nancy Arellano

LEER MÁS

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

¿Por qué Venezuela, tras la caída de Maduro, no puede tratarse como una transición política normal?, por Nancy Arellano

Geografías bombardeables, por Eliana Carlín

Municipalidad debe prever golpes de calor en Metropolitano

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Elecciones 2026: las nuevas caras de los partidos para los próximos comicios

Elecciones Generales 2026: cuándo se vota, qué cargos se eligen y quiénes pueden sufragar

José Jerí evade responsabilidad en crímenes y ahora dice que delincuentes se sincronizan para desestabilizar al Gobierno

Deportes

Partidos de HOY, 9 de enero del 2026: revisa la programación y los resultados de los encuentros de este martes

Carlos Zambrano contó cómo han recibido a Jairo Vélez en Alianza Lima: "Venía del equipo contrario"

Universitario responde a la FPF y respalda postura de Álvaro Barco: "Una preocupación legítima"