Cargando...
Opinión

Hablar claro: al pan, pan, y al vino, vino

Terruqueo, actos terroristas, violación de DDHH y golpismo.

.
.

Tan condenable como el terruqueo para desacreditar al de izquierda que piensa distinto es no llamarle terrorismo a actos violentos que sí lo son, golpismo al cierre del congreso, o violación de derechos humanos a formas inaceptables de enfrentar la protesta.

En el Perú no es frecuente la mantención de principios únicos que sirvan para calificar los hechos como son y no según quién sea su protagonista.

Un caso reciente es el de la mayoría de la izquierda peruana que condena –como corresponde– el golpe de 1992 de Alberto Fujimori, pero que al golpe calcado de ese que intentó Pedro Castillo hace un mes lo elogia como respuesta legítima a un supuesto acoso racista del congreso y los medios. Para esta columna, Castillo y Fujimori son golpistas.

El terruqueo, por mala fe o ignorancia, también es inaceptable. Atribuir a una persona, de manera indebida, la condición de terrorista –que es de lo que se trata el terruqueo– lo califica de delincuente –pues el terrorismo es un delito grave– con el riesgo de ser procesado por ese motivo. Esta columna ha rechazado siempre el terruqueo.

Lo mismo ocurre con la violación de derechos humanos. Casi 50 muertos en un mes de protestas es inaceptable y refleja escaso respeto por la vida y faltas muy gruesas que la fiscalía hace bien en investigar, aunque hacerlo con la tipificación de genocidio evidencia que la fiscal de la nación no se arriesga mucho a visitar el mataburros del diccionario.

Por último, no llamarle acto terrorista a lo que el diccionario define como tal –actuación criminal reiterada y por lo común de modo indiscriminada para crear alarma con fines políticos–, como es capturar un aeropuerto, calcinar a un policía en un patrullero, incendiar una fábrica, quemar la casa de un congresista, etc., y decir que solo es vandalismo, implica un servilismo a lo políticamente correcto, especialmente tras un gobierno como el de Pedro Castillo, quien entró en política en 2017 de mano del Movadef senderista, y que en su gobierno se dedicó a infiltrar el sector público, desde ministros hasta prefectos, con gente de ese espacio, cuyo accionar se refleja en varias protestas de estos días, constituye una cobardía similar a la de la izquierda al demorarse tanto en los 80 en reconocer que Sendero era una organización terrorista.

Lo más visto

Gobierno debe presentar plan de atención energética

LEER MÁS

No hay excusas a 6 semanas de las elecciones, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Pobre gente de París, por Eduardo González Viaña

Un metro de tierra para José Santos Chocano, por Eduardo González Viaña

Gobierno debe presentar plan de atención energética

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Vladimir Cerrón llama "oportunista" a Indira Huilca y ella le responde: "Es un farsante que ha pactado con el Fujimorismo"

Piero Corvetto, jefe de la ONPE: "Los resultados de las elecciones van a tener absoluta legitimidad y legalidad"

Encuestas presidenciales 2026: Rafael López Aliaga en 14.6% y así van los otros candidatos

Deportes

Barcelona vs Atlético Madrid EN VIVO HOY: alineaciones confirmadas por la semifinal de Copa del Rey

Alianza Atlético vs Deportivo Garcilaso EN VIVO por Copa Sudamericana: hora y dónde ver el decisivo partido

Presidente de UTC denuncia irregular intervención del VAR y pide anular triunfo de Alianza Lima: "Estamos hablando de justicia"