Cargando...
Opinión

La noción del cuidado

“En una comunidad fracturada como la nuestra, este requerimiento enfrenta múltiples obstáculos”.

jorge bruce
jorge bruce

Uno de los hábitos que he adquirido en esta pandemia y el subsecuente confinamiento es el de escuchar podcasts (archivos de audio que se graban y publican de forma periódica en internet, para transmitir informaciones y reflexiones sobre un tema), mientras camino por mi breve azotea como un perro desfogando su energía. Hace poco me topé con uno acerca de la noción de “cuidado”. Me hizo reparar en que el marketing nos vienen bombardeando desde hace décadas con una versión centrada en el cuidado personal: “cuídate de las arrugas con esta crema”, “cuida tu apariencia con esta marca de ropa”, “cuida tu estado físico en este gimnasio”, “cuida tu red de contactos utilizando esta aplicación”, etcétera.

El propio Gobierno peruano, una vez desatada la peste, la enfrentó con el eslogan #Cuidatusalud. Complementando esa estrategia con recomendaciones como #YoMeQuedoEnCasa y múltiples variantes del enfoque personalizado, tuteo incluido.

El gran problema de este acercamiento individualista, como los lectores ya lo habrán intuido, es que precisamente descuida a los otros. A estas alturas ya todos sabemos que de esta salimos juntos o no salimos. Es decir, cuidar a los demás es, más que una exigencia altruista, un factor esencial para la supervivencia. El principal sustento para este argumento es la facilidad de contagio del virus.

En una comunidad fracturada como la nuestra, este requerimiento enfrenta múltiples obstáculos. Desde aquellos provenientes de la realidad material (transporte público, infraestructura de salud, informalidad, etcétera), hasta los correspondientes a la realidad psíquica. Para quienes piensen que la tragedia en la discoteca Thomas o la “danza de la muerte” en el cementerio se explican por provenir del ámbito de los sectores menos concernidos con el cuidado de los demás, les narro una anécdota referida por una persona de una familia acomodada en San Isidro.

El chofer anuncia a la persona en cuestión que dejaba el trabajo. Al preguntarle por sus motivos, este señor le explicó: “Sus hijos –veinteañeros– entran y salen de la casa, invitan gente, acuden a parrilladas y reuniones. Cuando traigan el coronavirus, Ud. se podrá internar en una costosa clínica. Yo tendré que hacer una cola interminable en el Rebagiatti, acaso muriendo ahogado antes de ser atendido. ¿Comprende por qué debo irme?”.

Lo más visto

Cajamarca sigue siendo pobre, por Cynthia Cienfuegos

LEER MÁS

El Estado deja solas a las víctimas

LEER MÁS

Sin libertad de expresión y de prensa, no hay democracia, por Erick Iriarte Ahon

LEER MÁS

¿Sánchez se franckea? No del todo, por Mirko Lauer

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Sin libertad de expresión y de prensa, no hay democracia, por Erick Iriarte Ahon

El rugido que sube del abismo, por Jorge Bruce

Cajamarca sigue siendo pobre, por Cynthia Cienfuegos

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Mesías Guevara sobre Keiko Fujimori: “Desde su pataleta de 2016, no hemos podido salir de la crisis que ella comenzó”

Miguel Torres admite que Fuerza Popular y el Congreso conspiraron para sacar a Pedro Castillo

Mininter exige a PNP la inmediata captura de los asesinos del alcalde Víctor Febre

Deportes

¡Triunfo peruano! Ignacio Buse venció a Aleksandar Kovacevic y clasificó a la gran final del ATP 500 de Hamburgo

México vs Ghana EN VIVO HOY: a qué hora y dónde ver el partido amistoso previo al Mundial 2026

Tabla de posiciones de la Liga 1 2026: partidos y resultados de la fecha 16 del Torneo Apertura