Cultura Hip HopLa selección peruana de batallas de rap ganó el campeonato mundial God Level 2019, celebrado en tres fechas, en México, Chile y Lima. Nekroos, Choque y Jaze, maestros de las rimas, el ingenio y el flow, se alzaron como el mejor equipo sobre potencias como España, Chile, México y Argentina. Su secreto: el compañerismo y un duro entrenamiento.,Campeones mundiales de mil un batallas,Campeones mundiales de mil un batallas,Campeones mundiales de mil un batallas,Campeones mundiales de mil un batallas,—¿Nos van a ganar? —¿Nos van a ganar? —¿Nos van a ganar? —(¿Nos van a ganar?) —¡¡Si no sucede en sus sueños, menos en la realidad!!... El punchline colectivo mejor logrado en la historia de las batallas de rap, se oyó por primera vez en Ciudad de México, durante las semifinales de la primera fecha del God Level Fest 2019, el torneo mundial de esta disciplina que enfrenta a equipos provenientes de todo Hispanoamérica. Fue una inspiración del equipo peruano, nada menos que en su batalla ante la temible España, la indiscutible potencia mundial de este deporte mental, en el que se valora el ingenio, la agresividad y las respuestas al momento. —Algunos dicen que la teníamos preparada (la rima). Pero no, salió en medio de la batalla. Sí habíamos ensayado las alternancias, las combinaciones, pero esto fue una respuesta a nosotros mismos…— explica Cristopher García (21) a.k.a Nekroos, el joven pero experimentado capitán del equipo peruano. Y fue Nekroos justamente, como buen capitán, quien inició y remató esta suerte de coreografía verbal sobre una base rítmica (beat) a doble tempo. Un ataque durísimo, un golpe o punchline demoledor. ¿Pero por qué es tan importante esa rima para el equipo nacional? Porque fue su blasón, la arenga que hizo reaccionar a sus integrantes en cada momento difícil del torneo, la marca registrada de un campeonato mundial que coloca al país en la élite de esta rama competitiva de la cultura Hip Hop. Un logro postergado Esa tarde-noche del 18 de mayo en el Arena México, mítico coliseo considerado el templo de la lucha libre azteca, Perú comenzó a gestar su primer gran título internacional en batallas de rap. Pero en realidad, la hazaña vino gestándose desde mucho antes. En la gran final de la última fecha, en Lima, justamente contra España, el peruano Juan Carlos Iwasaki (19), más conocido como Jaze, lanzaría una rima bastante emotiva dirigiéndose a uno de los jueces: “(Jota) Estamos terminando el puente que empezaste a construir”. La frase hacía referencia al subtítulo internacional de RedBull Batalla de los Gallos (RBDLG) obtenido por Juan José Leiva, Jota, en el 2016. Justamente, Jota perdería esa final realizada en Lima ante el español Skone, que ahora se enfrentaba al team local con la consigna de aguarnos la fiesta una vez más. Y es que ese subcampeonato de Jota fue un punto de quiebre en la historia de Perú en las batallas. Para muchos, Skone no debió ganar pues solo se dedicó a quejarse del público localista que no celebraba sus rimas. Pero eso es pasado y solo sirve como referencia. En los años siguientes, una nueva generación comenzó a darle mayor competitividad a la escena nacional de las batallas. Con Nekroos a la cabeza como el sucesor de Jota, en el 2017 aparecerían nuevos rostros como el trujillano Ghost o el limeño Enzo. Pero sería Jeanpierre Choquecahuana, Choque, un chiquillo de Tablada de Lurín, entonces recién egresado del colegio, quien se robaría el protagonismo. Choque, llegó a la edición nacional de RBDLG obteniendo el cupo que esta competencia daba a las batallas callejeras. Él llevaría el espíritu de las plazas y parques a esta competencia, y se consagraría campeón nacional pese a ser entonces un completo desconocido. La historia de Jaze es muy similar, aunque también diferente. Proveniente de una familia de clase media alta, este estudiante de música tomó singular protagonismo por presentarse en una competencia con una mochila. De ahí el apodo de ‘MC Mochila’ que lo persigue hasta hoy. Fue en la Liga de Freestyle Profesional (LFP), considerado por muchos como el peor evento de la historia de las batallas de rap, por la pésima organización y el maltrato que sufrieron sus competidores. Pero en medio de tanta informalidad, nacería el vigente campeón nacional de RBDLG y acaso el más técnico de nuestros batalladores. Si Choque representa el espíritu de las plazas, Jaze democratizó el deporte de las batallas llevándolo a zonas como Surco, Barranco, San Borja o Monterrico. Con la consigna de solo lanzar rimas inteligentes y no recursos como el morbo o los insultos fáciles. El rey sin corona El único miembro del team Perú que no tiene un título nacional de Batalla de los Gallos es justamente el capitán, Nekroos. Sin embargo, es el único bicampeón nacional de Batalla de Maestros (BDM), un torneo menos popular que el organizado por RedBull, pero más respetado por el público hiphopero. Nekroos vivió todo: la hegemonía de Jota entre los años 2015 y 2016, la aparición de Choque en 2017 y la de Jaze en 2018. Con más experiencia que Choque y Jaze en escenarios extranjeros, Nekroos supo ponerse el equipo al hombro en los momentos más difíciles y después de las tres fechas de God Level 2019 fue elegido como el mejor competidor de rendimiento individual del torneo. Algo así como el Balón de Oro en el fútbol. Y lo demostró nada menos que en los tres enfrentamientos que tuvo Perú contra España. En México, en semifinales; en Chile en, cuartos de final; y en Lima, en la gran final. En esas tres batallas decisivas Nekroos fue el comandante, el que coordinaba los ataques y lanzaba los punchlines más duros. —¿Cuál ha sido la clave del éxito peruano? ¬ —El compañerismo, el apoyo mutuo, el no pisarnos entre nosotros, sino más bien cubrirnos nuestras falencias— asegura Nekroos. El profesionalismo Aunque muchos lo ven como un simple juego de ataques y respuestas, las batallas se han convertido en una actividad profesional, en un trabajo bien remunerado para muchos jóvenes, especialmente los países considerados potencias como España, Argentina, México y Chile. Perú, está ingresando a esa élite no solo gracias al título obtenido en God Level, sino a la manera en que se están manejando los miembros del equipo. En los días previos a la primera fecha en México, Nekroos, Choque y Jaze se juntaban en la casa de este último a practicar, algunas veces con sparrings de peso, como el propio Jota y un batallador de culto que muchos creían retirado y que solo los conocedores saben del gran potencial que tiene: Jethro. —¿Jethro fue su sparring? —Claro, por qué crees que conseguimos este nivel— responde Nekroos —¿Pero no estaba retirado de las batallas? —Sí mano, pero sigue teniendo un nivelazo. Sigue siendo el mejor de todos. Y pronto va a volver. Quien sigue este deporte desde hace unos años, sabrá entender lo que significa esta revelación. Mientras tanto, nuestros campeones se concentran en aprovechar el tiempo post triunfo: Jaze no descuida la universidad, Nekroos le pone fuerza a su propia marca de ropa, que vende a través de sus redes sociales, y Choque hace lo propio, mientras se alista para ser papá. —Lo que hemos logrado no puede ser el fin todo esto. Es solo el inicio de algo más grande, yo estoy convencido de eso— señala el capitán. —¿Nos van a ganar? —¿Quién?