Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Muy rara vez un acopio de ensayos, entrevistas, crónicas (es el subtítulo) como este es entre nosotros tan buena lectura. Las 350 páginas de Mañana fuimos felices (Lima, La Siniestra, 2026; selección de Mijail Mitrovic) son el testimonio de una gran periodista que fue militante de izquierda y aun así no se dejó capturar por alguna forma de solemnidad o de ortodoxia.
Allí donde corresponde, que son muchas partes, el libro rebosa de virtudes del mejor periodismo: aproximación incisiva, buen humor, ironía, precisión en el dato. Esto aun cuando la selección de Mitrovic incorpora ensayos culturales que las ciencias sociales y el feminismo pueden reclamar como suyos.
La sección más movida de Mañana es aquella donde Barrig rompe lanzas periodísticas con el izquierdismo partidario al que estuvo tan dedicada por tantos años. No es casual que “Las izquierdas” sea la sección con más entrevistas, que en este caso son reales interrogatorios desde el compromiso con esa cultura y la cercanía con sus personajes.
En la sección de las izquierdas hay algo llamable a un libro independiente, hablado por dirigentes emplazados por una inteligencia y una voz inusuales en ese terreno. Muy temprano Barrig intuyó que una periodista podía ser una estrella si asumía en toda circunstancia la irreverencia que se le reclama al gremio.
A la vez, debajo de la periodista irreverente hubo desde el inicio una percepción feminista de las cosas. Si la sección “Las izquierdas” recoge la opinión de los dirigentes de ese momento, la sección “Las mujeres” es sobre todo la voz de Barrig, que a lo largo de las páginas va llevando lo femenino de la mano hacia un rol protagónico en la política peruana.
Buena parte del prestigio de Barrig se debe a su capacidad y disposición a llamarle al pan, pan y al vino, vino en las relaciones entre los géneros. Relaciones sexuales, sociales, culturales, sobre todo las marcadas como aquello de lo que no se habla. Feminismo reivindicativo, sí, pero bastante más; un verdadero espejo clavado frente a la conciencia del país.
Para quienes han leído alguna de las ediciones de su Cinturón de castidad, este libro es una suerte de continuación y complemento de aquel. El contrapunto de Mañana es un epílogo que cierra el libro en el tono sombrío de una vejez no querida. Epílogo muy bien escrito, pero vida de Barrig mucho mejor vivida.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).