Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Los EE. UU. han aflojado en algo el bloqueo petrolero a Cuba: ahora sí se puede importar combustible a la isla, pero solo para el sector privado, no para los militares o el resto del Estado. Una fórmula más fácil de decir que de llevar a la práctica. ¿Cómo evitar que los vetados tuerzan el brazo de los aliviados? ¿Qué pasa con los servicios de salud, todos públicos?
Es más o menos claro que la medida es parte de un acuerdo como el reciente con Delcy Rodríguez en Venezuela. Da la impresión que uno de los negociadores cubanos ha sido el dinástico general Alejandro Castro Espín. Con eso se estaría logrando poner algo de petróleo en ciertas arterias de Cuba y dar un cierto alivio a los negocios particulares en un contexto de éxodo masivo.
Hay un cierto parecido entre La Habana y Caracas: algo de reducción de poder entre los políticos dictatoriales y el inicio de soluciones a problemas que ese autoritarismo no pudo resolver en largos decenios. En ambos casos el diagnóstico ha sido siempre parálisis económica, con la consiguiente penuria de la población entera.
En Venezuela, Washington está tratando de romper una situación mafiosa casi pura, con ribetes de narcotráfico. Esto se está logrando mediante perdones implícitos a una cúpula nerviosa y asustada. En Cuba también hay situación mafiosa, más discreta, pero además un viejo tabú ideológico que viaja de arriba hacia abajo.
Resumiendo, el autoritarismo dictatorial está siendo aislado para que los negocios privados, expropiados y proscritos en otros tiempos, puedan sobrevivir en los dos países. ¿Puede funcionar? Este es un periodo de prueba que depende mucho del poderío militar de los EE. UU. Todavía queda mucho que negociar y mucha presión que mantener.
¿Promover los negocios particulares arrinconados y el cambio de régimen son dos cosas distintas? ¿O una y la misma cosa? ¿Estamos viendo el nacimiento de nuevas tácticas hegemónicas? En verdad, no es la primera vez que Washington tolera dictadores para mantener vigente el capitalismo en un país. Mucho hemos visto de eso en América Latina.
Las buenas migas del Partido Comunista Chino, como partido único, con el capitalismo privado de dentro y fuera del país, han terminado por despejarle la cabeza al imperialismo yanqui, ya que no pudieron hacerlo con las familias de sátrapas tropicales de esta región, donde hasta los sandinistas se vuelven somocistas.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).