Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Jeff Bezos, fundador y propietario de la distribuidora de material impreso Amazon, acaba de cerrar la sección Libros en The Washington Post, otra de sus propiedades. Hay ironía allí, aunque el magnate también ha despedido a un tercio del personal del diario, unas 300 personas, dejándolo casi pelado, limitado a política y asuntos nacionales de EE. UU. Todo esto en medio de un festival de reproches internos.
Que el periodismo impreso está en crisis es una cosa sabida desde hace ya varios años. Ahora está bajo ataque. Pocos medios son más importantes que TWP, el periódico de la capital política del mundo, y además tiene una robusta presencia en Internet. ¿Es un problema del periódico mismo? ¿O la cosa se extiende mucho más allá del director y sus editores?
Estamos presenciando desde hace tiempo una guerra de los magnates contra los medios. Una vez enriquecidos, estos personajes descubren que les es indispensable poseer o neutralizar a esos formadores de opinión, que pueden servir a sus intereses o atentar contra ellos. Además, poseer medios y plataformas les presta una pátina de humanismo, por llamarlo algo.
Bezos (hace poco turista en el Cusco) compró TWP por US$250 millones en el 2013; sin embargo, el magnate con más peso en la comunicación es Elon Musk, quien se compró el antiguo Twitter (hoy X), además de Tesla, Starlink, parte de un negocio de satélites. Está claro que Musk usó X para ayudar a que Donald Trump llegue a su segunda presidencia, una amistad que duró poco.
Trump, un magnate él mismo, se ha venido dedicando a enjuiciar a grandes medios de prensa cuyas posiciones o informaciones le han resultado incómodas. En el 2017 los declaró “enemigos del pueblo estadounidense”, y ahora, en su segundo mandato, les ha abierto muchos juicios, con resultados mixtos. Entre ellos, uno a TWP, por difamación, en el 2020. También a la BBC de Londres y a The New York Times, por miles de millones.
Lo que está en juego es el vasto conjunto de libertades que los mejores medios, plataformas y redes defienden. Esa defensa es clave cuando el monopolio de la información está en manos de gobiernos autoritarios, gigantescos conglomerados empresariales, o ambos. Por eso los grandes periódicos deben ser enjuiciados o comprados, como antesala de toda dictadura.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).