Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Vota por el monstruo, por Mirko Lauer

Los delincuentes no pagan las indemnizaciones que les impone la justicia, ni siquiera cuando deciden candidatear a cargos públicos. 

¿Qué pasa con los hampones en espectacular exhibición en estos tiempos? Suelen servir como demostración de un cierto grado de eficiencia en el aparato policial (de aquí o del exterior). Pero la ciudadanía sabe que no sucede mucho en ese terreno. Aunque la práctica tiene sus defensores, en cuanto sería una manera de desanimar a potenciales delincuentes. Aunque los capturados no llegaron a desanimarse.

Hay quienes temen que la exhibición termine convirtiendo la cacería de criminales en una suerte de relato secuencial explotado con fines periodísticos. En el proceso, dicen los críticos, el público se insensibiliza a la violencia y termina recogiéndolo todo como un show de los hampones, sin reales consecuencias positivas.

La captura en Paraguay y el transporte a Lima del criminal conocido como El monstruo ha bañado a este sujeto en un volumen desproporcionado de publicidad. En torno del hecho se viene produciendo un verdadero foro de discusión legal. Como ha dicho uno de esos abogados, este tipo de criminal suele contar con eficaces defensores.

¿Es necesaria tanta publicidad? La buena respuesta acaso está en algún punto intermedio, pero no en la exageración, cuando la notoriedad se vuelve una suerte de elogio de tipo El padrino. Sobre todo si consideramos que el sangriento sujeto ha repartido amenazas de muerte y burlas a la justicia como tarjetas de visita.

La exhibición de criminales sirve para distraer de aspectos negativos en la lucha contra la delincuencia. La PNP se queja sobre el número de capturados que el sistema judicial luego libera. Capturar al jefe de una banda no significa neutralizar a la banda entera. El crimen organizado opera muy bien desde las cárceles.

¿Qué quieren, capturados, los delincuentes de alto perfil? La publicidad, es decir, el intenso interés de los medios, les puede servir para obtener un mejor trato entre fiscales y jueces. Quizás les eleva el estatus en la prisión misma, con los beneficios que vienen adheridos a eso. Toda publicidad es útil en ese negocio.

Las personas y familias víctimas de los hampones suelen recibir mucho menos publicidad, cuando esta les serviría para resarcirse del daño sufrido. Los delincuentes no pagan las indemnizaciones que les impone la justicia, ni siquiera cuando deciden candidatear a cargos públicos. Nada que hacer: la publicidad de los medios está asignada a las personas equivocadas.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).