Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
El paso del presidente chileno José Antonio Kast por Lima para discutir migrantes ilegales fue calculado como un tema bilateral. La presidencia temporal de Delsy Rodríguez lo ha vuelto transnacional. La propuesta de un “corredor humanitario” que Kast trae y José Jerí apoya se ha complicado un poco, como todo el tema de la migración venezolana.
Por lo pronto, en el Perú, ante la fantasía de que todos los migrantes, legales o no, partirán de un día al otro, han regresado los cálculos que demuestran los beneficios de los venezolanos inmigrados para la economía peruana (ver los textos de Javier Herrera, en este diario). Imaginamos que los cálculos en Chile son similares.
Por lo pronto, los venezolanos no van a partir a la velocidad ni en las cantidades que se supone. Si es que efectivamente parten. La fórmula de Donald Trump de gobernar a través de un chavismo intacto, “colectivos” en las calles y todo, no va a alentar mucho el regreso. Los países que los acogen terminan siendo la opción más segura.
Si el petróleo en manos de Trump no mejora la economía de Venezuela, la emigración podría no detenerse, incluidos los que se mueven en la ilegalidad. En un caso así no tendría sentido organizar la expulsión de los que van a tratar de volver a estos dos países, sobre todo si hay riesgo de que el “corredor humanitario” termine en el Perú.
A juzgar por su lenguaje en la frontera norte de Chile, la salida óptima del Kast candidato fue que sus ilegales simplemente sean movidos al Perú. Eso solo podría producirse si aquí el gobierno los deja pasar, es decir, si el corredor no es aéreo ni marítimo, sino terrestre y poroso. En verdad, el buen corredor podría empezar en cualquier punto de Chile.
El gobierno peruano ha sido correcto, no cuidadoso ni generoso, con los inmigrantes legales venezolanos. Es el momento de reforzar esa tendencia para beneficio de todos. Los venezolanos se alegraron con la caída de Maduro, pero ahora vemos entre ellos caras cada vez más largas, con la Venezuela viable volviendo a alejarse.
Citamos parafraseando al periodista argentino Martín Gak: será divertido cuando la ultraderecha latinoamericana advierta de que su gran líder Trump en Venezuela es, para todo propósito práctico, un chavista sin tapujos. Lo mejor de dos mundos.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).