Las mentiras y el barranquillazo

Si usted revisa la infografía que publicamos en esta edición, con las consecuencias del derrame de petróleo de la empresa Repsol en el mar de Ventanilla, podrá notar todas las contradicciones en las que ha caído la firma española desde que tuvo lugar esta catástrofe. El 15 de enero hablaban de un vertido que era de apenas 0,16 barriles de petróleo. Cinco días después admitieron que su cifra inicial era falsa y que en verdad fueron 6.000 barriles de crudo los que cayeron en el mar. Y esta semana, el Ministerio del Ambiente concluyó que fueron 11.900 los barriles que se derramaron en nuestras aguas, es decir, el doble de lo que afirma Repsol. Pero no es todo.
El viernes, este diario publicó el testimonio del italiano Giacomo Pisani, capitán del buque tanque Mare Doricum, quien afirma que la empresa le ocultó la verdadera magnitud del desastre y que además pretendieron atribuirle la fuga de los hidrocarburos. Para sustentar su manifestación ante las autoridades peruanas, el marino exhibió documentos que acreditaban su relato. Con toda esta evidencia, se espera que el Gobierno actúe con firmeza y no dude en poner las sanciones más altas a esta multinacional.
A pocos pasos, los aficionados de la selección tienen motivos para ilusionarse. Con el difícil triunfo de los dirigidos por Ricardo Gareca en Colombia, la Bicolor se ubica cuarta en la tabla de las clasificatorias al mundial de Qatar. Se viene el partido contra un Ecuador que no llega con todas sus figuras, pero que sabe ganar de visitante. Perú tampoco contará con todos sus hombres y de hecho perderá a Christian Cueva, una de sus figuras, por acumulación de tarjetas amarillas. Es la hora del mejor esquema táctico para resistir y triunfar. Nuestra mejor arma está en la mente del profesor Gareca.















