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¿Es el momento para crear un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación?

Es casi una realidad, el presidente Pedro Castillo anunció la creación del ministerio en su discurso de toma de mando, y ya comenzaron las reuniones con un grupo multisectorial para trabajar la propuesta de ley. ¿Qué pasos debe seguir para crearlo?

El presidente Pedro Castillo anunció la creación del ministerio en su discurso de toma de mando, ¿qué pasos debe seguir para crearlo?
El presidente Pedro Castillo anunció la creación del ministerio en su discurso de toma de mando, ¿qué pasos debe seguir para crearlo?
Juana Gallegos

Fabiola León-Velarde

Expresidenta de Concytec

“Si avanza sobre lo ya construido, bienvenido sea”

Sin duda, un ministerio le otorgaría a la ciencia y la tecnología un estatus más formal en la estructura del Poder Ejecutivo, un mayor poder de negociación presupuestal, y un trato más horizontal con los otros mi- nisterios. Sin embargo, estas ventajas irían acompañadas de una alta inestabilidad en el cargo, y se sacrificaría la naturaleza transversal de la ciencia y la tecnología. En los últimos años, las condiciones para hacer ciencia y desarrollar tecnología en el Perú han mejorado gracias a programas específicos ya implementados o en curso, sumados a una mejora de la calidad de nuestra educación universitaria, gracias a la SUNEDU. Además, en mayo de 2019 se aprobó la Ley del Investigador Científico, y hacerla realidad requiere publicar su reglamento y asignar los recursos para su implementación. Por tanto, si el minis- terio avanza sobre lo ya construido, viene de la mano con una significativa inversión de recursos, distribuidos con criterios meritocráticos y en función de prioridades nacionales claramente definidas, con un marco institucional eficiente, integrado y flexible, y con una estrategia de largo plazo, bienvenido sea.

Modesto Montoya

Físico nuclear

“Es crucial para el futuro del país”

El 28 de julio de 1821 se proclama la independencia del Perú. En esos tiempos, las potencias competían por territorios con riquezas naturales. Por ello, para consolidar la independencia, lo primero que se creó en la naciente república fue el Ministerio de Estado y Relaciones Exteriores y el Ministerio de Guerra y Marina. Con ello se muestra que las prioridades de un Estado se reflejan en su estructura. Después de la Segunda Guerra Mundial, las potencias crecieron impulsando ciencia, tecnología e innovación (CTI). En un ambiente estimulado por el Estado, las empresas y los centros de in- vestigación interactuaron para generar productos con alto valor agregado. En el Perú, las políticas gubernamentales y los presupuestos correspondientes se deciden en el Consejo de Ministros, donde se analiza y se prioriza los problemas y se asignan responsabilidades según las áreas de competencia. Los problemas que enfrenta y enfrentará el mundo están estrechamente relacionados con la CTI, por lo que un ministerio promotor de este tema resulta crucial para el futuro de un país. Esta tarea estratégica no puede ser encargada a un organismo no preponderante en la estructura del Estado.

Gisella Orjeda

Vicepresidente de Academia Nacional de Ciencias

“Deben intervenir los investigadores”

Es momento de ordenar la casa. El Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Sinacyt) ha sido el gran olvidado a pesar de su potencial para la transformación del Perú. Está integrado por diversos actores. En agricultura, por ejemplo, los científicos descubren y producen conocimiento sobre nuevas especies silvestres; los ingenieros desarrollan nuevas variedades de plantas con genes de esas nuevas especies; las empresas innovadoras comercializan las semillas. Es toda una cadena. Y también participa el Estado que da incentivos, fondos para la investigación, financia laboratorios, equipos y bienes necesarios. Pero, sobre todo, alienta vocaciones, facilita conexiones, incentiva inversiones. Es importante tener una institución que tenga la mirada integradora de este sistema. El gobierno de Sagasti cambió la ley de Concytec y del Sinacyt sin la suficiente consulta a los actores relevantes. El resultado es un sistema burocrático y desordenado. La creación del ministerio es importante y es momento de ordenar la casa, pero en su concepción deben intervenir las voces de los investigadores organizados, conocedores de la realidad científica nacional.