El himno de los 200 años
María Vásquez Córdova, egresada de comunicación y periodismo, y Rossana Díaz, maestra de piano, ganaron el concurso de la letra y música del himno del Bicentenario convocado por la Universidad Nacional de Música (UNM). Aquí contamos cómo se inspiraron y qué piensan sobre los 200 años de nuestra independencia.

En el último día para que se cerrara la convocatoria al concurso de la letra del himno del Bicentenario, María Victoria Vásquez Córdova presentó su tema. Lo había estado trabajando durante varias semanas y la noche anterior recién estuvo segura de su versión final. No le contó a nadie que estaba participando. Ni a su familia.
Había escuchado de la convocatoria por radio y desde entonces le estuvo dando vueltas a la idea de hacer un himno. Es la primera vez que hace una canción. Lo que sí había escrito era poesía. Y para ella, esta vez fue como escribir un poema.
María Victoria, 32 años, nacida en Ayacucho, es egresada de Comunicación y Periodismo de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Antes escribió una obra teatral llamada Los Quincemil, y un libro de relatos para niños. Para el concurso analizó el himno nacional, escuchó mucha música criolla y leyó entrevistas a Chabuca Granda, a Arguedas, y otros.
“Y también pensé mucho en lo que me movía a mí. Siempre me ha gustado reflexionar sobre el país. Por ejemplo, yo hago diseño gráfico para polos y con mi hermana hicimos polos inspirados en el Perú. Me mueve el cariño por la patria”, dice.
Mientras analizaba el himno nacional, se decía: “Tiene líneas y estrofas hermosas. El somos libres, seámoslo siempre ¿cómo lograr algo así?”. Y se imaginaba al país como un todo compuesto por mucha gente distinta, un país con mucha riqueza cultural y geográfica. Y cuando escuchaba temas como Contigo Perú y otros parecidos pensaba que eran verdaderos himnos.
Los organizadores del concurso pedían resaltar los valores de la independencia, proyectando al país al futuro. También destacar las ideas de civismo, identidad nacional, pluralidad, integración, sin dejar de ser original. Además la letra no debía apelar al belicismo.
María Victoria cuenta: “Me dije ‘voy a hacer esta letra como un llamado, como que ha llegado el momento en que nos miremos todos, nos sentemos a una misma mesa y nos respetemos’. La imagen que me acompañó fue la de un pago a la tierra, que nos puede unir aunque somos tan distintos. Es como devolverle algo al Perú. Con esa imagen empecé a escribir”.
Le tomó varias semanas porque no escribía constantemente. Se le venía a la mente un verso o una imagen y lo apuntaba. Iba recogiendo cosas. De Chabuca Granda le gustaban sus letras tan poéticas, tan delicadas. De las canciones criollas que tienen al Perú como tema, rescata ese poder de conmover el corazón de los oyentes.
Así nació su himno. “Ha llegado el momento anhelado / De estrechar nuestras manos y voz / De ofrecer todos nuestros colores / A esta tierra que tanto nos dio”, dice la primera estrofa. Son cuatro estrofas y un coro: Siempre arriba, Perú, tú eres grande / la nación que somete al temor/ donde todas las sangres se abrazan / y te sirven con el corazón".
Unos días después del cierre de la convocatoria, a las 7 de la noche, le avisaron que había ganado. Todavía le parece increíble y está muy feliz de que hayan apreciado su trabajo. Se impuso a 158 obras presentadas.
“¿Qué reflexiones te generan los 200 años que vamos a cumplir?”, preguntamos. “Creo que después de tantos años deberíamos ser una nación más unida. Tener más respeto entre nosotros, querer lo nuestro y no ser un país tan desigual. Todavía se priorizan otras cosas, antes que la educación y la salud. Aún somos una nación en construcción”, responde.
Música, maestra
La maestra de piano Rossana Díaz Torres, nacida en Lambayeque, aprendió desde muy niña los secretos del piano. Y lleva casi cuatro décadas compartiendo todo lo aprendido con sus alumnos. Es maestra de la Escuela Superior de Formación Artístico Pública “Ernesto Lopez Mindreau”. Este año, en agosto, se enteró de la convoca-toria al concurso para ponerle música a la letra de María Victoria Vásquez y participó.
Ya en el pasado, Rossana ha sido la autora de la música del himno de la región Lambayeque. Esta vez analizó la letra y reflexionó sobre lo que la autora quería decir. En base a eso empezó a trabajar –dice- y puso notas en las palabras y las sílabas precisas.
“Es nuestro Bicentenario. Así que tiene que haber un anclaje de este himno con el anterior. Por eso hice que en la introducción y en la parte del encuentro entre coro y estrofas hubieran unas notas, unos motivos comunes (entre ambos himnos) para que nos recuerden que venimos de acá, han transcurrido 200 años y estamos acá en el 2020”, explica.
Ella mandó su composición en una partitura que realizó en PDF y también un archivo MP3 con el tema cantado por un intérprete con acompañamiento de su piano, un instrumento alemán marca Willis que tiene desde niña. La Universidad Nacional de Música (UNM) pedía que la composición tuviera originalidad, que interpretara el significado de la letra, tuviera coherencia melódica, musicalidad, no fuera necesariamente marcial y pudiera ser cantada.
“Solo pedían piano y voz, pero yo pensaba cómo podía sonar con orquesta. Sentía los timbales, las flautas, y otros instrumentos en mi cabeza, para que suene majestuoso, solemne, patriota, un poco militar. Mi composición es fuerte, un poco triste, según los pasajes de la letra. Por ejemplo, cuando en la estrofa dice: ‘ha llegado el momento anhelado’, la música deber ir para arriba”, apunta.
El 19 de octubre pasado la llamaron para decirle que su composición había sido escogida de entre 135 trabajos para acompañar la letra del himno de los 200 años. Además del piano, Rossana también toca el acordeón y la flauta dulce, ha dirigido obras de teatro y tiene una maestría en investigación y docencia.
En Lima, Lidia Hung, presidenta de la comisión organizadora del concurso y vicepresidenta de investigación de la UNM, señala que hay una gran expectativa por la presentación del himno y que incluso algunos colegios ya están pidiendo la composición. “Vamos a hacer la grabación, un video y haremos un estreno mundial con piano y voz”, adelanta.
También dice que han encargado la orquestación, para que el tema se presente con una sinfónica, y también la versión coral y para banda. “No estamos dejando nada al azar”, dice. El concurso se hizo con el auspicio de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), como parte de la agenda Bicentenario.
Desde Chiclayo, Rossana Díaz reflexiona sobre los 200 años: “Somos un grupo de personas que tienen no solo un pasado, sino un destino y un futuro común. Pero eso todavía está por conseguirse. Hay demasiado conflicto. Aún no hemos llegado a donde quisiéramos. Esa es la tarea para los que vienen: completar la tarea de los que lucharon por la independencia”. Ojalá todos reciban el mensaje de María Victoria y Rossana: el Perú somos todos.
















