Estudiante descubre 17 planetas, uno potencialmente habitable y similar a la Tierra
Este nuevo mundo se encuentra a mil años luz de distancia y su año dura 142 días y medio.

Una estudiante de 23 años descubrió 17 planetas durante un curso sobre exoplanetas y astrobiología. Se trata de Michelle Kunimoto, quien se basó en información recolectada y suministrada durante cuatro años por el satélite Kepler de la NASA.
Entre los mundos descubiertos se encuentra uno potencialmente habitable y similar a la Tierra, informa EFE. Los resultados fueron publicados en la revista The Astronomical Journal.
De acuerdo con el artículo, el planeta, llamado oficialmente KIC-7340288 b, posee un tamaño equivalente a una Tierra y media. Es suficientemente pequeño para ser considerado rocoso, en lugar de gaseoso (como sí lo es en el caso de planetas más grandes del sistema solar).
- La NASA abre inscripciones para enviar tu nombre a luna Titán de Saturno a bordo del helicóptero Dragonfly
- La Tierra alcanza su mayor nivel de CO2 en 800.000 años: sus efectos durarán siglos y El Niño podría elevarlo aún más, según la ONU
Kunimoto explicó también que este nuevo mundo se encuentra a mil años luz de distancia y su año dura 142 días y medio.
Sobre los otros planetas, el más pequeño equivale a un tercio de la Tierra y representa al menor encontrado por Kepler hasta ahora. Los demás, en cambio, sí poseen dimensiones hasta ocho veces mayores que nuestro mundo.
Miles de estrellas
No es la primera vez que Kunimoto realiza un descubrimiento. Previamente, durante su licenciatura en la Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá, exploró aproximadamente 200 000 estrellas observadas por la misión Kepler y halló cuatro planetas.
“Yo estudié las curvas de luz captadas por Kepler, esto es, las mediciones del brillo de las estrellas con el paso del tiempo, buscando señales de tránsito de planetas”, explicó la joven.
“Cuando un objeto pasa ‘frente’ a una estrella, es decir, transita entre la estrella [...], bloquea una porción de la luz de esa estrella y se ve una pequeña disminución temporal en el brillo, por lo que esas señales, si se producen periódicamente, muestran la posibilidad de que hay un planeta que orbita esa estrella”, agregó.
Kunimoto señaló que solo ha analizado 400 curvas de luz en los datos de Kepler, pero “hay miles más” y le gustaría “continuar la búsqueda”.






































