Cargando...
Opinión

La persecución del pacto autoritario

Es urgente denunciar el uso ilegítimo del antejuicio como arma política por parte del Congreso.

Editorial
Editorial

El Congreso de la República ha dado un nuevo paso en la preocupante deriva autoritaria que socava los pilares de nuestro hoy vulnerable Estado de derecho. Esta vez, la aprobación de la denuncia constitucional contra la fiscal suprema y actual titular del Ministerio Público, Delia Espinoza, así lo demuestra.

La acusación, promovida por la bancada liderada por Rafael López Aliaga, Renovación Popular, busca continuar, a la mala, la arremetida golpista iniciada hace un mes por la Junta Nacional de Justicia al intentar reponer a la suspendida fiscal Patricia Benavides.

Esta luz verde a la impunidad ha sido avalada con los votos de la mayoría autoritaria que controla el Congreso. Se le reprocha no haberse inhibido de votar en el proceso que la eligió fiscal de la Nación.

Lo que pretenden quienes ocupan curules desfalcando el Estado es separar a Espinoza no por la comisión de un delito probado, sino por decisiones administrativas y jurisdiccionales propias de su cargo. Esto, en sencillo, es el desconocimiento total de la separación de poderes y la autonomía de los operadores de justicia.

La SAC ha confirmado que el antejuicio político —una figura constitucionalmente diseñada para proteger la función pública de verdaderas conductas delictivas— se ha pervertido en el actual régimen absolutamente. Su única finalidad actual es servir como herramienta de venganza política.

De la misma manera, la comunidad internacional observa y alerta a la ciudadanía. La relatora especial de Naciones Unidas sobre la independencia de magistrados y abogados, Margaret Satterthwaite, ha sido enfática en decir que los intentos de reorganizar la Fiscalía a partir de destituciones exprés ponen en grave riesgo la autonomía de las instituciones judiciales y, por ende, a la democracia peruana.

La democracia exige límites al poder. Y en el Perú de hoy, ese principio básico está en jaque. No se trata solo del caso de Delia Espinoza, sino también del precedente que se instala: si el Congreso puede remover a fiscales y jueces por sus votos o decisiones, mañana podrá hacerlo con cualquier funcionario que no se someta a su poder político.

Los peruanos deben estar advertidos de que este uso espurio del antejuicio político abre la puerta a que cualquier decisión de jueces o fiscales pueda ser criminalizada si incomoda al poder político de turno.

Si los fiscales y jueces pueden ser apartados por sus decisiones administrativas, entonces, la separación de poderes ha dejado de existir.

Lo más visto

Después del 3 de enero, por César Azabache Caracciolo

LEER MÁS

Cayó el dictador, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

¿Por qué Venezuela, tras la caída de Maduro, no puede tratarse como una transición política normal?, por Nancy Arellano

Geografías bombardeables, por Eliana Carlín

Municipalidad debe prever golpes de calor en Metropolitano

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Elecciones 2026: las nuevas caras de los partidos para los próximos comicios

Elecciones Generales 2026: cuándo se vota, qué cargos se eligen y quiénes pueden sufragar

José Jerí evade responsabilidad en crímenes y ahora dice que delincuentes se sincronizan para desestabilizar al Gobierno

Deportes

Carlos Zambrano contó cómo han recibido a Jairo Vélez en Alianza Lima: "Venía del equipo contrario"

Universitario responde a la FPF y respalda postura de Álvaro Barco: "Una preocupación legítima"

Jorge Fossati regresa al Perú y admite estar dolido por cómo terminó su relación con Universitario: "Hay mentirosos"